La transferencia del C4 a la GN tiene antecedentes; en 2016 lo tomó el Ejército

Ramón Gracida Gómez

En mayo de 2016, el Ejército tomó el mando del C4 (Centro de Comando, Comunicación y Cómputo) de Acapulco al igual que el jueves pasado cuando fue anunciado que la Guardia Nacional, transferida a la Secretaría de la Defensa Nacional (Defensa, antes Sedena), tomó el control de la operatividad de las instalaciones.
Era alcalde de Acapulco el perredista Evodio Velázquez, gobernador de Guerrero el priista Héctor Astudillo Flores y mandatario federal el también priista Enrique Peña Nieto; en mayo de 2017 la Secretaría de Seguridad Pública del estado asumió el control del C4 porque terminó el convenio con la Sedena.
Pese al control del Ejército en 2016 fueron abiertas 918 carpetas de investigación por homicidio doloso en el municipio y a año siguiente sumaron 843 carpetas por el mismo delito.
El Sur publicó el 10 de mayo de 2016 que un día antes la Sedena tomó el mando del C4 en Chilpancingo, Iguala y Acapulco, en este último municipio los militares llegaron a las instalaciones ubicadas en la calle Tesoro Perdido, de la colonia Progreso, donde laboraban 30 personas, entre ellas 18 operadoras y 10 trabajadoras administrativas.
Una semana antes, el entonces secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, anunció la toma del C4 de los tres municipios por parte del Ejército, que destinaría 400 efectivos para tal objetivo y que construiría un C5.
En un comunicado de prensa, la dependencia federal precisó que la Sedena se haría cargo de todas las cámaras de seguridad de Acapulco y afirmó que el C4 “es un lugar que no ha dado confianza a todos los ciudadanos” cuando “es un lugar estratégico para poder enfrentar cualquier problema de inseguridad”.
El 14 de abril, el alcalde Evodio Velázquez reconoció que 100 de las 500 cámaras de seguridad del C4 no servían.
El Sur publicó el 19 de mayo de 2017 que desde el día 15 la Secretaría de Seguridad Pública del estado asumió el control del C4 de los tres municipios intervenidos porque el convenio entre el gobierno estatal y la Sedena terminaba ese día.
El 28 de mayo, el secretario de Seguridad Pública estatal, Pedro Almazán Cervantes, dijo que la Sedena tomó el control del C4 mientras eran capacitados trabajadores, a partir de entonces 250 policías estatales laborarían en el Centro de Acapulco.
El 3 de julio pasado en una conferencia de prensa a la que no fue invitado El Sur, se informó que la Guardia Nacional tomó el control de la operatividad del C4 en Acapulco con 104 agentes, mientras que la parte administrativa estará a cargo del Ayuntamiento encabezado por la morenista Abelina López Rodríguez.
El comandante de la 27 Zona Militar, general Andrés Ojeda Ramírez, explicó que la parte donde tendrá el control del C4 la Guardia Nacional será la atención a los reportes de 911, a las cámaras de seguridad que están instaladas, a los botones de pánico, “a todo lo que conlleve materializar la seguridad pública”.
En tanto que el Municipio tendrá el control de la parte “administrativa, logística, de recuperar, mantener, cambiar las cámaras, los enlaces de fibra óptica u otro que está enlazando al C4. Esa parte seguirá estando bajo manejo del municipio que tiene esos contratos firmados con las empresas”.
Al otro día del anuncio, el secretario de Seguridad Pública municipal, Arturo Eduardo Bailleres Mendoza, subrayó que ni la Guardia Nacional ni la Defensa tienen el “control absoluto” del C4, ni nada por el estilo y más bien es una colaboración, coordinación.
El 16 de agosto de 2023, en su primer trienio, la alcaldesa López Rodríguez informó que en los días siguientes se pasaría de C2 a C4 mediante la colocación de más de 500 cámaras de video vigilancia, drones y otro equipamiento.
El 24 de marzo de 2024, el encargado de despacho de la Secretaría de Seguridad Pública municipal, Luis Enrique Vázquez Rodríguez, informó de la instalación del 97 por ciento de las 600 cámaras para transitar de un C2 a un C4 y añadió que 250 cámaras quedaron dañadas tras el paso del devastador huracán Otis del 25 de octubre de 2023.
El 11 de septiembre, la alcaldesa aumentó la cifra de cámaras de seguridad instaladas en el municipio a mil con una inversión de 99 millones de pesos.

Esperan en La Zanja que intervenga el presidente para que les paguen sus tierras

Redacción

Ejidatarios de La Zanja esperan que el presidente de la República Mexicana, Andrés Manuel López Obrador, pronto visite el municipio de Acapulco, para así poder tener un acercamiento y presentarle sus peticiones, entre las que destacan el solicitar su intervención para que se indemnice al ejido por el terreno en que Instituto de Seguridad Social para las Fuerzas Armadas Mexicanas (ISSFAM) construye unidades habitacionales.
El comisario del ejido de La Zanja, Moisés Ozuna Mújica, dijo en entrevista que él y sus representados han estado muy pendientes del anuncio de alguna gira que haga el presidente de México por Acapulco, para que además de los oficios que ya se han dirigido al gobierno federal, al ISSFAM y a la Secretaría de la Defensa Nacional, el mandatario nacional, conozca la crisis de la que siguen sin tener solución.
Este miércoles se cumplieron 11 días de haber comenzado el plantón, y los 56 ejidatarios y sus familiares y amigos, les apoyan haciendo guardias en la puerta de acceso a la obra en construcción de las unidades habitacionales que serán destinadas para las familias integrantes de la Sedena y la Guardia Nacional, tal como lo describe una lona pegada en una de las bardas de madera que rodean la zona en construcción.
El terreno que los ejidatarios reclaman pertenece a La Zanja, y que aseguraron no le fue pagado al ejido, está ubicado en bulevar Las Palmas, lote 1, manzana 55, en la zona Diamante de Acapulco.
El ISSFAM está edificando viviendas entre dos condominios residenciales y con acceso a playa.
De acuerdo con el comisario Ozuna, desde el día martes trabajadores de la obra han comenzado a retirarse, debido a que con el plantón no han permitido el ingreso de material para seguir trabajando y que a pesar de que no dejan entrar el material y la maquinaria, sí están dejando salir a los trabajadores, sus herramientas y maquinaria, por lo que aseguró que mientras no lleguen las autoridades a dialogar y acordar la indemnización al ejido, la toma será indefinida.

