El Jardín del Puerto, 90 años de un espacio que los acapulqueños han ido perdiendo

El artista plástico Miguel Ángel Sotelo habla sobre sus recuerdos de infancia cuando con su familia visitaba el Jardín del Puerto Foto: Carlos Carbajal

Ramón Gracida Gómez

Durante varias épocas de su historia de 90 años, el Jardín del Puerto se ha convertido en un lugar de disputa entre los ciudadanos que han querido mantenerlo como un espacio público y el gobierno federal que le ha dado un uso comercial.
Una línea de tiempo construida por el Colectivo Ciudadano de Recuperación del Jardín del Puerto recuerda que desde su inauguración en la década de 1940 hasta la década de 1970, el Jardín del Puerto fue un espacio público para los acapulqueños, pero después el gobierno federal lo convirtió y lo redujo en un área de comercio internacional.
A finales del siglo XX e inicios del siguiente fue transformado en una plaza comercial; en la década pasada intentaron convertirlo en un estacionamiento, pero los ciudadanos no lo permitieron, y en 2025 el gobierno de Claudia Sheinbaum Pardo prometió mantenerlo como un espacio 90 por ciento de áreas verdes, pero en la actualidad prevalecen los futuros locales de negocios.

Lázaro Cárdenas promovió la construcción del malecón

Una foto de mediados del siglo pasado muestra un Acapulco irreconocible para cualquier contemporáneo, los cerros de Las Brisas están limpios de casas de lujos. Atrás del edificio Oviedo resaltan los múltiples techos de teja de viviendas típicas y enfrente se observa un gran espacio libre de construcciones a orilla del mar.
El 27 de enero de 1936 se publica en el Diario Oficial de la Federación la convocatoria para las compañías constructoras con el fin de edificar un malecón en el puerto de Acapulco, “para cuyo pago se ha destinado la cantidad de 4500,000.00, durante el presente año”.
El gobierno de Lázaro Cárdenas determinó que Acapulco necesitaba de instalaciones para convertirlo en un puerto comercial y la construcción del malecón implicó la edificación de una aduana donde depositar la mercancía internacional y una calzada costera para transportarla, la obra duró siete años.
“Para poder autorizar el proyecto que solamente hablaba de aduana, malecón, justificaron con la presencia de un área de recreación, que fuera un gran parque, una obra de equipamiento de recreación para que los habitantes de Acapulco tuvieran un espacio verde”, relató en entrevista el arquitecto Humberto Díaz Díaz, ex director de Desarrollo Urbano en dos trienios (1984-1986 ) y (1999-2002).

El Jardín “era nuestro disfrute”

“Yo tengo un hermano menor y nos rentaban un triciclo, mi hermano menor no me dejaba manejar en el triciclo y me llevaba en la caja de atrás, y yo me enojaba mucho. Éramos muy felices, vivíamos quizá en una pobreza extrema y lo chido es que no nos dábamos cuenta que vivíamos en una pobreza extrema y esto era nuestro disfrute”.
Es un recuerdo de la niñez de Miguel Ángel Sotelo, el artista plástico de la colonia La Mira de 65 años a quien su familia lo trajo de Nuxco, Tecpan, siguiendo la gran oleada de migrantes internos del estado para encontrar un sustento económico en el boyante centro turístico.
El Jardín del Puerto se extendía hasta la aduana, que consistía en dos almacenes de lámina de asbesto grandes, “te invitaba a caminar”; grandes árboles daban sombra, una fuente de sodas en medio del Jardín ofrecía aguas frescas y rentaba bicicletas, los andadores se entrecruzaban y una pérgola de columnas de concreto también cubría a los acapulqueños del sol.

Un muro clausuró el Jardín en 1979

El Recinto Portuario de Acapulco fue delimitado en un decreto publicado en el Diario Oficial de la Federación el 22 de febrero de 1974, en las áreas destinadas a “pesca deportiva, cabotaje y tráfico de altura y terminal marítima de pasajeros sujetándose al régimen de administración estatal y establece en el mismo una zona franca”.
El crecimiento comercial ocasionó el aumento del arribo de barcos que requerían más espacio para desembarcar las mercancías de los contenedores con grandes grúas, “entonces se fue sacrificando el espacio público en aras del movimiento comercial y se redujo la superficie del Jardín del Puerto a la mitad de su espacio original”, expuso Díaz Díaz.
En 1979 fue clausurado el Jardín del Puerto, dicen sus defensores en la línea del tiempo, “en el lugar se levantó un muro de tres metros de altura ya que la administración del presidente de la República José López Portillo auguraba un auge en el movimiento marítimo”.
El muro –a quien los acapulqueños bautizaron como El Muro de la Ignominia, a manera de pequeña venganza– lo convirtió en un espacio “oscuro, meado, feo”, recordó Sotelo, “no hubo protestas, dejamos de venir, además ¿qué se podía hacer?” Era una de las épocas más autoritarias del régimen priista por la puesta en marcha de la guerra sucia, en la que Acapulco fue escenario de múltiples desapariciones forzadas de activistas, guerrilleros y campesinos.
En 1987, la administración de Miguel de la Madrid amplió el recinto portuario en la zona de bodegas y el patio de almacenamiento, lo que redujo más el Jardín del Puerto.

