En riesgo de muerte 69 millones de niños para 2030 por causas evitables: UNICEF

 

Según las tendencias actuales, hasta 69 millones de niños menores de cinco años podrían morir para 2030 debido a causas evitables y 167 millones vivirán en la pobreza, según un informe publicado ayer por UNICEF.
El documento “Estado Mundial de la Infancia” indica que para 2030, fecha límite para los objetivos de desarrollo sostenible de Naciones Unidas, a los niños en situación de vulnerabilidad les espera “pobreza, analfabetismo y muerte prematura”.
Además, la agencia de la ONU proyecta que para ese año 750 millones de mujeres se habrán casado siendo aún niñas.
Para evitar este futuro devastador, Unicef pidió que los líderes mundiales y los gobiernos de cada país se comprometan a poner el foco en los colectivos de niños más vulnerables y revertir así esta situación.
“A pesar de los avances en las últimas décadas, un gran número de niños se ha quedado atrás, por lo que tenemos que mantener este progreso, pero centrándonos en los más desfavorecidos”, explicó en un encuentro con los medios de comunicación el director de programas de Unicef, Ted Chaiban.
Chaiban, que presentó las novedades del informe junto al director ejecutivo adjunto de Unicef, Justin Forsyth, aseguró que sería “un error para nuestra sociedad” no prestar atención al colectivo de menores que sufren la peor cara de la desigualdad.
“Los niños más pobres tienen el doble de probabilidades que los más ricos de morir antes de cumplir cinco años y de sufrir desnutrición crónica”, señaló Unicef en la publicación.
Las zonas geográficas que más sufren esta brecha de desigualdad entre niños ricos y pobres son Asia meridional y África subsahariana, donde el acceso de los menores a la escuela primaria es inalcanzable para muchas familias.
De acuerdo con Unicef, en África subsahariana hay 247 millones de niños que viven en una “pobreza multidimensional”.
En esa región, dentro de la quinta parte más pobre de la población, casi el 60 % de los jóvenes de entre 20 y 24 años ha tenido menos de cuatro años de escolaridad.
Si la situación no vira hacia un futuro más prometedor, Unicef proyecta que, para 2030, 9 de cada 10 niños vivirán en la pobreza extrema en África subsahariana, y más de la mitad de los niños en edad escolar primaria de esa zona no podrán siquiera acceder a la escuela.
“Instamos a los gobiernos nacionales que desarrollen planes gubernamentales para poner en primer lugar a los niños dejados atrás”, aseguró Justin Forsyth.

Acuerdan Israel y Turquía, tras seis años de tensión, normalizar relaciones diplomáticas

 

Israel y Turquía resolvieron normalizar sus relaciones diplomáticas, enturbiadas hace seis años después de que comandos israelíes asaltaran en 2010 un barco que llevaba ayuda humanitaria a la Franja de Gaza, y volverán a intercambiar embajadores, informaron ayer las dos partes.
El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, confirmó ayer que su país ha alcanzado un acuerdo con Turquía. “Creo que es un paso importante normalizar las relaciones”, afirmó Netanyahu tras reunirse en Roma con el secretario de Estado norteamericano, John Kerry.
Netanyahu aseguró que el acuerdo de reconciliación tendrá “enormes consecuencias para la economía israelí”. Las consecuencias serán “inmensamente positivas”, subrayó.
“El mundo está convulso. Oriente Medio está convulso, y mi objetivo como primer ministro es crear focos de estabilidad en esta región volátil y tempestuosa”, dijo Netanyahu en hebreo en un intento de aplacar las críticas que el acuerdo sellado con Turquía ha generado en su país.
“Somos dos grandes potencias en la región y la ruptura entre nosotros no ha beneficiado ninguno de nuestros intereses mutuos”, admitió el jefe de gobierno israelí.
En mayo de 2010, activistas turcos intentaron romper a bordo del barco “Mavi Marmara” el bloqueo marítimo impuesto por Israel a la Franja de Gaza. Soldados israelíes abordaron el buque y durante el asalto murieron nueve ciudadanos turcos.
Netanyahu aseguró que Israel mantendrá el bloqueo naval a la Franja de Gaza pero sí permitirá el transporte de ayuda humanitaria a través del puerto de Ashdod hacia el enclave palestino. Según medios israelíes, Turquía renunció a su exigencia de que Israel levante el bloqueo a la Franja de Gaza, vigente desde hace diez años.
El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, saludó el acuerdo de reconciliación entre Israel y Turquía y dijo que era “una señal importante y esperanzadora para la estabilidad en la región”, tras un encuentro con el presidente israelí, Reuven Rivlin, en Jerusalén.
Por otro lado, el presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogán, envió una carta al presidente ruso, Vladímir Putin, en la que se disculpa por la muerte del piloto ruso cuyo caza fue derribado por un avión de Ankara en la frontera turco-siria en noviembre del año pasado, informó ayer el Kremlin.

