Una pista de Go Karts y la remodelación de las canchas de futbol son los trabajos que se observan en el parque Papagayo; también hace falta árboles, devastados con el huracán Otis.
Este viernes en un recorrido por el parque, se constató que a
área de las canchas que están por la avenida Cuauhtémoc, le están cambiando el pasto sintético y retirando el que ya estaba desgastado.
Había unos cuatro empleados que realizaban labores para dar una mejor imagen a esa área y ofrecer un mejor servicio a los deportistas.
En el parque se constató que la rehabilitación de los techos de los kioscos ya se concluyeron los trabajos. Colocaron material más duradero, porque cuando impactó el huracán la palapa fue afectada.
Se constató que continúan los trabajos de remodelación en distintas áreas del parque, que a pesar de que han trascurrido dos años del Otis que impactó hay áreas, en donde aún faltan árboles.
En el espacio donde anteriormente se ubicaba una alberca, por el lado de la Costera se constató un gran número de llantas acumuladas.
En la nueva pista había personas afinando detalles de esa nueva atracicón, aunque todavía no hay fecha para que entre en operación.
Usuarios del parque señalaron que falta reforzar las acciones de reforestación, y es que hay áreas con poca sombra.
De los atractivos para niños, el parque cuenta con un tren eléctrico, que está concesionado a un arrendatario, unos inflables y el área de la villa de las niñas y niños. (Aurora Harrison).
La organización Cooperación Comunitaria informó que las viviendas y las cocinas reconstruidas tras el huracán Otis en los Bienes Comunales de Cacahuatepec no presentaron afectaciones estructurales por el sismo del 2 de enero, y sostuvo que la vivienda tradicional “es el único camino efectivo para la reducción del riesgo”.
Cooperación Comunitaria ha desarrollado diversos proyectos de reconstrucción tras el paso del huracán del 25 de octubre de 2023 en algunos pueblos de los Bienes Comunales de Cacahuatepec, en coordinación con el Consejo de Ejidos y Comunidades Opositoras a la presa La Parota (Cecop).
En un comunicado de prensa, la organización coordinada por la arquitecta Isadora Hastings informó que las viviendas reconstruidas con el sistema reforzado de adobe por las familias de las comunidades de Las Cruces y El Cantón, no reportaron daños estructurales tras el sismo con epicentro en San Marcos y con una magnitud de 6.5 grados.
“El sistema constructivo utilizado respondió de forma adecuada a los criterios de seguridad, y revirtió la convicción –muy común dentro y fuera de las comunidades– de que el adobe es un material precario”.
Después del paso de Otis, Cooperación Comunitaria asesoró a familias de los Bienes de Comunales de Cacahuatepec en la reconstrucción de sus viviendas y cocinas “mediante procesos formativos y participativos basados en dos conocimientos constructivos tradicionales, el uso de materiales naturales y reforzamientos técnico-estructural”.
De las 24 viviendas y cocinas reconstruidas, “11 presentaron afectaciones menores, y dos registraron agrietamiento y desprendimiento de revoques, así como desplazamientos y desprendimiento de algunas tejas”, informó la organización.
Ingenieros de Grupo SAI analizaron las afectaciones y concluyeron que “ninguna de las construcciones resultó afectada estructuralmente, lo que confirma el adecuado desempeño del sistema constructivo”; en tanto que los vecinos harán reparaciones “en aplanados de tierra y tejas mediante el apoyo mutuo”.
Cooperación Comunitaria destacó en el documento que las viviendas y las cocinas reconstruidas resistieron al huracán John de finales de septiembre de 2024, “lo que confirma la eficiencia del sistema constructivo de adobe ante estos eventos, y la capacidad autogestiva de la población para enfrentar daños, en este caso menores”.
Criticó el enfoque asistencial de los programas oficiales de reconstrucción y de apoyo a los damnificados, porque “subestiman la importancia de la participación activa de la comunidad, gracias a la cual se generan los aprendizajes de la técnica reforzada y se optimizan los recursos públicos, entre muchas otras ventajas”.
En comparación, los materiales industrializados son más costosos, generan mayores impactos negativos al ambiente y “perpetúan un modelo habitacional inadecuado para el modo de vida, las condiciones climáticas y la cultura local”.
Cooperación Comunitaria insistió en la recuperación de la vivienda tradicional y el reforzamiento estructural con técnicas locales porque son más adecuados a la vida rural y son “una solución real para la mitigación de las vulnerabilidades que enfrentan las zonas empobrecidas de México, además de mejorar sus condiciones de habitabilidad”.
“La vivienda tradicional, construida de manera participativa y con asesoría técnica, es el único camino efectivo para la reducción del riesgo, porque ofrece una alternativa para aumentar la resiliencia de la población disminuyendo el impacto ambiental”, se subrayó en el comunicado.
La alcaldesa de Acapulco, Abelina López y el director general de Fonatur, Sebastián Ramírez durante la inauguración de la reconstrución del Mercado Turistico de la Diana en Acapulco Foto: Jesús Trigo
Jacob Morales Antonio
Luego de la conclusión de las obras de remodelación que duraron una año y un mes, el mercado tianguis turístico La Diana fue entregado por la Fundación Banamex, donde hubo una inversión privada de 36 millones de pesos de la iniciativa privada, en beneficio de 350 familias de igual número de locales en el mercado.
La mañana de este martes, con la presencia de la alcaldesa de Acapulco, Abelina López Rodríguez, el director general de Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur), Sebastián Ramírez Mendoza, y la secretaria de Fomento y Desarrollo Económico del estado, Teodora Ramírez Vega, así como representantes de empresas, fue entregada la rehabilitación a la administración del mercado.
