Tras el sismo de 6.5 del viernes con epicentro en San Marcos, se hicieron una grietas en la tierra a orilla del río Papagayo que sorprendieron a los dueños de las enramadas cecanas Foto: Aurora Harrison
Aurora Harrison
Dueños de enramadas en Lomas de Chapultepec reportaron que tras el sismo de 6.5 grados que se produjo el viernes, con epicentro en San Marcos, se hicieron grietas en la tierra a orilla del río Papagayo, las cuales decidieron cubrir con tierra para no ahuyentar a sus clientes.
El sábado en una visita a lugar se constató que en las cuatro enramadas que hay en el lugar debajo del puente de Lomas de Chapultepec, en tres de ellas pasa la grieta que se abrió en la tierra la mañana del viernes tras el sismo.
Uno de los dueños de las enramadas, Silvano Silva, dijo que después del sismo se hicieron grietas en el suelo de tierra y que en su negocio La Chimenea, que está hecha de barro, se hundió por lo menos medio metro.
Agregó que una vez que concluyan las vacaciones decembrinas,va a reparar sus fogones, para así poder continuar su trabajo en el que lleva más de ocho años.
El señor Silvano contó que se sintió fuerte el temblor porque están más cerca de San Marcos y del río y que en el pueblo hubo algunas casas con cuarteaduras y en otras se cayeron las tejas de los techos.
Sostuvo que les sorprendieron las grietas que se hicieron en la tierra porque han pasado otros temblores y no había pasado nada de eso.
La señora Goya confía que le reconstruirán su restaurante
Por separado, la propietaria del restaurante Doña Goya, en Barra Vieja, Gregoria Hernández González, dijo que confía en que las autoridades le ayuden a reconstruir su negocio que colapsó luego del sismo.
El sábado en declaraciones a reporteros dijo que su negocio tiene más de 30 años, y que se encntraba afuera del inmueble cuando empezó a temblar, que se había salido minutos antes de que empezara a temblar, de lo contrario hubiese quedado atrapada en los escombros.
Recordó que cuando fue el temblor del 19 de septiembre, ella se encontraba en su negocio, y es que en la parte de arriba tiene su casa, en esa ocasión también el mar hizo un sonido muy fuerte “como si fuera explotar algo” y ese mismo sonido escuchó el viernes.
“En el 2001 hice mi alberca porque no tenía y los clientes quieren alberca, conseguí dinero y la hice y me empezó a llegar un poco más de gente, pero ahora con esto, a volver a empezar”, dijo la señora que mencionó que ya las autoridades le ofrecieron ayuda.
La señora de 78 años dijo que le da tristeza ver que su esfuerzo de más de 30 años de trabajo se haya caído con el temblor, “pero tiene confianza de que va a salir adelante, aunque esté grande yo se que sí voy a salir adelante, porque el único lujo es que tengo limpio y cuando recibo a los clientes le doy buena calidad de servicio”.
Académicos de la UNAM y trabajadores operativos de Protección Civil municipal en el río Papagayo con vigilancia de la Guardia Nacional Foto: Protección Civil
Ramón Gracida Gómez
En el segundo día del recorrido para la actualización del Atlas de Riesgo municipal, académicos de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y trabajadores operativos de Protección Civil municipal revisaron distintos puntos del margen del río Papagayo.
El encargado del área de Monitoreo de la Coordinación de Protección Civil y Bomberos, Juan Ramón Ramírez, informó vía telefónica que el equipo de especialistas en Ingeniería Civil acudió ayer a las comunidades de Parotillas, La Concepción, Aguacaliente, Bellavista Papagayo, Lomas de Chapultepec y Barra Vieja.
El objetivo del recorrido fue “ver la distancia de los caudales, ver el comportamiento del río ya en terreno y evaluar la condición del suelo en estos pueblos que te comenté para ver el tipo de arrastre que presentan”.
El funcionario municipal puntualizó que la información recolectada será utilizada para hacer “proyecciones de venidas de agua en temporadas fuertes y poder determinar la cantidad de agua que podría bajar y con eso prevenir en los centros de población”.
Algunas de las comunidades visitadas por la UNAM, con resguardo de agentes de la Guardia Nacional y la Secretaría de la Defensa Nacional, forman parte de los Bienes Comunales de Cacahuatepec, cuyos vecinos, casi todos dedicados a la agricultura, perdieron sus cultivos por el paso de los huracanes Otis de 2023 y John de 2024, y otros quedaron inundados por el desbordamiento del río Papagayo, como ocurrió en Aguacaliente.
También en Aguacaliente, la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado del Municipio de Acapulco (CAPAMA), con financiamiento de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), avanza en la construcción de tres pozos radiales para abastecer de agua a la zona urbana del municipio.
Hoy, el tercero y último de los recorridos de los expertos de la UNAM, irán a las colonias San Agustín, La Venta y Las Cruces para revisar el río de La Sabana con el mismo fin que tuvieron este martes en el río Papagayo.
El lunes, informó El Sur al día siguiente, profesores y estudiantes de Ingeniería Civil visitaron las colonias 20 de Noviembre y La Libertad, donde murieron vecinos durante el paso de los huracanes Otis y John, dando inicio al recorrido para una futura actualización del Atlas de Riesgo, que fue aprobado en 2021 durante el gobierno morenista de Adela Román Ocampo, es decir, no incluye las zonas de riesgo evidenciadas por los meteoros del 25 de octubre de 2023 y finales de septiembre de 2024.
