
Karina Contreras
Alrededor de mil personas participaron en la edición 54 de la representación del viacrucis de la colonia Santa Cruz.
Los feligreses católicos caminaron dos kilómetros bajos los intensos rayos del sol de mediodía, hasta llegar al lugar donde se realizó la representación de la crucifixión de Cristo y de los dos ladrones, en la colonia Palma Sola.
El viacrucis inicio en la iglesia de Santa Cruz y empezó a bajar para salir a la avenida Constituyentes, donde ocuparon todo el carril, el cual fue cerrado por agentes de Tránsito.
El esfuerzo de los más los casi cien actores fue difícil, pues además de soportar el intenso calor tenían que caminar por el asfalto caliente con huaraches.
Al joven Antonio Morales, de 28 años, quien representó por segunda ocasión a Cristo, se le observó la fatiga en el rostro mientras cargaba la cruz de 120 kilos, bajo una sensación térmica de 32 grados. En su representación tuvo que caer en el asfalto caliente donde tenía que permanecer unos minutos.
Los soldados romanos constantemente tomaban agua mientras sudaban abundantemente al usar chalecos de cuero sintético para representar los uniformes de esa época.
Los participantes se cubrían con gorras y sombrillas mientras participaban en el viacrucis y para llegar al predio donde terminarían tuvieron que subir por la empinada calle Palma Sola.
La representación duró poco más de dos horas. Los actores principales terminaron agotados y con la espalda roja de los latigazos que recibieron.
El director de la representación del viacrucis, Reyes Pineda Tenorio, dijo que los actores se preparan durante casi tres mes y los que llevan los personajes principales lo hacen de manera física y espiritual.
Indicó que en la edición 54 del viacrucis el enfoque fue espiritual y hacer consciente a la gente de lo que vivió Jesús, “es una forma de evangelizar”.
Indicó que los participantes son jóvenes que tienen una base espiritual en la iglesia. “Están entregados a Dios, otros participan por promesas”, explicó.



