Retienen en Juan R. Escudero 12 horas a agentes de la Guardia Nacional que catearon casas

Habitantes de la localidad de Tlayolapa, municipio de Juan R. Escudero rodean una de las camionetas de la Guardia Nacional que retuvieran en la carretera que conduce a la cabecera municipal Tierra Colorada, luego de que elementos de esta corporación irrumpieron en varias casas durante la madrugada de este viernes. A la derecha, soldados del Ejercito y agentes de la Guardia Nacional que llegaron después al lugar Fotos: Jesús Eduardo Guerrero

Lourdes Chávez

Tlayolapa, Juan R. Escudero

Vecinos de comunidades del oriente de Juan R. Escudero y transportistas de Tierra Colorada, retuvieron durante 12 horas a unos 40 agentes de la Guardia Nacional; esto, a unos cinco minutos de la localidad de Tlayolapa, donde en la madrugada la corporación militar irrumpió en sus viviendas.
Los afectados denunciaron que los militares abrieron a golpes de mazo las puertas para entrar a las casas, al parecer seleccionadas al azar en unas seis manzanas del centro del poblado, para exigir la entrega de armas y droga que supuestamente buscaban entre la ropa bruscamente, pero se llevaron dinero, relojes, electrodomésticos, y tomaron mercancía de tiendas de abarrotes.
Una joven señaló que trataron de asfixiarla con una bolsa en la cabeza en cuatro ocasiones, y cuando casi se desmaya y cayó al suelo, la golpearon en la cara y le jalaban el pelo para que dijera dónde estaban los hombres de la casa, porque sólo había mujeres y niños, y para que desbloqueara un celular con que él se había alumbrado.

Vidrios de ventanas que rompieran efectivos de la Guardia Nacional en distintos cuartos de una casa que allanaron durante la madrugada del viernes en la localidad de Tlayolapa, municipio de Juan R. Escudero t Foto: Jesús Eduardo Guerrero

La agredieron no obstanter que explicó que la lámpara del aparato telefónico se encendía con el movimiento y no conocía la clave porque el celular era de su hija, quien se había ido a Tierra Colorada; incluso, abrió la vivienda para que pasaran cuando comenzaron a golpear su puerta.
Explicó que vive con su familia en Tierra Colorada, la cabecera municipal de Juan R Escudero, y acudió a Tlayolapa el día anterior a una fiesta de baby shower, y pasó ahí la noche. Este viernes continuaban repartiendo el pastel a algunos niños, y en la pared seguía el adorno de globos azules y blancos.
Una persona mencionó que preguntaron por El Oso. Llamó la atención porque en una versión extraoficial, señala que buscaban a Benito Sánchez Millán, apodado como El Oso, implicado en el asesinato de 12 policías de la Unión de Pueblos y Organizaciones del Estado de Guerrero (UPOEG) en El Cortijo, en el municipio de Ayutla de los Libres, el 16 de agosto.
Alrededor de las 4 de la tarde llegó el subsecretario de Desarrollo Político y Social, Francisco Rodríguez Cisneros, de quien se exigía la presencia para levantar el bloqueo con el que se impedía la salida de los agentes de la Guardia Nacional retenidos.
En total eran siete camionetas de la Guardia con su personal, de cinco a seis agentes por vehículo, los que habrían participado en el operativo, según los pobladores.
Llegaron siete camionetas de la Secretaría de la Defensa Nacional y una de la Policía Estatal, que se instalaron a poco metros de distancia y pretendieron entablar un diálogo desde temprano. Además de personal de la Dirección de Gobernación y de la Comisión de Derechos Humanos del Estado (Codehum).
Sin embargo, el asesor de los comisarios de la zona, Daniel Rosas Martínez, recomendó a los pobladores esperar a mandos del Ejército o funcionarios estatales con poder de decisión.
Por la noche, el subsecretario Rodríguez Cisneros informó que en la comisaría de Tlayolapa se realizó una mesa de trabajo con el acuerdo de que la Fiscalía General del Estado (FGE) enviará hoy una mesa del Ministerio Público móvil para recibir las denuncias de los pobladores. A las 6:30 de la tarde salieron de la comunidad  con los agentes retenidos.
De las denuncias de robos, incursión en las viviendas, abusos y tortura, dijo que si  hay agravios, los cuidados deben presentar las denuncias para que todo se procese conforme a la ley.
Aseguró que desconocía si buscaban a alguien en particular en el pueblo, y que la Guardia Nacional tiene su Órgano Interno de Control (OIC) para evaluar y sancionar las actuaciones de sus agentes.
Enfatizó el compromiso del gobierno del estado de mantener la gobernabilidad y atender de manera responsable las demandas de la ciudadanía, con canales de diálogo abierto con todas las comunidades.
Refrendó el compromiso del gobierno del estado con la gobernabilidad y la atención responsable de las demandas ciudadanas, y que se mantienen abiertos los canales de comunicación, como vía para resolver diferencias y atender las inquietudes de la población.
Indicó que en la mesa estuvieron, el vicefiscal de Prevención y seguimiento de la FGE, Luis Antonio Arizmendi Álvarez; el segundo visitador general de la Comisión de los Derechos Humanos del Estado (Codehum), Fernando Esteban Ramírez; la directora general de Vinculación con Instituciones y la Sociedad Civil de la Codehum, Lilia Taquillo López y el visitador adjunto Armando Ramírez Cuevas, así como los comisarios de El Terrero, Tlayolapa, Michapa, y San José el Puente, de la zona .

