Arrojan pobladores hasta colchones a la Laguna Negra de Puerto Marqués

Cúmulo de basura en la Laguna Negra Foto: Aurora Harrison

En la Laguna Negra de Puerto Marqués hay montones de bolsa de plástico con residuos sólidos, además de sillas, escombros, botes y colchones que han sido arrojados por vecinos y prestadores de servicios turísticos.
En la barda perimetral que construyó la administración del ex gobernador Héctor Astudillo Flores para hacer la ciclopista que conecta Puerto Marqués con Revolcadero están los desechos que han sido arrojados al cuerpo lagunar como si fuera un basurero.
Los montones de desechos que cada día se van haciendo más grandes se encuentran en diferentes puntos de la laguna; hay bastantes botes de plástico que en temporada de lluvias son arrastrados al agua y éstos a su vez pueden llegar al mar.
Esta situación molesta a algunos vecinos porque dijeron que es algo que ocurre desde hace varios años y las autoridades municipales y estatales no hacen nada para evitar que avance la contaminación de la laguna.
Recordaron que antes del huracán camionetas particulares eran las que iban y arrojaban los desechos en ese lugar y cuando se hizo la denuncia las autoridades hicieron brigadas de limpieza, pero actualmente los camiones que pasan no se llevan la basura de la laguna.
De acuerdo con el decreto de la Laguna Negra, en uno de sus acuerdos establece que los gobiernos del estado y municipio deben adoptar medidas necesarias para la restauración ecológica de la zona, así como su respectiva protección. (Aurora Harrison).

Entrega el Ejército los primeros enseres domésticos a damnificados en Barra Vieja

Vecinos afectados por el huracán Otis del poblado de Barra Vieja reciben enseres domésticos del gobierno federal Foto: Carlos Carbajal

Ramón Gracida Gómez

Colchones, estufas y refrigeradores fueron los enseres que elementos del Ejército entregaron a pobladores de Barra Vieja este lunes.
El delegado del poblado, Nicolás González Morales, informó que la mayoría de las 800 viviendas resultaron afectadas, porque las láminas de los techos salieron volando y se mojaron sus pertenencias.
“Servidores de la nación”, que trabajan para Secretaría del Bienestar, llegaron la semana pasada a Barra Vieja para realizar el censo en las viviendas afectadas por el huracán Otis, lo que el delegado del poblado de Barra Vieja, Nicolás González, consideró que “fue rápido”.
La Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) se está encargando de distribuir los enseres domésticos “muy ordenadamente”, destacó ayer González Morales.
Son, sobre todo, refrigeradores, colchones, estufas, vajillas, ventiladores “y por ahí otras cosillas”, indicó a la 1 de la tarde. Alrededor, soldados entregaban los enseres en puntos estratégicos y los vecinos se acercaban con sus diablitos para llevarse los colchones.
Luego se va a hacer entrega de un recurso en efectivo, por lo que González Morales agradeció a López Obrador, “por regresar a ver toda esta franja”.
Dijo que el huracán “fue algo que nunca habíamos vivido y que no se lo deseo a nadie. La verdad, nosotros salimos afectados, pero hay otras comunidades que sufrieron los estragos de Otis mucho más fuerte”.
“Fue algo sorprendente lo del huracán, no nos lo esperábamos. A pesar de que hubo mucha difusión del riesgo que traía el huracán Otis, la verdad nos sorprendió”, indicó.
El poblado de Barra Vieja se conforma de alrededor de 800 viviendas, no hubo heridos y los daños son materiales, principalmente muebles y refrigeradores. “Se nos metió el agua, láminas que se volaron por donde sea. Ahorita hay muchos techos que no tienen láminas, otros que se las pusieron provisionalmente, para resguardarse”, mencionó.
El delegado de Barra Vieja indicó que todavía no hay energía eléctrica en la zona. El agua siempre ha venido de pozo y el Ejército les provee ahora agua purificada, “poca, pero nos está dotando”.
“Yo siento que las autoridades, más que nada el gobierno federal, está actuando porque ha mandado despensas que a lo mejor no son suficientes, pero sí ha mandado”, aseveró.
La mala economía “va para largo y la gente necesita para guardar, cuando se llegue lo peor, porque todavía falta que llegue lo peor”, aseguró González Morales.
El delegado de Barra Vieja destacó que centros comerciales, como Chedraui, ya están abriendo sus puertas, “pero no hay dinero, no hay con qué comprar”.
Informó que las empresas, precisamente como Chedraui, están contratando jóvenes para limpiar sus instalaciones, “de ahí se va a subsanar un poquito la economía”, aseguró.