
Aurora Harrison
Unas 800 mujeres de diferentes colectivas y madres buscadoras marcharon en la avenida Costera, de playa Tamarindos a plaza Quebec, contra la violencia vicaria y denunciar la falta de justicia ante los feminicidios y la violencia intrafamiliar.
En el mitin que hicieron en la plaza Quebec criticaron que funcionarios del gobierno municipal hayan “simulado” una movilización para conmemorar el día 8M utilizando trabajadores y recursos para una lucha que no les pertenece.
Ayer a las 4 de la tarde las activistas se concentraron en el acceso a la playa Tamarindos con lonas, cartulinas en las que se leían las demandas, como “Alto a la violencia vicaria, mujeres libres de miedo y manipulación”, “Decidir también es vivir libres” y las consignas que corearon para conmemorar el Día Internacional de la Mujer.
“No que no ya volvimos a salir”, “ni una más, ni una desaparecida más”, “los padres buscando también están luchando”, “Abelina escucha esta es nuestra lucha”; “abajo el patriarcado se va caer, se va a caer”, “el policía no me cuida, me cuidan mis amigas”, entre otras consignas fueron coreadas durante el trayecto de marcha.
Se hicieron paradas durante el trayecto para hacer algunas actividades de batucada y prendieron algunos cuetes de humo color verde y morado.
Para auxiliar en la vialidad y que la circulación fluyera, los agentes de la Policía Vial habilitaron el carril Base Naval al Zócalo en contraflujo.
Los turistas que se encontraban caminando por la avenida Costera se detuvieron a tomar fotografías al contingente de mujeres. Los amigos y novios de las chicas que participaron en la marcha con motivo del Día Internacional de la Mujer caminaron por la banqueta.
Al llegar a la plaza Quebec se hizo el mitin político donde Irma Carreón y Paola Cisneros, leyeron el pronunciamiento, después de que fueron interrumpidas por una señora que denunció a su sobrino por agresión e incluso se quejó que las autoridades no dan seguimiento al caso a pesar de que ya presentó la denuncia.
Irma Carreón leyó una parte del pronunciamiento elaborado por las activistas, dijo: “las mujeres no salimos a las calles por costumbre ni por una consigna vacía. Salimos porque seguimos siendo invisibilizadas y violentadas de múltiples formas, incluso a través de aquellos que más amamos”.
“Resulta inaceptable que desde el propio Estado se intente simular movilizaciones, utilizando a sus trabajadoras y recursos públicos para desvirtuar, neutralizar y vaciar de contenido político una lucha que no les pertenece”, indicó lo anterior al referencia a la marcha que se hizo ayer por la mañana en apoyo a la presidenta Abelina López Rodríguez.
Agregó que mientras “ustedes simulan, nosotras nombramos las violencias que el Estado ha sido incapaz de erradicar. Esta lucha es nuestra, viene desde abajo, desde nuestras ancestras, desde la raíz misma de nuestra historia y de la opresión sistemática ejercida contra nosotras las mujeres”.

“Este 8 de marzo alzamos la voz para nombrar una de las expresiones más crueles de violencia contra las mujeres: la violencia vicaria. La violencia vicaria sólo afecta a las mujeres. Aunque les cueste, los vacíos legales, la falta de perspectiva de género, así como el machismo que impera en quienes legislan y juzgan, evita que las mujeres víctimas tengan un verdadero acceso a la justicia”, dijo.
Aunque mencionó que el Código Penal del Estado de Guerrero prevé el delito de violencia vicaria, estableciendo una pena de prisión a quienes busquen dañar a una mujer, utilizando el rompimiento u obstrucción del vínculo utilizando a sus hijos para causar daño.
Sostuvo que la violencia vicaria también se encuentra estipulada en el Código Civil, “así como la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencias, sin embargo, esa protección que sólo debiese existir hacia las mujeres por ser una medida necesaria e indispensable para corregir desigualdades estructurales, se ha vuelto un circo”.
Explicó que en el Código Federal es un agravante familiar “no un delito autónomo, siendo omisa la Suprema Corte de Justicia de la Nacional en atender tal situación”.
Paola Cisneros leyó la otra parte del pronunciamiento, dijo que las mujeres “seguimos siendo amenazadas, manipuladas, padeciendo procesos jurídicos dilatorios no sólo por nuestros agresores, sino también por un sistema omiso y negligente que nos drena la paz golpe a golpe, expediente por expediente”.
Abundó que además perpetúan roles y estereotipos de género, como delegarnos el cuidado y la crianza de infancias o personas enfermas, para apartarlas de la vida pública y puestos de toma de decisión, “es comodidad para los misóginos, porque mientras ellos no pueden hacer ni el mínimo indispensable de pagar pensiones alimenticias justas, nosotras tenemos que padecer una doble jornada laboral, dentro y fuera del hogar”.
Enfatizó que en los procesos lo que se busca es calma, desahogo, escucha, justicia y sólo obtenemos revictimización, reproche social y señalamientos.
“La deuda es pública, nuestras lágrimas derramadas, gritos de auxilio, la ansiedad y angustia que vivimos, el miedo latente por lo que pueda pasarle a las que queremos, es una deuda que el Estado nunca podrá saldar. La justicia en el estado de Guerrero es cobarde, para ellos es más cómodo continuar con su pacto patriarcal”, indicó.
El sábado como parte de las actividades con motivo del Día Internacional de la Mujer, las integrantes de la Red Feministas de Acapulco Revolución Violeta hicieron una jornada de pintura, donde diseñaron las cartulinas que utilizaron ayer en la marcha, como “Quiero que mi mamá reciba mi título universitario, no mi acta de defunción”.