Toman ejidatarios de La Zanja terreno donde la Sedena construye viviendas

En el predio ubicado en el bulevar Las Palmas, y que pertenece al ejido de La Zanja, se construye una unidad habitaciónal para integrantes de la Guardia Nacional y de la Sedena, y ayer fue tomado por ejidatarios que exigen el pago de una indemnización Foto: Carlos Carbajal

Redacción

Ejidatarios de La Zanja reclamaron cerca de una hectárea de terreno que no le fue pagado al ejido y actualmente es usado por el gobierno federal para la construcción de las unidades habitacionales de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena).
Con la toma del acceso al terreno en que ya están avanzados los trabajos de construcción, los ejidatarios pidieron la indemnización por el uso del suelo que aseguraron no les fue ni solicitado ni se les indemnizó.
La mañana de este miércoles, cerca de 30 ejidatarios en su mayoría adultos mayores, en representación de los 56 ejidatarios que conforman La Zanja, actualmente conocido como La Poza, tomaron el acceso a la obra y no permitieron que siguieran entrando transporte con el material ni maquinaria para la edificación.
El comisario ejidal de La Zanja, Moisés Ozuna Mújica, declaró en entrevista que se mantendrán en plantón indefinido para defender la tierra y que, por la vía legal, desde hace dos meses iniciaron el juicio de reivindicación de la propiedad, por lo que los trabajos de construcción no deberían estar activos, hasta que haya una resolución.
La acción reivindicatoria consiste en la promoción de un juicio que exige la devolución de una casa al afirmar que es de su propiedad.
“La Sedena se está adjudicando un predio que corresponde al ejido de La Zanja, el cual nosotros tenemos con qué acreditar la propiedad. Con nuestra carpeta básica, nuestro plano definitivo de dotación de tierras, plan interno y unas escrituras inscritas en el Registro Público de la Propiedad”, indicó Ozuna Mújica.
Como comisario, demandó la indemnización al ejido por el terreno ubicado en bulevar Las Palmas, lote 1, manzana 55, el cual se pretende sea usado por el Instituto de Seguridad Social para las Fuerzas Armadas.
En la entrada al terreno hay una lona que describe la obra e indica que se trata de un proyecto de viviendas para las familias de las dos corporaciones.
El comisario reconoció que “este juicio ya tiene muchos años, pero la verdad siempre ha habido cierto temor, siempre hemos estado haciendo las cosas conforme a la ley, pero el temor es de algo que nos pudiera suceder a cualquier ejidatario”, pero al ver que los trabajos ya están muy avanzados, decidieron plantarse y esperar respuestas.
“Que nos den la cara y que nos digan ¿Qué procede? Si nos van a dar indemnización o algo. Porque los dueños somos nosotros”, reclamó Ozuna Mújica.
Hasta las 7 de la noche de ayer miércoles, los ejidatarios continuaban en la toma del acceso al terreno. Después del mediodía trabajadores de Sedena se acercaron al lugar, pero de acuerdo con el comisario, no resolvieron nada y sólo les informaron que continuarán con los trabajos de construcción, debido a que ellos como institución no han sido notificados al respecto.
Ejidatarias explicaron que el predio siempre se mantuvo baldío, pero que desde finales del año 2023, después del impacto del huracán Otis, la Secretaría de la Defensa Nacional, comenzó a construir sin papeles que les acrediten la propiedad.
“Así llegaron a construir, sin previo aviso. Se lo adjudican”, señaló el comisario ejidal, que también agregó que los ejidatarios ya metieron un juicio reivindicatorio, por lo que ya son dos veces en que se envían a México el exhorto para que dé respuesta, pero siguen sin tenerla, mientras que “ellos ya van a terminar prácticamente”, recalcó Ozuna Mújica.
De igual manera, explicó que se ha buscado el diálogo, pero que a pesar de que el trato siempre ha sido en paz y con cordialidad, La Zanja sigue sin respuesta.
“Ya venimos en dos ocasiones, en que queremos entablar un diálogo con ellos y no tenemos respuesta de nadie. Ellos ya van a terminar de construir, entonces todos los ejidatarios y algunos pobladores venimos a plantarnos aquí”, puntualizó el comisario.
La entrada al predio ubicado cerca de la playa, entre lujosos condominios, es resguardado por cuatro agentes de la Guardia Nacional.