Atentado en estadio de Madagascar deja dos muertos y 72 heridos

 

Al menos dos personas murieron y otras 72 resultaron heridas en un atentado perpetrado anoche en el estadio municipal de Mahamasina, en Antananarivo, durante las celebraciones del 56 aniversario de la independencia del país, informaron ayer fuentes de seguridad.
El primer ministro malgache, Olivier Mahafaly, visitó a los heridos en el hospital Joseph Ravoahangy Andrianavalona (HJRA) de la capital y calificó el ataque de “acto terrorista” tras confirmar que la explosión había sido producida por el lanzamiento de una granada.
“Las primeras investigaciones apuntan a que se trataba de una granada. El gobierno condena firmemente esta barbarie que es pura y simplemente un acto terrorista que no vamos a tolerar”, declaró el primer ministro.
La semana pasada el comandante de la gendarmería nacional, el general Florens Rakotomahanina, ya advirtió que las fuerzas de seguridad estaban en alerta máxima por la proximidad de la fiesta nacional y los crecientes rumores de actos violentos.

Denuncia maestro jubilado que le han retrasado una cirugía en el hospital del ISSSTE

El maestro jubilado Manuel Lozano Hernández denunció que en el hospital del ISSSTE le han retrasado desde hace dos meses su cirugía programada.
En una llamada a la redacción, Lozano Hernández señaló que ayer fue la segunda vez que le cambian la fecha por falta de camas, y que hay más personas en situación similar y que requieren atención quirúrgica.
El maestro jubilado explicó que el 27 de marzo le programaron una operación por una hernia umbilical, pero que en esa ocasión no lo ingresaron porque no había camas en el hospital; “me dijeron que el 28 de marzo iba a pasar directo”, pero que ese dia, tras esperar más de cinco horas, le volvieron a informar que seguían sin camas.
Dijo que ayer que se le volvió a citar para el mismo procedimiento y se le dio la misma justificación para no ser internado.
Denunció que la irregularidad del servicio médico del ISSSTE es constante y que supo que ayer un especialista angiólogo renunció por la excesiva carga de trabajo y el bajo salario, lo que afecta a los derechohabientes.
“Hay otras personas igual que yo pero tienen miedo de que no los quieran atender”, indicó Lozano Hernández, que pidió atención y respeto a la programación a las cirugías. Llamó al director del hospital a asegurar la infraestructura del servicio médico.
Puntualizó que en caso de que hoy no sea atendido recurrirá a asesoría legal para iniciar un procedimiento en la Junta de Conciliación y Arbitraje Médico por poner en riesgo la salud de los derechohabientes.

