En la marcha del 1 de Mayo en Acapulco exigen justicia por el asesinato de Suástegui

Organizaciones sociales marchan en la avenida Costera de Acapulco por el Día Internacional del Trabajo y exigen justicia en el asesinato del vocero del Cecop, Marco Antonio Suástegui MuñozFoto: Jesús Trigo

Karina Contreras

Diversas organizaciones sociales marcharon en la avenida Costera por el Día Internacional del Trabajo donde exigieron justicia por el asesinato del vocero del Consejo de Ejidos y Comunidades Opositoras a la Presa La Parota (Cecop), Marco Antonio Suástegui Muñoz.
Los más de mil 500 manifestantes partieron del Asta Bandera al Zócalo, ocupando todo el carril sentido Base-Centro, donde hicieron un mitin. Al frente de la marcha iban campesinos de los Bienes Comunales de Cacahuatepec con pancartas donde se leía: “Justicia, basta de impunidad. Cecop”, “Marco Antonio vive, la lucha sigue y sigue. Castigo a los asesinos” y “Cecop reclama justicia para Marco”.
Mientras la marcha avanzaba el grito de “justicia, justicia” retumbaba en el contingente, y los oradores exigían al gobierno de Evelyn Salgado Pineda un alto al hostigamiento y asesinato de los líderes sociales.
Exigieron que no se violenten los derechos laborales ya ganados, también demandaron la abrogación de la ley del ISSSTE del 2007, la incorporación al Fone de los más de 2 mil 500 trabajadores que faltan y pago del adeudo de horas.
Aumento al presupuesto para las jubilaciones y solución a las demandas de medicamentos y médicos en los centros de salud.
El representante de la CETEG en Acapulco, Walter Añorve Rodríguez, en su intervención pidió un minuto de aplausos para “el compañero que no pudo caminar con nosotros, no pudo estar presente porque balas arteras lo asesinaron el 25 de abril”, en referencia a Marco Antonio Suástegui Muñoz y gritaron: “Gobierno represor mataste a un luchador”.
El dirigente cetegista subrayó que tienen la responsabilidad y el compromiso moral de seguir acompañando a los campesinos del Cecop y seguir exigiendo la justicia que se merece Marco Antonio Suástegui.
También “denunciar este proceso sistemático de persecución y acoso contra la lucha social, contra los luchadores sociales o representantes sindicales de manera general. Decir que no nos vamos a quedar callados y no vamos a bajar la cabeza y que esto no lo vamos a tomar de lectura para rebajarnos al embate del neoliberalismo moderno”.
Llamó a la unidad porque “debemos entender que uno solo no va a poder contra este embate, que necesitamos de la unidad, hacer a un lado mezquindades y compromisos, soberbias y egos para poder enfrentar juntos el embate neoliberal”.
Mientras que el secretario general del Sindicto Único de Trabajadores del Colegio de Bachilleres (Sutcobch), José Antonio Salvador López, dijo que como todos los años salen a la calles para exigir mejores condiciones laborales de los trabajadores del país.
Destacó que estaban en la marcha para exigir a la gobernadora que se reúna con todas las organizaciones para que “nos atienda y dé solución a nuestras demandas porque son justas. No estamos pidiendo más de lo que está en nuestros Contratos Colectivos de Trabajo”.
Exigió un alto a la represión contra los líderes sociales y sindicales, porque todos los días son amenazados, por lo que exigen un alto a la represión y persecución política, así como las amenazas de muerte a los líderes de las organizaciones.
Mientras la secretaria general de la sección 14 del Sindicato Único de Servidores Públicos del Estado de Guerrero (SUSPEG), Beatriz Angélica Radilla Alarcón, dijo que estaba en esa marcha para unir fuerzas y luchar por las conquistas sindicales ganadas. Hizo un llamado a la gobernadora para atender las demandas del magisterio estatal las cuales ya han sido trabajadas, pero “no nos están haciendo caso, en donde no han sido escuchados y sólo dan largas, lo que no puede seguir así. Ya estamos hartos de que nos digan fechas y no se cumpla”.
Pidió atender de manera urgente las recategorizaciones y salarios igual que a los docentes federales. Llamó a pedir justicia por Marco Antonio Suástegui porque ahora fue él y el día de mañana puede ser otro y no es sorpresa en Acapulco y Guerrero donde asesinan a los ciudadanos.
Los participantes en sus intervenciones pidieron a las autoriades castigo a los responsables del crimen de Marco Antonio Suástegui y un alto a la represión a los luchadores sociales.
En la marcha participan integrantes de la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación Guerrero (CETEG), del Consejo de Ejidos y Comunidades Opositoras a la Presa La Parota (Cecop), del Sindicato de Trabajadores Académicos de la Universidad Autónoma de Guerrero (STAUAG), del Sindicato de Trabajadores Administrativos e Intendencia al Servicio de la UAG (STAISUAG).
Otras fueron del Frente Popular Francisco Villa México Siglo XXI, del Sindicato Único de Trabajadores del Colegio de Bachilleres del Estado de Guerrero (Sutcobach), de la Sección 14 del Sindicato Único de Servidores Públicos del Estado de Guerrero (SUSPEG), del Sindicato de Trabajadores de Organismos Operadores de Agua del Estado de Guerrero (STOOAEG), del Sindicato Independiente de la Universidad Autónoma de Guerrero (SITAUAG), del Sindicato Independiente del Sector Salud y trabajadores del Instituto Estatal de Oftamología.

