Académicos de la UNAM y trabajadores operativos de Protección Civil municipal en el río Papagayo con vigilancia de la Guardia Nacional Foto: Protección Civil
Ramón Gracida Gómez
En el segundo día del recorrido para la actualización del Atlas de Riesgo municipal, académicos de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y trabajadores operativos de Protección Civil municipal revisaron distintos puntos del margen del río Papagayo.
El encargado del área de Monitoreo de la Coordinación de Protección Civil y Bomberos, Juan Ramón Ramírez, informó vía telefónica que el equipo de especialistas en Ingeniería Civil acudió ayer a las comunidades de Parotillas, La Concepción, Aguacaliente, Bellavista Papagayo, Lomas de Chapultepec y Barra Vieja.
El objetivo del recorrido fue “ver la distancia de los caudales, ver el comportamiento del río ya en terreno y evaluar la condición del suelo en estos pueblos que te comenté para ver el tipo de arrastre que presentan”.
El funcionario municipal puntualizó que la información recolectada será utilizada para hacer “proyecciones de venidas de agua en temporadas fuertes y poder determinar la cantidad de agua que podría bajar y con eso prevenir en los centros de población”.
Algunas de las comunidades visitadas por la UNAM, con resguardo de agentes de la Guardia Nacional y la Secretaría de la Defensa Nacional, forman parte de los Bienes Comunales de Cacahuatepec, cuyos vecinos, casi todos dedicados a la agricultura, perdieron sus cultivos por el paso de los huracanes Otis de 2023 y John de 2024, y otros quedaron inundados por el desbordamiento del río Papagayo, como ocurrió en Aguacaliente.
También en Aguacaliente, la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado del Municipio de Acapulco (CAPAMA), con financiamiento de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), avanza en la construcción de tres pozos radiales para abastecer de agua a la zona urbana del municipio.
Hoy, el tercero y último de los recorridos de los expertos de la UNAM, irán a las colonias San Agustín, La Venta y Las Cruces para revisar el río de La Sabana con el mismo fin que tuvieron este martes en el río Papagayo.
El lunes, informó El Sur al día siguiente, profesores y estudiantes de Ingeniería Civil visitaron las colonias 20 de Noviembre y La Libertad, donde murieron vecinos durante el paso de los huracanes Otis y John, dando inicio al recorrido para una futura actualización del Atlas de Riesgo, que fue aprobado en 2021 durante el gobierno morenista de Adela Román Ocampo, es decir, no incluye las zonas de riesgo evidenciadas por los meteoros del 25 de octubre de 2023 y finales de septiembre de 2024.
La UNAM también presentó el Estudio de Factibilidad Técnica del Sistema de Alerta Temprana de Riesgos Hidrometeorológicos para Acapulco, que “integra análisis hidrológicos, simulaciones hidráulicas, propuestas de obras de mitigación, lineamientos para la actualización del Atlas de Riesgo y el diseño conceptual de un sistema de alerta temprana, además de definir las etapas que guiarán el desarrollo del proyecto en los próximos meses”.
El coordinador de Recuperación del PNUD, Gontrán Villalobos Sánchez, en el Taller de Gestión de Riesgos ante Desastres por Fenómenos Naturales, qué convocó la asociación Guerrero es Primero en la preparatoria popular Emiliano Zapata de El Cayaco Foto: Carlos Carbajal
Ramón Gracida Gómez
El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) impartió ayer en Acapulco un taller de fomento a la organización ciudadana ante desastres naturales al que acudieron vecinos de comunidades periféricas como La Sabana, Tres Palos, Ciudad San Agustín y el Kilómetro 30, fuertemente afectadas por los huracanes Otis y John.
El taller promovido por el colectivo Guerrero es Primero fue hecho en un salón de la Preparatoria Popular General Emiliano Zapata, ubicada en el crucero de El Cayaco, donde el coordinador de Recuperación de la agencia internacional, Gontrán Villalobos Sánchez, ofreció el Taller de Gestión de Riesgos ante Desastres por Fenómenos Naturales.
Ante unas 30 personas, la mayoría relacionadas con las parroquias de las comunidades participantes, explicó la necesidad de crear planes comunitarios con el fin de reducir “pérdidas de las amenazas que afectan a mi comunidad…si no nos organizamos, no vamos a lograrlo y ésa es la estrategia de un plan, organizarnos”.
La primera etapa es la organización comunitaria y participación; la segunda es el “autodiagnóstico comunitario” que debe ser hecho por los propios pobladores, “ustedes deben hacer una reflexión de su territorio”.
La tercera es la identificación de las “amenazas y vulnerabilidades”; y por último, buscarles soluciones de manera comunitaria.
El representante del PNUD ahondó en la evaluación de daños y análisis de necesidades hecha por los propios damnificados para tener datos certeros sobre las afectaciones.
Aceptó que la organización es un “reto” y criticó que el gobierno de Andrés Manuel López Obrador generó “individualidad” con la promoción de los programas sociales y el pago directo, mientras dejó a un lado a las organizaciones.
La figura a crear es un “comité de riesgo” en las comunidades en el que se planee “una respuesta organizada frente a los riesgos y desastres, el comité se integra con personas que cuenten con habilidades y capacidades frente a la emergencia de la comunidad”, con base en la inclusión y la representatividad.
El comité de riesgo está integrado por un coordinador, un secretario y diversas brigadas especializadas en seguridad y vialidad, comunicación, prevención de incendios, entre otros.
Durante el taller de más de tres horas, las intervenciones de algunos vecinos mostraron la situación de descontento que se vive en algunas colonias desde el paso de los huracanes Otis y John, una vecina de San Agustín, atrás del hospital de El Quemado, criticó que cuando compró su casa en esta área no le mencionaron que antes era un río, causa por la que varias viviendas quedaron dañadas en septiembre de 2024.
