Viviendas de la Unidad Habitacional Casas Palenque, que colapsaron por el reblandecimiento del terreno, en los días de lluvia qué provocó el huracán John Foto: Carlos Carbajal
Redacción
Casas Palenque en Ciudad San Agustín, del poblado de El Quemado, se encuentra en peligro latente de que más viviendas colapsen por el peligro que han dejado las socavaciones y deslaves por la creciente del río.
El lunes tres casas cercanas al canal terminaron por caer y con ello crecen los daños, así como el temor de las demás familias a que sus propiedades se pierdan como ha sucedido con las otras seis que se derrumbaron días anteriores por las lluvias ocasionadas por el huracán John.
Además de las casas que ya se cayeron, 11 más están en riesgo, debido a que el suelo está socavado, tienen grandes grietas y además están inclinadas hacia los márgenes del canal pluvial.
Los vecinos del fraccionamiento Casas Palenque, ubicado en la unidad habitacional San Agustín, del poblado de El Quemado, viven en la zozobra ante la amenaza de que el riesgo siga avanzando y ocurra la destrucción de más viviendas, sobre todo de quienes viven en las calles Atún y Salmón, donde han ocurrido la mayor parte de los colapsos.
La mayoría ha optado por buscar cerca un espacio para guardar parte de sus pertenencias, y principalmente las familias damnificadas, que están a la espera que las autoridades puedan reubicarlos, porque aseguraron no tener dónde ir.
Algunas familias ya han sido censadas, ya hay calcomanías en las fachadas y en algunos de los restos de las casas que se desplomaron, sin embargo, los vecinos siguen sin poder atender el llamado de las autoridades a evacuar la zona de peligro, con la esperanza de poder rescatar la mayor parte posible de sus pertenencias, ser reubicados o recibir algún apoyo económico para pagar la renta en alguna otra parte.
La mayoría de los propietarios ya terminaron de pagar sus casas al Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (Infonavit), por lo cual la dependencia les ha informado que ya no tiene responsabilidad con respecto a la cobertura o pago de algún seguro o responder por haberles permitido comprar en zona de alto riesgo, explicó la vecina de calle Salmón, Gloria Hernández Gatica, quien perdió su casa, la de su mamá y la de su hermano está en riesgo también.
Iván Romero Pérez vive junto a su esposa e hijos en la calle Atún, y de no ser por los esfuerzos que hace todos los días y noches, su casa pudo haber caído también con la lluvia de la madrugada de ayer, pero a pesar de que el agua ha socavado la base de su casa, él, su familia y sus vecinos han puesto costales de arena para contener el poco suelo que mantiene la casa de pie, y ponen barreras para desviar el paso del agua y no siga carcomiendo el suelo.
Su desesperación surge de la simple “observación, eso es lo que sólo vienen a hacer las autoridades, y no nos resuelven nada, no nos dicen nada, sólo nos dicen que nos salgamos y seguimos preocupados porque el temporal sigue activo, hay lluvias, sigue corriendo el agua”, lamentó con evidente cansancio físico Iván Romero.
En ambas calles, además de las casas caídas, las otras están cuarteadas de sus paredes, columnas, castillos y trabes, así como las que ya presentan declives que amenazan su caída, también placas del pavimento de la calle han colapsado, los tubos de drenaje se han descubierto y han puesto en evidencia las descargas de drenaje al canal.
Además temen por las infecciones en vías respiratorias, en la piel y gastrointestinales, debido a que los tubos siguen expulsando las aguas residuales y en parte del arrastre de la corriente, también sale la basura y por ello piden la atención de los servicios municipales básicos.
A la izquierda, vecinos de Ejido Viejo del municipio de Coyuca de Benítez limpian calles y un puente tras el desbordamiento del arroyo que atraviesa la comunidad, y que se desbordo? con las fuertes lluvias del huraca?n John. A la derecha, calles cubiertas de arena arrastrada por el agua, en la misma comunidad Fotos: Carlos Carbajal
Ramón Gracida Gómez
Ejido Viejo, Coyuca de Benítez
Numerosas viviendas de la comunidad Ejido Viejo, municipio de Coyuca de Benítez, quedaron totalmente enterradas por la tierra arrastrada del arroyo que atraviesa el pueblo, que se desbordó por el huracán John.
En Ejido Viejo, los pobladores pidieron ayuda de los gobiernos federal y estatal, para limpiar el pueblo y evitar nuevas inundaciones.
Este jueves, decenas de vecinos desazolvaban el arroyo, removiendo la tierra y las piedras con palas, ante el temor de que las nuevas lluvias que inunden esta localidad, en la que habitan alrededor de mil 800 personas.
Los habitantes se quejaron de que ninguna autoridad les ha ayudado, a una semana del impacto del huracán John. En particular, pidieron asistencia para remover la arena y las piedras que formaron un tapón debajo del puente.
Fue notable observar la organización de la población para rehabilitar la comunidad, pues entre ellos se cooperaron para rentar una máquina retroexcavadora, a mil pesos por hora, para avanzar más rápidamente, lo cual es un peso para su economía, mermada por la contingencia. También comparten la comida.
En otras partes de la localidad también se vio a varios grupos de vecinos removiendo la arena, para subirla a un camión de volteo. Celebraron la llegada de una camioneta del Ejército mexicano, la cual no se quedó más de cinco minutos en el pueblo y se fue.
Otro de los daños principales, ocasionados por el paso del huracán, es la destrucción parcial de un puente y de varios muros de contención construidos a lado del arroyo.
La semana pasada el agua empezó a subir de nivel, hasta que rebasó los límites naturales del pequeño arroyo, que atraviesa este poblado de Coyuca de Benítez, y empezó a inundar poco a poco las casas que se encuentran a la orilla.
Una de estas casas es la de Meregildo Soberanis, a la cual se tiene que ingresar hincado porque toneladas entraron a su vivienda y faltan un par de metros para alcanzar el techo de teja.
Meregildo Soberanis es campesino. Esta temporada sembró dos hectáreas de plátano, pero su parcela quedó inundada, como la de sus otros compañeros sembradores. Sus pertenencias siguen enterradas.
