Integrantes de la colectiva Memoria, Verdad y Justicia de Acapulo pegan fichas de búsqueda en las instalaciones del Edificio Inteligente en Acapulco Foto: Jesús Trigo
Argenis Salmerón
Por segundo día, integrantes de la colectiva Memoria, Verdad y Justicia, realizaron en Acapulco la búsqueda del niño Luis Giovani Rodríguez Deaquino, desaparecido en Chilpancingo hace 11 años.
Este martes en la mañana, las mujeres buscadoras pegaron fichas de búsqueda en las instalaciones del llamado Edificio Inteligente.
Afuera del edificio, ubicado en la avenida Costera, los integrantes de la asociación también realizaron un mitin para que no retiren las fichas de búsqueda de las personas desaparecidas.
La dirigente de la asociación, Socorro Gil Guzmán, se quejó que no hubo acceso al penal de Las Cruces como parte del trabajo de búsqueda, porque los oficios no llegaron a tiempo.
Reclamó que la entrada a la cárcel estaba programada en la agenda de trabajo, y “más de las mujeres que vienen de otros estados a trabajar en la búsqueda, y por unos oficios que llegaron tarde, no nos dejaron pasar·.
“Se me hace mala onda por parte del director del penal de Las Cruces de que no nos haya dejado pasar, su protocolo de ellos es más importante que nuestra búsqueda”.
Consideró una grosería el acto, porque “si estábamos en el lugar con las autoridades y por un papel nada más, nosotros somos madres que buscamos una esperanza”.
“No íbamos solas, íbamos con Fiscalía y la Comisión de búsqueda, ¿a poco pasan por encima de ellos?”.
Aseveró que van a reprogramar la visita al penal, “queremos información de nuestros desaparecidos y es un plan de trabajo que no se puede saltar”.
Pidió que no quiten o rayen las fotografías pegadas afuera del inmueble o que “la arranque la misma Fiscalía especializada en desaparecidos”.
Exhortó a los aspirantes a candidatos a gobernador del estado respetar las fotografías de las personas desaparecidas y recomendó que se acerquen a las familias y ver las necesidades.
“Los aspirantes deberían tener en su agenda la desaparición forzada y vemos tristemente que no es así”, opinó.
Gil Guzmán informó que la jornada de búsqueda continuará en el municipio de Iguala dos días y uno en Taxco.
El lunes pasado comenzó la búsqueda en Semefo y pegaron fotografías en el acceso de playa Quebec, la que da acceso a playa El Morro.
La madre buscadora Socorro Gil Guzmán, espera como “el peor regalo” del Día de las Madres, este 10 de mayo, la confirmación de que unos restos que se encuentran depositados en el Servicio Médico Forense (Semefo) de Acapulco, sean los de su hijo, Jhonatan Guadalupe Romero Gil, desaparecido por policías municipales desde el 5 de diciembre del 2018 en playa Tlacopanocha de esa ciudad.
En declaraciones, antes de iniciar una jornada de búsqueda en Chilpancingo, con motivo de los 10 años de la desaparición del menor Luis Geovany Rodríguez Deaquino, desaparecido el 14 de junio del 2016 en la capital, la madre buscadora informó que sólo espera la confronta del ADN, pero que está segura, “así lo siento en mi corazón que sí es mi hijo”.
Gil Guzmán, representante de la colectiva Memoria Verdad y Justicia, ha buscado a su hijo Jhonatan Guadalupe Romero Gil durante seis años.
El joven tenía 25 años cuando policías municipales lo privaron de la libertad el 5 de diciembre del 2018 en playa Tlacopanocha de Acapulco.
En declaraciones a los medios de comunicación ayer, informó que tiene indicios “posiblemente positivos” de que sus restos se encuentran en las instalaciones del Servicio Médico Forense (Semefo) de Acapulco desde el 2022.
