Ante la ausencia de poder tras Otis, la sociedad se blindó, apropió y defendió sus espacios: especialistas

Ramón Gracida Gómez

Durante un evento de reflexiones sobre el paso del huracán Otis, el vicepresidente de Ia región cinco del Consejo Internacional de Monumentos y Sitios (ICOMOS por sus siglas en inglés), Manuel Ignacio Ruz Vargas, señaló que el saqueo de los días siguientes del meteoro no sólo fue realizada por la población pobre, sino por “gente con vehículos de modelo reciente, con grados académicos de posgrado, de licenciatura”.
Reflexiones a 2 años del huracán Otis fue organizado por el oceanólogo Efrén García Villalvazo y por la ambientalista Vivian Heredia, y se llevó a cabo en el auditorio del Fuerte de San Diego.
El arquitecto Ruz Vargas señaló que una de las causas del desastre social del huracán Otis es el turismo: “es la única forma de desarrollo económico a la cual se le ha apostado, entonces ésa es una de las grandes debilidades que tiene”.
El 44 por ciento de la población acapulqueña vive en pobreza y el 16 por ciento en pobreza extrema, es la misma población que vivió “una situación tan dramática donde todo quedó colapsado”.
Sobre la rapiña, el doctor en Desarrollo Regional de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG) dijo que “a lo mejor se entiende que gente con escasos recursos económicos, que no tengan para vivir, que se quedaron sin empleo, pudieran hacer este tipo de actos vandálicos, pero no, en un momento dado vimos gente con vehículos de modelo reciente, con grados académicos de posgrado, de licenciatura”.
El académico subrayó que “los desastres no son naturales, el problema de los desastres evidencia lo que se hizo mal o lo que se dejó de hacer, entonces es una construcción social”, y especificó que en Acapulco se vive la desigualdad social y segregación, expresadas también en la planificación urbana.
A partir de Otis, hay un estigma hacia la sociedad acapulqueña por la rapiña, “pero realmente fue una reacción social ante la destrucción hubo un resentimiento de toda esa gente pobre que vio y que ha sufrido y que ha deseado, aspirado a tener un Iphone o una motocicleta”.
En su recuento de los primeros días tras el meteoro, reflexionó sobre las barricadas, llevadas a cabo “de manera primitiva quizá por así decirlo, pero cada quien blindó su espacio, generó un sentido de identidad y apropiación de ese espacio porque había una ausencia de poder, no había seguridad para la gente local y conociendo cómo estaba la situación, había que tomar medidas drásticas”.
El también arquitecto Luis Ramos, organizador junto con Ruz Vargas del Seminario sobre la puesta en valor del patrimonio cultural y natural de Acapulco, expuso el proyecto de recuperación del Paseo del Pescador junto con el Malecón, en un esquema de recuperación del espacio público.
Pero Acapulco no cuenta con una guía de diseño urbano “adaptado a una zona costera, tenemos desafortunadamente buenas intenciones, técnicamente muy mal solucionado el tema de los proyectos de Fonatur”.
Señaló que la Zona Federal Marítimo Terrestre (Zofemat) es una “zona privada por los chicos malos, o al menos es lo que dicen muchos”, por lo que se debería hacer un diagnóstico “multidisciplinario” que tome en cuenta la seguridad pública, el cambio climático, la estructura, y más variables.
Sin embargo, “después de vivir una cantidad de proyectos de espacios públicos, tristemente les puedo decir que no existe una coordinación de los tres niveles de gobierno aunque estén en la misma mesa”.
El presidente de la Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo (Canaco-Servytur) en Acapulco, Alejandro Martínez Sidney, dijo que tras el paso del huracán categoría cinco “las autoridades perdieron la brújula, perdieron la organización, perdieron completamente el control”, pero también llamó a hablar bien de Acapulco para que llegue el turismo.
El resto de los ponentes fueron los propios organizadores del evento, el exregidor morenista Javier Morlett Macho, el ingeniero arquitecto David Acevedo Ugarte y Genaro Sánchez Mejorada.

El arquitecto Manuel Ruz Vargas durante su ponencia en el foro “Reflexiones a dos años del huracán Otis” qué se realizó en el Fuerte de San Diego de Acapulco Foto: Carlos Carbajal

Destacan en un panel la importancia de crear un grupo de estudios del cambio climático

