La hija de Lucio Cabañas Barrientos, Micaela Cabañas Ayala, durante su participación en el mitin político de organizaciones sociales en la alameda Granados Maldonado en Chilpancingo, para conmemorar el 65 aniversario de los Mártires del 60 Foto: Jesús Eduardo Guerrero
José Miguel Sánchez
Chilpancingo
En la ceremonia para conmemorar el 65 aniversario de los mártires del 30 de diciembre en la alameda de Chilpancingo, distintos líderes de izquierda reiteraron la exigencia de una disculpa pública de la gobernadora Evelyn Salgado Pineda por el homenaje al ex gobernador Rubén Figueroa Figueroa, así como la destitución de la secretaria de Cultura, Aída Martínez Rebolledo.
El mitin, realizado en la alameda Granados Maldonado, convocado por organizaciones como la Asamblea Popular de los Pueblos de Guerrero (APPG), Sentimientos del Sur, la Organización Campesina de la Sierra del Sur (OCSS), y el colectivo cultural Tarántula Dormida, fue un homenaje alterno al realizado casi de manera simultánea por la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG).
El 30 de diciembre de 1960 fueron asesinadas por el Ejército 19 personas que participaron en el Movimiento Estudiantil Popular, que resultó en la autonomía universitaria, y en la destitución del gobernador militar y priista, Raúl Caballero Aburto.
El homenaje se efectuó en la alameda donde ocurrió la masacre perpetrada y donde permanece un monumento en memoria de tales hechos, pero que quedó escondido después de la última remodelación del sitio en el periodo de la alcaldesa Norma Otilia Hernández Martínez, quien en el lugar construyó unas fuentes que están en desuso.
Durante su participación, la hija del líder guerrillero Lucio Cabañas Barrientos, Micaela Cabañas Ayala, señaló que “a 51 días posteriores a los hechos relacionados a homenaje al nefasto ex gobernador, figura asociada a la represión ejercida en el estado durante la mal llamada Guerra Sucia, exigimos y seguiremos exigiendo hasta cumplirse la disculpa pública y digna por parte del gobierno del estado y la destitución de la secretaria de Cultura”.
Micaela Cabañas, lamentó el homenaje en el que se reconoció al “artífice de crímenes de lesa humanidad” e insistió en una disculpa pública por parte del gobierno estatal, así como la renuncia de Aída Melina Martínez Rebolledo, titular de la Secretaría de Cultura, dependencia que estuvo a cargo del evento en honor al genocida priista.
“La política cultural no puede ser usada para blanquear crímenes históricos, ni para rendir tribuna a perpetradores. La cultura debe estar al servicio de la verdad, la dignidad y la justicia”, dijo la activista y rechazó las disculpas ofrecidas por la secretaria de cultura de Guerrero, Aída Martínez, a través de sus redes sociales personales.
“Reiteramos de manera firma una disculpa pública, digna e inmediata del gobierno del estado a las víctimas de la mal llamada guerra sucia y a la sociedad guerrerense, renuncia y destitución de esa secretaria de Cultura y garantías reales de no repetición mediante reglamentos claros que prohiban la exaltación de perpetradores en actos oficiales”.
La hija del líder social y fundador del PRD asesinado en 2017, Ranferi Hernández Acevedo, Diana Hernández Hernández, criticó el homenaje organizado por la UAG por no ser “un evento del pueblo”, ya que a los muertos se les homenajea en donde fueron asesinados.
La reforma universitaria permitiría el regreso de Saldaña: Alemán
A las posturas se sumó la de la académica Silvia Alemán Mundo, quien criticó la reciente reforma a la Ley Orgánica de la UAG para ampliar el periodo de sus autoridades de cuatro a seis años.
Dijo que el Consejo Univer-sitario en su sesión del 9 de septiembre “consumó el mayor de los atropellos” al votar por unanimidad una reforma que carece de “legitimidad y legalidad”, ya que la versión avalada no fue la misma que finalmente aprobó el Congreso.
Agregó que esta modificación abre la posibilidad de reelección no consecutiva, permitiendo que una persona pueda regresar al cargo tras dejar pasar un periodo de gobierno, lo que consideró incongruente con los principios democráticos que se dicen defender.
La académica afirmó que, en el contexto de la Cuarta Transfor-mación y de una política educativa que coloca a la educación pública y gratuita en el centro del desarrollo, “no pueden existir universidades gobernadas al capricho de un solo individuo” ni alejadas de los principios democráticos.
Recordó que en 2016 el rector Javier Saldaña promovió reformas a la Ley Orgánica de la UAGro para permitir la reelección, que posterior-mente utilizó para mantenerse en el cargo y consolidar lo que calificó como un “cacicazgo universitario”.
El ex coordinador general de la zona Sur de la UAG, Efrén Arellano Cisneros, llamó a los universitarios a exigirle al Consejo Universitario la derogación de la fracción sexta del artículo 78 del Estatuto General, al considerar que funciona como un “candado” que limita la democracia interna de la institución.
Denunció que actualmente las autoridades universitarias han cerrado los espacios de participación democrática mediante requisitos que impiden la postulación libre a cargos como la rectoría, direcciones de escuelas y consejerías universitarias.
Afirmó que la Universidad “no debe ser utilizada como instrumento de partidos políticos ni de los gobiernos en turno”.
Al homenaje asistieron el representante de la APPG, Nicolás Chávez Adame; el ex diputado del PRD, Carlos de Jesús Alejandro; el ex diputado federal de Morena, Rubén Cayetano García; además de representantes de la comunidad artística como Emiliano Aréstegui.
Micaela Cabañas Ayala, hija del líder guerrillero Lucio Cabañas Barrientos y de la también víctima de la guerra sucia, Isabel Ayala Nava, denunció que no hay avances en las demandas del movimiento que surgió tras el homenaje oficial al ex gobernador Rubén Figueroa Figueroa, después de la disculpa en redes sociales de la de la secretaria de Cultura, Aída Martínez Rebolledo.
En consulta telefónica, señaló que el agravio está hecho y corresponde a la titular del Ejecutivo estatal realizar la reparación; en este caso, a la gobernadora Evelyn Salgado Pineda le corresponde la disculpa oficial.
No obstante, consideró penoso que Martínez Rebolledo se haya tardado tanto en hacer un posicionamiento –este martes 23 de diciembre– que le corresponde a su función; eso, a mes y medio del aniversario por el natalicio de Figueroa Figueroa, el 9 de noviembre, en Huitzuco, como parte de las actividades del calendario cívico de gobierno de Guerrero.
Nunca se explicó por qué se realizó hasta el cuarto año de la actual administración estatal.
Cabañas Ayala, quien también es representante de la CNDH en Guerrero, recordó que cuando trascendió el homenaje comenzaron las manifestaciones de repudio e indignación, se integró el Movimiento contra el homenaje al genocida, cacique y violador, y diversas comunidades se sumaron a las acciones de protesta.