 

Designa Evelyn secretario de Seguridad Pública a un mando de Fuerzas Especiales

La gobernadora Evelyn Salgado Pineda designó al coronel Josué Barrón Sevilla, que fue comandante del 56 Batallón de Infantería en Cumbres de Llano Largo, en Acapulco, nuevo secretario de Seguridad Pública Foto:?Facebook de la gobernadora

Lourdes Chávez

Chilpancingo

La gobernadora Evelyn Salgado Pineda designó al coronel Josué Barrón Sevilla, quien fue comndante del 56 Batallón de Infantería con sede en Cumbres de Llano Largo, en Acapulco, nuevo secretario de Seguridad Pública, tras la renuncia el pasado martes del general brigadier Gabriel Zamudio López.
Barrón Sevilla estuvo al frente de la movilización para atender a la población en Acapulco tras el huracán Otis que causó destrucción en la ciudad el pasado 25 de octubre. Incluso, como comandante del 56 batallón dio entrevistas a medios nacionales a dos días del impacto del meteoro sobre el restablecimiento de las comunicaciones y la transportación de la población y turistas afectados.
Con un mensaje en redes sociales y una fotografía de la toma de protesta alrededor de la una de la tarde, Salgado Pineda indicó que en la mañana había tomado protesta al nuevo titular de la SSP.
Es el cuarto secretario del ramo durante la actual administración, después de que Zamudio López renunció al cargo en medio de una crisis de inseguridad, particularmente en Acapulco, Chilpancingo y la zona Norte, a menos de cuatro meses de su nombramiento, el 24 de marzo de 2024.
Aunque Zamudio alegó motivos de salud, otras fuentes mencionaron que renunció porque funcionarios de la dependencia cercanos al senador Félix Salgado Macedonio le regateaban los recursos para la operación de la Policía del Estado.
El 24 de enero de este mismo año, renunció el capitán de la Marina, Evelio Méndez Gómez, en medio de otra ola de asesinatos, desplazamiento forzado por la violencia en distintos territorios del estado, pero versiones extraoficiales indicaron que ocuparía una dirección en la Semar. Fue el primer secretario de seguridad pública estatal del gabinete en funciones.
En su lugar fue a designado el general del Ejército, Rolando Solano Rivera, quien estuvo 45 días en el puesto del que se separó junto con el secretario general de Gobierno, Ludwig Marcial Reynoso Núñez, debido a las protestas crecientes por el asesinado del estudiante de la Normal rural de Ayotzinapa Yanqui Kothan Gómez Peralta, por policías estatales, señalados de tratar de tergiversar los hechos del homicidio.
La gobernadora entonces designó sólo encargada de despacho a la Jefa de la Unidad de Asesoría Políticas y Alertamiento de la SSP, Jesús Castro Gutiérrez, quien sigue siendo parte de la estructura, y que estuvo tres días a cargo de la institución tras la última renuncia, hasta el nuevo nombramiento.
Ya no hay marinos al mando de instituciones en el gobierno estatal. El fiscal general del estado, Zipacná Torres Ojeda, también es coronel del ejército.

Formación en Fuerzas Especiales

Con un breve boletín, el gobierno del estado informó que Barrón Sevilla cuenta con una trayectoria en áreas operativas y administrativas de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), y con una maestría en Gestión Pública Aplicada por el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey; en Ciencias Militares con mención en planificación estratégica por la Academia de Guerra de Chile, así como en Seguridad Nacional por el Colegio de Defensa Nacional.
En noticias nacionales de 2019, se le menciona como comandante del Batallón de Fuerzas Especiales, un organismo creado para operaciones que no realiza la tropa.

Entre la esperanza y la desconfianza ven los partidos a la nueva estrategia de seguridad