A propósito de don Nicolás Bravo

Recientemente, un grupo de instituciones educativas y culturales públicas lanzó una convocatoria para que ciudadanos historiadores, dedicados a la investigación en todo el ámbito nacional, compitieran para elaborar una biografía de Nicolás Bravo Rueda, distinguido guerrerense nacido en Chilpancingo –al parecer– en 1786, cuando nuestro país todavía era una colonia española, y fallecido –junto con su esposa– en circunstancias extrañas en su hacienda de Chichihualco en 1854, ya en el México independiente.
Escaso es el material escrito sobre don Nicolás; en lo particular, conozco el libro de Héctor Ibarra, llamado Nicolás Bravo (Historia de una venganza), publicado como un texto novelado, por la Editorial Juan Pablos, en 1952, que no aporta ningún dato histórico valioso; el de Alfonso Trueba, titulado Nicolás Bravo: el mexicano que perdonó, editado por la Editorial JUS en 1976, con un texto muy apegado a los pasajes históricos ya escritos sobre este personaje, por autores decimonónicos, como Carlos María de Bustamante y Lucas Alamán, quienes –contemporáneos y amigos personales de Bravo– tratan a don Nicolás siempre con elogios muy marcados, y minimizan o encubren sus hechos y decires no convenientes; en este texto, Trueba destaca tendenciosamente a Bravo sobre Guerrero –a quien ni siquiera menciona– al describir la entrada del Ejército Trigarante a la Ciudad de México. En otro capítulo del mismo libro, cuando don Nicolás forma parte del triunvirato que suple a Iturbide, Trueba llama a Bravo –ignorando a Guerrero– “el más antiguo de los soldados insurgentes, el único que sobrevivía a los que en 1811 se alistaron bajo la bandera de Morelos en las montañas del Sur”, y también lo menciona como “el único que había tomado parte activa en la campaña triunfal encabezada por Iturbide”.
Asimismo, encontré un folleto escrito y publicado en 1935 por el distinguido chilapeño Miguel F. Ortega, en el cual este autor defiende apasionadamente a don Nicolás, afirmando que éste no traicionó a Guerrero, titulando su texto precisamente así: Bravo, no traicionó a Guerrero; y conocí el folletín del jarocho Miguel Domínguez, editado por el Centro Veracruzano de Cultura en 1949, como un homenaje al centenario de la erección del Estado de Guerrero y titulado: Desconocida y bella frase de don Nicolás Bravo, y que se refiere al mensaje, que don Nicolás le envía al comandante Andrade, realista que estaba al mando de las plazas de Córdoba y Orizaba, y que atendiendo una petición del sacerdote del lugar en donde se encontraba Bravo al frente de tropas atacadas por una epidemia, había mandado a su médico a atender enfermos insurgentes; don Nicolás le envió a Andrade el siguiente recado, cuando el médico regresaba a su base: “Dígale vuestra Merced, que lo único que deseo, es la reunión pacífica de los españoles de ambos mundos”, frase que pone al descubierto, una postura ideológica distinta a la que llevó a la familia Bravo a levantarse en armas contra los peninsulares reinantes en la Nueva España.
Mención especial merece la magna y vasta obra del historiador Eduardo Miranda Arrieta, llamada: Nicolás Bravo. Acción y discurso de un insurgente republicano mexicano, 1810-1854, publicado por el Instituto de Investigaciones Históricas de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, en 2010, con motivo del bicentenario de la guerra de Independencia y que, según mi modesta opinión, será muy difícil de superar por alguna de las obras que se presenten al concurso mencionado, por la calidad de su extraordinaria bibliografía que incluye múltiples documentos originales, el análisis imparcial y científico de su texto histórico, y la capacidad intelectual del investigador.
El autor, divide su texto en ocho capítulos; en el primero presenta un resumen de las relaciones sociales, políticas y militares, que motivaron a la familia Bravo –don Nicolás tenía sólo 24 años de edad y se dejó llevar por la decisión paterna– a participar en la revolución independentista, y a sostener irreversiblemente su decisión, sin hacer un recuento en él, de las batallas en las que participaron o de sus hazañas militares; en el segundo, trata sobre la relación de Nicolás Bravo con Iturbide, y su apoyo al plan que declara la institución en el nuevo país, de una monarquía “moderada” por un congreso; el tercero describe la participación de don Nicolás en el establecimiento del gobierno republicano que suplió a la monarquía de Iturbide; el cuarto apartado agrupa las hostilidades de facciones, que surgieron poco después del periodo de confianza logrado con la elaboración de una constitución republicana y federal para México, y de haber nombrado a Guadalupe Victoria presidente del país, con Bravo como su vicepresidente; el quinto trata sobre las acontecimientos políticos internos, para elegir el