La UNAM también presentó el Estudio de Factibilidad Técnica del Sistema de Alerta Temprana de Riesgos Hidrometeorológicos para Acapulco, que “integra análisis hidrológicos, simulaciones hidráulicas, propuestas de obras de mitigación, lineamientos para la actualización del Atlas de Riesgo y el diseño conceptual de un sistema de alerta temprana, además de definir las etapas que guiarán el desarrollo del proyecto en los próximos meses”.
El experto en sistemas de abastecimiento hidráulico en comunidades rurales y urbanas, Roberto Sánchez, explica en la asamblea del Cecop en la comunidad Cacahuatepec la necesidad de la potabilización del agua Foto: Ramón Gracida Gómez
Ramón Gracida Gómez
En la asamblea de ayer del Consejo de Ejidos y Comunidades Opositoras a la Presa La Parota (Cecop), el experto en sistemas de abastecimiento hidráulico en comunidades rurales y urbanas, Roberto Sánchez, cuestionó la propuesta de la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado del Municipio de Acapulco (CAPAMA) de los tres pozos de agua para las comunidades porque no atiende la necesidad de la potabilización, “la calidad de agua”.
Como se informó anteriormente, el Cecop y la CAPAMA llegaron a un acuerdo el 26 de octubre pasado en el que los campesinos de distintas localidades de los Bienes Comunales de Cacahuatepec aceptaron la obra de los tres pozos radiales en Aguacaliente a cambio de que construyeran tres pozos de agua para ellos.
Son cinco pozos en total, tres en este año, uno de ellos para abastecer las comunidades de Cruces de Cacahuatepec, Apalani y Campanario; otro para la localidad de El Carrizo y uno más para las comunidades de Cacahuatepec, Espinalillo, El Cantón, Apanhuac y Huamuchitos; en 2026 comenzaría la construcción de un pozo en Las Parotas y otro Rancho las Marías, que beneficiarían también a las comunidades vecinas de Los Ilamos, Garrapatas y San José.
Se suponía que el director de la CAPAMA, Antonio Rojas Marcial, acudiría a la asamblea de este domingo para presentar el proyecto, pero no llegó y el organismo público se limitó a mandar un documento vía Whatsapp.
Invitado por la organización Cooperación Comunitaria que asiste a los campesinos en diversos proyectos de reconstrucción tras el paso de los huracanes Otis y John, Sánchez dijo en Cacahuatepec que el documento de la CAPAMA es sólo “un planteamiento, planeación conceptual de cómo van a abastecer a todas las comunidades, situación que me deja en duda muchas cosas, sobre todo, porque no hay especificaciones”.
Indicó que falta saber la capacidad de los equipos de bombeo, la profundidad de su instalación, “están parchando la tubería existente, tubería que tiene una antigüedad de 40 años por la información que me proporcionaron y esta situación no puede ser, que se use la misma tubería que ya pasó su vida útil porque ya está oxidada, picada, carcomida”.
El experto en sistemas de abastecimiento hidráulico planteó que la nueva tubería debe tener el grosor suficiente para resistir la presión del bombeo de agua y especificó que el equipo de bombeo debe tener la capacidad para hacer llegar el agua a la parte más alta, que es Huamuchitos, e instalar un tanque maestro de distribución para las comunidades cercanas.
Subrayó la necesidad de atender la calidad del agua, empezando por la obra de toma de agua del río Papagayo y su aforo, “la medición del agua que puede proporcionar ese pozo”, después se tiene que seleccionar el equipo de bombeo.
“Cuando el río crece el agua se enturbia, se enloda y así se las bombean, eso no es potable, tiene que ser un agua clarificada la que les llegue a cada uno de sus domicilios”.
Sánchez ahondó sobre el problema bacteriológico, “las heces fecales, seguramente hay infiltración de alguna contaminación de heces fecales en el agua del río Papagayo, eso se mata por cloro”.
“El dar clarificación y el dar cloración al agua en la fuente de abastecimiento, es decir, donde está la torre para tomar el agua, eso se llama potabilización; no hay un sistema de potabilización en el planteamiento conceptual que enviaron hace un momento”.
El experto dijo que la potabilización “es uno de los temas importantes y muy graves porque atenta contra la salud de cada uno de sus pobladores, es muy importante pedir eso”.
El abogado del Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan, Rogelio Téliz García, advirtió que si la CAPAMA no cumple con los pozos para las comunidades, nuevamente los pobladores detendrán la obra en Aguacaliente, la cual sigue en la fase de estudios.
Informan de los procesos judiciales de los presos del Cecop
El abogado de Tlachinollan expuso de los procesos de los presos del Cecop en el penal de Las Cruces, Maximino Solís Valeriano, Rodrigo León Jacinto y Modesto León Jacinto, de Maximino, detenido en 2018 tras el asesinato múltiple en La Concepción, dijo que ya terminó la etapa de ofrecer pruebas, sólo sigue pendiente una audiencia, que será celebrada en enero.
“Es una audiencia final, es un resumen de todas las pruebas ofrecidas durante el juicio y en esa audiencia nosotros vamos a presentar un documento donde les decimos al juez que Maximino tiene que salir en brevedad, que él no es culpable del delito que lo acusan, de homicidio”.
Planteó la necesidad de que el Cecop se manifieste afuera del reclusorio para hacer “presión”, otra acción será enviar cartas al juez por parte de distintas organizaciones sociales y agencias internacionales.