“Yo pienso que debió haber sido la primera en salir a exponer esta situación. Qué bueno que lo hizo, pero las peticiones que le hicimos a la gobernadora no son esas. Si ella (la secretaria) lo hizo a título personal es bueno que reconozca y quiera avanzar, pero eso no nos sirve, el agravio ya está hecho”.
En su mensaje de disculpa pública, Martínez Rebolledo, reconoció que el homenaje fue un agravio directo a la memoria histórica, a la dignidad y al dolor de las víctimas de la represión. Ocurrió una semana después de la reunión de luchadoras sociales con la gobernadora Evelyn Salgado Pineda.
“Nosotros estamos pidiendo que nuestra gobernadora salga a dar la cara, y esa es la única petición que vamos a aceptar”.
Aclaró que en aquella reunión se le hicieron peticiones puntuales, y a modo de exigencia, la disculpa pública.
“Yo le dije que le toca. No es una petición personal. Es a la gobernadora de Guerrero”.
Enfatizó que si la secretaría vuelve a ofrecer disculpas mañana, no se avanza en nada, pues las demandas son las mismas y las organizaciones continuarán con esta exigencia, ante la estrategia de desgaste que usan las autoridades.
“No nos enseñaron a luchar para que ya nos den una palmadita y hasta ahí. Nosotros tenemos que seguir con el movimiento hasta lograr el objetivo. No es una exigencia personal, es por las víctimas”
Aseguró que las organizaciones sociales, activistas, víctimas de la guerra sucia no se van a cansar. “Llevamos 50 años exigiendo justicia, desde que salimos del campo militar, y otros 50 quizá si aguanta el cuerpo, lo hacemos”.
Isabel Ayala y Micaela, ella muy pequeña, fueron prisioneras en el campo militar, donde las torturaron y a su madre la violaron, incluso el mismo Figueroa Figueroa.
Sobre la reunión del 16 de diciembre en Casa Guerrero, señaló que no ha habido más acercamientos con el gobierno estatal.
En tanto, las organización, activistas y comunidades culturales siguen en actividades. El próximo acto será con el homenaje a los caídos del 60 en la alameda Francisco Granados Maldonado, el 30 de diciembre.
La hija de Lucio Cabañas Barrientos, Micaela Cabañas Ayala, acompañada por el ex gobernador interino, Rogelio Ortega Martínez, la viuda de Armando Chavarria, Martha Obezo, Arturo Miranda, Emperatriz Basilio, Mauro García, Bulmaro Muñiz, Nicolás Chavez, la hija de Ranferi Hernández, Diana Itzel Hernández, en conferencia de prensa en Chilpancingo Foto: Jesús Eduardo Guerrero
Zacarías Cervantes
Chilpancingo
En medio de la polémica que generó el homenaje organizado por el gobierno estatal al ex gobernador Rubén Figueroa Figueroa, la hija de Lucio Cabañas, Micaela Cabañas Ayala, anunció actividades del 30 de noviembre al 2 de diciembre, por el 51 aniversario de la muerte en combate del guerrillero.
En la conferencia de prensa, familiares de víctimas de la guerra sucia, sobrevivientes y dirigentes de organizaciones sociales, coincidie-ron que antes de que se reconozca a Lucio Cabañas y a Genaro Vázquez en el calendario de actividades cívi-cas, y se les rindan homenajes, el gobierno estatal debe ofrecer una disculpa pública por la ceremonia para Figueroa Figueroa.
En tanto que Micaela Cabañas declaró que nadie del gobierno estatal la buscó para informarle u ofrecerle coordinación para rendir honores a su padre, como lo anunció la gobernadora Evelyn Salgado Pineda.
En la conferencia de prensa, unos 30 sobrevivientes de la guerra sucia, familiares de víctimas y activistas sociales coincidieron en que primero debe haber justicia, reparación del daño y la remoción de la secretaria de Cultura, Aída Melina Martínez Rebolledo, en tanto que Cabañas Ayala aseveró que en caso de que acepten que se incluya a Lucio Cabañas y a Genaro Vázquez Rojas en los homenajes oficiales, tiene que ser bajo las condiciones que determine el movimiento social.
Algunos de quienes acompa-ñaron a Micaela Cabañas fueron el ex gobernador Rogelio Ortega Martínez, el integrante del movi-miento guerrillero de Genaro Váz-quez, Arturo Miranda Ramírez; la hija del luchador social asesinado Ranferi Hernández Acevedo, Diana Hernández; la viuda del diputado local asesinado Armando Chavarría Barrera, Martha Obezo Cázares.
Todos se pronunciaron en sus distintas intervenciones por que haya un acto de desagravio público del gobierno estatal por el homenaje al ex gobernador Figueroa Figue-roa, al que señalaron como uno de los responsables de los cientos de asesinatos y desapariciones durante la llamada guerra sucia.
También criticaron la insensibilidad de la gobernadora con el movimiento social y denun-ciaron que a nadie de los dirigentes los ha recibido para atender diversas demandas de justicia.
Micaela Cabañas informó que desde el año pasado, confiada en que se trata de un gobierno de izquierda, buscó a las autoridades para que la apoyaran en las actividades por los 50 años del asesinato de su padre, que se desarrollaron durante seis días, “pero no hubo respuesta”.
Agregó que un funcionario de alto nivel hasta la cuestionó: “¿Y eso dónde se ha visto?”, y agregó “desde entonces nos sentimos ofendidos y acordamos que vamos a trabajar con lo que se pueda”.
Informó que después los bus-caron para apoyarlos con el proyec-to Ruta de la Transformación y la Esperanza para colocar 25 murales en donde hubo más violaciones a los derechos humanos.
Contó que la Secretaría de Cultura les autorizó tres, pero al final solamente les dieron dos botes de pintura y les mandó decir la secretaria “que no había para más”.
Aclaró que la disculpa pública “la tiene que ofrecer el Ejecutivo, porque nosotros le ayudamos para que llegara, por eso se siente tan agresivo (el homenaje a Figueroa)”.
Agregó: “Yo, en lo personal, lo siento, ese señor violó a mi mamá. Ese señor nos hizo mucho daño a nosotros, ese señor mandó matar a mi papá y mi papá lo trató bien cuando lo tuvo secuestrado, la gente misma de la Brigada lo cuenta. Lucio era muy ordenado en eso, a pesar de que al señor lo andaban cargando de allá para acá, nunca lo trataron como a un secuestrado”.
Para Cabañas Ayala, toda esa barbarie y ese dolor que generó no puede ser recompensado de esa manera, “para mí ese es un dolor fuerte y no nada más para mí, hay tantos y tantas (víctimas), ¿dónde están los desaparecidos? Se fue de este mundo y no dijo donde están, donde los dejaron, en qué paraje. La gente sigue sufriendo, ya se nos están muriendo y no hay una reparación del daño, ni siquiera una disculpa pública”.