“Nosotros como personas, como comunidad, no somos conscientes dónde estamos comprando o dónde estamos construyendo”.
Una vecina de la colonia La Libertad comentó que el huracán John destrozó varias viviendas, pero los no afectados quisieron aprovechar la ayuda prometida para también integrarse al censo, “muchas” personas están rentando porque perdieron sus casas, pero no han sido contemplados en el censo porque otros fueron incluidos.
Un vecino del Kilómetro 30 lamentó que los precios para la reconstrucción de viviendas se dispararon después de Otis y hasta un “herrero cobraba el triple”, lo que complicó el restablecimiento de los hogares.
Asistió, entre otros, el biólogo marino Juan Barnard Ávila, quien ha ofrecido pláticas en algunas de estas parroquias sobre cambio climático, con el apoyo de Guerrero es Primero y el Comité Acapulco-Coyuca, este último creado a unos días del desastre del 25 de octubre de 2023 para coordinar parte de la ayuda humanitaria a los damnificados y para promover acciones de reconstrucción del tejido social, como la atención a la salud mental.
El secretario de Seguridad Pública, Eduardo Bailleres Mendoza, dijo que en mayo se registraron 60 homicidios dolosos, de los cuales 51 de los asesinados fueron hombres y nueve mujeres y donde las colonias con más casos fueron el Centro, Arboledas, La Sabana, fraccionamiento Las Playas y el poblado de El Kilómetro 30.
Según el funcionario, en mayo hubo una disminución considerable respecto a abril donde se generaron 78 homicidios, pero siguen encima de los registros de los tres primeros meses del año por lo que el fenómeno continúa bajo vigilancia prioritaria y se mantiene presencia en zonas de alta concentración con la estrategia que mantienen los tres órdenes de gobierno. Aseguró que se mantiene presencia en zonas vulnerables y estratégicas, particularmente, de aquellas de donde se han recibido reportes ciudadanos sobre amenazas o conductas sospechosas canalizadas al C-4.
Indicó que destacan los entornos del Mercado Central y el de La Dalia, donde se reforzó el patrullaje y donde dijo que el miércoles dos hombres intentaron atacar a un comerciante, pues uno de ellos “llegó cortando cartucho dejando claro su intención de agredir, sin embargo, al notar la presencia de los elementos preventivos optaron por no detonar y emprendieron la huida. Durante la inspección del área de encontró un cartucho útil lo que confirma que el arma se encontraba lista para ser activada”.
Reconoció que no se logró ubicar a los presuntos responsables, pero sí logro “inhibir de forma efectiva la agresión, preservando la integridad de la posible víctima y reafirmando la importancia del despliegue en zonas con antecedentes de riesgos”.
Indicó que los avances responden al fortalecimiento de la vigilancia preventiva, la atención a reportes y la atención directa a zonas con antecedentes.
Dijo que hubo 51 robos de vehículos, 20 con violencia, y ocho robos a transeúntes de los cuales fueron cinco con violencia, un robo a casa habitación y nueve robos a comercios, de los cuales cinco fueron tiendas de conveniencia, pero en este rubro hubo una reducción significativa respecto a los 29 casos de abril.
El secretario indicó que dicha información no sólo permite tener un “diagnóstico certero del comportamiento delictivo del municipio, sino que resulta fundamental para planificar, ajustar y rediseñar el esquema de operación y de ser necesario reorientar los esfuerzos operativos de los medios de acción disponibles a fin de responder con mayor eficacia y precisión a las problemáticas detectadas”.
Comentó que si bien algunos delitos muestran una tendencia sostenida a la baja, el comportamiento delictivo es dinámico y requiere atención constante. La participación de los regidores fue de felicitaciones y reconocimiento al trabajo que se hace en seguridad, sin ningún cuestionamiento a la situación de violencia que se vive todos los días en el puerto.
En la primera sesión ordinaria de Cabildo de junio, por unanimidad los regidores aprobaron el acuerdo económico presentado por la alcaldesa Abelina López Rodríguez para ausentarse del municipio de Acapulco y del estado del 24 al 27 de junio del presente año para que asista como integrante de la caravana de promoción turística a Querétaro.
En intervención la alcaldesa dijo que el objetivo es seguir promoviendo a Acapulco y añadió que ha conversado con el gobernador de Querétaro donde la idea es hacer el acercamiento que permita quizás generar un vuelo entre ambos lugares, pues tienen cosas que los pueden vincular. Añadió que aunque se ha tenido buena ocupación vienen los meses más complicados por lo que se tiene que trabajar fuerte porque Acapulco no tiene otra industria y “estamos obligados a ir a promover”.
Al inicio de la sesión de Cabildo se dio un minuto de silencio por el comediante Tico Mendoza, quien falleciera el viernes pasado, y se propuso que se le haga un reconocimiento póstumo como promotor de la cultura y el arte, y que se coloque un busto en la plaza Álvarez, en el Zócalo, punto económico que pasó a comisiones.
La alcaldesa Abelina López dijo que se sumaba a la propuesta de reconocimiento a Tico Mendoza y la colocación de un busto, pero que a la propuesta agregaba que se le hiciera un homenaje póstumo en una sesión solemne de Cabildo donde se le entregue un reconocimiento y una presea a su familia. Dijo que el fallecido comediante merece ese reconocimiento. En asuntos generales los regidores acordaron hacer un posicionamiento de apoyo a la presidenta Claudia Sheinbaum ante la política migratoria de Estados Unidos.
Los trabajos de desazolve que se realizan en el río La Sabana Fotos: Carlos Carbajal
Daniel Velazquez
Esta semana se reanudaron los trabajos en un tramo del río La Sabana, frente a la colonia Santa Lucía, donde la Marina había dejado cerros de arena y lodo en medio del cauce.
