Alejandro Guerrero
Iguala
Maestros y trabajadores administrativos se sumaron al paro de los alumnos del Colegio Superior Agropecuario del Estado de Guerrero (Csaegro) y a la toma del plantel y ayer por la mañana se manifestaron en las oficinas de la Dirección General donde entregaron su pliego al director Luis Arturo Bello Pérez, de quien piden su destitución junto con otros directivos y jefes de área.
Luego de encontrar cerradas las oficinas y la resistencia de ser atendidos, el funcionario en cuestión salió para recibir el pliego de exigencias, ofreciendo que va a analizar y documentar las peticiones, “a ver qué es lo que solicitan”, les dijo a tres días de la toma de la escuela.
El paro general y suspensión de clases de los cerca de 300 estudiantes de las carreras de Fitotecnia y Zootecnia, inició la mañana del lunes y continuaba hasta anoche.
Exigen la destitución del director General del Csaegro, Luis Arturo Bello Pérez; la encargada de la dirección de la escuela, Maricela Apaez Barrios; el jefe de Campo, Francisco Díaz Najera; el encargado del Laboratorio de Zootecnia, Jairo Apaez Barrios, y los encargados de Servicios Generales, Domingo Torres Cruz y Ricardo Sánchez Cruz.
Los jóvenes y trabajadores han denunciado hostigamiento laboral, acoso, nepotismo y amenazas; así como un saqueo de la institución, extracción e introducción irregular de ganado; venta clandestina de insumos de la escuela como leche, sorgo, vacas, chivos y tamarindo. También el uso de maquinaria oficial y diésel para el beneficio de particulares, en terrenos privados, por lo que demandan una auditoría integral.
Una comisión de unos 50 alumnos, docentes y trabajadores, llegó a las 9 de la mañana al edificio donde está la oficina de la dirección general del Csaegro, en la calle Vicente Guerrero, en el centro de la ciudad, donde denunciaron que las oficinas estaban cerradas por el mismo personal.
En una improvisada conferencia de prensa, los jóvenes y trabajadores informaron de sus exigencias y la intención de entregar por escrito el pliego de demandas, como se les había solicitado. Allí mismo, denunciaron más irregularidades.
Un miembro del comité estudiantil denunció que el martes los encargados de Servicios Generales de la escuela, Domingo Torres Cruz y Ricardo Sánchez Cruz, del grupo afín al director y de los que también piden su destitución, les pidieron permiso para ingresar, con el argumento de cerrar salones y oficinas, lo cual les permitieron.
Pero notaron que al salir intentaron sacar una carpeta llena de vales de diésel y de gasolina, lo cual se les reprochó y no se les permitió, obligándolos a regresarlos a la oficina de la que los extrajeron.
Por su parte, uno de los trabajadores, pidió a la titular de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader), Columba López, la primera mujer que ocupa este puesto, a que voltee los ojos al Csaegro de Cocula, que a pesar de ser una célula pequeña, alberga a unos 300 jóvenes estudiantes de las ocho regiones de Guerrero, así como de Morelos y otras entidades.
Denunció que desde la protesta y paro de brazos caídos, que realizaron en febrero de este año, uno de los compromisos verbales para levantar la protesta fue que el 28 de febrero la encargada de la dirección, Maricela Apáez Barrios, y el jefe de Campo, José Francisco Díaz Nájera, dejarían sus cargos, pero se incumplió.
Manifestó que su dirigente sindical estatal, Manuel Román Hidalgo, “nos engañó e hizo acuerdos en lo oscurito con el director general, Luis Arturo Bello”.
Tanto alumnos como docentes desmintieron el comunicado que sacó la dirección general del Csaegro, en el que se afirma que se ha privilegiado el diálogo, cuando evidenciaron que no son atendidos, pues al llegar a las oficinas centrales encontraron las puertas cerradas.
Los alumnos reiteraron que tienen miedo y ventilaron que han amenazado a los representantes del consejo estudiantil, de que serán expulsados de la escuela y no tendrán tesis, en caso de seguir en este movimiento.
En tanto que en el breve encuentro realizado con el director general, Luis Arturo Bello, al momento de recibir el pliego de exigencias, éste ofreció que no habrá ninguna represalia.
Aunque los alumnos pidieron que se les ofreciera una fecha y hora, para que se les dé una respuesta a su pliego de demandas en la escuela, ante todos los alumnos y trabajadores, no se les dijo en ese momento y se les reiteró que analizarán antes las peticiones.
Reiteraron que llegarán hasta las últimas consecuencias “hasta que designen a otra persona en las direcciones y mientras no lo hagan, no nos vamos a mover”.