El señor, de 59 años, no tiene trabajo y ahora busca ser contratado por sus vecinos de Ejido Viejo, para resolverles el mismo problema que él sufre: el acumulamiento de arena de la totalidad de la casa.
Casi todo el pueblo está tapizado de la arena arrastrada por el arroyo, que baja de un cerro y discurre al menos medio metro por encima de las calles.
Se pudo observar que a todas las casas entró el agua y la arena, durante el recorrido que ofreció el vecino Jesús Gómez, que ayuda al comisario Abel Abarca, ambos consultados por El Sur durante su participación en el desazolve.
La tubería del pueblo también fue dañada, por lo que no hay agua potable en las viviendas y la acarrean de un manantial, que está rumbo al cerro y la beben de manera cruda.
Los vecinos también piden despensas, no sienten la presencia del gobierno. Días después de la emergencia sólo han llegado los camiones de la empresa refresquera Coca Cola.
La comunidad de Ejido Viejo se encuentra a 15 minutos en automóvil del poblado El Pedregoso, municipio de Acapulco, rumbo a Coyuca de Benítez, y son otros 10 minutos de recorrido desde la carretera federal al centro del poblado.
El deslave de rocas y tierra del cerro de la colonia Ampliación Libertad, que se ubica en la zona urbana de Acapulco Foto: Aurora Harrison
Aurora Harrison
Los vecinos de la colonia Ampliación La Libertad afirmaron que tenían “añales” de vivir en esa zona y nunca imaginaron que ocurría un desastre de tal magnitud que ocasionó que murieran dos personas (no una como se informó), 20 viviendas afectadas, y más de 15 carros enterrados por el deslave de rocas y tierra del cerro.
La colonia se ubica cerca del Maxitúnel, se ingresa por la calle Niño Artillero, que se encuentra a un costado de la gasolinería de la colonia Las Cruces; para llegar se toman camionetas de pasajeros que se estacionan sobre el bulevar Lázaro Cardenas.
Este domingo desde muy temprano había soldados, así como integrantes de la Brigada Rotaria de Búsqueda y Rescate de la Ciudad de México, que con apoyo de un perro realizaron un recorrido en busca de personas atrapadas entre los escombros.
Vecinos contaron que el hecho ocurrió el viernes a las 5 de la madrugada, que la mayoría se encontraba dormidos, cuando escucharon un ruido muy fuerte de piedras caer.
“Eran las 5:30 de la mañana cuando se empezó a escuchar como se venía deslavando el cerro y venía corriendo mucho agua, incluso en la casa donde yo estaba golpeó una piedra y por segundos nos alcanza, pero logramos salir”, dijo el vecino Jaime Ramírez.
Agregó que “nos agarró dormidos, algunos despiertos, porque nada más dormíamos por ratos porque sabíamos que el agua estaba corriendo mucho, pero nunca imaginamos que se iba a deslavar el cerro de esa manera, añales tenemos aquí viviendo y nunca había pasado un desastre así, con Otis fue puro viento y los cerros los peló, pero nunca imaginamos que tanta agua iba a ablandar todas las piedras”.
Contó que él y su esposa alcanzaron a salirse mucho antes de que se deslavara el cerro, y la casa en la que se refugiaron, que era de la tía de su mujer, también resultó afectada, una de las rocas alcanzó una de las columnas y casi la derrumba, la pared se rompió.
El vecino señalaba hacia la casa donde vivía el señor Melquiades Méndez, una de las personas que falleció por el desalave. La casa del señor, indicó, estaba más arriba del cerro, en donde terminaba la calle pavimentada.
“Hasta allá arriba estaba la casita del señor que fue arrastrado y lo encontramos muerto, lo cortó por la misma magnitud de las piedras, pero nunca nos imaginos la magnitud con la que venía el deslave”, dijo el vecino, que abundó que otra de las personas que murió fue la señora Manuela Alvarado. A ella dijo que estaba saliéndose de su casa cuando la alcanzó el deslave.
Son varias las casas que resultaron afectadas, algunas de las bardas que sostenían las viviendas las tiraron las enormes rocas que se desprendieron del cerro.
El vecino comentó que a la casa de su mamá el alud “le tiró parte de la barda, a mí fue poco, quizá por las escaleras están reteniendo un poco la tierra, y el otro tramo le había puesto la loza para sostener algo, incluso estabamos pensando en ponerle loza a la casa por la situación de las lluvias y por lo que había pasado el año pasado con Otis”.
“Uno no cree esto que pasó, nadie se lo esperaba, nadie se esperaba esto, nosotros como le digo nos fuimos a salvaguardar en otra casa, por el deslave en mi casa y allá por otro poco y nos hubiera tocado quedarnos atrapados por cuestiones de segundos”, mencionó.
Otra vecina de esa colonia, que también su casa se vio afectada con el deslave, contó que tiene 29 años viviendo en esa zona; esa madrugada del viernes ella y su marido se encontraban en la sala porque ya no podían dormir debido a la intensidad de la lluvia.
“Se escuchó horrible, venían rodando las piedras, se trajo una casa con una persona adentro, y a otra señora se la llevó el agua porque sus nietos le abrieron para sacarla, pero se la llevó el agua”, recordó la señora con una voz entrecortada.
Ante el miedo de quedarse atrapada en la sala de su casa con su marido, recordó que ese día viernes eran las “5:30 de la mañana y nos abrió la puerta la tierra que se deslavó, se nos metió lodo, piedras, agua, se hizo como un cerro de lodo y piedras y me dice mi esposo es ahorita que tenemos que intentar salir, yo salí y él se quedó atorado en la puerta, me dijo que me fuera, le dije que no lo iba a dejar y cuando vio que me regresé no se de dónde agarró fuerzas y se colgó de la puerta y logró salir, pero ahorita está lastimado de los pies”.
Debido al daño en su vivienda y por los trabajos que se están haciendo para retirar toda la tierra de la calle principal, dijo que va a buscar un lugar donde rentar, “porque aquí no podemos vivir, está muy feo, y perdimos todo porque nos salimos sin nada, porque era la vida de nosotros”.