La colonia Santa Lucía se ubica sobre el margen izquierdo del río La Sabana frente a la colonia La Máquina; durante el huracán John el caudal del río incrementó y afectó 11 viviendas, se llevó cuatro y quedaron derribadas siete de acuerdo con testimonios de los vecinos.
Desde marzo hay diversos trabajos en el cauce del río, apenas el 10 de mayo, después de una visita de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo a Acapulco, comenzó el dragado de un tramo del río que va desde el puente de La Sabana hasta la colonia 5 de Mayo.
En otro tramo del río, de acuerdo con testimonios de vecinos de la colonia Santa Lucía, durante marzo y abril integrantes de la Marina acudieron al lugar con maquinaria y movieron arena y lodo del cauce del río, pero dejaron cerros de arena y lodo en el centro del cauce del río lo que les provocaba temor de que con las lluvias el agua se desviara y afectara más a la colonia.
Esta semana, en un tramo de unos 500 metros frente a la colonia Santa Lucía hay 10 máquinas excavadoras mano de chango, de éstas seis retiran la arena y lodo que está en el centro del cauce del río y las otras tres máquinas mueven todo ese material hacia el margen izquierdo del río.
El puente provisional, construido con madera de palma por donde cruzan cotidianamente los vecinos de la colonia Santa Lucía hacia la colonia La Máquina está fuera de servicio, una de las vecinas relató que la lluvia del martes en la noche arrastró mucha basura y eso hizo un taponamiento en el puente y la fuerza del agua y la acumulación de basura provocó que los trozos de madera cedieron a la fuerza del agua y la basura y por eso se perdió el cruce.
Por las lluvias del martes el caudal no incrementó de manera significativa y los vecinos cruzan a pie el río, el agua les llega a media pantorrilla.
Lo que se vio en el lugar además de las excavadoras mano de chango fue una acumulación de basura principalmente plásticos, envases de refrescos, hieleras de unicel, cubetas y otro tipo de residuos sólidos urbanos.
En el puente de La Sabana donde el poblado del mismo nombre se une con la colonia Ciudad Renacimiento también continúan los trabajos, las placas de acero que se habían colocado después de los huracanes Ingrid y Manuel ya fueron retiradas y ahora se hace un bordo con tierra y piedras.
Los vecinos consideraron que es más resistente un bordo que las placas de acero que hacer una barrera con tierra porque la fuerza del agua, cuando aumenta el caudal del río se va a llevar esa tierra.
En el lugar aunque hay trabajos del gobierno federal, sigue siendo depósito de basura.
El director de Conservación y Mantenimiento, Pascual Díaz López, informó que 200 rejillas se han rehabilitado en lo que va del año, y se están atendiendo reportes de rejillas dañadas en las zonas del poblado de La Sabana y en la colonia La Máquina.
En declaraciones, el funcionario explicó que ayer lunes iniciaron una limpieza de rejillas en la zona de Pie de la Cuesta, estas acciones forman parte de los trabajos para evitar inundaciones en las vialidades ante la temporada de lluvias y huracanes.
Detalló que en el primer periodo de gobierno de la presidenta se rehabilitaron más de 800 rejillas, se cambiaron tapas o se colocaron nuevas.
“Tenemos algunas que están dañadas y se está trabajando en ellas, por ejemplo, en la calle 16 de Septiembre del poblado de La Sabana hay una tapa abierta y la vamos a colocar, en la colonia La Máquina, son tres rejillas que están colapsadas”, declaró.
Solicitó a la población que no arroje basura en las calles, pues dijo que cuando llueve es arrastrada a las alcantarillas y rejillas provocando que colapsen y que se inunden las calles.
Díaz López informó que estas acciones de limpieza van a permitir que el agua fluya correctamente y no se acumule en la vía pública.
Para esta semana se tiene previsto limpar 35 rejillas en Pie de la Cuesta y que la labor consiste en retiro de tapas, la extracción de azolve principalmente tierra y lodo, recolección de basura, botellas de PET, bolsas de plástico y otros residuos sólidos.
Además se hizo limpieza en el fraccionamiento Costa Azul y colonia Progreso, atendiendo puntualmente los reportes de la ciudadanía. (Aurora Harrison).
Casas derribadas en la colonia Santa Lucía por la creciente del río La Sabana durante el paso del huracán John Foto: Jesús Trigo
Daniel Velázquez
El caudal del río La Sabana que se incrementó por las lluvias del huracán John arrasó con los diques que se construyeron en el margen derecho e izquierdo después del huracán Ingrid y Manuel en 2013, derribó casas y borró algunos tramos donde se construiría la avenida Paseo de La Sabana.
Este jueves, luego del anuncio que hizo la gobernadora Evelyn Salgado Pineda de que se va encauzar y a desazolvar el río, se hizo un recorrido por las riberas del mismo, en tres tramos del cauce del río La Sabana, en la salida hacia Las Plazuelas, en Rastro Viejo y en La Máquina. En los tres sitios se pudo constatar que el lecho del río es usado como basurero a cielo abierto, hay montones de basura, las casas y comercios establecidos en su margen derecho lo usan como desagüe y basurero, escurren los drenajes de aguas residuales.
En el puente Río La Sabana los diques de concreto que se construyeron en el margen izquierdo, para evitar afectaciones en la colonia Alborada, fueron derrumbados; al menos 11 tramos de concreto que se construyeron están ya sobre el cauce del río.
Esta zona también fue afectada por el huracán Otis el año pasado, las placas de concreto que se construyeron fueron inclinadas por la fuerza del agua y este año ya colapsaron.
En el margen derecho, en lado que da hacia la colonia Ciudad Renacimiento los diques de acero que se colocaron en esa parte del río también tuvieron afectaciones, está inclinados hacia el cauce del río.
