Lourdes Chávez
Chilpancingo
El gobierno municipal instaló un nuevo sistema de identificación biométrica en los dos accesos del Ayuntamiento, puerta principal y sótano, para controlar entradas y salida de trabajadores, que en el primer día provocó largas filas.
La causa de esto fue por la llegada de muchas personas al mismo tiempo, aunado a los retrasos cuando no se reconocía una huella digital o si alguien no cruzaba a tiempo el filtro con dos pequeñas puertas automáticas.
El sistema consiste en dos tipos de accesos, uno para trabajadores, con sistema biométrico de identificación, y un arco detector de metales para el público en general, además de agentes de Policía Municipal en guardia permanente, para la seguridad del edificio.
La salida de las 3 de la tarde coincidió con la entrada del turno vespertino, por lo que se saturaron las puertas y el nuevo sistema se suspendió de forma temporal.
En consulta, el director de Recursos Humanos, Noé Sánchez Hernández, explicó que el mecanismo comenzó a operar a modo de prueba, pues el personal también debía registrar asistencia en el reloj checador facial y de huella digital que se encuentra en el sótano del edificio.
El funcionario señaló que el nuevo sistema permitirá identificar a las personas que checan y se retiran de su área de trabajo, lo que generó malestar entre el personal.
Aclaró que Recursos Humanos revisa distintas incidencias: descuentos, permisos económicos con goce de sueldo, sin goce de sueldo, permisos de maternidad y de paternidad; que el personal no es suficiente para además revisar área por área el cumplimiento del horario de trabajo, en tres turnos: matutino, vespertino y jornada acumulada en áreas operativas.
Reconoció que el control generó “un poco de molestia por la falta de costumbre del primer día. Había compañeros que no les pasaba la huella, venían nerviosos o sudados, generó un retraso en los tiempos contemplados”.
Asimismo, informó que en el edificio hay mil 560 trabajadores registrados en una base de datos, con huella digital y rostro, para agilizar el tránsito durante los accesos con cualquiera de los dos métodos de ingreso.
Estimó que en un mes o dos meses, dependiendo de la adaptación del personal, se retirará el control de asistencia del sótano, para que se queden sólo los de acceso al edificio.
El director destacó la señalización que acompaña al mecanismo, para colocación y movilidad del personal, así como un interruptor para suspender el sistema, y abrir las alas (puertas de acceso) en caso de sismo, que era una inquietud de los trabajadores.
En otra etapa, adelantó que habrá una reingeniería laboral para garantizar el cumplimiento del horario laboral, para que sean productivos y garanticen la atención al público que acude a hacer gestiones.