La comunidad

Cuando se conoció de la protesta en Tlayolapa, los pobladores advirtieron que iban a bloquear la Autopista del Sol, a la altura de Tierra Colorada.
Esta vía de cuota fue cerrada por cinco horas el pasado 5 de julio, por transportistas y vecinos de comunidades de la zona rural de Acapulco, con el abogado Daniel Rosas Martínez, como asesor. Y el 11 de agostonpobladores de la sierra de Chilpancingo cerraron la carretera todo el día en el valle de Ocotito, a unos minutos de Tierra Colorada.
El comisario de Tlayolapa exigía la devolución inmediata de lo que se llevaron. Los pobladores afectados pidieron reservar sus nombres. No lo dijeron, pero en la región operan grupos armados. Antes, el municipio fue zona de influencia de la policía comunitaria del UPOEG.
En Tlayolapa hay 908 habitantes, de acuerdo con el censo de 2020 del INEGI, y muchas casas vacías. Los vecinos explicaron que muchas personas se fueron por empleo a San Diego, California en Estados Unidos, o Arkanas, Alabama y Maryland, además de la migración interna a distintas ciudades, y profesionistas que radican en otros lugares pero construyeron casas para volver en vacaciones o en las fiestas.
Señalaron el caso de dos hermanos, maestros, cuyas casas están juntas y fueron allanadas por la GN. Indicaron que rompieron la entrada principal con un mazo, quebraron los cristales de la vivienda contigua.
No saben cuántos agentes llegaron con exactitud. Estimaron que llegaron en más de 30 camionetas. Incluso antes de las 3 de la mañana, en la oscuridad comenzaron a escuchar por todos lados los golpes de mazo y cristales cayendo.
Un campesino, adulto mayor, con su esposa, nuera y nietos, indicó que salió a hablar con los uniformados armados cuando llamaron a su casa, mostró su identificación y le dijeron que iban a hacer una revisión. Les dio el paso por la circunstancia, y observó cómo lanzaban sus ropas al piso. Como el cuarto de su hijo estaba cerrado, lo abrieron por la fuerza para revisarlo también.
Doña Juana denunció que se llevaron 25 mil pesos de su ropero, 10 mil pesos de las fichas de Telcel, que no son suyos, y 15 mil pesos de la tienda de abarrotes y de su papelería, más cuatro relojes que tenía a la venta. También tomaron refrescos sin pagar.
En otra casa, una mujer que llegó de vacaciones con su familia, indicó que de la casa de sus suegros, a donde llegaron, se robaron dos relojes, 450 pesos de su monedero, y su celular. Aclaró que abrieron las recámaras para que no golpearan todas puertas: “entraron, vaciaron mochilas, voltearon el colchón, y preguntaban que en dónde estaban las armas”.
Otros vecinos indicaron que hace cinco meses, en abril, la Guardia hizo lo mismo. Llegaron en la madrugada, irrumpieron en las viviendas y se llevaron a siete personas detenidas, entre ellos un joven que acababa de llegar de Estados Unidos, sólo porque tenía tatuajes.
Consideraron que si permitían esta segunda acción, las autoridades iban a seguir regresando a tratar de detener a las personas, sin ordenes de cateo, con abusos y tortura.
Señalaron además los golpes en el portón de un depósito de cervezas, donde también entraron, así como en la bodega del centro de Salud, donde ingresaron. Aclararon que dejaron la instalación abierta, pero a medio día ya estaba cerrada, tal vez por los integrantes del comité
Desde la calle se observó que en una vivienda deshabitada. Dejaron los botes de plástico que se usaban para guardar ropa, con las prendas tiradas en el patio y la puerta de la casa abierta.
Señalaron que la GN se retiró como a las 5 de la mañana, antes del amanecer, cuando los vecinos salieron y les dieron alcance a un grupo que se quedó varado, porque al parecer se les descompuso una camioneta que habían chocado en la comunidad, en una esquina. Con apoyos de otras localidades cerraron el paso a Tierra Colorada desde ese momento, hasta las 6 de la tarde que llegaron a acuerdos con el gobierno estatal.