Alina Navarrete Fernández

Chilpancingo

Académicos de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG) y funcionarios coincidieron en la importancia de crear un grupo de estudios dedicado al cambio climático para coadyuvar en la prevención y atención de contingencias provocadas por huracanes.
Durante el panel A dos años de Otis: aprendizajes y desafíos que organizó el Centro de Investigación Transdisciplinar y se efectuó en el Instituto Internacional de Estudios Políticos Avanzados-Ignacio Manuel Altamirano en Acapulco, el director general de Recursos Naturales de la Secretaría de Medioambiente y Recursos Naturales (Semaren), Pedro Antonio Nava Aguilera, dijo que la dependencia atiende el cambio climático.
Destacó que se convocó a la sociedad a participar en el Consejo Consultivo de Cambio Climático, donde participan académicos, investigadores y personas que dominan el tema.
Explicó que la función del consejo es “asesorar” a los gobiernos para prevenir os efectos del cambio climático; mientras que la Embajada Británica financió la modificación de la ley en la materia.
“Hay varias áreas de oportunidad que se presentaron después de Otis, a nosotros nos refleja falta de instrumentos de política de cambio climático”, expresó.
Dijo que es necesario investigar el ácido carbónico y los daños que ocasiona en los organismos con estructura de calcio, como los arrecifes y cualquier tipo de crustáceos. También hace falta investigar las causas de muerte de ballenas en las costas de la entidad.
Maximino Reyes Umaña recordó que los investigadores monitorearon las condiciones climáticas antes de la formación del huracán Otis, sin embargo, cuando advierten de las consecuencias del calentamiento de la temperatura del mar “nos acusan de alarmistas”.
Puntualizó que no sólo se debe investigar el cambio climático, sino también si el mar se está calentando por otras razones; “hay que formar un grupo para que nos dediquemos al cambio climático”.
El ex gobernador Rogelio Ortega Martínez indicó que el huracán Otis “es un punto de inflexión” para los investigadores, en tanto que la raza humana se ha convertido en “genocida y ecocida”.
“Tenemos la gran oportunidad y la posibilidad de aprovechar el desarrollo científico-tecnológico para mitigar el cambio climático”, así como para fortalecer los procesos de prevención y reconstrucción.
Resaltó que Otis “pegó parejo”, pero otros ciclones podrían afectar únicamente a las personas que viven en zonas de riesgo o marginación.

La Costera, la zona de la vida económica del puerto, aún en restauración a dos años de Otis

El hotel El Presidente en la avenida Costera de Acapulco, en donde la mayoría de sus habitaciones aún continúan con los daños que les causó el impacto del huracán Otis Foto: Carlos Carbajal