En la colonia donde la calle está cubierta por enormes rocas de diferentes tamaños llegó un grupo de seis brigadistas de la Ciudad de México que acudieron para ver si había más personas debajo de la tierra. También había unos 20 soldados que hacían maniobras para retirar el escombro.
Ejidatarios de La Zanja esperan que el presidente de la República Mexicana, Andrés Manuel López Obrador, pronto visite el municipio de Acapulco, para así poder tener un acercamiento y presentarle sus peticiones, entre las que destacan el solicitar su intervención para que se indemnice al ejido por el terreno en que Instituto de Seguridad Social para las Fuerzas Armadas Mexicanas (ISSFAM) construye unidades habitacionales.
El comisario del ejido de La Zanja, Moisés Ozuna Mújica, dijo en entrevista que él y sus representados han estado muy pendientes del anuncio de alguna gira que haga el presidente de México por Acapulco, para que además de los oficios que ya se han dirigido al gobierno federal, al ISSFAM y a la Secretaría de la Defensa Nacional, el mandatario nacional, conozca la crisis de la que siguen sin tener solución.
Este miércoles se cumplieron 11 días de haber comenzado el plantón, y los 56 ejidatarios y sus familiares y amigos, les apoyan haciendo guardias en la puerta de acceso a la obra en construcción de las unidades habitacionales que serán destinadas para las familias integrantes de la Sedena y la Guardia Nacional, tal como lo describe una lona pegada en una de las bardas de madera que rodean la zona en construcción.
El terreno que los ejidatarios reclaman pertenece a La Zanja, y que aseguraron no le fue pagado al ejido, está ubicado en bulevar Las Palmas, lote 1, manzana 55, en la zona Diamante de Acapulco.
El ISSFAM está edificando viviendas entre dos condominios residenciales y con acceso a playa.
De acuerdo con el comisario Ozuna, desde el día martes trabajadores de la obra han comenzado a retirarse, debido a que con el plantón no han permitido el ingreso de material para seguir trabajando y que a pesar de que no dejan entrar el material y la maquinaria, sí están dejando salir a los trabajadores, sus herramientas y maquinaria, por lo que aseguró que mientras no lleguen las autoridades a dialogar y acordar la indemnización al ejido, la toma será indefinida.
Una de las siete casas que fueron desmanteladas en terrenos del Parque Nacional El Veladero, en la parte alta del poblado de Cumbres de Llano Largo Foto: Carlos Carbajal
La Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) y la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), desmantelaron siete de las 14 viviendas que invaden el Parque Nacional del Veladero por el fraccionamiento Cumbres de Llano Largo.
Desde las 6 de la mañana, trabajadores de ambas dependencias subieron por la avenida Escénica y se encaminaron al fraccionamiento Cumbres de Llano Largo, donde se adentraron a los terrenos del Parque Nacional del Veladero acompañados por soldados del Ejército y agentes de la Guardia Nacional, quienes les brindaron seguridad en la operación de desalojo.
Sobre el retiro de los asentamientos irregulares, trabajadores de la Conanp informó como responsable de la preservación del parque, que ya se les había avisado a quienes construyeron que serían retirados, pero hacían caso omiso, que afirmaron que trabajadores del Fideicomiso Acapulco les han solicitado hasta 15 mil pesos para iniciar sus trámites de escrituración y les han prometido la pronta desincorporación de esos predios para que puedan regularizarse.
Todas las casas son de madera, piedras y láminas, excepto una, que tiene paredes de cemento con losa, además de una cabaña.
Están ubicadas en el andador J, de la avenida principal Benito Juárez, que colinda con la calle 21 de Marzo, del fraccionamiento Cumbres de Llano Largo.
De las 14 familias que compraron los terrenos, sólo vive la señora Claudia Silva Flores, quien aseguró en entrevista que lleva 7 años que llegó ahí, al andador “J” y que no se puede ir.
Ella además de construir una cabaña de madera, esta semana está por terminar de construir un cuarto de 4 por 4 metros con blocks y techo de concreto con varilla.
Ayer jueves su casa no fue desmantelada, porque el desalojo comenzó por los asentamientos que estaban más abajo, en los terrenos más accidentados, sin embargo, dijo estar preocupada sobre lo que va a pasar con su vivienda, porque es el único lugar que tiene.
Al igual que Claudia, más familias se acercaron a la zona donde los trabajadores de Profepa y Conanp destruían las construcciones, para así saber qué pasaba en lo que aseguraron son sus terrenos. Ninguna se atrevió a decir cuál era exactamente su casa, y aunque se negaron a decir sus nombres, expresaron que están conscientes de que compraron terrenos ilegales.
Dos matrimonios jóvenes estaban el lugar, y afirmaron estar preocupados por su patrimonio. Las dos parejas, además de la señora Claudia y Viridiana Jaqueline García, afirmaron que trabajadores de Fideicomiso Acapulco les prometieron escriturar los espacios.
Mencionaron al “ingeniero Rangel”, a “Fermín” y a “Hilario”, sin dar más detalles de sus apellidos, pero aseguran que trabajan en el Fideicomiso de Acapulco y les han dicho que les ayudarán a conseguir documentos con los que acrediten la propiedad.
Algunos de los que construyeron viviendas cuentan con cartas de posesión “del ejido de Puerto Marqués”, aunque ese lugar no pertenece a ese ejido, pero con esos documentos, los que aseguran ser propietarios de esos espacios pudieron apuntarse para recibir los apoyos que el gobierno federal brindó a los damnificados por el huracán Otis, como fueron las despensas, los apoyos económicos para limpieza y la reconstrucción.
Trabajadores de Conanp contaron que en recorridos anteriores en los terrenos, que desde hace un año comenzaron a ser invadidos, las personas que construyeron las viviendas señalaron al “ingeniero Rangel del Fideicomiso”, de ser quien “llega con un plano y por 15 mil pesos les dicen que les darán escrituras”.
Los trabajadores de la dependencia federal dieron a conocer que están defraudando a la gente, les prometen la regularización de los terrenos con la promesa de que pronto serán desincorporados del área natural protegida, por lo que les preocupa que continúen promoviendo la invasión que impacta el entorno ecológico y ambiental.