José Miguel Sánchez

Chilpancingo

Luego de los últimos hechos de violencia en Guerrero y el anuncio de una nueva estrategia de seguridad, que incluye drones que realizarán labores de vigilancia, los presidentes estatales de distintos partidos políticos se pronunciaron al respecto, con posturas que van de la esperanza a la desconfianza.
El pasado miércoles, funcionarios federales anunciaron que se debe cambiar la estrategia de seguridad en Acapulco, después de semanas con altos índices delictivos.
El jefe del Estado Mayor conjunto de la Secretaría de la Defensa Nacional, Ricardo Trevilla Trejo, dijo el pasado miércoles, en la conferencia matutina del presidente, que esta nueva estrategia tendría que incluir a la sociedad civil, empresarios, Iglesia y universidades.
En el contexto de la violencia, el gobierno estatal y la Fiscalía General de Estado (FGE) anunciaron la vigilancia del puerto a través de drones.
Ante esta situación, el presidente estatal del PRI, Alejandro Bravo Abarca, confío en que estos cambios puedan reducir los niveles delictivos; mientras que del PAN, Eloy Salmerón Díaz aseguró que hay un vacío de autoridad y espera que los drones se usen para seguridad y no con fines de espionaje. De Morena, Jacinto González Varona aseguró que lo ven con buenos ojos y aclaró que el nunca dijo que la violencia aumentó por la ausencia de la alcaldesa del puerto, Abelina López Rodríguez, por irse a buscar su reelección.
El presidente del Comité Ejecutivo Estatal (CEE) de Morena, el partido gobernante, Jacinto González, dijo que ven con buenos ojos los nuevos cambios que, aseguró, ya están dando resultados, porque en los últimos días no hubo hechos de violencia.
“Es una estrategia que creemos ya empezó a funcionar. Ya bajó un poco la incidencia, como le decíamos anteriormente. Gracias al presidente que tiene buenas intenciones para el estado, ya se requería que se pusiera más atención al uso de la tecnología para inhibir la incidencia delictiva y viene muy bien, porque el Congreso acaba de aprobar el uso de estas tecnologías”, dijo González Varona.
Agregó que existe el ánimo de que funcione la estrategia para reducir los índices delictivos y confío en que las autoridades realicen sus labores para lograrlo.
“Yo creo que todo esto va a funcionar. Hay mucho ánimo, es lo que se necesita, reforzar el uso de las tecnologías para la seguridad y disminuir la incidencia delictiva, pero lo que se pide es que ninguno de los tres órdenes de gobierno baje la guardia”, agregó González Varona.
Sobre sus últimas declaraciones, en las que dijo que la violencia aumentó porque la alcaldesa de Acapulco dejó el cargo para buscar la reelección, González Varona aclaró que él nunca dijo eso y que fue una mala interpretación de sus palabras.
“Yo dijo que (la violencia) se pudo haber disparado porque la titularidad de la presidencia no estaba y Abelina no se podía meter a la toma de decisiones, cuando está de licencia, y dejó a alguien a la que le tomemas protesta como suplente, pero no es lo mismo que esté la titular a que esté una encargada”, explicó.
Por su parte, el presidente del Comité Directivo Estatal (CDE) del PRI, Alejandro Bravo, celebró las nuevas medidas de seguridad, porque aseguró que las anteriores no dieron resultados positivos para reducir la violencia.
Vía telefónica, Bravo Abarca dijo: “Me da gusto que estén realizando medidas nuevas en materia de seguridad, que estén tomando nuevas estrategias, porque las que venían realizando no daban resultados”.
Agregó que no sólo como partido esperan que se reduzca la violencia, sino que es una exigencia de toda la sociedad del estado y llamó a que haya más coordinación entre los tres órdenes de gobierno.
“Ojalá que éstas puedan rendir los resultados que la ciudadanía está esperando. No son sólo los partidos los que esperan que salga todo bien, es la gente y no sólo la de Acapulco, sino la de la mayor parte de Guerrero. Cómo lo he venido diciendo, ojalá que haya más coordinación entre los tres órdenes de gobierno para mejorar los resultados”.
Sobre el mismo tema, el presidente estatal del PAN dijo que el aumento y recrudecimiento de la violencia es porque “hay un vacío de poder en el país, en el estado y en el puerto de Acapulco”.
“El aumento de la violencia es la colusión de las autoridades federal, estatal y municipal con la delincuencia, es lo que está generando esta violencia, porque evidentemente hay choques de grupos de la delincuencia en el puerto, porque quien sabe con qué demonios pactaron durante el proceso electoral, que trae como consecuencia este resultado”, dijo Salmerón Díaz.
Sobre la estrategia de seguridad con drones en Acapulco, el dirigente panista espero que estos se usen con fines positivos, “para vigilar y garantizar la seguridad de los habitantes, en lugar de que los usen para vigilar a sus adversarios políticos y contrincantes”, finalizó.

