Dialoga Sectur con las grandes navieras del mundo en feria internacional del ramo

Representantes de la Secretaría de Turismo estatal participaron en las pláticas en el Seatrade Cruise Global 2026 en el Miami Beach Convention Center Foto: Gobierno del Estado

Karina Contreras

El secretario estatal de Turismo, Simón Quiñones Orozco, informó que por primera vez Guerrero tiene un stand en la feria de Seatrade Cruise Global 2026, donde se busca atraer más turistas de cruceros.
Dijo que fueron fortalecidos y con una participación mucho más sólida y reuniones agendadas con las firmas navieras Norwegian, La Asociación de Cruceros de Florida y el Caribe (FCCA), Con Royal Caribbean, con Holland , con Carnival, es decir, “nos estamos reuniendo con los capitanes de la industria para poder foratalecer nuestra presencia”.
Pero sobretodo, platicarles lo que está sucediendo en Acapulco en este segmento en específico; “las grandes inversiones que se hicieron como la remodelacion del muelle, de la terminal marítima, del Jardín del Puerto, es decir, todas las obras que se están realizando”.
Además, la obra de la ampliación del muelle de la terminal marítima “que va permitir la llegada de cruceros de última generación”.
En un boletín de prensa el funcionario dijo que la convención de Seatrade es líder a nivel internacional para ejecutivos de líneas de cruceros y proveedores de servicios que se está realizando del 13 al 16 de este mes en el Centro de Convenciones de Miami Beach, Florida, en Estados Unidos donde esta una delegación de la dependencia, encabezada por el subsecretario de Promoción Turística, Emilio Vázquez.
El secretario aseguró que se tiene una estrategia integral para el Fortalecimiento de cruceros en Acapulco y es algo que se trabaja de la mano con la Secretaría de Turismo federal, La Marina, Asipona y el municipio para “la recuperación de mayor número de cruceros para el puerto”.
Dijo que la participación de Sectur en esa Convenciones es para poder coadyuvar en “este proceso de recuperación que es la promoción y el fortalecimiento del producto turístico para poder ampliar esa oferta y tener mayores garantías”.
Adelantó que en esa feria van anunciar a los líderes de cruceros el acuerdo que logró el gobierno de México con Global Ports Holding, que es una de las operadoras de puertos más importantes a nivel mundial y maneja 35 puertos en el mundo, y “hoy está invirtiendo en el puerto de Acapulco en la terminal marítima”.
Añadió que el acuerdo con dicha empresa se contempla la remodelación de la terminal marítima y de otras áreas que van a ayudar a fortalecer la llegada de visitantes y también fortalecer la comercialización.

El Jardín del Puerto, 90 años de un espacio que los acapulqueños han ido perdiendo

El artista plástico Miguel Ángel Sotelo habla sobre sus recuerdos de infancia cuando con su familia visitaba el Jardín del Puerto Foto: Carlos Carbajal

Ramón Gracida Gómez

Durante varias épocas de su historia de 90 años, el Jardín del Puerto se ha convertido en un lugar de disputa entre los ciudadanos que han querido mantenerlo como un espacio público y el gobierno federal que le ha dado un uso comercial.
Una línea de tiempo construida por el Colectivo Ciudadano de Recuperación del Jardín del Puerto recuerda que desde su inauguración en la década de 1940 hasta la década de 1970, el Jardín del Puerto fue un espacio público para los acapulqueños, pero después el gobierno federal lo convirtió y lo redujo en un área de comercio internacional.
A finales del siglo XX e inicios del siguiente fue transformado en una plaza comercial; en la década pasada intentaron convertirlo en un estacionamiento, pero los ciudadanos no lo permitieron, y en 2025 el gobierno de Claudia Sheinbaum Pardo prometió mantenerlo como un espacio 90 por ciento de áreas verdes, pero en la actualidad prevalecen los futuros locales de negocios.

Lázaro Cárdenas promovió la construcción del malecón

Una foto de mediados del siglo pasado muestra un Acapulco irreconocible para cualquier contemporáneo, los cerros de Las Brisas están limpios de casas de lujos. Atrás del edificio Oviedo resaltan los múltiples techos de teja de viviendas típicas y enfrente se observa un gran espacio libre de construcciones a orilla del mar.
El 27 de enero de 1936 se publica en el Diario Oficial de la Federación la convocatoria para las compañías constructoras con el fin de edificar un malecón en el puerto de Acapulco, “para cuyo pago se ha destinado la cantidad de 4500,000.00, durante el presente año”.
El gobierno de Lázaro Cárdenas determinó que Acapulco necesitaba de instalaciones para convertirlo en un puerto comercial y la construcción del malecón implicó la edificación de una aduana donde depositar la mercancía internacional y una calzada costera para transportarla, la obra duró siete años.
“Para poder autorizar el proyecto que solamente hablaba de aduana, malecón, justificaron con la presencia de un área de recreación, que fuera un gran parque, una obra de equipamiento de recreación para que los habitantes de Acapulco tuvieran un espacio verde”, relató en entrevista el arquitecto Humberto Díaz Díaz, ex director de Desarrollo Urbano en dos trienios (1984-1986 ) y (1999-2002).

El Jardín “era nuestro disfrute”

“Yo tengo un hermano menor y nos rentaban un triciclo, mi hermano menor no me dejaba manejar en el triciclo y me llevaba en la caja de atrás, y yo me enojaba mucho. Éramos muy felices, vivíamos quizá en una pobreza extrema y lo chido es que no nos dábamos cuenta que vivíamos en una pobreza extrema y esto era nuestro disfrute”.
Es un recuerdo de la niñez de Miguel Ángel Sotelo, el artista plástico de la colonia La Mira de 65 años a quien su familia lo trajo de Nuxco, Tecpan, siguiendo la gran oleada de migrantes internos del estado para encontrar un sustento económico en el boyante centro turístico.
El Jardín del Puerto se extendía hasta la aduana, que consistía en dos almacenes de lámina de asbesto grandes, “te invitaba a caminar”; grandes árboles daban sombra, una fuente de sodas en medio del Jardín ofrecía aguas frescas y rentaba bicicletas, los andadores se entrecruzaban y una pérgola de columnas de concreto también cubría a los acapulqueños del sol.

Un muro clausuró el Jardín en 1979

El Recinto Portuario de Acapulco fue delimitado en un decreto publicado en el Diario Oficial de la Federación el 22 de febrero de 1974, en las áreas destinadas a “pesca deportiva, cabotaje y tráfico de altura y terminal marítima de pasajeros sujetándose al régimen de administración estatal y establece en el mismo una zona franca”.
El crecimiento comercial ocasionó el aumento del arribo de barcos que requerían más espacio para desembarcar las mercancías de los contenedores con grandes grúas, “entonces se fue sacrificando el espacio público en aras del movimiento comercial y se redujo la superficie del Jardín del Puerto a la mitad de su espacio original”, expuso Díaz Díaz.
En 1979 fue clausurado el Jardín del Puerto, dicen sus defensores en la línea del tiempo, “en el lugar se levantó un muro de tres metros de altura ya que la administración del presidente de la República José López Portillo auguraba un auge en el movimiento marítimo”.
El muro –a quien los acapulqueños bautizaron como El Muro de la Ignominia, a manera de pequeña venganza– lo convirtió en un espacio “oscuro, meado, feo”, recordó Sotelo, “no hubo protestas, dejamos de venir, además ¿qué se podía hacer?” Era una de las épocas más autoritarias del régimen priista por la puesta en marcha de la guerra sucia, en la que Acapulco fue escenario de múltiples desapariciones forzadas de activistas, guerrilleros y campesinos.
En 1987, la administración de Miguel de la Madrid amplió el recinto portuario en la zona de bodegas y el patio de almacenamiento, lo que redujo más el Jardín del Puerto.