Los trabajadores de la Conanp destruyeron y retiraron los techados de los jacales que se habían construido con madera, fierros y láminas galvanizadas, con los cuales la gente aparta los terrenos que les fueron vendidos ilícitamente, debido a que el lugar no puede ser utilizado con fines habitacionales. (Redacción).
Arriba, una de las beneficiarias de las viviendas de adobe reforzado que construyó la organización Cooperación Comunitaria en Cruces de Cacahuatepec. Abajo, vista de una que ya está ya terminada Fotos: Karina Contreras
Karina Contreras
La organización Cooperación Comunitaria construye viviendas tradicionales en los Bienes Comunales de Cacahuatepec a personas que se vieron afectadas por el impacto del huracán Otis en octubre pasado, y para lo cual está utilizando materiales de la zona.
En una reunión en la cancha de la comunidad de Cruces de Cacahuatepec los integrantes de la ONG explicaron a los vecinos en qué cosiste el proyecto que tienen para algunas comunidades de los Bienes Comunales que consta de tres líneas, que es el acceso al agua y saneamiento, el cultivar maíz criollo y la vivienda tradicional.
La coordinadora de la organización Cooperación Comunitaria, Isadora Hastings García, manifestó que lo que se pretende en que las personas mejoren su salud y tengan mejor calidad de vida, pero también evitar el daño al medio ambiente. Precisó que son procesos participativos y con el consentimiento de la gente y explicó que en el caso de las dos primeras viviendas que se están haciendo fue porque en una asamblea las personas decidieron quiénes las necesitaban más.
Además, se busca generar una economía local y no dejar que el dinero se lo lleven las grandes empresas. Aseguró que las viviendas tradicionales que se están construyendo son resistentes a sismos y no fácilmente se van a caer, porque se está utilizando el adobe, pero con técnicas que lo haga resistente, que se hicieron por medio de un diagnóstico.
Explicó que la vivienda tiene cimientos de piedras que su función es evitar que el adobe se moje, tiene hiladas de adobe que hizo la comunidad con pasto; que entre cada hilada hay una malla gallinera que refuerza cada una contra los sismos porque hacen que se amarre. El adobe es resistente por opresión no por tensión cuando viene el sismo que hace que se separe, y se le puso esa malla para evitarlo.
Además, se hizo un cruce de muros en las esquinas y en la parte de arriba tiene un cerramiento de concreto armado que viene a reforzar ante los sismos y en eso hay unas anclas donde se amarran todos los barrotes de madera, que es la estructura del techo, para evitar que con los vientos fuertes o huracanes se pueda mover la estructura del techo y al final la teja, pero alrededor tiene una mezcla para evitar que se muevan con los vientos.
Explicó que Cooperación Comunitaria se han dedicado a construir y reconstruir la vivienda tradicional de cada región donde están. Sobre porqué invertir en Cruces de Cacahuatepec, respondió que llevan 10 años trabajando en la Montaña de Guerrero en proyectos con las comunidades y ya conocían los Bienes Comunales donde estuvieron en el 2015 para hacer un diagnóstico de vivienda que no se pudo hacer porque el contacto con la organización no los llamó.
Agregó que cuando supieron del huracán Otis contactaron a Marco Antonio Suástegui, dirigente del Cecop, porque ya había trabajo con otras organizaciones y “venimos a hacer un proceso de reconstrucción con las comunidades”. Precisó que en una primera etapa esperar construir 27 casas tradicionales hechas con material de la región y con ayuda de los vecinos en algunas comunidades.
Isadora Hastings informó que se trabaja de manera simultánea en las comunidades de Cruces de Cacahuatepec y El Cantón y que esas viviendas aproximadamente tienen una inversión de 230 mil pesos. En un recorrido por la zona las construcciones hechas de adobe, pero reforzadas para resistir un sismo, muestran que han sido edificadas con base en las necesidades de sus habitantes.
Una de las beneficiadas es Clarita Zenaida Antonio, quien con sus siete hijos vivían en una casa de madera y cartón de 48 metros cuadrados, cuyo techo de lámina voló Otis. Su vivienda quedó a punto de caerse. Ahora, ella vivirá en una casa de 110 metros cuadrados con tres cuarto, un patio y una cocina que se le construirá.
Clarita explicó que junto con sus hijos y la ayuda de sus vecinos acarrearon unos dos carros de grava, así como el barro para pegar el adobe. Dice que “ganó brazo”, es decir, que sus vecinos le ayudaron para acarrear el material y ahora que construyan ellos, ella acudirá ayudarles porque hay un compromiso y “yo estoy dispuesta para ayudarles a los que nos ayudaron”.
Se mostró feliz y dijo que nunca pensó tener una casa así de “bonita” y recordó que muchas veces ingresó documentos para ser beneficiada con el programa Un cuarto más del anterior gobierno federal, pero nunca lo logró.
Otras de las beneficiadas es la señora Maribel, quien su casa era de madera y cartón con techo de lámina en 19 metros cuadrados donde vivían tres personas.
Ahora, Maribel vivirá en una casa de 81 metros cuadrados con patio, con dos cuartos y ya está por concluirse y sólo le faltan detalles. Ella dijo que estaba contenta con el apoyo y espera que lleguen más proyectos para las comunidades porque en los Bienes Comunales “estamos abandonados y tenemos muchas necesidades”.
Las personas que acudieron a la reunión, que venían de comunidades como El Cam-panario, se mostraron admirados por los diseños de las casas y el material utilizado y unos manifestaron su interés de tener esas casas porque fueron afectados por el huracán Otis y no recibieron apoyo del gobierno federal ni estatal.
Autoridades de los tres órdenes de gobierno no han solventado los daños que sufrieron las viviendas de casi 300 familias de 18 colonias de la zona norponiente de Chilpancingo, luego del sismo de 2017, por una falla geológica que atraviesa por esa zona, denunciaron los vecinos.
Desde el sismo, ocurrido el 7 de septiembre de 2017, varias casas de las colonias al norponiente de la capital comenzaron a sufrir cuarteaduras en paredes y techos; en otras, las losetas se levantaron, incluso algunas trabes se desviaron de su nivel.