Daniel Velázquez

A dos años del impacto del huracán Otis en Acapulco, los daños causados por el meteoro aún se pueden constatar en al menos una veintena de edificaciones qué siguen sin ser atendidas o están en proceso de restauración.
En un recorrido por la avenida Costera, desde la Base Naval hasta Caleta, se contaron 20 inmuebles entre hoteles y condominios que siguen con daños visibles a consecuencia del huracán Otis. Algunos en reconstrucción como el hotel Elcano y otros suspenso como el Dreams, antes Hyatt.
También hay espacios públicos que siguen como evidencia del paso del huracán que no han sido atendidos por las autoridades, como el Centro Internacional Acapulco, la cancha de la CROM en el Malecón y el parque para personas con discapacidad en playa Tamarindos.
En estos espacios los daños son diferentes. El parque para personas con discapacidad sólo es la fachada de palapa la que destruyó el huracán y a dos años no ha sido cambiada. En la cancha de la CROM es el arco techo que fue afectado y sigue sin ser reparado, aun cuando se ubica en una zona de alta afluencia turística en temporadas vacacionales. En tanto el Centro Internacional Acapulco se ve desde la Costera como una construcción vetusta cubierta por árboles en un predio abandonado.
En el Club Deportivo Acapulco que está junto al Centro Internacional Acapulco y que sirvió como campamento para la Guardia Nacional, los muros de piedra qué derribó el huracán siguen sin ser reconstruidos.
En plaza Marbella, las pantallas electrónicas que daban luz y proyectaban anuncios siguen inservibled. En tanto la fuente de La Diana Cazadora es un enorme depósito de agua podrida con espuma.
En La Condesa, el Hotel Tortuga sigue cerrado. El restaurante Bar Antigua está en ruinas. El salto de bungee lo mismo. En plaza Condesa, la estructura de un anuncio espectacular sigue derribada y hay letreros de “se vende”, con vidrios rotos.
El restaurante El Amigo Miguel, que estaba en contra esquina con el Centro Internacional Acapulco ya fue demolido. No quedan rastros de los dos niveles que tenía ese lugar. En esa misma cuadra el restaurante El Cabrito sigue cerrado.
El bar Anthea junto a la sucursal de 100% Natural de Condesa sigue cerrado
Junto al hotel El Presidente, lo que era una palapa ahora es un depósito de escombros.
El Hotel Dreams, antes Hyatt desde la calle se puede ver que no hay trabajos de remodelación.
En el condominio Las Joyas, que está junto al hotel Dreams, se compone de tres edificios idénticos. La restauración después de Otis apenas está por concluir en uno de los edificios los otros dos siguen con los daños visibles.
El edificio Oceanic todavía hay vidrios de su fachada que están quebrados y que no han sido retirados incluso el emblema del edificio colocado en la fachada son hojalatas retorcidas que dejó el huracán como evidencia de su paso por el lugar.
El Centro de Congresos Copacabana está en remodelación Toda su fachada fue cubierta con tablarroca y ahora han colocado estructuras de metal que forman rombos. El salón de actos El Faro sigue en ruinas, lo que fue el hotel Elcano está en remodelación para ser condominio.
Sobre la Costera se pueden ver varios departamentos que todavía tienen ventanas cubiertas con madera pues no han colocado los ventanales de vidrio que dañó el huracán.
El edificio amarillo que está atrás del bar La Hamaca siguen sin vidrios en las ventanas y paneles destruidos. Este edificio nunca ha funcionado por lo que su abandono es parte de la cotidianidad de la zona.
El Hotel Ritz está en remodelación para hacer una tienda de conveniencia mas en la Costera que dará a plaza Politécnica.
Donde estaba la sucursal del banco HSBC ahora se anuncia la inauguración de una sucursal de Carl’s Junior.
En la Zona Tradicional, que va del parque Papagayo hasta Caleta, desde la Costera se pudieron contabilizar unos diez edificios que están en pausa o que están en proceso de reconstrucción, como el parque Papagayo. Desde fuera se puede ver que las palapas que daban protección a las islas comerciales que se construyeron en la remodelación del espacio que se hizo en 2021 y derribó el huracán ya fueron retiradas y hay un proceso de reconstrucción de los techados.
En el parque para personas con discapacidad no hay indicios de obras de remodelación para mejorar la fachada, que fue lo que afectó el huracán.
Desde la Costera se ve el hospital Santa Lucía, una construcción de siete niveles y cuatro tienen los ventanales cubiertos con madera.
El inmueble que albergó las oficinas del periódico Novedades Acapulco también tiene en su fachada los impactos del huracán Otis en 2023.
El condominio El Costero, que está junto a las oficinas de El Sol de Acapulco aún tiene un nivel totalmente descubierto. No existe un ventanal como si lo tienen los otros departamentos.
El emblemático hotel Las Hamacas, semi destruido por el huracán y con una huelga por parte de los trabajadores, desde la calle se pueden ver las afectaciones causadas por el meteoro y la lucha de los trabajadores con la bandera rojinegra.
Junto al Zócalo un edificio de cinco niveles sigue en ruinas, pero sostiene un anuncio espectacular.
Frente al Malecón el edificio de estibadores aún tiene los daños visibles en su fachada causados por el huracán y el deterioro del mismo y frente a este esta la cancha de basquetbol con el arco techo que aún tiene una lámina retorcida y le faltan otras que desprendieron los vientos del huracán.
El condominio Marina Le Club es otro de los edificios que no ha sido restaurado. Desde la calle se pueden ver las afectaciones que dejó el huracán en los ventanales que dan al mar.
El condominio Los Cocos es otra de las construcciones donde se ven daños visibles desde la calle en los ventanales de la parte alta de la obra.
La agencia de motos Susuki que estaba en la zona está cerrada. El edificio del Poder Judicial está completamente vandalizado
En la Zona Dorada, están edificios en ruinas, donde no hay indicios de que estén en proceso de restauración. Uno está junto al Sanborns Café, que era donde estuvieron las oficinas de Condusef y la Secretaría de Economía. El otro está junto al hotel Club del Sol. Los dos edificios están en ruinas. Se puede ver la destrucción que causó el huracán porque ni siquiera se ha hecho limpieza en su interior.
Otro edificio en condición de abandono está junto al Club de Golf, una construcción de nueve niveles a la que el viento le destruyó sus ventanales de vidrio y así permanece.

 

Exigen la reconstrucción del techado de la primaria Altamirano afectado por Otis

La escuela primaria, Ignacio Manuel Altamirano se encuentra sin techumbre después que fue tirada por el huracán Otis en 2023 Foto. Jesús Trigo

Argenis Salmerón

Padres de familia de la Escuela Primaria Ignacio Manuel Altamirano, exigieron la reconstrucción del techado principal, luego de que fue desprendido por el impacto del huracán Otis hace casi dos años.
Los padres de familia fueron convocados a una reunión ayer en la escuela para dar a conocer las necesidades de la escuela.
Además los padres de familia ayer tenía planeado bloquear la avenida Costera, frente al restaurante Sanborns para exigir a las autoridades educativas cubrir las peticiones solicitadas.
Sin embargo, funcionarios de Gobernación desarticularon el bloqueo y ofrecieron una reunión hoy en Protur, en la zona Diamante.
Los inconformes dijeron que los maestros quieren tener la escuela en óptimas condiciones porque este mes es su aniversario el 13 de noviembre.
La madre de familia, Rosalba Santiago Cárdenas, exigió al gobierno del estado reconstruir el techado principal de la escuela, que fue colapsado por el huracán Otis, “ya tiene casi dos años y no hacen nada”.
“Los niños están en el sol en el homenaje, educación física y el recreo, no son las condiciones de una escuela de prestigio”, reclamó.
Añadió: “la escuela está en el Centro y tiene estás carencias, ahora las escuelas de la zona suburbana y rural de Acapulco, no me imagino”.
Pidió que haya mano de obra para pintar, retirar escombros y reponer ventanas, “todo lo andamos haciendo nosotros, y qué pasó con las autoridades que tenemos”.
Dijo que ayer iban a bloquear la Costera para exigir a las autoridades correspondientes cumplir las peticiones, “citaron a una comisión para mañana a Protur por eso ya no hicimos nada”.
El padre de familia, Arturo Nava Catalán, exigió al gobierno del estado reponer el techo principal de la escuela que fue desprendido por los fuertes vientos del huracán Otis, hace casi dos años.
Añadió que la escuela no tiene las condiciones básicas para los niños, “a los padres nos dicen que lleven gorras para que se cubran del sol cuando estén fuera del salón por falta de techo”.
“Dónde está el dinero a la educación, no hay mejoras en las escuelas, los padres tenemos que poner de nuestro dinero o hacer quehacer, no es justo”, puntualizó.
Sostuvo que la escuela le hace falta pintura general, limpieza, reponer ventanas y retiro de maleza, “queremos que se vea bonita ahorita en su aniversario”.
Declaró que hoy hay una reunión en Protur con autoridades para resolver el problema, “nos quitaron las ganas de bloquear y gritarle al gobierno del estado que no hace su trabajo”.
La Escuela Primaria Ignacio Manuel Altamirano, se ubica en la colonia Centro, en la calle Quebrada, a una cuadra del Zócalo.
El Sur publicó ayer que el centro preescolar Juan Pablo de la colonia José López Portillo y la Escuela Primaria Juan N. Álvarez de la colonia Mártires de Cuilapa, continuan con las afectaciones por el huracán Otis.

