Integrantes de la colectiva Memoria, Verdad y Justicia de Acapulo pegan fichas de búsqueda en las instalaciones del Edificio Inteligente en Acapulco Foto: Jesús Trigo
Argenis Salmerón
Por segundo día, integrantes de la colectiva Memoria, Verdad y Justicia, realizaron en Acapulco la búsqueda del niño Luis Giovani Rodríguez Deaquino, desaparecido en Chilpancingo hace 11 años.
Este martes en la mañana, las mujeres buscadoras pegaron fichas de búsqueda en las instalaciones del llamado Edificio Inteligente.
Afuera del edificio, ubicado en la avenida Costera, los integrantes de la asociación también realizaron un mitin para que no retiren las fichas de búsqueda de las personas desaparecidas.
La dirigente de la asociación, Socorro Gil Guzmán, se quejó que no hubo acceso al penal de Las Cruces como parte del trabajo de búsqueda, porque los oficios no llegaron a tiempo.
Reclamó que la entrada a la cárcel estaba programada en la agenda de trabajo, y “más de las mujeres que vienen de otros estados a trabajar en la búsqueda, y por unos oficios que llegaron tarde, no nos dejaron pasar·.
“Se me hace mala onda por parte del director del penal de Las Cruces de que no nos haya dejado pasar, su protocolo de ellos es más importante que nuestra búsqueda”.
Consideró una grosería el acto, porque “si estábamos en el lugar con las autoridades y por un papel nada más, nosotros somos madres que buscamos una esperanza”.
“No íbamos solas, íbamos con Fiscalía y la Comisión de búsqueda, ¿a poco pasan por encima de ellos?”.
Aseveró que van a reprogramar la visita al penal, “queremos información de nuestros desaparecidos y es un plan de trabajo que no se puede saltar”.
Pidió que no quiten o rayen las fotografías pegadas afuera del inmueble o que “la arranque la misma Fiscalía especializada en desaparecidos”.
Exhortó a los aspirantes a candidatos a gobernador del estado respetar las fotografías de las personas desaparecidas y recomendó que se acerquen a las familias y ver las necesidades.
“Los aspirantes deberían tener en su agenda la desaparición forzada y vemos tristemente que no es así”, opinó.
Gil Guzmán informó que la jornada de búsqueda continuará en el municipio de Iguala dos días y uno en Taxco.
El lunes pasado comenzó la búsqueda en Semefo y pegaron fotografías en el acceso de playa Quebec, la que da acceso a playa El Morro.
Integrantes de la Colectiva Memoria, Verdad y Justicia colocan fichas de búsqueda de personas desaparecidas en diferentes tramos de la carretera Acapulco-Zihuatanejo Foto: El Sur
Redacción
La representante de la Colectiva Memoria, Verdad y Justicia, Socorro Gil Guzmán, lamentó que el gobierno federal, que preside Claudia Sheinbaum Pardo, haya “rasurado” las cifras de desapariciones en México, así como que sigan siendo escasos e insuficientes los recursos para buscar a los desaparecidos.
“Son mucho más las personas desaparecidas y es lamentable y deja mucho que decir, porque en el sexenio de Andrés Manuel rasuró y negó las cifras, y Claudia volvió a hacer los mismo, tiene otras cifras. No sabemos si son las que ella tiene o son las que ellos quieren que tenga Claudia Sheinbaum”, señaló Gil Guzmán, antes de partir a la jornada de búsqueda de su hijo Jonathan Guadalupe. Socorro Gil también informó en entrevista que por primera vez en Acapulco, en la zona poniente, en la carretera Acapulco–Zihuatanejo, se colocaron las fichas de búsqueda de 44 desaparecidos, con el objetivo también de que los turistas visibilicen las desapariciones forzadas.
La mañana de este viernes informó que como colectivo saben que son más de 132 mil personas desaparecidas en México y que mientras el gobierno federal no quiera aceptar la realidad de las cifras el delito seguirá afectando a la sociedad.
Destacó que como colectiva tienen conocimiento de que la Organización de las Naciones Unidas (ONU) decretó como crímenes de lesa humanidad con indicios de participación del Estado mexicano a la desaparición forzada.
Durante la jornada de búsqueda en la zona poniente de Acapulco participaron 13 mujeres de la colectiva, personal de las comisiones de derechos humanos tanto nacional como estatal y elementos de la Guardia Nacional, quienes les custodiaban. En el punto de partida donde se concentraron se acercaron algunas personas para regalarles aguas, sueros y otras bebidas en manifestación de apoyo.