La remodelación que se hizo, luego de que el mercado quedó destruido de su techo y parte de su estructura de carga por el impacto devastador del huracán Otis categoría 5 en octubre de 2023, y donde los locatarios se dedican a la venta de artesanías, productos típicos, dulces y derivados de coco y tamarindos.
La directora de Fomento Social Banamex, Ana Vanessa González Deister, agradeció la suma de esfuerzos de las compañías que se sumaron a la inversión para poder reconstruir las estructuras metálicas del mercado ubicado a un costado de la glorieta de La Diana, así como la totalidad del techo de lámina, la facha exterior, los baños, un patio central y un kiosco. La inversión total fue de 36 millones de pesos.
En su participación la alcaldesa de Acapulco, López Rodríguez, dijo que según datos de la Secretaría de Turismo federal, el 62 por ciento de los visitantes que llegan a Acapulco compran artesanías, y por eso era importante la remodelación del mercado, e informó que el trabajo que se genera en los mercados del municipio representa el 7 por ciento del empleo local.
La edil morenista dijo que el mercado es la imagen e identidad de Acapulco y representa parte de su historia. La alcaldesa reconoció que esta obra fue gracias al apoyo del sector empresarial, como parte de la ruta de recuperación de Acapulco y a la suma de esfuerzos de todos.
El director general de Fonatur, Ramírez Mendoza, dijo que para poder tener una ciudad en mejores condiciones se requiere de mucho presupuesto para instalar nuevas infraestructuras, y estar mejor preparados ante el impacto de los huracanes y de los movimientos sísmicos “y esos recursos no van a venir sólo del gobierno, nos tenemos que movilizar en conjunto el gobierno, la iniciativa privada, la cooperación internacional, todos juntos, así que es muy valioso esto que ustedes están aportando”, reconoció a los representantes del sector empresarial.
La representante de los locatarios, Guadalupe Jaimes, agradeció a la fundación Banamex y también a los gobiernos federal, estatal y municipal la participación que tuvieron para rehabilitar el espacio, lo que permitirá ofrecer un mejor servicio a los visitantes, dijo.
Al acto acudieron el director de Compromiso Social de Banamex, Andrés Alba Marqués; el director ejecutivo Fundación Coca Cola México, Rodrigo Feria Cano; la directora de Fundación Compartamos Banco, Ayleen Cortes Sandoval; la gerente nacional de Fundación Coppel, Vanessa Caldera Domínguez y la presidenta ejecutiva de Fundación Televisa, Alicia Lebrija Hirschfeld.
La alcaldesa Abelina López Rodríguez, al centro, encabezó la ceremonia de izamiento de bandera por los dos años del huracán Otis Foto: Aurora Harrison
Aurora Harrison
La alcaldesa de Acapulco, Abelina López Rodríguez, respondió a los vecinos que se quejan de la falta del servicio de agua, que es un problema estructural de décadas, porque nadie le quiso destinar recursos económicos para mejorar los sistemas de captación, como es el caso de Papagayo II, que es “obsoleto”.
Ayer después del izamiento de bandera a media asta, que se hizo frente al parque Papagayo, por el segundo aniversario del huracán Otis, en declaraciones dijo que otro de los problemas es que cuando hay turbiedad en el río Papagayo no se puede enviar agua a la ciudad, “aunque quiera, aunque tomen las calles es imposible”.
El jueves vecinos del Barrio de Petaquillas bloquearon la avenida Costera por falta del servicio de agua potable, al respecto la alcaldesa respondió: “he reiterado que Acapulco tiene problemas estructurales, que no provocó Abelina, que nadie le quiso meter al agua, los sistemas que tenemos son de 1975, el sistema de Papagayo II es un sistema obsoleto”.
Otra de los problemas es que cuando hay turbiedad en el río Papagayo, si bien no llueve en Acapulco, pero en otros lugares sí, “los sedimentos y la turbiedad no nos permite después de 4 mil unidades enviar agua a la ciudad, aunque quiera, aunque me tomen calles es imposible”.
Por eso dijo que el gobierno federal, por medio de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) invierte 600 millones de pesos en el proyecto de construcción de pozos radiales, “lo cual indica que se trabaja, pero la obra no termina hoy, lo que no se hizo en 50 años, es fácil echársela a Abelina, pero de algo pueden estar de alguna manera seguros que no estamos evadiendo que se está haciendo la obra, pero no es tan rápido”.
También dijo que se trabaja en la obra de agua potable para la zona poniente, donde se invierte 223 millones de pesos, “pero que no termina mañana, prácticamente 8 o 9 meses”.
En la ruta de la recuperación
A dos años del huracán Otis vamos en la ruta de la recuperación “vamos muy bien” y eso tiene que ver con la ayuda del gobierno federal, por medio de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y de la gobernadora Evelyn Salgado Pineda, dijo la alcaldesa.
“En el huracán Otis, el presidente era Andrés Manuel López Obrador y no escatimó, le metió mucho recurso para reconstrucción de las viviendas, arriba de 30 mil millones de pesos y creo que esto es la suma del esfuerzo y la continuidad que la presidenta ha dado para la reconstrucción”, indicó.
Consideró que el huracán deja una reflexión y “es la parte en la que todos tenemos que hacer conciencia, estos fenómenos llegaron para quedarse, esto es cambio climático y significa que todos debemos de poner de nuestra parte”.
Recordó que el jueves después de bajar de una jornada de reforestación en El Veladero constató que una vivienda está invadiendo un canal, por lo que instruyó a funcionarios para que se cancele ante el riesgo de un huracán de mayor intensidad.
