Integrantes de la colectiva Memoria, Verdad y Justicia de Acapulo pegan fichas de búsqueda en las instalaciones del Edificio Inteligente en Acapulco Foto: Jesús Trigo
Argenis Salmerón
Por segundo día, integrantes de la colectiva Memoria, Verdad y Justicia, realizaron en Acapulco la búsqueda del niño Luis Giovani Rodríguez Deaquino, desaparecido en Chilpancingo hace 11 años.
Este martes en la mañana, las mujeres buscadoras pegaron fichas de búsqueda en las instalaciones del llamado Edificio Inteligente.
Afuera del edificio, ubicado en la avenida Costera, los integrantes de la asociación también realizaron un mitin para que no retiren las fichas de búsqueda de las personas desaparecidas.
La dirigente de la asociación, Socorro Gil Guzmán, se quejó que no hubo acceso al penal de Las Cruces como parte del trabajo de búsqueda, porque los oficios no llegaron a tiempo.
Reclamó que la entrada a la cárcel estaba programada en la agenda de trabajo, y “más de las mujeres que vienen de otros estados a trabajar en la búsqueda, y por unos oficios que llegaron tarde, no nos dejaron pasar·.
“Se me hace mala onda por parte del director del penal de Las Cruces de que no nos haya dejado pasar, su protocolo de ellos es más importante que nuestra búsqueda”.
Consideró una grosería el acto, porque “si estábamos en el lugar con las autoridades y por un papel nada más, nosotros somos madres que buscamos una esperanza”.
“No íbamos solas, íbamos con Fiscalía y la Comisión de búsqueda, ¿a poco pasan por encima de ellos?”.
Aseveró que van a reprogramar la visita al penal, “queremos información de nuestros desaparecidos y es un plan de trabajo que no se puede saltar”.
Pidió que no quiten o rayen las fotografías pegadas afuera del inmueble o que “la arranque la misma Fiscalía especializada en desaparecidos”.
Exhortó a los aspirantes a candidatos a gobernador del estado respetar las fotografías de las personas desaparecidas y recomendó que se acerquen a las familias y ver las necesidades.
“Los aspirantes deberían tener en su agenda la desaparición forzada y vemos tristemente que no es así”, opinó.
Gil Guzmán informó que la jornada de búsqueda continuará en el municipio de Iguala dos días y uno en Taxco.
El lunes pasado comenzó la búsqueda en Semefo y pegaron fotografías en el acceso de playa Quebec, la que da acceso a playa El Morro.
Integrantes de la colectiva Memoria, Verdad y Justicia Acapulco en labores de búsqueda en la colonia Jardín Azteca del puerto, con acompañamiento de la Guardia Nacional Foto: El Sur
Jacob Morales Antonio y Yee Trujillo
La madre de Jonathan Guadalupe Romero Gil, Socorro Gil Guzmán, informó que en la primera semana de agosto se reanudará la búsqueda de su hijo, en el área donde fueron localizados restos que podrían ser de él. Jhonatan fue detenido por policías municipales el 5 de diciembre de 2018 y desde entonces se encuentra desaparecido.
La también integrante de la colectiva Memoria, Verdad y Justicia Acapulco, informó que este viernes terminó sin resultados la jornada de búsqueda de tres días del joven Kevin Muñoz Castañón, plagiado desde el 3 de abril en la colonia Jardín, y reveló que fue “una búsqueda a ciegas”.
En el caso de su hijo, la tarde de este viernes sus compañeros de la licenciatura en derecho de la Universidad Autonoma de Guerrero, con los que estudió, organizaron un partido en el contexto del mundial de futbol en memoria de Jonathan, en las canchas de la Unidad Deportiva Acapulco.
En declaraciones, la madre buscadora informó que peritos de la Fiscalía General del Estado, junto con los integrantes de la colectiva Memoria, Verdad y Justicia, acudirán en la primera semana de agosto al área donde fueron localizados restos humanos que podrían ser de su hijo, en la colonia Panorámica.
Informó que los análisis mitocondrial que las autoridades federales realizarán a los restos hallados podrían tardar de entre seis meses hasta un año.
La mujer agradeció el apoyo de los amigos y compañeros de su hijo, con quienes a estudiaba la licenciatura cuando fue detenido en el Malecón por los policías municipales y posteriormente desaparecido.
En cuanto a la búsqueda del joven Kevin Muñoz Castañón, contó que este viernes terminó sin resultados la jornada de búsqueda de tres días: fue desaparecido desde el 3 de abril en la colonia Jardín.