 

A cambio de obras, pobladores de Aguacaliente acceden a que se construyan los pozos radiales

El director de la CAPAMA, Antonio Rojas Marcial, el subgerente de infraestructura hidráulica urbana de la Conagua, Nicolás Quintana Ríos, e integrantes de la Comisaría de Aguacaliente, en la reunión donde se firmó la minuta de acuerdos de obras para la comunidad a cambio de continuar la construcción de tres pozos radiales en el río Papagayo Foto: Jesús Trigo

Ramón Gracida Gómez

Integrantes de la Comisaría de Aguacaliente, el director de la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado del Municipio de Acapulco (CAPAMA), Antonio Rojas Marcial, y el subgerente de infraestructura hidráulica urbana de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), Nicolás Quintana Ríos, firmaron este lunes la minuta de acuerdos de obras para la comunidad a cambio de continuar la construcción de tres pozos radiales en el río Papagayo.
“En caso de incumplimiento de los compromisos asumidos, la comunidad tomará las acciones pertinentes para exigir los acuerdos establecidos”, establece el documento producto de la negociación entre los pobladores y las autoridades por la obra del gobierno de Claudia Sheinbaum Pardo para surtir de agua a Acapulco y que va a sustituir al sistema Papagayo II de la comunidad vecina de Salsipuedes que toma directamente el agua del río Papagayo.
El primer punto de acuerdo es la instalación por parte de la Conagua de la red de agua potable en las partes alta y baja de Agua-caliente, colindante al río Papa-gayo y que se surte actualmente mediante mangueras, du-rante la construcción del primer pozo radial; es decir, en dos meses.
El segundo punto es la gratuidad del servicio de agua potable, y el tercero indica que la Conagua y la comunidad “coad-yuvarán para la construcción de la unidad de riego para todos los campesinos que cuentan con parcelas para el mantenimiento y producción de cultivos en general (unidad de riego por tubería), asimismo la ampliación del padrón de beneficiarios”.
El cuarto establece que la reparación de fugas iniciará “a la par con la construcción del primer pozo radial”.
El quinto dicta: “El municipio de Acapulco coadyuvará ante la CICAEG (Comisión de Infraestructura, Carretera y Aeroportuaria del Estado de Guerrero) para la pavimentación de la carretera municipal con material de concreto hidráulico, iniciando en la entrada de la población de Aguas Calientes (escrita y conocida también de esta forma) y culminando en la salida de la misma población”.
“Que abarca la calle principal de la comunidad de Aguas Calientes sujeto a ejecutarse con el presupuesto designado para el año fiscal 2026, dicha obra tendrá sistema de drenaje para un proyecto a futuro”.
El sexto punto establece un aporte de 40 mil pesos de CAPAMA para la feria regional de enero, y el séptimo compromete al municipio a sustituir las luminarias que están fuera de servicio “y asimismo a coadyuvar con la población de Aguas Calientes con la gestión ante la CFE (Comisión Federal de Electricidad) la ampliación de la red eléctrica”.
En el octavo punto de la minuta el municipio también se compromete a iniciar la construcción del techado de la primaria Revolución Social, “en un lapso en un mes, a partir de esta fecha”, y el noveno punto indica que la Comisaría, encabezada por Sami Mendoza Jiménez, y el Comité de Principales brindarán las facilidades para la construcción de los tres pozos radiales.
El director de CAPAMA resaltó el inicio inmediato de la sustitución de luminarias y se comprometió a atender la fuga de agua más grande antes del inicio de la construcción del primer pozo radial.
Después de la firma, vecinos y funcionarios acudieron al punto donde escurre el agua y en los próximos días se hablará con los dueños del predio sobre la excavación, informó el comisario suplente, Javier Cruz Silverio.
La firma de acuerdos de ayer se llevó a cabo después de que el viernes los pobladores irrumpieron en el campamento de los contratistas de los pozos radiales y pararon las obras, que hasta el momento sólo eran estudios topográficos, afirmaron los empresarios constructores.
Esto obligó a los representantes de la CAPAMA y la Conagua a negociar con la comunidad, cuya demanda principal es la pavimentación de la carretera, dañada por las múltiples fugas de la tubería del sistema Papagayo I.

