Este viernes se cumplieron nueve años de la entrega que hizo el presidente de la República Enrique Peña Nieto del nuevo puente Miguel Alemán que une a Ciudad Altamirano con Coyuca de Catalán luego de que el anterior se cayó al crecer el río Balsas tras las inundaciones que provocó el huracán Ingrid y la tormenta tropical Manuel en septiembre de 2013.
Se construyó en tiempo récord, en aproximadamente cuatro meses de trabajo se concluyó el nuevo puente con una inversión de 50 millones de pesos. El puente es de cuatro carriles y contaba con un muro de contención en el centro y luminarias solares.
A nueve años de la inauguración, al puente le faltan 10 postes de alumbrado público, y ninguna de las luminarias con celdas solares funcionan, mientras que el muro de contención ha sido dañado por los accidentes de autos.
Este año el Ayuntamiento de Pungarabato y el de Coyuca de Catalán decidieron acordar que cada uno se hacía cargo de un carril para poder iluminarlo. La medida fue la de colocar nuevos cableados y lámparas diferentes en los postes que están de pie pero ya no se utilizó el sistema solar con el que fue inaugurado.
También recientemente con los bloqueos, el puente sufrió daños en los señalamientos de plástico color verde que sirven como reflejantes pero que debido a las maniobras que se hicieron por los autobuses y la gente para poder cruzar destruyeron una sección.
Desde su inauguración el gobierno federal no ha ordenado alguna acción de mantenimiento al puente. Son los mismos ayuntamientos los que se han encargado de la pintura limpieza y en este caso muy reciente del alumbrado público.
En la parte de abajo del puente, hay zonas en las que ha habido saqueo de grava arena cerca de los muros pero desde un principio se informó que tenían una profundidad de 30 metros y que por tal motivo no iba a haber problemas con el retiro de grava y arena.
Debido a que su estructura es curva, el asfalto no ha tenido problemas porque el agua no se encharca solamente de lado de Coyuca de Catalán, al final del puente se forma un charco porque el drenaje con el que se construyó era muy pequeño y se tapó pero recientemente el municipio realizó una obra de restauración en la entrada de la ciudad y se espera que permita en las siguientes lluvias mostrar una mejoría también en el drenaje pluvial .(Israel Flores / Ciudad Altamirano)