Programa de actividades
El programa inicia el 30 de noviembre con una visita a El Otatal “vamos a caminar los últimos pasos del maestro rural, estaremos donde dio su último aliento y donde derramó su sangre”, declaró su hija.
Explicó que ese día recordarán también a quienes cayeron en combate con Lucio: Lino Rosales Pérez y Esteban Mesino Martínez, y exigirán la presentación con vida de Marcelo Serafín Juárez, de 15 años, “a quien se llevó el Ejército con vida y en buenas condiciones, pero sigue desaparecido”.
El 1 de diciembre se colocará una ofrenda floral en las oficinas de la Asociación de Familiares de Detenidos Desaparecidos y Víctimas de Violaciones a los Derechos Humanos en México (Afadem) y se montará la exposi-ción fotográfica Memoria Viva.
El mismo día en Letras que Luchan se presentarán cinco libros relacionados con el movimiento social y, como todos los años, colocarán la tradicional ofrenda en el obelisco del zócalo de Atoyac.
La jornada del 1 de diciembre terminará con una noche de trova, en la que participarán Gabino Palomares, Lenin Fernández, Pablo Cabañas, hermano de Lucio; Balán Grandeño y grupos de Atoyac.
Para el 2 de diciembre, Micaela Cabañas convocó a que la acom-pañen a la marcha, que partirá a las 10 de la mañana de las Preparatoria 22 y terminará donde están los restos del guerrillero, en el zócalo de Atoyac, donde se realizará el mitin y la premiación de un concurso de poesía.
Cabañas Ayala informó que la familia y las organizaciones van a premiar este año la lucha social, con un reconocimiento a una organización que tiene muchos años en la lucha y a un personaje “que para nosotros vale mucho”, pero dijo que será una “sorpresa” y que su nombre se dará a conocer durante el mismo evento del 2 de diciembre.
Agradeció el acompañamiento de todas las agrupaciones que le dieron su respaldo “y el cariño para mí y para mi papá, porque él sí es inolvidable, aunque, como nosotros, los dirigentes sociales han sido muy golpeados”.
Otros que acompañaron a Micaela son el dirigente de la Asamblea Popular de los Pueblos de Guerrero (APPG), Nicolás Chávez; el fundador de la Casa Guerrero-Cuba, Bulmaro Muñiz Olmedo; el ex diputado local por el PRD, Mauro García Medina; y el integrante del Frente Socialista Guerrerense Gonzalo Brito Pérez.
La hija del comandante y líder del Partido de los Pobres, Lucio Cabañas Barrientos, Micaela Cabañas Ayala, no consideró posible dejar en manos del gobierno del estado el homenaje del 51 aniversario luctuoso de su padre.
Esto, luego que la gobernadora Evelyn Salgado Pineda declaró que estaba en pláticas con la familia para los homenajes de los dirigentes de la guerrilla en el estado, Lucio Cabañas Barrientos y Genaro Vázquez Rojas, tras las críticas por la conmemoración del natalicio de Rubén Figueroa Figueroa, contraparte de la misma historia.
En consulta telefónica, indicó que tras que concluyó el 50 aniversario en 2024, comenzaron los preparativos para este 2 de diciembre
“No podemos dejar pasar un error garrafal, que nos duele a los pueblos y a todas las organizaciones”, que el gobierno de izquierda de Morena haya homenajeado al perpetrador de persecuciones, masacres y desapariciones de la época de la llamada guerra sucia.
Aclaró que con las organizaciones participantes tienen comunicación desde el 5 de octubre con las autoridades de Atoyac y de Tecpan, de Galeana para la coordinación y logística de las actividades.
“Nos prestan toldos, las sillas y un sonido, todo lo demás las organización, traslados, recibimiento, alimentación, invitaciones, se obtiene de boteo y cooperaciones”.
Precisó que así se organiza el movimiento social.
Recordó que el año pasado dejaron los planes sin concretar porque no reunieron suficiente presupuesto.
Indicó que para ello buscó a la secretaría de Cultura, Aida Melina Martínez, y no los quiso apoyar con pinturas para la elaboración de murales.
“Ahora ya quieren conmemorar”, ironizó.
Sin embargo, aclaró que no es una decisión suya, sino en conjunto con las organizaciones del movimiento.
De entrada, dijo que desconoce los términos y la postura del gobierno estatal, sobre cómo va a quedar en la legislación de actividades cívicas, “porque tiene que haber una reivindicación del maestro”.
Subrayó que este movimiento es de dignidad, “es sangre lo que se perdió, por eso estamos indignados, por tanto que nos debe el Estado, porque ha sufrido mucha gente, me incluyó a mí, a mi mamá, a mis tíos, que estamos vivos por azares el destino”.
Enfatizó que en muchas casas de Guerrero hay un desaparecido de la llamada guerra sucia, y el maestro Lucio Cabañas es una emblema de la lucha por ideales, no para ser gobernador, sino para el bien del pueblo.
Micaela Cabañas, al centro con un vestido verde, dio la bienvenida a la semana conmemorativa de 50 años de la muerte de su padre, el guerrillero Lucio Cabañas, cuyo monumento está a sus espaldas en el zócalo de Atoyac, junto a activistas de diferentes organizaciones Foto: Ramón Gracida Gómez
Ramón Gracida Gómez
Atoyac
Durante un homenaje a guerrilleras en Atoyac en conmemoración de los 50 años de la muerte de Lucio Cabañas, luchadoras sociales le dijeron a la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo que no basta llegar a los puestos de gobierno, hace falta la presentación con vida de las desaparecidas, la justicia por las asesinadas y la reparación para las familias.
La hija del maestro y dirigente guerrillero Lucio Cabañas Barrientos, Micaela Cabañas, ayer en Atoyac Foto: Ramón Gracida Gómez
Con este homenaje ayer comenzaron seis días de actividades que incluyen exposiciones de libros, murales y documentales, así como conversatorios, marchas y ofrendas, por el aniversario luctuoso del líder del Partido de los Pobres, caído en combate con militares el 2 de diciembre de 1974.
En el Zócalo, la hija de Lucio Cabañas, Micaela Cabañas, reiteró la petición que se dio a conocer la semana pasada a la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, para que Lucio y Genaro Vázquez Rojas “sean reconocidos como héroes nacionales y sean escritos con letras de oro en el recinto del Senado de la República”.
“Es fundamental reivindicar la grandeza de su legado y ejemplo, por haber sido hombres congruentes, consecuentes y comprometidos con las mejores causas del pueblo”, dijo con el monumento de su padre de fondo.
La dirigenta de la Organización Campesina de la Sierra del Sur (OCSS), Norma Mesino, reivindicó la lucha de las mujeres en distintas etapas de la historia del país, en las organizaciones armadas y en la presentación por los desaparecidos de la guerra sucia y de la violencia de los últimos años.
