Ramón Gracida Gómez
La organización Cooperación Comunitaria informó que las viviendas y las cocinas reconstruidas tras el huracán Otis en los Bienes Comunales de Cacahuatepec no presentaron afectaciones estructurales por el sismo del 2 de enero, y sostuvo que la vivienda tradicional “es el único camino efectivo para la reducción del riesgo”.
Cooperación Comunitaria ha desarrollado diversos proyectos de reconstrucción tras el paso del huracán del 25 de octubre de 2023 en algunos pueblos de los Bienes Comunales de Cacahuatepec, en coordinación con el Consejo de Ejidos y Comunidades Opositoras a la presa La Parota (Cecop).
En un comunicado de prensa, la organización coordinada por la arquitecta Isadora Hastings informó que las viviendas reconstruidas con el sistema reforzado de adobe por las familias de las comunidades de Las Cruces y El Cantón, no reportaron daños estructurales tras el sismo con epicentro en San Marcos y con una magnitud de 6.5 grados.
“El sistema constructivo utilizado respondió de forma adecuada a los criterios de seguridad, y revirtió la convicción –muy común dentro y fuera de las comunidades– de que el adobe es un material precario”.
Después del paso de Otis, Cooperación Comunitaria asesoró a familias de los Bienes de Comunales de Cacahuatepec en la reconstrucción de sus viviendas y cocinas “mediante procesos formativos y participativos basados en dos conocimientos constructivos tradicionales, el uso de materiales naturales y reforzamientos técnico-estructural”.
De las 24 viviendas y cocinas reconstruidas, “11 presentaron afectaciones menores, y dos registraron agrietamiento y desprendimiento de revoques, así como desplazamientos y desprendimiento de algunas tejas”, informó la organización.
Ingenieros de Grupo SAI analizaron las afectaciones y concluyeron que “ninguna de las construcciones resultó afectada estructuralmente, lo que confirma el adecuado desempeño del sistema constructivo”; en tanto que los vecinos harán reparaciones “en aplanados de tierra y tejas mediante el apoyo mutuo”.
Cooperación Comunitaria destacó en el documento que las viviendas y las cocinas reconstruidas resistieron al huracán John de finales de septiembre de 2024, “lo que confirma la eficiencia del sistema constructivo de adobe ante estos eventos, y la capacidad autogestiva de la población para enfrentar daños, en este caso menores”.
Criticó el enfoque asistencial de los programas oficiales de reconstrucción y de apoyo a los damnificados, porque “subestiman la importancia de la participación activa de la comunidad, gracias a la cual se generan los aprendizajes de la técnica reforzada y se optimizan los recursos públicos, entre muchas otras ventajas”.
En comparación, los materiales industrializados son más costosos, generan mayores impactos negativos al ambiente y “perpetúan un modelo habitacional inadecuado para el modo de vida, las condiciones climáticas y la cultura local”.
Cooperación Comunitaria insistió en la recuperación de la vivienda tradicional y el reforzamiento estructural con técnicas locales porque son más adecuados a la vida rural y son “una solución real para la mitigación de las vulnerabilidades que enfrentan las zonas empobrecidas de México, además de mejorar sus condiciones de habitabilidad”.
“La vivienda tradicional, construida de manera participativa y con asesoría técnica, es el único camino efectivo para la reducción del riesgo, porque ofrece una alternativa para aumentar la resiliencia de la población disminuyendo el impacto ambiental”, se subrayó en el comunicado.





