Leodegario Aguilera Lucas fue levantado en la medianoche del viernes en Acapulco por hombres con uniformes de la PGJ

Exigen que se investigue el secuestro del editor de la revista Mundo Político

 Ezequiel Flores Contreras y Luluani Vega El diputado local por el PRD, Víctor Buenrostro Marín exigió ayer al procurador de Justicia, Jesús Ramírez Guerrero esclarezca el secuestro de su cuñado el empresario y editor de la revista Mundo Político Leodegario Aguilera Lucas, quien fuera plagiado por hombres con uniformes de la Policía Judicial del Estado el sábado a las 01:00 horas en el puerto de Acapulco.

Lamentó que las autoridades no quieran reconocer el elevado índice de secuestros y crímenes que se cometen en la entidad “y pretendan esconder la realidad a través de estadísticas y cifras”.

Abordado en las instalaciones del Congreso del estado por la mañana, el diputado por el PRD reveló que el dueño del pequeño hotel Fiesta del Mar, ubicado en la calzada Pie de la Cuesta frente a la colonia Jardín Azteca, y editor de una publicación en el puerto de Acapulco, secuestrado por dos sujetos el pasado sábado por la madrugada es su cuñado.

Al respecto dijo que hasta el momento, los presuntos secuestradores no se han comunicado con la familia para exigir algún rescate.

“Estamos preocupados porque las personas que fueron identificadas al momento de llevarse a mi cuñado vestían ropas negras tipo Policía Judicial y portaban armas de grueso calibre”, expresó.

Buenrostro Marín dijo que en la sesión del jueves intentará subir a tribuna para exigir al titular de la Procuraduría General de Justicia (PGJ) esclarezca este delito y los demás secuestros que se han registrado en la región de la Costa Grande, principalmente en el municipio de Atoyac.

Por otra parte, el fiscal regional de la PGJ Efrén Suástegui Mayo, consultado en Acapulco, informó que los familiares de Leodegario Aguilera Lucas aún no han presentado ninguna denuncia, pero que ndependientemente de que los familiares denuncien o no, y a pesar de que no exista una petición de rescate, el delito es considerado como privación ilegal de la libertad “es delito de oficio y por lo tanto se dará seguimiento de acuerdo a la Ley”.

Suástegui Mayo expresó que “como autoridades que investigamos delitos y perseguimos delincuentes, también tenemos que mantener un criterio más ajustado a la realidad, es decir que no por hacer una investigación legal, pongamos en peligro la integridad de él o los agraviados, debe prevalecer un criterio de apoyo y que no se ponga en peligro su vida, nosotros de manera legal haremos las investigaciones cuando las circunstancias nos permitan que la vida del agraviado está segura”.

También informó que de acuerdo a los libros de Gobiernos, en lo que va del año tienen registradas tres averiguaciones de secuestro en el puerto de Acapulco, “de fechas y lugares diferentes”.

Una marcha para desexorcizar la idea de que Acapulco es de Zeferino

Aurelio Peláez La maquinaria política chavarrista trabajó a gas entero en su primer acto masivo en vísperas de la selección del candidato del PRD al gobierno del estado, aunque sin alcanzar a copar el Zócalo.

Ayer en Acapulco, los chavarristas movilizaron unas 5 mil personas –diez mil según los organizadores– en una marcha que contó con el respaldo del presidente municipal de Acapulco, Alberto López Rosas, presente en el acto, y en donde se reiteró que el candidato de ese partido a gobernador debe ser electo en plebiscito.

El mitin, que se llevó a cabo desde La Piñata del parque Papagayo al Zócalo, fue a la vez un intento de desexorcizar la idea de que Acapulco es la plaza fuerte del ex alcalde de Acapulco Zeferino Torreblanca, también aspirante de la candidatura perredista al gobierno estatal.

Los chavarristas le metieron hombro y ganas a la marcha y al mitin, que se hizo bajo un fuerte sol, y además le invirtieron en camisetas, pues ayer se regalaron unas 2 mil, así como botellas de agua personalizadas con la propaganda chavarrista.

Aunque el alcalde Alberto López Rosas no intervino en el discurso, su secretaria de Desarrollo Social, Rossana Mora, fijó la postura del presidente municipal, que fue también de defensa al jefe de gobierno del Distrito Federal, Andrés Manuel López Obrador, contra quien el gobierno federal pide el desafuero.

Con Chavarría estuvieron el diputado federal y presidente de la Comisión de Educación, Salvador Martínez Della Roca; el delegado de Tlalpan, Eliseo Moyado; el representante del PRD ante el IFE, Juan Guerra Ochoa y el coordinador de los diputados del PRD en el Congreso del estado, David Jiménez Rumbo. También externos como el priísta, César Flores Maldonado, el notario y diputado independiente Cuauhtémoc García Amor y el presidente de la Barra de Abogados, Ramón Almonte Borja. Se dejaron ver funcionarios municipales, la presidenta del PRD en el puerto Beatriz González Hurtado, el diputado federal por Guerrero, Juan García Costilla, y el ex presidente estatal del PRD, Rosalío Wences Reza.

En su discurso, Armando Chavarría afirmó que Acapulco “no es propiedad de nadie” y señaló que ningún aspirante se bastaba por sí mismo para ganar el gobierno del estado. Incluso, en clara alusión a su contendiente interno Zeferino Torreblanca, sostuvo que sería una contradicción que en Guerrero, el estado más perredista del país, este partido participe con un candidato externo: “Tenemos candidatos amarillos para competir, incluso para prestar. No necesitamos gente de fuera”.