Destacó que por primera vez una mujer ocupa la Presidencia de México y mencionó que en su primer discurso la mandataria federal dijo que no llegaba sola, sino todas las mujeres.
“Es por ello que en este homenaje a las mujeres guerrilleras pedimos a la presidenta de México que no sólo basta con la llegada de las mujeres a puestos de poder, también hace falta que se haga justicia a las demandas históricas de nuestras compañeras y hermanas que dieron su vida por conseguir un cambio”.
Continuó: “hace falta la presentación de nuestras hermanas desaparecidas, hace falta la justicia de nuestras hermanas asesinadas, hace falta la libertad de nuestras hermanas presas políticas, hace falta una política de reparación para las familias víctimas de violencia”.
Norma Mesino aseguró que “el día que se cumplan estas demandas podemos decir que realmente hemos llegado todas”.
La integrante del Partido de los Pobres, Guillermina Cabañas, dijo que no fue fácil ser guerrillera, “pero como estábamos jóvenes no medíamos las consecuencias, yo era muy pachanguera, me gusta hasta la vez el baile, la música y todo, pero lo dejé todo por irme a las fuerzas armadas de Lucio Cabañas”.
Con las fotos de parientes víctimas de fondo, recordó la persecución de los militares contra la familia Cabañas, “llorábamos porque era una situación que sabíamos que ya no los iban a regresar, que se los llevaban para siempre; entonces al ver tanta injusticia, pues yo tomé la decisión: si me van a agarrar, que les cueste agarrarme”.
Contó que su familia la criticó por tomar las armas, pero destacó entre risas que “la mujer debe ser libre, no somos propiedad de nadie”, lo que generó fuertes aplausos.
Con una bandera de Palestina para externar su solidaridad, Érika Zamora Pardo, reivindicó su militancia en el Ejército Revolucionario del Pueblo Insurgente (ERPI) y recordó su detención tras la masacre de El Charco en 1998.
Afirmó que “para los aparatos represivos del Estado sólo fuimos o somos las mujeres de los revolucionarios, las esposas, las locas que sueñan con, las delincuentes que quieren cambiar los valores de nuestra sociedad, de esta manera los represores también minimizaron el papel de las mujeres en la lucha por la transformación”.
Citó a la guerrillera boliviana y académica, Raquel Gutiérrez, con una voz entrecortada y entre aplausos: “adelante pues, todas nosotras, en el juego, el baile, la fiesta y la revolución, que al fin de cuentas es todo lo anterior horneado con esfuerzo”.
La activista de la Asociación Cívica Nacional Revolucionaria (ACNR), Emperatriz Basilio, dijo que la Cuarta Transformación es hija de las luchas sociales y guerrilleras, y leyó un listado de militantes asesinadas o desaparecidas, entre ellas Aurora de la Paz,María Guadalupe Báez, Josefina Loyola, Ana María Parra de Tecla, Lourdes Quiñonez Treviño, Martha Elba Cisneros Zavala y Minerva Armendáriz Ponce.
La también moderadora del acto leyó la participación de la feminista Rosa María Gómez Saavedra, quien rememoró a las mujeres desaparecidas de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG) durante la guerra sucia y propuso un próximo encuentro de mujeres en marzo para escribir la historia y exigir justicia.
La integrante del Movimiento de Acción Revolucionaria (MAR), Laura Gaytán Saldívar, contó algunas anécdotas de la organización guerrillera del norte del país con el Partido de los Pobres y recordó que cuando se enteró del fallecimiento de Lucio, su pareja, el también guerrillero José Luis Martínez, le dijo que la muerte “es parte lógica de las posibilidades” de la lucha.
Narró su detención y su liberación gracias a la lucha de la madre buscadora Rosario Ibarra de Piedra, de quien anunció que recibirá un Honoris Causa Post-Mortem de parte de la UAG este viernes.
La también militante del MAR, Alma Gómez Caballero, reivindicó a su padre Pablo Gómez, quien lideró y murió en el ataque al Cuartel de Madera el 23 de septiembre de 1965, y criticó conmovida que en México no se ha condenado a los perpetradores como en algunos países sudamericanos, por ello “ni perdón ni olvido”.
La militante del grupo guerrillero Los Guajiros, María de la Luz Aguilar Terrez, presentó su libro de compilación de testimonios de guerrilleras y dijo que ahora se cuenta con herramientas de análisis de género para estudiar las relaciones entre hombres y mujeres dentro de las organizaciones armadas, en su caso el embarazo la condujo a actividades de organización, estudio y análisis.
También participaron la exiliada argentina Raquel Velázquez, la militante del MAR, María Estrada Gámez, también del MAR y diputada local de Morena, Araceli Ocampo Manzanarez, quien reivindicó que su padre, Isaac Ocampo Reyes, fue compañero de Genaro Vázquez; en el presídium estuvo asimismo el único sobreviviente al ataque al Cuartel de Madera que sigue vivo, Florencio Lugo.
Después de los testimonios que comenzaron antes de las 5 de las tarde y terminaron a las 8 de la noche, varias mujeres, entre ellas la vicepresidenta de la Asociación de Familiares de Detenidos Desaparecidos y Víctimas de Violaciones a los Derechos Humanos en México (AFADEM), Tita Radilla, y la dirigenta del Frente de Defensa Popular Francisco Villa Siglo XXI, Clemencia Guevara Tejedor, enseñaron la foto de la mamá de Lucio, Rafaela Gervasio Cabañas.
Guevara Tejedor dijo que fue una mujer “que nunca se rajó, defendió y estuvo en el campo militar y a pesar de los partidos políticos, murió y nunca se vendió y nunca se rindió, ése es un ejemplo de lucha”.
Entre los 70 asistentes estuvieron el hermano de Lucio Cabañas, Pablo Cabañas; el ex gobernador y académico de la UAG, Rogelio Ortega Martínez; el fundador de la OCSS, Hilario Mesino; y el profesor de la Preparatoria 22 de la UAG, Wilibaldo Rojas Arellano, con varios de sus alumnos.
Asimismo, el cronista de Atoyac, Víctor Cardona; la activista e hija del finado dirigente Ranferi Hernández, Diana Hernández, y el también activista Cuauhtémoc Contreras.
Organizaciones sociales entregaron la presea Lucio Cabañas al Partido de los Pobres (PDLP) en la ceremonia del 49 aniversario luctuoso del guerrillero, en Atoyac.
Con honores a la bandera y una ofrenda floral en el Zócalo de la Ciudad de Atoyac, organizaciones sociales conmemoraron el 49 aniversario de la muerte de Lucio Cabañas Barrientos, asesinado por militares en combate en El Otatal en el municipio de Tecpan de Galeana.
La ceremonia se llevó a cabo en la explanada del Zócalo junto al obelisco donde yacen lo restos del también maestro rural, quien tomó las armas ante el acoso del gobierno y en demanda de condiciones dignas de vida para la población.