“Nos hicieron tontos” tras la caída del muro

El 2 de marzo de 1996 el muro fue derribado durante un acto encabezado por el entonces presidente municipal Rogelio de la O Almazán, evento que se convirtió en una manifestación a favor del gobernador Rubén Figueroa Alcocer, acusado por la matanza de Aguas Blancas del 28 de junio de 1995, anotó la entonces corresponsal de La Jornada y editora de El Sur, Maribel Gutiérrez.
Tan sólo diez días después del acto en el Jardín del Puerto, el hijo del también ex mandatario Rubén Figueroa Figueroa renunció a su cargo.
El 30 de junio de 1994, el Ejecutivo federal le otorgó a la Administración Portuaria Integral (API) Acapulco S.A. de C.V. el título de concesión para la Administración Portuaria Integral del puerto de Acapulco.
“El gobierno federal cambia su política de comercio exterior y considera que Lázaro Cárdenas y Manzanillo pudieran ser los puertos comerciales con instalaciones apropiadas, y dejar Acapulco cerrado al comercio para que se convirtiera en un 100 por ciento centro turístico”, relató Díaz Díaz.
Tras la caída del muro, la API construyó locales para convertir el Jardín del Puerto en un centro comercial y cultural, “ya ves que te lo venden así, que vamos a tener foro, vamos a tener galería y va a ser uso y disfrute de los acapulqueños, pero solamente fue una vez”, recordó Sotelo.
El artista plástico y 16 pintores más, entre ellos Jorge Alfaro, Areli Eunice, Palemón Lugo y Naty Villerías, presentaron en el Ágora del Jardín del Puerto la exposición Los Artífices y montaron sus caballetes. Fue el único evento,” después se convirtió en (el restaurante) 100 por Natural y aquí no se volvió a presentar nada, nos hicieron tontos”, lamentó Sotelo, quien recordó que también presentó ahí la obra teatral La Manzana.

El juicio contra la concesión
de la API

El centro comercial no funcionó y los negocios fueron cerrando poco a poco, pero la concesión la mantuvo la API y en 2011 cercó el Jardín del Puerto para ampliar su estacionamiento para autos de exportación, una vez más.
En el siguiente año, 42 organismos se aglutinaron para firmar por mantener el Jardín del Puerto e impulsaron un juicio, que llevó formalmente el Ayuntamiento contra la API, que se amparó, relató Kay Mendieta, una de las figuras más visibles del Colectivo Ciudadano de Recuperación del Jardín del Puerto y codirectora del Jardín Botánico de Acapulco.
El litigio se alargó varios años por las “trabas burocráticas”, los defensores tuvieron que ir a la Ciudad de México porque en Acapulco no estaban los documentos que evidenciaban el mal uso y la falta de pago de la concesión.
Los ciudadanos se enfrentaron a Transportación Marítima Mexicana, que controlaba a la empresa concesionaria, pero finalmente el 7 de julio de 2021 se obtuvo la reversión, entonces el espacio quedó bajo la custodia de la Secretaría de Marina (Semar).
El Jardín del Puerto no fue abierto al público y el 30 de agosto de 2023, la Semar le otorgó a la Administración del Sistema Portuario Nacional (Asipona) Acapulco, empresa creada por la propia dependencia federal el 24 de noviembre de 2022, el título de concesión.