Avanza la construcción de los 20 cuarteles para la Guardia Nacional

Ramón Gracida Gómez

La construcción de los 20 cuarteles de la Guardia Nacional que erige la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) en distintos puntos de la ciudad muestra grandes avances y en varios las torres de vigilancia y los muros altos ya se encuentran finalizados y el compromiso es concluirlos en su totalidad el 1 de septiembre próximo.
En un recorrido el lunes El Sur constató que las edificaciones parecen estar a más de 50 por ciento de construcción en el Centro de Convenciones, el campus del poblado de Llano Largo de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG) y el de Costa Dorada, ubicado en la misma localidad de la zona suburbana de Acapulco.
En la avenida Comandante Bouganville, de la colonia Lomas de Costa Azul, detrás del Centro de Convenciones, se pueden ver ampliamente los trabajos que llevan a cabo decenas de albañiles, algunos de ellos trepados en lo que será una torre de vigilancia de al menos 40 metros de altura, y que estaba cubierta de madera por la ejecución de la obra.
Sobre la banqueta de lo que era el acceso a la puerta 3 del Centro de Convenciones se apilan cientos de tabiques y en la vía pública se acumulan también montones de tierra; el área está acordonada y es vigilada por elementos de la Guardia Nacional.
El Sur consignó los incipientes trabajos de construcción del cuartel a mediados de marzo pasado, una edificación que se encuentra en una mitad del gran predio del Centro de Convenciones que quedó destinado para la conservación de éste, después de que el resto se dejó para construir el nuevo hospital de especialidades del ISSSTE, con avances importantes también en su edificación.
En contra del cuartel en el Centro de Convenciones se pronunciaron el Colegio de Arquitectos de Guerrero y la Asociación de Hoteles y Empresas Turísticas de Acapulco (AHETA) porque, al igual que su argumentación respecto al nuevo hospital del ISSSTE, consideran que el Centro de Convenciones se construyó con otros fines.
En la conferencia matutina del 19 de marzo, el secretario de la Defensa Nacional, Luis Cresencio Sandoval, informó que 20 cuarteles de la Guardia Nacional serán terminados el 1 de septiembre y en la lista de predios se encuentra el del Centro de Convenciones.
En la misma lista está el cuartel que se construye a un costado del campus de Llano Largo de la UAG, sede de la Escuela Superior de Nutrición y Ciencia de los Alimentos, la Escuela Superior de Cultura Física y Deporte, la Escuela Superior de Ciencias Ambientales, la Facultad de Economía y Ciencias de la Educación.
Un elemento de la Guardia Nacional vigilaba el lunes la entrada al campus universitario, aún sin ventanales y al que se llega por una brecha después de pasar el fraccionamiento Costa Dorada; a un costado decenas de albañiles martillaban, cargaban y colocaban los diversos materiales de construcción para el cuartel, frente a los jóvenes que entraban y salían.
El 15 de enero, el rector Javier Saldaña Almazán se reunió con el general brigadier del Ejército, Mario Alberto Lizárraga Lizárraga para mostrarle el terreno que sería donado para el cuartel y fue cuando comentó que ambos tienen en común que en la universidad “preparamos al pueblo y ellos lo defienden”.
En este rincón de Acapulco, a 2 kilómetros de distancia, otro cuartel está en proceso de construcción en la calle Ignacio Zaragoza, del mismo fraccionamiento Costa Dorada, y en la que se pudo ver un similar avance que en las otras edificaciones de la Guardia Nacional construidas por el Ejército.
Alrededor hay un gran fraccionamiento de pequeñas viviendas, las calles son anchas con algunos baches y se observan solitarias a mediodía, circulan apenas algunos taxis amarillos y se ve caminando a alumnos de la Escuela Secundaria Bicentenario de la Independencia de México, aunque sí destaca un constante movimiento de motonetas.
El camino conduce entre malos olores a la carretera Cayaco-Puerto Marqués, en donde se ubica el Instituto Tecnológico de Acapulco, una sede más de un futuro cuartel de la Guardia Nacional gracias a la donación de 3 hectáreas de su campus, porque el entorno es “complejo”, justificó a finales de enero el director Salvador Herrera Soriano.
Fue el 7 de noviembre, 12 días después del paso del huracán Otis, que el secretario de la Defensa habló de construir 38 cuarteles de la Guardia Nacional en Acapulco como parte de un plan de seguridad para las colonias del municipio, y rápidamente se pronunciaron en contra ambientalistas porque uno de los predios seleccionados fue el parque Papagayo, en el que no se ve el avance como los otros visitados por El Sur debido a la suspensión a raíz de un amparo.
Otro sector que se pronunció de manera pública y rápida fue el cultural por la pretensión de usar el Centro Cultural Acapulco, severamente dañado por el meteoro del 25 de octubre pasado, como sede de un cuartel de la Guardia Nacional, lo que causó que la obra fuera cancelada y los agentes de la Guardia Nacional desalojaran el terreno en el que ya pernoctaban.
Después del huracán categoría 5 es que llegaron miles de guardias y fueron ubicados en inmuebles prestados, pero sin condiciones para el aseo y descanso, publicó El Sur el 24 de abril; uno de los puntos más visibles de este tipo de alojamiento improvisado son unas edificaciones abandonadas dentro del Club de Golf, a orilla de la avenida Costera, en donde están instaladas las casas de campaña de los guardias.
La presencia de miles de elementos de la Guardia Nacional –cerca de 5 mil, según el mando– no ha logrado bajar los niveles de violencia extrema que ha alcanzado Acapulco y más en las semanas previas a las elecciones del domingo pasado; sólo en mayo hubo 76 asesinatos relacionados presuntamente con el crimen organizado, varios fueron desmembrados, y sumaron 259 en los primeros cinco meses de este año, según el recuento que lleva El Sur.

Avances en la construcción del cuartel de la Guardia Nacional dentro del Centro de Convenciones Foto: Ramón Gracida Gómez

No es un cuartel, sino “módulo de seguridad” el que se erige en el Papagayo, precisa funcionario

La obra que lleva a cabo la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) dentro del parque Papagayo es para garantizar la seguridad de sus usuarios y no es un cuartel, sino un “módulo de seguridad”, justificó el secretario del Bienestar del estado, Pablo Gordillo Oliveros, pero no precisó sobre su actual situación jurídica a raíz del amparo que paró la obra.
En declaraciones a reporteros antes del arranque de la campaña Reforestando Guerrero 2024 en el parque Papagayo, al funcionario estatal se le preguntó ayer sobre la construcción de un cuartel dentro de las instalaciones del parque más importante del municipio.
Gordillo Oliveros respondió que “no es un cuartel, es un módulo de seguridad y con ello justamente buscar a tener seguridad las 24 horas en el parque Papagayo para garantizarle a la gente un tema de sano esparcimiento en todo el tema”.
Se le mencionó que la presencia de la Guardia Nacional no ha logrado bajar los índices de violencia, y el secretario del Bienestar respondió que “ese tema lo pueden ver con el secretario de Seguridad Pública”.
Respecto a la situación jurídica de la edificación debido a la suspensión de la obra por un amparo promovido por ciudadanos, Gordillo Oliveros dijo que “la situación jurídica ha cumplido con todos los datos que se requieren en un convenio en este sentido y va a ser un módulo de seguridad que le brinde certeza a la ciudadanía”.
Se le mencionó que está parada la obra, y respondió que “el tema está justamente caminando y vamos a poder tener un tema de seguridad para la ciudadanía aquí en el parque Papagayo”.
Dijo que el huracán Otis provocó un “gran impacto” en el parque, “emblemático para la gente de Acapulco el parque Papagayo, prácticamente el 80 por ciento de los árboles se vieron afectados, pero bueno, el día de hoy (miércoles) tiene un gran anuncio que hacer la señora gobernadora (Evelyn Salgado Pineda), estamos comenzando la reforestación urbana aquí en el parque Papagayo por lo que significa”.
Afirmó que tienen un “proyecto muy claro, justamente con ambientalistas, de estudio de la tierra, justamente de la fauna que tiene aquí el parque Papagayo para poder rehabilitarlo y poder atender de manera integral”, pero todavía no hay una fecha para que se vuelvan a abrir todas las instalaciones.
El 14 de febrero, el secretario del Bienestar del estado, Pablo Gordillo Oliveros, declaró que todavía se estaba en “análisis” y “diálogo” con la Sedena si se iba a construir un cuartel de la Guardia Nacional dentro del parque Papagayo.
Ambientalistas se pronunciaron en contra de la obra, como la maestra Blanca Villalba, una de las principales promotoras de la conservación de esta área verde, quien señaló que los cuarteles de la Guardia Nacional no deben ser construidos en espacios de uso comunitario y de esparcimiento como éste.
Asimismo, la ambientalista y co directora del Jardín Botánico de Acapulco, Kay Mendieta, declaró en otra entrevista a El Sur que para la construcción de paz se necesitan espacios públicos “de calidad” y no con más armas, soldados ni cuarteles. (Ramón Gracida Gómez).

