
Luis Daniel Nava / Alina Navarrete Fernández
Atoyac / Chilpancingo
En Atoyac la presidenta de la CNDH, Rosario Piedra Ibarra, desestimó las listas de los vuelos de la muerte que familiares de las víctimas de la guerra sucia presentaron en agosto pasado.
Mientras que en Chilpancingo dijo que está trabajando “en una recomendación que pronto saldrá” sobre el caso Ayotzinapa.
Ante cuestionamientos de colectivos de derechos humanos por su reelección al frente de esa institución, la hija de la finada activista Rosario Ibarra de Piedra dijo que el pueblo de México la apoya, entre ellos colectivos como los de la familia Cabañas.
Adelantó que a petición de los padres de los 43 estudiantes desaparecidos de Ayotzinapa están a punto de concluir una nueva recomendación. No reveló fecha ni si se señala al mandos del Ejército.
La funcionaria llegó al zócalo de Atoyac a las 7 de la noche. Fue invitada y arropada por la delegada de la CNDH en Guerrero, Micaela Cabañas Ayala, a las jornadas por el 50 aniversario de la muerte de su padre Lucio Cabañas en este municipio de la Costa Grande.
A su llegada fue recibida por la presidenta municipal postulada por Morena, Clara Bello, a quien Piedra Ibarra regaló un tomó de la recomendación 98 VG / 2023. Tras el saludo la edil se retiró en medio de un fuerte resguardo.
Consultada acerca su reelección en medio del rechazo opositor -por dos terceras partes del Senado el 13 de noviembre pasado- para un segundo periodo al frente de la CNDH , Rosario Ibarra respondió:
“Yo vengo con los colectivos que me apoyan y que es el pueblo de México. Estoy aquí con los compañeros de la familia de Cabañas, las familias de muchos compañeros de este país, no sólo de Guerrero”.
A un costado, la hija de Lucio Cabañas y delegada de la CNDH, Micaela Cabañas expresó que la mamá de la presidenta de la funcionaria, Rosario Ibarra de Piedra, “es la madre de las luchas sociales” para los colectivos y que eso significa mucho.
Piedra Ibarra agregó que su lucha no empezó en la Comisión sino hace casi 50 años, a raíz de la desaparición de su hermano Jesús Piedad Ibarra en 1975.
–Presidenta, está en Atoyac que es el epicentro de la desaparición forzada en la época de la guerra sucia y donde se han denunciado más de 500 desapariciones, ¿cuál es el mensaje a las familias de las víctimas y a la población que vivió esa represión?–, se le planteó.
–Que seguimos en esta lucha, que se hizo la recomendación precisamente la que le acabo de entregar a la presidenta municipal como un regalo y en esa se han intentado rescatar el mayor número de víctimas–, respondió.
“En el comité que provengo Eureka teníamos del estado de Guerrero 300 casos de desaparición forzada. Si hay más que es una característica de la recomendación se pueden acercar a la CNDH, si es posible documentar se integran.
Más tarde informó que en esa recomendación se registraron 814 víctimas de desaparición forzada en ese periodo, tras la muerte de Lucio Cabañas el 2 de diciembre de 1974.
De los vuelos de la muerte
De las “listas de los vuelos de la muerte” donde hay unas 240 víctimas, la presidenta de la CNDH respondió:
“Los vuelos de la muerte estan reseñados en la recomendación, pero es algo que no se ha comprobado porque lo que se ha estado diciendo es que a todos se los llevaron en los vuelos de la muerte, cosa que no es así”.
“Quien filtró esa noticia en ese entonces fue un militar y entonces carecen de credibilidad muchas de las cosas que por ahí están, por eso para hacer una recomendación debemos tener información verídica, capaz de demostrar, para poderle exigir al Estado mexicano esa verdad”.
–Algunos familiares le han dado validez a esas listas porque los nombres de sus familiares y las fechas de su desaparición coinciden con el documento–, se le insistió.
–Yo tengo otra experiencia. Yo tengo otros datos. Tienen una serie de imprecisiones. Por ejemplo, gente que la apresaron después dice que la tiraron al mar en un vuelo de la muerte antes.
“Por ejemplo alguien que lo apresaron en un caso hipotético un 5 de septiembre y ahí dice que lo tiraron en agosto. ¡Por favor!, es al contrario, es diferente a la información que nosotros tenemos. Entonces por eso nosotros tenemos que ser muy cuidadosos”.