“La verdad es buscar a ciegas, no tenemos un punto exacto sino nada más las ubicaciones que arrojó su celular la última vez que estuvo prendido su teléfono, que fue el día el día que se lo llevaron a él… arrojó varias ubicaciones, entonces como lo trajeron de aquí para allá, así en varios lugares y fue donde fuimos a buscar”, lamntó.
La madre buscadora expresó que ayer se le vio muy triste a la familia, a su esposa y sobre todo al papá del joven de 29 años, quien “de repente se nos quebró y empezó a llorar” ante el dolor que ella misma conoce y entiende porque es el que sienten los padres ante la espera e incertidumbre de no saber dónde más buscar a su hijo.
Relató que ayer las labores en coordinación con autoridades continuaron en la zona poniente de Acapulco, en tres puntos distintos: la colonia Venustiano Carranza, la playa Mimosa e inmediaciones de la laguna de Pie de la Cuesta.
En el primer día de búsqueda la jornada se realizó hacia la parte alta de la colonia Jardín Azteca, y el jueves en un cerro cercano a San Isidro.
La madre buscadora y representante de la colectiva Memoria, Verdad y Justicia Acapulco, Socorro Gil Guzmán, informó que el miércoles comenzó una búsqueda en campo del joven Kevin Muñoz Castañón, desaparecido hace tres meses en la colonia Jardín; pidió a quienes se lo llevaron que informen su ubicación.
Consultada vía telefónica, indicó que la víctima fue vista por última vez el 3 de abril; se desempeñaba como albañil, herrero o en el oficio en el que encontrara trabajo, y que cuando se lo llevaron estaba acarreando ladrillos como parte de una descarga de material de construcción de un vehículo.
Contó que el miércoles la búsqueda se realizó hacia la parte alta de la colonia Jardín Azteca, donde aparecían las últimas ubicaciones de su teléfono celular, y ayer se hizo en un cerro en la zona del poblado de San Isidro, también al poniente de Acapulco, sin resultados positivos.
Solicitó a las personas que se lo llevaron que manden un mensaje privado para que digan dónde los dejaron, ya sea a la página de Facebook Justicia para Jhonatan G. Romero Gil (su hijo detenido y desaparecido por policías municipales el 5 de diciembre de 2018) o en su perfil personal.
Subrayó que no están buscando culpables y solamente quieren encontrar a sus desaparecidos. Informó que las autoridades le dieron a la familia del joven tres días de labores de búsqueda, por lo que la jornada concluye hoy.
Añadió que en la actividad participan el papá y la esposa de Kevin, miembros de la colectiva, la Comisión de Búsqueda, Fiscalía General del Estado, el Ejército, Guardia Nacional, policías ministeriales y estatales.
El 25 de abril en estas páginas se publicó que familiares y amigos del joven habían realizado búsquedas con sus propios medios en colonias aledañas porque las autoridades solamente fueron a pegar fichas, y que su esposa, Blanca Martínez Jiménez se quejó de que no había avances en la investigación por parte de la Fiscalía.
De acuerdo con la ficha emitida por la Comisión Estatal de Búsqueda de Personas desaparecidas, Kevin tiene como señas particulares en el brazo izquierdo una cicatriz, un tatuaje en forma de león, otro de un lobo, además del nombre “Bruno Vidal”.
Integrantes de la colectiva Memoria, Verdad y Justicia durante la instalación del altar en memoria de sus desaparecidos, el sábado en el Zócalo Foto: Aurora Harrison
Aurora Harrison
Con un altar en memoria de sus familiares desaparecidos, integrantes de la colectiva Memoria, Verdad y Justicia conmemoraron su cuarto aniversario de resistencia y exigencia ante la crisis de desapariciones que se vive en el país.
El sábado en una velada nocturna que hicieron en el Muro de la Memoria, instalado en el Zócalo de Acapulco, las integrantes colocaron veladoras e hicieron una lectura de cartas a sus seres queridos, pintas con mensajes como “hasta encontrarles”, gritaron consignas para visibilizar las desapariciones.
“Hoy por todos los desaparecidos y mañana esperamos que nadie” fue la consigna antes de leer el pronunciamiento para conmemorar cuatro años de resistencia ante la negativa del gobierno de reconocer que aumentan los casos de personas desaparecidas en todo el país y que no se ha tenido la capacidad y voluntad política para detener estos hechos.
Sostuvieron que no hay voluntad política de identificar los más de 72 mil cuerpos que están en centros forenses, o de detener y llevar a juicios a los responsables de estos hechos.
