
Emiliano Tizapa Lucena
Tehuixtla, Teloloapan
Desde la cabecera municipal de Teloloapan a la mina Capela, del grupo Peñoles, que produce oro, plata, plomo y zic, es casi una hora de camino, que se interrumpe dos veces, con retenes de la Policía Comunitaria Tecampanera, en los que unos ocho hombres con armas largas, principalmente escopetas, autorizan el paso mediante interrogatorios.
Ya en la mina subterránea, que tiene 20 kilómetros de túneles llama la atención el trabajo de las mujeres.
El 19 por ciento de un total de 595 trabajadores de la región son mujeres, es decir, 113 mineras que se dedican a actividades como la perforación de hoyos para la explosión de dinamita, la supervisión y el manejo de maquinaria utilizada para la extracción de zinc, oro, plata, plomo y cobre, que sólo en 2021 registró ventas brutas por 196 millones de dólares.
El jueves pasado, en un recorrido por la mina Capela, una de las cinco operativas de la empresa Peñoles en el país, y que desde hace dos años reanudó sus operaciones en Teloloapan, el subgerente, Randolfo López Soto afirmó que actualmente de mil 100 trabajadores, 595 son empleados de las localidades cercanas a la mina, y de ellos, el 19 por ciento son mujeres, sin embargo, buscan que este año sea el 30 por ciento de mujeres en la plantilla laboral.
De acuerdo con los directivos, esta mina comenzó sus operaciones en octubre de 2000 bajo el nombre de mina Rey de Plata, sin embargo, suspendió sus actividades en 2001 ante la caída de los precios del zinc, el principal mineral que se extrae.
Señalaron que en 2008 nuevamente iniciaron las exploraciones y fue hasta 2020 cuando reiniciaron los trabajos de explotación de la mina, que está sobre una superficie de 171 hectáreas, y que a diferencia de otras minas en Guerrero en las que arrendan anualmente las tierras a ejidatarios, Peñoles compró los terrenos, por lo que actualmente las instalaciones son propiedad privada y no paga renta por su explotación.
Según el informe anual 2021 de Peñoles, la mina Capela el año pasado produjo 28 mil 578 toneladas de zinc, 19 mil 441 onzas de oro, 3 mil 438 toneladas de plomo, 3 mil 208 toneladas de cobre y 3 mil 173 onzas de plata, que representaron ventas brutas por 196.6 millones de dólares, es decir, a un tipo de cambio del Banco de México (Banxico) de 19.83 pesos por dólar, sería cerca de 3 mil 886 millones de pesos.
El informe además indica que sólo en 2021, en su segundo año de actividad, la empresa invirtió 19 millones de dólares en Capela, unos 337 millones 770 mil pesos, que representó el 9.69 por ciento de los 196.6 millones de dólares obtenidos por las ventas brutas.
Destacó que el costo de producción se incrementó en comparación con 2020, “por el mayor ritmo de las operaciones, como por las acciones de estabilización que reanudaron en costos de materiales de operación, capital humano por aumento de la plantilla laboral, diversos trabajos de contratistas, además de mantenimiento y refacciones de los equipos móviles y fijos”.
Capela es una de las cuatro minas subterráneas de Peñoles en el país, actualmente tiene una expectativa de entre 17 y 20 años más de operación según la propia empresa.
El recorrido en la mina se hizo casi en toda la extensión de cerca de 20 kilómetros de longitud bajo la tierra, con túneles de 5 metros de anchura por 5 de altura.
Luz Yanelly, Cinthya, Candelaria…
Una de las mineras, Luz Yanelly Antúnez García, de 25 años de edad, contó cómo opera un equipo de barrenado, es decir, una máquina que hace hoyos de aproximadamente 11 metros de longitud donde posteriormente otro equipo con explosivos remueve la tierra, y posteriormente otro equipo extrae la tierra con los minerales.
Afirmó que ella tiene tres años y medio trabajando en la mina Capela, es originaria de Teloloapan, y trabaja diariamente 10 horas, actualmente estudia Ingeniería Industrial y Administración en una universidad en línea, porque pretende seguir escalando puestos dentro de la empresa.
Otra trabajadora es la ingeniera civil Cinthya Torres, de 35 años de edad, quien es la supervisora del área de barrenación larga al interior de la mina, también es originaria de Teloloapan, afirmó que lleva laborando nueve años en la empresa, y actualmente recibe a los trabajadores en los túneles subterráneos, para dar seguimiento a todas las actividades y organizar el siguiente turno en la perforación de los hoyos.
También, Candelaria Estrada Benítez, vecina de Teloloapan, contó que lleva casi cuatro años trabajando en la mina, sostuvo que antes laboraba como empleada doméstica, pero ahora conduce uno de los nueve vehículos en los que se traslada cerca de 50 toneladas de tierra con minerales que se extraen de la mina subterránea.
De acuerdo con el subgerente de Capela, Randolfo López, la empresa emplea directamente a mil 100 personas, pero también general cerca de 3 mil empleos más de forma indirecta.
Sostuvo que tienen más de 80 proveedores locales, uno de ellos es María Inés Vargas, vecina de la comunidad Tepozonalquillo, quien constituyó la empresa Comedor Salgado Vargas, y lleva un año con 10 meses laborando con Capela, entrega diariamente 160 desayunos y 120 lonches para los trabajadores.
Mencionó que los pueblos cercanos a la mina como Capire, Tehuixtla, Tula, Zacualpan, Ahuehuetla y Zacatlán, eran pueblos migrantes a Estados Unidos, y que la principal actividad económica era la siembra de maíz o tomate, pero tras la llegada de la mina esta actividad ha disminuido porque algunos pobladores se emplean en la mina.
Capela se encuentra en una zona compleja por el control de la zona por la Policía Comunitaria Tecampanera, que en el transcurso del camino a sus instalaciones tiene dos retenes de revisión, donde cuestionan a los viajeros a dónde se dirigen y el número de pasajeros.
Otros grupos delictivos mantienen presencia en la región de la Tierra Caliente, como la Familia Michoacana que según las autoridades federales es responsable de la masacre de 20 personas el pasado 5 de octubre en San Miguel Totolapan, el municipio vecino de Teloloapan, de la región Norte del estado, donde está la mima Capela.
Los directivos de Capela aseguraron que hasta el momento la empresa no ha tenido conflictos con los grupos armados de la región, aunque reconocieron que como informó El Sur el 23 de junio pasado, el Ayuntamiento de Teloloapan pidió el pago del impuesto predial acorde a la Ley de Ingresos que aprobó el Congreso local, porque en años anteriores pagaba como terreno rústico en lugar de una zona industrial, conflicto que contaron ya se solucionó luego de un diálogo y acuerdo con una cifra a pagar, porque se había planteado el pago de 2 mil millones de pesos, que el gerente de Vinculación de la empresa, Luis Humberto Vázquez, advirtió que ante el cobro la minera saldría del estado.
También, El Sur informó el 17 de agosto de este año que pobladores de la comunidad de Tehuixtla denunciaron que el gobierno estatal y la minera Capela incumplieron en enviar especialistas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) para que realicen un dictamen paralelo al que hicieron la CFE y la Secretaría de Protección Civil del estado, para que determinen las causas de las afectaciones en sus viviendas, porque denunciaron que se debían a la explosión de dinamita en la mina.
