
Lourdes Chávez
Chilpancingo
Cinco mujeres, autoridades comuni-tarias de pueblos indígenas y afro-mexicanos, denunciaron las vio-lencias machistas que enfrentan en su función, durante el conversatorio Mujeres Tejedoras Comunitarias, organizado por el Instituto Electoral y de Participación Ciudadana (IEPC) con motivo del 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer.
Pese a sus esfuerzos de gobernanza, en la mayoría de los casos señalaron que los hombres no respetan su autoridad.
La comisaría de la comunidad me’phaa, de Colombia de Guadalupe, Evangelina Martínez, señaló que la insultan en la calle hombres que son afectados por las decisiones que toma en los conflictos internos; dicen que no sabe aplicar la justicia por ser mujer.
La presidenta del comisariado de Bienes Comunales de Cozoyoa-pan, del municipio amuzgo de Xochistlahuaca, Florencia Guzmán, indicó que los hombres no quieren recibir órdenes de una mujer, y su reto es inscribir a más mujeres en el padrón del núcleo agrario para defender sus derechos.
Asimismo, la comisaria de la comunidad afro de Barra de Tecoanapa, en Marquelia, Antonia Pérez, reveló que sólo dos hombres y mujeres asisten a las asambleas que convoca, salvo que haya apoyos económicos para la población. Tampoco se presentan a los trabajos colectivos, como la limpieza de playas, para impulsar el turismo.
Carina Pérez Santos, quien lleva seis periodos como delegada de la colonia San Nicolás, del pueblo Ñuu Savi, en San Luis Acatlán, señaló que sus problemas son porque tienen diferentes posiciones políticas con el gobierno municipal, y deben organizarse para demandar al Ayuntamiento las obras con bloqueos y protestas,
La presidenta del IEPC, Luz Fa-biola Matildes Gama, reconoció que hay muchos pendientes que atender para el ejercicio pleno de la función de las comisarias y delegadas mu-nicipales y comisariadas de núcleos agrarios porque no se conoce todo lo que tuvieron que pasar para llegar a estos espacios de representación.
Recordó que el IEPC obligó a los partidos a registrar candidaturas con paridad de género, e impulsó acciones afirmativas para integrar los gobiernos municipales y el Congreso local de manera paritaria.
“Pero cuando vamos a la comunidades vemos que en algunas no las dejan votar en la elección de comisarías. Algo tenemos que hacer con estos conversatorios para cambiar esta situación”, enfatizó.
Adelantó que en el Congreso local dicen que tienen buena inten-ción de avanzar en la representación de pueblos indígenas y afro y “si no avanzan, nosotros vamos a avanzar con acciones afirmativas para seguir empoderando a las mujeres en car-gos públicos”.
Recordó que la Constitución indica que debe haber paridad en todo y no se está cumpliendo, y además persiste la violencia política en razón de género.
Acudieron al conversatorio activistas feministas, académicas, representantes de partidos políticos y de dependencias de gobierno.
Evangelina Martínez, del pueblo me’phaa (tlapaneco), es ingeniera en sistemas computa-cionales por el Instituto Tecnológico de la Montaña, y la segunda comisaria de Colombia de Guada-lupe.
De las agresiones en su gestión, señaló que la han insultado en la calle quienes se inconforman con sus decisiones. Aclaró que hace su mejor esfuerzo para salir con la frente en alto de esta representación, para ser motivación de otras mujeres.
La comisaria nahua de Chaucingo, del municipio de Cualac, Yurika Jiménez, denunció que no tienen el reconocimiento de los ayuntamientos, a pesar de que hacen trabajo de gestión sin paga, y son la barrera de contención de los problemas de la población.
Planteó que las comisarias y delegaciones reciba un pago por su gestión, porque son una barrera de contención con las autoridades municipales, quienes estamos al frente somos nosotros, no se nos paga, es un trabajo gratuito, y tampoco se nos reconoce”.
Rescató que más mujeres participan en las asambleas y crearon grupos de mujeres para capacitación y sensibilización sobre derechos, con los que esperan incrementar el número de presidentas de comités escolares, donde la mayoría son hombres. Indicó que muchas tienen miedo de hablar en público, en la gestión de beneficios es algo que tenemos que superar.
La comisaria de Barra de Tecoanapa, Antonia Pérez, indicó que ha sido muy difícil su gestión por el machismo, “no aceptan que una mujer esté al frente de ellos, en asambleas sólo se acercan dos hombres y son las demás mujeres, la única manera en que acuden a las reuniones es cuando hay beneficios”.
Incluso, señaló que nadie se acercó a apoyarla en una actividad que gestionó para limpiar la playa con una retro excavadora.
Aclaró que reconocen su trabajo, un vecino fue a su domicilio a disculparse por hablar mal de ella en una reunión, y reconoció sus esfuerzos, pero aún así como mujer no la aceptan.
La presidenta de los bienes comunales de Cozocoyaopan, Florencia Guzmán, quien también es maestra de primaria, coincidió en que los hombres se niegan a obedecer a la mujer.
Carina Santos, comisaria de la comunidad mixteca Cuanacaxtitlán, y presidente del Comité del San Francisco de Asís, señaló que conseguido muchas mejoras en el pueblo durante su gestión, que han costado esfuerzos porque el alcalde sólo apoya a quienes son parte de su grupo.
“Las obras se van a sus allegadas, como no somos parte su misma línea casi siempre somos ignoradas, llegamos a bloquear para ser escuchadas porque somos mujeres, debemos estar tomando (carreteras) , exigiendo para que las obras se hagan, para que lleguen los beneficios a las colonias”.