Las integrantes de la colectiva pintaron en letras grandes “hasta encontrarle” en el Malecón, donde están instaladas las letras de Acapulco, que colocó el Fondo Nacional de Fomento al Turismo como parte de los trabajos de remodelación de esa zona
“Cuatro años visibilizando, buscando, concientizando a la sociedad en general y buscando a nuestros hijos, hoy (sábado) se cumplen cuatro años de esta exposición de fotografías”, dijo la madre de Jhonatan Guadalupe Romero Gil, detenido- desaparecido el 5 de diciembre del 2018, la activista Socorro Gil Guzmán.
Abundó que son más 130 mil personas desaparecidas en el país, y en el Muro de la Memoria instalado en el Zóclo hay más de 170 fotos de personas que están desaparecidas, para hacer conciencia y que las autoridades “intenten frenar las desapariciones, porque no hacen nada, y que este gobierno de Claudia Sheinbaum lejos de estar negando las desapariciones, acepete que se le ha salido de las manos”.
Sostuvo que durante estos a cuatro años, el proceso ha sido difícil, pero se han mantenido fuertes y resistido por el amor de sus hijos y familiares, por la esperanza de encontrarlos.
“Muchas veces quisiera quedarme en cama, me da depresión, hoy por ejemplo cumple años una de mis hijas, y en lugar de festejar con ella, me estaba preparando para llevar a cabo todas estas actividades para conmemorar los cuatro años”, dijo y recordó que a siete años de que ella inició estas actividades para encontrar a su hijo, ha visto “empatía” en la sociedad.
Recordó que al principio “había mucho rechazo de la gente, de la sociedad, que nos insultaba, nos gritaba cosas, un señor en una manifestación que teníamos en la Costera nos echó el carro encima, pero a estas alturas hay mucha gente que tiene empatía y solidaridad”.
“De las autoridades yo creo que seguimos igual, con las autoridades locales en Acapulco sinceramente es topar con piedra, con paredes, siguen en las mismas, se llevan a una persona y no hacen rápido su trabajo, no ponen los protocolos que deben de ser para salir a buscar y piden a las familias que esperen 24 horas”, dijo la activista.
Gil Guzmán sostuvo: “vamos a estar aquí hasta que amanezca, así que yo creo que tenemos toda la noche, traemos suficiente pintura para pintar, para poner nuestras huellas”.
Por segundo día consecutivo, la búsqueda del desaparecido integrante del Consejo de Ejidos y Comunidades Opositoras a la presa La Parota (Cecop), Vicente Iván Suástegui Muñoz, resultó en el hallazgo de restos humanos.
Vía telefónica, su esposa Samantha Valeria Colón Morales informó ayer que un hueso estaba expuesto sobre una superficie de un área natural ubicada entre el parque nacional El Veladero y la colonia La Quebradora.
La activista señaló que es una zona en la que reiteradamente ha encontrado restos óseos junto con funcionarios de la Comisión Estatal de Búsqueda de Personas (CEBP) en búsquedas pasadas, “es algo que le hemos dado seguimiento por el tema de que el lugar donde hemos estado buscando es muy extenso”.
“Entonces lo hemos tenido que dividir en áreas, por decirlo así, para poder ir descartando las áreas, vamos, hacemos prospección un día y al otro día ya subimos para buscar”, añadió Colón Morales.
La representante del colectivo Vicente Suástegui subrayó la importancia de buscar en cada cuadrante de esta parte alta del municipio porque “por muy pequeño que sea un resto óseo, representa una esperanza para cualquier familia”.
Integrantes de la Fiscalía General del Estado (FGE) hicieron las diligencias correspondientes para recoger el hueso humano, la operación fue resguardada por intgrantes de la Secretaría de Marina (Semar), la Guardia Nacional y la Policía Estatal.
Restos óseos humanos fueron encontrados en una casa abandonada en la parte alta de la colonia Constituyentes, colindante con el parque nacional El Veladero, durante la jornada de búsqueda de ayer del integrante del Cecop desaparecido, Vicente Iván Suástegui Muñoz t Foto: Cortesía de Samantha Colón
Ramón Gracida Gómez
Restos óseos humanos fueron encontrados ayer expuestos en la superficie de una casa abandonada en la parte alta de la colonia Constituyentes, durante la jornada de búsqueda del desaparecido integrante del Consejo de Ejidos y Comunidades Opositoras a la Presa La Parota (Cecop), Vicente Iván Suástegui Muñoz.
Vía telefónica, su esposa Samantha Valeria Colón Morales puntualizó que el hallazgo consistió en un hueso sacro, una costilla y una escápula “con una data aproximada de dos años”.
