Esperan de la FGE los registros telefónicos de un desaparecido desde hace cuatro meses

La esposa del integrante del Cecop, Vicente Iván Suástegui Muñoz desparecido hace cuatro años, Samantha Valeria Colón Morales, y sus hijas pegan una ficha de búsqueda en el Asta Bandera Foto: Jesús Trigo

Ramón Gracida Gómez

A punto de cumplirse cuatro meses de la desaparición de Alfonso Bibiano Chona, su madre Adulfa Chona González no ha recibido la sábana de llamadas por parte de la Fiscalía General del Estado (FGE) para continuar con la investigación de su paradero.
En declaraciones a reporteros después del mitin en el Asta Bandera por el cuarto aniversario de la desaparición de Vicente Iván Suástegui Muñoz, la madre del joven desaparecido denunció que empleados de la FGE sólo le dice “ya van a llegar, pero no sé cuándo, todavía no me las entregan, no hay nada sobre mi hijo”.
Bibiano Chona fue visto por última vez el 14 de abril pasado, a las 6:33 de la tarde le mandó un audio telefónico a su esposa informándola de que dejaría su camioneta en la avenida Costera, frente al extinto bar McCarthy’s en la colonia Costa Azul.
La cámara del C-4 muestra que “mi hijo se baja de la camioneta, pero ya no se ve nada más después”.
Para la investigación de su paradero, la sábana de llamadas es importante porque “me dicen que ahí se va a ver con quién fue la última vez que tuvo comunicación”.
La FGE le pide a Adulfa Chona que espere, pero ella sabe que otras madres buscadoras han recibido los registros telefónicos en una semana “y de mi hijo ya va para cuatro meses y no ha llegado”.
En una entrevista el 21 de abril, Adulfa Chona indicó que su hijo estudió Criminología, pero el hombre que actualmente tiene 32 años ejerce el oficio de mariachi desde los 17 años, cuando estudiaba la preparatoria; toca la vihuela, el guitarrón y la guitarra, pero evita los fierros le generan granos en la piel.
Al día siguiente de la desaparición de Alfonso Bibiano, su esposa y su mamá acudieron a las oficinas de la Fiscalía General de la República (FGR) ubicadas en la calle Mar Mediterráneo, fraccionamiento Las Anclas, frente a la terminal de autobuses de Estrella de Oro, donde dieron su nombre y el guardia les dijo que si estaba ahí, las dejarían pasar.
Esperaron y entraron, y la esposa del desaparecido preguntó que eso significaba que sí estaba y el guardia le contestó: “pues si las estoy haciendo pasar es porque está”, rememoró Adulfa Chona; sin embargo, otra trabajadora le dijo que no estaba.
La ficha de búsqueda de la FGE indica que Alfonso Bibiano mide 1.70 metros; tiene tez moreno claro; ojos medianos café claros; cabello negro, corto y lacio; y de señas particulares “cicatriz de forma lineal de aproximadamente 10 centímetros en pie derecho en la parte frontal”.

Denuncia una madre la desaparición de su hijo Alfonso Bibiano Chona

Ramón Gracida Gómez

Hace ocho días, Alfonso Bibiano Chona mandó a las 6:30 de la tarde un mensaje a su esposa mencionándole que dejaría la camioneta en la avenida Costera, frente a Walmart, para irse a trabajar de mariachi fuera de Acapulco y cuando regresara le compraría un juguete de dinosaurio que le gusta a su bebé.
“A partir de ese día no sabemos nada de él”, dijo su madre Adulfa Chona González, quien se introdujo ayer al parque nacional El Veladero como parte de la búsqueda en campo del desaparecido integrante del Consejo de Ejidos y Comunidades Opositores a la Presa La Parota (Cecop), Vicente Iván Suástegui Muñoz.
Mientras eran recogidos a unos metros de distancia los huesos humanos encontrados por activistas y autoridades en un área colindante a la colonia La Providencia, Adulfa Chona relató a un par de reporteros la desaparición de su hijo de 32 años de manera pausada por la tristeza aún muy visible en sus ojos y en sus expresiones corporales.
Adulfa Chona es diabética, la última vez que vio a su hijo fue en la comida del 14 de abril, donde se despidieron y él se fue a su casa para luego salir a trabajar vistiendo una playera blanca, un pantalón de mezclilla y unos tenis negros; su esposa comenzó a sospechar cuando no contestó ningún otro mensaje porque siempre lo hacía pese al trabajo.
En la noche del día siguiente, su esposa y su mamá acudieron a las oficinas de la Fiscalía General del Estado (FGE) de la colonia Progreso, atrás de la dirección de Tránsito municipal, pero el guardia de seguridad lo primero que le dijo es que no había nadie quien los atendiera y les recomendó preguntarles a otros policías que iban pasando si lo tenían preso, pero éstos lo negaron.
Los familiares de Alfonso Bibiano se trasladaron a las oficinas de la Fiscalía General de la República (FGR) ubicadas en la calle Mar Mediterráneo, fraccionamiento Hornos-Insurgentes, frente a la terminal de autobuses de Estrella de Oro, donde dieron su nombre y el guardia les dijo que si estaba ahí, las dejarían pasar.
Esperaron y entraron, y la esposa del desaparecido preguntó que eso significaba que sí estaba y el guardia le contestó: “pues si las estoy haciendo pasar es porque está”, rememoró Adulfa Chona.
“Así nos contestó groseramente y ya nos metimos y la señorita me tomó mis datos, di mi nombre, el de mi hijo nuevamente, y me dijo, bueno, si tenemos noticias, ahí le hablamos. Le dije: ¿cómo, no está?”, y la trabajadora le respondió que no.
La esposa y la mamá de Alfonso Bibiano acudieron a las oficinas de la FGE en la Garita, donde también les dijeron que no estaba ahí; fueron por la camioneta porque la esposa tiene un duplicado de la llave y encontraron sus botas adentro.
El miércoles presentaron formalmente la denuncia en la FGE de la colonia Progreso, pero sólo fue una parte porque no había empleados, entonces tuvieron que esperar el jueves para firmar el documento.
Alfonso Bibiano ha sido buscado en los hospitales, en el Semefo, en la Base Naval e incluso en Chilpancingo por recomendación de una mujer, quien le comentó a la mamá del desaparecido que su esposo fue trasladado ahí desde Acapulco, donde vive, acusado de vender drogas.
Alfonso Bibiano estudió criminología, pero el oficio de mariachi lo empezó a ejercer desde los 17 años cuando estudiaba la preparatoria, toca la vihuela, el guitarrón y la guitarra porque los fierros le generan granos en la piel.
Una de sus últimas presentaciones fue el 29 de marzo en la fiesta de Vicky Trani en Invisur, donde trabajó hasta el fin del gobierno priista de Héctor Astudillo Flores.
La ficha de búsqueda de la FGE indica que Alfonso Bibiano mide 1.70 metros; tiene tez moreno claro; ojos medianos café claros; cabello negro, corto y lacio; y de señas particulares “cicatriz de forma lineal de aproximadamente 10 centímetros en pie derecho en la parte frontal”.