Ahí se entregó por tercera ocasión la presea Lucio Cabañas.
La hija del combatiente, Micaela Cabañas reseñó que por tercera ocasión se entrega a quienes desde sus trincheras han buscado un cambio.
La primera presea se entregó a la Normal Rural de Ayotzinapa, donde se formó y estudio el maestro guerrillero.
La segunda se entregó a la dirigencia de la Organización Campesina de la Sierra del Sur que recibió Hilario Mesino.
En esta ocasión se entregó al Partido de los Pobres, la recibió la llamada Niña guerrillera, Guillermina Cabañas quien destacó que este premio va para todos los que apoyaron y hasta dieron su vida por el movimiento, asó como a todas las mujeres que fueron violadas, desaparecidas, torturadas y asesinadas “por formar parte de este movimiento de inconformidad”.
Dijo que estos eventos son importantes para que se conozca la lucha del profesor rural y se mantenga la memoria histórica.
Hace falta que se vea un cambio y que los funcionarios que salieron del partido de Morena bajen con el pueblo, y se vea la transformación hacia comunidades que fue lo que busco Lucio, porque “no se ve igualdad ni justicia”.
“Se debe seguir luchando como Lucio que estuvo en condiciones desiguales, pero no le falló al pueblo.
Se cito el daño colateral y la falta de justicia a los familiares de desaparecidos que siguen exigiendo atención del actual gobierno federal que encabeza Andrés Manuel López Obrador. (Francisco Magaña / Atoyac).
Destacados luchadores sociales de Atoyac y de otros lugares de Guerrero, en la ceremonia en el 49 aniversario de la muerte de Lucio Cabañas Barrientos Foto: Francisco Magaña
Micaela Cabañas Ayala y Diana Hernández, hijas del comandante guerrillero Lucio Cabañas Barrientos y del luchador social asesinado en 2017, Ranferi Hernández Acevedo, tras recibir la Presea Popular Sentimientos del Pueblo, en el vestíbulo de la dirección general del Colegio de Bachilleres, en el centro de la capital Foto: Jessica Torres Barrera
Zacarías Cervantes
Chilpancingo
La Asamblea Popular de los Pueblos de Guerrero (APPG), entregó ayer post mortem la Presea Popular Sentimientos del Pueblo al comandante de la guerrilla del Partido de los Pobres (PDLP), Lucio Cabañas Barrientos, y al luchador social asesinado en 2017, Ranferi Hernández Acevedo.
En representación de los recipiendarios recibieron la medalla Micaela Cabañas Ayala y Diana Hernández, hijas de Lucio y Ranferi, respectivamente.
Antes de la ceremonia de entrega, cerca de 300 personas marcharon del parque Margarita Maza de Juárez, ubicado al norte de la ciudad, al vestíbulo de la dirección general del Colegio de Bachilleres, en el centro de la capital, donde se entregaron las medallas decoradas por los mineros de Taxco.
La décimo sexta Presea Popular Sentimientos del Pueblo fue entregada a Micaela Cabañas, hija del guerrillero, por la hermana de Lucio, Guillermina Cabañas.
El acto, un reencuentro del movimiento social: Micaela Cabañas
Micaela agradeció el reconocimiento del movimiento social a su padre a través de la medalla, y que ceremonias como esas sean motivo para el reencuentro de líderes de colonias, de poblaciones, de líderes de organizaciones sociales, y de víctimas de la violencia como desaparecidos, desplazados, “y a otros que les ha tocado dirigir luchas a lo largo de muchos años y que han levantado la voz para defender al pueblo, igual que lo hizo mi padre y mi madre”.
Dijo que el reconocimiento que recibe a nombre de su padre es en honor a todos ellos; a los caídos, a los desaparecidos “y a los que hoy sobreviven a la ardua lucha y nos consideramos pertenecer a la lucha social”.
Añadió que a todos ellos, a quienes considera sus hermanos de lucha, como a los estudiantes de la Normal de Ayotzinapa, “y a los que estamos en espera de justicia, les comparto un pedazo de esto”, dijo mostrando la medalla.
Explicó que este es el símbolo de la unidad de la lucha social, “de la unidad que nos hace ser hermanos, que nos hermana día a día, y es para todos nosotros, porque es un reconocimiento a la lucha social del maestro Lucio Cabañas, un reconocimiento al PDLP, a la Brigada de Ajusticiamiento, a los que no regresaron y que aún estamos en espera de ellos”.
La hija del guerrillero, expresó que está segura que pronto, todos, “estaremos multiplicando nuestros esfuerzos para seguir adelante y seguir defendiendo al pueblo. Vamos a hacer pueblo y a estar con el pueblo, como decía mi señor padre”.
Enseguida, Pablo Cabañas, hermano de Lucio, hizo una reseña del dirigente del PDLP y agradeció a los presentes por conservar el recuerdo de su hermano.
Lo recordó como un hombre noble toda su vida; “yo que lo conocí desde niño, sé lo que fue Lucio Cabañas y no llenaríamos ningún lugar con todas las preseas del mundo para terminar de hablar de Lucio, los discursos se quedan cortos para hablar de la nobleza de Lucio. No alcanzarían los libros para hablar de la humildad de Lucio”.
Dijo que lo sabe porque jugó con él al trompo, al balero, a las canicas, “corrimos juntos en el campo, por eso les doy muchas gracias a cada uno de ustedes por el reconocimiento”.
Recordó que estaba preso por el gobierno priista cuando mataron a Lucio, y desde entonces, “como todos los que se les va la mamá, el hijo el hermano, el padre, llevo una espinita clavada en el corazón”.
Nuevas generaciones retoman la lucha: Diana Hernández
Nicomedes Fuentes, ex integrante de la Comisión de la Verdad (Comverdad), entregó la presea del finado Ranferi Hernández a su hija Diana.
En su mensaje dijo que la lucha que enarbolan las organizaciones sociales ha sido muy difícil y fuerte, “y ha generado dolor pero también esperanza; la esperanza de que un día, lo menos lejano posible, tengamos un país como el que soñaban muchos compañeros dirigentes sociales que ya no están, como Genaro Vázquez, Lucio Cabañas, Carmelo Cortés y Ranferi Hernández.
En el caso de Hernández Acevedo recriminó que “mentes perversas y manos criminales les cortaron la vida a él, a su esposa y a dos de sus familiares”.
Pero añadió que la lucha sigue con las nuevas generaciones.
Diana Hernández, añadió que “le incomode a quien le incomode la lucha no se acaba hasta que se acaba”, y en seguida leyó una reseña de su padre que fue fundador de varias organizaciones sociales, como la Organización de Pueblos y Colonias de Guerrero (OPCG), el Frente Amplio para la Construcción del Movimiento de Liberación Nacional (FAC-MLN), el Movimiento Social de Izquierda (MSI), el Movimiento Popular Guerrerense (MPG) y la Organización Indígena Campesina Vicente Guerrero (OICVG).