 

No se puede edificar con los mismos criterios de antes de Otis: arquitecto

Aurora Harrison

El huracán Otis categoría 5 evidenció que los materiales de construcción de los desarrollos no “resistieron” la intensidad del viento y que no se puede edificar con los mismos criterios de antes de este fenómeno, que se tiene que reforzar el material y las estructuras de los inmuebles, consideró el arquitecto urbanista, Néstor Mayo Casanova.
Ayer martes en la conferencia Impacto a las construcciones y acciones en la normatividad y reglamentos, que se efectuó en el Zócalo como parte de las actividades por los dos años del huracán Otis, al que asistieron regidores, funcionarios, estudiantes de bachillerato y universidades, el arquitecto y coordinador del Comité Técnico Ciudadano Auxiliar del Consejo Municipal de Desarrollo Urbano de Acapulco, dijo que el impacto del viento fue de entre 270 a 300 kilómetros por hora y “rebasó” los parámetros de las edificaciones para lo que estaban diseñadas.
Sostuvo que las estructuras no fallaron, sino fue el material con el que se construyó y ahora se debe reforzar para que puedan aguantar vientos de más de 300 kilómetros por hora, “muy por enciema del 50 por ciento de lo que marcaban las normas, era material ligero que no resistía ese impacto, las estructuras no fallaron, lo que falló fue el tipo de material”.
“Acapulco está en un suelo de alta fragilidad”, dijo el arquitecto, y mencionó que después de la evluación técnica que se hizo se determinó que se tenía que dejar de construir con techos ligeros porque fueron los primeros en desprenderse con los vientos.
Recordó que en Llano Largo un desarrollo aceptable era de 120 viviendas por hectárea, pero se permitieron 300 casas, “cuando lo ideal no supera ni las 80, “eso no sólo es un error técnico, es un riesgo a la vida”.
Además dijo que el gobierno del estado después de que Acapulco se volvió un caso de estudio por el impacto del huracán Otis, trabajó y emitió los lineamientos de construcción para todos los municipios costeros y el municipio también hizo lo suyo, y actualmente está en la actualizacion del Programa de Ordenamiento Ecológico Local (POEL) y “con eso se puede regular el territorio”.
En tanto la alcaldesa, Abelina López Rodríguez, durante su intervención subrayó que la catástrofe dejó también un reto social y humano, reiteró que el cambio climático va a dejar que haya fenómenos “en mayor grado”.
“Lo vivido con el huracán Otis no es nada agradable, cuando regresas la mayoría de las construcciones en zona Diamante no fue más que el espejismo, y que ahora ahí están las consecuencias, no soy arquitecta, soy abogada”, dijo.
Recordó que su padre que fue campesino y albañil, hacía muros que todavía están sólidos, porque le metían varilla, al igual que indicó que las losas con una “resistencia de 250 no será una coladera, pero en aras de robar le echan 150 y ahí está la filtración de agua”.
Sostuvo que Acapulco debe seguir transitando en la honestida y “no se puede permitir estar dando permisos donde no indica regla, ese billete que entra por debajo ha hecho mucho daño”.
En su mensaje antes de la conferencia del arquitecto, al que fueron invitados estudiantes de bachillerato del CETIS 41, Colegio de Bachilleres y Tecnológico de Acapulco, la alcaldesa dijo que “hoy tenemos que educar, prevenir y adaptarnos, porque serán las nuevas generaciones quienes van a enfrentar de lleno los efectos del cambio climático y no hay vuelta atrás, lo cual indica que antes decíamos que tenemos que mitigar, ahora tenemos que adaptarnos”.
“Nosotros estamos a dos frentes, tenemos la Placa de Cocos, somos una zona sísmica, pero ahora nos cae el otro elemento que tiene que ver con los huracanes, eso nos obliga a actuar y actualizar los reglamentos de construcción, porque no podemos estar como estamos”, dijo.
Después en entrevista, López Rodríguez aseguró que en su gobierno se ha avanzado, ya se tiene el POEL y ya se trabaja en actualizar el atlas de riesgo, que permitirá que se pueda tener una buena planeación urbana.
Aseguró que no ha dado permisos en zonas de riesgo, “donde no me indica la regla no he dado, ya tenemos los planes del Centro Histórico y el de Pie de la Cuesta-Barra Vieja y no podemos salirnos de ahí, luego de pronto la gente se enoja y quiere construir donde quiera y no se puede, porque entramos en responsabilidad ambos y eso de aquí en adelante se tiene que cuidar”.
Por su parte la secretaria de Desarrollo Urbano y Obras Públicas municipal, María Mélida Campos, dijo que la reconstrucción no debe limitarse al cemento y al acero, sino a la participación ciudadana, porque el reto es convertir la tragedia en transformación.
“Otis nos dejó una gran lección, necesitamos edificaciones seguras, pero también comunidades organizadas. La resiliencia no es sólo reconstruir lo perdido, sino fortalecernos como sociedad con educación y corresponsabilidad”, dijo la funcionaria.
Abundó que los lineamientos y normas son para ejecutar “los procesos de instalación y construcción de esos materiales, que significa que deben estar más reforzados, las separaciones, las puntas, todo tiene que estar mejor diseñado estructuralmente y el proceso es que tiene que cambiar”.