“Los espacios se recuperan tomándolos”

Un guía del Marinabús daba indicaciones a los turistas que descendían del catamarán mientras que otros, casi todos en trajes de baño, esperaban subir el viernes en la tarde. Un trabajador no permitió a los reporteros y a Sotelo recorrer más lugares porque la obra seguía inconclusa. El Sur publicó el 21 de marzo que el Jardín del Puerto sería abierto en Semana Santa.
“Los espacios se recuperan tomándolos”, dijo Sotelo, arquitecto e integrante del colectivo Mira Cultura, y propuso acudir con un caballete porque “lo que estoy viendo aquí se ve bonito, pero no es suficiente y no sé si esto sea para el acapulqueño o para el visitante, no creo que sea para el acapulqueño de abajo”.
El 24 de agosto pasado, el fotógrafo Luis Arturo Aguirre se lanzó al mar para hacerle llegar a Sheinbaum Pardo la solicitud de 80 por ciento de áreas verdes, y la mandataria federal contestó en el banderazo de inicio del Marinabús que sería de 90 por ciento.
“La Asipona lo que hace es que incluye el área de lo que es el Malecón, propiamente dicho lo que es todo el pasillo para que cuadre este 90-10”, precisó Kay Mendieta y criticó que después de tantas reuniones, la última el 28 de enero del Consejo Consultivo de la Bahía Histórica del que forma parte, el Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur) y su titular Sebastián Ramírez, no les han presentado ningún proyecto.
Sólo les han dicho que el Jardín debe tener comercio para que sea rentable, pero “un espacio público no necesita rentarse para que pueda conservarse, para eso son los impuestos de la ciudad y es parte de los derechos humanos de un ciudadano tener estos espacios verdes, incluyentes y bien cuidados”, insistió la activista.
Y para rematar, lamentó, le cambiaron el nombre a Jardín Vicente Guerrero sin ninguna consulta ciudadana, “el Jardín no es de ellos, es de la ciudad”.

 

Porras a la presidenta no apagan los reclamos de defensores del Jardín del Puerto en el Malecón

Ciudadanos que defienden un Jardín del Puerto para la recreación de acapulqueños y visitantes y no para espacios comerciales extienden sus mantas en la protesta durante el acto que encabezó la presidenta Claudia Sheinbaum para inaugurar el sistema de transporte público Marinabús Foto: El Sur