Buscan a Vicente Suástegui en San Isidro y pegan fichas de personas desaparecidas

Ramón Gracida Gómez

Samantha Valeria Colón Morales comenzó una nueva jornada de búsqueda de su esposo Vicente Iván Suástegui Muñoz, integrante del Consejo de Ejidos y Comunidades Opositores a la presa La Parota (Cecop), en el poblado de San Isidro, donde también pegó fichas informativas de otros desaparecidos.
La pega de las fotografías se extendió hacia Pie de la Cuesta y enfrente de la Base Aérea, con el acompañamiento de integrantes de la Comisión Estatal de Búsqueda de Personas (CEBP), de la Fiscalía General del Estado (FGE) y su Unidad Canina, así como la Policía del Estado.
Samantha Colón denunció que nuevamente la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), la Guardia Nacional y la Secretaría de Marina (Semar) no acudieron a resguardar el convoy de búsqueda, pese a la solicitud formal que se hizo.
“La verdad no sé si decir que es lamentable o que me da vergüenza que de verdad estas instituciones no acudan al llamado o las personas que están al mando sean tan insensibles en ese tema de desapariciones; no pedimos mucho, lo único que pedimos es que nos den seguridad para que nosotras sigamos buscando a nuestros familiares”.
Dijo que las instituciones “no hacen un buen trabajo porque si lo hicieran yo creo que tendríamos respuesta muchos familiares que tenemos a nuestro ser querido desaparecido, a nuestro esposo, nuestros hijos, porque no se puede perder una persona como si fuera una aguja”.
No es la primera vez que faltan las instituciones de seguridad, en las búsquedas de marzo y abril, la esposa de Suástegui Muñoz también denunció que no acudieron a resguardar el perímetro de búsqueda en el poblado de Metlapil y alrededores.
Esta vez, la Semar le dijo a Samantha Colón que no podía ir porque venía a Acapulco el presidente Andrés Manuel López Obrador, pero el mandatario federal no estuvo en la ciudad; “ya no saben ni qué decir”, lamentó y señaló que va a ser responsabilidad de las autoridades si los familiares de los desaparecidos viven algún percance de inseguridad durante los recorridos.
Suástegui Muñoz fue desaparecido el 5 de agosto de 2021 en la colonia Ciudad Renacimiento, y ésta es la primera ocasión en que se le busca del lado poniente de Acapulco, “la verdad yo nunca había venido para acá, siempre nos hemos enfocado en otras áreas, pero después de todo lo que hemos visto, lo que sabemos y todo, no está por demás descartar cualquier punto”.
Explicó que en este primer día de la jornada que se extiende hasta el sábado se llevaron a cabo dos acciones al mismo tiempo, “vamos a ir prospectando lugares que veamos de interés para sondearlos y vamos al mismo tiempo haciendo una pega de fichas de búsqueda, no nada más de Vicente, de varios desaparecidos”.
Ésta es la búsqueda número 5 del presente año, “calendario que se dio en una mesa de trabajo con la Comisión Interamericana de los Derechos Humanos (CIDH)”, indicó la también integrante del colectivo Fe y Esperanza de Encontrarles Guerrero.
Respecto a la parte legal del caso de la desaparición de su esposo, recapituló que sólo hay dos sentenciados de un total de cuatro detenidos, uno de ellos sigue “en la etapa intermedia, todavía no hemos avanzado de ahí porque se fue a un amparo, el amparo no se ha resuelto porque está en revisión”.
El otro detenido sin sentencia estaba por entrar al juicio oral, pero en tres ocasiones cancelaron las audiencias durante tres meses, “no sé por qué lo están haciendo, no sé si le están apostando al desgaste de la familia de Vicente, si le están apostando a que nosotros dejemos el caso”, indicó Samantha Colón.
Afirmó, sin embargo, que seguirá en la búsqueda de su esposo y comentó que apenas acudió a una reunión con empleados de una vicefiscalía, en la que insistió en la orden de aprehensión que hace falta a 33 meses de la desaparición de Vicente Suástegui.