Alborada
En la calle Felicidad de la colonia Alborada, el año pasado por el huracán Otis quedó una casa afectada a la que el río le derrumbó la parte trasera, en la vivienda no hay moradores.
La colonia Alborada está sobre el margen derecho del río La Sabana, a unos metros 500 metros del centro del poblado de La Sabana.
Este año, por el huracán John, en la calle Felicidad otra casa fue afectada, la de la familia Hernández Montero, la casa estaba al menos a 20 metros de distancia del dique que se construyó en 2014, después de los huracanes Ingrid y Manuel pero por la fuerza del agua socavó los cimientos del dique y se lo llevó, quedó inclinado sepultado entre arena y lodo.
La casa de la familia Hernández Montero colapsó la madrugada del miércoles 25 de septiembre. Los propietarios por la noche oyeron que la casa tronó y la familia salió para refugiarse en la casa materna que está enfrente, después colapsó el piso, fue cuando se dieron cuenta que el río había socavado los cimientos y después la casa se inclinó y así permanece desde el huracán.
La fuerza del huracán también borró un tramo de la calle Felicidad, esta calle era otra vía de acceso a Las Plazuelas, pero actualmente la calle llega hasta la casa de la familia Hernández Montero.
En la calle Felicidad de la colonia Alborada sólo la familia Hernández Montero fue censada por los Servidores de la Nación, pero no le informaron si será reubicada o qué tipo de ayuda va a recibir de parte del gobierno federal. Las demás casas no fueron consideradas porque el río no se desbordó y no se inundaron ni tuvieron afectaciones.
En la margen derecha de esta zona todavía existe el dique de piedra que se hizo después de los huracanes Ingrid y Manuel, pero está convertido en basurero, incluso construyeron una vivienda de materiales endebles sobre el terreno que sería para la carretera Paseo La Sabana.
Paseo La Sabana
El tramo de vialidad que estaba en terracería, donde se construiría la carretera Paseo de La Sabana que comunicaría las huertas y colonias que están pegadas al río desde Tunzingo hasta La Sabana está intransitable por la basura, el monte que ha crecido, las chozas que se han construido sobre lo que sería la carretera y los tramos que se llevó la fuerza del caudal del río.
En tres tramos que conectan la avenida Lázaro Cárdenas con lo que sería Paseo de La Sabana se constató que ya no se puede transitar en la zona por la basura, maleza y los arroyos que escurren hacia el río.
En el margen derecho el dique de piedras y tierra que se construyó después del paso del huracán Ingrid y Manuel resistieron la fuerza del agua y empujaron el caudal hacia el margen izquierdo que fue donde hizo daño a las viviendas en las colonias Alborada y Santa Lucía.
Aunque el dique tiene tramos que resistieron el caudal del río, hay otras partes que no pudieron con la fuerza del agua, eso se observó en un trecho que están frente a la colonia Ruffo Figueroa, entre El Rastro y la 5 de Mayo, el dique de piedras se lo llevó la corriente y actualmente la corriente del río La Sabana pasa por los cimientos de las casas.
La obra Paseo La Sabana está suspendida desde enero de 2022, cuando con la fuerza pública la actual alcaldesa Abelina López Rodríguez obligó a los constructores a detener la obra porque fue pagada al 100 por ciento por la administración de Adela Román Ocampo y la alcaldesa exigió el reintegro del dinero pues fue una irregularidad haberla liquidado sin estar concluida.
Santa Lucía
En la colonia Santa Lucía, frente a La Máquina, el caudal del río afectó 11 viviendas, se llevó cuatro y quedaron derribadas siete, de acuerdo con testimonios de los vecinos.
La colonia Santa Lucía se ubica sobre el margen izquierdo del río La Sabana frente a la colonia La Máquina el año pasado durante el huracán, las casas Shadows y algunas fueron derrumbadas por la fuerza del viento.
Esta colonia estuvo 20 días sin energía eléctrica y como nunca acudió la Comisión Federal de Electricidad (CFE) a reparar el servicio los vecinos cooperaron para comprar 200 metros de cable de alta tensión y lo tendieron desde la colonia La Máquina hasta la colonia Santa Lucía para poder tener energía eléctrica.
En la colonia hay postes de la CFE que están de pie tanto de lado de la colonia La Máquina como de la colonia Santa Lucía, pero se quedaron sin energía eléctrica por lo que ellos se las ingeniaron para recuperar este servicio que dijeron es indispensable para poder sacar agua de los pozos y conservar alimentos en los refrigeradores. Apenas hace cuatro días tienen luz.
El domingo los vecinos también se organizaron para construir un puente con madera de palma y estacas sobre el cauce del río, el puente es de unos 50 metros de largo, en algunos tramos se mueve, de acuerdo con los vecinos se debe a que en esas zona está más profundo el cauce y la corriente del río es más fuerte, “pura adrenalina”, dijo uno de los vecinos. Otro segmento del río se pasa en lancha, la persona encargada del cruce cobra cinco pesos a los interesados para no mojarse los pies porque que agua llega a las rodillas, en medio del río se pasa a pie, porque la corriente del agua ya hizo una bifurcación y una parte quedó como islote, pero en los dos extremos sigue corriendo agua.
El servicio del cruce en lancha está disponible de las 6 de la mañana a las 8 de la noche, el cual es principalmente para los estudiantes de primaria y secundaria que tienen que cruzar el río para ir a la escuela.
El director de la Comisión de Agua Potable, Alcantarillado y Saneamiento del Estado de Guerrero (CAPASEG), Facundo Gastélum Félix, informó que para el encauzamiento del río La Sabana se deben coordinar con la Comisión Nacional del Agua (Conagua) porque los cauces de ríos y arroyos son federales.