De Rodrigo y de Modesto, detenidos en 2022 por una orden de aprehensión de 2013 acusándolos de intento de homicidio y lesiones, el 12 de diciembre Tlachinollan presentará la última prueba de defensa, “de ahí le pedimos al juez que revise el expediente y tenga por cerrado ese caso”; en enero o en febrero será la última audiencia.
“No hay avances” en el caso de Marco
Del asesinato del vocero del Cecop, Marco Antonio Suástegui Muñoz, Téliz García criticó que “todavía no hay avances, todavía la Fiscalía (General del Estado) no detiene a esta persona, el que mató a Marco Antonio, que ya está identificado, ya sabemos quién es”.
Los funcionarios de la FGE “dicen que necesitan más información de la familia, la familia de Marco ya aportó”, sostuvo el abogado y los acusó de “negligentes” porque no revisaron las cámaras de seguridad donde fue atacado, en la calle Fragata de Yucatán el 25 de abril pasado, sino fueron meses después, “lógicamente ya no encontraron nada”.
Los trabajos de desazolve que se realizan en el río La Sabana Fotos: Carlos Carbajal
Daniel Velazquez
Esta semana se reanudaron los trabajos en un tramo del río La Sabana, frente a la colonia Santa Lucía, donde la Marina había dejado cerros de arena y lodo en medio del cauce.
La colonia Santa Lucía se ubica sobre el margen izquierdo del río La Sabana frente a la colonia La Máquina; durante el huracán John el caudal del río incrementó y afectó 11 viviendas, se llevó cuatro y quedaron derribadas siete de acuerdo con testimonios de los vecinos.
Desde marzo hay diversos trabajos en el cauce del río, apenas el 10 de mayo, después de una visita de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo a Acapulco, comenzó el dragado de un tramo del río que va desde el puente de La Sabana hasta la colonia 5 de Mayo.
En otro tramo del río, de acuerdo con testimonios de vecinos de la colonia Santa Lucía, durante marzo y abril integrantes de la Marina acudieron al lugar con maquinaria y movieron arena y lodo del cauce del río, pero dejaron cerros de arena y lodo en el centro del cauce del río lo que les provocaba temor de que con las lluvias el agua se desviara y afectara más a la colonia.
Esta semana, en un tramo de unos 500 metros frente a la colonia Santa Lucía hay 10 máquinas excavadoras mano de chango, de éstas seis retiran la arena y lodo que está en el centro del cauce del río y las otras tres máquinas mueven todo ese material hacia el margen izquierdo del río.
El puente provisional, construido con madera de palma por donde cruzan cotidianamente los vecinos de la colonia Santa Lucía hacia la colonia La Máquina está fuera de servicio, una de las vecinas relató que la lluvia del martes en la noche arrastró mucha basura y eso hizo un taponamiento en el puente y la fuerza del agua y la acumulación de basura provocó que los trozos de madera cedieron a la fuerza del agua y la basura y por eso se perdió el cruce.
Por las lluvias del martes el caudal no incrementó de manera significativa y los vecinos cruzan a pie el río, el agua les llega a media pantorrilla.
Lo que se vio en el lugar además de las excavadoras mano de chango fue una acumulación de basura principalmente plásticos, envases de refrescos, hieleras de unicel, cubetas y otro tipo de residuos sólidos urbanos.
En el puente de La Sabana donde el poblado del mismo nombre se une con la colonia Ciudad Renacimiento también continúan los trabajos, las placas de acero que se habían colocado después de los huracanes Ingrid y Manuel ya fueron retiradas y ahora se hace un bordo con tierra y piedras.
Los vecinos consideraron que es más resistente un bordo que las placas de acero que hacer una barrera con tierra porque la fuerza del agua, cuando aumenta el caudal del río se va a llevar esa tierra.
En el lugar aunque hay trabajos del gobierno federal, sigue siendo depósito de basura.
Casas derribadas en la colonia Santa Lucía por la creciente del río La Sabana durante el paso del huracán John Foto: Jesús Trigo
Daniel Velázquez
El caudal del río La Sabana que se incrementó por las lluvias del huracán John arrasó con los diques que se construyeron en el margen derecho e izquierdo después del huracán Ingrid y Manuel en 2013, derribó casas y borró algunos tramos donde se construiría la avenida Paseo de La Sabana.
Este jueves, luego del anuncio que hizo la gobernadora Evelyn Salgado Pineda de que se va encauzar y a desazolvar el río, se hizo un recorrido por las riberas del mismo, en tres tramos del cauce del río La Sabana, en la salida hacia Las Plazuelas, en Rastro Viejo y en La Máquina. En los tres sitios se pudo constatar que el lecho del río es usado como basurero a cielo abierto, hay montones de basura, las casas y comercios establecidos en su margen derecho lo usan como desagüe y basurero, escurren los drenajes de aguas residuales.
En el puente Río La Sabana los diques de concreto que se construyeron en el margen izquierdo, para evitar afectaciones en la colonia Alborada, fueron derrumbados; al menos 11 tramos de concreto que se construyeron están ya sobre el cauce del río.
Esta zona también fue afectada por el huracán Otis el año pasado, las placas de concreto que se construyeron fueron inclinadas por la fuerza del agua y este año ya colapsaron.
En el margen derecho, en lado que da hacia la colonia Ciudad Renacimiento los diques de acero que se colocaron en esa parte del río también tuvieron afectaciones, está inclinados hacia el cauce del río.
Alborada
En la calle Felicidad de la colonia Alborada, el año pasado por el huracán Otis quedó una casa afectada a la que el río le derrumbó la parte trasera, en la vivienda no hay moradores.