La hija de quien fuera también diputado local y dirigente estatal del PRD, denunció que el asesinato de su padre es parte del “terrorismo de Estado” que se ha sedimentado como forma dominante de hacer política en México.
Ranferi Hernández Acevedo fue asesinado el 14 de octubre de 1917, junto su esposa Lucía Hernández Dircio, su suegra Juanita Dircio Barrios, de 94 años, y el ahijado de Ranferi y Lucía, Antonio Pineda Patricio.
El múltiple asesinato ocurrió cerca de la comunidad de Nejapa, a unos 15 minutos de Chilapa, en la carretera Chilapa-Ahuacuotzingo. Sus cuerpos fueron hallados incinerados dentro de la camioneta en que viajaban.
Diana explicó: “con una racionalidad política calculadora”, han asesinado selectivamente a dirigentes sociales y campesinos. Habló de los dirigentes Arturo Hernández Cardona, Raymundo Velázquez Flores, Rocío Mesino, Luis Olivares Enríquez, todos, dijo, durante el sexenio del presidente Enrique Peña Nieto y de los gobernadores Ángel Aguirre Rivero en su segundo periodo, y de Héctor Astudillo Flores.
Reprochó que en todos los casos la impunidad y la “cínica complacencia” de las diferentes autoridades fue el sello de estos asesinatos.
Resaltó la persistente postura de su padre por el esclarecimiento de la masacre de los 17 campesinos en el Vado de Aguas Blancas ocurrido el 28 de junio de 1995, “y responsabilizó directamente y sin tapujos al cacique y entonces gobernador Rubén Figueroa”, lo que, denuncio, le originó persecución y su autoexilio a Francia “porque se convirtió en la piedra en el zapato, al igual que otros dirigentes que fueron perseguidos y criminalizados”.
Los familiares de Lucio Cabañas y Ranferi Hernández, fueron acompañados en el presídium por dirigentes sociales como Camilo Valenzuela, de la Red de Izquierda Revolucionaria (Redir); la ex candidata de Morena a la alcaldía de Chilpancingo, Silvia Alemán Mundo; los dirigentes de la APPG, Nicolás Chávez Adame y Raúl Nájera; la viuda del diputado perredista y presidente de la Comisión de Gobierno del Congreso local, Armando Chavaría Barrera, Martha Obezo Cázares; en representación del director general del Colegio de Bachilleres Jesús Villanueva Vega estuvo Fernando Hernández, así como la representante del Comité de Solidaridad con el Movimiento de 1960, Roberta Campos Adame.
Amenizaron la ceremonia el cantautor, Lenin Fernández y el cantante Balan Grandeño. Al final, los asistentes departieron pozole y brindaron con mezcal que trajeron comunidades de la sierra del municipio de Chilpancingo.
Chilpancingo
A pesar de que señaló algunas imprecisiones en los datos, la hija del guerrillero Lucio Cabañas Barrientos, Micaela Cabañas, consideró que “es honroso” que la represión durante la guerra sucia se haya incluido en los libros de texto.
“Como hija del maestro, siempre he buscado el reconocimiento y que se dé a conocer su lucha, porque es importantísimo que los jóvenes conozcan la historia de los movimientos sociales, porque si no conocemos nuestro pasado y nuestras raíces, estamos condenados a seguirlo repitiendo”, explicó.
Dijo que han habido muchas atenuantes y que mucha gente está en desacuerdo, porque piensan que se está politizando la educación, “pero no, al contrario, es parte de nuestra historia y hay que darla a conocer”, declaró por teléfono la representante en Guerrero de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH).
“De parte de la familia Cabañas y de la mía, nos parece que es honroso, es dignificante, es una forma de darnos a nosotros un poco de justicia y se reconoce la lucha de muchos luchadores sociales, que han dejado un legado a nuestro estado y a nuestro país”, destacó.
Explicó que se trata de luchas dignas, porque fueron por mejores condiciones de vida y no por poder.
Pero criticó que los libros tengan imprecisiones en algunos datos, uno de ellos es el que menciona que “un grupo de jóvenes, encabezados por Genaro Vázquez, Lucio Cabañas y algunos políticos locales, formaron la Asociación Cívica Guerrerense (ACG), pues recordó que su padre no perteneció a esta agrupación”.
“En ese contexto, se tendría que hacer un buen análisis para decir que fueron luchadores sociales en su tiempo y en su momento y que, a su vez, cada quien formó sus propias organizaciones; fue Genaro el que formó la ACG y el maestro Lucio, el Partido de los Pobres”, recordó.
Exigió: “Hay que decirlo bien y muy puntual, porque al historiador le faltó definir esos puntos; sin embargo, no deja de ser honrosa su inclusión”.
Micaela Cabañas reconoció que no está “muy de acuerdo” con algunas partes del texto, en lo que se refiere a la dignificación del legado que dejaron quienes participaron en los movimientos, que el historiador debería pensar muy bien y ser muy responsable en el mensaje que se quiere dar a los jóvenes. Explicó que éste siempre debe ser positivo.
Declaró que deben deslindarse bien las organizaciones en las que participaron Genaro y Lucio, además de que se les dé lugar a cada quien.
Criticó que también en otra parte se les presenta como a un grupo de jóvenes que, “como que no tenían ideología y que se unieron para dar una lucha”, pero aclaró que ambos luchadores sí tenían una ideología y lucharon por ella.
Opinó que las imprecisiones son porque, quienes hicieron los libros de texto, no pidieron la opinión a los familiares y a quienes de verdad conocen la historia.
La representante de la CNDH en Guerrero informó que es evidente que tampoco consultaron la recomendación 98/2003, “donde está la historia real y contada como debe ser y lo que pasó”.
Recordó que en esa recomendación, su padre Lucio Cabañas pasa de ser un gavillero, robavacas y guerrillero, a una víctima del Estado. Insistió en que todas estas situaciones se debieron haber tomado en cuenta en los libros.
Informó que como familia preparan un documento en el que fijarán su postura, en la que participan Pablo y David Cabañas, sus tíos. Informó que en el documento contarán la historia real del maestro Lucio.
Explicó que si bien no lo harán para que se incluya en los libros, si como una propuesta, con miras a que se tome en cuenta después, “porque estamos conscientes que no podemos echar abajo todo el trabajo que se ha hecho”.
Acotó que es respetuosa de las instituciones y que ama mucho lo hecho por el presidente Andrés Manuel López Obrador, pero que lógicamente la gente tiene sus errores y que por parte de la familia Cabañas quiere apoyar con información veraz de lo que debió haber sido, debió ser y estar en los libros.
Autoridades de la Fiscalía General del Estado (FGE) realizaron una inspección en la casa donde vivió María Isabel Ayala, esposa del dirigente guerrillero Lucio Cabañas Barrientos, en el poblado de Xaltianguis, porque personas ajenas han entrado al inmueble.