No hay clases en las escuelas de Chautipan, Chilpancingo, denuncian padres de familia

Alina Navarrete Fernández

Chilpancingo

Pobladores de Chautipan, municipio de Chilpancingo, denunciaron que en esa comunidad las clases permanecen suspendidas en las tres escuelas de nivel básico, debido a que los docentes no acuden a la localidad por falta de transporte público y las condiciones de inseguridad.
Chautipan es una localidad ubicada en la sierra del municipio, a una hora y media de distancia de la capital, donde los habitantes cuentan con un preescolar comunitario que atiende a 26 niños, la primaria Ignacio Zaragoza con 114 alumnos y una telesecundaria, con 37 estudiantes.
Sin embargo, los 177 menores en edad escolar básica no han tenido clases desde el 22 de septiembre pasado, cuando las labores se suspendieron en toda la entidad por el huracán John.
La suspensión se mantuvo después de la contingencia, por la desaparición de 17 pobladores que se dedicaban a la venta de trastes de cocina, entre el 21 y 27 de octubre pasado en Chilapa.
En el caso de la primaria Zaragoza, el presidente del comité de padres de familia, Luis Salvador Millán, y el comisario Martín Cayetano Castro firmaron un acta de acuerdos el 4 de noviembre, en la cual “llegamos a la conclusión que los maestros se queden en la comunidad de lunes a viernes”.
“En caso de que no estén de acuerdo, los maestros se comprometerán a realizar un documento donde ellos se hacen responsables de viajar diario de la comunidad”.
El 5 de noviembre, la directora Celia Elena Gallardo Clemente y los docentes Raúl Guerrero Rico, Lidoynet Gómez Santana, Elizabeth Mosso López y Dolores Rodríguez Mateos, enviaron un oficio al director general de Administración y Desarrollo de Personal, Óscar Francisco Herrera Vázquez, para informarle que “debido al huracán John, una de las dificultades que se presentaron es el difícil acceso a la comunidad”.
“La falta de transporte, y uno de los principales temas que aqueja a la localidad es la inseguridad, que prevalece en el entorno donde desempeñamos nuestra labor docente. Por tal motivo, no sentimos la confianza y seguridad para trasladarnos a brindar el servicio”.
Los docentes afirmaron que están dispuestos a cumplir con su horario laboral, “siempre y cuando se mejoren las condiciones antes mencionadas”.
El oficio fue recibido por autoridades de la Secretaría de Educación Guerrero y la Subsecretaría de Administración, Dirección General de Administración y Desarrollo de Personal, el 6 de noviembre. Ese mismo día, los cuerpos desmembrados de 11 de los 17 desaparecidos fueron abandonados en una camioneta en Chilpancingo.

 

La Sierra está en riesgo de padecer una hambruna, asegura productor de aguacate

El presidente del Consejo Estatal del Aguacate en el estado, y del Sistema Producto Aguacate, Nicolás Gómez Nava Foto: Lourdes Chávez

Lourdes Chávez

Chilpancingo

El presidente del Consejo Estatal del Aguacate y del Sistema Producto Aguacate en Guerrero, Nicolás Gómez Nava, denunció que es crítica la situación que se vive en localidades incomunicadas en la Sierra, que pronto estarán en riesgo de padecer una hambruna.
Durante una reunión con diputados, en la sala José Francisco Ruiz Massieu, del Congreso local, para presentar una propuesta de presupuesto participado para el campo, informó que recibió una llamada de la comunidad Las Margaritas, en el municipio de Heliodoro Castillo, donde le dijeron que ya no tienen para comer.
Asimismo, indicó que están incomunicados pobladores de las comunidades El Frío y Los Capulines.“Es una desgracia la carretera de Filo Mayor. En el poblado Carrizal se desgajó un cerro a 200 metros. También me hablaron vecinos de Izotepec, que bajaron caminando a Yextla, durante 10 horas”.
Explicó que los pobladores de Izotepec se cooperaron con los de Yextla, para ponerle diesel a una retroexcavadora, que en los trabajos de apertura de caminos se encontraron con habitantes de Puentecillas, que también tiene una maquinaria, de las llamadas mano de chango, para abrir paso entre los deslaves.
Sin embargo, aseguró que son muchas las comunidades que no tienen maquinaria, por lo que siguen aisladas y hasta el martes seguía lloviendo en la región.
Aclaró que desde el punto conocido como Casa Verde al poblado Filo de Caballos ya está abierto el paso, que sube a la cabecera municipal de Heliodoro Castillo, Tlacoteopec.
En Campo Morado y El Gallo también están trabajando para abrir el paso, pero muchas otras no están comunicadas, puntualizó.
Añadió que en los bienes comunales de Las Margaritas, un helicóptero trató de llevar víveres pero no pudo bajar por los árboles, por lo que “no dejaron nada. Está crítico el asunto”.
Consideró que si bien Acapulco está devastado, todo el estado se encuentra en las mismas condiciones, igual o más graves que tras la tormenta Manuel, en 2013.
En este escenario, destacó la hermandad entre los pobladores de distintas regiones, unidos para abrir los caminos, pero si las autoridades no llevan más maquinaria pesada, “al año no vamos a tener carreteras”.
Añadió que es grave la pérdida de la producción y que el aguacate es el único fruto que queda para la manutención de la gente, porque mientras no lo corten, puede durar en el árbol cinco o seis meses.
Dijo que subirá a pie a Yextla, para hacer un recuento de los daños al campo, pero de entrada ya se estiman afectaciones en 50 por ciento de la producción de maguey y aguacate, así como en los bosques de pino, encino y oyamel.

