DPA
El Cairo
Arabia Saudí, Bahrein, los Emiratos Árabes Unidos y Egipto –y poco después Yemen y Maldivas– anunciaron ayer la ruptura de relaciones con el emirato de Qatar, al que acusan de apoyar a organizaciones terroristas como el Estado Islámico (EI) y a Irán, potencia chiita que se disputa la hegemonía regional con Riad.
Los cuatro países cerraron sus fronteras y exigieron a los qataríes que abandonen sus territorios en un plazo de dos semanas, aislando en gran medida al emirato que será sede del Mundial de Futbol en 2022, al que acusan de apoyar el terrorismo en países como Yemen y Siria, según informó la emisora de televisión Al Arabiya.
Poco después, Egipto redujo el plazo a 48 horas para que el embajador qatarí se marche del país y el encargado de negocios de su embajada en Doha abandone el emirato.
Según las acusaciones de estos países, Qatar abraza a numerosas organizaciones terroristas como el EI o Al Qaeda y también a los Hermanos Musulmanes, así como a grupos apoyados por Irán, para golpear la estabilidad en la región.
Poco después también Yemen anunció que rompía con Qatar. El emirato formaba parte de la coalición encabezada por Arabia Saudí para combatir a los rebeldes chiitas hutíes que controlan Saná, hasta que Riad lo expulsó alegando que Doha daba apoyo al terrorismo.
Arabia Saudí cerró ayer la oficina local de la emisora de noticias qatarí Al Yazira y le retiró la licencia.
Irán, potencia chiita, se disputa la hegemonía regional con Arabia Saudí y otros países del Golfo sunitas. La crisis diplomática abierta fue recibida con preocupación por el país persa, al considerarla “dañina y peligrosa para los intereses regionales”, dijo el portavoz del Ministerio de Exteriores, Bahran Ghassemi, que consideró que las sanciones no son la solución a los problemas.
Qatar es aliado de Washington y alberga en la base aérea de Al Udeid a más de 10 mil estadunidenses y personal de la coalición contra el EI, de la que forma parte.
De visita en Sydney, Australia, el secretario de Estado norteamericano, Rex Tillerson, expresó su deseo de que la ruptura de relaciones no tenga impacto en la lucha contra el terrorismo en la zona.