Aseguró que sí hay participación de la población, pero se requiere de continuar haciendo conciencia sobre la prevención ante los fenómenos naturales.
En su mensaje, antes del izamiento de bandera, donde estuvo acompañada por regidores, representantes del Ejército, Marina, autoridades civiles,dijo que a dos años no sólo recordamos una tragedia natural, sino también una lección de responsabilidad pública y social.
Recordó que lo que inició como una baja presión al sureste de Chiapas en tan sólo siete horas se transformó en un huracán categoría 5, el más alto en escala, “en apenas dos horas y media Acapulco colapsó, más de 12 mil 500 postes de luz derribados, más de 40 bombas de agua quedaron inutilizadas, más de 270 mil viviendas perdieron sus techos, los hoteles fueron devastados y lo semáforos quedaron destruidos, más de un millón de toneladas de basura cubrieron las calles y más de 30 mil luminarias derribadas, nos quedamos, sin agua, sin luz, sin comunicación, sin víveres”.
Sostuvo que la esperanza hizo que Acapulco se levantará con la solidaridad de la población, y hoy a dos años “recordamos el dolor y las pérdidas, pero también reconocemos el valor y la unión que nos permitieron levantarnos, esos recuerdos permanecen en la memoria y corazón, pero no podemos vivir en el pasado, debemos de mirar hacia adelante”.
Reiteró que Acapulco es un lugar resiliente y su gobierno invirtió en sistemas de alertamiento, bocinas, boyas para medir la temperatura del mar que permitirán anticipar riesgos, además de la formación de 401 comités de participación ciudadana.
Simulacro de rescate en Barra Vieja
Después en el poblado de Barra Vieja, la alcaldesa supervisó el simulacro post impacto del huracán, en donde participaron soldados del Ejército, Guardia Nacional y Marina, así como Protección Civil y Bomberos.
En el puente de Barra Vieja, de la laguna que conecta con el mar se rescató a una persona, que presuntamente fue arrastrada por una corriente, con equipo de rapel, el otro con una lancha.
Fueron seis escenarios de rescate, uno fue desde el puente mediante sistema de rapel y poleas, el otro en aguas rápidas con jet ski con apoyo de la Guardia Nacional, además de la evacuación de dos víctimas con una embarcación y dos rescatistas hacia un albergue y un rescate con barco a cargo de la Marina y con traslado al hospital.
La actividad fue para evaluar los tiempos de reacción y eficacia de la coordinación interinstitu-cional y la capacidad de atención ante emergencias.
De los reclamos de la oposición
Por otra parte, la alcaldesa pidió a sus opositores que la señalan de presuntos actos de corrupción que le reclamen a quienes gobernaron antes. “Todo le reclaman a Abelina, ¿y por qué no le reclaman a los rateros que robaron y que no hicieron nada”, dijo en un acto en Puerto Marqués donde se hizo un simulacro de huracán.
El oficial mayor de la Secretaría de Finanzas del gobierno estado, Ricardo Salinas Méndez, afirmó que Acapulco vive una etapa de recuperación “de sobremanera”, impulsada por el trabajo coordinado entre los tres órdenes de gobierno, empresarios y prestadores de servicios turísticos.
Este viernes, en declaraciones después de acudir a la ceremonia que encabezó la gobernadora Evelyn Salgado Pineda, a dos años del huracán Otis, dijo que esa integración ha permitido avanzar de manera firme en la reconstrucción y en la recuperación económica de la ciudad.
“Acapulco trae una recuperación de sobremanera, hay una integración de todos los prestadores de servicios turísticos, así como de funcionarias y funcionarios de los tres órdenes de gobierno y creo que esa unidad entre todos nos ha llevado adelante, tenemos una relación muy estrecha con el gobierno de México”.
Consideró que también en parte de este proceso de recuperación se debe a la visión y el liderazgo de la gobernadora, Evelyn Salgado Pineda que ha contribuido con las acciones de gobierno y destinado recursos de manera estratégica para acelerar la transformación del municipio.
“Hoy se puede ver en fotografías y videos cómo estaba Acapulco y cómo está ahora. Más que un lamento, se ha convertido en una gran anécdota de la cual hemos salido adelante una vez más”, expresó el funcionario del estado.
Sostuvo que para los siguientes meses la Secretaría de Turismo del estado, impulsa eventos importantes para Acapulco como el espectáculo de aviones Air Show, que se realizará el mes próximo y para cerrar el año el espectáculo de pirotecnia, que eso permitirá que la ocupación hotelera siga a la alza y que “Acapulco sigue siendo el número uno” (Aurora Harrison).
El 25 de octubre de 2023 cambió por completo la vida de los acapulqueños. Fue el día que el poderoso huracán Otis, de categoría 5 y nunca antes visto, impactó en Acapulco y dejó por lo menos 52 personas fallecidas.
El huracán Otis rápidamente aumentó su intensidad con miras de convertirse en un poderoso fenómeno que impactaría Acapulco. Por la tarde del 24 de octubre, la Comisión Nacional del Agua (Conagua) estimaba que sería un huracán de categoría 4, pero por la noche, el ex presidente Andrés Manuel López Obrador señaló que se trataría de un huracán categoría 5.
Pero el pronóstico de las autoridades mexicanas fue demasiado optimista en comparación con el Centro Nacional de Huracanes (NHC por sus siglas en inglés), que auguraba un “escenario de pesadilla” en Acapulco y que no se tenía constancia de un huracán de dicha intensidad en México.
