
Rompen los candados para instalarse comerciantes en la Alameda de Chilpancingo. Foto: Jessica Torres Barrera
Tres comerciantes que habían sido despojadas de sus espacios que ocupaban antes de la remodelación de la alameda Francisco Granados Maldonado de Chilpancingo, ocuparon ayer cada una por su propia cuenta los nuevos locales construidos por el Ayuntamiento.
Con una cortadora eléctrica, personas que les auxiliaron rompieron los candados y abrieron las cortinas, para comenzar a llevar su mobiliario y mercancía.
Socorro González Gómez, Carmen Hernández Mogollón y Lourdes Ramírez Flores venían solicitando al Ayuntamiento desde febrero pasado, cuando se inauguró la tercera y última etapa de la alameda, que les entregaran sus locales comerciales.
Sin embargo, denunciaron que por órdenes de la presidenta municipal, Norma Otilia Hernández Martínez, el Ayuntamiento pretendía entregárselos en renta, pagando tres mil pesos mensuales, y lo que ellas pedían es que se los entregara con un permiso o concesión, como los tenían desde hace más de 40 años.
Carmen Hernández dijo ayer que desde que se inauguró el parque les venían negando la entrega de los nuevos espacios que se construyeron en la parte norte del parque, frente a las instalaciones de la Cruz Roja.
Otra de las comerciantes denunció que hoy en la mañana se enteraron que estos locales ya serían entregados a otros comerciantes que aceptaron pagar al Ayuntamiento de ocho a 10 mil pesos mensuales.
Incluso la mañana de ayer, uno de los establecimientos fue entregado a una comerciante a la que no conocen, dijeron que “es nueva, no sabemos de dónde viene”.
Justificó que ante la posibilidad de que se entregaran los otros locales y ellas, finalmente se queden sin sus espacios, decidieron tomarlos por su cuenta y empezar a vender.
Después de que abrieron los espacios las comerciantes comenzaron a llevar su mobiliario y mercancía que tenían en sus antiguos puestos a donde fueron replegadas, mientras se realizaban los trabajos de remodelación.
Una de las comerciantes informó que tienen un amparo de la justicia federal que en el que garantiza su derecho a esos locales. (Zacarías Cervantes /?Chilpancingo).