 

Pobladores de Ejido Viejo, Coyuca de Benítez, limpian con sus medios el lodo de sus casas

A la izquierda, vecinos de Ejido Viejo del municipio de Coyuca de Benítez limpian calles y un puente tras el desbordamiento del arroyo que atraviesa la comunidad, y que se desbordo? con las fuertes lluvias del huraca?n John. A la derecha, calles cubiertas de arena arrastrada por el agua, en la misma comunidad Fotos: Carlos Carbajal

Ramón Gracida Gómez

Ejido Viejo, Coyuca de Benítez

Numerosas viviendas de la comunidad Ejido Viejo, municipio de Coyuca de Benítez, quedaron totalmente enterradas por la tierra arrastrada del arroyo que atraviesa el pueblo, que se desbordó por el huracán John.
En Ejido Viejo, los pobladores pidieron ayuda de los gobiernos federal y estatal, para limpiar el pueblo y evitar nuevas inundaciones.
Este jueves, decenas de vecinos desazolvaban el arroyo, removiendo la tierra y las piedras con palas, ante el temor de que las nuevas lluvias que inunden esta localidad, en la que habitan alrededor de mil 800 personas.
Los habitantes se quejaron de que ninguna autoridad les ha ayudado, a una semana del impacto del huracán John. En particular, pidieron asistencia para remover la arena y las piedras que formaron un tapón debajo del puente.
Fue notable observar la organización de la población para rehabilitar la comunidad, pues entre ellos se cooperaron para rentar una máquina retroexcavadora, a mil pesos por hora, para avanzar más rápidamente, lo cual es un peso para su economía, mermada por la contingencia. También comparten la comida.
En otras partes de la localidad también se vio a varios grupos de vecinos removiendo la arena, para subirla a un camión de volteo. Celebraron la llegada de una camioneta del Ejército mexicano, la cual no se quedó más de cinco minutos en el pueblo y se fue.
Otro de los daños principales, ocasionados por el paso del huracán, es la destrucción parcial de un puente y de varios muros de contención construidos a lado del arroyo.
La semana pasada el agua empezó a subir de nivel, hasta que rebasó los límites naturales del pequeño arroyo, que atraviesa este poblado de Coyuca de Benítez, y empezó a inundar poco a poco las casas que se encuentran a la orilla.
Una de estas casas es la de Meregildo Soberanis, a la cual se tiene que ingresar hincado porque toneladas entraron a su vivienda y faltan un par de metros para alcanzar el techo de teja.
Meregildo Soberanis es campesino. Esta temporada sembró dos hectáreas de plátano, pero su parcela quedó inundada, como la de sus otros compañeros sembradores. Sus pertenencias siguen enterradas.
El señor, de 59 años, no tiene trabajo y ahora busca ser contratado por sus vecinos de Ejido Viejo, para resolverles el mismo problema que él sufre: el acumulamiento de arena de la totalidad de la casa.
Casi todo el pueblo está tapizado de la arena arrastrada por el arroyo, que baja de un cerro y discurre al menos medio metro por encima de las calles.
Se pudo observar que a todas las casas entró el agua y la arena, durante el recorrido que ofreció el vecino Jesús Gómez, que ayuda al comisario Abel Abarca, ambos consultados por El Sur durante su participación en el desazolve.
La tubería del pueblo también fue dañada, por lo que no hay agua potable en las viviendas y la acarrean de un manantial, que está rumbo al cerro y la beben de manera cruda.
Los vecinos también piden despensas, no sienten la presencia del gobierno. Días después de la emergencia sólo han llegado los camiones de la empresa refresquera Coca Cola.
La comunidad de Ejido Viejo se encuentra a 15 minutos en automóvil del poblado El Pedregoso, municipio de Acapulco, rumbo a Coyuca de Benítez, y son otros 10 minutos de recorrido desde la carretera federal al centro del poblado.