Este martes, en una visita a la unidad Campestre de la Laguna, la gobernadora Evelyn Salgado Pineda anunció el encauzamiento, desazolve y mantenimiento del río La Sabana. Consultado por teléfono, el director de la CAPASEG precisó que ese trabajo se debe hacer en coordinación con la Conagua.
“Tiene que haber una coordinación y a lo mejor una posible mezcla de recursos incluso con el municipio”.
“Debo decirte que eso es en estricta responsabilidad del gobierno federal a través de la Conagua porque son cauces de propiedad federal, ellos son (la Conagua) los que han realizado las obras de protección, es algo que debemos plantear sobre la mesa para que el gobierno federal nos ayude en darle atención a estos puntos porque estamos hablando de una cantidad de dinero que supera la capacidad del respuesta del gobierno estatal”.
Consultado sobre las afectaciones que causó el huracán John en los diques construidos en el margen derecho e izquierdo del río La Sabana, el director indicó que los tramos afectados se deben de reponer “hasta donde tengo entendido la Comisión Nacional del Agua ya solicitó la intervención del seguro, es infraestructura hidráulica que tiene seguro, está asegurada, hasta donde tengo entendido ya están trabajando”.
Gastelum Félix informó que la CAPASEG y la Conagua trabajan juntas en los municipios y zonas que resultaron afectadas por el huracán John para tener diagnóstico claro de los daños que hay en la infraestructura de agua potable, drenaje y saneamiento.
Prepararse ante fenómenos que van a ser frecuentes
Consultado sobre lo dicho el pasado lunes de que los canales pluviales no fueron suficientes para desfogar la cantidad de agua que trajo el huracán John, el director de la CAPASEG indicó que se debe trabajar en ampliar los canales pluviales y revisar “a detalle” qué obstruye el curso del agua.
“Tenemos que trabajar en el corto plazo en elaborar proyectos ejecutivo integrales porque sin duda este tipo de eventos van a ser periódicos, van a ser recurrentes, tenemos que prepararnos ante esta situación para desarrollar infraestructura en el corto y mediano plazo que nos permita desalojar estas cantidades de agua que van a caer en un corto tiempo”.
“Tenemos que empezar por hacer un revisión a detalle de dónde están esos taponamientos, obstrucciones y los tres niveles de gobierno diseñar una política pública para darle atención”, lo que implicaría retirar las obstrucciones o buscar nuevos trazos en las vialidades para construir infraestructura de drenaje pluvial.
Explicó que en Acapulco el huracán John generó mil 300 milímetros de lluvia en cuatro días, cuando es de mil 200 milímetros en toda la temporada de lluvias que en el oceáno Pacífico es del 15 de mayo al 15 de noviembre.
Ahondó que las inundaciones y desbordamiento de ríos y arroyos se debió a que el suelo de Acapulco ya estaba saturado y no hubo la capacidad de absorción de esa agua al subsuelo y tampoco se tuvo la capacidad de drenaje.
Otro factor, indicó, fue que el río La Sabana pese a la protección que tiene en el margen derecho “fue tal la cantidad de agua que escurrió que rompió estos bordos de protección que tenían una geomembrana y un arrope de hasta un metro de rocas con tamaño de 30 a 60 centímetros”.
Al romperse esta protección se inundó el bulevar Las Naciones porque es muy plano, entonces lo que hizo la CAPASEG fue “abocarse a limpiar las rejillas y boca de tormenta de los dos conductos de drenaje pluvial que existen y que desde la Colosio van a la Laguna Negra de Puerto Marqués, logramos quitarlos con equipo especializados y eso permitió desfogar rápido el bulevar y los asentamientos humanos, pero quedó agua estancada en unidades habitacionales porque no tenía salida”.
“Hay una mala planeación, hay que decirlo, está interrumpido el drenaje natural, recordar que son zonas planas que eran zonas de otra vocación, eran humedales, pero bueno hubo un cambio de uso de suelo a lo largo de muchos años que permitió todo ese crecimiento en la zona Diamante”.
Dijo que el taponamiento de los cauces pluviales fue el resultado de la conjunción de basura y el arrastre de las partes altas y medias de la ciudad, “en conjunción con basura orgánica que vino obstruyendo esos conductos, sin duda los ciudadanos deben de tener conciencia para contribuir cada quien en no arrojar basura donde no debe”.
Indicó que para hacer frente a los caudales se deben ampliar los canales pluviales que ya existen en las áreas inundadas de la zona Diamante, “como es muy plana no podemos profundizar en las pendientes, lo que sí podemos hacer es abrirlos y hacerlos más anchos”.
De las obras que realiza la CAPASEG en el municipio, Gastélum Félix indicó que ya reanudaron “es importante precisarlo, los trabajos que tenía considerados el gobierno del estado a través de la Capaseg para el municipio de Acapulco, no van a ser suspendidos ni cancelados ni reorientados esos recursos, están etiquetados para esas obras y las vamos a terminar en las fechas pactadas”, que son obras de drenaje, agua potable y las dos plantas de tratamiento Aguas Blancas y Pie de la Cuesta.
Yadira Elizabeth Castellanos Almaraz sostiene entre sus brazos la urna que contiene las cenizas de su fallecida hija Roxana Foto: El Sur
Daniel Velázquez
Abrazada a la urna, donde están las cenizas de su hija, así pasa los días Yadira Elizabeth Castellanos Almaraz. La niña de cinco años murió por asfixia a consecuencia de una avalancha de lodo y piedras que cayó sobre su vivienda a consecuencia de las lluvias causadas por el huracán John.
La familia está en espera de recibir la ayuda que les ofreció el gobierno del estado para pagar los gastos funerarios. Ya acudieron a visitarla dos personas que se identificaron como enviados de la gobernadora Evelyn Salgado Pineda.