La colonia Alborada está sobre el margen derecho del río La Sabana, a unos metros 500 metros del centro del poblado de La Sabana.
Este año, por el huracán John, en la calle Felicidad otra casa fue afectada, la de la familia Hernández Montero, la casa estaba al menos a 20 metros de distancia del dique que se construyó en 2014, después de los huracanes Ingrid y Manuel pero por la fuerza del agua socavó los cimientos del dique y se lo llevó, quedó inclinado sepultado entre arena y lodo.
La casa de la familia Hernández Montero colapsó la madrugada del miércoles 25 de septiembre. Los propietarios por la noche oyeron que la casa tronó y la familia salió para refugiarse en la casa materna que está enfrente, después colapsó el piso, fue cuando se dieron cuenta que el río había socavado los cimientos y después la casa se inclinó y así permanece desde el huracán.
La fuerza del huracán también borró un tramo de la calle Felicidad, esta calle era otra vía de acceso a Las Plazuelas, pero actualmente la calle llega hasta la casa de la familia Hernández Montero.
En la calle Felicidad de la colonia Alborada sólo la familia Hernández Montero fue censada por los Servidores de la Nación, pero no le informaron si será reubicada o qué tipo de ayuda va a recibir de parte del gobierno federal. Las demás casas no fueron consideradas porque el río no se desbordó y no se inundaron ni tuvieron afectaciones.
En la margen derecha de esta zona todavía existe el dique de piedra que se hizo después de los huracanes Ingrid y Manuel, pero está convertido en basurero, incluso construyeron una vivienda de materiales endebles sobre el terreno que sería para la carretera Paseo La Sabana.
Paseo La Sabana
El tramo de vialidad que estaba en terracería, donde se construiría la carretera Paseo de La Sabana que comunicaría las huertas y colonias que están pegadas al río desde Tunzingo hasta La Sabana está intransitable por la basura, el monte que ha crecido, las chozas que se han construido sobre lo que sería la carretera y los tramos que se llevó la fuerza del caudal del río.
En tres tramos que conectan la avenida Lázaro Cárdenas con lo que sería Paseo de La Sabana se constató que ya no se puede transitar en la zona por la basura, maleza y los arroyos que escurren hacia el río.
En el margen derecho el dique de piedras y tierra que se construyó después del paso del huracán Ingrid y Manuel resistieron la fuerza del agua y empujaron el caudal hacia el margen izquierdo que fue donde hizo daño a las viviendas en las colonias Alborada y Santa Lucía.
Aunque el dique tiene tramos que resistieron el caudal del río, hay otras partes que no pudieron con la fuerza del agua, eso se observó en un trecho que están frente a la colonia Ruffo Figueroa, entre El Rastro y la 5 de Mayo, el dique de piedras se lo llevó la corriente y actualmente la corriente del río La Sabana pasa por los cimientos de las casas.
La obra Paseo La Sabana está suspendida desde enero de 2022, cuando con la fuerza pública la actual alcaldesa Abelina López Rodríguez obligó a los constructores a detener la obra porque fue pagada al 100 por ciento por la administración de Adela Román Ocampo y la alcaldesa exigió el reintegro del dinero pues fue una irregularidad haberla liquidado sin estar concluida.
Santa Lucía
En la colonia Santa Lucía, frente a La Máquina, el caudal del río afectó 11 viviendas, se llevó cuatro y quedaron derribadas siete, de acuerdo con testimonios de los vecinos.
La colonia Santa Lucía se ubica sobre el margen izquierdo del río La Sabana frente a la colonia La Máquina el año pasado durante el huracán, las casas Shadows y algunas fueron derrumbadas por la fuerza del viento.
Esta colonia estuvo 20 días sin energía eléctrica y como nunca acudió la Comisión Federal de Electricidad (CFE) a reparar el servicio los vecinos cooperaron para comprar 200 metros de cable de alta tensión y lo tendieron desde la colonia La Máquina hasta la colonia Santa Lucía para poder tener energía eléctrica.
En la colonia hay postes de la CFE que están de pie tanto de lado de la colonia La Máquina como de la colonia Santa Lucía, pero se quedaron sin energía eléctrica por lo que ellos se las ingeniaron para recuperar este servicio que dijeron es indispensable para poder sacar agua de los pozos y conservar alimentos en los refrigeradores. Apenas hace cuatro días tienen luz.
El domingo los vecinos también se organizaron para construir un puente con madera de palma y estacas sobre el cauce del río, el puente es de unos 50 metros de largo, en algunos tramos se mueve, de acuerdo con los vecinos se debe a que en esas zona está más profundo el cauce y la corriente del río es más fuerte, “pura adrenalina”, dijo uno de los vecinos. Otro segmento del río se pasa en lancha, la persona encargada del cruce cobra cinco pesos a los interesados para no mojarse los pies porque que agua llega a las rodillas, en medio del río se pasa a pie, porque la corriente del agua ya hizo una bifurcación y una parte quedó como islote, pero en los dos extremos sigue corriendo agua.
El servicio del cruce en lancha está disponible de las 6 de la mañana a las 8 de la noche, el cual es principalmente para los estudiantes de primaria y secundaria que tienen que cruzar el río para ir a la escuela.
El director de la Comisión de Agua Potable, Alcantarillado y Saneamiento del Estado de Guerrero (CAPASEG), Facundo Gastélum Félix, informó que para el encauzamiento del río La Sabana se deben coordinar con la Comisión Nacional del Agua (Conagua) porque los cauces de ríos y arroyos son federales.