Actualmente las buscadoras traen consigo fichas de búsqueda de 44 personas, de las cuales solicitaron cien copias de cada una, pero aseguró la representante que “algunas nos las negaron, algunas nos dieron 100, algunas 50, pero sí fueron más de cuatro mil fichas las que nos dieron”.
Gil Guzmán contó que otras personas que no pueden unirse a las jornadas de búsqueda les depositan o transfieren recursos económicos para la compra de alimentos, herramientas y para los traslados. Y es que sólo cinco de las 13 mujeres cuentan con el apoyo de la Comisión Nacional de la Víctimas de Desaparición Forzada.
Finalmente reiteró el llamado a la sociedad a no normalizar las desapariciones y los asesinatos y al gobierno.
Integrantes de la colectiva Memoria, Verdad y Justicia pegaron este martes fotografías en las jardineras del Zócalo de Acapulco y exigieron al Ayuntamiento que no las quite y preguntaron: “¿Por qué tenemos que esconder algo que estamos viviendo todos los días las familias que tenemos un familiar desaparecido?”.
Además, pegaron en las columnas de los edificios alrededor del lugar, así como en postes del camellón e informaron que también pagarían en el área de Caleta.
Desde las 9 de la mañana las madres de familia empezaron a pegar más de un centenar de fotografías de personas desaparecidas en Guerrero, aunque comentaron que la mayoría son de Acapulco.
Socorro Gil Guzmán, madre de Jhonatan Guadalupe Romero Gil, detenido-desaparecido el 5 de diciembre del 2018 por policías municipales, dijo que esperan que el Ayuntamiento no las retire, como hizo con las del kiosco para la Feria Internacional del Libro de Acapulco (FILA).
“Nosotros queremos hacerle un llamado al Ayuntamiento para que respete, aunque lo niegue, a nosotros nos han dicho que son ellos los que quitan o rompen las fotos” y eso sucedió también cuando inició la FILA donde se lavaron las manos y dijeron que quienes las retiraron fueron los que estaban organizando el acto, pero “hasta ahora no hemos escuchado ningún pronunciamiento de dichas personas y nosotros todavía estamos esperando que nos digan por qué quitaron las fotografías”.
Señaló que por qué tienen que esconder los hechos y que “sabemos que no se detienen, que cada día desaparecen más personas”.
Informó que van a pegar fichas en diferentes partes de Acapulco y que mañana inciarán su búsqueda en las instalaciones del Servicio Médico Forense (Semefo) y el jueves en el penal de Las Cruces.
Explicó que en la visita al Semefo revisan las fotografías que tienen, pues los restos no los dejan ver, para ver si reconocen algo y los checan desde el mes y año de su desaparición hacia adelante.
En la cárcel visitan a los presos y les dan pláticas de sensibilización y les piden que sí saben de alguan persona, de alguna fosa, porque se sabe que algunos están con otros nombres y edades, que los tienen aislados, y quién más para dar esa información que los que están ahí, por eso les piden que ayuden de esa manera y comentó que en algunos estados se han encontrado a personas desaparecidas en las cárceles.
Explicó que hoy y el jueves son rastreos en vida que le dieron en la Comisión de Búsqueda por su hijo y por otras personas donde por cada persona pidieron 50 fotografías.
Agregó que se les dio transporte y las fotografías para la búsqueda, pero no la seguridad y que estaba con ellas un agente de la Fiscalía General de la República (FGR), quien les dijo que por más que se trató de comunicar con la Guardia Nacional no llegaron.
Le preguntaron si iban a participar en la elección del 1 de junio para jueces, magistrados y ministros a quienes se ha señalado de corrupción ante la desaparición forzada, indicó que no podía hablar por el grupo, pero sí de manera personal donde precisó que no va votar porque “no pienso participar en esos disparates. Hasta donde estoy informada no nos va a beneficiar en nada”.
La exposición de fotografías de personas desaparecidas realizada por los integrantes de la colectiva Memoria, Verdad y Justicia en el Malecón de Acapulco el sábado, en donde también conmemoraron su tercer aniversario Foto: Carlos Carbajal
Aurora Harrison
Integrantes de la Colectiva Memoria, Verdad y Justicia el sábado conmemoraron tres años de visibilizar con exposiciones y protestar por la política de Estado que agobia a más de 127 mil familias de personas desaparecidas en México y reprochan que autoridades encargadas de la investigación no esclarezcan las carpetas.