Por la madrugada llegó lo inevitable con el impacto de Otis, en Acapulco había quedado devastada por completo la infraestructura, además que no se tenía acceso a las comunicaciones, confirmado por el mismo López Obrador ya que no se podían cuantificar los daños.
“Estamos buscando restablecer las comunicaciones, hasta ahora no tenemos datos sobre pérdidas de vidas humanas pero no hay comunicación, no sabemos. Si daños materiales, ruptura de caminos, la propia autopista, llegando a Acapulco tiene derrumbes, ya están los de Comunicación trabajando”, señaló López Obrador horas después del impacto.
Sin agua, electricidad ni red telefónica, se dio un éxodo de acapulqueños a otros lados para avecindarse de manera momentánea, provocado también por los saqueos que se dieron en supermercados y tiendas en el municipio.
La información tardó y fue hasta el 29 de octubre cuando la Coordinación Nacional de Protección Civil dio un conteo de 48 personas fallecidas por Otis, que un día después fue reculado por la gobernadora Evelyn Salgado Pineda al decir que eran 45 muertos.
En el boletín publicado a un año del impacto de Otis, el Instituto Mexicano del Transporte asegura que el huracán provocó 52 personas fallecidas, además de un daño económico calculable entre 12 y 16 mil millones de dólares.
En ese periodo, la Comisión Federal de Electricidad (CFE) informaba que se encontraba a 90% la reparación del servicio de energía eléctrica en Acapulco, pero que más de 10 mil postes de luz habían tenido afectaciones.
Para atender la emergencia, la Secretaría de la Defensa Nacional desplegó 11 mil 500 elementos de la Guardia Nacional, para realizar patrullaje nocturno, intervenir 78 gasolineras y vigilar cinco bodegas y 10 centros comerciales, luego de los saqueos.
De igual forma, la Secretaría de Marina desplegó seis mil 500 elementos, los cuales mil 500 se enfocaron en seguridad. El 30 de octubre, el entonces secretario de Marina, José Rafael Ojeda Durán reportaba que 29 embarcaciones habían presentado daños tras Otis, aunque dos días después actualizó la cifra a un aproximado de entre 40 y 45.
El fin de semana posterior a Otis, usuarios de redes sociales habían denunciado que integrantes del Ejército no les habían permitido ingresar a Acapulco con apoyos y se los quitaban, a lo que López Obrador dijo que esas declaraciones eran de gente perversa.
En materia de salud, la Secretaría de Salud reportó 30 mil insumos para atender enfermedades, además de que 14 menores de edad estaban hospitalizados, con 293 traslados y 873 profesionales en labores.
Un informe presentado por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) el 15 de noviembre de 2023, señala que fueron 928 mil 252 las personas afectadas por Otis, las cuales 848 mil 647 estaban en Acapulco y 79 mil 605 en Coyuca de Benítez.
De igual forma, se estimaron daños en 63 mil unidades económicas de Acapulco, concretamente de servicios turísticos, que provocaron la pérdida de 180 mil empleos y afectaciones en más de 250 mil viviendas.
La promesa navideña y el plan
El último día de octubre, López Obrador se aventuro a decir que Acapulco se pondría de pie en tiempo récord y que para las fiestas decembrinas, los acapulqueños estarían muy felices, ya que no habría “amarga Navidad”.
López Obrador aseguró que no se llevaría mucho tiempo en la reconstrucción de Acapulco luego del fuerte impacto que provocó Otis, para que el primero de noviembre se presentara el plan de reconstrucción impulsado por el gobierno federal.
El plan tenía un presupuesto a ejercerse de 61 mil 313 millones de pesos , aunque luego dijo que se podría ampliar hasta 100 mil millones, y contempló ampliar programas como Jóvenes Construyendo el Futuro para tareas de limpieza, no cobrar pagos como Infonavit, Fovissste, seguro social durante seis meses y el cobro de electricidad se condonaría por dos bimestres.
En su plan, López Obrador señaló que habría un censo para todos los hogares que resultaron afectados en Acapulco, a los que durante 12 semanas se les entregaría una canasta básica, además de un paquete de enseres domésticos y un monto de 35 mil a 60 mil pesos según el daño. El estimado era de 250 mil viviendas.
El proyecto contempló que en cada colonia con más de mil casas se instalaría un cuartel de la Guardia Nacional con 250 elementos, por lo que se instalarían alrededor de 20 cuarteles de la corporación en Acapulco.
El fideicomiso
Cuando aún se mantenía la emergencia en Acapulco, el ex presidente López Obrador abrió un nuevo capítulo en su disputa con el presupuesto ejercido por parte del Poder Judicial, a lo que propuso que 15 mil millones de pesos de fideicomisos extintos del organismo fueran destinados a las personas afectadas por el huracán.
Aunque hizo pública la solicitud de que el Poder Judicial entregara los recursos, López Obrador afirmó que no habría problema en cubrir las necesidades, pues existía suficiente presupuesto para atender a las personas.
Fue la entonces ministra presidenta de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, Norma Lucía Piña Hernández, la que aceptó la propuesta de López Obrador y dijo que se mantenía a la espera de confirmación para iniciar las conversaciones para lograr la transferencia.
Tras llegar a un insólito acuerdo con la ministra presidenta, con quien tuvo diferencias públicas con anterioridad, López Obrador celebró la decisión de la Corte, pero señaló que si no se daba la aportación del Poder Judicial, el gobierno contaba con los recursos suficientes.
Luego de que parecía que llegaron a un acuerdo, el 10 de noviembre se informó que el arreglo no llegó y la Corte no entregaría los 15 mil millones, a lo que López Obrador pidió una explicación y mantuvo que existía suficiente presupuesto.