“Nos hicieron tontos” tras la caída del muro

El 2 de marzo de 1996 el muro fue derribado durante un acto encabezado por el entonces presidente municipal Rogelio de la O Almazán, evento que se convirtió en una manifestación a favor del gobernador Rubén Figueroa Alcocer, acusado por la matanza de Aguas Blancas del 28 de junio de 1995, anotó la entonces corresponsal de La Jornada y editora de El Sur, Maribel Gutiérrez.
Tan sólo diez días después del acto en el Jardín del Puerto, el hijo del también ex mandatario Rubén Figueroa Figueroa renunció a su cargo.
El 30 de junio de 1994, el Ejecutivo federal le otorgó a la Administración Portuaria Integral (API) Acapulco S.A. de C.V. el título de concesión para la Administración Portuaria Integral del puerto de Acapulco.
“El gobierno federal cambia su política de comercio exterior y considera que Lázaro Cárdenas y Manzanillo pudieran ser los puertos comerciales con instalaciones apropiadas, y dejar Acapulco cerrado al comercio para que se convirtiera en un 100 por ciento centro turístico”, relató Díaz Díaz.
Tras la caída del muro, la API construyó locales para convertir el Jardín del Puerto en un centro comercial y cultural, “ya ves que te lo venden así, que vamos a tener foro, vamos a tener galería y va a ser uso y disfrute de los acapulqueños, pero solamente fue una vez”, recordó Sotelo.
El artista plástico y 16 pintores más, entre ellos Jorge Alfaro, Areli Eunice, Palemón Lugo y Naty Villerías, presentaron en el Ágora del Jardín del Puerto la exposición Los Artífices y montaron sus caballetes. Fue el único evento,” después se convirtió en (el restaurante) 100 por Natural y aquí no se volvió a presentar nada, nos hicieron tontos”, lamentó Sotelo, quien recordó que también presentó ahí la obra teatral La Manzana.

El juicio contra la concesión
de la API

El centro comercial no funcionó y los negocios fueron cerrando poco a poco, pero la concesión la mantuvo la API y en 2011 cercó el Jardín del Puerto para ampliar su estacionamiento para autos de exportación, una vez más.
En el siguiente año, 42 organismos se aglutinaron para firmar por mantener el Jardín del Puerto e impulsaron un juicio, que llevó formalmente el Ayuntamiento contra la API, que se amparó, relató Kay Mendieta, una de las figuras más visibles del Colectivo Ciudadano de Recuperación del Jardín del Puerto y codirectora del Jardín Botánico de Acapulco.
El litigio se alargó varios años por las “trabas burocráticas”, los defensores tuvieron que ir a la Ciudad de México porque en Acapulco no estaban los documentos que evidenciaban el mal uso y la falta de pago de la concesión.
Los ciudadanos se enfrentaron a Transportación Marítima Mexicana, que controlaba a la empresa concesionaria, pero finalmente el 7 de julio de 2021 se obtuvo la reversión, entonces el espacio quedó bajo la custodia de la Secretaría de Marina (Semar).
El Jardín del Puerto no fue abierto al público y el 30 de agosto de 2023, la Semar le otorgó a la Administración del Sistema Portuario Nacional (Asipona) Acapulco, empresa creada por la propia dependencia federal el 24 de noviembre de 2022, el título de concesión.

“Los espacios se recuperan tomándolos”

Un guía del Marinabús daba indicaciones a los turistas que descendían del catamarán mientras que otros, casi todos en trajes de baño, esperaban subir el viernes en la tarde. Un trabajador no permitió a los reporteros y a Sotelo recorrer más lugares porque la obra seguía inconclusa. El Sur publicó el 21 de marzo que el Jardín del Puerto sería abierto en Semana Santa.
“Los espacios se recuperan tomándolos”, dijo Sotelo, arquitecto e integrante del colectivo Mira Cultura, y propuso acudir con un caballete porque “lo que estoy viendo aquí se ve bonito, pero no es suficiente y no sé si esto sea para el acapulqueño o para el visitante, no creo que sea para el acapulqueño de abajo”.
El 24 de agosto pasado, el fotógrafo Luis Arturo Aguirre se lanzó al mar para hacerle llegar a Sheinbaum Pardo la solicitud de 80 por ciento de áreas verdes, y la mandataria federal contestó en el banderazo de inicio del Marinabús que sería de 90 por ciento.
“La Asipona lo que hace es que incluye el área de lo que es el Malecón, propiamente dicho lo que es todo el pasillo para que cuadre este 90-10”, precisó Kay Mendieta y criticó que después de tantas reuniones, la última el 28 de enero del Consejo Consultivo de la Bahía Histórica del que forma parte, el Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur) y su titular Sebastián Ramírez, no les han presentado ningún proyecto.
Sólo les han dicho que el Jardín debe tener comercio para que sea rentable, pero “un espacio público no necesita rentarse para que pueda conservarse, para eso son los impuestos de la ciudad y es parte de los derechos humanos de un ciudadano tener estos espacios verdes, incluyentes y bien cuidados”, insistió la activista.
Y para rematar, lamentó, le cambiaron el nombre a Jardín Vicente Guerrero sin ninguna consulta ciudadana, “el Jardín no es de ellos, es de la ciudad”.

 

Señalan traición de autoridades al mantener los locales comerciales en el Jardín del Puerto

Los avances de las obras de remodelación del Jardín del Puerto, a cargo de Fonatur, en dónde se observa la construcción de locales comerciales Foto: Carlos Carbajal