 

No apoyan corporaciones de seguridad la búsqueda de Vicente Suástegui, dice su esposa

Ramón Gracida Gómez

Samantha Valeria Colón Morales, esposa del desaparecido integrante del Consejo de Ejidos y Comunidades Opositores a la presa La Parota (Cecop), Vicente Iván Suástegui Muñoz, denunció que las corporaciones de seguridad no la han apoyado en la búsqueda agendada para esta semana.
En conferencia de prensa la tarde de este martes en el Asta Bandera, la también integrante de la Colectiva Fe y Esperanza de Encontrarles Guerrero, comentó que la búsqueda empezó el lunes, pero no asistieron los integrantes de la Secretaría de Marina (Semar), la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) y la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) del estado.
Puntualizó que la Semar “se está escudando del caso Ayotzinapa, dice que por el caso Ayotzinapa no se pueden mover de sus batallones, entonces ahí es donde le preguntamos al que está al mando de la Base Naval, el teniente José Manuel Salinas Pérez, que cómo es posible que nos diga que sus elementos no se pueden mover de su batallón cuando no tienen nada más unos cuantos elementos”.
“Sabemos que tienen elementos y de sobra, entonces no podemos creer en eso; les pedimos que hagan su trabajo, que nos brinden seguridad”, exclamó Colón Morales.
Asimismo, agregó que la SSP estatal “nos dice que no tienen combustible, que no tienen gasolina y que ellos no se pueden mover. ¿Cómo es posible que ellos digan, la Secretaría de Seguridad Pública que depende del estado, que no tengan combustible para darnos seguridad?”.
La esposa del desaparecido integrante del Cecop también hizo un llamado al teniente de la 27 Zona Militar, Martín Gerardo Franco Torre, para que los apoyen con la seguridad de la búsqueda porque los oficios les son entregados de manera debida y reclamó que el Ejército no ha participado en las búsquedas de Suástegui Muñoz.
Dijo que en los dos primeros dos días de búsqueda sólo han acudido la Guardia Nacional, la Comisión Estatal de Búsqueda de Personas (CEBP), la Fiscalía General del Estado (FGE), la Unidad Canina y la Comisión Nacional de Búsqueda (CNB), esta última con un georradar con una capacidad de profundidad de 120 metros.
Colón Morales extendió su llamado a pronunciarse a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), organismo internacional que conoce el caso del integrante del Cecop, desaparecido el 5 de agosto de 2021, “necesito seguridad porque he recibido amenazas y constan en la carpeta de investigación, lo he hecho con pruebas que sí me han amenazado”.
Colón Morales responsabilizó a la Semar, la Sedena y la SSP estatal si les llega “a pasar algo” y recordó que es la tercera búsqueda del año, las dos primeras en febrero y marzo, todas en la misma zona cerca de la caseta Pinotepa del Viaducto Diamante.
La activista informó que aún no han podido entrar corralón de carros en desuso, ubicado entre las colonias 10 de Abril y Metlapil, indicado por el primer detenido del caso como posible lugar de entierro de Suástegui Muñoz.
La orden de cateo fue negada por el juez Efrén Palacios Barbosa “porque dice que no hay argumentos para entrar en este corralón, ¿cómo voy a encontrar a Vicente si las autoridades no nos ayudan, por lo menos a eso?”, cuestionó.
Pidió una reunión con el nuevo fiscal, Zipacná Jesús Torres, debido a que las audiencias las están “dejando a la deriva porque me quitaron a todos los ministerios públicos que estaban encargados del caso de Vicente”, y recordó que el colectivo de familiares ya había pactado encuentros con la extitular Sandra Luz Valdovinos Salmerón.
Denunció que las medidas cautelares que tenía dejaron de ejecutarse desde el huracán Otis y los policías estatales ya no asistieron a sus domicilios, por lo que pidió a la encargada de despacho de la Secretaría de Gobierno del estado, Anacleta López Vega, que retome estas medidas.
La integrante de la Colectivo Fe y Esperanza de Encontrarles Guerrero, Patricia Retana Aguejote, se unió al llamado a que participen las instituciones, “que volteen a vernos a nosotros los familiares de desaparecidos, que no nos vuelvan a revictimizar, que no nos dejen solos, que nos apoyen”.
Dijo que necesitan seguridad porque corren riesgos, “nosotros somos quienes salimos a buscar a nuestros familiares, pero, así como nosotros salimos, necesitamos la seguridad para nosotros”.

 

Designar a un coronel en la FGE evidencia entrega de la seguridad a militares: activistas

Zacarias Cervantes

Chilpancingo

El director del Centro de Derechos Humanos Tlachinollan, Abel Barrera Hernández, declaró que el nombramiento del coronel Zipacná Jesús Torres Ojeda como titular de la Fiscalía General del Estado (FGE), evidencia que la gobernadora Evelyn Salgado Pineda está sometida por la Secretaria de la Defensa Nacional (Sedena), y por el presidente Andrés Manuel López Obrador.
Agregó que ello es “un mal augurio” porque nuevamente habrá una descoordinación entre el gobierno del estado y la Fiscalía como la hubo con la ex fiscal, la teniente Sandra Luz Valdovinos Salmerón, y lamentó que no se haya escuchado la opinión de los activistas sociales.
Por su parte, el Centro de Derechos de las Víctimas de Violencia Minerva Bello (Centro Minerva Bello), exhortó al nuevo fiscal a que se conduzca con sensibilidad y perspectiva de derechos humanos “de acuerdo al contexto de cada caso, bajo los principios de eficacia, honradez, imparcialidad, objetividad, profesionalismo”.