La activista, quien estuvo acompañada por integrantes de la organización Siuat Yoltechikatli por los derechos humanos, indicó que la casa en obra negra colinda con el parque nacional El Veladero y hay viviendas habitadas alrededor.
Participaron funcionarios de la Comisión Estatal de Búsqueda de Personas (CEBP), de la Fiscalía Especializada en Delitos Graves y de la Unidad Canina de la Fiscalía General del Estado (FGE), fueron resguardados por integrantes de la Secretaría de Marina (Semar), la Guardia Nacional y la Policía Estatal.
El convoy de camionetas subió por la calle Reforma de la colonia Morelos para llegar a la parte más alta de la colonia Constituyentes.
La jornada de búsqueda de Vicente Suástegui, desaparecido el 5 de agosto de 2021 en la colonia Ciudad Renacimiento, comenzó el lunes pasado en una huerta semiabandonada de los Bienes Comunales de Cacahuatepec.
Ese día, Colón Morales declaró a El Sur que su esposo fue desaparecido por su activismo en contra de la presa La Parota, el proyecto hidroeléctrico que impulsó la Comisión Federal de Electricidad (CFE) desde 2003 y que representaría el desplazamiento de pueblos enteros de la zona rural de Acapulco colindantes con el río Papagayo.
En el primer mes del año en curso se llevó a cabo una semana de búsqueda que dio como resultado positivo el hallazgo de restos óseos humanos expuestos en las inmediaciones de la colonia Providencia y el parque nacional El Veladero el día 23.
El 24 de febrero, Colón Morales fue acompañada por las organizaciones Médico Internacional de Suiza y Siuat Yoltechikatli para una pega de fichas de fotos de Vicente Suástegui y de más desaparecidos.
Por el caso de Vicente Suástegui, hay cuatro hombres sentenciados: Juan Carlos Valenzuela Herrera, alias El Brillo, Jorge Eduardo García Ramírez, alias El Junior, José Luis Carrera Vázquez, alias El Galleta, y Felipe Sandoval Gazga, alias La Yegua.
Integrantes del Colectivo Vicente Suástegui y funcionarios de la CEBP pegaron ayer fichas de desaparecidos debajo del puente vehícular del bulevar de Las Naciones, en la entrada a la unidad habitacional Luis Donaldo Colosio t Foto: Ramón Gracida Gómez
Ramón Gracida Gómez
Ayer se llevó a cabo una jornada de búsqueda del integrante del Consejo de Ejidos y Comunidades Opositoras a la presa La Parota (Cecop), Vicente Iván Suástegui Muñoz, que consistió en la pega de fichas de su rostro y de más desaparecidos en distintos puntos concurridos de la zona oriente del municipio.
Su esposa, Samantha Valeria Colón Morales, denunció que la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) estatal no cumple con las medidas cautelares que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) amplió hacia sus familiares.
La actividad de este martes fue hecha con el acompañamiento sicosocial de las organizaciones Médico Internacional de Suiza y Siuat yoltechikatli por los derechos humanos.
A las 10 de la mañana, familiares de desaparecidos, activistas y funcionarios de la Comisión Estatal de Búsqueda de Personas (CEBP) comenzaron las actividades en el puente de Puerto Marqués; siguieron bajo el puente vehicular de la entrada a la Unidad Habitacional Luis Donaldo Colosio, en el bulevar de Las Naciones; y después en el Crucero de El Cayaco, a un costado de las camionetas que conducen rumbo a los pueblos colindantes a la laguna de Tres Palos.
La comitiva organizada por el Colectivo Vicente Suástegui fue resguardada por integrantes de la Secretaría de Marina, la Guardia Nacional y Policía Estatal y asistieron por igual agentes del Ministerio Público de la Fiscalía General del Estado (FGE).
En todos los lugares, algunos transeúntes observaban sorprendidos el aparatoso movimiento de policías y marinos, y miraban la pega de fichas de rostros en los pilares de los puentes o en otros muros de la infraestructura urbana de Acapulco.
A mediodía, el convoy de camionetas oficiales llegó a una huerta del poblado El Cayaco, donde en junio de 2024 se llevó a cabo una jornada de búsqueda de Vicente Suástegui en la que dio como resultado el hallazgo de restos humanos dentro de una fosa clandestina.
La jornada continuaría, declaró Colón Morales a El Sur, en las comunidades de Tunzingo, Tres Palos, Metlapil y 10 de abril, “toda esa área donde fue desaparecido Vicente”; el primer día de búsqueda sería el lunes, pero fue suspendida por los hechos violentos de un día antes.