Romero Gil fue detenido y desaparecido por policías municipales el 5 de diciembre de 2018. El día que se lo llevaron iba a jugar futbol a la cancha de la CROM, cerca del Zócalo de Acapulco, recordó su madre.
“Ya tengo un probable positivo en el Semefo, estoy esperando los resultados, son restos que creo son los de mi hijo”, declaró e indicó que tiene la corazonada de que, sí es su hijo, “y, al final de cuentas, las pruebas de ADN nos lo van a confirmar nada más”.
Gil Guzmán dijo que, en estos días, para ella, la espera será “el peor regalo del 10 de mayo porque yo tenía la esperanza de que mi hijo estuviera vivo, pero ya sólo estoy en espera de las confrontas”, insistió.
Informó que los indicios los acaba de encontrar, pero que, en los registros y las fotografías de los restos, dicen que está desde el 2022 en el Semefo, sin embargo, cuestionó el dato, pues aseguró que está segura que no estaban a partir de ese año porque ha ido “muchísimas veces” al Semefo, “y siempre voy con mi hija y hemos revisado el libro desde el 2018”.
Agregó: “Voy tres veces por año y reviso todos los libros desde el 2018 y no estaban los restos de mi hijo, apenas los encontré en la última búsqueda que tuvimos el mes pasado; revisando los libros me encontré con los restos que coinciden con el cráneo de mi hijo”.
Explicó que su hijo tenía fractura de cráneo y falta de cráneo arriba de la ceja izquierda, “y pues los restos que me encontré tienen la misma fractura y la dentadura coincide mucho con la de él”.
Informó que todavía no le han dado datos de dónde fue encontrado el cráneo y cree que será hasta que le den los resultados de las confrontas.
Informó que le han dicho que los resultados de las confrontas tardarán de dos a tres meses, “la espera es bien difícil, repito, yo tenía la esperanza de que mi hijo estuviera con vida y que algún día me llamara o que yo lo encontrara, pero vivo”.
Dijo que los datos de quien podría ser su hijo los encontró los primeros días de abril, “fue algo bien difícil, me bloquee bastante, no supe qué hacer, de hecho, en su momento, yo no le dije a nadie, hasta después de que pasaron días le hablé al Ministerio Público para darle el número de la carpeta de investigación para que pidiera las confrontas de las pruebas de ADN”.
Concluyó: “Yo estoy segura y siento en mi corazón que sí es mi hijo porque nadie puede tener la misma fractura que traía él en la cabeza; tuvo un accidente cuando tenía 11 años y le hicieron una cirugía en su cabeza y le hacía falta un fragmento de cráneo arriba de la ceja izquierda, siento que sería demasiada coincidencia que alguien tenga la misma fractura”, insistió.
Integrantes de la Colectiva Memoria, Verdad y Justicia realizan pegas de fichas en el mercado de la colonia Los Angeles en Chilpancingo, como parte de la jornada de búsqueda del joven Jhonatan Guadalupe Romero Gil desaparecido en Acapulco en 2018 por presuntos policías municipales Foto: Jesús Eduardo Guerrero
Luis Daniel Nava
Chilpancingo
En el segundo día de la jornada de búsqueda del joven Jhonatan Guadalupe Romero Gil, ordenada por el Comité contra la Desaparición Forzada de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) al Estado mexicano, el colectivo Memoria, Verdad y Justicia y autoridades pegaron fichas en Chilpancingo y Tixtla.
La jornada continuará este miércoles en Iguala. El jueves y viernes la actividad se realizará en Acapulco donde la víctima desapareció hace ocho años.
A las 7 de la noche del 5 de diciembre de 2018, Jhonatan Guadalupe, de 25 años y recién graduado de la licenciatura en Derecho, salió de su domicilio para ir a jugar futbol a las canchas de la Confederación Regional Obrera Mexicana (CROM), frente al zócalo de Acapulco.
Junto a su amigo Carlos Ignacio Rojas Montes fueron detenidos y desaparecidos por presuntos policías municipales antes de llegar al deportivo.