Los hoteles
La información que presentó el gobierno federal sobre la afectación hotelera era que 337 hoteles habían tenido daños, por lo que ninguno de los espacios había quedado libre de afectaciones.
Tras el impacto, se indicó que Nacional Financiera tenía disponibles dos mil millones de pesos para la rehabilitación de los hoteles o que contrataran créditos y Hacienda absorbería el pago de la mitad de los intereses.
El mismo López Obrador dijo que tuvo conversaciones con dueños de cadenas hoteleras como Carlos Slim del entonces Hotel Calinda, Antonio Cosío de Las Brisas, Juan Antonio Hernández de Mundo Imperial y de Daniel Chávez de Grupo Vidanta, que le señalaron que estarían listos para diciembre.
La insistencia del presidente fue que los hoteles, o al menos las cadenas, estuvieran preparados para brindar alojamiento en abril, con miras al Tianguis Turístico de 2024, para lo que pidió el apoyo de los empresarios hoteleros.
El balance
El 18 de marzo de 2024, López Obrador ofreció una conferencia donde se dio el balance de los apoyos del gobierno federal tras las afectaciones de Otis. En la misma, el secretario de Defensa, Luis Cresencio Sandoval indicó que ya había concluido la entrega de 250 mil paquetes de enseres.
El almirante secretario de Marina señaló que tenían 31 personas desaparecidas en alta mar, con 15 embarcaciones con personas desaparecidas de las cuales 11 fueron localizadas y cuatro estaban pendientes. De igual forma, la gobernadora Salgado señalaba que 180 hoteles ya habían reapertura luego del impacto de Otis.
La secretaria de Bienestar, Ariadna Montiel indicó que se entregaron 301 mil 076 apoyos para la reconstrucción de viviendas afectadas, además de recursos para 30 mil 196 locales comerciales, una inversión de 15 mil 275 millones de pesos.
Misa en memoria de las víctimas del huracán Otis que organizaron cooperativas pesqueras de Acapulco en el Paseo del Pescador Foto:?Carlos Carbajal
Aurora Harrison
Una ofrenda floral fue colocada la tarde de ayer en la escultura Viento en Reposo por el gobierno municipal y se hizo una misa en memoria de las víctimas que fallecieron tras el impacto del huracán Otis, que ayer se conmemoró el segundo aniversario.
En su mensaje la alcaldesa Abelina López Rodríguez dijo: “rendimos homenaje a quienes se adelantaron en aquella noche que cambió la historia de nuestro puerto y que hoy están de lado de Dios, desde aquí envío un cálido abrazo a sus familiares”.
“Recordar juntos es también sanar juntos el alma y necesitamos sanar el alma”, dijo la alcaldesa en la ceremonia, donde la acompañaron regidores, autoridades militares, navales, empresarios, funcionarios y trabajadores, buzos y pescadores independientes.
Abundó que nadie podía parar el daño que el ser humano le ha hecho a la naturaleza y pese al daño en viviendas, una ciudad sin agua, sin luz, sin comunicación y sin víveres, se ha podido levantar con “esperanza”.
“Hoy podemos decir que después de tener cero ocupación, tenemos 290 hoteles disponibles, y con más 16 mil habitaciones y estoy segura que el año que viene serán 17 mil habitaciones, porque estamos trabajando en conjunto los tres órdenes de gobierno y el 85 por ciento de la infraestructura turística ha sido restablecida”, dijo la alcaldesa.
La regidora presidenta de la Comisión de Protección Civil, Hilda Sofía Corona Mijangos, indicó que todo lo que se ha invertido en protección civil ha sido “histórico; jamás se había invertido tanto en un área tan importante”.
Antes de la misa que se dio en el Paseo del Pescador, cerca del mar, la alcaldesa inauguró la exposición fotográfica Fuerza de voluntad y resiliencia, del fotoperiodista David Guzmán González, en donde se observan los estragos que dejó el huracán.
Después se dio una misa donde el padre pidió a los presentes una oración por los familiares de las víctimas, en su mayoría marinos de embarcaciones que fallecieron o que se encuentran desaparecidos. Luego hubo una procesión marítima y se depositó una ofrenda floral en el mar por los compañeros que perdieron la vida.
Imagen en el paseo Las Palmas de la zona Diamante tras el devastador paso del huracán Otis Foto: Lenin Ocampo Torres / archivo
Yee Trujillo
En el conversatorio La adaptación al cambio climático y la recuperación de Acapulco, Guerrero por el huracán Otis, organizado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), representantes de organismos, dependencias y sociedad civil que intervinieron en la contingencia coincidieron en la necesidad de crear resiliencia y reconstruir con un enfoque multisectorial ante un mayor riesgo, la vulnerabilidad existente construida socialmente y los futuros impactos que no tienen vuelta atrás, y destacaron que las experiencias y trabajo conjunto ha servido para atender desastres posteriores.
En la transmisión en internet que reunió a los especialistas desde distintos puntos vía Zoom y duró poco más de dos horas, la coordinadora de la Alianza Mexicana-Alemana de Cambio Climático GIZ, Ana Lorena Gudiño Valdez, consideró que es el momento perfecto para que Acapulco se reconstruya en infraestructura, nuevas políticas y acciones, pero también en el aspecto social, de apropiación, con soluciones basadas en la naturaleza y comunidades, recuperación de manglares, ecosistemas costeros, lagunares y arrecifal, con una propuesta actualizada para adaptarse y evitar que sigan estos impactos, y reconocer que la infraestructura tiene que visualizarse desde otra perspectiva.