segundo presidente constitucional de la República, el exilio posterior de Nicolás Bravo, y su regreso al país, mencionando en él el deseo de revancha de don Nicolás contra aquellos hombres que participaron en su degradación y expulsión, siendo su principal blanco de ataques Vicente Guerrero; la sexta parte se refiere a los agitados sucesos ocurridos en los inicios de la década de los años treinta del siglo XIX, entre los que menciona a las nuevas reformas instituidas por el presidente Gómez Farías; en la séptima, trata sobre las rebeliones de los campesinos indígenas, que agitaron las regiones del sur durante casi toda la década siguiente, con Bravo combatiéndolas; el octavo y último capítulo trata sobre los nuevos afanes de don Nicolás Bravo –ya había estado en el poder ejecutivo tres veces, en forma interina– por asumir el poder nacional, intentado derrocar a don José Joaquín de Herrera, a raíz de que éste –de acuerdo al criterio de Bravo– no respondió adecuadamente a las demandas de sus amigos terratenientes de Chilapa, en contra de los indios del sur. Finalmente, remata con una valiosa sección con conclusiones propias. Un texto, realmente recomendable, para los estudiosos de este personaje y su época.
Pocas figuras independentistas cursan en la historia de México con tantos claroscuros como la de don Nicolás Bravo, porque sus discursos conocidos, generalmente revelan continuidad como defensor de viejos privilegios de grupo, y ello no era de extrañar, pues don Nicolás era miembro de una familia acaudalada compuesta por criollos puros, que era dueña de la Hacienda de Chichihualco, y luego casó con la hija de un funcionario realista; por lo tanto, su cercanía con los grupos aristocráticos en el México independiente, lo llevó a formar parte de la antigua logia escocesa, que era conservadora, tradicionalista y pro hispánica, y provocaba que sus opiniones e intervenciones lo llevaran con frecuencia al enfrentamiento y al conflicto con los grupos políticos opositores enquistados en la logia yorkina, creada en México por el embajador norteamericano Poinsett, y encabezada por Vicente Guerrero, que deseaban romper con la sociedad colonial establecida, pero ciertamente –quizá por su inexperiencia o tal vez, por los intereses oficiales del embajador Poinsett–, sin definir con claridad los mecanismos de la nueva sociedad que deseaban fundar. Al parecer, Poinsett pretendía –con el enfrentamiento de las Logias– fomentar la discordia, anarquizar la nueva nación y debilitarla de tal modo, que fuera presa fácil del expansionismo de su país. Todo lo anterior –y su permanente enfrentamiento con don Vicente Guerrero, durante el México independiente– hizo que los historiadores liberales consideraran a Bravo un reaccionario.
Don Nicolás fue invitado también por don Agustín de Iturbide, en forma epistolar, a unirse al Plan de Iguala, situación que éste aceptó de buena gana, como lo hizo Guerrero –y otros liberales distinguidos– en su momento, más que nada porque no existían otras alternativas, pues don Agustín –apoyado por el alto clero, el ejército ex realista y la clase alta española y conservadora– se había apropiado del poder; sin embargo, a Bravo, el hecho de que el astuto y ambicioso criollo haya escogido para el nuevo país un sistema de gobierno imperial encabezado por él, no lo incomodó nunca, hasta que observó que Iturbide no lo tomaba en cuenta –como no lo hizo con ningún viejo insurgente– para integrar la Junta Provisional Gubernativa, e incluso éste, lo mandó aprehender cuando Bravo empezó a externar públicamente su inconformidad por este hecho; por otro lado, Alamán asegura –de acuerdo con el texto de Trueba– que Bravo nunca estuvo de acuerdo con el Plan de Casa Mata, que inició el derribo de Iturbide, y que con ese motivo –después de que acompañado de Guerrero huyó de la Ciudad de México hacia el sur– se entrevistó con el intendente de la Provincia de Oaxaca, Iruela Zamora, para aclarar las cosas; éste era amigo personal de Iturbide y había estado recientemente en la Ciudad de México. Por otro lado, al caer Iturbide y ser expulsado del país, el ex emperador pidió que fuera Bravo el que lo condujera al Puerto de Veracruz, hecho que sugiere una confianza ilimitada en él, o cuando menos, era el hombre que menos desconfianza le infundía para su seguridad. Y no se equivocó, pues don Nicolás le salvó la vida a Iturbide, en una hacienda de un tal Lucas Martín, ubicada antes de llegar a Jalapa, en donde pararon a descansar a petición del propio hacendado, que tenía el propósito de asesinar a don Agustín.
