No hay clases en las escuelas de Chautipan, Chilpancingo, denuncian padres de familia

Alina Navarrete Fernández

Chilpancingo

Pobladores de Chautipan, municipio de Chilpancingo, denunciaron que en esa comunidad las clases permanecen suspendidas en las tres escuelas de nivel básico, debido a que los docentes no acuden a la localidad por falta de transporte público y las condiciones de inseguridad.
Chautipan es una localidad ubicada en la sierra del municipio, a una hora y media de distancia de la capital, donde los habitantes cuentan con un preescolar comunitario que atiende a 26 niños, la primaria Ignacio Zaragoza con 114 alumnos y una telesecundaria, con 37 estudiantes.
Sin embargo, los 177 menores en edad escolar básica no han tenido clases desde el 22 de septiembre pasado, cuando las labores se suspendieron en toda la entidad por el huracán John.
La suspensión se mantuvo después de la contingencia, por la desaparición de 17 pobladores que se dedicaban a la venta de trastes de cocina, entre el 21 y 27 de octubre pasado en Chilapa.
En el caso de la primaria Zaragoza, el presidente del comité de padres de familia, Luis Salvador Millán, y el comisario Martín Cayetano Castro firmaron un acta de acuerdos el 4 de noviembre, en la cual “llegamos a la conclusión que los maestros se queden en la comunidad de lunes a viernes”.
“En caso de que no estén de acuerdo, los maestros se comprometerán a realizar un documento donde ellos se hacen responsables de viajar diario de la comunidad”.
El 5 de noviembre, la directora Celia Elena Gallardo Clemente y los docentes Raúl Guerrero Rico, Lidoynet Gómez Santana, Elizabeth Mosso López y Dolores Rodríguez Mateos, enviaron un oficio al director general de Administración y Desarrollo de Personal, Óscar Francisco Herrera Vázquez, para informarle que “debido al huracán John, una de las dificultades que se presentaron es el difícil acceso a la comunidad”.
“La falta de transporte, y uno de los principales temas que aqueja a la localidad es la inseguridad, que prevalece en el entorno donde desempeñamos nuestra labor docente. Por tal motivo, no sentimos la confianza y seguridad para trasladarnos a brindar el servicio”.
Los docentes afirmaron que están dispuestos a cumplir con su horario laboral, “siempre y cuando se mejoren las condiciones antes mencionadas”.
El oficio fue recibido por autoridades de la Secretaría de Educación Guerrero y la Subsecretaría de Administración, Dirección General de Administración y Desarrollo de Personal, el 6 de noviembre. Ese mismo día, los cuerpos desmembrados de 11 de los 17 desaparecidos fueron abandonados en una camioneta en Chilpancingo.

 

Maestros paran clases en San Jeronimito, Petatlán, debido al clima de inseguridad

Este jueves, maestros de las escuelas de nivel básico de la comunidad San Jeronimito, en el municipio de Petatlán, suspendieron clases debido al clima de inseguridad que prevalece en esa localidad.
Información conseguida con padres de familia de esa localidad, que se ubica en la zona costera poniente del municipio, indica que el miércoles por la tarde, hombres armados a bordo de camionetas, recorrieron el pueblo haciendo disparos al aire y amagaron con enfrentarse con un grupo antagónico, lo que generó temor entre los padres y maestros, razón por la que este jueves suspendieron clases.
De acuerdo con una madre de familia, luego de este hecho, los maestros de los jardines de niños y de la primaria, en sus dos turnos, decidieron suspender clases, “para salvaguardar la integridad física y emocional de los alumnos, sus padres y los mismos docentes”.
Mientras que la comunidad escolar de la secundaria técnica del poblado, en el caso de los maestros, éstos sí se presentaron pero los papás decidieron no enviar a sus hijos.
La madre de familia hizo un llamado a los gobiernos federal y estatal, para que garanticen la seguridad de las familias de esa localidad, pues aseveró que el clima de inseguridad se ha agudizado en los últimos meses, “no podemos vivir en la incertidumbre, el temor, el miedo de que pueda ocurrir algún hecho violento y quedemos en medio del fuego cruzado”, apuntó. (Brenda Escobar / Zihuatanejo).

Por la falta de agua y luz no regresa a clases en dos semanas la primaria Villa de Acapulco

Aspecto de los escombros que aún hay en la primaria Francisco Villa, la cual está semana no va a regresar a clases, sino hasta el 15, porque siguen los trabajos de limpieza tras Otis Foto: Aurora Harrison