La esposa de Vicente Suástegui informó de una reunión con la subsecretaria de Prevención y Operación Policial de la SSP estatal, Jesús Castro Gutiérrez, quien se comprometió a aplicar las medidas de protección dictaminadas por la CIDH en diciembre pasado, que actualmente no sólo incluye a Colón Morales, sino también a sus hijos y a sus padres.
“Pero hasta ahorita no, seguimos igual, entonces le hacemos el llamado a la Secretaría de Seguridad Pública que cumpla porque yo sí traigo unidad (de policía), traigo elementos, pero nada más los traigo en el día, en la noche se van, y en mi casa, donde están mis papás y mis hijas, ahí de plano no tienen seguridad”.
Con relación al Mecanismo de Protección para Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas, Colón Morales dio a conocer que recibirá un botón de pánico y también su padre.
Ayer fueron encontrados restos óseos humanos expuestos en las inmediaciones de la colonia Providencia y el parque nacional El Veladero, durante la búsqueda del desaparecido integrante del Consejo de Ejidos y Comunidades Opositoras a la presa La Parota (Cecop), Vicente Iván Suástegui Muñoz.
Vía telefónica, su esposa Samantha Valeria Colón Morales informó del hallazgo de los restos encontrados sobre la superficie un poco después de mediodía en esta parte alta de Acapulco, a unos cinco minutos en automóvil del mercado de la colonia 20 de Noviembre.
La jornada de búsqueda de Vicente Suástegui, la primera en el año, empezó el lunes pasado en la comunidad de San Antonio, de los Bienes Comunales de Cacahuatepec, cerca de la laguna de Tres Palos, área donde el defensor del agua fue trasladado después de ser capturado en la colonia Ciudad Renacimiento en la noche del 5 de agosto de 2021, de acuerdo con el testimonio de uno de los cuatros detenidos por el crimen.
Ayer, la activista fue acompañada por integrantes de la Comisión Estatal de Búsqueda de Personas, funcionarios de Servicios Periciales de la Fiscalía General del Estado (FGE) hicieron las diligencias correspondientes, aunque persisten los problemas denunciados el lunes pasado por la falta de vehículo propio, agregó Colón Morales.
Comentó que el miércoles, el tercer día de búsqueda de su esposo Vicente Suástegui, el canino de la FGE se enfermó “por no traer condiciones en un vehículo de la Unidad Canina”.
Recordó la reunión de ese día entre el fiscal Zipacná Jesús Torres Ojeda y los colectivos de familiares de desaparecidos, entre ellos el Colectivo Vicente Suástegui que encabeza, señaló que Servicios Periciales “está dejando mucho que desear con su coordinador, el licenciado Héctor Ramírez Chávez, que está haciendo un trabajo nulo, está haciendo omisión, está revictimizando a las víctimas”.
El lunes, el inicio de la búsqueda fue retrasado casi cuatro horas porque Servicios Periciales no cuenta con un automóvil propio en Acapulco, entonces tuvo que ser trasladado otro de Chilpancingo.
La operación de este viernes fue resguardada por integrantes de la Secretaría de Marina, la Guardia Nacional y la Policía Estatal, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos ha establecido medidas cautelares para los familiares de Vicente Suástegui.
En búsquedas del integrante del Cecop anteriores realizadas también en esta parte del parque nacional El Veladero fueron encontrados restos óseos humanos, algunos de ellos expuestos al aire libre como este viernes, y otros enterrados a no tantos metros de profundidad, como ocurrió el 20 de noviembre pasado.
La Providencia es una de las tantas colonias que colindan con el Área Natural Protegida, las casas más alejadas a las que se llega por empinados callejones están rodeadas de vegetación.
La búsqueda del integrante del Cecop, Vicente Suástegui Muñoz con la Comisión Estatal de Búsqueda, la Fiscalía en Delitos Graves y el resguardo de la Policía Estatal, Guardia Nacional, Marina y Fiscalía del estado, ayer en una huerta de la localidad de San Antonio, en los Bienes Comunales de Cacahuatepec, en Acapulco. En la imagen usan un georadar para encontrar indicios de fosas clandestinas Foto: Jesús Trigo
Ramón Gracida Gómez
Un mensaje anónimo condujo a Samantha Valeria Colón Morales a buscar ayer a su esposo Vicente Iván Suástegui Muñoz, integrante del Consejo de Ejidos y Comunidades Opositoras a la presa La Parota (Cecop) desaparecido hace más de cuatro años, dentro de una huerta abandonada de la localidad de San Antonio, de los Bienes Comunales de Cacahuatepec.