Óscar Ricardo Muñoz Cano

El vicepresidente de la región V del Consejo Internacional de Monumentos y Sitios (ICOMOS), Manuel Ruz Vargas, lamentó que las autoridades federales, principalmente, el Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur) no haga caso al compromiso de la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum Pardo, que ofreció en una visita a la ciudad que el 90 por ciento del área que comprende el Jardín del Puerto se destinaría a zonas verdes y culturales, y únicamente el 10 por ciento a locales comerciales.
En breve charla telefónica luego de que en días pasados se retiraran las lonas y mallas que ocultaban las obras del Jardín del Puerto, dejando ver que aún continúan en pie unos 10 locales comerciales, aceptó que hay una “sensación de traición” puesto que recordó que en muchas ocasiones hubo sesiones para participar en la mejora del lugar, lo que había generado una expectativa implícita de respeto, diálogo y escucha real.
No obstante al ver que actualmente hay una docena de locales, y además se agregaron dos cuartos de máquinas que obstruyen la vista al mar, no puede dejar de pensar en que hubo simulación sencillamente.
“La imposición de una intervención previamente decidida, sin transparencia técnica ni diálogo vinculante, constituye una simulación de participación ciudadana que contradice los principios internacionales en materia de gestión del patrimonio urbano, particularmente aquellos asociados al enfoque de Paisaje Urbano Histórico promovido por Unesco, que enfatiza la corresponsabilidad, la escucha activa y la integración de saberes locales”.
“Sabemos lo importante de ese espacio para la ciudad y ahora deja de ser una ventana al mar, le han quitado a la ciudadanía el derecho natural de disfrutar del medio ambiente terminando por imponer lo que siempre quisieron”.
Luego de especular, en que quizás desde el principio hubo una confusión con el espacio que se estaba peleando que corresponde sólo a poco menos de 5 mil metros cuadrados del Jardín y no todo el proyecto comercial que se busca desarrollar con la Administración del Sistema Portuario Nacional en México (Asipona) y la Secretaría de Marina señaló que como sea se ha generado desconfianza para con la autoridad.
“Ahorita están hablando de cerrar un plan de desarrollo pero, como dice aquella voz: ‘Yo participo, tú participas y otros deciden’ pues qué caso tiene que nos citen, nos reúnan y nos escuchen si todo va a ser impuesto con nuestra firma de que estuvimos, participamos y por ende avalamos”.
Al preguntarle sobre un plan de acción a seguir, quien es además arquitecto con maestría en Ciencias Sociales y doctor en Desarrollo Regional señaló que “somos personas conscientes, responsables que atendimos el diálogo, no somos gente acostumbrada al enfrentamiento, que parece es la opción ante la que sí atienden las autoridades y hacen caso, pero vamos a ver qué acciones se van a tomar”.

 

Acuerdos y desacuerdos en torno al Marinabús

Representantes de pobladores de Puerto Marqués se reunieron con el comandante de la Octava Región Naval con quien acordaron que el muelle seguirá siendo público, pero con restricciones de horario. Mientras tanto, integrantes del Frente de Defensa de la Zona Federal Marítimo Terrestre clausuraron simbólicamente las taquillas del nuevo transporte marítimo (imagen) y reprocharon al director general de Fonatur, Sebastián Ramírez Mendoza que no informa ni de ese proyecto ni de las obras en la franja turística Foto: Jacob Morales Antonio

Clausura el Frente de Defensa Zofemat en
forma simbólica las taquillas del Marinabús

Jacob Morales Antonio

Integrantes del Frente de Defensa de la Zona Federal Marítimo Terrestre, clausuraron simbólicamente las taquillas del Marinabús y luego hicieron un recorrido por los trabajos de remodelación que se hacen en el Jardín del Puerto, donde consideraron que sólo se están remozando las estructuras que ya estaban edificadas, y donde según el gobierno federal invierten 170 millones de pesos.
Antes de la jornada de limpieza semanal la mañana de este martes en el Malecón, playa Tlacopanocha y el Paseo del Pescador, los integrantes del frente de defensa escucharon un posicionamiento de los líderes del frente que subrayaron que el nuevo sistema de transporte acuático del Marinabús es turístico y no una solución para la movilidad.
Además reprocharon la falta de atención del director general de Fonatur, Sebastián Ramírez Mendoza, para atenderlos e informe del proyecto y de las obras que se hacen en la franja turística, y a quien llamaron “mentiroso” en las lonas que colocaron en el cerco de acceso al Malecón del Jardín del Puerto.
Unos mil prestadores de servicios de playa, escucharon atentos al asesor jurídico del frente, Jesús Zamora Cervantes, quien bajo la estatua de Benito Juárez lamentó que no encontraron el catamarán en el muelle, porque lo querían conocer, e insistió que están en contra de las formas en que se están planteando los proyectos y de la afectación directa al sector náutico y turístico.
“No es un transporte público, es un transporte turístico que viene a ser una competencia desleal, que padre estár haciendo negocio con dinero del pueblo. Pueden darlo a un peso si quieren, porque ellos no invierten dinero de ellos, no les cuesta. Todo está mal planeado”, y recordó que en el caso de Puerto Vallarta se echó andar un ferry de calidad, “Acapulco es un puerto de primera, no somos un puerto de tercera para que nos sigan mandando esas cosas viejas”.
Reiteró que la embarcación no cumple con todas las normas, “cancha pareja para todos. Confiamos en nuestra presidenta y le refrendamos nuestro apoyo, le pedimos a nuestra gobernadora (Evelyn Salgado Pineda) su intervención para que no deje que pisoteen a su pueblo”.
El abogado subrayó: “no nos vamos a dejar, que se les quite la soberbia, en reiteradas ocasiones les hemos pedido transparencia. Qué digan si es servicio turístico (el Marinabús), y que le reparen el daño a los compañeros”.
También señaló que los trabajos que se están haciendo en el Jardín del Puerto carecen de un manifiesto de impacto ambiental y que tampoco tienen licencias porque no están a la vista, como se señala en el reglamento del municipio.
Arturo Pantoja Guatemala, reiteró que no están en contra del desarrollo de Acapulco, porque la ciudad requiere de proyectos para volver a ser atractivo para los visitantes, pero “lo que estamos en contra, son las formas en que lo quieren hacer, de que no se nos informe, y no porque seamos dueños de Acapulco, como acapulqueños y como parte de los afectados, debemos de conocer la información”.
Recordó que la lucha del sector náutico continuará para evitar que se construyan muelles en la bahía de Acapulco, porque no quieren pasar por la misma situación que sucedió en Puerto Marqués donde las empresas privadas terminaron afectando a todos los sectores como restaurantes y trabajadores de playa, con la reducción de la zona de playa.
El líder dijo que los ciudadanos no se merecen la embarcación que se mostró en la supervisión que hizo la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, porque además es mucho el dinero que se está invirtiendo, y que según el gobierno federal sólo en el Jardín del Puerto, que incluye la taquilla del Marinabús es de 170 millones de pesos.
Señaló que las obras que ejecuta Fonatur Infraestructura en la avenida Costera es un maquillaje, “qué les pasa a ellos que nos quieren dar espejitos, de eso estamos encabronados, de simulaciones, de dinero que es nuestro, de nuestrosimpuestos. Acapulco no merece eso, merece otro trato”.
El representante del sector náutico respaldó a los representantes de las asociaciones ambientalistas de arte y cultura que han estado protestando por un mayor espacio para las áreas verdes en el Jardín del Puerto, y cerró diciendo: “no nos van a vender espejitos, Acapulco requiere de un trabajo serio”.
El líder de los vendedores de playa, Gabriel Leyva, dijo que hay otras prioridades en Acapulco antes que el Marinabús, como arreglar el drenaje, las calles, los baches. Además criticó que las autoridades federales estén imponiendo las obras y no se consulte a la población.
Luego de que los trabajadores de playa y vendedores clausuraron el acceso a las taquillas del Marinabús, con lonas donde se leía “Sí a los proyectos de inversión, no a la imposición”, y “Presidenta Claudia Sheinbaum, Sebastián Ramírez te miente”.
Después, los representantes del frente y un grupo de los prestadores de servicios entraron por la puerta que está sobre la avenida Costera, a la zona donde se hacen los trabajos de remodelación del Jardín del Puerto. Con un altavoz el representante del frente, Marco Antonio Velázquez Girón, expresó que los trabajos eran una burla y una vergüenza, porque sólo se estaba revistiendo la infraestructura que ya estaba y no se está haciendo nada de cero.
“Queremos obras de verdad, que las hagan bien, y no obras que ya están y que las están maquillando”, luego soltó: “le exigimos (al director de Fonatur) Sebastián que no venga a mentir, y hablar con la verdad, nos golpeó, nos golpeó, y ahora nos golpea Sebastián”, recriminó.
A pesar de qué los líderes pidieron hablar con los responsables de la obra y los representantes de la administración portuaria, nadie se presentó y decidieron retirarse del lugar, informando en el altavoz que únicamente entraron a ver cómo se estaban haciendo los trabajos y que no tenían ninguna otra intención.