Es indudable pues, que la personalidad de Nicolás Bravo –que se revela a través de sus discursos y acciones– era bipolar, ideológicamente hablando, pues aunque predominaban en él identidades propias con el viejo orden, que lo hacían moderado y lo enfrentaban no sólo con los grupos liberales, sino consigo mismo, también era creyente de los organismos representativos del movimiento independentista, como el surgido en Chilpancingo; Bravo, por ejemplo, defendía apasionadamente el concepto de igualdad en los derechos de la población, pero éste se limitaba al de criollos y peninsulares, jamás pensó en los indígenas y mestizos al pelear por estos derechos; al contrario, en varias etapas de su vida, amparó los intereses de grandes terratenientes, en contra de pueblos indígenas que se defendían del despojo de sus tierras. Intervino personal y permanentemente en la lucha por controlar el poder central, agrupado con los hombres más destacados por su poder económico, junto con antiguos funcionarios y notables personalidades políticas y militares, en la vieja Logia Escocesa, de la cual era él uno de los principales dirigentes, y que estuvo en pugna política constante con sus contrarios los yorkinos, provocando años muy difíciles y complicados para los mexicanos.
Miranda Arrieta concluye en su escrito que las confrontaciones entre estos grupos no revelaban posturas ideológicas trascendentes que ayudaran a sobrellevar la marcha exitosa de la República, sino todo lo contrario, simplemente, una marcada tendencia de ambas facciones por controlar y hacerse del poder nacional y los puestos públicos; esta situación, condujo a una ruptura política irreversible, en la cual se inició el distanciamiento final entre viejos compañeros de armas que se empezaron a desafiar, perdiéndose principios básicos revolucionarios. La observación más frecuente en los discursos de don Nicolás, era la pérdida en la unión de los mexicanos, provocada –según él– por la ambición de la facción rival, y a la injerencia malintencionada de Poinsett, el plenipotenciario de Estados Unidos; los yorkinos rechazaban las acusaciones y contestaban que los escoceses y su principal guía (Bravo) respaldaban los afanes de reconquista que tenía España sobre México, fomentando los conflictos internos entre mexicanos, para separarlos y debilitarlos. La crisis política llevó al pronunciamiento de Bravo contra el gobierno de Victoria (que se inclinaba por los yorkinos), quien se desplazó a Tulancingo para hacer público un plan para desafiar a la autoridad suprema y asumir el poder por medio de las armas, hecho que provocó que don Nicolás fuera aprehendido por Vicente Guerrero (enviado por Victoria) y exiliado posteriormente, agregándose a esta convulsión ideológica, sentimientos más humanos y particulares, como el rencor y la venganza, que desencadenaron a mediano plazo, la destitución de Vicente Guerrero como presidente, su posterior aprehensión maquinada perfectamente por sus enemigos, y finalmente su asesinato en Oaxaca.
Don Nicolás Bravo, el de la “generosidad inaudita” por haberle condonado la muerte a 300 soldados realistas, a pesar de que el gobierno colonial, había matado poco antes a su padre prisionero, fue incapaz de condescender jamás con su paisano Guerrero, ya que la imagen y popularidad (entre la plebe) que mostraba don Vicente, le estorbaban políticamente; don Nicolás, el rico hacendado de nacimiento, el hombre conservador y partidario del centralismo; el hombre que se casó con la hija de Joaquín de Guevara, un militar realista, rico terrateniente y comandante de la plaza tixtleca, el suriano que alcanzó la vicepresidencia en el primer gobierno republicano, que suplió al “imperio” de Iturbide, siempre menospreció a Guerrero por su origen modesto y su escasa educación; por otro lado, jamás le perdonó a don Vicente, la derrota militar que éste le propinó en Tulancingo a finales de 1827 cuando –buscando el poder total– se reveló contra Guadalupe Victoria, no obstante que Guerrero, le condonó la muerte después de derrotarlo y tomarlo prisionero. Finalmente, Bravo fue exiliado del país con sus principales cómplices, y estos eventos fueron una humillación que don Nicolás jamás pudo superar y que dieron motivo a que éste luchara a favor del general ex realista Anastasio Bustamante, cuando –por medio del golpe armado urdido en el Plan de Jalapa– depuso al presidente Vicente Guerrero y se posesionó de la presidencia, y que varios autores afirmen, que el general Bravo –en ese momento, comandante general de las fuerzas militares del sur con sede en Chilpancingo, que peleaban contra las fuerzas rebeldes de Guerrero– participó de alguna manera en el complot para tomar prisionero –mediante el marino genovés Picaluga– y exiliar o matar a Guerrero, fraguado por Bustamante, el presidente golpista, con la íntima colaboración del español José Antonio Facio su ministro de Guerra; de José Ignacio Espinosa, su ministro de Justicia y Negocios Eclesiás-ticos, y del guanajuatense Lucas Alamán, su inteligente y ultraconservador ministro de Rela-ciones Exteriores.
* Presidente de Guerrero Cultural Siglo XXI AC