Ramón Gracida Gómez

La presidenta de México Claudia Sheinbaum Pardo fue recibida el sábado en el Malecón de Acapulco por porras de decenas de hombres y mujeres llevados por los gobiernos estatal y municipal y la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG), y por reclamos de los defensores del Jardín del Puerto, uno de ellos, el fotógrafo acapulqueño Luis Arturo Aguirre, quien se lanzó al mar para llevarle la petición de que 80 por ciento del espacio sea para áreas verdes y actividades culturales.
La mandataria federal caminaba rumbo a la ceremonia de abanderamiento del Marinabús cuando escuchó “presidenta el Jardín es de todos, no de unos cuantos”, era Luis Arturo Aguirre, que nadó unos 40 metros para ser escuchado en representación del Colectivo ciudadano recuperando el Jardín del Puerto.
Eran alrededor de las 10 de la mañana, 15 minutos antes Sheinbaum Pardo llegó al Malecón de Acapulco en una camioneta negra, lo que provocó un remolino de decenas de personas alrededor del vehículo oficial, todos querían tomarse una foto con la presidenta de México.
Fue muy difícil acercarse a Sheinbaum Pardo, quien abrió la puerta de la camioneta y se puso de pie en el estribo lo cual fue vitoreado por la multitud, y desde allí quiso dar un mensaje con un megáfono, pero éste no sirvió y sólo lanzó abrazos al aire.
El productor de televisión cercano a la autollamada Cuarta Transformación, Epigmenio Ibarra, grababa las consignas a favor de la presidenta de México que lanzaban los hombres y las mujeres coordinados por funcionarios como la secretaria general del Ayuntamiento de Acapulco, Leticia Lozano y el director de Gobernación, Ramón Montiel.
Una guerra de porras ensordecía el entorno, y una de las que más gritaba era la secretaria de Desa-rrollo Social, Flora Contreras San-tos, al igual que Ángel Vargas Rodríguez, el defenestrado ex secretario particular de la alcaldesa Abelina López por robar mercancía tras el paso del huracán Otis.
Más cercanos a la estación del Acabús estaban una veintena de jóvenes y profesores de la UAG encabezados por la coordinadora de la Zona Sur, América Bautista, que también arengaban para ser escuchados.
Por ahí deambulaban el director de la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado del Municipio de Acapulco (CAPAMA), Antonio Rojas Marcial, y un séquito de funcionarios de otras dependencias municipales distintivos con los chalecos naranjas con la leyenda Reconstrucción de Acapulco.
Los integrantes del Colectivo ciudadano recuperando el Jardín del Puerto estaban a la orilla del Malecón, a unos 20 metros de la entrada de la obra de remodelación, cada vez se acercaban más, pero no lo suficiente por los numerosos asistentes que cargaban carteles a favor de la gobernadora morenista Evelyn Salgado Pineda, algunos de ellos con la gorra negra que distingue al gobierno estatal.
La consigna “80, 20” de los defensores del Jardín del Puerto para que la presidenta de México volteara a verlos quedaba ahogada por las tamboras que llevaba un grupo artístico, y entonces Luis Arturo Aguirre, practicante de clavados en La Quebrada, se lanzó al mar, nadó varios metros en unos cuantos segundos y le pidió a Sheinbaum que los escuchara.
La mandataria federal se enfilaba al toldo blanco donde se efectuaría el acto, pero regresó y se dirigió hacia él para decirle que sí, contó después el creador del concepto Botánica subtropical que continúa desarrollando después del cierre de su centro cultural Quebra-da, Espacio de Arte, tras el Otis.
Los marinos que custodiaban en motos acuáticas tardaron en reac-cionar y el fotógrafo regresó al lugar donde el colectivo extendió lonas a favor del Jardín del Puerto; algunos de los participantes fueron la co directora del Jardín Botánico, Kay Mendieta, y el vicepresidente de Ia región V del Consejo Internacional de Monumentos y Sitios (ICO-MOS), Manuel Ignacio Ruz Vargas y su colega arquitecto Luis Ramos.
Asimismo, la directora de la Biblioteca Pública número 22 del Zócalo, Themis Mendoza, el biólogo marino Juan Barnard, la actriz Myriam Orva, el pintor Luis Vargas, el escultor Jorge Alfaro, los activistas Linayme Reyes, Nancy Lobato y Yadín Rodríguez, y el representante de la Comunidad Creativa de Emprendedores Revolucionarios (CREA), Luis Miguel Castrejón.
Los defensores del Jardín del Puerto llegaron a las 9 de la mañana al Malecón para organizar su manifestación y marinos vestidos de civil le pidieron a Kay Mendieta, una de las caras más visibles del movimiento desde 2012, su identificación, a diferencia del resto de los participantes que estaban junto a la ambientalista.
Adentro, en respuesta a la propuesta de 80 por ciento de área verde para el Jardín del Puerto y 20 por ciento construcción, Sheinbaum Pardo dijo en su discurso que será de 90 por ciento, y después de las 11 de la mañana salió por el mismo pasillo por el que entró, los funcionarios municipales y colonos que venían con ellos empujaban para acercarse a la camioneta en la que se subió.
El arquitecto Saúl Ramos, conocido por su propuesta del Jardín del Puerto que circula en las redes, y Linayme Reyes se introdujeron en la avalancha de gente llevada por el Ayuntamiento de Acapulco como pudieron y la activista le pidió a la presidenta de México que escuchara la petición ciudadana de un área verde.
La mandataria le contestó que estaba “mal informada”, que sí eran atendidos por el director del Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur), Sebastián Ramírez, quien estaba en el asiento trasero y no reaccionó cuando Linayme Reyes le dijo que conocía al colectivo integrado por ambientalistas, arquitectos, artistas y activistas pro Jardín del Puerto.
A unos metros de distancia, Kay Mendieta le entregó el folleto en el que plasman su propuesta del Jardín del Puerto a la secretaria de Turismo federal, Josefina Rodríguez Zamora.
En declaraciones a reporteros, la co directora del Jardín Botánico, pidió que el 90 por ciento de área verde anunciado por la presidenta de México sea parte del espacio del Jardín del Puerto, “porque como lo han estado manejando ellos, es toda el área concesionada y eso es muy diferente”.
“Si hablamos del 90 por ciento en un espacio de 5 mil metros (cuadrados), pues vamos a necesitar por lo menos 4 mil 500 metros de área verde y cultura, eso es muy importante resaltar, no es un espacio verde así nada más, es un espacio verde para la comunidad, para expresiones artísticas”.
Criticó que nadie ha recibido el proyecto de remodelación del espacio por parte de la Administración del Sistema Portuario Nacional (Asipona) Acapulco, sólo “nos invitan a consulta donde nos presentan dos láminas y seguimos preguntando y las plantas y la paleta vegetal y no tenemos respuesta”.
Dijo que no están en contra de las inversiones, “al contrario, lo que Acapulco necesita es reactivar la economía local, pero sin olvidarnos de los ciudadanos”.