El inicio de la jornada de búsqueda organizada desde hace un mes se retrasó casi cuatro horas porque la Unidad Canina de la Fiscalía General del Estado (FGE) no tiene un vehículo en Acapulco, entonces se tuvo que trasladar una camioneta de Chilpancingo, un agravio “pésimo”, criticó la esposa del activista desaparecido.
Puntualizó que la camioneta de la Unidad Canina está descompuesta desde noviembre pasado tras una búsqueda precisamente de Vicente Suástegui, “siento que nos están revictimizando, es una falta de respeto”.
La cita fue a las 8 de la mañana en el estacionamiento del supermercado Soriana de la avenida Farallón, pero el convoy partió hacia San Antonio hasta casi las 12 de la tarde, fue el primer día de seis de la jornada de búsqueda.
Poco después de la 1 de la tarde, un integrante de la Comisión Estatal de Búsqueda de Personas (CEBP) voló un dron para hacer una inspección aérea porque el terreno es amplio, colinda con la carretera federal Acapulco-Pinotepa Nacional, a unos minutos en automóvil de la entrada de San Pedro Cacahuatepec.
Agentes de la Policía Estatal, Guardia Nacional y Secretaría de Marina (Semar) resguardaron el amplio perímetro que conforma la huerta de mangos, un campo seco lleno de matorrales.
Una superficie negra con rastros de incendio por las cenizas fue el lugar donde integrantes de la CEBP y la Unidad Canina introdujeron algunas varillas adecuadas para la búsqueda de desaparecidos, pero sólo en algunos puntos la tierra era lo suficientemente blanda para alcanzar algunos centímetros del subsuelo.
Otro integrante de la CEBP sobrepuso el georradar en algunos metros de superficie para buscar indicios de tierra removida por debajo de ella mientras que Colón Morales y otros familiares de desaparecidos buscaban indicios de alguna fosa clandestina en otras partes, el calor era incesante.
A un costado del terreno inspeccionado se encuentra un corralón en el que decenas de carros abandonados están abandonados, es un amplio terreno donde ayer parecía no tener ningún movimiento de personas, pero tiene antecedentes de hallazgos de cuerpos, comentó Colón Morales.
Relató que el año pasado recibió un mensaje anónimo que su esposo fue enterrado en esta huerta de mangos, a unos cuantos kilómetros de distancia de otro corralón similar de la comunidad 10 de abril, donde Juan Carlos Valenzuela Herrera, alias El Brillo, el primero de los cuatro detenidos por la desaparición Vicente Suástegui, apuntó como lugar del entierro clandestino de su cuerpo.
El corralón está cerca del motel de Tres Palos, lugar a donde fue trasladado la noche del 5 de agosto de 2021 después de ser sustraído de la colonia Ciudad Renacimiento, cerca de su casa.
“Desgraciadamente no habíamos tenido la oportunidad de acceder, ya habíamos intentado obtener el permiso, se nos había dicho que no, que los dueños no vivían aquí”.
Comentó que la esperanza de hallar algún indicio porque el terreno forma parte del área de la laguna Tres Palos, donde tenía influencia la Policía Ciudadana de la Unión de Pueblos y Organizaciones del Estado de Guerrero (UPOEG), acusada de desaparecer al integrante del Cecop.
El ex guerrillero y ex integrante de la Comisión de la Verdad (Comverdad) de Guerrero Nicomedes Fuentes García, en entrevista con el periódico El Sur Foto: Carlos Carbajal
Ramón Gracida Gómez
Segunda y última parte
Después de abandonar las armas de la guerrilla, los militantes en el proceso de ocupación de espacios de poder “nos perdimos porque se dejó de hacer el trabajo que se hacía y se hace más trabajo electoral”, reflexionó Nicomedes Fuentes García en el balance de su vida guerrillera en la década de 1970 y su activismo público a partir de 1982 por la amnistía federal.
Vivió ocho años de cárcel y clandestinidad, y suma décadas de búsqueda de sus compañeros desaparecidos porque los gobiernos, incluidos los de Morena, “no han podido contra la decisión de no tocar a los militares porque los militares saben qué hicieron con nuestros familiares”, señaló el ex integrante de la Comisión de la Verdad (Comverdad) de Guerrero.
A la par de la consolidación del Movimiento Armado de Liberación Proletaria 8 de Octubre en el que Nicomedes participaba, el Partido de los Pobres sancionó a Carmelo Cortés en 1973 y el guerrillero contactó a las bases de Acapulco y fundó junto con su pareja combatiente Aurora de la Paz las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR).