Agregó que la planeación de Acapulco tiene que reconsiderar los impactos inminentes que no tienen vuelta atrás como el mar de fondo, vientos de más de 350 kilómetros por hora, la cantidad de lluvia “impresionante”, porque no se puede seguir creciendo con un cambio de uso de suelo por asentamiento humano que va a provocar reblandecimientos y deslaves que han sido constantes en los últimos 30 años.
Subrayó que no hay financiamiento que alcance cuando se tiene el impacto inminente. Recordó los desastres desde 1997 con Paulina que dejó un impacto enorme, en 2013 Max, 2019 Narda, 2021 Rick, 2023 Otis, 2024 John, que ya existía un patrón latente entre septiembre y octubre que no permitía la recuperación, y que con Erick en junio cambió el patrón de intensidad y frecuencia, que aunado a los daños este mes en cinco estados son una alerta y deberían prepararnos para ser más resilientes ante un mayor riesgo.
Contó que cuando ocurrió Otis todavía estaba activo el proyecto Adaptación al Cambio Climático basada en Ecosistemas con el Sector Turismo y se instaló la mesa de emergencia de la que surgió la elaboración de una guía de reconstrucción, que no terminaría ni en tres o cuatro años porque no es sólo la infraestructura sino todos los demás aspectos.
Gudiño Valdez expresó que la segunda lección es que además de ser un proceso intersectorial se debe trabajar la acción climática o resiliencia estatal de la mano y en tres niveles: con marcos habilitadores, que son instrumentos legales y de política pública; el marco soporte enfocado en el desarrollo de capacidades y proceso financiero; y el de implementación en el territorio para identificar qué se necesita.
También dijo que aún hay mucho por hacer en sistemas de alerta temprana, llamó a replantear los fondos para atención a desastres, porque el sector privado no puede apoyar solo, y el fortalecimiento de los seguros.
Otis desnudó vulnerabilidades de décadas: Cenapred y PNUD
El director general del Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred), Enrique Guevara Ortiz, consideró que Otis representó uno de los mayores desafíos y encontró condiciones prexistentes de vulnerabilidad física, económica, social, ambiental, “de todo tipo”, que se construyeron a lo largo de décadas, y que revertirlo “no es algo sencillo” sino que requiere enfoques multisectoriales para reducir daños y pérdidas, con coherencia en las políticas públicas, para tener conocimiento del riesgo, diseñar estrategias y tomar decisiones no sólo ante huracanes sino sismos o inclusive actividades humanas que representen un retroceso.
Expresó que “los desastres no son naturales sino son construcciones sociales, hay que entender qué significa la construcción social del riesgo, no es nada más una frase, no es nada más algo de moda, es entender dónde subyacen los factores causales del riesgo”, en las políticas de desarrollo social, ordenamiento territorial, salud, medio ambiente, y que ahora se agravan con el cambio climático que “ya no es reversible, ya está aquí” y sus escenarios comprometen la seguridad humana en todas sus dimensiones, hasta la alimentaria por sequías o lluvias, y con un clima cada vez más extremo “vamos por el camino, pero requerimos echarle más ganas todos”.
Expuso que con Otis se contabilizaron 800 mil pobladores afectados, 52 personas fallecidas, 31 localizadas, 300 mil viviendas dañadas, mil escuelas, 126 unidades de salud, daños y pérdidas por 84 mil millones de pesos, con un impacto generalizado: 26 por ciento en sectores sociales, 31 en turismo, comercio agricultura y medio ambiente, 10 en infraestructura económica, y 32 en otros rubros, que confirman que el trabajo debe ser multisectorial y la recuperación resiliente a largo plazo con enfoque humanista y social.
Llamó a utilizar el Atlas Nacional de Riesgo que cubre el 60 por ciento de la población y añadió que vinculando todo esto está el decreto de la presidenta Claudia Sheinbaum para el desarrollo económico de Acapulco para que se tome en consideración la gestión de riesgo y no repetir errores del pasado.
El coordinador de proyectos de resiliencia y reducción del riesgo de desastres del PNUD en México, Xavier Moya García, coincidió en que el riesgo subyacente se construye socialmente, que la infraestructura había sido construida en la segunda parte del siglo XX, los 70’s, en el sector turístico, y el tejido social eleva los niveles de riesgo porque es de reciente llegada de distintos lugares por trabajo. Reconoció que ya se estaban tomando medidas preventivas, pero el huracán “desnudó estas necesidades construidas durante décadas” y las experiencias recabadas se han compartido inclusive en otros países.
Indicó que el organismo contribuyó a solicitud de los gobiernos federal y estatal, que hubo una gran coordinación y diálogo, que la reconstrucción era una oportunidad para reducir los riesgos en la infraestructura y se hicieron el decreto de los Lineamientos para la Construcción y el Manual de Reconstrucción Resiliente, y se pasó del intercambio de información con autoridades a la co-creación de soluciones con acciones que continuarán, y que el tema de inclusión e igualdad se retomó priorizando a quienes iban a tener menos atención o eran en su mayoría mujeres. Además, se ha trabajado en fortalecimiento institucional con Ayuntamientos, barrios o comunidades y el sector hotelero para estar listos cuando haya una alerta.
El secretario de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil estatal, Roberto Arroyo Matus, dijo que con la federación, instituciones y asociaciones que se volcaron a ayudar.