 

Hay aún escuelas afectadas por el impacto de Otis sin atención de las autoridades

Salones destruidos en la primaria Juan Álvarez, ubicada en la colonia “Mártires” de Cuilapa, en La Sabana, por las afectaciones que causó el huracán Otis hace dos años Foto: Carlos Carbajal

Daniel Velázquez

Las escuelas afectadas por el huracán Otis siguen pendientes de resolver las afectaciones que les causó el meteoro en octubre de 2023.
El centro preescolar Juan Pablo Galeana de la colonia José López Portillo y la Escuela Primaria Juan N. Álvarez de la colonia “Mártires” de Cuilapa todavía tienen rezagos de los daños causados por el huracán que no han sido atendidos.
En una vista a los dos planteles se pudo constatar que las afectaciones siguen.
En el centro preescolar Juan Pablo Galeana de la colonia José López Portillo, ubicada cerca del crucero de El Cayaco, atiende a 60 niños y cuenta con seis maestros.
De acuerdo con la directora y una maestra del plantel, siguen los problemas de inundaciones y la cisterna está clausurada porque no se ha podido limpiar desde hace dos años.
La directora del plantel, Elizabeth González Rebolledo, explicó que la cisterna se clausuró ante la imposibilidad de limpiarla porque por parte de la Secretaría de Educación Guerrero no les han dado solución.
La cisterna era un venero natural del cual aprovechaban el agua que se acumulaba para atender las necesidades del preescolar, pero debido al arrastre de lodo y aguas residuales que dejó la lluvia, para evitar riesgos en los infantes la dejaron en desuso y actualmente se alimentan con una manguera porque la escuela no tiene servicio de agua potable de la CAPAMA desde que se fundó, cuando no hay aguas tienen que comprar pipas.
La maestra Rosa Isela Lugo Urióstegui dijo que con el dinero del programa se reparó la techumbre del plantel que derribó el huracán, que aún falta impermeabilizar un aula a la que el agua se le filtra por el techo y escurre por las paredes, “cada vez que llueve la pared llora”. En la pared pintada de azul y amarillo se pueden ver las marcas de humedad. Es en el salón donde están los menores de tercer grado.
Otro problema que es constante en el plantel, es que en cada lluvia la escuela se inunda, en las paredes están las marcas del agua que alcanza hasta los 20 centímetros y en esas ocasiones suspenden clases y convocan a los padres a participar en la limpieza de la escuela.
Explicó que el problema de la inundación se debe a que la escuela queda en medio de dos cauces pluviales y al llover con intensidad el agua se acumula y entra por la puerta a la escuela.
En la visita que se hizo este martes, por las calles Josefa Ortiz de Domínguez y Emiliano Zapata, se constató que estaba el escurrimiento de agua que sale hasta el crucero de El Cayaco por la calle Margarita Maza de Juárez, anteriormente esta agua se acumulaba en el predio que era parte de la Escuela Secundaria Técnica 5, pero al rellenar ese espacio y construir la tienda de autoservicio Chedraui el agua ahora escurre por las calles.
En la Escuela Primaria Juan Álvarez, alberga a 268 alumnos en el turno matutino, son 13 grupos los que tienden una planta de docentes y administrativos de 24 personas.
Esta escuela funciona en doble turno, por la tarde se llama Rafael Ramírez Castañeda.
El profesor Lorenzo Flores Sánchez indicó que para atender sus necesidades después del huracán Otis tuvieron que salir a protestar a la calle y bloquearon la avenida Lázaro Cárdenas para que les reconstruyeran la barda perimetral que derribó el huracán y sólo una parte fue de material de concreto, la otra parte con malla ciclónica.
En la escuela apenas están reconstruyendo las aulas afectadas y con los mismos materiales de antes, lámina galvanizada y lámina de asbesto, el techado de la cancha no ha sido reconstruido, cuatro aulas siguen sin techo.
El profesor Lorenzo Flores Sánchez indicó que la demanda de ellos es la construcción de un nuevo edificio para atender a los alumnos pero no han sido atendidos.
En la escuela se pudo constatar que los primeros cuatro salones están muy deteriorados, de estos tres tienen lámina de asbesto y uno sigue sin techo.
El profesor se quejó de que son constantes los cambios de voltaje en el servicio de energía eléctrica y que la respuesta que les dan es que la escuela necesita su propio transformador para evitar esas variaciones, pero el transformador no se los puede dar ni la SEG ni la CFE, el aparato tiene un costo de 600 mil pesos y el programa La Escuela es Nuestra no permite que se compren ese tipo de equipos para la escuela con recursos públicos, pero es necesario para el plantel, abundó el maestro, y recordó que el clima en Acapulco es caluroso y en los salones es sofocante y para estar en ellos se requiere el aire acondicionado, los ventiladores no son suficientes pero con las variaciones de voltaje que hay en la zona los equipos eléctricos están en riesgo.
Dijo desconocer porqué la Secretaría de Educación permitió que el seguro volviera a colocar el mismo material en las techumbres que ya se sabe pueden ser dañadas a causa de los fuertes vientos de un huracán.
La escuela tienen seis aulas en desuso, las cuales fueron afectadas por el huracán, a éstas sólo a tres les pusieron lámina de asbesto y las otras tres siguen pendientes sólo quedó la estructura de metal que sostendrá la techumbre, pero no han vuelto los trabajadores.
Otras tres aulas, donde está la oficina de la supervisión escolar, están en proceso de reparación, les volvieron a poner lámina galvanizada y por dentro plafón para mitigar el calor del metal dentro de las aulas.
A dos años del huracán, en el lugar están trabajando, pintando y colocando plafones, las aulas siguen sin ser utilizadas.
El maestro explicó que no sabe por qué se detuvieron los trabajos de la colocación de la techumbre, pero como son aulas en desuso, no les apura que las reparen porque se usan como bodega para guardar mobiliario escolar que está dañado.
El techado de la cancha principal que el huracán Otis derribó no se ha reconstruido, ayer los niños estaban en clase de educación física bajo el sol de mediodía.

