Toma represalias la minera Peñoles contra empresas contratistas, denuncian paristas

Alejandro Guerrero

Iguala

Trabajadores en paro de la mina Capela, asentada en la comunidad Tehuixtla, municipio de Teloloapan, denunciaron que la empresa de Industrias Peñoles ha tomado represalias en contra de contratistas que apoyan el movimiento, además de que amaga con despedir a los trabajadores y hasta cerrar definitivamente sus instalaciones.
Al cierre de esta edición, cuatro días después de iniciado el bloqueo de los accesos y paro laboral, que mantienen más de 200 trabajadores sindicalizados, Industrias Peñoles, propietaria de la mina subterránea Capela, no ha emitido ningún comunicado de prensa ni postura sobre la protesta que mantiene suspendidas sus operaciones.
El paro laboral y bloqueo de los acceso a la mina inició la madrugada del martes, luego de que la noche anterior cuatro mineros fueron despedidos, de quienes exigen su reinstalación sin represalias y con sus mismos derechos, además, del pago de utilidades.
En declaraciones ofrecidas por una de las trabajadoras en paro, ésta informó que hasta la noche de este viernes seguían en espera de la mesa de diálogo del lunes, sin que se hayan acercado a los paristas los directivos de la minera, ni los representantes sindicales.
Aclaró que la versión de la mesa de trabajo del lunes la supieron por fuentes distintas, pero no directamente de los directivos, por lo que no hay certeza de que se realice.
La empresa mantiene suspendido el transporte del personal desde el martes y mediante videos que grabaron los trabajadores, que fueron compartidos, se mostró que fueron directivos y trabajadores de confianza y de seguridad de la empresa quienes cerraron por dentro las puertas y colocaron cadenas con candados a las rejas.
“Estamos en espera de que nos atiendan”, dijo la trabajadora, que además mencionó que hasta este viernes se mantenían suspendidas las operaciones de la mina y sólo dentro de ella se quedaron ingenieros y algunos trabajadores de confianza, que viven en el campamento y que son quienes se encargan de la vigilancia de válvulas y bombeo de agua para la planta.
La fuente consultada, que es una de los cuatro despedidos la noche del lunes, por un presunto recorte de personal de la empresa, informó que este viernes ya no recibieron su salario los despedidos, pero sí sus demás compañeros que apoyan el paro.
Puntualizó que les pagan cada semana y con una semana de retraso, por lo que será hasta el siguiente pago de salarios si se refleja algún descuento a los paristas.
Denunció que sigue el hostigamiento contra los que apoyan el paro, a quienes advierten que no les pagarán los días que se mantenga el bloqueo y que podrían ser despedidos. Asimismo, denunció que iniciaron represalias en contra de contratistas que apoyan el movimiento, a quienes les están pidiendo que entreguen las instalaciones a su cargo, como ocurrió con quienes tienen los comedores.
En declaraciones ofrecidas por teléfono, informó que hay la versión o amenaza de que se va a cerrar la mina, lo cual atribuyen a la presión que la empresa Peñoles quiere poner contra los paristas, “nos están apretando por todos lados”.
Contó que la empresa ya ha presentado problemas con el agua para abastecer la planta, por lo que creen que el paro laboral no ha afectado tanto en la extracción de minerales, porque ya antes han pasado hasta 15 días, en los que no realizan molido debido a la falta de agua.
Explicó que el agua que llega a la mina no alcanza para cubrir las necesidades de la empresa, “el agua no les está alcanzando para la planta, que ocupa muchísima agua para su proceso”, y mencionó que hay ocasiones en que la planta está parada hasta por 15 días, por falta de agua.
Dijo que cuando se tiene el agua suficiente se dedican a moler por cada turno, hasta 5 mil toneladas del material del que extraen los minerales que explota la mina: oro, plata, zinc, cobre y plomo. Opinó que debido a la escasez de agua que está sufriendo la mina, les pudo favorecer el paro laboral y cree que por eso no han mostrado mucho interés en resolver el conflicto.
A pregunta, dijo que sólo tienen conocimiento de que el agua utilizada para la operatividad de la mina la extraen de pozos que tiene la empresa. Pero este viernes, en un medio local se ventiló que la minera presuntamente está extrayendo el agua con el uso de pipas de un manantial, ubicado en la comunidad de Acatempan, el cual abastecer a este poblado, parte de la cabecera municipal de Teloloapan y de Apaxtla.