Ambos grupos armados urbanos sostuvieron reuniones, pero los estilos eran distintos. Los de las FAR eran “chavos que pues no guardaban la discreción interna” y la guerrilla 8 de Octubre era una organización “muy cuidadosa de los recursos, no se tomaban recursos por cualquier cosa ni mucho menos, destinadas hacia donde iban las cosas”.
Las FAR cooptaron a los dirigentes estudiantiles Saúl López Sollano y Guillermo Sánchez Nava, años después líderes del PRD. “Crecieron exponencialmente, así de fácil, y nosotros no lo veíamos así, sino un proceso de trabajo más de cuadros y las bases trabajadas, y los cuadros a través de un proceso de acercamiento”.
Los libros del finado Arturo Gallegos Nájera sobre su militancia en las FAR ofrecen algunas pistas de esas diferencias.
“Me van a triturar estos cabrones”
La función de Nicomedes, aseguró cautelosamente, consistía en “construir redes, logística, comunicación, de logística, casi no tengo experiencia operativa”.
Ese cuidado que todavía arrastra en su voz pausada y sigilosa, no lo salvó de su segunda detención-desaparición en marzo de 1974, un error “en una situación operativa que trabajó la organización, las cosas no salieron bien y pues a mí me identificaron en una zona campesina donde caminamos”.
Algunos de sus captores eran compañeros suyos de la Facultad de Derecho que buscaban principalmente a García Costilla “porque era el cabecilla”. Se apostaron en el hotel Aurelena de Chilpancingo, donde Nicomedes vivía desde que llegó a la capital del estado finales de la década de 1960 para estudiar, una beca habitacional de la empresa maderera en su pueblo Tepetixtla, Coyuca de Benítez, para que los jóvenes campesinos estudiaran.
Al verlos, Nicomedes consideró lanzarse “de cabeza de tres pisos hacia abajo y no estar en sus manos”, pero no pudo y transcurrieron dos semanas de cárceles clandestinas, una de ellas cerca de la playa La Angosta. “Desde que me detuvieron, yo me digo, ya soy candidato a desaparecer, me van a triturar estos cabrones”.
Actualmente, a los 76 años, compartió su satisfacción de soportar la tortura y no entregar a sus compañeros, “eso para una persona militante o para mí es muy satisfactorio. Yo me contaba que mi nombre estaría tal vez después en alguna lista de desaparecidos”.
Las FAL, “el grupo menos golpeado”
La detención de Nicomedes Fuentes obligó a los integrantes del grupo Movimiento Armado de Liberación Proletaria 8 de Octubre a pasar a la clandestinidad y a cambiar de nombre por las Fuerzas Armadas de Liberación (FAL). El preso aprovechó el tiempo para cooptar a Octaviano Santiago Dionicio, en la cárcel de 1972 a 1976, a la que regresó en 1978.
Afuera fue cooptada Aída Ramales Patiño, alias Nidia. La dedicación de tiempo completo de los jóvenes permitió al grupo armado crecer en el campo y en la ciudad “con medidas de seguridad apropiadas, creo que dentro de las organizaciones, el grupo menos golpeado fueron las FAL porque sobrevivimos un buen de compañeros”.
No obstante, hubo golpes. El primero de septiembre de 1974, Teresa Estrada Ramírez, joven estudiante de Filosofía y Letras de la UAG que entró al Palacio de Lecumberri para visitar, “sin informar, en solidaridad con el compa detenido, Juan Avilés Lino, y de ahí ya no salió. Repercute porque ella personalmente era muy valiosa”, dijo Nicomedes.
Fue la primera víctima de desaparición forzada de las FAL. Obdulio Ceballos fue asesinado en 1978, cuando salió de la cárcel, de quien dice que “estuvo mucho más cercano al gobierno, a colaborar”.
“Causa mucho coraje” el homenaje a Figueroa Figueroa
Nicomedes salió libre en marzo de 1977 por una amnistía del gobierno de Rubén Figueroa Figueroa, quien decía que saldrían “por la fórmula ph: por mis huevos”.
Apenas el 9 de noviembre de este 2025, el gobierno e la mo-renista Evelyn Salgado Pineda conmemoró el 117 aniversario del natalicio del ex gobernador priista. La “memoria histórica puede ser útil y se debe dar a conocer a las nuevas generaciones tal como es en realidad”, y el homenaje “causa mucho coraje, remueve situaciones, las decisiones de conmemoración a los victimarios, a los enemigos del pueblo de Guerrero”.
Antes de salir de la cárcel, el temible Mario Arturo Acosta Chaparro, entonces subdirector de la Policía Judicial del estado, le dijo a Nicomedes: “pórtate bien, ya es la segunda, ya no caigas una tercera vez porque la tercera es la vencida, estás chavo, tienes a tu esposa joven y muy guapa, y a tus hijos fulano, fulano”.