De acuerdo con las primeras investigaciones, al siguiente día apareció el cuerpo de Carlos Ignacio. Según un video, elementos de la Policía Municipal de Acapulco arrojaron el cadáver del joven en la vía pública; sin embargo, el material desapareció de la carpeta de investigación en la fiscalía regional.
Días antes, Carlos Ignacio le había revelado a Jhonatan Guadalupe que el dueño del bar donde trabajaba lo obligaba a vender droga.
Familiares del joven Jhonatan Guadalupe Romero Gil, detenido-desaparecido por policías municipales el 5 de diciembre de 2018, conmemoraron ayer su cumpleaños número 34 en el Zócalo de Acapulco para “mantener viva su historia” Foto: Jesús Trigo
Ramón Gracida Gómez
Familiares de Jhonatan Guadalupe Romero Gil, detenido-desaparecido por policías municipales el 5 de diciembre de 2018, conmemoraron ayer su cumpleaños número 34 en el Zócalo de Acapulco para “mantener viva su memoria”.
Su madre Socorro Gil Guzmán y su hermana Nadia Romero Gil colocaron lonas con el rostro de Jhonatan en el kiosco y a las 2 de la tarde partieron un pastel acompañadas de activistas.
En declaraciones a reporteros, Gil Guzmán recordó que cuando fue desaparecido su hijo él estaba ejerciendo su profesión de abogado y el 5 de diciembre de 2018 iba en camino a la cancha de la CROM a jugar futbol.
“Era un joven muy alegre, muy pegado a la familia, le gustaba mucho estar en familia, le gustaba mucho visitar a su abuela, le encantaba pasar tiempo en el campo, en el pueblo”.
Dijo que la celebración pública de su cumpleaños es porque Jhonatan no está, “no está su cuerpo, no está él, no está presente, pero sabemos que está, que vive, que está presente y que de alguna manera nosotros vamos a seguir que está vivo en algún lugar”.
“Y pues que existe, que es parte de mi vida, de mi corazón, de mi familia y que pues hoy (lunes) no está presente, lo vamos a hacer presente, le vamos a partir su pastel, aunque no esté él y vamos a mantener viva su memoria”.
Subrayó que el acto de ayer fue para que “se entere el mundo completo si es necesario, que mi hijo fue detenido por policías municipales y a la fecha no encontramos justicia por ningún lugar, seguimos sin acceder a la justicia y tenemos que luchar con las mismas autoridades porque son las que nos obstruyen nuestras búsquedas”.
“Lejos de que ellos busquen, nos ayuden, hacer por lo menos el trabajo más fácil, nos lo hacen más complicado porque nos quitan las fotografías, ponerle cosas encima”.
Apenas el 8 de diciembre pasado, la madre de Jhonatan y también representante de la colectiva Memoria, Verdad y Justicia acudió a una reunión en el Ayuntamiento de Acapulco para exigir que las fotos ya no sean retiradas, como días antes había ocurrido durante la semana de actividades por el séptimo aniversario de la desaparición de su hijo.
En aquella semana, la madre buscadora denunció que policías municipales que participaron en la desaparición forzada de él y su amigo Carlos, encontrado un día después muerto en un terreno baldío, siguen vigentes.
Integrantes de la Fiscalía General del Estado (FGE), de la Comisión Estatal de Búsqueda de Personas en Guerrero, así como efectivos de la Guardia Nacional y de policías del estado, junto a familiares del menor de 15 años Dylan Omar, llevaron a cabo la primera búsqueda en la colonia Emiliano Zapata.
De acuerdo con información proporcionada por el padre del menor, Alejandro Duarte, este martes sostuvieron una reunión con el fiscal regional, Juan Jiménez, y otros funcionarios para ver el caso de búsqueda de su hijo desaparecido desde el 16 de octubre en la colonia y, posteriormente, hicieron una búsqueda a pie en varias calles de la colonia Emiliano Zapata.