La ayuda alimentaria, económica e internacional
La coordinadora de Proyectos especiales del Centro Mexicano para la Filantropía, Adriana de la Peza Vignau, contó que la intervención en Guerrero consistió en entender cómo estaba organizada la sociedad civil para conectar a los actores locales con organismos nacionales e internacionales para hacer llegar la ayuda humanitaria, encontrar a las personas desaparecidas, y que está impresionada por la rapidez con que se dieron muchos procesos, aunque todavía se deben mejorar muchísimos indicadores de respuesta y manejo de residuos.
Detalló que en Guerrero se crearon 10 mesas de trabajo con 238 organizaciones para las fases de recuperación y reconstrucción que se han fortalecido para atender las emergencias de Priscilla y Raymond, así como John y Erick; que México es el segundo país con mayor riesgo socioclimático, se debe estar mejor preparados y todavía hay mucho por hacer. Acentuó que se enteraron de que Acapulco no había tenido una actualización de ordenamiento territorial desde 1980 y ni siquiera llevaba las palabras ecológico o ambiental, y que la deforestación por Otis causó un pico “altísimo” en incendios en 2024 y 2025.
La directora de Fomento Social Banamex, Ana Vanessa González Deister, explicó que se canalizó ayuda económica para las personas y de alimentación en las zonas rurales, en Cacahuatepec, con el Fondo Amuzgo para llevar el maíz en grano disponible a comunidades y algunas despensas, y posteriormente se enfocó en la fase de recuperación con el mercado de La Diana porque no iba a recibir recursos federales ni estatales, que el techo es anti huracanes, recolecta agua, se reforzaron columnas y se ayudó a la reactivación económica de 350 locatarios.
El gobierno estatal, con una deuda pendiente en cambio climático: Semaren
El director de Recursos Naturales de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales estatal (Semaren), Pedro Nava Aguilera, reconoció que el gobierno del estado tiene una deuda pendiente con la sociedad guerrerense en cuanto a instrumentos de política de cambio climático, que la gobernadora Evelyn Salgado Pineda instruyó atender el tema desde varias vertientes, que en la dependencia se abocaron a establecer alianzas con organismos internacionales y nacionales, y que hubo una convocatoria para el Consejo Consultivo de Cambio Climático y se comenzarán a tomar decisiones políticas con base científica.
Destacó que la GIZ está financiando e implementando un proyecto sobre gases de efecto invernadero, un diagnóstico de vulnerabilidad, otro de marcos habilitadores, y además apoyará a elaborar la Estrategia Estatal de Cambio Climático y el Programa Especial de Acción. Añadió que la Embajada británica está actualizando la Ley 845 que incluirá temas como pérdidas y daños; que la Agencia Francesa de Desarrollo acaba de financiar un proyecto de conectividad ecológica para que todas las dependencias puedan incidir de forma transversal, y hay otro con Cenapred y la Coordinación Nacional de Protección Civil para adaptación al cambio climático y reducción de riesgo en Tixtla, Chilpancingo, Acapulco y Coyuca.
Un pescador posa en una tranquila playa Manzanillo, uno de los lugares en donde más pescadores murieron y desaparecieron en el mar durante el impacto del huracán Otis, hace dos años Foto: Carlos Carbajal
Ramón Gracida Gómez
Ninguno de los familiares de los 24 marineros desaparecidos ha podido tramitar la pensión a dos años del paso del huracán Otis. La esposa de uno de ellos, Cristina Sánchez Camacho, señaló en entrevista que al actual gobierno federal de Claudia Sheinbaum Pardo “no le interesó” darle seguimiento a los trámites, como se comprometió su antecesor.
El gobierno de Andrés Manuel López Obrador pactó tramitar las actas de presunción de ausencia en seis meses, pero algunos todavía ni la reciben y el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) está argumentando que no puede entregar las pensiones porque las fechas de desaparición y de la presunción de ausencia no coinciden.
El esposo de Sánchez Camacho es Fernando Esteban Parra Morales, uno de los cuatro tripulantes del yate Litos que desaparecieron al intentar salir de la Marina Majahua en Puerto Marqués a la Base Naval, uno de los casos más sonados por la movilización de los familiares.
La familia de Parra Morales, al igual que el resto de parientes de los marineros extraviados tras el paso del huracán, acudió a todas partes, hospitales, refugios, donde la gente rumoraba sin sustento que estaban los trabajadores de los yates y las lanchas hundidas, circularon listas de nombres que dieron un pequeño atisbo de esperanza.
Al segundo día del desastre, Sánchez Camacho al Servicio Médico Forense (Semefo) e interpuso la denuncia de desaparición. No había luz, no te dejaban entrar, nada más en dado caso que tu familiar tuviera un tatuaje, hueso roto, que se pudiera reconocer más porque los cuerpos estaban hinchados”.
Las movilizaciones de los familiares lograron las reuniones semanales entre la Secretaría de Marina (Semar) y los deudos, la primera ocurrió a menos de un mes de que pasara el huracán categoría cinco, les entregaron las carpetas de investigación y participaron en las búsquedas.
Los familiares pidieron una asesoría legal a los integrantes de la Secretaría de Marina (Semar) por el tema de las pensiones “porque obviamente al inicio los patrones tenían dados de alta a los empleados y ya después pasaron tres meses y los dieron de baja”.
En ese trajín, los familiares se dieron cuenta que más de la mitad de los 24 marineros desaparecidos, de acuerdo con su propio conteo, no estaban inscritos dentro del seguro social, o a algunos no les alcanzaban las semanas cotizadas, para ellos el camino ha sido demandar a los patrones, pero tampoco ha prosperado.
Los representantes del gobierno federal “se comprometieron a darnos las facilidades en los trámites, cosa que la verdad no cumplieron y vamos a seguir el proceso como cualquier persona, ellos dijeron que iban a tratar que fueran seis meses lo de la presunción de ausencia para iniciar trámites en material laboral”.
