Ramón Gracida Gómez
Presuntos sicarios de la organización criminal Familia Michoacana atacaron con drones la comunidad El Parotal, de la sierra de Petatlán, denunciaron pobladores de esta localidad y de Las Mesas, y pidieron la presencia de las autoridades o los habitantes bajarán a dormir a la carretera federal en Santa Rosa.
Un habitante de Las Mesas contó que los ataques comenzaron a las 9 de la mañana de este miércoles y se prolongaron hasta las 3 de la tarde. Fueron entre 12 y 13 bombas lanzadas desde el aire por drones manejados desde un cerro.
Comentó que agentes de la Fiscalía General del Estado (FGE) y soldados del Ejército llegaron al poblado de Las Mesas y no quisieron acudir a El Parotal, donde fue el ataque, “se dieron vuelta”.
Aseguró que las autoridades sólo estuvieron una hora en el Zócalo de Las Mesas y “no hicieron ninguna lucha de ir”.
“Todos los habitantes de ahí tienen miedo y no saben qué hacer y ahora sí que el gobierno no quiere seguirlos, ver a dónde están porque de ahí salen de un cerro los drones”, expuso el poblador.
Comentó que hace un mes también hubo un ataque de drones en un lugar “que se llama Loma-Valla, cerquita ahí al Parotal, por ahí también hubo un enfrentamiento” y señaló que es el grupo criminal la Familia Michoacana la responsable de estos ataques.
Indicó que ayer no hubo heridos, pero sí en los pasados. Esta vez las afectaciones fueron en las casas, los portones y los carros a los que les cayeron encima los artefactos explosivos, generando “agujeros como si fueran balazos”.
Expuso que todos los pobladores de El Parotal, Las Mesas, Las Lajitas, están pidiendo que “el gobierno haga caso porque si no van a bajarse” a la carretera federal en Santa Rosa. “Esa es la única alternativa que les dejan a los pobladores”, agregó.
Expuso que otra demanda de los habitantes de estas comunidades de la Sierra es la instalación de una Base de Operaciones Mixtas en Las Mesas, pero no les hacen caso desde hace un año.
“Recordarles que si no nos la ponen, pues vamos a tener que proceder a cerrar la carretera porque ya es mucho tiempo y estamos viendo que sí está el peligro encima”, advirtió el habitante de esta comunidad.
“No pueden o no quieren” detener a los grupos criminales, cuestiona Víctor Espino
El presidente del Comité de Caminos de la Costa Grande y Tierra Caliente, Víctor Espino Cortés contó que después del ataque con drones en El Parotal este miércoles, sólo quedaron cuatro policías estatales resguardando la zona en Las Mesas, y el Ejército, que no quiso ir a la comunidad atacada, se fue a Santa Rosa. A los pobladores sólo les quedó resguardarse.
Dijo que “no es tanto que nos tire drones, sino que no vemos hasta cuándo se va acabar esto, ése es el verdadero problema, que no vemos para cuándo, ya vamos a tener un año de la masacre de El Durazno, y nomás puras promesas y de ahí no pasa”.
Lamentó que el gobierno estatal “se comprometió a traer paz a estos pueblos, pero la verdad es que no vemos claro, puras promesas y no avanzamos nada. Quedaron con la Guardia Rural, que nos den chance que legalmente pues meter policías de aquí, que ellos los formen, los capaciten y que estén bajo el mando de las autoridades, que sean legales pues”.
De todos modos, advirtió, “los pueblos se siguen armando, pero lo bueno sería que se armaran de forma legal, con el apoyo de los gobiernos. Pero nomás dicen que sí, pero no dicen cuándo”.
Indicó que la demanda de seguridad que piden los pobladores de la Sierra se extiende a toda la región de la Costa Grande “porque ya incluso Zihuatanejo, Petatlán, la gente ya está harta de esa gente que los estén extorsionando, que los estén obligando, que les estén quitando su trabajo del diario y luego, si no pagan, pues los matan. Es lo más difícil ahí”.
Insistió en que las autoridades deben parar las actividades de los grupos criminales, “cómo es posible que teniendo los medios, el dinero, el tiempo, la ley, tienen todo a su disposición, yo no entiendo todavía por qué es que no pueden con este caso. No pueden o no quieren, ya la verdad no sabemos”.
Espino Cortés hizo un llamado a los pueblos a “que despierten, ya tengo rato diciendo lo mismo, yo sé que tienen miedo, que es difícil, pero yo creo que se puede. Necesitamos hacer conciencia de todos los niveles de gobierno, a los militares, a los guachitos, a los de abajo, a los que son pueblo, que ya no se anden prestando con ese tipo de gentes”.