Se han pintado más de 60 mil viviendas tras el huracán Otis, informa Bienestar

Vecinos de la colonia Coral, ubicada en la zona conurbada, protestan en el Ayuntamiento para exigir a la alcaldesa Abelina López Rodríguez que les construyan su muro de contención que se cayó con el huracán John hace más de un año Foto: El Sur

Juan Luis Altamirano

La secretaria de Bienestar, Ariadna Montiel Reyes, informó que van más de 60 mil viviendas que han sido pintadas como parte del programa Juntos Pintamos Acapulco, luego del impacto del huracán Otis.
En la conferencia matutina de la presidenta Claudia Sheinbaum, la secretaria indicó que como parte de las acciones para la rehabilitación del municipio, se trabaja en pintar viviendas, además del desarrollo de murales en Acapulco.
“Hemos estado presentes desde que aconteció el huracán Otis en Acapulco con distintas acciones, el apoyo a los afectados en su momento y fenómenos que han venido en tiempo posterior al huracán Otis. Nos comprometimos a realizar la pinta de las viviendas, llevamos más de 60 mil viviendas”, comentó.
Montiel Reyes agregó que la dependencia también efectúa acciones de pintado en la zona costera de Acapulco, en coordinación con el Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur) para revitalizar Acapulco.
“Y también estamos realizando la pintura, no solamente en las viviendas, sino también en la Costera, estamos ayudando a Fonatur en esta estrategia de revitalización del puerto de Acapulco”, indicó.
La secretaria dijo que se tiene registro de 13 mil 187 solicitudes de crédito a la palabra para artesanas indígenas y afromexicanas en la zona del pueblo ñomndaa (amuzgo), que se concentra en Guerrero y Oaxaca.
“Con la Secretaría de Cultura, en apoyo a la estrategia de apoyo al programa que se establece para mujeres artesanas, se han registrado 13 mil 187 mujeres de la zona del pueblo amuzgo, de la Mixteca, especialmente de Guerrero y Oaxaca” informó Montiel.
De igual forma, en la conferencia el procurador federal del Consumidor (Profeco), Iván Escalante Ruiz, expuso que en la tienda Walmart de Acapulco ubicada en avenida Costera, número 500, se encontró uno de los precios más altos por kilogramo de naranja del 15 al 19 de septiembre, con un costo de 49 pesos con 90 centavos por kilo, el tercero más alto en el país, por debajo de Aguascalientes y Ciudad de México con 51 pesos con 50 centavos por kilogramo.

