Conmemoran en el Zócalo el cumpleaños 34 del desaparecido Jhonatan Guadalupe Romero

Familiares del joven Jhonatan Guadalupe Romero Gil, detenido-desaparecido por policías municipales el 5 de diciembre de 2018, conmemoraron ayer su cumpleaños número 34 en el Zócalo de Acapulco para “mantener viva su historia” Foto: Jesús Trigo

Ramón Gracida Gómez

Familiares de Jhonatan Guadalupe Romero Gil, detenido-desaparecido por policías municipales el 5 de diciembre de 2018, conmemoraron ayer su cumpleaños número 34 en el Zócalo de Acapulco para “mantener viva su memoria”.
Su madre Socorro Gil Guzmán y su hermana Nadia Romero Gil colocaron lonas con el rostro de Jhonatan en el kiosco y a las 2 de la tarde partieron un pastel acompañadas de activistas.
En declaraciones a reporteros, Gil Guzmán recordó que cuando fue desaparecido su hijo él estaba ejerciendo su profesión de abogado y el 5 de diciembre de 2018 iba en camino a la cancha de la CROM a jugar futbol.
“Era un joven muy alegre, muy pegado a la familia, le gustaba mucho estar en familia, le gustaba mucho visitar a su abuela, le encantaba pasar tiempo en el campo, en el pueblo”.
Dijo que la celebración pública de su cumpleaños es porque Jhonatan no está, “no está su cuerpo, no está él, no está presente, pero sabemos que está, que vive, que está presente y que de alguna manera nosotros vamos a seguir que está vivo en algún lugar”.
“Y pues que existe, que es parte de mi vida, de mi corazón, de mi familia y que pues hoy (lunes) no está presente, lo vamos a hacer presente, le vamos a partir su pastel, aunque no esté él y vamos a mantener viva su memoria”.
Subrayó que el acto de ayer fue para que “se entere el mundo completo si es necesario, que mi hijo fue detenido por policías municipales y a la fecha no encontramos justicia por ningún lugar, seguimos sin acceder a la justicia y tenemos que luchar con las mismas autoridades porque son las que nos obstruyen nuestras búsquedas”.
“Lejos de que ellos busquen, nos ayuden, hacer por lo menos el trabajo más fácil, nos lo hacen más complicado porque nos quitan las fotografías, ponerle cosas encima”.
Apenas el 8 de diciembre pasado, la madre de Jhonatan y también representante de la colectiva Memoria, Verdad y Justicia acudió a una reunión en el Ayuntamiento de Acapulco para exigir que las fotos ya no sean retiradas, como días antes había ocurrido durante la semana de actividades por el séptimo aniversario de la desaparición de su hijo.
En aquella semana, la madre buscadora denunció que policías municipales que participaron en la desaparición forzada de él y su amigo Carlos, encontrado un día después muerto en un terreno baldío, siguen vigentes.

 

La Ley de Seguridad busca legalizar las torturas del Ejército, denuncia la Afadem en Atoyac

La Asociación de Familiares de Detenidos Desaparecidos y Víctimas de Violaciones a los Derechos Humanos en México (Afadem) conmemoró el 103 aniversario del natalicio del líder atoyaquense Rosendo Radilla Pacheco, desaparecido por militares en 1974.
La ceremonia fue presidida por el secretario ejecutivo de esa organización, Julio Mata Montiel, en el Zócalo de Atoyac frente a la placa del perdón que el gobierno federal colocó en disculpa a los familiares de Radilla Pacheco. Ahí denunció que se quieren legalizar los asesinatos y torturas del Ejército.
Esa placa se colocó sin la presencia de los familiares de Rosendo Radilla y de otros desaparecidos de la guerra sucia, y no se invitó a la actividad a las organizaciones que demandan justicia.
En la colocación de la ofrenda floral los familiares y miembros de la organización explicaron que la vicepresidenta de la organización, Tita Radilla Martínez no pudo asistir porque estaba en un foro en la Ciudad de México.
Mata Montiel destacó que la defensora de derechos humanos fue para inconformarse por la propuesta de Ley de Seguridad Interior que pretende oficializar mecanismos de desaparición y tortura del Ejército, “son asesinos, han desaparecido personas, torturado y ahora se quiere legalizar que el Ejército torture y desaparezca a la gente como lo hizo con Rosendo Radilla hace 42 años, con dos días que se llevó al cuartel que había en Atoyac”.
El secretario ejecutivo de la Afadem dijo que este es un día importante para la organización, porque el caso Rosendo Radilla ayudó a modificar las leyes mexicanas después de la sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, que sentenció al Estado mexicano.
A 103 tres años de su nacimiento dijo que los familiares y la organización exigen la presentación con vida de Rosendo Radilla y de más de 500 desparecidos de Atoyac en la época de terrorismo de Estado en la década del 70, cuando miles de militares sitiaron el municipio y desaparecieron a más de 300 ciudadanos.
La bisnieta del desaparecido, Cintia Martínez Nogueda destacó que en tres generaciones de su familia no han visto investigaciones serias en el caso.
Criticó que en las excavaciones que ordenó la Comisión Interamericana de los Derechos Humano (CIDH) para localizar los cuerpos, se van posponiendo porque las autoridades dicen que no hay dinero y que esperen.
Destacó que su abuela Tita Radilla ha persistido y luchado pese a muchas adversidades, lo que les da ánimo y fuerza a las nuevas generaciones para exigir justicia.