Indicó que buscaron en terrenos baldíos y preguntaron a los vecinos si habían visto algo, pero lamentablemente les dijeron que no. “Hicimos una búsqueda por toda la zona de la Zapata y no encontramos nada. Hicimos una buena búsqueda de alrededor de dos horas, pero caminando. Nos metimos a terrenos baldíos, preguntamos a los vecinos. Todos hicieron su trabajo”, reconoció el padre del menor.
Sobre qué dijeron los vecinos, el señor Alejandro indicó que no vieron nada, pero si ven algo “nos van a avisar, es lo único que nos dicen”. Indicó que las autoridades tienen ya la última ubicación del celular y “la Fiscalía sigue revisando” por lo tienen que esperar los resultados.
Aunque ellos seguirán en la búsqueda con algunas actividades mientras esperan la información del avance que se tiene en la investigación. De acuerdo con la información que se dio el lunes durante la marcha en la avenida Costera, Dylan Omar fue visto en la colonia Flores Magón, alrededor de las 8 de la noche y que se encuentra a unos 15 minutos de la Emiliano Zapata donde vive el joven, luego de que fue a entregar una bocina prestada a casa de un amigo.
Como se informó el lunes, familiares, amigos y vecinos de Dylan Omar, de 15 años de edad, se manifestaron en la avenida Costera para exigir a las autoridades responsables la búsqueda del menor quien ya tiene cinco días desaparecido y donde ya se emitió un ficha de búsqueda.
La esposa del integrante del Cecop, Vicente Iván Suástegui Muñoz desparecido hace cuatro años, Samantha Valeria Colón Morales, y sus hijas pegan una ficha de búsqueda en el Asta Bandera Foto: Jesús Trigo
Ramón Gracida Gómez
A punto de cumplirse cuatro meses de la desaparición de Alfonso Bibiano Chona, su madre Adulfa Chona González no ha recibido la sábana de llamadas por parte de la Fiscalía General del Estado (FGE) para continuar con la investigación de su paradero.
En declaraciones a reporteros después del mitin en el Asta Bandera por el cuarto aniversario de la desaparición de Vicente Iván Suástegui Muñoz, la madre del joven desaparecido denunció que empleados de la FGE sólo le dice “ya van a llegar, pero no sé cuándo, todavía no me las entregan, no hay nada sobre mi hijo”.
Bibiano Chona fue visto por última vez el 14 de abril pasado, a las 6:33 de la tarde le mandó un audio telefónico a su esposa informándola de que dejaría su camioneta en la avenida Costera, frente al extinto bar McCarthy’s en la colonia Costa Azul.
La cámara del C-4 muestra que “mi hijo se baja de la camioneta, pero ya no se ve nada más después”.
Para la investigación de su paradero, la sábana de llamadas es importante porque “me dicen que ahí se va a ver con quién fue la última vez que tuvo comunicación”.
La FGE le pide a Adulfa Chona que espere, pero ella sabe que otras madres buscadoras han recibido los registros telefónicos en una semana “y de mi hijo ya va para cuatro meses y no ha llegado”.
En una entrevista el 21 de abril, Adulfa Chona indicó que su hijo estudió Criminología, pero el hombre que actualmente tiene 32 años ejerce el oficio de mariachi desde los 17 años, cuando estudiaba la preparatoria; toca la vihuela, el guitarrón y la guitarra, pero evita los fierros le generan granos en la piel.
Al día siguiente de la desaparición de Alfonso Bibiano, su esposa y su mamá acudieron a las oficinas de la Fiscalía General de la República (FGR) ubicadas en la calle Mar Mediterráneo, fraccionamiento Las Anclas, frente a la terminal de autobuses de Estrella de Oro, donde dieron su nombre y el guardia les dijo que si estaba ahí, las dejarían pasar.
