Dejan en ruinas y con escombros el CREA de la capital los “servidores de la nación”

Sigue amontonada en la cancha de Fútbol del Unidad Deportiva de Chilpancingo la madera de las carpas donde se alojaron los “servidores de la nación”, lo que impide que se abra al público Foto: Zacarías Cervantes

Zacarías Cervantes

Chilpancingo

En ruinas y con montones de escombros dejaron los “servidores de la nación” las instalaciones de la unidad deportiva de Chilpancingo, mejor conocidas como el CREA, donde estuvieron alojados durante más de un año.
En un recorrido este viernes, personal administrativo de la unidad deportiva impidió la entrada al reportero, con el argumento de que todavía no está en servicio y que se encuentran realizando mantenimiento.
Sin embargo, el abandono, el descuido y la desolación se aprecian desde afuera.
Las emblemáticas instalaciones, destinadas para los deportistas de Chilpancingo, inauguradas el 17 de abril de 1964, durante el gobierno de Raymundo Abarca Alarcón, están ubicadas en la avenida de la Juventud, en la colonia Burócratas, al sur de la capital. Por años, este ha sido el lugar preferido por las familias de la capital para ejercitarse y pasar momentos de recreación los fines de semana.
La unidad deportiva está compuesta por una cancha de futbol profesional, pista de tartán, áreas de juegos, gimnasio, alberca, auditorio, canchas de baloncesto y una cafetería.
Las instalaciones se utilizan de forma frecuente para impartir talleres de cualquier disciplina deportiva, cultural o artística.
Además, es una de las áreas verdes más importantes de la ciudad, después de la alameda Francisco Granados Maldonado, por sus parques y su zona arbolada, donde las familias acostumbran a dar paseos matutinos o nocturnos.
Los visitantes hacen uso de las instalaciones de manera gratuita, y sólo pagan por el uso de áreas, como la pista de tartán, baños, piscina y gimnasio.
En la anterior administración estatal, del ex gobernador Héctor Astudillo Flores, se remodelaron y modernizaron las instalaciones, con una inversión de 50 millones de pesos.
Después del huracán Otis, que devastó Acapulco y Coyuca de Benítez, en octubre del año pasado las modernas instalaciones fueron utilizadas como campamento para los “Servidores de la Nación”, que se desplegaron en esos municipios para realizar los censos y distribuir la ayuda humanitaria a los damnificados.
Apenas días después del impacto del huracán Otis, a finales de octubre del año pasado, comenzaron a llegar a Guerrero desde varios estados de la República y se instalaron en campamentos en las instalaciones del CREA, de donde se trasladaban a Acapulco a prestar sus servicios.
Con ello, se cerraron al público esas instalaciones, lo que generó la inconformidad de un sector de la capital, que reclamó su espacio deportivo.
La unidad deportiva sería desalojada en octubre pasado por los empleados de la Secretaría del Bienestar, pero continuaron ocupadas debido a que el personal siguío en Guerrero, por el impacto del huracán John, que azotó del 23 al 27 de septiembre pasado.
En declaraciones a medios de comunicación, el delegado de la Secretaría del Bienestar, Iván Hernández Días, se comprometió a que al desalojar el espacio, las instalaciones serían rehabilitadas para dejarlas en óptimas condiciones “para el servicio de los chilpancingueños”, prometió a finales de octubre pasado.
Sin embargo, los “servidores de la nación” comenzaron a retirarse de las instalaciones de la unidad deportiva hace dos semana. El 25 de noviembre pasado, las instalaciones quedaron completamente desalojadas, pero hasta este viernes seguía el escombro y el material de los campamentos desmontados, informó uno de los trabajadores que se encargan de la limpieza.
Incluso, las instalaciones continuaban cerradas al público, debido a que en todas sus áreas permanecen montones de escombros, madera, basura y desde afuera sólo se alcanzan a ver ruinas y desolación.
El mediodía de este viernes, el reportero intentó entrar, pero se encontró con todos los accesos cerrados y una empleada, en tono molesto, preguntó sobre el motivo de la visita. Dijo que no había acceso al público, porque se encontraban en remodelación.
Sin embargo, no se observó a nadie retirando el escombro.
En la cancha con piso de tartán, recién remodelada, hay montones de madera y, a la orilla de la pista de atletismo, el pasto se ve crecido y descuidado.
Uno de los trabajadores de limpieza, consultado desde afuera de la reja de protección, dijo que no pueden comenzar a realizar la limpieza, en tanto no retiren el material de los campamentos, que siguen apilados en distintos lugares de las instalaciones.
Además, en uno de los sitios todavía se encuentra uno de los campamentos que no ha sido desmontado. “Como ve, así no es posible que se abran las instalaciones a los deportistas. Esto es algo que no sabemos hasta cuándo va a permanecer aquí, porque le corresponde al gobierno federal”, dijo el empleado, que sostenía un azadón en su mano, sentado en una banca de las áreas verdes.
Este viernes se constató que el área de ejercicios, donde se encuentran los aparatos de los deportistas, sigue descuidada y sin mantenimiento, “no sabemos si todavía sirvan, eso necesita servicio diario. Hay que darles su aceitadita y ya pasaron dos temporadas de lluvias sin darles mantenimiento”, dijo.
Indicó que nadie se había hecho responsable del retiro de todo el escombro, que sigue ocupando el espacio de las instalaciones, para que se le realice la limpieza y puedan ser utilizadas.