 

Dos retenes de la Policía Tecampanera son filtro para llegar a la mina Capela en Teloloapan

La supervisora de mina, Cinthya Torres Maldonado junto a la operadora de barrenación con zimba, Luz Yaneli Antúnez durante los trabajos de extracción de material en la mina subterránea Capela del consorcio Peñoles ubicada en la localidad de Tehuixtla, municipio de Teloloapan, en la cual el principal material de extracción es el zinc Foto: Jesús Eduardo Guerrero

Emiliano Tizapa Lucena

Tehuixtla, Teloloapan

Desde la cabecera municipal de Teloloapan a la mina Capela, del grupo Peñoles, que produce oro, plata, plomo y zic, es casi una hora de camino, que se interrumpe dos veces, con retenes de la Policía Comunitaria Tecampanera, en los que unos ocho hombres con armas largas, principalmente escopetas, autorizan el paso mediante interrogatorios.
Ya en la mina subterránea, que tiene 20 kilómetros de túneles llama la atención el trabajo de las mujeres.
El 19 por ciento de un total de 595 trabajadores de la región son mujeres, es decir, 113 mineras que se dedican a actividades como la perforación de hoyos para la explosión de dinamita, la supervisión y el manejo de maquinaria utilizada para la extracción de zinc, oro, plata, plomo y cobre, que sólo en 2021 registró ventas brutas por 196 millones de dólares.
El jueves pasado, en un recorrido por la mina Capela, una de las cinco operativas de la empresa Peñoles en el país, y que desde hace dos años reanudó sus operaciones en Teloloapan, el subgerente, Randolfo López Soto afirmó que actualmente de mil 100 trabajadores, 595 son empleados de las localidades cercanas a la mina, y de ellos, el 19 por ciento son mujeres, sin embargo, buscan que este año sea el 30 por ciento de mujeres en la plantilla laboral.
De acuerdo con los directivos, esta mina comenzó sus operaciones en octubre de 2000 bajo el nombre de mina Rey de Plata, sin embargo, suspendió sus actividades en 2001 ante la caída de los precios del zinc, el principal mineral que se extrae.
Señalaron que en 2008 nuevamente iniciaron las exploraciones y fue hasta 2020 cuando reiniciaron los trabajos de explotación de la mina, que está sobre una superficie de 171 hectáreas, y que a diferencia de otras minas en Guerrero en las que arrendan anualmente las tierras a ejidatarios, Peñoles compró los terrenos, por lo que actualmente las instalaciones son propiedad privada y no paga renta por su explotación.
Según el informe anual 2021 de Peñoles, la mina Capela el año pasado produjo 28 mil 578 toneladas de zinc, 19 mil 441 onzas de oro, 3 mil 438 toneladas de plomo, 3 mil 208 toneladas de cobre y 3 mil 173 onzas de plata, que representaron ventas brutas por 196.6 millones de dólares, es decir, a un tipo de cambio del Banco de México (Banxico) de 19.83 pesos por dólar, sería cerca de 3 mil 886 millones de pesos.
El informe además indica que sólo en 2021, en su segundo año de actividad, la empresa invirtió 19 millones de dólares en Capela, unos 337 millones 770 mil pesos, que representó el 9.69 por ciento de los 196.6 millones de dólares obtenidos por las ventas brutas.
Destacó que el costo de producción se incrementó en comparación con 2020, “por el mayor ritmo de las operaciones, como por las acciones de estabilización que reanudaron en costos de materiales de operación, capital humano por aumento de la plantilla laboral, diversos trabajos de contratistas, además de mantenimiento y refacciones de los equipos móviles y fijos”.
Capela es una de las cuatro minas subterráneas de Peñoles en el país, actualmente tiene una expectativa de entre 17 y 20 años más de operación según la propia empresa.
El recorrido en la mina se hizo casi en toda la extensión de cerca de 20 kilómetros de longitud bajo la tierra, con túneles de 5 metros de anchura por 5 de altura.