A casi dos años del Otis, no han recuperado su economía señalan buzos y pescadores

Aurora Harrison

A casi dos años de resultar afectados por el huracán Otis, el presidente del Comité de Buzos y Pescadores Independientes del Estado de Guerrero, Óscar Fausto Samayoa Dorantes, dijo que no se han recuperado, a un 40 por ciento de pescadores todavía les faltan sus embarcaciones.
En declaraciones después de recibir los apoyos del gobierno municipal, dijo: “no hemos recuperado las embarcaciones al 100 por ciento, las hemos comprado con nuestros propios medios y los bancos de ostión los hemos recuperado al 50 por ciento, pero todavía nos falta”.
Consideró que falta recuperar por lo menos entre el 40 y 50 por ciento de embarcaciones, es decir que de 10 embarcaciones han recuperado cinco, y las han tenido que arreglar. Recordó que algunas se hundieron y las que pudieron rescatar estaban rotas y tuvieron que hacerles reparaciones. Dijo que son 700 agremiados en la cooperativa.
Del apoyo que recibieron les servirá para comprar fibra de vidrio, aletas, visores y parte de las herramientas de trabajo que necesitan para desempeñar su labor.
El líder indicó que una lancha con todo y motor cuesta 150 mil pesos, “es bastante, por eso es que estamos reparando las embarcaciones que encontramos abajo del agua, pero las que pudimos rescatar después del huracán las estamos reparando”.
De si sus embarcaciones tienen GPS o algún aparato para que sean más fácil su localización cuando están en el mar, respondió que sí cuentan con un aparato que cuando salen a altamar la Capitanía de Puerto los monitorea y un botón S.O.S.
“No hemos tenido incidentes en este año, lo único es que tenemos dos vedas, una de ostión que concluye el 1 de septiembre y la veda de langosta que termina el 1 de noviembre”, declaró.
Sostuvo que para no resultar afectados por estas vedas han guardado la producción, aunque hay poca pesca, pero “han rescatado varios bancos de ostión que se perdieron tras el impacto de los huracanes”.

Bloquean la Costera por el subsidio otorgado al barco Beauport On The Sea

Jacob Morales Antonio

Integrantes del Frente de Defensa de la Zona Marítima Terrestre bloquearon de forma intermitente los dos carriles de la avenida Costera para reclamar por el subsidio que dio el Ayuntamiento a la embarcación Beauport On The Sea, de empresarios foráneos y señalaron la falta de apoyo de la autoridad municipal a los prestadores de servicios náuticos, y la realización del Show Ski.
La mañana de este jueves, unos 300 prestadores de servicios turísticos integrantes del Frente de Defensa, de los Turisteros Unidos en Defensa de Playa Icacos, de la Unión de Sociedades Cooperativas en Vanguardia por el Estado de Guerrero, y la Asociación de Prestadores de Servicios Náuticos del estado de Guerrero, se reunieron en el Asta Bandera.
Antes de la protesta de media hora, que comenzó a las 10 de la mañana, y que consistió en cerrar ambos sentidos de la avenida Costera por lapsos de cinco minutos, el presidente de la asociación de prestadores de servicios náuticos, Juan Carlos Laguna Cruz, reclamó que el municipio haya destinado millones de pesos a empresarios foráneos en vez de dar prioridad y apoyo a los locales. (se habla extraoficialmente de 2.5 millones ya que el Ayuntamiento ha evitado informar de la cantidad precisa).
Reclamó que desde la devastación del impacto del huracán Otis, y el hundimiento de sus embarcaciones, hicieron diversas solicitudes de ayuda al Ayuntamiento, pero “hasta la fecha no hemos recibido un solo peso de apoyos, cómo es posible que a otras personas ajenas al puerto se les está apoyando y a nosotros que estamos de toda la vida, no tenemos un apoyo”.
Recordó que en la bahía se hundieron más de 500 embarcaciones, van unas 130 de los servicios náuticos rehabilitadas a partir de créditos que han solicitado. Agregó que el Ayuntamiento levantó un censo de los servicios náuticos que jamás se consideró para entregarles algún apoyo.
El inconforme consideró que la embarcación será una competencia desleal para el sector náutico, porque va a ofrecer recorridos en la bahía, con el restaurante flotante. “Nosotros no estamos en contra de que haya inversión, estamos en contra de que no se haya favorecido al puerto con los recursos para que haya más empleos para los locales”.
El director del International Show Ski, Miguel Ángel García Arellano, reclamó que la alcaldesa Abelina López Rodríguez y el secretario de Turismo, Noé Peralta Herrera, están invirtiendo dinero público en proyectos que no retribuyen al sector náutico local, y recordó que desde la primera administración de la edil, le ha planteado el proyecto del show de ski en la bahía.
Dijo que el proyecto también se ha presentado a la Secretaría de Turismo del estado, y recriminó la falta de atención del secretario Simón Quiñones Orozco. Agregó que incluso lo ha plantado al gobierno federal, porque requiere de una inversión de 17 millones de pesos para que se puedan ofrecer los shows incluso durante las noches en la bahía, pero se necesita colocar postes para la proyección de luces hacia los esquiadores.
Comentó que este proyecto fue uno de los que más benefició a Acapulco en los años de 1950 y 1960, y que era del agrado de los extranjeros, e incluso se hacían competencias internacionales; “he tocado las puertas con Noé Peralta y no nos hace caso… cómo es posible que le dé dinero a una empresa foránea, es lo que no estamos de acuerdo como acapulqueños”.
Los bloqueos intermitentes provocaron la molestia de conductores en ambos sentidos, quienes se bajaron a reclamarle a los prestadores de servicios turísticos, la acción ante la afectación y el tráfico que estaban provocando mientras los motociclistas cruzaron en ambos sentidos por las banquetas.

