
Zacarías Cervantes
Chilpancingo
Gestores y representantes de campesinos ante el Registro Agrario Nacional (RAN) denunciaron ayer “negligencia”, “malos tratos” y “desatención” de las autoridades de la Delegación a cargo de Roberto Olivares Pita.
Mediante un documento dirigido al presidente de la República Andrés Manuel López Obrador, que uno de ellos leyó afuera de la dependencia federal, denuncian que las oficinas permanecen cerradas y no se respeta el orden en que llegan los campesinos la mayoría que vienen de lugares muy lejos del estado.
Señalan que algunos de ellos tienen que salir de sus comunidades de la Montaña o de la Sierra a altas horas de la madrugada para estar a tiempo en sus trámites pero que muchas veces no los atienden porque sólo ingresan los que autorizan funcionarios de la institución.
A las 10 de la mañana, un joven que se dijo “representante de los campesinos inconformes”, leyó el documento en el que se señala que la dependencia funciona “bajo el control” del “grupo político” del director general Plutarco García Jiménez y su hermano, el asesor de la Coordinadora de Comisariados Ejidales y Comunales, Arturo García.
Reprochan que aunque en Guerrero el delegado es Roberto Olivares Pita, en realidad “quien rige las riendas (de la dependencia) es Liz Yanetzi Álvarez López, “quien ordena y ejecuta lo relacionado con la delegación”.
“Las oficinas de la delegación estatal funcionan a puerta cerrada, sin acceso al público a pesar de que ya no existen medidas sanitarias que las restrinjan”, dicen en su documento.
Explican que para ingresar a la dependencia a realizar sus trámites, tiene que ser a través de citas tramitadas en el sistema, “que obviamente los campesinos no pueden sacar, ya que en su mayoría desconocen la tecnología”.
Se quejan que la puerta está controlada por personal de seguridad que impide el paso a los ciudadanos en general y son estos vigilantes quienes dicen quién entra y quién no por indicaciones de sus superiores.
Ello, dice el escrito, a pesar de que los campesinos por ejemplo de la Montaña o de la Sierra salen de sus comunidades a altas horas de la madrugada para llegar temprano y estar a tiempo para realizar sus trámites, y la mayoría de las veces no les respetan su turno en la fila de espera.
Pusieron como ejemplo dos expedientes; el 12220011559 y el 12220011560, ambos de un caso de Lomas de Chapultepec de Acapulco, que ya están para entrega desde el 3 de noviembre “y de manera desvergonzada, ya son parte del rezago de esa dependencia”.
Aseguran que, en cambio otros casos de los municipios de Tepecoacuilco y Eduardo Neri, litigados por la Coordinadora de Comisariados Ejidales y Comunales “les aplican criterios distintos”.
Refieren que, también, los funcionarios de la dependencia exigen a los campesinos que acudan personalmente a las oficinas de la delegación para recoger sus certificados parcelarios o de uso común, a pesar de que no todos tienen la posibilidad económica de acudir y pueden tramitarlos a través de los gestores o de las organizaciones campesinas a las que pertenecen, sin embargo en la dependencia les niegan sus documentos y les exigen (a los gestores) una carta poder certificada por un Notario Público.
Otro gestor agrario, Luis Antonio Rosales, denunció que en ocasiones tienen que estar desde las 6 de la mañana hasta las 7 y media de la tarde para que les entreguen un solo documento. Para ello tienen que hacerlo con una ficha, pero solamente se distribuyen 60 diarias y si no alcanzan tienen que esperarse hasta el día siguiente.
Agregó que la otra alternativa es apartar la cita mediante el portal de internet de la dependencia, pero que el sistema es muy lento y no alcanzan a hacer el trámite, por eso dijo que, en su caso, que viene de Acapulco, tiene que llegar por lo menos a las seis de la mañana y a veces pagar hotel para alcanzar la ficha, “si no, adios semana, ya perdí el tiempo”.
Dijo que, cuando alcanzan la ficha y entran a las oficinas, reciben “maltrato” por los funcionarios de la dependencia, y que por una cita solamente tienen derecho a hacer dos trámites, cuando en la ley agraria no se establece eso.
“Se me hace injusto, me parece que esos funcionarios no tienen empatía con nosotros, mucho menos con los campesinos que vienen de muy lejos a hacer sus trámites, algunos gastando mucho dinero para que al final les digan: “su trámite está en proceso, a pesar de que en la página de internet ya está para entrega”.
Otro de los gestores, Alfonso Rivera Pinzón, de la región de la Montaña, denunció que en la dependencia “hay muchos obstáculos y dilaciones” para la entrega de sus trámite y que con ello se afecta a los campesinos.
Añadió que no se sabe si la dilación en la entrega de los documentos, como los certificados parcelarios, se hace con dolo o mala fe para que los campesinos no reciban los apoyos del gobierno federal.
“Por eso protestamos y exigimos al presidente de la República Andrés Manuel López Obrador que tome cartas en el asunto e implemente mecanismos que agilicen los trámites en las dependencias federales, “porque el campo está abandonado y si no ayudamos a agilizar los trámites administrativos seguirá el rezago y estaremos en retroceso y con ello no estamos hablando realmente de una Cuarta Transformación, reprochó.
