Acuerdos y desacuerdos en torno al Marinabús

Representantes de pobladores de Puerto Marqués se reunieron con el comandante de la Octava Región Naval con quien acordaron que el muelle seguirá siendo público, pero con restricciones de horario. Mientras tanto, integrantes del Frente de Defensa de la Zona Federal Marítimo Terrestre clausuraron simbólicamente las taquillas del nuevo transporte marítimo (imagen) y reprocharon al director general de Fonatur, Sebastián Ramírez Mendoza que no informa ni de ese proyecto ni de las obras en la franja turística Foto: Jacob Morales Antonio

Clausura el Frente de Defensa Zofemat en
forma simbólica las taquillas del Marinabús

Jacob Morales Antonio

Integrantes del Frente de Defensa de la Zona Federal Marítimo Terrestre, clausuraron simbólicamente las taquillas del Marinabús y luego hicieron un recorrido por los trabajos de remodelación que se hacen en el Jardín del Puerto, donde consideraron que sólo se están remozando las estructuras que ya estaban edificadas, y donde según el gobierno federal invierten 170 millones de pesos.
Antes de la jornada de limpieza semanal la mañana de este martes en el Malecón, playa Tlacopanocha y el Paseo del Pescador, los integrantes del frente de defensa escucharon un posicionamiento de los líderes del frente que subrayaron que el nuevo sistema de transporte acuático del Marinabús es turístico y no una solución para la movilidad.
Además reprocharon la falta de atención del director general de Fonatur, Sebastián Ramírez Mendoza, para atenderlos e informe del proyecto y de las obras que se hacen en la franja turística, y a quien llamaron “mentiroso” en las lonas que colocaron en el cerco de acceso al Malecón del Jardín del Puerto.
Unos mil prestadores de servicios de playa, escucharon atentos al asesor jurídico del frente, Jesús Zamora Cervantes, quien bajo la estatua de Benito Juárez lamentó que no encontraron el catamarán en el muelle, porque lo querían conocer, e insistió que están en contra de las formas en que se están planteando los proyectos y de la afectación directa al sector náutico y turístico.
“No es un transporte público, es un transporte turístico que viene a ser una competencia desleal, que padre estár haciendo negocio con dinero del pueblo. Pueden darlo a un peso si quieren, porque ellos no invierten dinero de ellos, no les cuesta. Todo está mal planeado”, y recordó que en el caso de Puerto Vallarta se echó andar un ferry de calidad, “Acapulco es un puerto de primera, no somos un puerto de tercera para que nos sigan mandando esas cosas viejas”.
Reiteró que la embarcación no cumple con todas las normas, “cancha pareja para todos. Confiamos en nuestra presidenta y le refrendamos nuestro apoyo, le pedimos a nuestra gobernadora (Evelyn Salgado Pineda) su intervención para que no deje que pisoteen a su pueblo”.
El abogado subrayó: “no nos vamos a dejar, que se les quite la soberbia, en reiteradas ocasiones les hemos pedido transparencia. Qué digan si es servicio turístico (el Marinabús), y que le reparen el daño a los compañeros”.
También señaló que los trabajos que se están haciendo en el Jardín del Puerto carecen de un manifiesto de impacto ambiental y que tampoco tienen licencias porque no están a la vista, como se señala en el reglamento del municipio.
Arturo Pantoja Guatemala, reiteró que no están en contra del desarrollo de Acapulco, porque la ciudad requiere de proyectos para volver a ser atractivo para los visitantes, pero “lo que estamos en contra, son las formas en que lo quieren hacer, de que no se nos informe, y no porque seamos dueños de Acapulco, como acapulqueños y como parte de los afectados, debemos de conocer la información”.
Recordó que la lucha del sector náutico continuará para evitar que se construyan muelles en la bahía de Acapulco, porque no quieren pasar por la misma situación que sucedió en Puerto Marqués donde las empresas privadas terminaron afectando a todos los sectores como restaurantes y trabajadores de playa, con la reducción de la zona de playa.
El líder dijo que los ciudadanos no se merecen la embarcación que se mostró en la supervisión que hizo la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, porque además es mucho el dinero que se está invirtiendo, y que según el gobierno federal sólo en el Jardín del Puerto, que incluye la taquilla del Marinabús es de 170 millones de pesos.
Señaló que las obras que ejecuta Fonatur Infraestructura en la avenida Costera es un maquillaje, “qué les pasa a ellos que nos quieren dar espejitos, de eso estamos encabronados, de simulaciones, de dinero que es nuestro, de nuestrosimpuestos. Acapulco no merece eso, merece otro trato”.
El representante del sector náutico respaldó a los representantes de las asociaciones ambientalistas de arte y cultura que han estado protestando por un mayor espacio para las áreas verdes en el Jardín del Puerto, y cerró diciendo: “no nos van a vender espejitos, Acapulco requiere de un trabajo serio”.
El líder de los vendedores de playa, Gabriel Leyva, dijo que hay otras prioridades en Acapulco antes que el Marinabús, como arreglar el drenaje, las calles, los baches. Además criticó que las autoridades federales estén imponiendo las obras y no se consulte a la población.
Luego de que los trabajadores de playa y vendedores clausuraron el acceso a las taquillas del Marinabús, con lonas donde se leía “Sí a los proyectos de inversión, no a la imposición”, y “Presidenta Claudia Sheinbaum, Sebastián Ramírez te miente”.
Después, los representantes del frente y un grupo de los prestadores de servicios entraron por la puerta que está sobre la avenida Costera, a la zona donde se hacen los trabajos de remodelación del Jardín del Puerto. Con un altavoz el representante del frente, Marco Antonio Velázquez Girón, expresó que los trabajos eran una burla y una vergüenza, porque sólo se estaba revistiendo la infraestructura que ya estaba y no se está haciendo nada de cero.
“Queremos obras de verdad, que las hagan bien, y no obras que ya están y que las están maquillando”, luego soltó: “le exigimos (al director de Fonatur) Sebastián que no venga a mentir, y hablar con la verdad, nos golpeó, nos golpeó, y ahora nos golpea Sebastián”, recriminó.
A pesar de qué los líderes pidieron hablar con los responsables de la obra y los representantes de la administración portuaria, nadie se presentó y decidieron retirarse del lugar, informando en el altavoz que únicamente entraron a ver cómo se estaban haciendo los trabajos y que no tenían ninguna otra intención.