 

Celebran Día de los Pueblos Indígenas con recorrido y programa cultural

Danzas durante la caminata que se realizó el sábado por la tarde en la avenida Costera organizada por la Dirección de Atención a Grupos Étnicos y Afromexicanos, por el Día Internacional de los Pueblos Indígenas Foto: Carlos Carbajal

Cientos de personas acudieron al recorrido del pendón guerrerense que salió del Malecón, frente al Zócalo, hacia el Parque de la Reyna para conemorar el Día Internacional de los Pueblos Indígenas, en donde el gobierno se comprometió a preservar la cultura y trabajar junto a ese sector de la población para tener una sociedad más inclusiva.
Desde las 4 de la tarde del sábado se empezaron a concentrar en el Malecón, para caminar por la avenida Costera, en el carril que va de Caleta hacia la Base Naval, para mostrar las diferentes danzas representantivas del estado, como Los Tlacololeros y la de los Moros y Cristianos, así como también algunos rituales inspirados en los prehispánicos.
Los carriles de la avenida fueron cerrados a la circulación, mientras pasaban los grupos de danzantes, hasta que llegaron al Parque de la Reyna, donde se efectuó el programa cultural y se encontraban algunos puestos de artesanos indígenas vendiendo sus productos.
“Esta conmemoración sea un recordatorio de la importancia de preservar y celebrar nuestras raíces culturales y de trabajar juntos hacia una sociedad más justa e inclusiva para todos. Con esta celebración la presidenta Abelina López Rodríguez honra su legado y promueve la inclusión y visibiliza que Acapulco también es cultura”, dijo la secretaria de Bienestar y Desarrollo Comunitario, Flora Contreras Santos.
En tanto la directora de Grupos Étnicos y Afromexicanos, Isabel de la Cruz Bustillos, recordó la importancia de esta conmemoración y refrendó su compromiso con las comunidades indígenas de trabajar por sus derechos y la preservación de sus lenguas.
“Reconocemos que la deuda histórica no se ha saldado y que tenemos la responsabilidad institucional, moral y humana de avanzar hacia una sociedad más justa, más incluyente y respetuosa de la diversidad cultural”, dijo.
Después del acto protocolario se llevó a cabo el programa cultural que incluyó la presentación de la danza Tlexichitone Acapulco, que interpretó el ritual prehispánico de los cuatro puntos cardinales; además la danza de Los Tlacololeros de Chilpancingo.
La niña Janeth Rosas Sánchez recitó en mixteco del poema Soy Indígena y luego se presentó el grupo M-60. (Aurora Harrison).

Se quejan prestadores de servicios náuticos del aspecto del Malecón; hubo arreglos mínimos

Este lunes siete visitantes abordaron el yate fondo de cristal Miramar II, que salió a las 2 de la tarde del Malecón donde se observó gran cantidad de basura flotar por la lluvia de la mañana, y donde el agua de mar olía a drenaje Foto: Jacob Morales

Jacob Morales Antonio

El gerente de Yates Miramar, David Martínez López, dijo que la temporada vacacional de verano no ha sido buena, y la demanda y aforo en las embarcaciones de fondo de cristal que hacen recorridos del Malecón a la isla de La Roqueta es muy bajo.
El prestador de servicios náuticos recordó que en diciembre de 2023 el servicio fue nulo, para la Semana Santa fue “muy pobre”, y para esta temporada vacacional el aumento fue “muy mínimo”.
“La afluencia del turismo está muy marcada. De lunes a jueves tenemos nuestros barcos vacíos. El mal aspecto que tenemos en el Malecón, el municipio no ha hecho nada para reparar la banqueta. Además de la basura que hay en el mar y que con las lluvias se acumula”.
Agregó que el gobierno municipal tiene abandonado el Malecón. “Desgraciadamente esta imagen que es el lugar icónico de Acapulco, que es el Malecón, enfrente del Zócalo y que llegue el turista con esto, y el olor pestilente que hay”.
Martínez López compartió sus estadísticas de la afluencia del fin de verano pasado, donde en un domingo subieron mil personas en total a las embarcaciones, pero este domingo apenas fueron 150 las que solicitaron el servicio. Agregó que si antes tenían una afluencia de 400 personas por hora, ahora es de 70 personas, “eso es nada”.
Precisó que tenían una capacidad mayor de embarcaciones, cuatro eran fondo de cristal, y una de lujo de pesca, “estamos tratando de sobrevivir, y estamos haciendo nuestro mayor esfuerzo”. En este contexto dijo que sin ayuda de los créditos del gobierno federal y en una inversión familiar, se compraron dos nuevas embarcaciones de fondo de cristal.
En el recorrido había una gran cantidad de botes de plástico y otros objetos arrastrados en el mar, luego de la lluvia de la mañana de este lunes, además el agua frente al malecón olía a drenaje.
Los prestadores de servicios náuticos se quejaron nuevamente de la antena de telefonía celular que ocupa gran parte de la banqueta, lo que impide que los visitantes se acerquen a la zona donde tienen el abordaje a las embarcaciones, además de que la banqueta del malecón está destruida y el Ayuntamiento no la ha reparado.

