
José Miguel Sánchez
Chilpancingo
En la ceremonia para conmemorar el 65 aniversario de los mártires del 30 de diciembre en la alameda de Chilpancingo, distintos líderes de izquierda reiteraron la exigencia de una disculpa pública de la gobernadora Evelyn Salgado Pineda por el homenaje al ex gobernador Rubén Figueroa Figueroa, así como la destitución de la secretaria de Cultura, Aída Martínez Rebolledo.
El mitin, realizado en la alameda Granados Maldonado, convocado por organizaciones como la Asamblea Popular de los Pueblos de Guerrero (APPG), Sentimientos del Sur, la Organización Campesina de la Sierra del Sur (OCSS), y el colectivo cultural Tarántula Dormida, fue un homenaje alterno al realizado casi de manera simultánea por la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG).
El 30 de diciembre de 1960 fueron asesinadas por el Ejército 19 personas que participaron en el Movimiento Estudiantil Popular, que resultó en la autonomía universitaria, y en la destitución del gobernador militar y priista, Raúl Caballero Aburto.
El homenaje se efectuó en la alameda donde ocurrió la masacre perpetrada y donde permanece un monumento en memoria de tales hechos, pero que quedó escondido después de la última remodelación del sitio en el periodo de la alcaldesa Norma Otilia Hernández Martínez, quien en el lugar construyó unas fuentes que están en desuso.
Durante su participación, la hija del líder guerrillero Lucio Cabañas Barrientos, Micaela Cabañas Ayala, señaló que “a 51 días posteriores a los hechos relacionados a homenaje al nefasto ex gobernador, figura asociada a la represión ejercida en el estado durante la mal llamada Guerra Sucia, exigimos y seguiremos exigiendo hasta cumplirse la disculpa pública y digna por parte del gobierno del estado y la destitución de la secretaria de Cultura”.
Micaela Cabañas, lamentó el homenaje en el que se reconoció al “artífice de crímenes de lesa humanidad” e insistió en una disculpa pública por parte del gobierno estatal, así como la renuncia de Aída Melina Martínez Rebolledo, titular de la Secretaría de Cultura, dependencia que estuvo a cargo del evento en honor al genocida priista.
“La política cultural no puede ser usada para blanquear crímenes históricos, ni para rendir tribuna a perpetradores. La cultura debe estar al servicio de la verdad, la dignidad y la justicia”, dijo la activista y rechazó las disculpas ofrecidas por la secretaria de cultura de Guerrero, Aída Martínez, a través de sus redes sociales personales.
“Reiteramos de manera firma una disculpa pública, digna e inmediata del gobierno del estado a las víctimas de la mal llamada guerra sucia y a la sociedad guerrerense, renuncia y destitución de esa secretaria de Cultura y garantías reales de no repetición mediante reglamentos claros que prohiban la exaltación de perpetradores en actos oficiales”.
La hija del líder social y fundador del PRD asesinado en 2017, Ranferi Hernández Acevedo, Diana Hernández Hernández, criticó el homenaje organizado por la UAG por no ser “un evento del pueblo”, ya que a los muertos se les homenajea en donde fueron asesinados.
La reforma universitaria permitiría el regreso de Saldaña: Alemán
A las posturas se sumó la de la académica Silvia Alemán Mundo, quien criticó la reciente reforma a la Ley Orgánica de la UAG para ampliar el periodo de sus autoridades de cuatro a seis años.
Dijo que el Consejo Univer-sitario en su sesión del 9 de septiembre “consumó el mayor de los atropellos” al votar por unanimidad una reforma que carece de “legitimidad y legalidad”, ya que la versión avalada no fue la misma que finalmente aprobó el Congreso.
Agregó que esta modificación abre la posibilidad de reelección no consecutiva, permitiendo que una persona pueda regresar al cargo tras dejar pasar un periodo de gobierno, lo que consideró incongruente con los principios democráticos que se dicen defender.
La académica afirmó que, en el contexto de la Cuarta Transfor-mación y de una política educativa que coloca a la educación pública y gratuita en el centro del desarrollo, “no pueden existir universidades gobernadas al capricho de un solo individuo” ni alejadas de los principios democráticos.
Recordó que en 2016 el rector Javier Saldaña promovió reformas a la Ley Orgánica de la UAGro para permitir la reelección, que posterior-mente utilizó para mantenerse en el cargo y consolidar lo que calificó como un “cacicazgo universitario”.
El ex coordinador general de la zona Sur de la UAG, Efrén Arellano Cisneros, llamó a los universitarios a exigirle al Consejo Universitario la derogación de la fracción sexta del artículo 78 del Estatuto General, al considerar que funciona como un “candado” que limita la democracia interna de la institución.
Denunció que actualmente las autoridades universitarias han cerrado los espacios de participación democrática mediante requisitos que impiden la postulación libre a cargos como la rectoría, direcciones de escuelas y consejerías universitarias.
Afirmó que la Universidad “no debe ser utilizada como instrumento de partidos políticos ni de los gobiernos en turno”.
Al homenaje asistieron el representante de la APPG, Nicolás Chávez Adame; el ex diputado del PRD, Carlos de Jesús Alejandro; el ex diputado federal de Morena, Rubén Cayetano García; además de representantes de la comunidad artística como Emiliano Aréstegui.