Aurora Harrison

La falta de agua, de luz y la poda de árboles que se cayeron con el huracán Otis, son los motivos por los cuales la primaria Francisco Villa, ubicada en la avenida Ruiz Cortines, no regresó a clases y lo hará hasta el próximo lunes 15 de enero, una vez que se terminen las labores de limpieza.
En la escuela ubicada en la colonia Francisco Villa, el huracán tiró uno de los dos techos que estaban en las canchas, al otro se le volaron todas las láminas. También resultaron dañados los ocho tinacos y un árbol que estaba en la parte trasera del plantel colapsó. La cooperativa quedó aplastada al caerle la estructura del techo.
De matrícula son 245 estudiantes, entre niñas y niños, que durante esta semana que transcurre no tendrán clases debido a los trabajos de limpieza, que aún se realizan, y mientras esperan que los tinacos lleguen para almacenar agua, porque en esa colonia el servicio es irregular.
En una visita este martes por la mañana, se observó a padres haciendo limpieza, algunos salones tienen sus ventanas rotas, los aires acondicionados no los pueden usar porque no hay luz y la estructura del techo que no colapsó, está debilitada porque algunas láminas podrían caerse.
Donde se encuentra la cocina hay residuos de ramas de árboles que cayeron al piso, sillas rotas y los tinacos dañados. En la parte trasera hay un árbol recargado en la azotea.
El director de la primaria, Pedro Esquinca Villalobos, recordó que el huracán “tumbo un techado, lo desapareció; al otro le quitó las láminas, “con los maestros tratamos de regresar a clases el 8 de enero, pero el huracán afectó a varias escuelas” y también “vamos a pedir que se haga una fumigación (para evitar el dengue)”.
“En la colonia carecemos mucho de agua. Se llevó los tinacos el huracán, cortó cables de luz, según la CFE supuestamente ya tenemos luz, pero aquí carecemos de luz o no hay luz al 100 por ciento. Se llevó a cabo una reunión con los padres de familia, para plantear la situación y una de las cuestiones es el segundo techado, que tiene algunas láminas que están por caerse, y realmente por eso no quisimos recibirlos, porque es un peligro que se vayan a desprender y vaya ocurrir un accidente. Esa es una, la falta de luz y agua”, dijo.
Abundó que la primaria es escuela de tiempo completo y tiene una cocina, que “le cayó todo encima y nos afectó los tinacos, y por eso es que nos reunimos con el comité de padres, para comprar los tinacos. Hay mucha gente que los necesitan, pero a nosotros como escuela nos urge, para abastecernos para cuando los niños acudan al baño”.
“La Secretaría de Educación Guerrero nos pidió entrar a clases el 8. Pero no estábamos en condiciones y esa es una de las cuestiones, en las reuniones con los papás acordamos toda esta semana, para hacer arreglos, si no, abarcábamos dos semanas. Tentativamente queremos regresar lo más pronto posible y que iba a ser el día 15”, indicó.
Otras escuelas que tampoco han regresado a clases son la Secundaria 3 Aztecalli, el jardín de niños Encarnación Pérez Galeana y la primaria Emperador Cuauhtémoc, está última, porque está siendo ocupada por guardias nacionales como refugio. En estos tres planteles están ubicados en la colonia Jardín Azteca, en la zona poniente de Acapulco.

 

Llevan policías a 200 maestros a la sierra para reanudar las clases suspendidas ante la violencia

 

Más de 200 maestros se trasladaron en seis autobuses la mañana de ayer a las comunidades del sector sierra para reanudar las clases suspendidas desde finales del ciclo escolar pasado, debido a la violencia.
Los vehículos salieron resguardados por policías estatales a bordo de cinco patrullas de la Policía Estatal que fueron solicitados por la Secretaría de Educación Guerrero (SEG), luego de que los maestros no habían podido subir desde junio pasado a las comunidades de la sierra de los municipios de Heliodoro Castillo (Tlacotepec), Leonardo Bravo (Chichihualco) y Eduardo Neri (Zumpango).
Los profesores que subieron ayer comenzarán sus labores en las comunidades de esos municipios.
El delegado de la Secretaría de Educación en la zona Centro del estado, Alfredo Bello Salmerón declaró antes de que partieran los maestros a bordo de los autobuses, que estaban garantizadas las medidas de seguridad para los maestros de todos los niveles que salían en ese momento.
Aseguró, asimismo, que con los más de 200 maestros que partieron ayer rumbo a la sierra se cumple el 100 por ciento de la cobertura de las escuelas del municipio de Heliodoro Castillo.
Agregó que posteriormente se realizará el mismo mecanismo para los municipios de Leonardo Bravo y Eduardo Neri en las comunidades por donde pasa el autobús.
Dijo que cada maestro va a tomar sus propias estrategias para actualizar el calendario escolar y recuperar el ciclo escolar, “porque a fin de cuentas los perjudicados son los niños”, declaró uno de los maestros que ayer abordaron los autobuses.
Los más de 200 maestros salieron a las 8 de la mañana a bordo de los seis autobuses, pero según el delegado de educación también se irían algunos maestros de las comunidades de los municipios de Eduardo Neri y Leonardo Bravo en sus propios vehículos, para que sus alumnos reciban sus clases.
Los seis autobuses resguardados por las cinco patrullas de la Policía Estatal salieron después delas 8 de la mañana rumbo a la sierra en donde distribuirían a sus respectivas comunidades a los maestros y luego, el viernes a las 3 de la tarde, se concentrarán en la cabecera municipal de Tlacotepec para regresarse en los mismos autobuses resguardados por la Policía Estatal.
El delegado de Educación informó que la próxima semana seguirá la misma estrategia para atender el servicio educativo en las escuelas de las comunidades de los municipios de Leonardo Bravo y Eduardo Neri.