Por ello, hasta este miércoles, 265 familias de 18 colonias habían abandonado sus casas, por recomendación de la Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil, pero las autoridades de los tres órdenes de gobierno no les han definido su situación, con respecto a si se van a reconstruir sus casas o serán reubicados de manera definitiva.
Además, otras 2 mil familias, que siguen habitando sus casas, permanecen en la incertidumbre debido a que las autoridades no les han informado si el fenómeno natural avanzará y habrá necesidad de abandonar las viviendas.
Fachadas cuarteadas, techos a punto de venirse abajo, pisos abiertos, losetas levantadas y estructuras vencidas, se vieron en las casas ubicadas en algunas colonias que se encuentran a lo largo de la zona por donde pasa la falla geológica, al poniente de la ciudad, de la que comenzó a saberse a partir de las lluvias de la tormenta tropical Manuel, pero los daños a las viviendas comenzaron a notarse a partir del sismo de 2017.
Entre las colonias con daños más fuertes en las viviendas se encuentran la Tlacaetl, Villas Tlalmecatl, Casas Geo, 21 de Abril, Ampliación San Rafael Norte, San Rafael Norte, Las Estrellas, Nueva Era, Nuevo Morador y Ampliación 1 de Mayo.
La presidenta del Comité de Desarrollo de la colonia Ampliación San Rafael Norte, María del Socorro Morales Cruz, informó que en su colonia hay 12 casas dañadas y las familias las desalojaron por recomendación de Secretaría de Protección Civil.
Sin embargo, la colonia donde hay más viviendas dañadas es la Villas Tlalmécatl, en la que se contabilizan 180.
Las familias, de acuerdo con los vecinos, se fueron a rentar mientras las autoridades les definen su situación, pero han transcurrido más de seis años sin que les informen si pueden regresar a reconstruir sus casas o tienen que abandonarlas definitivamente, puesto que aún no les dan a conocer un dictamen definitivo.
Josefina Gaspar Pastor, una de las vecinas afectadas de Villas Tlalmecatl, informó que desde julio de 2023 se suspendieron las reuniones formales con funcionarios del gobierno estatal, a las que regularmente asistían también representantes de dependencias de los gobiernos federal y municipal.
Una de estas reuniones se realizó el 25 de julio de 2023, y sobre ella informó el gobierno estatal mediante un boletín de prensa.
Se informó que por instrucciones de la gobernadora Evelyn Salgado Pineda, a través de la Secretaría General de Gobierno, “se atendió la mesa de seguimiento de la zona de riesgos de las colonias de Chilpancingo afectadas por la falla geológica, donde participaron funcionarios de diversas dependencias de los tres órdenes de gobierno”.
Durante esta reunión técnica, realizada en las oficinas del Recinto Oficial del Poder Ejecutivo, se atendió a las colonias en riesgo de la zona norponiente, como Nuevo Mirador y Ampliación 1 de Mayo.
En la reunión participaron el entonces director general de Gobernación y actual subsecretario de Desarrollo Político y Social, Francisco Rodríguez Cisneros; el titular de la Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil, Roberto Arroyo Matus; así como el director de la Comisión de Agua Potable, Alcantarillado y Saneamiento del Estado de Guerrero (CAPASEG), Facundo Gastélum Félix, representantes de la Secretaría de Obras Públicas, de la delegación de la Secretaría de Desarrollo Agrario Territorial y Urbano (Sedatu) y de la Comisión Nacional de Vivienda (Conavi) del gobierno federal, así como de Protección Civil municipal.
Esa vez, dentro de los acuerdos, se destacaron las propuestas de fechas de inicio de los trabajos de mitigación, reubicación y/o reconstrucción de viviendas, que se llevarán a cabo en los asentamientos afectados por la falla geológica.
Además, se informó del inicio de los trabajos de demolición de cuatro manzanas que abarcan 112 viviendas en el fraccionamiento Nuevo Mirador.
Sin embargo, a más de un año sólo se reconstruyen las viviendas del fraccionamiento del Nuevo Mirador, donde fueron reubicadas las familias damnificadas por las lluvias de Manuel, pero por fallas estructurales de origen en la construcción de los edificios en el anterior sexenio.
Sin embargo, el resto de las familias de las 17 colonias se encuentran en la incertidumbre, pero también las que siguen habitando sus casas, debido a que no hay un dictamen que les dé certeza sobre si van a continuar los daños por la falla geológica.
El 14 de abril de 2023, funcionarios de la Secretaría General de Gobierno, entre ellos Francisco Rodríguez, realizaron un recorrido por colonias, calles y viviendas de la zona afectada, acompañados por el enlace para los trabajos de Protección Civil y Obras de Mitigación de la Falla Geológica Norponiente, Gustavo Vela Guevara; el presidente de colonia, José de Jesús Victoria Ríos, y pobladores de dichos asentamientos. Entre los acuerdos, posteriores al recorrido, se estableció una segunda visita del personal técnico del gobierno estatal, para levantar un censo de las viviendas afectadas y dictaminar la magnitud de las mismas.
Así como la participación del Fondo de Aportaciones para el Fortalecimiento Municipal (Fortamun), para coadyuvar en las alternativas de solución de las familias.
En abril pasado se realizó otra reunión, encabezada por el titular de la Secretaría de Protección Civil, Arroyo Matus, y funcionarios del gobierno federal, además de del municipio “para plantear acciones estratégicas y apoyar a los habitantes de colonias afectadas por la falla geológica en la zona norponiente de Chilpancingo”, se informó en un boletín de prensa sin abundar en más detalles.
“Así nos han llevado, en reuniones y reuniones, visitas y recorridos, pero no hay una respuesta clara a casi 11 años de que se comenzó a abrir la tierra y se ha ido aumentando el número de casas dañadas”, dijo la señora Morales Cruz, de la colonia Ampliación San Rafael Norte, frente a una de las viviendas abandonadas y a punto de caer.