 

Retira la Promotora de Playas en Manzanillo embarcaciones hundidas por el huracán Otis

Aspectos del Malecón donde prestadores de servicios piden que se arregle y quiten las láminas que dan mala imagen Foto: Aurora Harrison

Prestadores de servicios turísticos de playa Tlacopanocha solicitaron a las autoridades que se retiren los restos de embarcaciones que se encuentran en el Malecón, donde el gobierno instala luminarias.
Ayer por la mañana trabajadores de la Promotora de Playas, encabezados por el director, Alfredo Lacunza de la Cruz, empezaron a hace el retiro de embarcaciones que quedaron hundidas tras el paso del huracán Otis, en playa Manzanillo.
Ayer durante un recorrido se pudo constatar que en junto a la cancha de la CROM y cerca de la gasolinería hay una lancha dañada, que los prestadores piden a las autoridades que la retiren, porque ya van a ser ocho meses de que pasó el huracán.
Solicitan que se arregle el Malecón y es que mencionaron que con el huracán Otis hubo partes del pavimento que quedaron dañadas que dan mala imagen, y que así como están colocando las luminarias que arreglen el pavimento para darle uniformidad.
Los trabajadores que instalan las luminarias comentaron que los trabajos empezaron en el Parque de La Reina y que terminará hasta La Quebrada.
De la limpieza de lanchas que hizo la Promotora de Playas muy temprano, en su página oficial el funcionario del estado, acompañado de un video, se observa como maquinaria pesada y trabajadores hacen las labores para sacar las embarcaciones que se hundieron con el huracán.
“Con la ayuda de nuestro personal operativo y una grúa especial para poner a flote y remolcar embarcaciones fue como se puede realizar dicha maniobra y poder llevar a cabo el retiro de las embarcaciones”, decía el texto que acompañaba la publicación. (Aurora Harrison).

 

Siguen familiares la búsqueda de los marineros desaparecidos por Otis

Aurora Harrison

Familiares de capitanes y marineros siguen con sus brigadas de búsqueda. Unos se concentran en el malecón y otros pegaron fichas con las fotografías y características de los desaparecidos en postes del zócalo.
Este martes, en una visita a la Marina de Acapulco, ubicada en avenida Costera, en el fraccionamiento Las Playas, trabajadores dijeron que son nueve los compañeros que están desaparecidos, aunque no proporcionaron los nombres.
“Son varios los que están desaparecidos”, dijo el trabajador y mencionó que esos datos lo manejan “los jefes”, que a ellos no le dan esa información, pero entre los mismos compañeros el comentario es que “son varios”.
En el malecón están las tías, primos y conocidos del capitán del yate privado Vida, el joven Mauricio Adrián Bibiano Ochoa, que lleva 21 días desaparecido.
María Azucena Ochoa Santiago es tía del muchacho y dijo que a su sobrino lo siguen buscando, porque las autoridades de la Secretaría de Marina “no hacen nada, ninguno hace nada”.
“Nosotros, por nuestra cuenta, estamos buscando desde el otro día del huracán”, dijo la tía, quien mencionó que las autoridades de la Fiscalía General del Estado (FGE) los han citado, pero nada más para hacerles preguntas y no les dicen nada de la búsqueda.
Agregó que a los compañeros de su sobrino sí los encontraron con vida y que uno de ellos les platicó que cuando fue el huracán, Mauricio estaba al mando de la embarcación y después lo perdieron de vista, que ya no supieron de él.

Los desaparecidos del Lito

En los postes del malecón y el Zócalo están las fotografías de tres tripulantes de la embarcación Lito, que también están desaparecidos. Entre ellos, una joven de nombre Abigail Andrade Rodríguez, que trabajaba como hostess.
En las fotografías de búsqueda de Ulises Díaz Salgado, capitán del yate Litos, y de Fernando Parra, quien también trabajaba en la misma embarcación, se menciona que sus familiares no saben nada de su paradero y siguen buscándolos.
Aunque no hay fotografía, pero también están desaparecidos los tres tripulantes de la embarcación Tourbillón. Se trata del capitán Leonardo Leiro, los marineros Marco Antonio Cipriano y Alex David.
El lunes los familiares se manifestaron en el malecón, para exigir a las autoridades que sigan buscándolos.