 

Porras a la presidenta no apagan los reclamos de defensores del Jardín del Puerto en el Malecón

Ciudadanos que defienden un Jardín del Puerto para la recreación de acapulqueños y visitantes y no para espacios comerciales extienden sus mantas en la protesta durante el acto que encabezó la presidenta Claudia Sheinbaum para inaugurar el sistema de transporte público Marinabús Foto: El Sur

Ramón Gracida Gómez

La presidenta de México Claudia Sheinbaum Pardo fue recibida el sábado en el Malecón de Acapulco por porras de decenas de hombres y mujeres llevados por los gobiernos estatal y municipal y la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG), y por reclamos de los defensores del Jardín del Puerto, uno de ellos, el fotógrafo acapulqueño Luis Arturo Aguirre, quien se lanzó al mar para llevarle la petición de que 80 por ciento del espacio sea para áreas verdes y actividades culturales.
La mandataria federal caminaba rumbo a la ceremonia de abanderamiento del Marinabús cuando escuchó “presidenta el Jardín es de todos, no de unos cuantos”, era Luis Arturo Aguirre, que nadó unos 40 metros para ser escuchado en representación del Colectivo ciudadano recuperando el Jardín del Puerto.
Eran alrededor de las 10 de la mañana, 15 minutos antes Sheinbaum Pardo llegó al Malecón de Acapulco en una camioneta negra, lo que provocó un remolino de decenas de personas alrededor del vehículo oficial, todos querían tomarse una foto con la presidenta de México.
Fue muy difícil acercarse a Sheinbaum Pardo, quien abrió la puerta de la camioneta y se puso de pie en el estribo lo cual fue vitoreado por la multitud, y desde allí quiso dar un mensaje con un megáfono, pero éste no sirvió y sólo lanzó abrazos al aire.
El productor de televisión cercano a la autollamada Cuarta Transformación, Epigmenio Ibarra, grababa las consignas a favor de la presidenta de México que lanzaban los hombres y las mujeres coordinados por funcionarios como la secretaria general del Ayuntamiento de Acapulco, Leticia Lozano y el director de Gobernación, Ramón Montiel.
Una guerra de porras ensordecía el entorno, y una de las que más gritaba era la secretaria de Desa-rrollo Social, Flora Contreras San-tos, al igual que Ángel Vargas Rodríguez, el defenestrado ex secretario particular de la alcaldesa Abelina López por robar mercancía tras el paso del huracán Otis.
Más cercanos a la estación del Acabús estaban una veintena de jóvenes y profesores de la UAG encabezados por la coordinadora de la Zona Sur, América Bautista, que también arengaban para ser escuchados.
Por ahí deambulaban el director de la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado del Municipio de Acapulco (CAPAMA), Antonio Rojas Marcial, y un séquito de funcionarios de otras dependencias municipales distintivos con los chalecos naranjas con la leyenda Reconstrucción de Acapulco.
Los integrantes del Colectivo ciudadano recuperando el Jardín del Puerto estaban a la orilla del Malecón, a unos 20 metros de la entrada de la obra de remodelación, cada vez se acercaban más, pero no lo suficiente por los numerosos asistentes que cargaban carteles a favor de la gobernadora morenista Evelyn Salgado Pineda, algunos de ellos con la gorra negra que distingue al gobierno estatal.
La consigna “80, 20” de los defensores del Jardín del Puerto para que la presidenta de México volteara a verlos quedaba ahogada por las tamboras que llevaba un grupo artístico, y entonces Luis Arturo Aguirre, practicante de clavados en La Quebrada, se lanzó al mar, nadó varios metros en unos cuantos segundos y le pidió a Sheinbaum que los escuchara.
La mandataria federal se enfilaba al toldo blanco donde se efectuaría el acto, pero regresó y se dirigió hacia él para decirle que sí, contó después el creador del concepto Botánica subtropical que continúa desarrollando después del cierre de su centro cultural Quebra-da, Espacio de Arte, tras el Otis.
Los marinos que custodiaban en motos acuáticas tardaron en reac-cionar y el fotógrafo regresó al lugar donde el colectivo extendió lonas a favor del Jardín del Puerto; algunos de los participantes fueron la co directora del Jardín Botánico, Kay Mendieta, y el vicepresidente de Ia región V del Consejo Internacional de Monumentos y Sitios (ICO-MOS), Manuel Ignacio Ruz Vargas y su colega arquitecto Luis Ramos.
Asimismo, la directora de la Biblioteca Pública número 22 del Zócalo, Themis Mendoza, el biólogo marino Juan Barnard, la actriz Myriam Orva, el pintor Luis Vargas, el escultor Jorge Alfaro, los activistas Linayme Reyes, Nancy Lobato y Yadín Rodríguez, y el representante de la Comunidad Creativa de Emprendedores Revolucionarios (CREA), Luis Miguel Castrejón.
Los defensores del Jardín del Puerto llegaron a las 9 de la mañana al Malecón para organizar su manifestación y marinos vestidos de civil le pidieron a Kay Mendieta, una de las caras más visibles del movimiento desde 2012, su identificación, a diferencia del resto de los participantes que estaban junto a la ambientalista.
Adentro, en respuesta a la propuesta de 80 por ciento de área verde para el Jardín del Puerto y 20 por ciento construcción, Sheinbaum Pardo dijo en su discurso que será de 90 por ciento, y después de las 11 de la mañana salió por el mismo pasillo por el que entró, los funcionarios municipales y colonos que venían con ellos empujaban para acercarse a la camioneta en la que se subió.
El arquitecto Saúl Ramos, conocido por su propuesta del Jardín del Puerto que circula en las redes, y Linayme Reyes se introdujeron en la avalancha de gente llevada por el Ayuntamiento de Acapulco como pudieron y la activista le pidió a la presidenta de México que escuchara la petición ciudadana de un área verde.
La mandataria le contestó que estaba “mal informada”, que sí eran atendidos por el director del Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur), Sebastián Ramírez, quien estaba en el asiento trasero y no reaccionó cuando Linayme Reyes le dijo que conocía al colectivo integrado por ambientalistas, arquitectos, artistas y activistas pro Jardín del Puerto.
A unos metros de distancia, Kay Mendieta le entregó el folleto en el que plasman su propuesta del Jardín del Puerto a la secretaria de Turismo federal, Josefina Rodríguez Zamora.
En declaraciones a reporteros, la co directora del Jardín Botánico, pidió que el 90 por ciento de área verde anunciado por la presidenta de México sea parte del espacio del Jardín del Puerto, “porque como lo han estado manejando ellos, es toda el área concesionada y eso es muy diferente”.
“Si hablamos del 90 por ciento en un espacio de 5 mil metros (cuadrados), pues vamos a necesitar por lo menos 4 mil 500 metros de área verde y cultura, eso es muy importante resaltar, no es un espacio verde así nada más, es un espacio verde para la comunidad, para expresiones artísticas”.
Criticó que nadie ha recibido el proyecto de remodelación del espacio por parte de la Administración del Sistema Portuario Nacional (Asipona) Acapulco, sólo “nos invitan a consulta donde nos presentan dos láminas y seguimos preguntando y las plantas y la paleta vegetal y no tenemos respuesta”.
Dijo que no están en contra de las inversiones, “al contrario, lo que Acapulco necesita es reactivar la economía local, pero sin olvidarnos de los ciudadanos”.