Y el procurador Carlos Ulises Acosta Víquez, “un tipo bajito, delgado, ya un poco grande de edad, sus ojos fijos, grandes, muy abiertos, parecían como si estuviera ido o bien drogado”, le dijo que le iba a partir su madre.
Un lustro de clandestinidad
Nicomedes sólo estuvo tres meses con su familia y se reincorporó al movimiento guerrillero, “en buena medida por el peso de protegerlos a ellos y estar de ahí era un gran riesgo para ellos”.
Fueron cinco años de clandestinidad, es decir, un lustro de “vivir realizando actividades cerradas, en entornos cerrados, no significa que encerrarse a pie de los muros, realizar la actividad que estamos impulsando pues en condiciones de secrecía, de cuidado, con una cobertura diferente, con una forma diferente de estar y yo asumí en mis regiones el trabajo político, ideológico y de formación para esto”.
El grupo de las FAL estaba “debidamente estructurado”, sumó en su esplendor seis células integradas por un máximo de seis integrantes cada una, y que podría dividirse en dos si estaba lo suficientemente “madura”.
No había comunicación entre las células, “estábamos compartimentados y la comunicación era por la dirección que le llamábamos Comisión Ejecutiva”. Sin embargo, reconoció Nicomedes, “nunca fuimos un grupo fuerte que fuera, digamos un sitio que pudiera impactar para el cambio social en este país, siempre pensando en que teníamos que confluir con todos los demás, crear las condiciones, recuperarnos de los golpes recibidos”.
El regreso a la vida pública
El entonces presidente José López Portillo decretó una amnistía política en 1978, que se extendió a 1982, lo que permitió a Nicomedes y sus compañeros regresar a la vida pública ese año. Habían sufrido varios golpes. El 18 de octubre de 1980, elementos de la Dirección Federal de Seguridad (DFS) y de la Brigada Blanca desaparecieron a Domingo Estrada Ramírez.
Su cuñado, Juan García Costilla, fue detenido un día antes en Morelia y estuvo desaparecido alrededor de un mes. Luego fue presentado en la cárcel de Hogar Moderno. Salió en 1982 junto con Santiago Dionisio, Arturo Gallegos, entre otros.
El 29 de julio de 1977 fueron desaparecidos Aída Ramales Patiño y Pablo Santana López. Él era estudiante de la preparatoria 7, de la que provenían 13 de los 20 estudiantes de la UAG desaparecidos en aquella década.
Las sobrevivientes de las FAL todavía no encuentran a Víctor Hugo Herrera Peguero y a Sofonías González Cabrera. De ella existe un registro fotográfico, al igual que de Domingo Estrada, de su paso por el centro clandestino de detención transitorio Circular de Morelia 8, en la Ciudad de México, entonces sede de la DFS y actualmente un declarado sitio de memoria.
Las FAL también reivindica a Eusebio Peñaloza Silva, quien no era un integrante formal, pero era amigo de Octaviano Santiago, quien durmió en su rancho en Cuajinicuilapa un día de 1978 huyendo de la acusación de matar a Obdulio Ceballos y al día siguiente Eusebio fue desaparecido. Juan Avilés Lino fue asesinado cerca del municipio de Hidalgo, Michoacán.
La vinculación con la Unión Estudiantil Guerrerense (UEG), particularmente con Guillermo Sánchez Nava, y el proceso de unificación con otros grupos, que condujo al congreso de unidad de la nueva Asociación Cívica Nacional Revolucionaria (ACNR) en enero de 1983, diluyó al grupo armado y Nicomedes formó parte de la comisión campesina de la Dirección Nacional de la incipiente organización.
“Lo que ocurrió después fue que se fueron ocupando espacios de poder, aunque sea pequeños o regulares, y ahí fue donde nos perdimos porque se dejó de hacer el trabajo que se hacía y se hace más trabajo electoral o medio popular o medio campesino desde la parte electoral”.
Fundador del PRD, “no me sentí bien en el trabajo del partido y me fui replegando”. Jubilado de la UAG, busca a los desaparecidos como parte del equipo de segui-miento de la Comverdad de Gue-rrero y reivindica constantemente la recuperación de la memoria histórica en los eventos conmemorativos de las víctimas de la guerra sucia.
Fue cercano al Mecanismo de Esclarecimiento Histórico (MEH) de la Comisión de la Verdad creada en el 2021 por el gobierno morenista de Andrés Manuel López Obrador.