Zacarías Cervantes
Chilpancingo
Con documentos oficiales de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG), trabajadores denunciaron irregularidades y “posibles actos de corrupción” cometidos por funcionarios de la administración saliente, encabezada por José Alfredo Romero Olea; entre ellas, la entrega de categorías para personas afines a su corriente política.
Uno de los ex funcionarios señalados es el ex secretario general de la UAG, Armando Guzmán Zavala, a quien señalaron de haber entregado 23 categorías a personas allegadas a su corriente política, Unidad Democrática (UD), incluso, varias de ellas con el visto bueno del ex rector Romero Olea.
Los trabajadores universitarios entregaron copias de las nóminas a medios de comunicación, en las que evidencian las irregularidades.
De acuerdo con los documentos, hay cuando menos 23 cambios que el ex secretario general de la UAG, Guzmán Zavala, realizó antes de que entrara la nueva administración, que ahora encabeza Javier Saldaña Almazán.
Los trabajadores de la UAG también exhibieron una nómina donde aparecen los docentes y administrativos que fueron beneficiados por Guzmán Zavala, y aseguraron que su actuación “es una práctica de manera unilateral, y sin que se tomara en cuenta el estatuto legal para la asignación de las categorías en la institución”.
De acuerdo con los universitarios, de las 23 categorías que autorizó Guzmán Zavala antes de concluir su periodo como secretario de la UAG, 19 de ellas tienen observaciones, y explicaron que no se especifican los métodos o el proceso para conseguir las nuevas categorías.
Los documentos evidencian que, en algunos casos, los trabajadores beneficiados en menos de dos años pasaron de ser empleados invitados o becarios a conseguir 20 horas base en facultades, como docentes o en su caso administrativos.
Se pone como ejemplo el caso de María Edith Palacios Hernández, quien en 2019 ingresó como “invitada” a Enfermería 2 en Acapulco, pero en julio de 2021 ya aparece con 20 horas base en esta escuela.
Otro de los impugnados es Florencio Cayetano Catarino, también en Enfermería 2, quien aparece en 2018 desempeñando labores directivas, con ocho horas asignadas, pero en julio de 2020 le fueron asignadas 12 horas y, en agosto de 2023 aparece con otra nueva categoría, de 30 horas base.
De acuerdo con los documentos, otro ejemplo irregular es el de Marco Aurelio Campos Tavira, quien en septiembre de 2017 ingresó a la UAG como becario, pero recientemente aparece con 20 horas, comisionado en la Secretaría General de la UAG.
Otro de los ejemplos irregulares es el de Rosa Nalleli Arredondo Amores, quien ingresó a la UAG en 2018 como interina, pero en 2020 le asignaron 10 horas y en este 2023 fue beneficiada con 22 horas más, en Enfermería 2.
Según los trabajadores inconformes, todos los casos impugnados son motivo de emplazamiento a huelga en contra de la universidad.
Además, que existe una demanda laboral contra José Luis García García, quien ingresó a laborar en la escuela de Filosofía y Letras, con sede en Chilpancingo, con la categoría de asociado A pero a partir de abril del 2022 aparece como asociado B.