 

Insisten que se cumpla con que el 90% del Jardín del Puerto sea verde, como la presidenta

Aurora Harrison

Líderes de opinión y sociedad civil solicitaron que se cumpla lo dicho por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo de que el 90 por ciento del Jardín del Puerto no se construirá “será área verde”, y que se demuelan los locales que están donde antes había un restaurante.
Ayer en conferencia de prensa, el urbanista Domitilo Soto, acompañado del líder social, Adolfo Plancarte Jiménez, dijo que la ciudad requiere de más áreas verdes y que también se necesita mover la parada del Acabús para que se respete la ventana ecológica.
“Queremos que se consolide la expresión de la presidenta que 90 por ciento será área verde y que el Jardín del Puerto sea respetado el auditorio para expresión artística y cultural, que los locales donde será la billetería del Marinabús, sean respetados”, declaró.
Agregó que la petición a las autoridades de los tres órdenes de gobierno es que demuelan los otros locales para que tengan el área verde con pasto, plantas, jardines y los andadores con bancas para el disfrute de acapulqueños y de los turistas que visitan la ciudad.
Explicó que lo que pretenden es que se garantice la “ventana ecológica”, por ello el llamado a la presidenta Abelina López Rodríguez para que en Cabildo se legalice el uso de suelo de 90 por ciento área verde del jardín, a la gobernadora Evelyn Salgado la petición es que “se demuela el paradero del Acabús, porque eso obstruye la ventana ecológica”.
“Pedimos que donde están las mamparas están los locales viejos, eso es lo que pedimos que se demuelan”, dijo el urbanista que aclaró que no se está haciendo ninguna propuesta arquitectónica, ni tampoco están buscando trabajo, sino que sean ellos lo que modifiquen el proyecto para el uso y goce de las personas”, mencionó.
Por otra parte, reconoció la labor de la ambientalista Kay Mendieta por su labor en la defensa del Jardín del Puerto, que “estaba concesionado a un particular”.
En tanto Adolfo López Plancarte dijo: “la presidenta ya dijo que no solo no será 80 por ciento, sino será el 90 por ciento el área verde el Jardín del Puerto y tiene que tener árboles, plantas, con adecuado mantenimiento y lo que pedimos es que se respete y que se adecuen las construcciones que se hicieron de Fragata Azul, otros locales comerciales, pero además fracasaron”.

Se adjudicó directamente a empresa vinculada al priismo la rehabilitación del recinto portuario

Imágenes de los trabajos de la estación Zócalo-Puerto Marqués del nuevo Marinabús en el Malecón Foto: Jesús Trigo

Ramón Gracida Gómez

Para la rehabilitación del recinto portuario, incluyendo el Jardín del Puerto y las estaciones del Marinabús, la Administración del Sistema Portuario Nacional (Asipona) Acapulco adjudicó de manera directa 122 millones 13 mil 876.97 pesos a la empresa Construcciones y Dragados del Sureste (Cydssa) S.A. de C.V., filial del Grupo Hycsa, relacionado al priismo tabasqueño del ex candidato presidencial Roberto Madrazo.
La Asipona, empresa pública agrupada a la Secretaría de Marina (Semar) que cuenta con el título de concesión del Recinto Portuario de Acapulco, justificó la entrega del contrato sin licitación pública por “una situación de urgencia” tras el paso de los huracanes Otis y John, y seleccionó a la empresa adjudicada 11 días antes de la publicación en la plataforma digital de Contrataciones Públicas de la Administración Pública Federal ComprasMx.
Registros periodísticos dan cuenta que una de las empresas socias del Grupo Hycsa es propiedad de Alejandro Calzada Prats, hijo de Feliciano Calzada Padrón, secretario particular de Roberto Madrazo, y en general, el Grupo Hycsa ha hecho obras en mancuerna con empresarios cercanos al ex presidente Enrique Peña Nieto y a Carlos Hank Rohn, hijo de Carlos Hank González, el finado líder del grupo Atlacomulco.

“Un supuesto de excepción al procedimiento de licitación pública”

El 24 de junio del año en curso fue publicado en el portal ComprasMX el número de procedimiento de contratación AO-13-J2I-013J2I998-N-1-2025, con el nombre Rehabilitación recinto portuario, cuya descripción indica que es un “Proyecto integral de infraestructura portuaria, derivado de los daños ocasionados por los huracanes Otis y John, ocurridos los días 24 y 25 de octubre de 2023 y 23 y 24 de septiembre de 2024”.
Cinco días antes, la Asipona Acapulco notificó a Cydssa de la adjudicación directa el monto sin IVA de 122 millones 13 mil 876.97 pesos, Oficio de adjudicación también disponible en Compras MX y que acusa de recibo el apoderado legal de la empresa, José Alejandro Vergara Lope Becerril.
Este oficio está acompañado por el documento Justificación de excepción emitido en Acapulco con fecha del 13 de junio, en el que la Asipona señala que los meteoros de 2023 y 2024 provocaron daños severos.
Aunados a los acumulativos que presenta la infraestructura portuaria del Recinto Portuario de Acapulco, éstos “impiden la operación segura y continua de las operaciones portuarias, comprometiendo no sólo el flujo de pasajeros, sino también la imagen nacional e internacional de Acapulco como destino turístico confiable y competitivo”.
El documento recuerda que la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo anunció el proyecto Marinabus en su visita a Acapulco el 16 de enero pasado “a fin de solucionar la problemática de movilidad” de la ciudad, por lo que el Centro de Transporte Marítimo de Acapulco estará ubicado dentro del Jardín del Puerto para conectarlo con el Acabús y desplazarse a Puerto Marqués.
De esta manera “se configura un supuesto de excepción al procedimiento de licitación pública, al tratarse de una situación de urgencia que pone en riesgo el funcionamiento de la infraestructura pública crítica, y cuya dilación podría provocar pérdidas económicas y sociales importantes, además de la afectación a servicios públicos vinculados al desarrollo turístico y la conectividad marítima”.
Antes del procedimiento de adjudicación directa, la Gerencia de Operaciones e Ingeniería de la Asipona Acapulco, a cargo de Misael Gordillo Martínez, realizó una investigación de mercado, de la que resultaron tres propuestas de empresas a contratar, además de la ganadora, las otras dos candidatas fueron LAMAT Infraestructura y Obras Marítimas de México S.A. de C.V., con un proyecto de 143 millones 358 mil 721.04 pesos; y Coyatoc Construcciones S.A. de C.V., de 133 millones 927 mil 226.23 pesos.
Cydssa, destaca el documento de la Asipona Acapulco firmado por su director, el almirante retirado Raymundo Sánchez López, cuenta con más de 27 años de trayectoria en obras de infraestructura marítima, fluvial, construcción urbana y comercial en distintas partes del país.
La adjudicación directa se fundamenta en criterios de “economía, eficacia, eficiencia, imparcialidad, honradez y transparencia”, el monto de 122 millones 13 mil 876.97 pesos asciende a 141 millones 536 mil 97.29 pesos con IVA.

