Se forman grietas a orillas del río Papagayo, en Lomas de Chapultepec, por el sismo de 6.5

Tras el sismo de 6.5 del viernes con epicentro en San Marcos, se hicieron una grietas en la tierra a orilla del río Papagayo que sorprendieron a los dueños de las enramadas cecanas Foto: Aurora Harrison

Aurora Harrison

Dueños de enramadas en Lomas de Chapultepec reportaron que tras el sismo de 6.5 grados que se produjo el viernes, con epicentro en San Marcos, se hicieron grietas en la tierra a orilla del río Papagayo, las cuales decidieron cubrir con tierra para no ahuyentar a sus clientes.
El sábado en una visita a lugar se constató que en las cuatro enramadas que hay en el lugar debajo del puente de Lomas de Chapultepec, en tres de ellas pasa la grieta que se abrió en la tierra la mañana del viernes tras el sismo.
Uno de los dueños de las enramadas, Silvano Silva, dijo que después del sismo se hicieron grietas en el suelo de tierra y que en su negocio La Chimenea, que está hecha de barro, se hundió por lo menos medio metro.
Agregó que una vez que concluyan las vacaciones decembrinas,va a reparar sus fogones, para así poder continuar su trabajo en el que lleva más de ocho años.
El señor Silvano contó que se sintió fuerte el temblor porque están más cerca de San Marcos y del río y que en el pueblo hubo algunas casas con cuarteaduras y en otras se cayeron las tejas de los techos.
Sostuvo que les sorprendieron las grietas que se hicieron en la tierra porque han pasado otros temblores y no había pasado nada de eso.

La señora Goya confía que le reconstruirán su restaurante

Por separado, la propietaria del restaurante Doña Goya, en Barra Vieja, Gregoria Hernández González, dijo que confía en que las autoridades le ayuden a reconstruir su negocio que colapsó luego del sismo.
El sábado en declaraciones a reporteros dijo que su negocio tiene más de 30 años, y que se encntraba afuera del inmueble cuando empezó a temblar, que se había salido minutos antes de que empezara a temblar, de lo contrario hubiese quedado atrapada en los escombros.
Recordó que cuando fue el temblor del 19 de septiembre, ella se encontraba en su negocio, y es que en la parte de arriba tiene su casa, en esa ocasión también el mar hizo un sonido muy fuerte “como si fuera explotar algo” y ese mismo sonido escuchó el viernes.
“En el 2001 hice mi alberca porque no tenía y los clientes quieren alberca, conseguí dinero y la hice y me empezó a llegar un poco más de gente, pero ahora con esto, a volver a empezar”, dijo la señora que mencionó que ya las autoridades le ofrecieron ayuda.
La señora de 78 años dijo que le da tristeza ver que su esfuerzo de más de 30 años de trabajo se haya caído con el temblor, “pero tiene confianza de que va a salir adelante, aunque esté grande yo se que sí voy a salir adelante, porque el único lujo es que tengo limpio y cuando recibo a los clientes le doy buena calidad de servicio”.

No atienden autoridades siete salones dañados por el sismo en una primaria de El Ocotito, denuncian

Maestros de la primaria Ignacio Zaragoza del turno vespertino, de la comunidad El Ocotito, se quejaron de que la Secretaría de Educación Guerrero (SEG) y la Secretaría de Protección Civil no han atendido los daños en siete salones de clase ocasionados por el sismo del 19 de septiembre pasado.
Consultada en la escuela, la directora Reyna García Flores recordó que a causa del sismo la escuela resultó con daños en dos salones, en los que se cayeron los techos de madera, y otras cinco aulas tienen grietas en su infraestructura.
Comentó que en octubre les notificaron del Instituto Guerrerense de la Infraestructura Física Educativa (IGIFE) y Protección Civil que recibirían un apoyo económico para reparar los daños, pero a la fecha no lo han tenido, a pesar de que cuentan con el diagnóstico.
Explicó que la escuela tiene turno matutino y vespertino. En la mañana, la primaria se llama José María Morelos y por la tarde Ignacio Zaragoza. El gobierno federal asignó en cada institución la cantidad de 250 mil pesos y sólo han recibido 75 mil pesos.
“Los maestros y padres de familia estamos preocupados porque no nos han entregado el dinero que se comprometieron las autoridades, para reparar la escuela y mejorar nuestro servicio escolar”, declaró.
Comentó que el cuarto año y el primer año toman clases en cuatro carpas provisionales, instaladas en la cancha de basquetbol, y agregó que en la mañana acuden 400 niños y en la tarde asisten 190 estudiantes.
Exigió a la SEG, el gobierno estatal y federal que intervengan para reparar los daños de las aulas.