Matan a un taxista en la avenida México de Acapulco

14:25.   Un taxista fue asesinado a balazos en la avenida México, cerca de la avenida Farallón, en la colonia Cumbres de Figueroa de la zona urbana de la ciudad.

Fuentes de seguridad pública informaron que la víctima murió dentro de un taxi azul con blanco con número económico 1600, cuando estaba estacionado frente a una tienda Modelorama.

El homicidio fue reportado a la 1:30 de la tarde y la zona fue acordonada por la Policía Federal durante las diligencias del Ministerio Público.

Protesta la CETEG opositora en el Ayuntamiento de Chilpancingo y se reúne con el alcalde

Foto: Jesús Guerrero
Foto: Jesús Guerrero

13:34.   Integrantes de la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación en Guerrero (CETEG), afines a la dirigente Antonia Morales, protestaron en la oficina del alcalde Marco Antonio Leyva Mena, y bloquearon las salidas durante una media hora.

Los cerca de 40 maestros llegaron a la oficina de Presidencia al mediodía para pedir una audiencia con el alcalde, pero ante la falta de una respuesta bloquearon las salidas.

Luego de la protesta, los manifestantes fueron atendidos por el alcalde priista, a quien le pidieron que respete el movimiento magisterial contra la reforma educativa y reiteraron que seguirán con el plantón en el Zócalo de la capital, mientras que Leyva Mena les pidió que respeten los espacios públicos.

Bloquean damnificados la Costera de Acapulco; exigen una audiencia con Astudillo

Foto: Jesús Trigo
Foto: Jesús Trigo

12:29.   Vecinos de la zona conurbada, de colonias como Emiliano Zapata, Sinaí y el poblado de La Sabana, bloquean totalmente desde las 11:30 de la mañana la avenida Costera, frente al hotel Krystal Beach y el parque Papagayo para exigir una audiencia con el gobernador Héctor Astudillo Flores.

Los cerca de 150 manifestantes son damnificados por la tormenta tropical Manuel, piden la construcción de viviendas, láminas, microcréditos, la reducción del coso del pasaje en el sistema de transporte Acabús, y se quejan de que el gobierno no ha cumplido con el último pago de la Pensión Guerrero.

La protesta es encabezada por el dirigente Víctor Barrios Sarabia y los vecinos piden una audiencia con el gobernador porque consideran que han sido engañados por el secretario de gobierno, Florencio Salazar Adame, el asesor del gobernador César Flores Maldonado, y la secretaria de Desarrollo Social, Alicia Zamora Villalva.

Bloquean grupos vulnerables las vialidades del centro de Chilpancingo

Foto: Jesús Guerrero
Foto: Jesús Guerrero

12:26.   Unos 400 adultos mayores y discapacitados bloquean desde las 10 de la mañana las avenidas Juan N. Álvarez, Ignacio Ramírez, Juan Ruiz Alarcón, Ignacio Zaragoza, y las calles Cristóbal Colón y Vicente Guerrero del primer cuadro de la ciudad, en demanda de una audiencia con el gobernador Héctor Astudillo Flores.

La protesta ha causado congestionamiento vehicular en el centro de la ciudad y las Urvan del servicio de transporte público deben circular por el encauzamiento del río Huacapa.

Los manifestantes piden una audiencia con el gobernador para que atienda las demandas de apoyo para las personas vulnerables que han hecho desde hace varios meses, como que amplíe el padrón de la Pensión Guerrero.