Hycsa, empresa tabasqueña ligada al PRI

El grupo Hycsa está conformado por filiales, una de ellas es Cydssa, creada en 1997, y la otra es Calzada Construcciones S.A. de C.V., formada en 1998.
El 20 de diciembre de 2024, Milenio informó que Grupo Hycsa designó a Ramón Alfonso Casanova Hernández como su director general (CEO) en sustitución de Luis Enrique Embriz Cruz, quien continuará como miembro del Consejo de Administración.
En un documento de Hycssa del mismo año, Embriz Cruz aparece como propietario junto con Alejandro Calzada Prats.
En 2016, la revista Proceso informó que los primeros contratos del malogrado Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México se asignaron a constructoras relacionadas por vía familiar y de negocios con el priismo mexiquense.
El 16 de diciembre de 2015, el Grupo Aeroportuario de la Ciudad de México anunció el fallo de la segunda licitación que ganó el consorcio formado por Omega Construcciones Industriales, Calco y Cydssa.
“Calco es propiedad de Alejandro Calzada Prats, hijo del priista tabasqueño Feliciano Calzada Padrón, que fue secretario particular de Roberto Madrazo Pintado y colaborador en sus aventuras presidenciales de 2000 y 2006”, indica el reportaje firmado por Arturo Rodríguez García, quien apunta que “el grupo político de Madrazo ha tenido una histórica relación con la familia Hank, cuyo extinto patriarca, Carlos Hank González, fue cabecilla del llamado Grupo Atlacomulco”.
“Hycsa señala en su sitio de internet que para operar concesiones carreteras está asociada con La Peninsular. Esta constructora es subsidiaria de Grupo Hermes, el corporativo de Carlos Hank Rohn, hijo de Hank González”.
A su vez, Cydssa, también de origen tabasqueño y encabezado por Sergio Roberto Valenzuela Aguilera, es señalado por Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad de estar en mancuerna con Mota-Engil México en la obtención de un contrato con Banobras para la continuación de un tramo carretero de Barranca Larga-Ventanilla, Oaxaca, por un monto inicial de 893.3 millones de pesos, el cual subió a mil 116 millones de pesos el 15 de septiembre de 2022, en el gobierno de Andrés Manuel López Obrador.
Mota-Engil México, dice el reportaje de 2024, es presidida por José Miguel Bejos, “un amigo cercano al ex presidente Enrique Peña Nieto, a quien incluso solía acompañar a jugar golf y de quien recibió grandes contratos”.
José Alejandro Vergara Lope Becerril es el apoderado legal de Cydssa que firma de recibido el acuse de notificación de la Asipona Acapulco de la adjudicación directa, que refirió como antecedentes de obras de la empresa el recinto de la TMDB para Pemex por casi 4 mil millones de pesos.
Asimismo, el dragado del canal de navegación y áreas operativas del Puerto de Matamoros, la reparación del rompeolas El Crestón en Mazatlán y otras obras para la Comisión Nacional del Agua, la Comisión Federal de Electricidad y la Comisión Nacional de Pesca.
La revista Proceso publicó en 2018 que la Auditoría Superior de la Federación (ASF) encontró anomalías en el pago de 56 millones 702 mil pesos de Conagua a dos consorcios para evitar recortes de agua en la Ciudad de México y el Estado de México, uno de ellos encabezado por el Grupo Hycsa, y el otro por La Peninsular, de Hank Rhon.

Un proyecto de 193 días

La contratación de servicios para la rehabilitación de la infraestructura portuaria, indican los términos de referencia también disponibles en el portal ComprasMX, incluye el proyecto conceptual, el ejecutivo, los estudios y el desarrollo de la obra en dos lugares.
Uno de ellos es el Jardín del Puerto, específicamente el mismo Jardín, el Malecón y la estación de Marinabus; el otro es Puerto Marqués, donde se trabajará el muelle y la estación del Marinabus.
El documento incluye algunas imágenes generales del proyecto, cuyo plazo total para su ejecucio?n es de 193 di?as naturales, empezando al día hábil siguiente a la firma del contrato, es decir del 22 de junio al 31 de diciembre del año en curso.
En el Jardín del Puerto, dice el documento de justificación, por “la creciente demanda ciudadana, se ha propuesto su reapertura como parte del programa de ventanas ecológicas con el fin de favorecer la conexión visual “con la Bahía de Santa Lucía, y contribuir activamente a la recuperación del tejido social, al ofrecer un espacio público digno, accesible y seguro para la convivencia, la cultura y el fortalecimiento del sentido de comunidad”.
El Recinto Portuario de Acapulco fue delimitado en un decreto publicado en el Diario Oficial de la Federación el 22 de febrero de 1974, sujetándolo al régimen de administración estatal.
El 26 de septiembre de 1994 se publicó el otorgamiento del título de concesión del Recinto Portuario a la Administración Portuaria Integral (API) Acapulco S.A. de C.V., y el 7 de julio de 2021 el gobierno federal obtuvo la reversión.
El 24 de noviembre de 2022 fue publicada la resolución de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público para autorizar la constitución de la Empresa de Participación Estatal Mayoritaria Asipona Acapulco, agrupada al sector coordinado por la Semar, que le otorgó el título de concesión del Recinto Portuario el 30 de agosto de 2023.
El 11 de junio del año en curso fue publicada la modificación al título de concesión para incorporar “diversos polígonos de agua contiguos al Recinto Portuario de Acapulco, así como bienes y área marítima ubicados en Puerto Marqués”.
La propuesta del Jardín del Puerto ha generado críticas de parte de grupos de ambientalistas, artistas y arquitectos porque consideran que el centro comercial proyectado va en contra de las áreas verdes que se esperan, mientras que el Maribús ha sido criticado por prestadores de servicios turísticos, que denuncian ser excluidos.

