El procurador de Fomento a la Inversión del gobierno municipal, Gerardo Ochoa Amoros, aseguró que hay cuatro inversiones inmobiliarias y turísticas importantes en Acapulco, así como también se han abierto nuevos restaurantes y discotecas.
Ayer en declaraciones en la Terminal Marítima de Acapulco, después de recibir al crucero Odissey, al funcionario se le preguntó sobre las condiciones en las que se encuentra la infraestructura turística de Acapulco después de los dos huracanes; respondió que se trabaja con el gobierno federal para dar una mejor imagen de la ciudad.
“Traemos un acercamiento muy en especial con cuatro bienes inmuebles que esperamos en los próximos meses inclusive ver movimiento, ya vimos en algunos de ellos movimiento como por ejemplo en el hotel Maris, este importante hotel, muchos de ellos darían importante rostro a la bahía histórica de Acapulco”, puntualizó.
Explicó que en el caso del hotel Maris, “ya hay un proceso de cambio de propietario, buscando que el nuevo propietario pueda tener las bases sólidas para poder echar a andar el proyecto, lo que hemos pláticado con este grupo de propietarios es que ellos están interesados en el giro hotelero, como ese ejemplo del Maris, ir caminando en algunos otros”.
Aseguró que hay inversión en Acapulco, algunas de ellas citó el caso de “cuatro importantes que después del Otis han retomado proyectos como es el Bayan Tree que está desarrollando una parte inmobiliaria y eso nos habla de una confianza interesante del grupo internacional, más abajo en la zona de Las Brisas lo que no se daba, una inversión en San Marino. Más adelante el hotel Elcano que no quedó en el abandonó, pero que está en constante trabajo y pisos acabados que es una muestra clara que no se perdió, pero que ahora va a dar un giro diferente ya no va a ser hotel, pero entrará en una modalidad de condominio y de un espacio para poder hacer transacciones de pernota”.
Otra de las inversiones es en La Condesa donde ha habido diferentes espacios públicos en esa zona, cadenas locales como el Plebe Alegre que ya abrió una sucursal y el Romano Palace que decidieron cambiar el giro, dejar la parte hotelera, para cambiarlo con una proyección inmobiliaria turística.
“También hay inversiones en el tema gastronómico y la vida nocturna, hemos visto aperturas de restaurantes y discos”, dijo el funcionario municipal que indicó que la recuperación de Acapulco se está viendo muy ágil.
La construcción de los 20 cuarteles de la Guardia Nacional que erige la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) en distintos puntos de la ciudad muestra grandes avances y en varios las torres de vigilancia y los muros altos ya se encuentran finalizados y el compromiso es concluirlos en su totalidad el 1 de septiembre próximo.
En un recorrido el lunes El Sur constató que las edificaciones parecen estar a más de 50 por ciento de construcción en el Centro de Convenciones, el campus del poblado de Llano Largo de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG) y el de Costa Dorada, ubicado en la misma localidad de la zona suburbana de Acapulco.
En la avenida Comandante Bouganville, de la colonia Lomas de Costa Azul, detrás del Centro de Convenciones, se pueden ver ampliamente los trabajos que llevan a cabo decenas de albañiles, algunos de ellos trepados en lo que será una torre de vigilancia de al menos 40 metros de altura, y que estaba cubierta de madera por la ejecución de la obra.
Sobre la banqueta de lo que era el acceso a la puerta 3 del Centro de Convenciones se apilan cientos de tabiques y en la vía pública se acumulan también montones de tierra; el área está acordonada y es vigilada por elementos de la Guardia Nacional.
El Sur consignó los incipientes trabajos de construcción del cuartel a mediados de marzo pasado, una edificación que se encuentra en una mitad del gran predio del Centro de Convenciones que quedó destinado para la conservación de éste, después de que el resto se dejó para construir el nuevo hospital de especialidades del ISSSTE, con avances importantes también en su edificación.
En contra del cuartel en el Centro de Convenciones se pronunciaron el Colegio de Arquitectos de Guerrero y la Asociación de Hoteles y Empresas Turísticas de Acapulco (AHETA) porque, al igual que su argumentación respecto al nuevo hospital del ISSSTE, consideran que el Centro de Convenciones se construyó con otros fines.