Este martes, en una visita a la unidad Campestre de la Laguna, la gobernadora Evelyn Salgado Pineda anunció el encauzamiento, desazolve y mantenimiento del río La Sabana. Consultado por teléfono, el director de la CAPASEG precisó que ese trabajo se debe hacer en coordinación con la Conagua.
“Tiene que haber una coordinación y a lo mejor una posible mezcla de recursos incluso con el municipio”.
“Debo decirte que eso es en estricta responsabilidad del gobierno federal a través de la Conagua porque son cauces de propiedad federal, ellos son (la Conagua) los que han realizado las obras de protección, es algo que debemos plantear sobre la mesa para que el gobierno federal nos ayude en darle atención a estos puntos porque estamos hablando de una cantidad de dinero que supera la capacidad del respuesta del gobierno estatal”.
Consultado sobre las afectaciones que causó el huracán John en los diques construidos en el margen derecho e izquierdo del río La Sabana, el director indicó que los tramos afectados se deben de reponer “hasta donde tengo entendido la Comisión Nacional del Agua ya solicitó la intervención del seguro, es infraestructura hidráulica que tiene seguro, está asegurada, hasta donde tengo entendido ya están trabajando”.
Gastelum Félix informó que la CAPASEG y la Conagua trabajan juntas en los municipios y zonas que resultaron afectadas por el huracán John para tener diagnóstico claro de los daños que hay en la infraestructura de agua potable, drenaje y saneamiento.
Prepararse ante fenómenos que van a ser frecuentes
Consultado sobre lo dicho el pasado lunes de que los canales pluviales no fueron suficientes para desfogar la cantidad de agua que trajo el huracán John, el director de la CAPASEG indicó que se debe trabajar en ampliar los canales pluviales y revisar “a detalle” qué obstruye el curso del agua.
“Tenemos que trabajar en el corto plazo en elaborar proyectos ejecutivo integrales porque sin duda este tipo de eventos van a ser periódicos, van a ser recurrentes, tenemos que prepararnos ante esta situación para desarrollar infraestructura en el corto y mediano plazo que nos permita desalojar estas cantidades de agua que van a caer en un corto tiempo”.
“Tenemos que empezar por hacer un revisión a detalle de dónde están esos taponamientos, obstrucciones y los tres niveles de gobierno diseñar una política pública para darle atención”, lo que implicaría retirar las obstrucciones o buscar nuevos trazos en las vialidades para construir infraestructura de drenaje pluvial.
Explicó que en Acapulco el huracán John generó mil 300 milímetros de lluvia en cuatro días, cuando es de mil 200 milímetros en toda la temporada de lluvias que en el oceáno Pacífico es del 15 de mayo al 15 de noviembre.
Ahondó que las inundaciones y desbordamiento de ríos y arroyos se debió a que el suelo de Acapulco ya estaba saturado y no hubo la capacidad de absorción de esa agua al subsuelo y tampoco se tuvo la capacidad de drenaje.
Otro factor, indicó, fue que el río La Sabana pese a la protección que tiene en el margen derecho “fue tal la cantidad de agua que escurrió que rompió estos bordos de protección que tenían una geomembrana y un arrope de hasta un metro de rocas con tamaño de 30 a 60 centímetros”.
Al romperse esta protección se inundó el bulevar Las Naciones porque es muy plano, entonces lo que hizo la CAPASEG fue “abocarse a limpiar las rejillas y boca de tormenta de los dos conductos de drenaje pluvial que existen y que desde la Colosio van a la Laguna Negra de Puerto Marqués, logramos quitarlos con equipo especializados y eso permitió desfogar rápido el bulevar y los asentamientos humanos, pero quedó agua estancada en unidades habitacionales porque no tenía salida”.
“Hay una mala planeación, hay que decirlo, está interrumpido el drenaje natural, recordar que son zonas planas que eran zonas de otra vocación, eran humedales, pero bueno hubo un cambio de uso de suelo a lo largo de muchos años que permitió todo ese crecimiento en la zona Diamante”.
Dijo que el taponamiento de los cauces pluviales fue el resultado de la conjunción de basura y el arrastre de las partes altas y medias de la ciudad, “en conjunción con basura orgánica que vino obstruyendo esos conductos, sin duda los ciudadanos deben de tener conciencia para contribuir cada quien en no arrojar basura donde no debe”.
Indicó que para hacer frente a los caudales se deben ampliar los canales pluviales que ya existen en las áreas inundadas de la zona Diamante, “como es muy plana no podemos profundizar en las pendientes, lo que sí podemos hacer es abrirlos y hacerlos más anchos”.
De las obras que realiza la CAPASEG en el municipio, Gastélum Félix indicó que ya reanudaron “es importante precisarlo, los trabajos que tenía considerados el gobierno del estado a través de la Capaseg para el municipio de Acapulco, no van a ser suspendidos ni cancelados ni reorientados esos recursos, están etiquetados para esas obras y las vamos a terminar en las fechas pactadas”, que son obras de drenaje, agua potable y las dos plantas de tratamiento Aguas Blancas y Pie de la Cuesta.