Esperaron y entraron, y la esposa del desaparecido preguntó que eso significaba que sí estaba y el guardia le contestó: “pues si las estoy haciendo pasar es porque está”, rememoró Adulfa Chona; sin embargo, otra trabajadora le dijo que no estaba.
La ficha de búsqueda de la FGE indica que Alfonso Bibiano mide 1.70 metros; tiene tez moreno claro; ojos medianos café claros; cabello negro, corto y lacio; y de señas particulares “cicatriz de forma lineal de aproximadamente 10 centímetros en pie derecho en la parte frontal”.
Socorro Gil madre del joven desaparecido Jonathan Guadalupe Romero Gil, durante la búsqueda en los cerros que colindan con la colonia Ampliación Simón Bolívar Foto: Carlos Carbajal
Ramón Gracida Gómez
Jhonatan Guadalupe Romero Gil fue desaparecido el 5 de diciembre de 2018 por policías municipales y ayer familiares, activistas y autoridades realizaron acciones de prospección en los cerros de la marginada colonia Ampliación Simón Bolívar, de la zona suburbana de Acapulco, sin la presencia de la Fiscalía General del Estado (FGE), “omisa” a la solicitud de participación.
Por tercer día consecutivo, su madre Socorro Gil Guzmán lo buscó entre los matorrales de esta recóndita parte del municipio “porque nos dan puntos, nos mandan ubicaciones y mientras yo no encuentre a mi hijo, punto que me den, punto que tengo que descartar”, dijo a El Sur.
La colonia Ampliación Simón Bolívar se encuentra más arriba de la Emiliano Zapata, en el punto más lejano de la entrada a este segundo asentamiento por la calle 14, vía recta después convertida en un laberinto de curvas y subidas que dan muestra de la irregularidad de las viviendas precarias que pueblan esta parte de Acapulco.
El convoy de camionetas de la Comisión Nacional de Búsqueda (CNB), la Comisión Estatal de Búsqueda de Personas (CEBP), la Guardia Nacional, la Policía Estatal y el Ministerio Público de la Fiscalía General de la República (FGR), se introdujo por la calle en la que termina la ruta de camionetas pasajeras Zapata-Simón Bolívar y paró en un camino de terracería.
Salvo la presencia de unas cuantas personas que caminaban hacia el área pavimentada, las últimas casas de la colonia Ampliación Simón Bolívar, la mayoría de techos de lámina y con patios alambrados, parecían estar vacías, pero el área tiene antecedentes de hallazgos de restos humanos.
“Lo encontremos o no, nosotras tenemos que subir a descartar esos lugares, siempre pensando positivo, pensando que pues vamos a encontrar, a lo mejor no a mi hijo, pero alguien más”, explicó Gil Guzmán, quien ha estado acompañada durante la jornada por su hija Nadia, sus compañeras de la colectiva Memoria, Verdad y Justicia que encabeza, familiares de desaparecidos de otros estados e integrantes de la Brigada Humanitaria de Paz Marabunta.
Esta es la segunda jornada de búsqueda en julio de Jhonatan Guadalupe a raíz de la presión de la Acción Urgente declarada por el Comité contra la Desaparición Forzada de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) al Estado mexicano, al que le requiere “continuar la indagatoria sobre el alegado involucramiento de los 9 policías miembros de la patrulla 388”.
La última vez que a la colectiva le fue autorizada una búsqueda fue en septiembre de 2023, cuando encontraron 17 cuerpos en el poblado de Carabalí, “no siempre corremos con la misma suerte de que los puntos sean certeros y que sean reales, no sabemos por qué la gente nos da puntos, por darlos o porque ya tiene mucho tiempo”.
Ayer, la primera crítica de Gil Guzmán a las autoridades presentes fue la “poca” seguridad provista por escasos integrantes de las instituciones del Estado mexicano enviados a resguardar el perímetro y la ausencia de la Secretaría de Marina (Semar).