 

Reabren sus caminos a golpe de pico y pala pobladores de seis municipios de la Sierra

 

A pico y pala se abren paso pobladores de la sierra de Chilpancingo, de las comunidades de Zoyatepec, Azinyahualco y El Fresno, donde el huracán John los dejó incomunicados y buscan la forma de salir para cualquier contingencia ante la falta de ayuda de las autoridades estatales y federales Foto: Lenin Ocampo Torres

Lenin Ocampo Torres

Chilpancingo

A pico y pala pobladores de la región Sierra se abren camino en sus comunidades de los municipios de Chilpancingo, San Miguel Totolapan, Ajuchitlán, Coyuca de Catalán, Petatlán y Tecpan, y piden el apoyo de las autoridades “porque no todo es Acapulco”.
En Azinyahualco, municipio de Chilpancingo, pobladores mantienen faenas desde el viernes para quitar al menos cinco bloqueos que dejaron los deslaves de los cerros y que los tienen incomunicados.
“Nosotros ya nos la sabemos, el gobierno nunca va llegar, así paso con Manuel, nadie nos ayudó y solos nos fuimos abriendo camino”, dijo un poblador al El Sur, el sábado durante su intentó de abrir el camino devastado por el huracán John.
En esta parte de la sierra de Chilpancingo, la tormenta destruyó la carretera que comunica a la comunidad de Ocotito y que es su única forma de abastecimiento.
“En cada lluvia fuerte es lo mismo, a nosotros nos manda traer a reuniones y la petición que damos es caminos, siempre pedimos caminos, no más nos dicen que sí y nunca llegan. Cada año es lo mismo, tenemos que abrir nosotros los caminos porque si no, no sobrevivimos y cuando pasan estas tragedias para ellos (gobierno) sólo lo único que existe en Guerrero es Acapulco, nosotros les decimos que no todo es Acapulco”, dijo el campesino en una plática en un recorrido en la zona.
La misma demanda fue la de los pobladores de La Ciénega de Puerto Alegre, municipio de San Miguel Totolapan, donde telefónicamente denunciaron que más de 20 viviendas fueron sepultadas por John.
“Los arroyos crecieron, nos destrozaron todo, las milpas, las viviendas. Ojalá nos echen la mano en lo que puedan, porque realmente estamos perdidos”, pidió un campesino.
Según una de las versiones de los pobladores, más de 10 familias quedaron sin vivienda y están pidiendo el apoyo de las autoridades.
En la sierra de Coyuca de Catalán y Petatlán los pobladores se encuentra inco-municados en Arroyo Verde, El Porvenir, El Mameyal, Camarón, San Antonio de las Tejas y El Durazno.
La comisaria de El Durazno, municipio de Coyuca de Catalán, Azucena Rosas, informó que los caminos están totalmente cerrados. “Pedimos urgentemente el apoyo, necesitamos maquinaria para abrir las carreteras, si quiera para que pasen las cuatrimotos para subir al menos la comida”, exclamó la comisaria.
En las mismas condiciones se encuentran las rutas de Tecpan, Cordón Grande, Fresnos de Puerto Rico y El Balcón, los dos últimos de Ajuchitlán, que se encuentran totalmente incomunicados.
“Año con año les pedimos a los gobiernos que nos arreglen los caminos, siempre es la misma promesa. La gobernadora (Evelyn Salgado Pineda) nos dijo que iba a visitar Fresnos de Puerto Rico hace tres semanas y dos veces nos canceló, el subsecretario (de Gobierno) Francisco Rodríguez Cisneros sólo nos da evasivas. Lo que nosotros ocupamos es que nos ayuden con los caminos, más ahora que no tenemos como movernos”, declaró un representante de la ruta Tecpan-Fresnos de Puerto Rico-El Balcón.
Desde el jueves, pobladores de varios puntos de la región Sierra han denunciado a El Sur de la contingencia que viven tras el paso del huracán John y han pedido ayuda del gobierno para poder tener movilidad en sus comunidades.

 

Por un conflicto agrario en Cruz Fandango, Alcozauca, están incomunicados y sin energía eléctrica

 

