Aurora Harrison
Casas todavía inundadas de agua y lodo, carros enterrados en arena, escurrimiento de agua en la vialidad por la crecida de los ríos y cauces pluviales es el panorama en la zona del fraccionamiento Libertadores y la colonia Emiliano Zapata, a causa de las lluvias del huracán John.
Ayer vecinos retiraban el agua y tierra de sus viviendas y quitaban la arena de la calle. Señalaron que apenas llegaron soldados a ayudarlos, tres días después que terminaron las lluvias originadas por el huracán.
Pidieron que el gobierno canalice el cauce del río y que desazolve porque no pueden estar así cada que hay lluvias en la ciudad.
En el lugar había retroexcavadoras y carros de volteo haciendo maniobras para retirar la arena que quedó en la calle. Por la calle 2, entre el fraccionamiento Libertadores y la Emiliano Zapata había unos 50 soldados con palas y picos ayudando a familias a sacar el lodo de sus casas.
El muro del canal pluvial del punto conocido como Playa Seca se colapsó debido a que el río se desbordó y causó que las viviendas cercanas se inundaran, el agua alcanzó un metro de altura, de acuerdo con vecinos de esa zona; algunos colocaron costales de arena para tratar de mitigar que se metiera el agua a sus casas.
En la calle 2, que está junto a las instalaciones de la Unidad Médico Familiar del IMSS, la calle está llena de tierra y agua; ayer había un camión del Ejército y los soldados se encontraban ayudando a familias a sacar el lodo de sus casas.
Han pasado tres días que terminaron las lluvias intensas provocadas por el huracán, pero los trabajos en esa zona apenas empiezan, porque son varias calles que están llenas de tierra, incluso en la Escuela Secundaria 104, el portón principal se dañó por la arena que se metió.
“Nos fue mal, se nos metió el agua, ahí siempre se nos mete porque no hay desazolve, no hay nada y siempre se nos hace como una olla, y siempre con una pequeña lluvia se nos mete, pero ahorita nos fue más mal”, dijo la vecina Laura Sánchez.
Contó que el martes en la noche que la lluvia estaba más fuerte fue cuando empezó a meterse el agua a su casa, y junto a sus familiares decidió poner barricadas para mitigar, “pero como se salió el arroyo y el otro de la calle 2 por eso se tuvieron que poner barricadas”.
“En el Otis se llevó techos, y se nos metió el agua, esta ocasión por las barricadas fue que se contuvo un poquito que no se metiera tanto el agua, no fue igual porque no salieron volando las láminas, que en mi caso sí se llevó todas, pero lo poco que había salvado del Otis se me mojó entonces, pero fue diferente para cada persona, porque lo poco que tenían que habían salvado se volvió a meter y tuvimos que sacar agua otra vez”.
En la calle Bugambilia de Club Campestre había seis carros enterrados en la arena, y es que el agua subió casi un metro, vecinos estaban sacando agua y lodo de sus casas.
Fue el caso del vecino Carlos Alberto Abarca que dijo que durante los cinco días de lluvia, “nos encomendamos a Dios porque el agua no la podemos parar, pero aquí el problema es de las autoridades no han hecho caso de canalizar el río, siempre se sale donde mismo”.
“Las afectaciones fueron casi en la misma zona (del fraccionamiento Libertadores y Emiliano Zapata) porque se sale el río, más de un metro de agua, en el Otis nos llegó 1.65 y viene pasando lo mismo porque hacen como que sacan, antes venían camiones y lo dejaban limpio el cauce, a nivel, pero ahora algo habrá que están haciendo mal”, dijo.
Consideró que las autoridades deben hacer algo en ese puente “porque no podemos estar así todas las lluvias, viene cualquier lluvia y se sale, pero eso porque pasa porque no desazolvan el río, porque sí estuvo muy feo”.
“La casa la hicimos un poco más alto del nivel de la calle para que no se metiera el agua, pero de todas maneras se metió”.