Los militares no han dado resultados: Tlachinollan

Abel Barrera Hernández declaró por teléfono que a pesar de que ya se vio que los militares no dan resultados, como fue el caso de la ex fiscal Valdovinos Salmerón, “lamentablemente vemos que se sigue dejando que sean ellos, los militares, los que se encarguen de investigar los delitos”.
Indicó que estas decisiones están pensadas en un control de daños “y que la gobernadora se supedita a los dictados tanto del Ejército, que quiere tomar el control de las instituciones de seguridad y de investigación de los delitos, como del Ejecutivo Federal.
El defensor de derechos humanos expresó que ya se normalizó que el secretario de la Defensa, el general Cresencio Sandoval, tenga injerencia en los asuntos de índole civil y que sean ellos los que estén tomando el control de estas instancias “para mal, porque hubo por lo menos un tiempo de prueba y se debieron notar algunos cambios favorables, pero no los hubo”.
Barrera Hernández denunció que los mandos militares en las áreas de seguridad y justicia han dejado un gran rezago en las carpetas de investigación y un reclamo de las familias de las víctimas, “hay un déficit de procuración de justicia alarmante, hay un foco rojo en Guerrero”.
También criticó que no se esté atendiendo la opinión de quienes están cerca de la protección de los derechos humanos, de las víctimas y de las familias que han sufrido graves violaciones a los derechos humanos, como son los organismos civiles, “aquí en Guerrero somos cero a la izquierda, no existimos como actores que tenemos un compromiso, una opinión, un diagnóstico de lo que es el problema grave de procuración de justicia y de la investigación de los delitos graves”.
Denunció que en la entidad no se atiende a la sociedad civil y a las organizaciones sociales, a las barras de abogados “y a todos los que estamos trabajando del lado de las víctimas, gana más la vía militar, la visión del Ejército, la perspectiva de la seguridad pensada en el control de las instituciones y se derrota a la vía civil y ciudadana, así como a la perspectiva de derechos humanos”.
Insistió que los mandos militares han dejado a la Fiscalía con un gran descrédito porque los trabajos de investigación no han podido revertir la impunidad que prevalece en la entidad.
“Han dejado a una institución cerrada, que no escucha a las víctimas, se actúa de manera déspota, poco sensible, sin ese sentido de respeto a la dignidad de quienes sufren las agresiones de parte de los perpetradores de los delitos.
Denunció que hay señalamientos contra personas tanto de la delincuencia como de grupos que tienen influencias, que son intocables “y que forman parte de estructuras que están intactas”.
Barrera Hernández, dijo que con los mandos militares se ha convertido a la Fiscalía en una institución que ha enfocado sus baterías contra los luchadores sociales, defensores, estudiantes y contra la población que protesta, “con ellos sí pone mucho empeño”.
Denunció que todos estos actores son monitoreados y son mal vistos y contra ellos focaliza sus investigaciones.
En cambio, hay un enorme rezago de carpetas de investigación y no se han judicializado a quienes han atentado contra la vida, como pasó con el estudiante de la normal de Ayotzinapa Yanqui Kothan Gómez Peralta, “que hasta se les escapó el principal perpetrador”.
También dijo que es increíble que no se haya llevado a la justicia a los feminicidas, a pesar de que hay señalamientos directos y datos precisos de dónde se ubican y cómo actúan, “no hay una estrategia clara de cómo dar con el paradero de los responsables para ejercer las órdenes de aprehensión, todo que a medias”.
El director de Tlachinollan declaró que los mandos militares en las áreas civiles han dejado una gran deuda con el pueblo de Guerrero en cuanto a procuración de justicia.
“Por ello insistió que es un mal augurio que nuevamente se nombre a un militar, porque sabemos que no conoce el trabajo con víctimas, porque no solo se requiere tener algún título sobre derechos humanos, se necesita haber trabajado como defensor de derechos humanos, porque eso te da una perspectiva diferente de cómo atender los delitos graves y de alto impacto y como escuchar a las víctimas”.
Pero reprochó que lo que se ha visto hasta ahora con los militares en las áreas de seguridad y justicia es un desprecio a las víctimas, a las que se les vuelve a victimizar diciendo que por culpa de ellos tuvieron ese destino fatal, “se mancilla la memoria de las víctimas, por los mismos que investigan y las mismas autoridades hacen eso, en lugar de irse contra los perpetradores.

Espera el Centro Minerva Bello que el nuevo fiscal respete los derechos humanos

Por su parte, en un comunicado, el Centro Minerva Bello manifestó que “le preocupa la militarización de las instituciones encargadas de la procuración de seguridad y justicia.
Pero que aun así y ante los cambios y nombramientos en los órganos de procuración de justicia “somos respetuosos de ello, esperando que los cambios se acompañen con la sensibilidad, progresividad y respeto de los derechos humanos”.
Agregó que ante el nombramiento del coronel Torres Ojeda, como titular de la FGE, “le exhortamos para que se conduzca con sensibilidad y perspectiva de derechos humanos de acuerdo al contexto de cada caso, bajo los principios de eficacia, honradez, imparcialidad, objetividad, profesionalismo”.
Pidieron que su gestión frente a la institución investigadora, “procure la transparencia para con las víctimas en su proceso de investigación”.
Pidió que las funciones de investigar y perseguir el delito se acompañen con estrategias integrales, con personal especializado en materia, técnica, legal y científica, con la finalidad de que las victimas accedan a la verdad y a la justicia, garantizando el respeto a los derechos humanos y a la debida reparación integral del daño de víctimas y ofendidos.
“Como centro de derechos humanos nos mantendremos firmes en nuestra demanda de procuración de justicia efectiva”, anunció.
El organismo añadió que Torres Ojeda tiene una gran responsabilidad al asumir el compromiso “de esta alta encomienda y de rendir cuentas claras en los procesos de investigación que dejó su antecesora”.
El Centro Minerva Bello reiteró su compromiso con la agenda de derechos humanos, y advirtió que continuará alzando la voz y “monitoreando de cerca los procesos de investigación de las víctimas y familiares, exigiendo el cumplimiento de los estándares más altos en materia de derechos humanos”.