Castellanos Almaraz es originaria de Guadalajara, Jalisco. Llegó a Acapulco en noviembre de 2023, vive con sus padres, está separada del padre de sus dos hijas y prevé regresar a su lugar de origen. Actualmente está refugiada en el jardín de niños Jaime Torres Bodet junto con su familia, donde se atienden a otras doce que fueron afectadas por el huracán.
En entrevista realizada el miércoles Yadira Elizabeth Castellanos, recuerda que su hija Roxana de 5 años de edad le pidió espagueti para comer. Lo preparó y estaban en espera de que menguara la lluvia para salir a comprar tortillas cuando escucharon un estruendo: “se sintió como un temblor”. De inmediato se dieron cuenta de lo que pasaba: una avalancha de lodo y piedras cayó sobre su vivienda, destruyó dos paredes y sepultó todo a su paso, muebles, documentos, distintas pertenencias. Y en el lodo quedaron atrapados tres niños, Alexandro de seis años, Nayeli de tres y Roxana de cinco.
Ante la avalancha de lodo, la hermana de Yadira salió hasta la avenida Lázaro Cárdenas, frente al monumento. Ahí encontró una patrulla de la Guardia Nacional, a quienes les pidió ayuda, pero se la negaron. Le dijeron que debía ir al CICI de Renacimiento. Desconsolada regresó a casa, donde sus familiares ya habían rescatado a Alexandro y Nayeli. No encontraban a Roxana.
Entonces el padre de Yadira salió a la carretera a buscar ayuda,. Otra vez encontró a la Guardia Nacional, quienes le acompañaron a la casa pero no ayudaron en el rescate de Roxana. Se limitaron a impedir que los familiares siguieran cavando. Castellanos Alcaraz no les hizo caso y se apostó en lugar del derrumbe y gritó en varias ocasiones el nombre de su hija hasta que hubo un ruido debajo del lodo y fue como supieron que ahí estaba enterrada Roxana.
La Guardia Nacional se negó a ayudar y se retiraron, pero tomaron fotos y video y supone que por eso el caso salió en redes sociales. También pidieron al padre de Yadira que fuera a firmar unos documentos al CICI para acreditar que ellos estuvieron en el lugar. Fueron los vecinos con palas, picos y con las manos como empezaron a cavar, retirar piedras donde habían escuchado el ruido y así rescataron a la menor. Estaba viva. Le sacaron lodo de la boca, lavaron su cuerpo y un vecino que ayudó en el rescate, que es dueño de un taxi, los llevó hasta el hospital del IMSS en la colonia Zapata, pero no había servicio. El taxi por ser un vehículo pequeño ya no pudo avanzar en el bulevar Vicente Guerrero debido a la cantidad de lodo y agua que se había acumulado en la vialidad.
El padre de Yadira tomó a su nieta en brazos y salió del taxi para caminar hacia el hospital Donato G. Alarcón de Ciudad Renacimiento que se encuentra a un kilómetro de distancia del hospital del IMSS. Por el lugar iba un camión de la CFE. La familia de Roxana les pidió ayuda, les explicaron el taxi en el que iban ya no podía avanzar por la inundación. El camión de la CFE los llevó al hospital donde recibieron a la niña y la intentaron reanimar con suero, oxígeno pero horas mas tarde les informaron que había muerto por asfixia. La abuela de Roxana, entre sollozos está segura que si la Guardia Nacional los hubiera ayudado su nieta estaría viva.
En la calle Francisco González Bocanegra, en la colonia Héroes de Guerrero, en la parte alta de La Sabana fue donde sucedió el hecho. Allí Castellanos Almaraz y su familia rentaban una vivienda que consideraron segura porque estaba construida de material y tenía loza de concreto, pero colinda con un cerro y ese fue el que se deslavó justamente en su casa. Ninguna de las casas vecinas fueron afectadas. Una parte del cerro solo se desprendió en esa vivienda.
Los gastos funerarios
La funeraria donde cremaron a su hija demoró en entregar las cenizas porque pedía el pago completo de los servicios, los 18 mil 500 pesos del servicio. La familia con ayuda de los vecinos apenas reunieron 10 mil para poder recibir las cenizas, pero no les han entregado el acta de defunción porque están en espera de que paguen. Yadira Elizabeth Castellanos confía en que el gobierno del estado cumpla con la ayuda que le ofrecieron de pagar los gastos para poder concluir con ese proceso.
La familia, compuesta por ocho integrantes no saben dónde van a vivir. No tienen pertenencias ni sandalias ni ropa ni muebles, todo quedó sepultado por la avalancha de lodo. Actualmente duermen en el jardín de niños que está habilitado como albergue.
Vecinos de la unidad habitacional El Quemado-Casitas, pidieron ayuda a las autoridades para evitar el derrumbe de 150 casas, que han quedado al borde del río de La Sabana luego de que el afluente se llevó unos 50 metros de sus patios.
Pero no es la única con afectaciones, la unidad habitacional San Agustín podría quedar incomunicada debido al derrumbe de la mitad de la avenida que es el acceso principal, y del lado que conecta con la colonia Izazaga, el puente colapsó por el caudal que bajó de la colonia Sinaí y que también inundó casas.
La unidad habitacional El Quemado-Casitas, de unas 750 casas, fue construida para las personas que fueron reubicadas luego de la devastación provocada por el huracán Paulina en 1997 en una extensa zona en los márgenes del río de La Sabana, cerca de la caseta de La Venta de la Autopista del Sol.
El señor Javier Nava Ramírez recordó que cuando su familia y él llegaron a vivir a la zona, muchas familias damnificadas no alcanzaron una de las pequeñas casas que se construyeron que constaban de una recámara, un espacio que compartía la cocina, sala y el comedor, y fueron ubicadas en los márgenes del río de pasaba a unos 200 metros de las casas.