Abogados de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social llevaron al principio los juicios en el Juzgado de lo Familiar ubicado en Caleta, pero dejaron de asistir y Sánchez Camacho tuvo que pagar un abogado privado para continuar el juicio y recuperar la carpeta de investigación que se había extraviado, fue apenas en septiembre pasado que el juez autorizó el acta de presunción de ausencia, documento que tiene que validar en el Registro Civil.
La esposa del marinero expuso que los abogados dejaron de asistir cuando acabaron las búsquedas y las reuniones en la Base Naval en diciembre pasado, “creo que en el cambio de gobierno se deslindó totalmente, o sea, los compromisos que adquirió el gobierno pasado (de Andrés Manuel López Obrador), que se supone que debieron haber dado seguimiento, este gobierno (de Claudia Sheinbaum Pardo) no le interesó”.
“O sea, ya no le dieron seguimiento a los trámites, los trámites quedaron pasados, en mi caso yo contraté un abogado que es el que está gestionando, pero no todos tienen la posibilidad de poder contratar a alguien para que les dé tramite a sus juicios”.
Por la discrepancia entre las fechas de la carpeta de investigación y del acta de presunción de ausencia, el IMSS “se está agarrando para decir que no coinciden y que la pensión no va a proceder”.
En los primeros meses, los familiares tuvieron que lidiar con la postura de los dueños de algunas embarcaciones de no moverlas hasta que cobraran el seguro, existe el temor que los restos “se desbarataron o qué sé yo con el tiempo, ya no se pudo recuperar nada, primero dijeron que eran tres meses, pasaron seis meses y cuando nosotros tocamos el tema, nos decían que ellos no podían obligar a las aseguradoras a levantar los reportes”.
Los deudos también enfrentaron la falta de reconocimiento como víctimas por parte de la Comisión Estatal Ejecutiva de Atención a Víctimas (CEEAV), en razón de que las desapariciones no eran producto de un hecho de violencia.
Acapulco, con una fuerte presencia de la Guardia Nacional tras el paso del huracán Otis, suma mil 106 asesinatos en dos años, un promedio diario de 1.6 homicidios dolosos, de acuerdo con datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP) de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana.
En septiembre de 2023, un mes antes del meteoro que devastó la ciudad completamente, se contabilizaron 49 carpetas de investigación por homicidio doloso, en el mismo mes, pero de 2024, la cifra se estancó en 50 carpetas, y en septiembre del año en curso bajaron a 41.
En reacción al desastre de Otis, el entonces presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, habló de mandar 10 mil agentes de la Guardia Nacional, resguardados en 38 cuarteles.
Finalmente, la cifra bajó a 20 cuarteles y dos unidades habitacionales, los cuarteles están distribuidos en distintos puntos del municipio, dos de ellos en los cerros del parque nacional El Veladero, y las unidades habitacionales en la avenida Costera las Palmas, en la zona Diamante de Acapulco.
Más allá de los primeros meses después del desastre durante los cuales se habló de la presencia de 10 mil agentes, a los que se les veía durmiendo en distintos espacios públicos como el parque Papagayo, la cantidad no ha sido sostenida a lo largo de los dos años, la información más reciente reporta 3 mil 700 agentes.
En noviembre de 2023 fueron abiertas 33 carpetas de investigación por homicidio doloso, la cantidad bajó a 26 en el último mes de aquel año.
En todo el 2024 se contabilizaron 645 asesinatos en el municipio costero, empezó con 31 y terminó con la misma cantidad, el mes con más homicidios dolosos fue junio con 79 y después octubre con 72.
De enero a septiembre de 2025, último mes del que el SESNSP reporta datos en su página de Internet, se abrieron 402 carpetas de investigación por homicidio doloso, en enero fueron 48, luego bajaron a 32 en febrero y remontaron a 48 homicidios en marzo.
En lo que va del año, abril es el mes más violento con 68 asesinatos, uno de ellos es el del vocero del Consejo de Ejidos y Comunidades Opositoras a la presa La Parota (Cecop), Marco Antonio Suástegui Muñoz, baleado el día 18 en el acceso a la playa Icacos de la calle Fragata de Yucatán, y fallecido en el hospital siete días después.
Del 1 de noviembre de 2023 al 30 de septiembre de 2025 transcurrieron 699 días, en los que se perpetraron un total de mil 106 asesinatos, o sea, 1.6 homicidios dolosos diariamente.
La presencia de la Guardia Nacional en Acapulco ha generado polémicas, una de ellas fue la intención de construir un cuartel dentro del Centro Cultural Acapulco, en la avenida Costera, la presión de la comunidad artística logró evitar la edificación, a diferencia de la oposición en el parque Papagayo o la unidad habitacional en Diamante, criticada por ejidatarios de La Poza.
Apenas el 14 de octubre, un sargento de la Guardia Nacional mató de dos balazos en la cabeza a la agente Stephany Carmona Rojas, de 20 años, dentro de las instalaciones del 51 Batallón de la corporación de seguridad, ubicado en el bulevar de Las Naciones, en la zona Diamante, primero se dijo que era una práctica de tiro, pero la familia de la víctima señaló que fue de forma deliberada y confirmó el jueves la detención del presunto culpable de nombre Manuel.
El sábado pasado en la tarde, hombres armados y agentes de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana se enfrentaron a balazos en la calle Del Taller, en el fraccionamiento El Roble, tres policías quedaron lesionados, un presunto delincuente murió y seis personas fueron detenidas.