Los integrantes del Frente de Defensa de la Zona Marítima Terrestre, la  Unión de Sociedad Cooperativa en Vanguardia por el Estado de Guerrero, y de Turisteros Unidos en Defensa y Rescate de la Playa Icacos, en la manifestación que realizaron en el asta bandera de Acapulco contra el subsidio otorgado por el ayunt amiento a la embarcacion On The Sea Beauport Foto: Carlos Carbajal

Permanecen todavía los estragos del huracán Otis en inmuebles de la Costera

El hotel Dreams, a más de un año del impacto del huracán Otis. Sus propietarios anunciaron desde entonces que por a magnitud de los daños no tenían fecha para su reapertura Foto: Carlos Carbajal

Aurora Harrison

A un año y siete meses de que el huracán Otis, categoría 5, impactó en Acapulco y dañó la infraestructura turística, negocios, viviendas de la ciudad, todavía hay estragos en inmuebles de la avenida Costera y hay estructuras de espectaculares caídos.
Durante un recorrido por la zona turística, desde la Base Naval al Zócalo de Acapulco en algunas banquetas hay tramos dañados, alcantarillas en mal estado, inmuebles que todavía tienen ventanas rotas, plafones colapsados.
El 25 de octubre del 2023, impactó con fuerza el huracán Otis y causó daños en la mayoría de hoteles, casas, negocios, restaurantes y plazas. Varios inmuebles ya avanzaron en la reconstrucción de sus fachadas, pero hay negocios que faltan mejorarse.
Aunque varias plazas ya están en operación luego de varios meses de trabajos de reconstrucción que hicieron, en el caso de Galerías Diana todavía le falta rehabilitar el tercer piso, donde se encontraba el área del cine.
De los inmuebles que fueron afectados severamente con el meteoro, se encuentran las instalaciones de la desaparecida Universidad Americana de Acapulco a la que ya le quitaron los vidrios rotos, así como el plafón dañado en el área del auditorio.
A un costado de la Universidad Americana estaba una sucursal bancaria, que ya no está en función, a la estructura le quitaron los vidrios y plafón dañado, nada más quedaron los cimientos.
Frente a la universidad hay un edificio donde antes había unas oficinas federales, que aún sigue con los daños provocados por el huracán, no tiene vidrios, el plafón está colapsado y no hay trabajos para rehabilitarlo.
Después del restaurante 100% Natural hay un edificio que aún tiene vidrios rotos y la estructura dañada, se encuentra abandonado. Frente a este inmueble, atrás del restaurante Sanborns Café el área de condominios había trabajadores rehabilitando los vidrios.
En el área de La Condesa trabajadores hacer labores de reconstrucción, como fue el caso del hotel Romano Palace y en el hotel Tortuga.
Unos metros antes de la gasolinería de La Condesa hay un edificio abandonado que tiene los vidrios rotos, con grafitis y el techo está colapsado, también hay una estructura de un espectacular tirado por los fuertes vientos ocasionados por el huracán. Otros inmuebles nada más tienen colocadas lonas y tablas, como es el caso del hotel Fiesta Inn, y el Dreams, que está en la Base Naval, los cuales no han abierto servicios al turismo y no se han iniciado los trabajos de mejoramiento.
En el fraccionamiento Club Deportivo, la barda del Club de Golf todavía no ha sido rehabilitada, hay un tramo que está dañada; en esa misma zona la discoteca que se llamaba VIP ya no está, fue afectada con el huracán y retiraron todo lo dañado.
Varios inmuebles ya han arreglado sus fachadas tras la devastación del huracán, y hoteles ya aumentaron el número de cuartos rehabilitados. Siguen trabajos en algunas áreas como es el caso del parque Papagayo, que está siendo remodelado tras los daños en la infraestructura y en la vegetación.
En las calles de la avenida Costera hay algunas banquetas en mal estado, las alcantarillas se encuentran deterioradas, y hay baches, también escurrimientos en algunos tramos como en la calle Juan de la Cosa, entre el hotel Emporio y Playa Suite.
Como se ha mencionado en estas páginas, turistas han dicho que ven un Acapulco más rehabilitado en cuanto a su estructura turística, pero de la vegetación que resultó dañada con el huracán categoría 5 aún está en recuperación.