El sábado la hija de María Isabel, Micaela Cabañas Ayala, acompañada de integrantes de la Asamblea Popular de los Pueblos de Guerrero (APPG) acudió al panteón del poblado para dejar flores en la tumba de su madre, y durante su estancia en ese lugar exigieron que se haga justicia a 12 años de su asesinato.
Debido a que en su visita a Xaltianguis fueron escoltados por agentes de la Guardia Nacional y de la Policía Estatal, los pobladores bloquearon la carretera para impedir el ingreso de las corporaciones, porque pensaron que se trataba de algún operativo.
Los integrantes de las agrupaciones se bajaron de sus vehículos y después de explicar a los pobladores el motivo de su visita y de la presencia de las corporaciones, les permitieron el ingreso para que se pudiera llevar a cabo la inspección en la casa. Micaela Cabañas dijo: “después que han pasado 12 años y nosotros seguimos exigiendo justicia hoy por fin van a hacer una inspección ocular en nuestro domicilio para ver todo lo que ha pasado, pero principalmente hoy (sábado) venimos a recordar, a visitar a mi mamá”.
“Sigo en ese tenor de exigir justicia y no parar hasta que se entregue, se presente a algún culpable, no es justo lo que le pasó a mi madre”, dijo Cabañas Ayala. María Isabel Ayala fue asesinada el 3 de julio del 2011 en el poblado de Xaltianguis.
El integrante de la APPG, Nicolás Chávez Adame dijo que los acompañó la Guardia Nacional y una comisión de la Fiscalía porque se hizo la inspección en la casa donde vivió Isabel Ayala debido a que desde que está abandonada han ingresado personas ajenas al inmueble.
Detalló en entrevista que se dejó una ofrenda en la tumba y después se hizo entrega de un documento a Micaela en el que la APPG le propuso que en este año sea quien reciba la presea popular de Sentimientos del Pueblo. Aurora Harrison
El ex secretario de Agricultura, Ganadería, Pesca y Desarrollo Rural, Jorge Peto Calderón, entre los asistentes al homenaje a Guillermo Sánchez Nava llevado a cabo en el auditorio de Rectoría de la UAG Foto: Jesús Eduardo Guerrero
Familiares y amigos del luchador de izquierda, Guillermo Sánchez Nava, denunciaron en el homenaje en vida que se le realizó este sábado en la Rectoría de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG) que desde el arranque de la administración de Evelyn Salgado Pineda, se le retiró el apoyo médico y económico para atender su salud.
Recordaron que el problema médico de Sánchez Nava se dio luego de que en 2011 sufrió una brutal agresión por parte de brigadistas del PRI que apoyaban la candidatura a la gubernatuda de Manuel Añorve, a consecuencia de la cual quedó en estado cuadrapléjico.
Al acto de la mañana del sábado, organizado por sus compañeros del Movimiento Cívico, no asistió Sam, como le llaman sus contemporáneos, debido a un problema intestinal que lo atacó el viernes y por el que fue internado. Así lo informó su hijo Javier, quien añadió que estaba estable, pero por recomendación médica no podían llevarlo a lo que sería su segunda aparición pública desde que fue agredido.
Ante cerca de 100 asistentes, el ex gobernador Rogelio Ortega Martínez afirmó que Sánchez Nava es testimonio vivo de una terrible injusticia. Recordó a los presentes que Sam los unió cuando eran casi adolescentes, “porque era el más entusiasta, el más audaz”.
Definió al luchador social como “chaparrito de estatura, pero incendiario en el discurso, con unas convicciones y una radicalidad”. Afirmó que sería un gravísimo error si no exigen justicia contra quienes lo atacaron y lo dejaron “muerto en vida”; también exigió justicia por el asesinato de Armando Chavarría Barrera, ocurrido el 20 de agosto de 2009, también integrante del mismo grupo que tuvo gran presencia desde el movimiento estudiantil en el proyecto de Universidad-Pueblo de la Universidad Autónoma de Guerrero.
Ortega llamó a “los cívicos” a invitar a los jóvenes a conocer las trayectorias de Guillermo Sánchez y Armando Chavarría, para que se sientan orgullosos de pertenecer al sur, y saber de quienes “ofrendaron su vida por la transformación revolucionaria, por dejar una patria nueva”.
Expresó que algunos de sus amigos le dicen que la actual Cuarta Transformación de Andrés Manuel López Obrador no tiene nada que ver por lo que ellos lucharon, y que su respuesta es “quizás no, pero a lo mejor es lo más próximo”.
Pidió a una de las organizadoras del homenaje, la abogada Bernardina Zasocoteco San Juan, recuperar el proyecto de enviar la iniciativa al Congreso del Estado, para que se otorgue una pensión vitalicia a Guillermo Sánchez Nava.
La activista feminista Rosa María Gómez Saavedra hizo una semblanza de Sánchez Nava, Recordó que nació el 14 de diciembre de 1950 en El Peral, municipio de Chilapa. Sus padres fueron Nicolás Sánchez Gatica y Albina Nava Cornelio, y fue el segundo de seis hijos. En la secundaria, Sam ganó su primer concurso estatal de oratoria y otros más cuando ya estudiaba en la Preparatoria 1, en Chilpancingo, por lo que fue observado por los distintos cuadros políticos universitarios.
Mencionó que ahí Sam conoció al ex guerrillero y ex diputado federal del PRD, Juan García Costilla, y al ex senador del mismo partido Saúl López Sollano. Rememoró que Sánchez Nava y éste fundaron en 1972 de la Unión Estudiantil Guerrerense (UEG) y ese mismo año “su participación política fue fundamental para que Rosalío Wences Reza llegara a la Rectoría, impulsado por las fuerzas democráticas y progresistas de la universidad”.
Resaltó que en 1975, en un acto de arrojo, con un equipo de sonido desde el entonces edificio de Rectoría, actual edificio Vicente Guerrero, Sam denunció los “atropellos que sufrían los campesinos en la sierra de Guerrero y exigió la presentación con vida de varios universitarios que en ese momento habían sido detenidos y desaparecidos”, lo que le costó ser detenido y golpeado por integrantes del grupo paramilitar conocido como La Brigada Blanca y agentes de la Policía Judicial, y así se convirtió en un perseguido político.
Contó que en 1970, Sánchez Nava participó en las preparatorias de Tecoanapa y Tierra colorada, y en la fundación de la Organización de Estudiantes Mixtecos (OEM) en Ayutla, para hacer frente a los caciques y acaparadores que lucraban con los productos del campo que cosechaban los indígenas de la región. En esta etapa, aseguró, Guillermo Sánchez se convierte en militante activo del Partido de los Pobres y un referente de las Fuerzas Armadas para la Liberación, en donde pasa a la vida clandestina por las diversas actividades realizadas contra el gobierno, donde se populariza el sobrenombre de Sam.