 

Siembran árboles “simbólicamente” en donde estaba el De la Esperanza en el Zócalo porteño

El director de Ecología municipal Jesús Castillo Aguirre junto a trabajadores de la dependencia e integrantes del Colectivo de Organizaciones Sociales siembran de manera “simbólica” un árbol de guaya en el Zócalo, donde antes estaba el árbol de La Esperanza, mientras se presentan tres proyectos para reforestación de esa zona Foto: Aurora Harrison

Aurora Harrison

Trabajadores de la Dirección de Ecología y Medio Ambiente e integrantes del Colectivo de Organizaciones Sociales sembraron cinco árboles de forma simbólica, dos de ellos de palma, en el Zócalo de Acapulco, donde estaba el emblemático Árbol de la Esperanza que se cayó el pasado miércoles.
En la mañana trabajadores de Ecología, encabezados por el director Jesús Castillo Aguirre, cerraron con una malla de plástico naranja y hojas tamaño carta con la leyenda que dice “prohibido el paso”, mientras colocaban la malla llegaron integrantes del Colectivo de Organizaciones Sociales con un árbol de guaya y pidieron sembrarlo.
Marco Antonio Adame Bello, del Colectivo de Organizaciones Sociales, pidió al gobierno municipal darle vida y recuperar ese espacio en donde estaba el Árbol de la Esperanza, para sembrar otro “que veamos todos crecer, y crezca el árbol junto a la esperanza que tenemos los mexicanos de una transformación profunda en el país”.
De la acción que llevaron a cabo los integrantes del colectivo, Castillo Aguirre dijo que se hará una presentación de tres proyectos de reforestación de esa zona y se va a consultar qué tipo de árbol será el más conveniente para esa zona, para que “no se permita que sea usado con otros propósitos que no sean históricos, culturales, morales y ecológicos”.
“Lo cercamos para advertir que ese lugar está restringido para que se pongan a dormir o tirar basura o cualquier otra cosa ajena a lo que debe ser este lugar como un parque dentro de esta plaza pública”, puntualizó.
Explicó que la siembra del árbol de guaya es “simbólica” y la Dirección plantó otros cuatro más “para anunciar que este lugar se va a preservar como un lugar emblemático para la ciudadanía desde el punto de vista moral, histórico, como del recuerdo y nosotros queremos rescatar la parte ecológica, hacer un lugar protegido”.
“A partir del martes vamos a emitir una convocatoria para que la gente opiné sobre uno de los cinco ejemplares de árboles y ver cuál es el que las personas ven mejor que se adapte y que haga armonía con este entorno, no se trata de cualquier árbol”, declaró el funcionario.
Castillo Aguirre dijo que el plazo para definir un proyecto para esa zona es de 21 días, en ese tiempo se hablará con ambientalistas, ciudadanos “porque este lugar es de todos no de un grupo, o del Ayuntamiento es un lugar público y como tal hay que ayudarlo”.