Tampoco apareció la Unidad Canina de la FGE que fue solicitada y que fue tan necesitada para aquellos pozos de sondeo que fueron excavados con pico y pala por familiares, autoridades y activistas, entre ellos Bolívar Darío Rojas Rivas, quien busca justicia por el asesinato de su madre, la médica Adela Rivas Obé.
Específicamente en dos puntos se excavó más de un metro de profundidad porque la varilla que introducen para luego oler posibles rastros fétidos de restos humanos se hundía con facilidad, lo que daba a entender que la tierra fue removida por personas; al final se concluyó que pudieran ser inacabados pozos de agua.
“Yo sé que no soy la única que está buscando, que está en campo, tal vez hay más colectivos buscando, pero no se vale que se lleven los caninos a un solo lugar y que a nosotros no nos puedan prestar canino”.
El esfuerzo de sacar tierra, removerla y volver a meterla cuando se descarta el punto sospechoso de fosa clandestina, es mayúsculo y más en esta temporada de altas temperaturas, con un calor que no tuvo piedad para los participantes de la búsqueda de ayer.
Los 15 buscadores se dividieron en pequeños grupos para abarcar lo más posible el extenso terreno de matorrales que se avizoraba en el panorama; “la idea es limpiar este cerro”, dijo una integrante de la CNB a su compañero sin especificar los innumerables metros cuadrados de arduo trabajo en el porvenir.
La actividad de este miércoles empezó a las 10 de la mañana y terminó a la 1 de la tarde, fue el día más tranquilo de los tres, el lunes y el martes fueron “demasiados intensos, caminamos mucho, subimos hasta allá arriba al cerro y anduvimos descartando”, dijo Gil Guzmán antes de arengar a sus compañeras con la consigna: “¡Vivos se los llevaron, vivos los queremos!”.
Ayer en la mañana inició una nueva jornada de búsqueda en el parque nacional El Veladero del joven Jhonatan Guadalupe Romero Gil, joven desaparecido desde el 5 de diciembre de 2018 tras ser detenido por la Policía Municipal.
En declaraciones a reporteros en el Asta Bandera, la señora Socorro Gil Guzmán, integrante de la colectiva Memoria, Verdad y Justicia, explicó que esta jornada se llevará a cabo en la zona del cerro del Carabalí, pese a diversas irregularidades denunciadas por miembros de las familias de personas desaparecidas.
Gil Guzmán señaló que hay inconformidad con la forma en que la Comisión Nacional de Búsqueda (CNB) ha manejado las jornadas de investigación.
Añadió que pese a las altas temperaturas de la región, la CNB haya fijado el inicio del operativo a una hora en la que ya es difícil trabajar en campo debido al intenso calor.
“Nos citaron muy tarde, no nos tomaron en cuenta para planear la búsqueda y ya habían decidido el horario y el lugar sin consultarnos”, se quejó.
Declaró que se trata de una búsqueda federal, autorizada tras la “presión” ejercida por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y por un amparo interpuesto por la familia. La CNB insistió en que la operación se hará de manera individual, buscando hacer procesos de investigación por cada persona desaparecida y no colectiva.
Pero, afirmó que junto a otras familias rechazaron esta imposición y se organizaron para garantizar la participación de familias de otros estados como Morelos, Ciudad de México, Veracruz y la ciudad de Chilpancingo.
“Nosotras mismas conseguimos los recursos para alimentación y hospedaje. Las compañeras cubren su transporte, pero todo lo demás corre por cuenta de la colectiva y de la familia de Jhonatan”, acotó.
Criticó que constantemente se enfrentan distintas trabas por parte de las autoridades federales para que estas búsquedas se lleven a cabo de manera digna, segura y coordinada con las víctimas.
Informó que la búsqueda de su hijo se extenderá hasta el próximo viernes y continuará días después durante la semana del 21 al 25 de julio.
Precisó que esta es la primera búsqueda que se hace específicamente por Jhonatan Guadalupe, la familia había solicitado operaciones desde diciembre pasado. (Argenis Salmerón).
