
Daniel Velázquez
A 45 días de que la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo dio el banderazo de arranque a las obras de remodelación de los Senderos de Paz en Acapulco, en cuatro tramos que serían intervenidos no hay trabajos.
En un recorrido por las calles Ignacio Chávez, Michoacán, Diego Hurtado de Mendoza y Tadeo Arredondo se pudo constatar que no hay trabajos de ningún tipo, las calles siguen estando en las mismas condiciones de deterioro.
Las empresas ganadoras del concurso de licitación para hacer las obras son originarias de la Ciudad de México, una de las favorecidas con un contrato millonario es Ruyiro Constructora S.A. de C.V. la cual está ligada a funcionarios de la Ciudad de México y la otra empresa ganadora del concurso de licitación es TAT Constructora S.A. de C.V., de acuerdo con las especificaciones técnicas las constructoras tienen 111 días naturales para terminar las obras, del 20 de agosto al 8 de diciembre de este año.
Las obras en los Senderos de la Paz incluyen retiro de pavimentos, jardineras en mal estado, mobiliario urbano, señalética y la reconstrucción de las banquetas, construcción de rampas, incorporar alumbrado público tipo cerillo, bolardos, barandales, nivelación de coladeras para “crear corredores seguros y accesibles para la comunidad y los visitantes”.
El diagnóstico del Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur) es que los tramos a intervenir para hacer los Senderos de Paz “actúan como punto de conexión entre vialidades primarias y secundarias en un entorno mixto donde convergen actividades comerciales, de movilidad y recreación. Estos Senderos abarcan una distancia considerable en la cual se ha identificado que los recorridos presentan una serie de problemáticas como es el caso de la movilidad, es decir, cruces peatonales ambiguos e inseguros, alta demanda sobre la vía pública, congestión vial, espacios deficientes para el tránsito peatonal. Además, en el espacio público e infraestructura se observa la acumulación de objetos de trabajo sobre la banqueta, apropiación y desorden vial en su mayoría por los sitios de taxi, espacios reducidos en puntos de encuentro, invasión de comercios sobre la vía pública, deficiencia en recolección y manejo de residuos urbanos, pavimentos irregulares, falta de señalética, escasa vegetación útil y una notoria ausencia de elementos de accesibilidad universal”.
Ayer se constató que las calles siguen en las mismas condiciones que antes de que se hiciera el anuncio del Fonatur para su rehabilitación e igual que cuando vino la presidenta Claudia Sheinbaum a dar el banderazo de arranque de los trabajos.
No hay indicios de hayan iniciado obras para la reparación de las banquetas, construcción de rampas o alumbrado público.
En la calle Ignacio Chávez hay parches de concreto en los baches, esa reparación se hizo cuando la presidenta Claudia Sheinbaum dio el banderazo de arranque de obra en ese lugar el pasado 23 de agosto.
A esta calle se le agregó un nuevo problema, parte de la banqueta fue demolida y ahora los peatones caminan por el arroyo vehicular.
En la calle Michoacán hay abandono total, en ambos lados de la vialidad hay dos predios deshabitados y ambos están llenos de maleza y en el entronque de la calle Michoacán y Sonora hay escurrimiento de aguas residuales.
En las dos laterales de la calle Diego Hurtado de Mendoza siguen los postes de luz y señalizaciones inclinadas, bases de concreto que obstaculizan el paso, banquetas desniveladas y no hay rastros de que haya una obra en proceso. En la lateral que baja de la avenida Cuauhtémoc a la Costera, está una obra del gobierno del estado para la sustitución de un tramo de tubería del drenaje.
En la calle Tadeo Arredondo tampoco hay trabajos de remodelación de la vialidad, todo sigue igual, las banquetas quebradas, señalizaciones inclinadas y baches.