El río Camarón a su paso por la colonia Santa Cecilia, en donde hace 27 años el huracán Paulina causó destrozos y murieron decenas de personas Foto: Carlos Carbajal
Ramón Gracida Gómez
La popular colonia Santa Cecilia está a expensas de los desastres que generan los huracanes por su ubicación alta y cercana a los cerros del parque nacional El Veladero, la falta de desazolve de la presa y los tapones ocasionados en el río Camarón durante el paso de los grandes meteoros recrudecen la situación por el arrastre de piedras y árboles.
A partir del huracán Paulina de 1997, en cada nuevo desastre la colonia suma víctimas mortales y daños materiales severos, actualmente continúa el colapso de una parte del puente que cruza el río Santa Cecilia y las ruinas de las casas aledañas ocasionados por el tapón del río durante el paso del huracán Otis.
Además de resguardarse en su vivienda construida a orilla del río, lo único que hace cuando transcurre un fenómeno meteorológico de gran magnitud Rosalinda Anzures Adame sólo se pone a rezar, confesó a El Sur sonriendo.
La señora de casi 58 años ha vivido prácticamente toda su vida en este asentamiento urbano y desde 1989 en el terreno que adquirió a lado del río Santa Cecilia, un brazo del río El Camarón, en el estrecho y accidentado andador Presa.
Más adelante del camino que empieza en la avenida Pueblo Nuevo y se extiende por un poco más de 100 metros de longitud sólo hay dos casas más, y varios metros hacia arriba se encuentra la presa gavión, una pared de piedras de 15 metros de altura de donde se sigue desbordando el agua que fluye del cerro.
La tierra está acumulada de tal magnitud que la presa que tiene un piso al nivel raso de la construcción, encima hay árboles tirados, ramas, plantas, una lámina y algunos desechos. En el andador San Cristóbal, al costado derecho, hay una vivienda invadiendo una parte de la presa, las demás casas también se encuentran en la orilla y los separa un muro de contención.
La presa no ha sido desazolvada hace tanto tiempo del que ni la vecina Rosalinda puede recordar cuándo fue la última vez que sucedió, a pesar de que los vecinos lo han demandado reiteradamente al gobierno municipal.
La presa gavión fue construida después del desastre ocasionado por el huracán Paulina, cuando sólo había piedras acomodadas con alambre, pero la cantidad de agua fue demasiada y cayeron enormes árboles que se empezaron a acumular en el puente y formaron un tapón.
En la misma avenida Pueblo Nuevo, pero hacia abajo rumbo a la capilla de la colonia Santa Cecilia, murieron dos niñas en una casa, recordó Rosalinda Anzures de los hechos de hace 27 años y con el sonido de fondo del río que le hizo pensar en la gran cantidad de lluvia que cayó el 9 de octubre de 1997.
Rosalinda vive con otras cuatro personas, su casa de dos pisos fue construida poco a poco, y en ésta también experimentó el desastre de los fenómenos meteorológicos de Ingrid y Manuel de septiembre de 2013.
Sin embargo, la vecina de toda la vida de la Santa Cecilia afirmó que el huracán más fuerte que sintió fue Otis del 25 de octubre de 2023, cuando los vientos fuertes arrasaron con una techumbre de lámina y otra en el que vivía su hijo.
Al día siguiente, los vecinos del andador Presa no podían salir del camino por la cantidad de láminas, pero la afectación principal es el colapso de una parte del puente que cruza el río Santa Cecilia y el colapso total de cuatro viviendas a un costado del puente, sus habitantes salieron antes de que cayeran.
El desastre continúa, ayer se vio a varios obreros que taladraban las enormes piedras que rodaron y tumbaron o socavaron las bases de varias casas que parecen a punto de colapsar.
Los coches no pueden transitar hacia el Colegio de Bachilleres plantel 7 que se encuentra 50 metros adelante del puente, sólo se puede pasar caminando en una pequeña parte de la avenida Pueblo Nuevo o en motoneta.
Vecinos de la unidad habitacional El Quemado-Casitas, pidieron ayuda a las autoridades para evitar el derrumbe de 150 casas, que han quedado al borde del río de La Sabana luego de que el afluente se llevó unos 50 metros de sus patios.
Pero no es la única con afectaciones, la unidad habitacional San Agustín podría quedar incomunicada debido al derrumbe de la mitad de la avenida que es el acceso principal, y del lado que conecta con la colonia Izazaga, el puente colapsó por el caudal que bajó de la colonia Sinaí y que también inundó casas.
La unidad habitacional El Quemado-Casitas, de unas 750 casas, fue construida para las personas que fueron reubicadas luego de la devastación provocada por el huracán Paulina en 1997 en una extensa zona en los márgenes del río de La Sabana, cerca de la caseta de La Venta de la Autopista del Sol.
El señor Javier Nava Ramírez recordó que cuando su familia y él llegaron a vivir a la zona, muchas familias damnificadas no alcanzaron una de las pequeñas casas que se construyeron que constaban de una recámara, un espacio que compartía la cocina, sala y el comedor, y fueron ubicadas en los márgenes del río de pasaba a unos 200 metros de las casas.
Dijo que conforme han pasado los diferentes fenómenos naturales y el caudal del río ha crecido, poco a poco el margen que tenían se ha reducido por la corriente del río, y durante el huracán Otis quedó de unos 50 metros, mismos que fueron devorados por las corrientes que provocó el huracán John.
El hombre denunció que las casas materialistas son responsables de que el río haya cambiado su cauce, debido a que han estado sacando arena, en un área aledaña a la carretera federal México-Acapulco, para evitar adentrarse al extenso campo que hay de pura arena, y eso provocó que parte del muro de contención que había se haya colapsado, y el agua se llevara sus patios.
