Suman mil 106 asesinatos en dos años a pesar de la fuerte presencia de la Guardia Nacional

Ramón Gracida Gómez

Acapulco, con una fuerte presencia de la Guardia Nacional tras el paso del huracán Otis, suma mil 106 asesinatos en dos años, un promedio diario de 1.6 homicidios dolosos, de acuerdo con datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP) de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana.
En septiembre de 2023, un mes antes del meteoro que devastó la ciudad completamente, se contabilizaron 49 carpetas de investigación por homicidio doloso, en el mismo mes, pero de 2024, la cifra se estancó en 50 carpetas, y en septiembre del año en curso bajaron a 41.
En reacción al desastre de Otis, el entonces presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, habló de mandar 10 mil agentes de la Guardia Nacional, resguardados en 38 cuarteles.
Finalmente, la cifra bajó a 20 cuarteles y dos unidades habitacionales, los cuarteles están distribuidos en distintos puntos del municipio, dos de ellos en los cerros del parque nacional El Veladero, y las unidades habitacionales en la avenida Costera las Palmas, en la zona Diamante de Acapulco.
Más allá de los primeros meses después del desastre durante los cuales se habló de la presencia de 10 mil agentes, a los que se les veía durmiendo en distintos espacios públicos como el parque Papagayo, la cantidad no ha sido sostenida a lo largo de los dos años, la información más reciente reporta 3 mil 700 agentes.
En noviembre de 2023 fueron abiertas 33 carpetas de investigación por homicidio doloso, la cantidad bajó a 26 en el último mes de aquel año.
En todo el 2024 se contabilizaron 645 asesinatos en el municipio costero, empezó con 31 y terminó con la misma cantidad, el mes con más homicidios dolosos fue junio con 79 y después octubre con 72.
De enero a septiembre de 2025, último mes del que el SESNSP reporta datos en su página de Internet, se abrieron 402 carpetas de investigación por homicidio doloso, en enero fueron 48, luego bajaron a 32 en febrero y remontaron a 48 homicidios en marzo.
En lo que va del año, abril es el mes más violento con 68 asesinatos, uno de ellos es el del vocero del Consejo de Ejidos y Comunidades Opositoras a la presa La Parota (Cecop), Marco Antonio Suástegui Muñoz, baleado el día 18 en el acceso a la playa Icacos de la calle Fragata de Yucatán, y fallecido en el hospital siete días después.
Del 1 de noviembre de 2023 al 30 de septiembre de 2025 transcurrieron 699 días, en los que se perpetraron un total de mil 106 asesinatos, o sea, 1.6 homicidios dolosos diariamente.
La presencia de la Guardia Nacional en Acapulco ha generado polémicas, una de ellas fue la intención de construir un cuartel dentro del Centro Cultural Acapulco, en la avenida Costera, la presión de la comunidad artística logró evitar la edificación, a diferencia de la oposición en el parque Papagayo o la unidad habitacional en Diamante, criticada por ejidatarios de La Poza.
Apenas el 14 de octubre, un sargento de la Guardia Nacional mató de dos balazos en la cabeza a la agente Stephany Carmona Rojas, de 20 años, dentro de las instalaciones del 51 Batallón de la corporación de seguridad, ubicado en el bulevar de Las Naciones, en la zona Diamante, primero se dijo que era una práctica de tiro, pero la familia de la víctima señaló que fue de forma deliberada y confirmó el jueves la detención del presunto culpable de nombre Manuel.
El sábado pasado en la tarde, hombres armados y agentes de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana se enfrentaron a balazos en la calle Del Taller, en el fraccionamiento El Roble, tres policías quedaron lesionados, un presunto delincuente murió y seis personas fueron detenidas.