Se efectúa entre reclamos la presentación del proyecto corredor Fuerte de San Diego-Zócalo

Sesión informativa relacionada con el desarrollo de corredores turísticos culturales en la zona de la bahía Histórica del programa Acapulco se Transforma Contigo del gobierno federal, ayer en el salón Galerías del Fuerte de San Diego Foto: Jesús Trigo

Ramón Gracida Gómez

Durante la presentación de ayer por parte del Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur) del proyecto del corredor Fuerte de San Diego-Zócalo, asistentes criticaron severamente que sus opiniones no sean tomadas en cuenta en las obras de reconstrucción de Acapulco, como la del Jardín del Puerto.
Ambientalistas, arquitectos, artistas y activistas afirmaron que los actos como el de este martes en la galería del Fuerte de San Diego son pura “simulación” y exigieron una reunión con el director de Fonatur, Sebastián Ramírez, porque no están de acuerdo en que la Administración del Sistema Portuario Nacional (Asipona) Acapulco construya un centro comercial en vez de promover un espacio verde que hace falta por la deforestación tras el huracán Otis.
La sesión informativa que empezó minutos después de la 4 de la tarde se convirtió en un foro ciudadano de casi dos horas en el que la inmensa mayoría de los 45 asistentes coincidió en la crítica a Fonatur por cómo está conduciendo la reconstrucción del municipio dentro del programa federal Acapulco se transforma contigo.
El enlace de Fonatur y la Secretaría de Turismo (Sectur) federal, Enrique García Fomenti, expuso los alcances del corredor Fuerte de San Diego-Zócalo que incluye la manzana del edificio Oviedo en las calles Jesús Carranza e Ignacio del Valle y la avenida Cuauhtémoc, y sube a las calles Morelos y Hornitos, bifurcación del Fuerte de San Diego.
Indicó que los proyectos de la Bahía Histórica son, entre otros, los corredores culturales, la señalética y alumbramiento de imagen urbana y un inventario de inmuebles “patrimoniales y de valor artístico y establecimientos emblemáticos”.
La exposición en imágenes estuvo acompañada de un relato general de los problemas urbanos que existen en el área a intervenir con registros de agua abiertos, bacheos, falta de señalamientos, una parte de la propuesta es la ampliación de banquetas y rampas peatonales para que los peatones puedan circular de manera “segura” estas calles céntricas.
La integrante del colectivo Recuperación del Jardín del Puerto, Kay Mendieta Marsalis, aseveró que llevan meses pidiendo una reunión con Fonatur porque están en contra de la propuesta de que este espacio sea un centro comercial, “este fue nuestro lugar de identidad, de cultura, de encuentro, es un jardín para pasear, una ventana de mar divina”.
“La ciudad no vas a verla porque tiene una preciosa señalética o porque tiene una imagen urbana unificada, la vas a ver porque está limpia, porque está segura, porque tiene un referente de identidad en sus espacios públicos, que es lo que no tenemos públicos”.
La también codirectora del Jardín Botánico de Acapulco pidió un 80 por ciento de espacio público verde y cultural, y 20 por ciento para el Maribús y los centros comerciales, “déjenos participar, todos aquí somos acapulqueños y lo que queremos es el bien de Acapulco”.
“Más allá de las consultas, tienen que ser realidades, la ciudad necesita reactivarse, necesitamos economía local, necesitamos cultura”, remató, lo que generó aplausos.
En la misma tónica, el vicepresidente de la región 5 del Consejo Internacional de Monumentos y Sitios (Icomos), Manuel Ignacio Ruz Vargas, dijo que la Constitución mexicana garantiza que el interés público está por encima del interés privado,
El ex coordinador del Comité Técnico de Desarrollo Urbano, Humberto Díaz Díaz, afirmó que la propuesta de Fonatur es diferente con el proyecto del Plan Parcial de Desarrollo Urbano del Centro Histórico de Acapulco, “no tenemos esta liga de decir, hay un solo proyecto”; el enlace de Fonatur respondió que sí han trabajado junto con el Ayuntamiento.
Díaz Díaz señaló que el planteamiento de Fonatur se reduce a sólo una parte del Centro Histórico y se deja a un lado el resto del centro, por lo que hace falta un proyecto amplio no pensado para los turistas, “tenemos que diseñar para los acapulqueños”.
Enfatizó la necesidad de la participación ciudadana en la aprobación de los proyectos de Fonatur y de los servicios públicos antes que cualquier cambio, “podemos maquillar todos los andadores y todas las calles y todo el Zócalo, y nos llueve y pasan por arriba todas las aguas negras”.
El enlace de Fonatur reconoció que el evento “no es un ejercicio de consulta pública, son talleres participativos”, entonces la escritora Citlali Guerrero le espetó que “no tienen vinculación”, y García Fomenti dijo que sí “de manera práctica”.
Citlali Guerrero pidió una reunión colectiva con el director de Fonatur, Sebastián Ramírez, para plantearle las críticas de los distintos grupos críticos de la propuesta del Jardín del Puerto.
Los arquitectos Luis Ramos y Anahí Gatica hicieron críticas a la propuesta de Fonatur, en particular al énfasis a un reordenamiento del estacionamiento en la calle Hornitos y no en la arborización, y la promotora del uso de bicicleta dijo del proyecto del Jardín del Puerto que “no le podemos dar al capitalismo voraz un espacio más”.
El presidente de la Comunidad Creativa de Emprendedores Revolucionarios, Luis Miguel Castrejón, y la activista Linayme Reyes Ávila, exigieron la entrega de la minuta de la reunión para comprobar que las opiniones vertidas durante casi dos horas estarán plasmadas en un documento oficial.
El enlace de Fonatur respondió que sí dubitativamente, ante ello, el fotógrafo Luis Arturo Aguirre criticó que los funcionarios federales no registraron ningún planteamiento.
Más participaciones coincidieron en la defensa del Jardín del Puerto como la del escultor Jorge Alfaro y el arquitecto Saúl Ramos, un colega suyo preguntó a cuánto asciende la inversión del corredor Fuerte de San Diego-Zócalo y el enlace de Fonatur y su equipo no supieron responder.
La representante del Frente de Rescate del Acapulco Tradicional (FRAT), Dulce María Velasco, preguntó sobre las luminarias que serán utilizadas y demandó un ordenamiento porque el municipio es un “mercado con playa”; y uno de los propietarios del restaurante Palao de la isla de La Roqueta, Guido Rentería, exigió seguridad para que regrese el turismo.
Hoy a las 4 de la tarde se llevará a cabo la presentación del corredor La Quebrada-Zócalo en el Centro Cultural Domingo Soler y el jueves será la última sesión informativa de este nuevo ciclo de socialización de proyectos de Fonatur, con la presentación del corredor Caleta-Caletilla en la plaza del mercado Santa Lucía en Caleta; las primeras sesiones fueron en abril pasado e incluyeron recorridos.
También este miércoles a las 6 de la tarde, gran parte de los asistentes del evento de ayer y críticos del proyecto del Jardín del Puerto, entre ellos el pintor Miguel Ángel Sotelo, harán una rueda de prensa y un conversatorio ciudadano en el Malecón.