Ocupan tres comerciantes los espacios de los que las despojó el Ayuntamiento de Chilpancingo

Activistas rompieron los candados de negocios para instalar a comerciantes en la Alameda de Chilpancingo Foto: Jessica Torres Barrera
Rompen los candados para instalarse comerciantes en la Alameda de Chilpancingo. Foto: Jessica Torres Barrera

Tres comerciantes que habían sido despojadas de sus espacios que ocupaban antes de la remodelación de la alameda Francisco Granados Maldonado de Chilpancingo, ocuparon ayer cada una por su propia cuenta los nuevos locales construidos por el Ayuntamiento.
Con una cortadora eléctrica, personas que les auxiliaron rompieron los candados y abrieron las cortinas, para comenzar a llevar su mobiliario y mercancía.
Socorro González Gómez, Carmen Hernández Mogollón y Lourdes Ramírez Flores venían solicitando al Ayuntamiento desde febrero pasado, cuando se inauguró la tercera y última etapa de la alameda, que les entregaran sus locales comerciales.
Sin embargo, denunciaron que por órdenes de la presidenta municipal, Norma Otilia Hernández Martínez, el Ayuntamiento pretendía entregárselos en renta, pagando tres mil pesos mensuales, y lo que ellas pedían es que se los entregara con un permiso o concesión, como los tenían desde hace más de 40 años.
Carmen Hernández dijo ayer que desde que se inauguró el parque les venían negando la entrega de los nuevos espacios que se construyeron en la parte norte del parque, frente a las instalaciones de la Cruz Roja.
Otra de las comerciantes denunció que hoy en la mañana se enteraron que estos locales ya serían entregados a otros comerciantes que aceptaron pagar al Ayuntamiento de ocho a 10 mil pesos mensuales.
Incluso la mañana de ayer, uno de los establecimientos fue entregado a una comerciante a la que no conocen, dijeron que “es nueva, no sabemos de dónde viene”.
Justificó que ante la posibilidad de que se entregaran los otros locales y ellas, finalmente se queden sin sus espacios, decidieron tomarlos por su cuenta y empezar a vender.
Después de que abrieron los espacios las comerciantes comenzaron a llevar su mobiliario y mercancía que tenían en sus antiguos puestos a donde fueron replegadas, mientras se realizaban los trabajos de remodelación.
Una de las comerciantes informó que tienen un amparo de la justicia federal que en el que garantiza su derecho a esos locales. (Zacarías Cervantes /?Chilpancingo).

En marcha en la capital exigen a la FGE atienda abusos del dueño de una cafetería

Mujeres protestaron en el zócalo para denunciar la falta de respuesta de la Fiscalía General del Estado sobre la acusación contra el dueño de una cafetería que presuntamente abusa de sus trabajadoraas Foto: Jessica Torres Barrera

Activistas y amigas de tres ex trabajadoras de una cafetería del centro de la ciudad, que denunciaron explotación laboral y abuso sexual del dueño del local hacia sus empleadas marcharon del parque Margarita Maza de Juárez al Zócalo de Chilpancingo, para exigir a la Fiscalía General del Estado (FGE) que tome cartas en el asunto, y a la gobernadora Evelyn Salgado Pineda que se observe y atienda este tipo de violencia contra las mujeres.
Una decena de manifestantes protestaron con cartulinas y una lona donde identificaron al agresor como Francisco Pacheco Pérez, propietario de la cafetería Smart Coffeeshop, desde hace 18 años.
Estimaron que, al menos hace 16 años, tiene la misma forma de operar: contrata sólo a mujeres menores de 22 años, con las que inicia una relación personal, en muchos casos de pareja, para no pagarles.
Las denunciantes  identificaron cinco casos recientes en los que el agresor mantuvo una relación sentimental con sus trabajadoras.
Una joven señaló que tuvo un noviazgo con el agresor, pese a la diferencia de edad, más de 20 años menos, y a la relación de empleada-patrón (desigual), en la que la encerraba y la golpeaba todos los días, además de hacer el trabajo de la cafetería.
La manifestación comenzó a las 3 de la tarde y concluyó después de las 4, junto al kiosco de la ciudad.
Las manifestantes hicieron tres paradas intermedias. La primera en la avenida Insurgentes, a un lado de la estatua de El Caballito, y frente al fraccionamiento Santa Rosa, donde tiene su casa la gobernadora. Incluso se observó a policías custodiando la entrada.
También se detuvieron a un lado de la alameda Francisco Granados Maldonado y antes de entrar al Zócalo.
Una de las víctimas, Adriana, ratificó que hace más tres meses, tres víctimas fueron juntas a presentar la denuncia en la agencia del Ministerio Público especializado en violencia familiar y sexual, y al final la agente sólo inició una carpeta de investigación, porque en no era suficiente la presunción de una de las denunciantes, de que el agresor la había drogado varias horas en el local. Otra joven desistió de la denuncia por la presión que ejerció la agente en el interrogatorio.
Fue hasta el jueves pasado, que hicieron la denuncia en conferencia de prensa, cuando autoridades de la FGE volvieron a contactarlas.
Aclaró que desconoce qué tan frecuente es este tipo de abuso, pero consideró que el gobierno del estado tendría que evaluarlo para atenderlo. (Lourdes Chávez / Chilpan cingo).