Fotos de la búsqueda de Vicente Iván Suástegui Muñoz ayer en la colonia el PRI, en la parte alta de la Unidad Habitacional El Coloso Foto: Cortesía Samantha Valeria Colón Morales
Ramón Gracida Gómez
Durante la búsqueda del integrante del Consejo de Ejidos y Comunidades Opositoras a la Presa La Parota (Cecop), Vicente Iván Suástegui Muñoz, fueron encontrados restos óseos humanos en la colonia del PRI, en la parte alta de la Unidad Habitacional El Coloso.
Vía telefónica, la esposa del activista desaparecido, Samantha Valeria Colón Morales, informó del hallazgo ayer en la tarde como parte de la jornada de búsqueda que comenzó el lunes pasado.
Indicó que los restos óseos fueron hallados en superficie en la colonia del PRI, una de las colonias más altas de la zona de la unidad habitacional de la zona oriente del municipio.
La operación de búsqueda es coordinada por la Comisión Estatal de Búsqueda de Personas e integrantes de la Secretaría de Marina, la Guardia Nacional y la Policía Estatal resguardaron durante la acción a la familiar de la víctima de desaparición forzada el 5 de agosto de 2021.
También participaron la Fiscalía Especializada en Delitos Graves y la Unidad Canina de la Fiscalía General del Estado (FGE), la Unidad Canina no participó en el primer día de la búsqueda y la Secretaría de la Defensa Nacional tampoco se ha incorporado a los recorridos pese a los oficios que se les giran, criticó Colón Morales.
La jornada de búsqueda se extiende hasta el sábado, el primer día fue hecha en la colindancia de la colonia La Providencia y el parque nacional El Veladero, a cinco minutos en automóvil del mercado de la colonia 20 de Noviembre, donde también han hallado huesos humanos expuestos a la intemperie.
Por la desaparición de Vicente Suástegui han sido sentenciados cuatro hombres, apenas la semana pasada uno de ellos, Sandoval Gazga, alias La Yegua, recibió la condena mínima por el delito de desaparición de 25 años.
De acuerdo con las pruebas presentadas durante los juicios, los cuatro detenidos participaron en la desaparición de Vicente Suástegui en la colonia Ciudad Renacimiento, el activista fue entregado en la noche en el motel Tres Palos a Pedro Santos Cruz, el comandante Pino de la Policía Ciudadana de la Unión de Pueblos y Organizaciones del Estado de Guerrero (UPOEG).
Familiares y defensores de Vicente Suástegui han insistido en que se ejecute la orden de aprehensión contra esta quinta persona, identificada desde las primeras semanas transcurridas tras la desaparición.
La búsqueda en campo de esta semana es la segunda del año y es hecha a un par de meses de cumplirse cuatro años de la desaparición del integrante del Cecop.
La esposa del luchador social desaparecido Vicente Iván Suástegui Muñoz, Samantha Colón, y el abogado del Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan Rogelio Teliz en entrevista que ofrecieron después de la sentencia contra un implicado en la desaparición de Vicente, en los juzgados del Centro Integral de Justicia del Estado ubicados en la Zona Diamante de Acapulco Foto: Carlos Carbajal
Ramón Gracida Gómez
Ayer, el cuarto sentenciado por la desaparición del integrante del Consejo de Ejidos y Comunidades Opositoras a la Presa La Parota (Cecop), Vicente Iván Suástegui Muñoz, Felipe Sandoval Gazga, alias La Yegua, recibió la condena mínima de 25 años, la mitad de la condena máxima de 50 años que solicitaron familiares y defensores de la víctima.
La audiencia de individualización de sanciones y reparación del daño se llevó a cabo en la tarde de este jueves en el Juzgado de Control del Distrito de Tabares ubicado en el poblado de La Poza, en la zona Diamante, la cita fue a las 4 de la tarde y se alargó por más de dos horas.