Carmen González Benicio

Tlapa

Pobladores de la comunidad na savi Cruz Fandango, municipio de Alcozauca, urgieron a las autoridades municipales, estatales y federales su intervención ante el conflicto agrario con el núcleo ejidal Cuyuxtláhuac, que les cortó el camino y la electricidad el fin de semana.
Los vecinos contaron que las autoridades comunitarias y agrarias de Cuyuxtláhuac les enviaron tres citatorios, para que acudan al poblado, pero no fueron porque consideraron que no hay condiciones de seguridad, luego de que la última vez les quemaron los sellos.
Además, las veces que les han llevado los citatorios lo han hecho armados y con violencia. El último es para este miércoles, “si no vamos, nos van a venir a cerrar la comisaría” , dijeron que les advirtieron amenazantes, cuando se retiraban con las armas terciadas a sus espaldas.
Los pobladores contaron que es un problema agrario, porque Cuyuxtláhuac quiere que se vayan del lugar, cuando ellos llevan más de 40 años viviendo ahí.
Recordaron que en 2009 iniciaron los reclamos, por lo que pidieron la intervención de la Procuraduría Agraria, del Tribunal Agrario y de la Subsecretaría de Asuntos Agrarios, de la Secretaría General de Gobierno, para que den una solución, “nosotros cumplimos nuestra palabra, no sabemos qué pasa, qué quieren. Por eso, pedimos a la autoridad una mesa de diálogo en Alcozauca,Tlapa o Chilpancingo, pero que esté alguien para poder hablar y arreglar esto”.
Los pobladores, que lograron llegar a Tlapa, dijeron que se sienten indefensos ante Cuyuxtláhuac, que aumentó la escalada de intimidación al abrir, el sábado, una zanja en la carretera de terracería qué los comunica con la cabecera municipal de Alcozauca y Tlapa.
Agregaron que el domingo les cortaron el servicio de energía eléctrica, por lo que su festejo del 15 de septiembre lo hicieron a oscuras, y a los profesores que llegaron el domingo, les dijeron que era la última vez que pasaban.
Por el corte que hicieron en la terracería, alrededor de unos 30 jóvenes dejaron de ir a estudiar a la cabecera municipal, porque no pueden pasar ni carro ni caminando, ante el riesgo de ser agredidos.
Cruz Fandango, dijeron, es una comunidad de unos 600 pobladores, que cuenta con un preescolar y una primaria, por lo que van cuatro profesores, que luego de ser amenazados podían dejar de asistir.
Está a unos 40 minutos de la cabecera y a dos horas de Tlapa, son el paso a la comunidad San Martín Peras, en Oaxaca, y conviven con la comunidad Divina Providencia, Oaxaca.
En redes sociales se empezó a difundir el aviso de que no había paso por el robo de tierras de Cuyuxtláhuac, por los señores de Cruz Fandango.

 

Por conflicto por el agua, pobladores de Amojileca impedían el paso a Norma Otilia

Zacarías Cervantes

Chilpancingo

Pobladores de Amojileca mantenían retenida anoche a la presidenta municipal de Chilpancingo, Norma Otilia Hernández Martínez, en la entrada del pueblo, en protesta porque sus vecinos de Omiltemi cerraron desde la mañana las válvulas de la red de agua y los dejaron sin el servicio.
Hasta a las diez y media de la noche la alcaldesa dialogaba con los vecinos inconformes, quienes amenazaban con impedirle el paso hacia la capital, si no intervenía para que se abrieran las válvulas.
Pobladores del lugar informaron que la alcaldesa circunstancialmente se encontraba en la zona y que cuando se dieron cuenta de su presencia, acordaron instalar un bloqueo para impedirle el paso y obligarla a dialogar.
Las decenas de pobladores (cerca de 200, aseguraron algunos de los manifestantes), le protestaron por el cierre de las válvulas de la red que surte al pueblo, lo que ocasionó la molestia de los vecinos pues aseguraron que los dejaron sin el servicio.
A las 10 de la noche, circuló en grupos de Whatsapp un video en el que aparece la presidenta rodeada de decenas de pobladores y les ofrece una reunión para sábado en el Palacio Municipal para “escuchar sus propuestas”, pero los vecinos le responden que debía resolverles en ese momento y le aclararon que no tienen más propuesta que la apertura de las válvulas.
“La propuesta es esa, que nos abran la válvula de agua, no hay otra”, se escuchó que le gritaron. “Que no se vaya, que aquí se quedé”, se escuchó a otros de los inconformes.
Desde el año pasado, los vecinos de Omiltemi han denunciado la falta de apoyos de las autoridades municipales y estatales para la protección del bosque donde se encuentra la fuente de abastecimiento de agua para la capital y para Amojileca.
A las 10 y media y media de la noche se informó que Hernández Martínez al no poder convencer a los vecinos de Amojileca, se regresó a Omiltemi para dialogar con los pobladores de aquel lugar y solicitarles la apertura de las válvulas. Posteriormente regresaría a Amojileca para darles la respuesta.
Sin embargo, los vecinos de Amojileca acordaron que impedirían el paso a la presidenta hasta que se abrieran las válvulas.
Al cierre de la edición (11 de la noche), la alcaldesa seguía en Omiltemi dialogando con los pobladores, mientras que los de Amojileca seguían con el bloqueo a la carretera Amojileca-Chilpancingo, por donde necesariamente tendría que pasar Hernández Martínez.