Que den “prioridad a la búsqueda de los desaparecidos”, piden familiares de marineros

Aurora Harrison

“Queremos que le den prioridad a la búsqueda de los que están desaparecidos. No que le den prioridad a la Costera, eso puede esperar, con el tiempo lo material se recupera”, dijo Adriana Ochoa Santiago, madre de Mauricio Adrián, capitán de la embaración Vida, que está desaparecido.
Este miércoles por la mañana se encontraba sentada en el Malecón, en compañía de familiares y amigos. Está en espera de noticias por parte de los marinos, del paradero de su hijo, quien desapareció el martes cuando impactó el huracán Otis en la ciudad.
Contó que este martes a 20 millas del Malecón “encontraron a cinco personas vivas y lo que queremos es que con un helicóptero busquen a los demás que están desaparecidos. Porque a muchos los sacó a Pie de la Cuesta y queremos que nos apoyen de esa manera”.
“Nadie nos hace caso ¿a quién le vamos a decir, queremos un helicóptero o embarcaciones para buscar a tres personas, entre ellos mi hijo? Porque son muchísimos desaparecidos, del Bonanza, del Acarey, son seis o siete trabajadores que no encuentran”, platicó.
Incluso descalificó la cifras oficiales que las autoridades han dado de las personas muertas por el huracán, “no es cierto, porque los que anclaron en la Base Naval no encuentran ni el 80 por ciento de los trabajadores”.
“Hasta ayer en la (Secrtearía de) Marina, que nos atendieron de manera amable, nos decían que había algunos inconscientes y por lo menos deben de tener fotos, pero después nos dicen que no tienen inconscientes que están en el hospital de El Quemado y ahí nos dicen que los que están graves no hablan. Cuando pedimos que nos den la oportunidad de entrar, nos dicen que no hay nada, que no tienen ninguno que venga de la playa”, comentó.
Agregó que incluso ya acudió al Servicio Médico Forense, ubicado en El Quemado, y “no nos quieren mostrar los cuerpos y nos hicieron la prueba de la sangre, imagínense ya cuántos días son y es una desesperación”.
“Las autoridades no están buscando como debe ser, yo no quiero ni despensa. Lo que quiero saber es de mi familia, de mi hijo, si se encuentra herido, dónde lo tienen. Nosotros lo estamos buscando en una lancha acuática, compramos diesel porque no hay ningún apoyo del gobierno”, reprochó la madre de Mauricio.
Crítico que la Secretaría de Marina haya mandado maquinaria y marinos para sacar una plataforma que se hundió en el Malecón, y que no los apoyen en la búsqueda de los desaparecidos.
“Eso de ahí ya no se va a mover, es una plataforma que pesa toneladas, ahí tienen buzos buscando a sus compañeros, pero queremos que también nos ayuden a buscar a nuestros familiares”, dijo la madre del capitán.
En el área del Malecón, la Marina tiene dos máquinas, y un equipo de buzos que realizan maniobras para sacar la plataforma que se hundió con algunos de sus compañeros.