El sábado montaron una exposición de fotografías de personas desaparecidas en el Malecón, frente al Zócalo, y antes estuvieron en el Muro de los Desaparecidos, que se encuentra a un costado de la Catedral de Nuestra Señora de la Soledad; ahí leyeron un pronunciamiento por estos tres años que llevan haciendo exposiciones de fotos de rostros de personas desaparecidas.
Una de las madres que tiene una hija desaparecida desde el 2018, Rocío Méndez, dijo que salen a buscar a sus hijos porque los responsables de la crisis humanitaria en México no lo hacen porque no les interesa lo que pase con las familias, “si no protestamos, si no salimos a la calle y gritamos que nos faltan nuestros familiares”.
“Necesitamos buscarlos porque el Estado, las instituciones creadas para eso no los buscan, sólo simulan, sólo aparentan, se toman la foto para tener una imagen ante la opinión pública nacional e internacional de que en México no pasa nada, pero vive una grave crisis humanitaria, expresada en desaparición forzada de personas”, dijo.
Sostuvo que las autoridades han querido borrar de la memoría pública a 127 mil personas, que están siendo esperadas por sus seres queridos.
“Han querido que nos olividemos de ellas, de ellos, han querido que no les menciones, pero el recuerdo, la memoría no se compra, no se vende, se hace y se construye día a día, trayendoles al aquí, al ahora, recordándoles, nombrandoles en todo lugar, en todo momento y en todo espacio privado y espacio público”, dijo.
La representante de la agrupación, Socorro Gil Guzmán, madre de Jhonatan Romero Gil, que fue detenido y desaparecido por policias municipales, dijo que llevan tres años continuos a pesar de las contingencias ambientales, “les buscamos en vida, en cárceles, en hospitales, en situación de calle, en campo, en basureros, en cerros”.
Agregó que “continúa aumentando el número de personas desaparecidas forzadamente en diferentes circunstancias en todo el país, 23 mil 67 al 28 de febrero de 2025, segu?n cifras oficiales, sin que las autoridades hagan lo necesario
para detener esta pra?ctica inhumana, ante la incapacidad de detener o por lo menos disminuir este crimen de Estado considerado por la comunidad internacional de los derechos humanos como delito de lesa humanidad”.
Socorro Gil dijo que como madre de víctimas van a seguir buscando por su cuenta, porque el trabajo que debería de hacer las autoridades no lo hacen, por el contrario les niegan los recursos para hacer trabajo de búsqueda en vida y forense.
Recordaron que ya hay una Ley General en Materia de Desaparición forzda de Personas, que entró en vigor el pasado 16 de enero del 2018, pero no hay avances en su aplicación, más bien hay retrocesos, por ello reiteran que el Estado es responsable por omisión.
“Siguen desapareciendo personas en todo el pai?s, principalmente jovenes y hoy suman ma?s de 127 mil personas desaparecidas”, indicó otra de las integrantes que leyó el pronunciamiento y mencionó que el Estado trata de invisibilizar a las familias que buscan a sus seres queridos, por ello es que salen a las calles, plazas públicas para “mostrar que esta pra?ctica inhumana no se detiene y que aumenta di?a con di?a”.
Solicitaron que se les finquen responsabilidades a los agentes del Ministerio Público que se nieguen a levantar las denuncias inmediatamente y no quieran aplicar los protocolos homologados de bu?squeda y de investigacio?n ya existentes.
“Que haya bu?squedas para las colectivas y los colectivos de familiares que son las que han encontrado fosas clandestinas y lograr dar con el paradero de muchas de las personas desaparecidas”, decía en el pronunciammiento que leyeron.
Además se solidarizaron con los familiares del vocero del Consejo de Ejidos y Comunidadesa a la Presa La Parota, Marco Antonio Suástegui Muñoz, quien falleció tras los impactos de bala que recibió cuando fue atacado cerca de playa Icacos.
Socorro Gil dijo que en lo que va del año se han sumado 10 nuevos integrantes a la colectiva que son familiares de igual número de personas que desaparecen.
Durante las actividades que efectuaron para conmemorar los tres años, se hicieron lecturas poéticas, performance, puestas en escena para que los ciudadanos proporcionen alguna información que les pueda servir para encontrar a sus seres queridos.