Incluso, criticó “a quienes pretenden violentar el estatuto del PRD”, por pedir que la cúpula elija al candidato para la elección de febrero de 2005.

Los perredistas ocuparon media vía de la avenida Costera, frente al Zócalo. Aunque son cuatro los aspirantes a la candidatura al gobierno estatal, las alusiones en los discursos eran en torno a Zeferino Torreblanca, muy presente en los acapulqueños.

Al final del discurso de Armando Chavarría, un niño de Iguala, espontáneo, tomó la palabra para pedir al voto a favor del senador.

–Viva Zeferino– gritó otro niño, camisa chavarrista puesta, desde una camioneta en donde había un equipo de sonido con música de apoyo a la marcha. Su grito fue minimizado por las sonrisas de los mayores que le acompañaban.

Notoria presencia de funcionarios del Ayuntamiento en la marcha

No asisten Marcial Rodríguez ni Adela Román

Destaca la del representante del PRD ante el IFE, Juan Guerra, el diputado federal Salvador Martínez della Roca y el delegado de Tlalpan, el guerrerense Eliseo Moyao

En la marcha y en el mitin del senador Armando Chavarría destacó la presencia del representante del PRD ante el IFE, Juan Guerra Ochoa, y secretario de Asuntos Electorales en el periodo de Rosario Robles Berlanga como presidenta nacional del PRD.

Asimismo estuvieron el diputado federal y presidente de la Comisión de Educación de la Cámara de Diputados, Salvador Martínez della Roca, dirigente en el movimiento estudiantil de 1968 también conocido como El Pino; y el delegado de Tlalpan –sustituto de Carlos Ímaz– el chilpancinguense Eliseo Moyao.

De las dirigencias, se vio entre los asistentes –no en el templete sino cerca del kiosco del Zócalo– al presidente del Consejo Estatal del PRD, Adolfo Plancarte Jiménez, quien desde allí daba instrucciones; y la presidenta del Comité Ejecutivo Municipal perredista de Acapulco, Beatriz González Hurtado.

Con ellos estuvieron al frente el priísta César Flores Maldonado; los también priístas y añorvistas Rosendo Rodríguez Serralde y Cecilia Avila; la ex secretaria de Protección y Vialidad, María de los Angeles Nava; el ex perredista Proceso González Calleja; el diputado local independiente impulsado por Convergencia, el ex panista Cuauhtémoc García Amor; el ex priísta y ex diputado local por el PRD, Alberto Mojica Mojica, quien en las elecciones que ganó el actual alcalde perredista Alberto López Rosas contendió para presidente municipal bajo las siglas del PT y obtuvo un poco más de 2 mil votos.

Pero destacó la ausencia de la diputada local Adela Román Ocampo, de quien se esperaba que hoy hiciera público su respaldo para Chavarría, y a quien se le consideraba cercana al alcalde López Rosas, por haberla impulsado para obtener la candidatura por el distrito 05.

Tampoco fue visto el síndico Marcial Rodríguez Saldaña, a quien se le considera asimismo uno de los más cercanos al presidente municipal porteño.

Sí estuvieron los ex rectores de la UAG, Rosalío Wences Reza y Florentino Cruz Ramírez; el coordinador de la Zona Sur de la UAG, Félix González Figueroa; y el coordinador de los diputados del PRD en el Congreso del estado, David Jiménez Rumbo.

De los grupos de la sociedad civil estuvo el presidente de la Barra de Abogados, el figueroísta Ramón Almonte Borja. De organizaciones sociales, el ex presidente del Consejo Estatal del PRD y fundador de la colonia Fuerza Aérea, David Molina Francisco; y el dirigente de la Unión de Transportistas Democráticos (UTD), Apolinar Segueda Dorantes.

También la esposa del alcalde y presidenta del DIF municipal, María Eugenia Díaz, mientras que entre los funcionarios –además de la secretaria de Desarrollo Social, Rossana Mora Patiño, quien fue una de los tres oradores–, se vio al contralor Esteban Celis González; la coordinadora de Servicios Públicos Municipales, Rosa María Gómez Saavedra; el subsecretario general, Felipe Kuri Sánchez; el subsecretario de Desarrollo Social, Heriberto Pastrana; el coordinador de Planeación, Ernesto Mastache Manzanares; el coordinador de Fomento Económico, Jesús Rogel González; y el coordinador de Asesores del alcalde López Rosas, Ramiro Solorio Almazán.

También el director de Reglamentos y Espectáculos que sustituyó al zeferinista Alfredo Campaña, Alfonso Calderón Velázquez; el director de Turismo municipal Roger Bergeret Muñoz; la directora de Asuntos de la Mujer, Esmeralda Hernández; el director del DIF, Federico López de los Reyes.

De los 14 regidores perredistas de Acapulco estuvieron Juana Esteban Arroyo, José Luis Morales Torres, Germán Farías Silvestre, Juan Calixto López y Alfredo Campos Tabares.

Y de los 17 diputados locales estuvieron el ya mencionado coordinador Jiménez Rumbo, Mauro García Medina y Marco Antonio López, orador en el acto. (Adalberto Valle y Ricardo Castillo Díaz).