 

Cuestiona la nueva presidenta del Colegio de Ecólogos el perfil comercial del Jardín del Puerto

Aurora Harrison

El sábado tomaron protesta los integrantes de la nueva mesa directiva del Colegio de Ecólogos del Estado de Guerrero, que presidirá Guadalupe Rivas Pérez, quien criticó la autorización de giros comerciales en el Jardín del Puerto y consideró que ese espacio debe conservar su vocación ambiental y recreativa.
“Todo lo que estamos revisando de cuáles son los cuidados ambientales y en eso estamos poniendo los puntos para sumar esfuerzos, y no es posible que veamos un salón de belleza en ese lugar, ¿quién autoriza esos permisos?”, dijo sobre el Jardín del Puerto en declaraciones a reporteros.
Agregó que hay un Plan Director de Desarrollo Urbano que especifica que acciones pueden llevarse a cabo en cada lugar, y “hay regionalizaciones y así es como queremos, no se puede volver hacia atrás, pero sí buscar la forma de que todo eso marche de manera conveniente y en coordinación con el cuidado del medio ambiente”.
Consideró que no es que estén mal los locales comerciales que se van a construir, sino “las autorizaciones de la actividad económica que ahí se va a realizar, entonces en eso sí, es un jardín, donde los niños puedan asistir. Entre más estemos ocupando los espacios con planchas de cemento, más le sumamos al calentamiento” y se tiene que revertir el daño.
La ceremonia fue en el restaurante Casa Azul, asistieron el secretario de Medio Ambiente y Recursos Naturales del estado, Ángel Almazán Juárez; el director de Ecología, Miguel Balleza García, representantes de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) y de la Universidad Autónoma de Guerrero.
Almazán Juárez se encargó de hacer la toma de protesta a los integrantes de la nueva directiva, en su mensaje invitó a los nuevos integrantes a trabajar en coordinación para atender los problemas ambientales y las leyes para que haya un ordenamiento ecológico. Adelantó que se va a impulsar un ordenamiento ecológico marino.
Rivas Pérez en su mensaje dijo que no van a ser espectadores, “queremos sumar esfuerzos con los representantes de los tres órdenes de gobierno para organizarnos de alguna forma para el mejoramiento ambiental, pero también para concientizar a la población desde las escuelas sobre el cuidado del ambiente”.
Dijo que van a impulsar que se hagan las adecuaciones a las leyes para que vayan armonizadas y actualizadas a las necesidades que requiere el estado.
En la nueva mesa directiva entre algunos de los integrantes están como vocal el director de Ecología, Miguel Balleza García y el biólogo marino, Juan Manuel Barnard Ávila.

 

Cuestiona también el Colegio de Arquitectos el anteproyecto del Jardín del Puerto

Ayer sustituyeron en el Jardín del Puerto una malla ciclónica que impedía la visibilidad por otra que sí lo permitía Foto: Jacob Morales Antonio

Óscar Ricardo Muñoz Cano

El arquitecto Sául Ramos Alarcón, que preside la delegación Acapulco del Colegio Guerrerense de Arquitectos, se sumó a las críticas del proyecto actual del Jardín del Puerto que desarrolla la Administración del Sistema Portuario Nacional (Asipona) Acapulco que, de corte únicamente comercial, no consideró, dijo, ninguna de las propuestas vertidas en los foros ciudadanos que el gobierno organizó en abril pasado.
“En lugar de tiendas de salud y belleza, proponemos transformar este espacio en un jardín permeable, con zonas recreativas, un centro cultural, y hasta una cineteca que celebre nuestro Cine de Oro mexicano y muestre al mundo lo que Acapulco representa”, comentó en charla telefónica quien es además parte del colectivo Recuperemos el Jardín del Puerto y que llamó a los diferentes colegios de arquitectos, a la sociedad civil, no sólo sumarse a la defensa del jardín sino a presentar otros proyectos que sí beneficien a los acapulqueños.
Así, y tras socializar dichas propuestas en las redes sociales en días pasados, señaló que el proyecto actual no está considerando las opiniones de la ciudad, muchas de ellas vertidas en los foros y reuniones llevadas a cabo durante el primer trimestre de este año y organizadas por el propio gobierno federal “y está viendo sólo la parte comercial que ya vimos no funciona, por lo que es totalmente incongruente”.
Ese espacio, recordó, fue creado a mediados de los años 30 como un tipo de alameda arbolada junto al muelle; “era efectivamente un jardín que iba desde lo que ahora va a ser la estación del Maribús junto al Malecón, hasta el Parque de la Reina; hay películas, una de (Germán Valdés) Tin-Tán, donde se ve precisamente el muelle y todo un jardín”.
Al paso del tiempo, lamentó, se construyó la estructura actual del muelle, comiéndose toda la vegetación, todo el jardín, y se levantaron algunas construcciones, muchas de ellas comerciales que no funcionaron.
“Ya está visto que ese lugar para el uso que le quieren volver a dar, no funciona”, por lo que indicó, hay que voltear a ver a la ciudadanía y a sus necesidades reales.
“Realmente, una ciudad necesita al menos un 9 por ciento de área verde y Acapulco tiene menos del 2 por ciento, incluyendo al parque del Veladero, para tener una ciudad sustentable”.
Así, opinó que “es necesario construir una zona ajardinada, sí mantener el edificio central que antes fue un (restaurante) 100% Natural, que viene en el proyecto de la Asipona como un espacio cultural, mantener el ágora para otro tipo de actividades también de cultura y por qué no, algunas otras construcciones para comercios, pero sí mucho más área permeable, mucho más área verde que no está considerada en un jardín que no lo es porque sólo incluye unos cuantos espacios delimitados”.
De hecho, en días pasados hizo pública esta propuesta a través de sus redes sociales, propuesta que tiene su origen –y es compartida– en el colectivo Recuperemos el Jardín del Puerto al que pertenecen personalidades como la ambientalista Kay Mendieta Marsalis o el vicepresidente de región 5 del Consejo Internacional de Monumentos y Sitios (Icomos), Manuel Ignacio Ruz Vargas.
No es que uno esté peleado con el proyecto de la Asipona, acotó el arquitecto Ramos Alarcón, pero aseguró, sí hay antecedentes de que se puede trabajar en ese sentido, pues recordó el caso de La plaza del Heroísmo, en el puerto de Veracruz, donde el año anterior se logró que unas bodegas de la Asipona Veracruz fueran convertidas por la propia Asipona en un espacio público y de disfrute para la ciudadanía.
Llamó a los diferentes colegios de arquitectos, a la sociedad civil, no sólo a sumarse a la defensa del jardín, sino a presentar otros proyectos que sí beneficien a los acapulqueños; “no sólo hay que criticar, también hay que empezar a proponer”.
Durante la mañana de este miércoles, se retiró la malla ciclónica que estaba cubierta con una tela que impedía la visibilidad al interior del Jardín del Puerto, y fue sustituida por otra que permite ver el interior del jardín.
En la parte frontal, que da al muelle, fueron colocados paneles de madera, excluyendo los locales que están terminados y que servirán de muestras a los interesados en rentar un espacio comercial en el lugar.