Nava Ramírez indicó que son unas 150 viviendas construidas todas de muros, paredes y losa de concreto. El hombre expresó que no imaginó que después de la reubicación provocada por el huracán Paulina, ahora nuevamente están en riesgo de ser desalojados de sus viviendas.
Informó que antes del último cambio del director de Invisur, se había hecho y aceptado y una solicitud para continuar con la construcción de un muro de contención y evitar que el río se llevara más terreno, pero con los cambios en la institución, los directores que han llegado no le han dado seguimiento.
Los vecinos afectados durante el día están en sus casas, cuidándolas, y durante las noches las mujeres y los niños acuden al refugio que han instalado en la capilla de la unidad habitacional donde este martes fueron atendidos por una brigada de salud, y se les dio comida.
Pero no es la única unidad habitacional afectada por las lluvias, el acceso principal a la unidad habitacional San Agustín, Casas Homex y Palenque, tiene colapsado la mitad de la avenida, y sólo se mantiene un sentido que está socavado y que podría dejar incomunicados a los vecinos de esa zona. En los márgenes del afluente, cruzando el arroyo, hay casas colapsadas y otras por derrumbarse.
En el acceso que sale a la colonia Izazaga, tampoco hay paso, el puente reconstruido en 2017 y que costó 2.5 millones de pesos colapsó ante la fuerte corriente del afluente que baja de la parte alta de la colonia Sinaí y que inundó al menos unas 20 casas ubicadas en los márgenes del arroyo.
Casas todavía inundadas de agua y lodo, carros enterrados en arena, escurrimiento de agua en la vialidad por la crecida de los ríos y cauces pluviales es el panorama en la zona del fraccionamiento Libertadores y la colonia Emiliano Zapata, a causa de las lluvias del huracán John.
Ayer vecinos retiraban el agua y tierra de sus viviendas y quitaban la arena de la calle. Señalaron que apenas llegaron soldados a ayudarlos, tres días después que terminaron las lluvias originadas por el huracán.
Pidieron que el gobierno canalice el cauce del río y que desazolve porque no pueden estar así cada que hay lluvias en la ciudad.
En el lugar había retroexcavadoras y carros de volteo haciendo maniobras para retirar la arena que quedó en la calle. Por la calle 2, entre el fraccionamiento Libertadores y la Emiliano Zapata había unos 50 soldados con palas y picos ayudando a familias a sacar el lodo de sus casas.
El muro del canal pluvial del punto conocido como Playa Seca se colapsó debido a que el río se desbordó y causó que las viviendas cercanas se inundaran, el agua alcanzó un metro de altura, de acuerdo con vecinos de esa zona; algunos colocaron costales de arena para tratar de mitigar que se metiera el agua a sus casas.
En la calle 2, que está junto a las instalaciones de la Unidad Médico Familiar del IMSS, la calle está llena de tierra y agua; ayer había un camión del Ejército y los soldados se encontraban ayudando a familias a sacar el lodo de sus casas.
Han pasado tres días que terminaron las lluvias intensas provocadas por el huracán, pero los trabajos en esa zona apenas empiezan, porque son varias calles que están llenas de tierra, incluso en la Escuela Secundaria 104, el portón principal se dañó por la arena que se metió.
“Nos fue mal, se nos metió el agua, ahí siempre se nos mete porque no hay desazolve, no hay nada y siempre se nos hace como una olla, y siempre con una pequeña lluvia se nos mete, pero ahorita nos fue más mal”, dijo la vecina Laura Sánchez.
Contó que el martes en la noche que la lluvia estaba más fuerte fue cuando empezó a meterse el agua a su casa, y junto a sus familiares decidió poner barricadas para mitigar, “pero como se salió el arroyo y el otro de la calle 2 por eso se tuvieron que poner barricadas”.
“En el Otis se llevó techos, y se nos metió el agua, esta ocasión por las barricadas fue que se contuvo un poquito que no se metiera tanto el agua, no fue igual porque no salieron volando las láminas, que en mi caso sí se llevó todas, pero lo poco que había salvado del Otis se me mojó entonces, pero fue diferente para cada persona, porque lo poco que tenían que habían salvado se volvió a meter y tuvimos que sacar agua otra vez”.
En la calle Bugambilia de Club Campestre había seis carros enterrados en la arena, y es que el agua subió casi un metro, vecinos estaban sacando agua y lodo de sus casas.
Fue el caso del vecino Carlos Alberto Abarca que dijo que durante los cinco días de lluvia, “nos encomendamos a Dios porque el agua no la podemos parar, pero aquí el problema es de las autoridades no han hecho caso de canalizar el río, siempre se sale donde mismo”.
“Las afectaciones fueron casi en la misma zona (del fraccionamiento Libertadores y Emiliano Zapata) porque se sale el río, más de un metro de agua, en el Otis nos llegó 1.65 y viene pasando lo mismo porque hacen como que sacan, antes venían camiones y lo dejaban limpio el cauce, a nivel, pero ahora algo habrá que están haciendo mal”, dijo.
Consideró que las autoridades deben hacer algo en ese puente “porque no podemos estar así todas las lluvias, viene cualquier lluvia y se sale, pero eso porque pasa porque no desazolvan el río, porque sí estuvo muy feo”.
“La casa la hicimos un poco más alto del nivel de la calle para que no se metiera el agua, pero de todas maneras se metió”.