En la conferencia matutina del 19 de marzo, el secretario de la Defensa Nacional, Luis Cresencio Sandoval, informó que 20 cuarteles de la Guardia Nacional serán terminados el 1 de septiembre y en la lista de predios se encuentra el del Centro de Convenciones.
En la misma lista está el cuartel que se construye a un costado del campus de Llano Largo de la UAG, sede de la Escuela Superior de Nutrición y Ciencia de los Alimentos, la Escuela Superior de Cultura Física y Deporte, la Escuela Superior de Ciencias Ambientales, la Facultad de Economía y Ciencias de la Educación.
Un elemento de la Guardia Nacional vigilaba el lunes la entrada al campus universitario, aún sin ventanales y al que se llega por una brecha después de pasar el fraccionamiento Costa Dorada; a un costado decenas de albañiles martillaban, cargaban y colocaban los diversos materiales de construcción para el cuartel, frente a los jóvenes que entraban y salían.
El 15 de enero, el rector Javier Saldaña Almazán se reunió con el general brigadier del Ejército, Mario Alberto Lizárraga Lizárraga para mostrarle el terreno que sería donado para el cuartel y fue cuando comentó que ambos tienen en común que en la universidad “preparamos al pueblo y ellos lo defienden”.
En este rincón de Acapulco, a 2 kilómetros de distancia, otro cuartel está en proceso de construcción en la calle Ignacio Zaragoza, del mismo fraccionamiento Costa Dorada, y en la que se pudo ver un similar avance que en las otras edificaciones de la Guardia Nacional construidas por el Ejército.
Alrededor hay un gran fraccionamiento de pequeñas viviendas, las calles son anchas con algunos baches y se observan solitarias a mediodía, circulan apenas algunos taxis amarillos y se ve caminando a alumnos de la Escuela Secundaria Bicentenario de la Independencia de México, aunque sí destaca un constante movimiento de motonetas.
El camino conduce entre malos olores a la carretera Cayaco-Puerto Marqués, en donde se ubica el Instituto Tecnológico de Acapulco, una sede más de un futuro cuartel de la Guardia Nacional gracias a la donación de 3 hectáreas de su campus, porque el entorno es “complejo”, justificó a finales de enero el director Salvador Herrera Soriano.
Fue el 7 de noviembre, 12 días después del paso del huracán Otis, que el secretario de la Defensa habló de construir 38 cuarteles de la Guardia Nacional en Acapulco como parte de un plan de seguridad para las colonias del municipio, y rápidamente se pronunciaron en contra ambientalistas porque uno de los predios seleccionados fue el parque Papagayo, en el que no se ve el avance como los otros visitados por El Sur debido a la suspensión a raíz de un amparo.
Otro sector que se pronunció de manera pública y rápida fue el cultural por la pretensión de usar el Centro Cultural Acapulco, severamente dañado por el meteoro del 25 de octubre pasado, como sede de un cuartel de la Guardia Nacional, lo que causó que la obra fuera cancelada y los agentes de la Guardia Nacional desalojaran el terreno en el que ya pernoctaban.
Después del huracán categoría 5 es que llegaron miles de guardias y fueron ubicados en inmuebles prestados, pero sin condiciones para el aseo y descanso, publicó El Sur el 24 de abril; uno de los puntos más visibles de este tipo de alojamiento improvisado son unas edificaciones abandonadas dentro del Club de Golf, a orilla de la avenida Costera, en donde están instaladas las casas de campaña de los guardias.
La presencia de miles de elementos de la Guardia Nacional –cerca de 5 mil, según el mando– no ha logrado bajar los niveles de violencia extrema que ha alcanzado Acapulco y más en las semanas previas a las elecciones del domingo pasado; sólo en mayo hubo 76 asesinatos relacionados presuntamente con el crimen organizado, varios fueron desmembrados, y sumaron 259 en los primeros cinco meses de este año, según el recuento que lleva El Sur.
Avances en la construcción del cuartel de la Guardia Nacional dentro del Centro de Convenciones Foto: Ramón Gracida Gómez