La ficha de desaparición del joven Christian Bustos Camero Foto: El Sur
Ramón Gracida Gómez
Cada vez que Emma Bustos Camero acude a la Fiscalía General del Estado (FGE) para preguntar por la investigación de la desaparición de su hermano Christian Bustos Camero ocurrida el 28 de diciembre de 2012 en Acapulco, recibe malos tratos por parte de los funcionarios, “me dicen de cosas, que yo voy por dinero, pero ellos no hacen nada”.
Aquel día, Christian, entonces de 20 años y recién llegado de Estados Unidos, estaba en el sitio de taxis colectivos blanco con amarillo de la Plaza Sendero, ubicada en la carretera Cayaco-Puerto Marqués, uno de ellos era de su propiedad y era su fuente de ingresos para sostener a su familia.
Testigos narraron a sus familiares que una camioneta blanca se estacionó al lado del taxi de Christian y dos hombres encapuchados bajaron a los pasajeros y a él “lo encapucharon y a la fuerza lo subieron a la camioneta y se lo llevaron”.
Los primeros dos días sus compañeros taxistas lo buscaron y el 30 de diciembre familiares pusieron una denuncia, mismo día en el que uno de los hermanos de Christian recibió una llamada pidiendo rescate.
A la par, una camioneta tras otra se estacionaba afuera de la casa de la mamá de Christian; el pago fue hecho, pero Christian no fue entregado en el punto donde sus captores dijeron que estaría.
La FGE “no hizo absolutamente nada” y los hermanos de Christian, que también son taxistas, fueron amenazados, “se les paraban camionetas en frente, se les atravesaban, a mi hermano Andrés y a Hugo les decían que se abrieran, que dejaran eso así como estaba si no querían que les pasara lo que le había pasado a mi hermano”.
La familia decidió salir de Acapulco “y desde ese tiempo nosotros no hemos sabido nada de la Fiscalía, no supimos nada”.
El año pasado, Emma Bustos se incorporó a la Colectiva Memoria, Verdad y Justicia que encabeza la madre buscadora Socorro Gil Guzmán porque una compañera de la iglesia a la que acude tiene un hijo desaparecido y es integrante del grupo de familiares que realiza una exposición fotográfica una vez al mes en el Zócalo de Acapulco, entre otras actividades de denuncia y búsqueda.
“Cuando yo fui a la Fiscalía no me decían nada, yo fui a preguntar por la carpeta de mi hermano y empezó doña Socorro a orientar de cómo pedir las cosas, y se volvió a abrir la carpeta”.
Sin embargo, “los del Ministerio Público me trataron horrible, horrible, porque me pedían en Chilpancingo unos papeles; decían que yo nada más quería sacar papeles para obtener dinero, para sacar dinero del gobierno y delante de las personas me insultaban”.
Emma Bustos le contó a la representante de la organización que ya no quería regresar porque “siempre que voy me tratan mal, me dicen de cosas, que yo voy por dinero, pero ellos no hacen nada, nunca fueron a Plaza Sendero, permiso para ver las cámaras, qué pasó con mi hermano, cómo fue que se lo llevaron y hasta la vez no han hecho absolutamente nada”.
Volvió a ir a la FGE junto con Gil Guzmán, quien habló con integrantes de la Comisión de los Derechos Humanos del Estado de Guerrero (CDHEG) y lograron que la hermana de Christian Bustos fuera atendida.
Aun así, el “licenciado Omar” de la FGE siempre le da la misma respuesta: “que no han encontrado nada, que cuántos años tiene, que por qué no hicimos nosotros todo ese proceso, que por qué nos fuimos, que por qué no seguimos con la investigación, pero le digo: ese trabajo es de ustedes, no es de nosotros, entonces qué apoyo tenemos nosotros si no nos apoyan ustedes”.
Con voz entrecortada, Emma Bustos describió a su hermano Christian como un hombre que “no fumaba, no tomaba, no tenía vicio, nada, era una persona que no le faltaba el respeto a nadie y digo, por qué el gobierno no hace nada por encontrar a nuestros familiares”.
El Sur publicó el lunes pasado que dentro de la fosa común del cementerio El Palmar se encuentran cientos de cadáveres sin ser identificados que fueron enterrados entre 2006 y el 2015; Emma Bustos dijo que ninguna autoridad le ha comentado sobre la fosa y pidió tener más información por si existe o no un “indicio” de que los restos de su hermano se encuentren ahí.