La Costera, la zona de la vida económica del puerto, aún en restauración a dos años de Otis

El hotel El Presidente en la avenida Costera de Acapulco, en donde la mayoría de sus habitaciones aún continúan con los daños que les causó el impacto del huracán Otis Foto: Carlos Carbajal

Daniel Velázquez

A dos años del impacto del huracán Otis en Acapulco, los daños causados por el meteoro aún se pueden constatar en al menos una veintena de edificaciones qué siguen sin ser atendidas o están en proceso de restauración.
En un recorrido por la avenida Costera, desde la Base Naval hasta Caleta, se contaron 20 inmuebles entre hoteles y condominios que siguen con daños visibles a consecuencia del huracán Otis. Algunos en reconstrucción como el hotel Elcano y otros suspenso como el Dreams, antes Hyatt.
También hay espacios públicos que siguen como evidencia del paso del huracán que no han sido atendidos por las autoridades, como el Centro Internacional Acapulco, la cancha de la CROM en el Malecón y el parque para personas con discapacidad en playa Tamarindos.
En estos espacios los daños son diferentes. El parque para personas con discapacidad sólo es la fachada de palapa la que destruyó el huracán y a dos años no ha sido cambiada. En la cancha de la CROM es el arco techo que fue afectado y sigue sin ser reparado, aun cuando se ubica en una zona de alta afluencia turística en temporadas vacacionales. En tanto el Centro Internacional Acapulco se ve desde la Costera como una construcción vetusta cubierta por árboles en un predio abandonado.
En el Club Deportivo Acapulco que está junto al Centro Internacional Acapulco y que sirvió como campamento para la Guardia Nacional, los muros de piedra qué derribó el huracán siguen sin ser reconstruidos.
En plaza Marbella, las pantallas electrónicas que daban luz y proyectaban anuncios siguen inservibled. En tanto la fuente de La Diana Cazadora es un enorme depósito de agua podrida con espuma.
En La Condesa, el Hotel Tortuga sigue cerrado. El restaurante Bar Antigua está en ruinas. El salto de bungee lo mismo. En plaza Condesa, la estructura de un anuncio espectacular sigue derribada y hay letreros de “se vende”, con vidrios rotos.
El restaurante El Amigo Miguel, que estaba en contra esquina con el Centro Internacional Acapulco ya fue demolido. No quedan rastros de los dos niveles que tenía ese lugar. En esa misma cuadra el restaurante El Cabrito sigue cerrado.
El bar Anthea junto a la sucursal de 100% Natural de Condesa sigue cerrado
Junto al hotel El Presidente, lo que era una palapa ahora es un depósito de escombros.
El Hotel Dreams, antes Hyatt desde la calle se puede ver que no hay trabajos de remodelación.
En el condominio Las Joyas, que está junto al hotel Dreams, se compone de tres edificios idénticos. La restauración después de Otis apenas está por concluir en uno de los edificios los otros dos siguen con los daños visibles.
El edificio Oceanic todavía hay vidrios de su fachada que están quebrados y que no han sido retirados incluso el emblema del edificio colocado en la fachada son hojalatas retorcidas que dejó el huracán como evidencia de su paso por el lugar.
El Centro de Congresos Copacabana está en remodelación Toda su fachada fue cubierta con tablarroca y ahora han colocado estructuras de metal que forman rombos. El salón de actos El Faro sigue en ruinas, lo que fue el hotel Elcano está en remodelación para ser condominio.
Sobre la Costera se pueden ver varios departamentos que todavía tienen ventanas cubiertas con madera pues no han colocado los ventanales de vidrio que dañó el huracán.
El edificio amarillo que está atrás del bar La Hamaca siguen sin vidrios en las ventanas y paneles destruidos. Este edificio nunca ha funcionado por lo que su abandono es parte de la cotidianidad de la zona.
El Hotel Ritz está en remodelación para hacer una tienda de conveniencia mas en la Costera que dará a plaza Politécnica.
Donde estaba la sucursal del banco HSBC ahora se anuncia la inauguración de una sucursal de Carl’s Junior.
En la Zona Tradicional, que va del parque Papagayo hasta Caleta, desde la Costera se pudieron contabilizar unos diez edificios que están en pausa o que están en proceso de reconstrucción, como el parque Papagayo. Desde fuera se puede ver que las palapas que daban protección a las islas comerciales que se construyeron en la remodelación del espacio que se hizo en 2021 y derribó el huracán ya fueron retiradas y hay un proceso de reconstrucción de los techados.
En el parque para personas con discapacidad no hay indicios de obras de remodelación para mejorar la fachada, que fue lo que afectó el huracán.
Desde la Costera se ve el hospital Santa Lucía, una construcción de siete niveles y cuatro tienen los ventanales cubiertos con madera.
El inmueble que albergó las oficinas del periódico Novedades Acapulco también tiene en su fachada los impactos del huracán Otis en 2023.
El condominio El Costero, que está junto a las oficinas de El Sol de Acapulco aún tiene un nivel totalmente descubierto. No existe un ventanal como si lo tienen los otros departamentos.
El emblemático hotel Las Hamacas, semi destruido por el huracán y con una huelga por parte de los trabajadores, desde la calle se pueden ver las afectaciones causadas por el meteoro y la lucha de los trabajadores con la bandera rojinegra.
Junto al Zócalo un edificio de cinco niveles sigue en ruinas, pero sostiene un anuncio espectacular.
Frente al Malecón el edificio de estibadores aún tiene los daños visibles en su fachada causados por el huracán y el deterioro del mismo y frente a este esta la cancha de basquetbol con el arco techo que aún tiene una lámina retorcida y le faltan otras que desprendieron los vientos del huracán.
El condominio Marina Le Club es otro de los edificios que no ha sido restaurado. Desde la calle se pueden ver las afectaciones que dejó el huracán en los ventanales que dan al mar.
El condominio Los Cocos es otra de las construcciones donde se ven daños visibles desde la calle en los ventanales de la parte alta de la obra.
La agencia de motos Susuki que estaba en la zona está cerrada. El edificio del Poder Judicial está completamente vandalizado
En la Zona Dorada, están edificios en ruinas, donde no hay indicios de que estén en proceso de restauración. Uno está junto al Sanborns Café, que era donde estuvieron las oficinas de Condusef y la Secretaría de Economía. El otro está junto al hotel Club del Sol. Los dos edificios están en ruinas. Se puede ver la destrucción que causó el huracán porque ni siquiera se ha hecho limpieza en su interior.
Otro edificio en condición de abandono está junto al Club de Golf, una construcción de nueve niveles a la que el viento le destruyó sus ventanales de vidrio y así permanece.