 

Terminará el IGIFE el preescolar en una comunidad de Santa Cruz, dicen pobladores

Los pobladores de la comunidad Hidalgo, municipio instituyente de Santa Cruz del Rincón, informaron que el Instituto Guerrerense de la Infraestructura Física Educativa (IGIFE) continuará con la obra del plantel preescolar.
Esto, luego de que denunciaran que no le pagaba a la empresa, que dejó de construir las aulas del preescolar indígena Sor Juana Inés de la Cruz.
El poblador Juan Castro Castro informó que se comunicaron con Gobernación estatal y el encargado de la obra del preescolar, para informarles que la próxima semana empezarán a subir el material para continuar con la obra.
Agregó que se pidió que acudiera personal del IGIFE, para mayor formalidad y compromiso, por lo que el próximo miércoles 17 de abril, el supervisor platicará con los pobladores a las 3 de la tarde.
Dijo que se van a coordinar con el arquitecto Oscar Daniel, del IGIFE.
Castro Castro dijo que la población pidió, en una reunión, que se garantice la conclusión de la obra por el IGIFE.
Iván Dionicio Díaz difundió en redes sociales, hace tres días, que el gobierno que encabeza la gobernadora Evelyn Salgado Pineda, por tercera ocasión les había mentido, porque su gobierno a través del IGIFE dejó inconclusa la obra para los niños del preescolar indígena Sor Juana Inés de la Cruz, con clave CCT-12DCC0331M. (Carmen González Benicio / Tlapa).

 

Entrega el Ejército los primeros enseres domésticos a damnificados en Barra Vieja

Vecinos afectados por el huracán Otis del poblado de Barra Vieja reciben enseres domésticos del gobierno federal Foto: Carlos Carbajal

Ramón Gracida Gómez

Colchones, estufas y refrigeradores fueron los enseres que elementos del Ejército entregaron a pobladores de Barra Vieja este lunes.
El delegado del poblado, Nicolás González Morales, informó que la mayoría de las 800 viviendas resultaron afectadas, porque las láminas de los techos salieron volando y se mojaron sus pertenencias.
“Servidores de la nación”, que trabajan para Secretaría del Bienestar, llegaron la semana pasada a Barra Vieja para realizar el censo en las viviendas afectadas por el huracán Otis, lo que el delegado del poblado de Barra Vieja, Nicolás González, consideró que “fue rápido”.
La Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) se está encargando de distribuir los enseres domésticos “muy ordenadamente”, destacó ayer González Morales.
Son, sobre todo, refrigeradores, colchones, estufas, vajillas, ventiladores “y por ahí otras cosillas”, indicó a la 1 de la tarde. Alrededor, soldados entregaban los enseres en puntos estratégicos y los vecinos se acercaban con sus diablitos para llevarse los colchones.
Luego se va a hacer entrega de un recurso en efectivo, por lo que González Morales agradeció a López Obrador, “por regresar a ver toda esta franja”.
Dijo que el huracán “fue algo que nunca habíamos vivido y que no se lo deseo a nadie. La verdad, nosotros salimos afectados, pero hay otras comunidades que sufrieron los estragos de Otis mucho más fuerte”.
“Fue algo sorprendente lo del huracán, no nos lo esperábamos. A pesar de que hubo mucha difusión del riesgo que traía el huracán Otis, la verdad nos sorprendió”, indicó.
El poblado de Barra Vieja se conforma de alrededor de 800 viviendas, no hubo heridos y los daños son materiales, principalmente muebles y refrigeradores. “Se nos metió el agua, láminas que se volaron por donde sea. Ahorita hay muchos techos que no tienen láminas, otros que se las pusieron provisionalmente, para resguardarse”, mencionó.
El delegado de Barra Vieja indicó que todavía no hay energía eléctrica en la zona. El agua siempre ha venido de pozo y el Ejército les provee ahora agua purificada, “poca, pero nos está dotando”.
“Yo siento que las autoridades, más que nada el gobierno federal, está actuando porque ha mandado despensas que a lo mejor no son suficientes, pero sí ha mandado”, aseveró.
La mala economía “va para largo y la gente necesita para guardar, cuando se llegue lo peor, porque todavía falta que llegue lo peor”, aseguró González Morales.
El delegado de Barra Vieja destacó que centros comerciales, como Chedraui, ya están abriendo sus puertas, “pero no hay dinero, no hay con qué comprar”.
Informó que las empresas, precisamente como Chedraui, están contratando jóvenes para limpiar sus instalaciones, “de ahí se va a subsanar un poquito la economía”, aseguró.