Añadió que en 1978 participa con López Sollano, Chavarría y otros compañeros para fortalecer la Unión Estudiantil Guerrrense (UEG) “y nos incorporamos los compañeros que nos llamaban los Auroros que eran los que habiamos fundado en Taxco, el periódico La Aurora. Es aquí donde nos incorporamos Lorenzo Ayora, Alfredo Pineda, Alejandro Plascencia, Darvy Batallar, Javier Albavera, Violeta Flores y un año más tarde Eliana García Lagunas y quien habla”.
Agregó que en 1981 fue fundador de la nueva Asociación Cívica Guerrerense y en 1983 participó en la refundación de la Asociación Cívica Nacional Revolucionaria en Iguala, con la que empieza una nueva etapa en la vida pública y político electoral en Guerrero.
Gómez Saavedra argumentó que Guillermo Sánchez Nava es un referente en la lucha histórica de la izquierda mexicana y parte fundamental en la construcción política del estado, de “ideales fuertes y de gran espíritu de lealtad, perseverancia”, cualidades que lo llevaron a ser diputado local en 1988, diputado federal y dirigente estatal del PRD.
Mencionó que cuando fue agredido por brigadistas del PRI, Sánchez Nava era el representante del PRD ante el instituto electoral local, para el proceso de elección a la gubernatura.
No mencionó que el candidato por el PRD fue Ángel Aguirre Rivero, quien fue electo y compitió con el entonces candidato del PRI y actual senador, Manuel Añorve Baños. Tampoco se mencionó que el coordinador de la campaña del priista fue el ex gobernador Héctor Astudillo Flores.
A nombre de Juan García Costilla, quien por su estado de salud no asistió, su hijo Raúl Sendic García leyó una carta, en la que afirmó que Guillermo Sánchez era “un orador implacable, un estratega político militar, un combatiente de tiempo completo, discreto, audaz y valiente, de esos hombres que luchan toda la vida”.
Manifestó que el arma principal de Sam “no fue un fusil sino la palabra, la conciliación de los compañeros, la de organizar al pueblo con su gran capacidad”.
El fundador de la nueva ACNR, ex senador y ex secretario general del CEN del PRD, Mario Saucedo Pérez, llamó a no permitir que quede impune el crimen que dejó postrado a Sánchez Nava y aseveró que el mejor homenaje que le podían hacer es seguir su ejemplo de fortaleza, congruencia y de amor al pueblo.
En el homenaje se reprodujo un video, donde se vieron fragmentos de los discursos de Sánchez Nava en eventos públicos. La defensora de derechos humanos Eliana García Lagunas comentó que Sam era un visionario porque como se había escuchado en el video, no se dejaba engañar de que “esta democracia representativa no es la transformación de nuestro país”, que demostraba que tampoco él engañaba a nadie.
Quien fue diputada federal por el PRD y subprocuradora de Derechos Humanos en la Procuraduría General de la República de Jesús Mirllo Karam de 2014 a 2015, recordó que muchos compañeros fueron asesinados y desaparecidos por el Ejército mexicano, y llamó a los presentes a cuestionar el empoderamiento que desde hace cuatro años se le ha dado a los militares, en alusión al gobierno de López Obrador.
García Lagunas argumentó que la Secretaría de la Defensa Nacional gasta 5 mil pesos por segundo, mientras que recientemente se informó que la pobreza laboral creció en el país por causas diversas, “no es posible que haya un Ejército rico y empoderado económica y políticamente, mientras la gente sigue empobreciéndose”.
Y llamó a que más cívicos se unan a la lucha por la dignidad y el ejercicio pleno de los derechos humanos.
“La acción más subversiva que hay en nuestro país es construir la paz. Porque sin paz no hay justicia, sin paz no hay dignidad, sin paz no hay mexicanas y mexicanos que aspiren a la felicidad y el bienestar”, dijo.
Uno de los hijos de Sánchez Nava, Javier Sánchez agradeció en representación de sus hermanos el homenaje, pero reprochó que actualmente su padre está abandonado por el gobierno en turno, pues desde que entró la administración de Evelyn Salgado, se le retiraron sus apoyos médicos y económicos para atender su salud.
Martha Obeso Cázares, viuda de Armando Chavarría, leyó una carta de la Organización Campesina de la Sierra del Sur (OCSS) dirigida a los familiares de Sánchez Nava y a sus compañeros. También agregó que el olvido del gobierno se justifica, porque cuando “no reditúa en lo político electoral, hay que hacerlo a un lado y hay que olvidarlo y en los hechos es lo que se hace”.
El ex preso político e integrante de la Comisión de la Verdad estatal, Nicomedes Fuentes García, contó que a Sam lo conoció desde la escuela secundaria en Chilpancingo, y más tarde, en la época de la guerra sucia o la época de la contrainsurgencia, le ayudó para que saliera de una cárcel clandestina y posteriormente de la cárcel pública.
Expuso que muchos de los asistentes dejaron de organizar y formar política e ideológicamente a las nuevas generaciones, a la población del campo, la ciudad y en las universidades. “Esta generación en la que participó Sam, en la que participamos nosotros fue una generación de lucha constante. Creo que bajamos la guardia y nos fuimos a una situación de lucha electoral y en algunos casos, una situación cómoda”.
Al concluir el homenaje, Rosa María Gómez Saavedra afirmó que acordaron tres compromisos, el principal hablar con el gobierno estatal para la pensión vitalicia a Guillermo Sánchez; el segundo, es convocar para recuperar la memoria de la organización y la participación de Sam en el proceso; y el tercero, que en la Rectoría de la UAG se construya un memorial para los universitarios detenidos-desaparecidos.
El homenaje concluyó con un minuto de silencio de los asistentes, alzando el puño izquierdo y entonando el himno Venceremos.
Algunos asistentes fueron la maestra emérita de la UAG, Alejandra Cárdenas Santana; el dirigente de la Asamblea Popular de los Pueblos de Guerrero (APPG), Nicolás Chávez Adame; la integrante del colectivo de Familiares de Desaparecidos y Asesinados, Blandina Dieguez Castro; el ex dirigente estudiantil de la Escuela Superior de Agricultura, Palemón Castrejón Salgado; la hija de Lucio Cabañas, Micaela Cabañas; la hermana de Octaviano Santigo Dionicio, María de los Ángeles Santiago Dionicio; la hija de Ranferi Hernández y líder de la organización indígena campesina Vicente Guerrero, Diana Itzel Hernández.
También, Mauro García Medina, Ja-vier Albavera Viveros y Ramón Gracida González; el subsecretario de Desarrollo Político y Social de la Secretaría General de Gobierno, Óscar Chávez Rendón; el secretario de conflictos del STAUAG, David Molina Francisco, y el ex titular de la Sagadegro, Jorge Peto Calderón.