La calle Acapulco de la colonia San Rafael Norte es una de las más afectadas Foto: Jesús Eduardo Guerrero
El vocero del Cecop Marco Antonio Suástegui le entrega la hoja de peticiones y demandas de las necesidades de comuneros de los Bienes Comunales de Cacahuatepec a la gobernadora Evelyn Salgado Pineda, ante la presencia del subsecretario de Gobierno, Francisco Rodríguez Cisneros, al término del acto de entrega de viviendas del programa Reconstruyendo Bienestar Foto: Jesús Trigo
Ramón Gracida Gómez
La gobernadora Evelyn Salgado Pineda se declaró aliada del Consejo de Ejidos y Comunidades Opositores a la Presa La Parota (Cecop) luego de los reclamos de esta organización que fue excluida de programa Construyendo Bienestar que la mandataria fue a entregar ayer a la comunidad de Cacahuatepec.
“Se les tiene que hacer justicia social a todos los Bienes Comunales de Cacahuatepec, por eso yo siempre les digo que hay que seguir luchando, que yo soy su amiga, yo soy su aliada”, les dijo la gobernadora a integrantes del Cecop que se acercaron a ella para entregarle una lista de peticiones entre ellas la introducción de agua en sus viviendas, la inclusión en los programas sociales y la construcción de un puente que Salgado Pineda afirmó que va a gestionar con la presidenta electa Claudia Sheinbaum Pardo.
En un acto al que no se convocó a medios, la gobernadora Evelyn Salgado Pineda entregó viviendas del programa Construyendo Bienestar en la cancha techada de Cacahuatepec,
Ante unas 450 personas de distintas comunidades y colonias de Acapulco, indicó que es un derecho el tener una vivienda y “se les está dando a quienes realmente lo necesitan y es el derecho que tienen todas y todos ustedes de tener una vivienda digna”.
Dijo que a los Bienes Comunales de Cacahuatepec le tiene mucho respeto porque “es una región combativa, es una región de lucha, porque así como son de alegres, así también cuando algo no está correcto, son los primeros que levantan la voz”.
Informó que el programa Construyendo Bienestar tiene el propósito de atender “a las familias de vulnerabilidad por falta de acceso a una vivienda digna, por eso para este 2024, tenemos mil 405 acciones que benefician al mismo número de personas, creciendo en un 45 por ciento el número de beneficiarios”.
Esto representa un total de 133 millones de pesos “que van a ser distribuidos en las ocho regiones”, agregó la mandataria estatal y puntualizó que en Acapulco aumentó la inversión de 24 millones de pesos en 2023 con 115 beneficiarios a más de 32 millones de pesos para este año.
“Triplicando el número de familias apoyadas este año, principalmente aquí en Cacahuatepec, aquí pues obviamente han sido prioridad, se están atendiendo con todos los programas de Bienestar”, afirmó y aseguró que habrá brigadas médicas.
El secretario del Bienestar del estado, Pablo Gordillo Oliveros, dijo que el programa Construyendo Bienestar atiende los índices que miden distintas dimensiones de la pobreza, “garantizando a través de los censos, casa por casa, que el apoyo llegue a los más vulnerables”.
Puntualizó que el acto consistió en la entrega de apoyos a 115 familias “y arrancamos los trabajos para beneficiar a 343 familias más de este bello puerto, triplicando el número de beneficiarios para este año y presentando una especial atención, como usted lo ha indicado, señora gobernadora, a las comunidades de esta región histórica de Acapulco”; este año se van a beneficiar a mil 405 familias de los 18 municipios.
Salgado Pineda entregó llaves simbólicas a beneficiarias del programa y que viven en las comunidades de Aguacaliente, Arroyo Seco, La Venta y La Sabana, pero ninguna a algún habitante de Cacahuatepec; el secretario del Bienestar comentó que apenas se hizo el censo y después se construirán nuevas viviendas en esta comunidad.
En el presídium estuvieron el diputado local Joaquín Badillo Escamilla; la presidenta del DIF, Liz Salgado Pineda; el jefe de Oficina del Ayuntamiento de Acapulco, Daniel Castillo de la Rosa; el comisario de Cacahuatepec, Federico Valeriano Hernández, quien pidió la reconstrucción de la barda perimetral de la preparatoria popular de la comunidad, y una beneficiaria del programa estatal.
Entrega Cecop peticiones a la gobernadora
Después de la presentación del programa estatal Construyendo Bienestar del que señalaron que fueron excluidos, el vocero del Cecop, Marco Antonio Suástegui Muñoz, le entregó a la gobernadora una hoja con las demandas que incluyen la excarcelación de tres presos, la cancelación de las órdenes de aprehensión, la expulsión de las gravilleras, el apoyo a la cooperativa que van a conformar, su postura en contra de la presa La Parota, y respeto y apoyo a la Policía Comunitaria.
Le enumeró las comunidades de los Bienes Comunales de Cacahuatepec que acudieron al acto, que son Cacahuatepec, El Cantón, Espinalillo, Apanhuac, Huamuchitos, Barrio Nuevo, El Campanario, Apalani, Cabeza de Tigre y Cruces de Cacahuatepec.
Asimismo, El Carrizo, Las Parotas, Rancho las Marías, Los Hilamos, Parotillas, La Concepción, Aguacaliente, Salsipuedes, Tasajeras, Oaxaquillas, Amatillo, Las Chanecas, San Pedro Cacahuatepec, 6 de Agosto y El Rincón.
Suástegui Muñoz le dijo a la gobernadora que tienen un “problema grave en Cacahuatepec, empezando por el agua, el tema del agua es increíble que aquí estando el río Papagayo tan cerca, no tengamos agua las comunidades de aquí arriba, no tenemos agua para beber, menos para regar la producción agrícola es muy importante en estos momentos”.
Le pidió su postura respecto a la presa La Parota, “nosotros decimos que la tierra no se vende, se ama y se defiende”, frase coreada por las decenas de comuneros presentes, la mayoría mujeres; la gobernadora replicó: “el pueblo manda”.
Afuera de la cancha en el que se efectuó el acto oficial, Suástegui Muñoz le expuso el problema de la encarcelación de los tres presos políticos del Cecop desde hace seis años: Maximino Solís Valeriano, Rodrigo León Jacinto y Modesto León Jacinto, además de que hay hombres y mujeres con órdenes de aprehensión.