Dijo que conforme han pasado los diferentes fenómenos naturales y el caudal del río ha crecido, poco a poco el margen que tenían se ha reducido por la corriente del río, y durante el huracán Otis quedó de unos 50 metros, mismos que fueron devorados por las corrientes que provocó el huracán John.
El hombre denunció que las casas materialistas son responsables de que el río haya cambiado su cauce, debido a que han estado sacando arena, en un área aledaña a la carretera federal México-Acapulco, para evitar adentrarse al extenso campo que hay de pura arena, y eso provocó que parte del muro de contención que había se haya colapsado, y el agua se llevara sus patios.
Nava Ramírez indicó que son unas 150 viviendas construidas todas de muros, paredes y losa de concreto. El hombre expresó que no imaginó que después de la reubicación provocada por el huracán Paulina, ahora nuevamente están en riesgo de ser desalojados de sus viviendas.
Informó que antes del último cambio del director de Invisur, se había hecho y aceptado y una solicitud para continuar con la construcción de un muro de contención y evitar que el río se llevara más terreno, pero con los cambios en la institución, los directores que han llegado no le han dado seguimiento.
Los vecinos afectados durante el día están en sus casas, cuidándolas, y durante las noches las mujeres y los niños acuden al refugio que han instalado en la capilla de la unidad habitacional donde este martes fueron atendidos por una brigada de salud, y se les dio comida.
Pero no es la única unidad habitacional afectada por las lluvias, el acceso principal a la unidad habitacional San Agustín, Casas Homex y Palenque, tiene colapsado la mitad de la avenida, y sólo se mantiene un sentido que está socavado y que podría dejar incomunicados a los vecinos de esa zona. En los márgenes del afluente, cruzando el arroyo, hay casas colapsadas y otras por derrumbarse.
En el acceso que sale a la colonia Izazaga, tampoco hay paso, el puente reconstruido en 2017 y que costó 2.5 millones de pesos colapsó ante la fuerte corriente del afluente que baja de la parte alta de la colonia Sinaí y que inundó al menos unas 20 casas ubicadas en los márgenes del arroyo.
Una gran piedra se desprendió tras un deslave en la colonia Alta Icacos y aplastó un automóvil Foto: Tomada de Internet
Argenis Salmerón y Alina Navarrete Fernández
El tránsito vehicular en Acapulco quedó colapsado por el paso del huracán John, y el servicio del transporte público, este miércoles, fue mínimo y caro. Las principales vías de la ciudad quedaron inundadas o cerradas a la circulación por derrumbes, y muchos negocios no abrieron o cerraron temprano. En la Sabana, una niña de 4 años falleció al caer un talud de tierra encima de la vivienda en que se encontraba. El servicio de electricidad falló en diversas zonas del municipio.
Fallece niña
Una niña de 4 años fallecida, dos casas y una alberca colapsadas en diferentes puntos de Acapulco, desprendimientos de rocas, algunas de ellas en la Escénica, que ocasionó que la avenida se cerrara, autos varados y casas inundadas, fueron los daños mayores que dejó la tormenta tropical John.
Otra vez no hubo transporte público suficiente y las personas tuvieron que caminar largos tramos para llegar a sus casas después de ir al trabajo. Muchos negocios no abrieron y otros cerraron temprano ante las fuertes lluvias que se registraron en la ciudad.
En Acapulco hay casi 500 personas en albergues y 120 casas inundadas, se informó en la sesión del Consejo de Protección Civil Municipal.
La tarde de ayer una niña de cuatro años murió aplastada por un talud de tierra que reventó la pared de una casa, ubicada en el poblado de La Sabana. El hecho fue reportado minutos antes de las 6 de la tarde en la calle Lázaro Cárdenas, de acuerdo al informe de la Guardia Nacional.
Un talud ubicado en la parte trasera de la casa, construida de material, se desprendió por las fuertes lluvias y reventó la pared de la vivienda. Los escombros les cayeron a la niña de cuatro años y a un niño de seis cuando estaban jugando en una habitación, de acuerdo con un reporte de la policía.
Se supo que la niña fue llevada a esa casa para resguardarla de la fuerte lluvia, con autorización de sus padres.
Familiares y vecinos rescataron con vida al niño de seis años, sin embargo la niña murió aplastada por los escombros.
Casas colapsadas
En la unidad habitacional San Agustín, ubicada en la zona suburbana de Acapulco, una casa colapsó por la corriente. La vivienda de un nivel estaba asentada a un costado del cauce del arroyo y el agua fue desgajando poco a poco la tierra que la sostenía hasta que colapsó. No se reportaron víctimas.
Otra casa colapsó en la colonia Ciudad Renacimiento. Fue arrastrada por la corriente de agua del cauce, cerca del punto conocido como el Segundo puente, de acuerdo a Protección Civil municipal.
La fuerte corriente de agua comenzó a debilitar el muro de concreto hasta que lo tumbó y después la vivienda cayó en el cauce. Tampoco se reportaron víctimas porque los propietarios evacuaron el lugar.
En el fraccionamiento Farallón una alberca colapsó por el deslave del muro que la sostenía, arriba del club nocturno Chicas, informó el director de Bomberos municipales, Raúl Noyola.
Deslaves, inundaciones y corte de circulación en vialidades
Las principales vialidades de la ciudad se inundaron superando el agua el nivel de las banquetas y los camellones, Costera, Cuauhtémoc, Ruiz Cortines, Lázaro Cárdenas, carretera Cayaco-Puerto Marqués y bulevar Vicente Guerrero.
En las vialidades algunos automóviles quedaron varados por el alto nivel del agua, y otros circularon lentamente, en su mayoría camiones de carga.
En la avenida Escénica, debido a las fuertes lluvias de la tormenta tropical John, hubo tres deslaves. El primer derrumbe ocurrió frente al medio de comunicación Radio Fórmula. Ahí se desprendió un talud con tierra y piedras que tapó un carril de la vialidad.