El martes pasado, el juez Jorge Luis Galán emitió un fallo de condena a Sandoval Gazga, pero sería hasta el viernes que daría a conocer la pena, la cual ascendió a 25 años, informó a El Sur la esposa de Vicente Suástegui, Samantha Valeria Colón Morales, al concluir la audiencia.
Fue la pena mínima, “nosotros hubiéramos querido que hubiera sido una pena máxima porque creemos que los delitos de desaparición forzada son delitos graves, delitos de lesa humanidad y que deben de ser castigados, pero bueno, el juez a su criterio lo hizo y le dio una pena de 25 años”.
No van a apelar, “lo que sí creemos y yo siempre lo he dicho, que así sean 50, 100, creo que para nosotros no va a ser suficiente nunca mientras no encontremos a Vicente, no va a haber una sentencia que nosotros nos pueda calmar o nos pueda dar esa tranquilidad que nosotros anhelamos, que es encontrar a Vicente”.
Colón Morales dijo que ha sido un proceso “muy desgastante y la verdad, lo que nosotros queremos es justicia, es encontrar a Vicente y mientras no lo encontremos, yo creo que no vamos a quitar el dedo del renglón, exigiendo que Vicente aparezca”.
Informó que el lunes empezará una nueva jornada de búsqueda que se extenderá hasta el 14 de junio en distintos puntos de Acapulco y que consistirá en la segunda jornada del año en curso, recordó que en 2024 se hizo un calendario por medio de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), pero en 2025 “no se han dado las condiciones”.
“Nos dificulta sí un poco que no haya un calendario porque nosotros tenemos que estar pidiendo las búsquedas cada mes, tenemos que estar girando los oficios, tenemos que estar yendo a Chilpancingo, tenemos que estar haciendo varias cosas para poder obtener las búsquedas”.
El abogado del Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan, Rogelio Téliz García, indicó que pedían la pena máxima de 50 años que estipula la Ley General de Desaparición de Personas, pero le dieron 25 años, al igual que otros dos sentenciados, Jorge Eduardo García Ramírez, alias El Junior, y José Luis Carrera Vázquez, alias El Galleta, quienes apelaron, posiblemente en tres meses resuelva la Sala Penal Unitaria ubicada de Caleta que estudia el recurso jurídico.
El único que ha aceptado su responsabilidad desde el inicio es Juan Carlos Valenzuela Herrera, alias El Brillo, quien purga una sentencia de 13 años con 8 meses.
Téliz García dijo que es una sentencia que los deja “contentos, no en su totalidad porque realmente lo que hubiéramos querido es una pena máxima, sin embargo, están los recursos legales que pudiéramos agotarlos en algún momento si lo consideramos pertinente”.
Entonces, es un logro a medias porque por un lado está la justicia y por el otro lado la búsqueda, han logrado el 50 por ciento con las sentencias, pese a que los sentenciados niegan su participación, como Sandoval Gazga, quien ayer negó en la audiencia que él no cometió el delito, “que él ni siquiera conoce a la víctima, que a los otros coacusados los conoció en el penal; ésa es una estrategia que todos tienen”.
Indicó que la sentencia emitida ayer cierra todos los procesos de los cuatro detenidos, “lo que sigue faltando es el responsable directo, que es Pedro Santos Cruz (el comandante Pino de la Policía Ciudadana de la Unión de Pueblos y Organizaciones del Estado de Guerrero (UPOEG)), y que el estado y que la Policía Ministerial no ha ejecutado la orden de aprehensión”.
Consideró que es “grave” que a casi cuatro años no lo hayan detenido y mencionó que hoy volvieron a recordarle a los fiscales de la orden de aprehensión pendiente en contra de Santos Cruz, quienes contestaron que “la policía está haciendo su trabajo, pero más allá no nos dice nada”.
El abogado de Tlachinollan afirmó que la organización de derechos humanos seguirá empujando los temas de búsqueda y de seguridad exhortando al Estado para que se los garantice a las víctimas.