Una crónica desde la cancha del Malecón



Sí. Parece que aquel de camisa naranja es Luis Walton. El adormilado pasajero de El Jefe de Jefes trata de confirmarlo. Se talla los ojos con las manos, un poco llenas del óxido del tubo del asiento del camión urbano.
Asoma su cabeza por la ventana, en lo que el semáforo de la gasolinera del Malecón pasa del rojo al verde. “No seas güey, sí es Walton”, le dice uno que parece ser su acompañante, otro pasajero que se asoma por la ventanilla de atrás.
El candidato a senador de la coalición Por el Bien de Todos habla ante unos 100 simpatizantes que logra jalar a la cancha de la CROM. “Cuando menos Luis Walton no los ha engañado”, observa el mismo Luis Walton.
El camión ya se aleja y con él, un potente sonido. Punchis punchis, bum, bum, punchis punchis, bum, bum. Lleva atrás la propaganda de Guido Rentería, el candidato a diputado federal en el distrito 04 por el PAN.
En la banca de cemento destinada para los equipos que vienen aquí a jugar basquetbol, siete amiguitos discuten temas importantes. Un pequeño como de siete años les cuenta a los demás que ayer lo castigó su mamá. “A mí ya no me regañan porque yo ya estoy grande”, le presume una niña de ligas en los dientes.
Balón en mano, esperan que el presidente estatal de Convergencia les devuelva su cancha, donde ahorita encabeza un acto considerado como su arranque de campaña.
Los chavitos pertenecen a la escuelita de básquet de Cecilia Peña, una mujer que gratuitamente los prepara para este deporte. Sólo admite a niños de los barrios de La Playa, La Guinea y La Candelaria. De puro barrio cercano, dice la entrenadora, “a nadie más”.
A la vuelta de los aplausos, Walton reparte besos entre sus seguidoras. Y el “aquí seguimos, echándole ganas”, se interpreta como un aliento, una justificación. No haber ganado la alcaldía no quita las esperanzas.
Al fondo cuelga una amplísima manta con las fotos, separadas, de Walton y del candidato presidencial Andrés Manuel López Obrador. Quién iba a pensarlo. Hace apenas unos meses, aquí en esta misma cancha, Walton hacía pedazos en sus discursos al PRD, del que ahora Convergencia es aliado.
El traslado al siguiente mitin en la cancha de la calle Durango, en la colonia Progreso, tarda más que el tiempo que el que se lleva el presidente estatal de Convergencia en los dos actos relámpago.
Hacia allá va acelerando un Jetta plateado la ex agente del Ministerio Público, Josefina Verduzco, una nueva fan de López Obrador, a quien siguió en su reciente gira por toda la Costa Chica.
Por su cuenta, se traslada el ex operador de Manuel Añorve, Armando de Anda, que ahora busca colarse como operador del líder de Convergencia, que con su sexto lugar en la lista de candidatos pluris en la alianza con el PRD y el PT lleva asegurado su escaño en el Senado.
Y en el discurso, un hombre irreconocible que dirige sus baterías hacia la mala gestión del presidente Vicente Fox. Que aprieta los dientes, que se muerde la lengua. Por hoy, ni de chiste. Nada de aventarse contra el PRD.
Sí. Parece que el de camisa naranja es Luis Walton. El adormilado pasajero de El Jefe de Jefes tenía razón.

Debe mantenerse una política exterior de principios, plantea Javier Larequi

Ceremonia por la Batalla de Puebla

Magdalena Cisneros Durante la celebración del 142 aniversario de la victoriosa Batalla de Puebla, el secretario general del Ayuntamiento, Francisco Javier Larequi Radilla, afirmó que en su política exterior México debe mantenerse como “una nación de principios, capaz de promover relaciones de respeto y de cooperación con otros países”, en alusión al virtual rompimiento diplomático con Cuba que impuso el gobierno federal.

Ayer, en la plaza cívica del Malecón, con la presencia del alcalde Alberto López Rosas, regidores,                     funcionarios del Ayuntamiento y representantes de los mandos militares, el gobierno municipal conmemoró un aniversario más del triunfo de las tropas del general Ignacio Zaragoza sobre el ejército invasor de Francia, el orador oficial Larequi Radilla pidió no sólo recordar esta fecha, sino defender “nuestro derecho a ser libres, soberanos e independientes”.

Llamó asimismo a fortalecer la vida institucional porque es el principal patrimonio político que “nos permitirá introducir los cambios que la sociedad mexicana más compleja y más plural está demandando”.

Dijo que los mexicanos “exigimos a la comunidad de las naciones establecer las bases de convivencia conforme a nuestro legado histórico; nuestro derecho de iniciativa en la solución de los problemas que enfrentamos, nuestro derecho a ser autónomos y de tener interpretaciones y objetivos propios, nuestro derecho de determinar el destino de la nación, pero esos mismos derechos que exigimos para nosotros debemos respetarlos para con los demás, eso es lo justo”.

Larequi Radilla indicó que en la Constitución están los principios normativos de la política exterior: la no intervención, la solución pacífica de las controversias, la igualdad jurídica de los estados y la cooperación internacional para el desarrollo y la lucha por la paz y la seguridad internacionales que son fundamentales para fortalecer la soberanía nacional, y su cumplimiento en la política exterior del Estrado mexicano le ha significado a ésta un reconocido prestigio fuera del país. “Su valor no riñe con su eficacia”, indicó.

En estos tiempos de acelerado cambio, dijo, la vigencia de los principios facilita la interpretación de los hechos, el discernimiento del interés de México sobre posiciones individuales o partidistas y el aprovechamiento de las oportunidades sin caer en el oportunismo.