Luz Yanelly, Cinthya, Candelaria…

Una de las mineras, Luz Yanelly Antúnez García, de 25 años de edad, contó cómo opera un equipo de barrenado, es decir, una máquina que hace hoyos de aproximadamente 11 metros de longitud donde posteriormente otro equipo con explosivos remueve la tierra, y posteriormente otro equipo extrae la tierra con los minerales.
Afirmó que ella tiene tres años y medio trabajando en la mina Capela, es originaria de Teloloapan, y trabaja diariamente 10 horas, actualmente estudia Ingeniería Industrial y Administración en una universidad en línea, porque pretende seguir escalando puestos dentro de la empresa.
Otra trabajadora es la ingeniera civil Cinthya Torres, de 35 años de edad, quien es la supervisora del área de barrenación larga al interior de la mina, también es originaria de Teloloapan, afirmó que lleva laborando nueve años en la empresa, y actualmente recibe a los trabajadores en los túneles subterráneos, para dar seguimiento a todas las actividades y organizar el siguiente turno en la perforación de los hoyos.
También, Candelaria Estrada Benítez, vecina de Teloloapan, contó que lleva casi cuatro años trabajando en la mina, sostuvo que antes laboraba como empleada doméstica, pero ahora conduce uno de los nueve vehículos en los que se traslada cerca de 50 toneladas de tierra con minerales que se extraen de la mina subterránea.
De acuerdo con el subgerente de Capela, Randolfo López, la empresa emplea directamente a mil 100 personas, pero también general cerca de 3 mil empleos más de forma indirecta.
Sostuvo que tienen más de 80 proveedores locales, uno de ellos es María Inés Vargas, vecina de la comunidad Tepozonalquillo, quien constituyó la empresa Comedor Salgado Vargas, y lleva un año con 10 meses laborando con Capela, entrega diariamente 160 desayunos y 120 lonches para los trabajadores.
Mencionó que los pueblos cercanos a la mina como Capire, Tehuixtla, Tula, Zacualpan, Ahuehuetla y Zacatlán, eran pueblos migrantes a Estados Unidos, y que la principal actividad económica era la siembra de maíz o tomate, pero tras la llegada de la mina esta actividad ha disminuido porque algunos pobladores se emplean en la mina.
Capela se encuentra en una zona compleja por el control de la zona por la Policía Comunitaria Tecampanera, que en el transcurso del camino a sus instalaciones tiene dos retenes de revisión, donde cuestionan a los viajeros a dónde se dirigen y el número de pasajeros.
Otros grupos delictivos mantienen presencia en la región de la Tierra Caliente, como la Familia Michoacana que según las autoridades federales es responsable de la masacre de 20 personas el pasado 5 de octubre en San Miguel Totolapan, el municipio vecino de Teloloapan, de la región Norte del estado, donde está la mima Capela.
Los directivos de Capela aseguraron que hasta el momento la empresa no ha tenido conflictos con los grupos armados de la región, aunque reconocieron que como informó El Sur el 23 de junio pasado, el Ayuntamiento de Teloloapan pidió el pago del impuesto predial acorde a la Ley de Ingresos que aprobó el Congreso local, porque en años anteriores pagaba como terreno rústico en lugar de una zona industrial, conflicto que contaron ya se solucionó luego de un diálogo y acuerdo con una cifra a pagar, porque se había planteado el pago de 2 mil millones de pesos, que el gerente de Vinculación de la empresa, Luis Humberto Vázquez, advirtió que ante el cobro la minera saldría del estado.
También, El Sur informó el 17 de agosto de este año que pobladores de la comunidad de Tehuixtla denunciaron que el gobierno estatal y la minera Capela incumplieron en enviar especialistas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) para que realicen un dictamen paralelo al que hicieron la CFE y la Secretaría de Protección Civil del estado, para que determinen las causas de las afectaciones en sus viviendas, porque denunciaron que se debían a la explosión de dinamita en la mina.