 

En 2007 García Luna señaló a Félix de vínculos con el narco y luego se retractó

El presidente de la dirección Nacional del PRD Jesús Zambrano, flanqueado por la secretaria general y el presidente estatal del PRI, Pilar Vadillo y Alejandro Bravo antes de que comenzara el foro Análisis del Plan B y cómo afecta a los derechos políticos electorales de las mujeres en el hotel Holiday Inn de Chilpancingo Foto: Jessica Torres Barrera

Redacción

Chilpancingo

El secretario de Seguridad Pública en el gobierno de Felipe Calderón, Genaro García Luna, señaló en febrero de 2007 al entonces alcalde de Acapulco, Félix Salgado Macedonio, de tener vínculos con el narcotráfico luego de un ataque armado que dejó siete muertos en la comandancias de la Policía Investigadora Ministerial, aunque después ofreció disculpas y rectificó que se refería a las amenazas que había recibido el ahora senador de la República.
Ayer el Departamento de Justicia de Estados Unidos informó que un Tribunal Federal de Distrito de Brooklyn, Nueva York, declaró culpable a Genaro García Luna de traicionar a su país y de aceptar millones de dólares en sobornos del cártel de Sinaloa, cuando era secretario de Seguridad Pública federal en el gobierno de Felipe Calderón, entre 2006 a 2012.
De acuerdo con información de El Sur, el 12 de febrero de 2007 en una entrevista en el noticiario de Televisa, Primero Noticias, de Carlos Loret de Mola, Genaro García Luna “no descartó” que el entonces alcalde de Acapulco Félix Salgado Macedonio, estuviera involucrado con algunas de los cárteles del narcotráfico en las investigaciones por los ataques a las comandancias de la Policía Investigadora Ministerial que dejó varios muertos días antes.
García Luna respondió una serie de preguntas sobre la colusión de la policía de Acapulco con el crimen organizado, y de los señalamientos de que Salgado Macedonio estaba metido en el narco, de lo que respondió que se estaban investigando las amenazas que había recibido el edil, “y ahí parte de lo que se está investigando es identificar si hay un vínculo, una referencia o un dato específico que encubra una actividad criminal de los delincuentes con el funcionario público”.
Ante la insistencia de Loret de Mola de si había investigaciones de nexos con el crimen de Félix Salgado y si ya estaba descartado que no tuviera alguno, García Luna manifestó que estaban verificando y que todavía trabajaban en eso.
Sin embargo, un día después el 13 de febrero la Secretaría de Seguridad Pública federal aclaró en un boletín que lo que se indagaba eran las amenazas de muerte que había recibido Salgado Macedonio, y señaló que la Policía Federal recopilaba y analizaba toda la información que pudiera contribuir a ubicar el origen de dichas amenazas contra Félix Salgado.
Por su parte, el actual senador de la República declaró que se sentía “atropellado” y “lastimado” por las declaraciones del secretario de Seguridad Pública federal de que se investiga su posible vinculación con el narcotráfico, que fueron ampliamente difundidas en medios nacionales e internacionales.
Sostuvo que no buscaba una confrontación con la federación y resaltó que tenía el respaldo de los dirigentes perredistas estatales y nacionales.
También dijo que se sentía satisfecho luego de que recibió una llamada del director de Comunicación Social de la SSPF, Eduardo Cano, en nombre de García Luna, para aclarar las cosas.
El entonces presidente nacional del CEN del PRD, Leonel Cota Montaña Montaño –actual director de Seguridad Alimentaria Mexicana (Segalmex)– demandó a Genaro García Luna retractarse de lo dicho o de lo contrario presentar su renuncia al cargo, tras la insinuación de que se investigaba al edil perredista de Acapulco de vínculos con el narcotráfico.
Incluso en el Congreso del Estado, los diputados del PRD, Ramiro Solorio Almazán, Abelina López Rodríguez y Wulfrano Salgado Romero denunciaron en tribuna que el gobierno panista de Felipe Calderón tenía un deliberado propósito de promover un “linchamiento mediático” contra el alcalde de Acapulco, Félix Salgado y los gobiernos del PRD en el país, para ocultar el “magro” resultado de la operación de las fuerzas federales contra el narcotráfico.
Días después, Salgado Macedonio tras la aclaración de la Secretaría de Seguridad Pública de que se investigaban las amenazas de muerte en su contra y no su vinculación con el narcotráfico, aseveró que era un “capítulo cerrado”.
Genaro García Luna fue detenido el 9 de diciembre de 2019, cerca de Dallas, Texas, y se le responsabilizaba de ayudar a traficar cocaína al Cártel de Sinaloa, señalamientos que se basaban en los testimonios desahogados durante el juicio contra Joaquín El Chapo Guzmán.
Este martes, el fiscal federal por el Distrito Este de Nueva York, Breon Peace, afirmó que “es inconcebible que el acusado traicionó su deber como secretario de Seguridad Pública al aceptar con avidez millones de dólares en sobornos que fueron manchados con sangre de las guerras de carteles y batallas relacionadas con las drogas en las calles de los Estados Unidos y México”.