Suástegui Muñoz también pidió la cancelación de los permisos que tienen las gravilleras del río Papagayo “porque nos están haciendo mucho daño”; además demandó respeto y apoyo para la Policía Comunitaria, y ayuda para la cooperativa que van a conformar para la producción agrícola y de materiales, y para una mesa de trabajo con las dependencias del estado de salud, agricultura y educación.
Le recordó que desde hace varios años apoyan a su padre y ahora senador reelecto Félix Salgado Pineda y también a ella, y durante la firma del pliego petitorio, las mujeres del Cecop le pidieron que regrese a su gobierno Jorge Peto Calderón, ex titular de la Sagadegro que les dio apoyos.
La gobernadora Salgado Pineda se comprometió “a dar continuidad a todas las peticiones que ustedes tienen, que ya como lo dice el compañero Marco, son a mano, pero son con todo el corazón; vienen aquí el sentir de todos ustedes, no son privilegios, son derechos que ustedes deben de tener, no de ahorita, sino de mucho tiempo”.
“Se les tiene que hacer justicia social a todos los Bienes Comunales de Cacahuatepec, por eso yo siempre les digo que hay que seguir luchando, que yo soy su amiga, yo soy su aliada”.
Suástegui Muñoz le reiteró que el puente debe ser construido en Cacahuatepec, a diferencia de la decisión de la alcaldesa Abelina López Rodíguez de hacerlo en El Carrizo, y Salgado Pineda afirmó que habrá un estudio y apoyo de la presidenta electa Sheinbaum Pardo, “para que no haya dos, ni tres Acapulcos, que haya un solo Acapulco y la zona rural de Acapulco sea la más beneficiada, por el bien de todos, primeros los pobres”.
Acompañada del diputado local Joaquín Badillo, el secretario del Bienestar, Pablo Gordillo Olivares y el subsecretario Francisco Rodríguez Cisneros, la gobernadora se comprometió a tener una mesa de trabajo “con todas las secretarías” y para que censen a todas las mujeres y tengan su Tarjeta Violeta para mujeres, además de mandar tres camiones de basura para recoger los desechos que junten los integrantes del Cecop en su próxima asamblea en el embarcadero de El Fraile.
En declaraciones a reporteros en la tarde en la explanada de acceso al parque Papagayo, Salgado Pineda, que cruzó el río Papagayo en las pangas que cobran 10 pesos, dijo que una de las demandas más sentidas de la zona rural de Acapulco es la construcción de un puente, “creo que ellos no deben de pedirlo como un privilegio, sino que es un derecho para todos los que viven en la zona rural, entonces sí lo voy a impulsar, vamos impulsar el puente”.
“Ya tenemos proyectos y nos vamos a reunir en una mesa de trabajo yo creo que los tres gobiernos, el gobierno federal, el gobierno estatal y municipal para ver cuál es el proyecto más viable para la construcción del puente, pero es algo correcto, se tiene que buscar la manera de que se comuniquen las comunidades y los pueblos para que no estén alejados de Acapulco”, afirmó.
Reclamos del Cecop a representantes del gobierno estatal
Antes del acto, unos 100 integrantes del Cecop se reunieron en la casa del comunero Guadalupe durante una hora con el secretario del Bienestar y el subsecretario de Gobierno, a quienes les reclamaron, a gritos por momentos, la exclusión del programa Construyendo Bienestar, pese a que sus casas quedaron destruidas después del paso del huracán Otis, y la falta histórica de servicios de agua y salud.
“El gobierno del estado no nos ayudó pa’ ni madres”, les espetó Suástegui Muñoz y dijo que lo acaban de sentenciar ocho años y su hermano Vicente Suástegui sigue desaparecido.
Gordillo Oliveros justificó que los apoyos del programa son del 2023, los recursos son limitados y de los beneficiarios de 2024 propuso hacer un censo casa por casa y que los vecinos señalen a los que no los necesitaban, “en esta secretaría se hacen de forma transparente”.
Suástegui Muñoz mostró los cintillos que les dio la Sagadegro para cobrar 7 mil 500 pesos y comprar maíz que nunca recibieron, “se robaron el dinero”, y reclamó que apoyaran más organizaciones como Oxfam que las organizaciones, con láminas, maíz y filtros de agua.
Rodríguez Cisneros ofreció una mesa de trabajo para el próximo martes y revisar los temas de los presos políticos y el agua; a las 11:30 de la mañana, todos juntos acudieron al acto. (Con información de Aurora Harrison).
Asociaciones civiles crearon un mapa virtual de sus acciones de reconstrucción de Acapulco, Coyuca de Benítez y San Marcos después de la devastación causada por el huracán Otis, principalmente la reparación de viviendas y escuelas, la reforestación y la reactivación económica.
Las asociaciones respondieron así a una convocatoria conjunta del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), Guerrero es Primero, el Centro Mexicano para la Filantropía, el Equipo Humanitario de Openstreetmap y el Centro Nacional de Apoyo para Contingencias Epidemiológicas y Desastres-Unidos por Ellos.
El coordinador del Programa de Apoyo a la Reducción de Riesgos de Desastres del PNUD en México, Xavier Moya García, planteó cabildear “para que también haya mejores programas de la parte del gobierno”, además de que se busca que en Guerrero haya una “sociedad civil más fuerte, más organizada” con aliados locales e incluso el establecimiento de oficinas de las asociaciones externas en el estado.
Fernando Terrazas, de Guerrero es Primero, comentó que el taller de este viernes tiene el objetivo de “recopilar en un solo mapa el conjunto de acciones y actividades que se están realizando en Acapulco y en Coyuca, pero también en Guerrero”.
Adriana de la Peza, del Centro Mexicano para la Filantropía, comentó que “todavía hay situaciones en Guerrero que se pueden considerar de emergencia y que todavía requieren de asistencia humanitaria”.