Reveló que está a punto de concluirse una recomendación sobre el caso Ayotzinapa, pero no quiso revelar la fecha. “No le puede decir ahora, pero tiene que ser ya”.
Del 50 aniversario luctuoso de Lucio Cabañas dijo que el guerrillero es un baluarte.
“Es la memoria histórica de este país, de ese pueblo oprimido de Guerrero, olvidado que estaba y siempre en un estado muy precario de condiciones”.
“Es un ejemplo de muchos jóvenes y de muchos eruditos que quisiéramos que hubiera muchos Lucios Cabañas”, dijo.
En Chilpancingo
La presidenta de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), Rosario Piedra Ibarra informó que está trabajando “en una recomendación que pronto saldrá” sobre el caso Ayotzinapa.
Sin embargo evadió pronunciarse al respecto de los casos de desaparición, asesinatos y casos de feminicidio de los últimos meses en la entidad.
En atropelladas declaraciones a reporteros de distintos medios de comunicación, luego de recibir el doctorado Honoris Causa que la Universidad Autónoma de Guerrero UAG) le otorgó post mortem a su madre, la activista María del Rosario Ibarra de la Garza, la presidenta de la CNDH afirmó que se atienden las desapariciones en Guerrero y “en todas partes”.
Al final de la sesión solemne del Consejo Universitario en la cual recibió el título correspondiente, se le preguntó a Rosario Piedra la postura de algunos colectivos de familiares de desaparecidos que se pronunciaron en contra de que fuera galardonada en representación de su madre.
“Vengo al reconocimiento que le da esta universidad a mi madre, en otra ocasión”, fue la escueta respuesta de la presidenta de la CNDH, quien dijo lo mismo cuando se le preguntó sobre las acciones del órgano para atender las violaciones a derechos humanos en Guerrero.
Rosario Piedra se apresuró a abandonar el auditorio de la Rectoría, donde se realizó la sesión solemne, en busca del vehículo a cargo de su traslado pero no lo encontró de inmediato, por lo que varios reporteros la siguieron y continuaron interrogándola sobre la situación de la entidad, sin que la funcionaria respondiera.
En un principio, un hombre que portaba un chaleco con el logo de la CNDH intentó alejar a los reporteros e incluso empujó a algunos de ellos, quienes le reclamaron su actitud por tratarse de personal del órgano a cargo de la defensa de los derechos humanos. Tras el reclamo el hombre se alejó, mientras que los reporteros continuaron interrogando a Rosario Piedra.
La presidenta de la CNDH dijo estar “muy contenta por este reconocimiento que dan a mi madre, aquí con la universidad de Guerrero, muy agradecida, siempre la acompañé en su lucha”. Consideró que el título que recibió de la UAG es un “baluarte de dignidad”.
De las víctimas de desaparición, afirmó “estamos luchando por todos, porque en este país no exista la desaparición forzada, ese un deber de la Comisión y lo estamos haciendo”.
Mientras caminaba en búsqueda de su vehículo, a pregunta expresa sobre las acciones que se emprenden en Guerrero contestó “es muy largo, no podría explicarlo todo ahorita”.
“Como titular de la CNDH, ¿por qué no dar una declaración concisa?”, le preguntó una reportera y justificó “porque la tengo que dar en el contexto, ahorita vengo a un evento de reconocimiento a mi madre”.
Ante la insistencia de los reporteros, sin lograr encontrar su vehículo, finalmente dijo que acompañará a todas las familias de las víctimas de desaparición, incluidas las que vivieron la guerra sucia.
“La lucha de Lucio Cabañas fue en beneficio del pueblo de México y lo estamos reivindicando, yo estoy en esa reivindicación”, aseguró.
Por último, informó que se ha reunido con las madres y padres de los 43 estudiantes de la Normal Rural de Ayotzinapa desaparecidos “ya hicimos un informe sobre el caso Iguala y estamos trabajando en una recomendación que pronto saldrá”.
Durante los cerca de 4 minutos que duró la atropellada entrevista, la presidenta de la CNDH ignoró la mayoría de las preguntas que le hicieron los reporteros y se dirigía a sus asistentes constantemente preguntando, “dónde está la camioneta”, una que vez que la localizó se retiró del lugar.


