Zacarías Cervantes
Chilpancingo
La madre buscadora Socorro Gil Guzmán, espera como “el peor regalo” del Día de las Madres, este 10 de mayo, la confirmación de que unos restos que se encuentran depositados en el Servicio Médico Forense (Semefo) de Acapulco, sean los de su hijo, Jhonatan Guadalupe Romero Gil, desaparecido por policías municipales desde el 5 de diciembre del 2018 en playa Tlacopanocha de esa ciudad.
En declaraciones, antes de iniciar una jornada de búsqueda en Chilpancingo, con motivo de los 10 años de la desaparición del menor Luis Geovany Rodríguez Deaquino, desaparecido el 14 de junio del 2016 en la capital, la madre buscadora informó que sólo espera la confronta del ADN, pero que está segura, “así lo siento en mi corazón que sí es mi hijo”.
Gil Guzmán, representante de la colectiva Memoria Verdad y Justicia, ha buscado a su hijo Jhonatan Guadalupe Romero Gil durante seis años.
El joven tenía 25 años cuando policías municipales lo privaron de la libertad el 5 de diciembre del 2018 en playa Tlacopanocha de Acapulco.
En declaraciones a los medios de comunicación ayer, informó que tiene indicios “posiblemente positivos” de que sus restos se encuentran en las instalaciones del Servicio Médico Forense (Semefo) de Acapulco desde el 2022.
Romero Gil fue detenido y desaparecido por policías municipales el 5 de diciembre de 2018. El día que se lo llevaron iba a jugar futbol a la cancha de la CROM, cerca del Zócalo de Acapulco, recordó su madre.
“Ya tengo un probable positivo en el Semefo, estoy esperando los resultados, son restos que creo son los de mi hijo”, declaró e indicó que tiene la corazonada de que, sí es su hijo, “y, al final de cuentas, las pruebas de ADN nos lo van a confirmar nada más”.
Gil Guzmán dijo que, en estos días, para ella, la espera será “el peor regalo del 10 de mayo porque yo tenía la esperanza de que mi hijo estuviera vivo, pero ya sólo estoy en espera de las confrontas”, insistió.
Informó que los indicios los acaba de encontrar, pero que, en los registros y las fotografías de los restos, dicen que está desde el 2022 en el Semefo, sin embargo, cuestionó el dato, pues aseguró que está segura que no estaban a partir de ese año porque ha ido “muchísimas veces” al Semefo, “y siempre voy con mi hija y hemos revisado el libro desde el 2018”.
Agregó: “Voy tres veces por año y reviso todos los libros desde el 2018 y no estaban los restos de mi hijo, apenas los encontré en la última búsqueda que tuvimos el mes pasado; revisando los libros me encontré con los restos que coinciden con el cráneo de mi hijo”.
Explicó que su hijo tenía fractura de cráneo y falta de cráneo arriba de la ceja izquierda, “y pues los restos que me encontré tienen la misma fractura y la dentadura coincide mucho con la de él”.
Informó que todavía no le han dado datos de dónde fue encontrado el cráneo y cree que será hasta que le den los resultados de las confrontas.
Informó que le han dicho que los resultados de las confrontas tardarán de dos a tres meses, “la espera es bien difícil, repito, yo tenía la esperanza de que mi hijo estuviera con vida y que algún día me llamara o que yo lo encontrara, pero vivo”.
Dijo que los datos de quien podría ser su hijo los encontró los primeros días de abril, “fue algo bien difícil, me bloquee bastante, no supe qué hacer, de hecho, en su momento, yo no le dije a nadie, hasta después de que pasaron días le hablé al Ministerio Público para darle el número de la carpeta de investigación para que pidiera las confrontas de las pruebas de ADN”.
Concluyó: “Yo estoy segura y siento en mi corazón que sí es mi hijo porque nadie puede tener la misma fractura que traía él en la cabeza; tuvo un accidente cuando tenía 11 años y le hicieron una cirugía en su cabeza y le hacía falta un fragmento de cráneo arriba de la ceja izquierda, siento que sería demasiada coincidencia que alguien tenga la misma fractura”, insistió.