Indicó que el huracán Otis convocó a las asociaciones civiles para que ayudaran al estado y se han ubicado las necesidades de la población y también se ha impulsado la vinculación entre las organizaciones locales y externas, “la estrategia de respuesta a la crisis humanitaria y ambiental ha sido trabajar unidos, trabajar en una intersectorialidad con el sector privado, donantes, organizaciones locales, universidades y centros de investigación”, y con los tres órdenes de gobierno.
Explicó que existen 11 mesas de trabajo como continuación al Retiro Estratégico de finales de enero en Cuernavaca y en el que participaron muchos de los que se conectaron ayer al taller de la mañana de este viernes y que precisamente corresponde a la mesa de mapeo, comunicación y transparencia.
Vía Zoom, el taller fue impartido por Céline Jacquin, del Equipo Humanitario de Openstreetmap, que “realiza acciones de soporte a instituciones y organizaciones con datos geográficos colaborativos y métodos de captación de datos, en toda la región”.
Expuso que la falta de coordinación entre asociaciones puede generar problemas de inversión en lo mismo, una falta de dimensión de las necesidades, duplicación de esfuerzos y el abandono de ciertas áreas de la ciudad porque las organizaciones se concentran en otros puntos.
Los participantes llenaron un formulario para alimentar la base de datos y visualizar las acciones de las asociaciones en los puntos específicos donde están trabajando, y tienen la posibilidad de dar más información hasta el 8 de junio.
En el mapa interactivo se puede consultar, por ejemplo, que World Vision Mexico, busca mejorar las condiciones de las escuelas de Acapulco y Coyuca de Benítez con el equipamiento de espacios comunitarios, como comedores escolares y espacios “amigables”; y también busca restaurar los medios de vida de las comunidades para “apoyar la economía local”.
Reforestamos México, la Coordinadora de Comisariados, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales, el programa Sembrando Vida, la Iglesia católica y vecinos de La Sabana buscan reforestar áreas específicas del río.
Las asociaciones que reconstruyen viviendas de manera parcial con techos o completamente son Cadena, Construyendo Comunidades Integrales, Fundación Origen, Corazón Urbano, Banorte y Asociación Gilberto.
Red de Mujeres Agraristas de Guerrero busca “propiciar la producción de alimentos sanos y diversificados en grupos de mujeres rurales afectadas por el huracán Otis mediante la reactivación e instalación de huertos integrales sustentables de traspatio que desde un enfoque agroecológico y de escuelas-huerto contribuya a la autosuficiencia alimentaria y a la economía social”.
En los Bienes Comunales de Cacahuatepec, Cooperación Comunitaria recupera “las prácticas campesinas en torno a la milpa y el cuidado del monte, desde en enfoque agroecológico para transitar a la soberanía alimentaria”, y Water Saves Lives lleva agua a comunidades marginadas.
También participaron, entre otras asociaciones, Habla Bien de Aca, Fondo Semillas, Adra México, México Unido contra la Delincuencia, Rejil de Interculturalidad, Salud y Derechos AC, Cooperación Comunitaria, Familias de Acapulco en Busca de sus Desaparecidos, XA Vive, Consejo Empresarial Mexicano de Comercio Exterior Inversión y Tecnología Guerrero, un Kilo de Ayuda y Transparencia Mexicana.
Asimismo, integrantes del Instituto Tecnológico de Acapulco y estudiantes de la Maestría en Economía Social y de la Facultad de Turismo de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG).
Ciudadanos no censados por la Secretaría del Bienestar protestan afuera de la Base Naval para insistir en el apoyo federal para la reconstrucción tras los daños que les dejó el huracán Otis Foto: Jesús Trigo
Argenis Salmerón
Más de 50 personas no censadas por la Secretaría del Bienestar federal, protestaron afuera del Centro de Convenciones y en la Base Naval para insistir en el apoyo federal para la reconstrucción de sus viviendas, tras los daños que dejó el huracán Otis.
Primero, los inconformes protestaron afuera del Centro de Convenciones dos horas, y luego se manifestaron en la Base Naval para que el presidente Andrés Manuel López Obrador mirara la falta de atención de sus funcionarios.
Indicaron que no hay respuesta de la Secretaría del Bienestar federal para el pago de la reconstrucción de viviendas.
Pidieron la intervención del presidente Andrés Manuel López Obrador para que mire la situación de los damnificados y compruebe los datos de más de 8 mil personas, que están en esa organización.
Ayer el presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, estuvo en Acapulco en la Base Naval para supervisar los avances del sector salud en el estado.
“Señor presidente usted dijo que nadie se iba a quedar sin apoyo”, “Pedimos que el apoyo sea igual, equitativo, y con justicia para todos”, “Obrador somos desplazados, no censados, apóyenos”, fueron algunas pancartas mostradas.
En declaraciones a El Sur, el vocero de la Comunidad no censados Acapulco-Otis, Enrique Meza insistió en el apoyo económico para la reconstrucción de sus viviendas, luego del devastador huracán Otis.
Sostuvo que los damnificados llevaron pancartas personalizadas para que el presidente Andrés Manuel López Obrador las mirara en su visita en Acapulco.
Pidió la intervención del presidente para que “voltee a vernos, vea nuestra situación y verifique nuestros datos y corrobore los datos y comprueben los censos”.
Afirmó que son 8 mil 300 personas registradas y damnificadas por el huracán Otis, “que voluntariamente se han unido por una misma causa”.
Recordó que el pasado 5 de marzo llamó a los demás damnificados, que puedan corroborar sus datos y documentación completa y vigente.
Añadió que en la actividad en el Zócalo, recabaron 3 mil 889 hojas informativas de nuevos damnificados.
“Fue muy duro sobrevivir al huracán Otis, fue un evento. El más fuerte en la época contemporánea y sobrevivimos a seis o siete días de rapiña, caos social y de robo a casa habitación”, puntualizó.
Agregó: “falta de luz, falta de agua, falta de comida y de servicios de salud y a pesar de eso hemos pasado un calvario de más de sies meses para mendigarle al gobierno federal que necesitamos su ayuda”.
Aseveró que ya comenzó la temporada de lluvias y huracanes, y “las personas necesitan la ayuda para reconstruir sus hogares, porque sus techos están volados, les hace falta su lámina”.