El otro punto fue frente a la entrada de la colonia Los Dragos, cerca de la glorieta de Puerto Marqués. Una piedra de gran dimensión cayó en la vialidad sin provocar daños.
El tercero ocurrió cerca de la agencia automotriz Honda. Ahí una corriente de agua desprendió tierra, piedras y árboles que cayeron en la vialidad. La avenida Escénica fue cerrada por el gobierno del estado, como medida preventiva para retirar las piedras.
Otro deslave ocurrió en la entrada del Macrotúnel, abajo del fraccionamiento Joyas de Brisamar, lo que causó circulación lenta de automóviles.
También la circulación fue cerrada en la carretera federal México-Acapulco, cerca del poblado de El 21, ubicada en la zona rural. La Guardia Nacional sector caminos cerró la vía federal por fisuras en la estructura y se notificó a la Secretaría de Comunicaciones y Transportes por los daños.
Escaso transporte público y Acabús insuficiente
Por la mañana y por segundo día consecutivo el transporte público en todas sus modalidades fue insuficiente, al igual que el Acabús. Se redujo más del 50 por ciento y suspendió labores después de las 4 de la tarde, debido a la tormenta tropical John.
No se observó ningún taxi colectivo de la ruta Colosio, excepto algunos estacionados en la avenida Costera. Tampoco circularon camiones urbanos de la ruta Coloso ni Renacimiento, mientras que de las 30 unidades que recorren la vía Caleta-Zócalo-Base Naval se redujeron a cuatro, de acuerdo con un conductor.
El transportista dijo que los traslados se demoraron hasta una hora debido a las inundaciones, por lo cual tomaron vías alternas. Detalló que, ante la poca afluencia de pasajeros el servicio se suspendió después de las 4 de la tarde, ya que “se gasta mucho diésel y no conviene”.
Mientras que los pasajeros contaron que esperaron de 20 minutos hasta una hora para poder encontrar transporte. Un joven que vive en el Coloso esperó afuera de un restaurante más de una hora y media, pero finalmente tomó la decisión de caminar hasta encontrar alguna patrulla que pudiera trasladarlo cerca de su casa.
El costo de los urbanos pasó de 12 a 15 pesos, en tanto que los taxis azules que circularon aumentaron el pago mínimo de 70 hasta 100 pesos en dejada mínima.
Usuarios señalaron que los taxis colectivos de las rutas centro a la zona suburbana cobraron de 50 a 80 pesos, con el argumento de la fuerte lluvia.
El sistema Acabús empezó a operar a las 8 de la mañana y a las 6:30 de la tarde suspendió el servicio por las condiciones meteorológicas.
Los camiones del Acabús tardaron unos 40 minutos al pasar por las diferentes estaciones, se constató en un recorrido.
Hubo patrullas de la policía municipal que llevaban a las personas de la avenida Cuauhtémoc a la zona suburbana por la falta de transporte, y camiones de la Guardia Nacional apoyaron en el traslado de Walmart Diamante a Las Cruces y de Las Cruces a Paso Limonero.
Suspensión de energía eléctrica
Por segundo día hubo suspensión de energía eléctrica en distintas colonias de la ciudad.
Vecinos reportaron que no había luz en las colonias Alta Progreso, Ampliación Simón Bolívar, Los Dragos, Altos de Miramar, Navidad de Llano Largo, Amalia Solorzano, Jardín. Además en las colonias Melchor Ocampo, ubicada en el valle de La Sabana, las diferentes colonias de la zona poniente y en la colonia Centro.
Deslave de piedras y bardas, rescatan a dos adultos mayores
Por la mañana dos adultos mayores fueron rescatados luego de colapsar una barda en la entrada de su vivienda en la colonia Icacos, debido a las lluvias y vientos fuertes.
El hecho fue reportado después de las 10 de la mañana, cerca de la Piedra del Chivo, informaron bomberos municipales.
El reporte oficial señala que por las condiciones meteorológicas la barda de una casa colapsó y tapó la entrada principal de la vivienda construida de material, por lo que dos adultos mayores quedaron atrapados, y fueron rescatados por Bomberos municipales.
Los dos adultos mayores resultaron ilesos y fueron trasladados a un refugio temporal, ubicado en Costa Azul.
Por separado se informó que una gran roca se desprendió y aplastó un automóvil estacionado, en la colonia Alta Icacos.
Otra piedra cayó cerca de una vivienda, en la colonia Balcones de Costa Azul, sin reportar víctimas.
Una barda perimetral colapsó en una primaria de la colonia La Máquina, ubicada en la zona suburbana de la ciudad, y otra en la secundaria Galón Soberón y Parra, ubicada en la avenida Ruiz Cortines cayó al cauce del arroyo.
Negocios cerrados y poca gente en la calle
Durante un recorrido por las avenidas Cuauhtémoc y Costera Miguel Alemán se observaron inundaciones, restaurantes y negocios cerrados, así como poca gente en las calles.
Sólo los restaurantes VIP’S, Chile, Maíz y Frijol, sucursales de Señor Frog’s, Pizza Hut y McDonald’s abrieron de manera normal por la mañana, pero cerraron antes de su horario habitual debido a las condiciones climáticas. Los locales que permanecieron abiertos fueron farmacias, tiendas Oxxo, Walmart y Súper Soriana.
Frente al Liceo Ibero Mexicano, ubicado sobre la avenida Cuauhtémoc, dos retroexcavadoras trabajaron para despejar la vía que se inundó; también el Centro de Convenciones y el Club de Golf se inundaron, por lo que agentes de tránsito acudieron a la zona para desviar a los vehículos en el punto álgido de la corriente.
En el Centro la mayoría de los locales permanecieron cerrados. El presidente de la Cámara Nacional de Comercio, Servicios