Habitantes de 30 comunidades de los Bienes Comunales de Cacahuatepec realizaron ayer una brigada de limpieza a orillas del río Papagayo Foto: Aurora Harrison
Aurora Harrison
Integrantes del Consejo de Ejidos y Comunidades Opositoras a la Presa La Parota (Cecop) hicieron ayer domingo una brigada de limpieza en las orillas del río Papagayo, como parte de las acciones para concientizar a la población sobre el cambio climático y para evitar la contaminación del río y mares.
El vocero del Cecop, Marco Antonio Suástegui Muñoz, pidió a las autoridades que cada 15 días envíen camiones de volteo para que recojan los desechos sólidos que se recolecten y se quiten los acumulamientos que se observan en la carretera, que son producto de camionetas particulares que arrojan sus bolsas en esa zona.
Unos 300 vecinos de más de 30 poblados de los Bienes Comunales de Cacahuatepec se concentraron en el punto conocido como El Fraile. Ahí, con sus bolsas de plástico, escobas, cepillos, palas, picos, los pobladores empezaron a retirar los botes de plástico, vidrio, unicel que se encontraban tirados y que con las lluvias podrían ser arrastrados al río.
Desde las 10 de la mañana a la 1 de la tarde de ayer domingo los vecinos recolectaron desechos sólidos con la cual llenaron tres camiones de volteo, cada uno de 7 metros cúbicos y se hizo el desazolve de canales que van al río, con maquinaria que proporcionó el gobierno del estado luego de la petición que se hizo a la gobernadora Evelyn Salgado.
Al concluir las actividades se hizo una asamblea en donde se informó que este martes tendrán una mesa de trabajo con la gobernadora Evelyn Salgado Pineda, a quien le van a exponer las necesidades que tienen las comunidades de la zona rural.
Suástegui Muñoz dijo que la limpieza tratarán de hacerla cada 15 días, y se va a crear un reglamento, donde se indique que “tirar basura al río Papagayo es un crimen que se va a pagar con reeducación, no con cárcel, porque la Policía Comunitaria no encarcela, reeduca, quien se sorprenda, porque hemos visto que han tirado caballos, vacas, perros, chivos, marranos al río y que entre las ramas se quedan, se van a reeducar”.
“Se va a prohibir que se tiren animales, estos deben ser enterrados, vamos a exigir al gobierno que cada 15 días mande este tipo de transporte, porque la gente de Acapulco viene a tirar su basura en el poblado de El Salto, Tunzingo, Gallinero y Concepción hay otros puntos y eso es grave porque las vacas están comiendo plástico y se mueren”, dijo.
Detalló que el cambio climático “mucha gente no le ha dado la importancia que merece, y es una realidad, nosotros lo anunciamos hace 20 años, y obviamente los expertos. Hoy en día hay un plástico que es grave, que contamina todas las cuencas del río del Papagayo y en esta ocasión nos tocó al Cecop focalizar puntos negros de basura”.
El vocero abundó que como pobladores de la zona rural de Acapulco “no queremos que ocurra otro Otis, porque al final de cuenta la zona turística, empresarial reciben apoyos y el pobre se hace más pobre, a nosotros nos dejan en el olvido y no queremos otro huracán”.
“Esto es una forma de protestar, una forma de alzar diciéndole al gobierno esta es tu chamba, pero también los seres humanos, comuneras y comuneros no podemos permitir que vuelva a suceder, y el mensaje que estamos mandando al mundo, crear conciencia que nosotros mismos estamos causándole un grave daño a la naturaleza”, indicó.
Suástegui Muñoz dijo que este tipo de acciones para prevenir la contaminación, es parte del “cambio de giro que ha dado el Cecop, muchos dicen que había muerto, pero está más vivo que nunca, guardamos un rato los machetes, porque ya lo dijimos, porque queremos convertirnos en una cooperativa que pueda reciclar los plásticos”.
“Este es el inicio de cambio de timón que ha dado el Cecop en últimos días, eso no quiere decir que nos vamos a confiar y que nos vamos a echar a dormir, por el contrario, hay la participación de 30 comunidades, como la vereda de Amatillo, San Pedro Cacahuatepec, que antes eran enemigas del Cecop hoy están aquí con el Cecop, creando conciencia y mandando un mensaje para el mundo, no podemos seguir atentando contra la naturaleza”.
Adelantó que van a solicitar que los técnicos de la Cooperativa de Productores Indígenas (Tosepan) que acudan a los Bienes Comunales y los ayuden para producir miel, y que les enseñen “sobre el ecoturismo, la producción del maíz criollo, para que nos ayuden cómo producir y cómo hacer una cooperativa, para que la gente de Cacahuatepec no esté en espera de los programas sociales, las limosnas del gobierno”.
“Eso es lo que ha pasado durante 40 últimos años, el gobierno acostumbró a la gente, y el año pasado en las comunidades de Cacahuatepec la gente no alcanzó a sembrar porque el gobierno no le dio la semilla para poder sembrar”, puntualizó.
En declaraciones posteriores dio a conocer que el próximo 7 de julio se llevará a cabo una entrega de semilla criolla para sembrar maíz y cada uno de los beneficiarios recibirá 5 kilos, “sabemos que será un reto porque el campo está dopado, está drogado, todo mundo siembra maíz transgénico, pero vamos a prohibir los agrotóxicos”.
“Vamos a crear otro tipo de vías, composta, ahí hay compañeros que tienen hasta 50 toneladas de abono orgánico y no queremos agrotóxicos y vamos a retomar las semillas nativas que son más de 90 variantes”, indicó.