 

Queda el miedo, dice el pintor Carranza; aún no me siento bien, se sincera Wencho

Gaudencio Solano mejor conocido como Wencho narra a El Sur su testimonio como sobreviviente del huracán Otis, en su negocio en la playa Condesa. A la derecha, el pintor Jesús Carranza durante la entrevista en el Bar del Puerto Foto: Carlos Carbajal y Jesús Trigo

Ramón Gracida Gómez

Un pintor, de los Barrios Históricos, casi perdió su pierna por el corte de una lámina; un restaurantero de la playa Condesa sobrevivió a unas enormes olas enterrado en la arena… son dos historias de supervivencia de la madrugada del 25 de octubre de 2023, cuando el huracán Otis por poco terminó con sus vidas.
El artista plástico Jesús Carranza Martínez, de los Barrios Históricos, y el prestador de servicios turísticos Gaudencio Solano Chávez, mejor conocido como Wencho, relataron a El Sur sus experiencias de estar al borde de la muerte. El dramatismo de algunos detalles resulta inevitable en la medida que la catástrofe no necesita de historias fantásticas para ilustrarlo. Le sobra.

“Muchas cosas siguen con miedo a destaparlas”: pintor Carranza

Jesús Carranza Martínez camina despacio por el Zócalo. Se sostiene de una muleta canadiense. Se salvó de que los médicos le cortaran la pierna izquierda: “necesitamos que alguien nos cure el espanto porque no podemos oír agua porque ya estamos temblando, le llaman estrés postraumático”, planteó en la entrevista a dos años del paso del meteoro.
Su relato cronométrico empieza a las 7 de la noche del 24 de octubre de 2023. Su madre le habló para avisarle de un huracán. Quince minutos después hizo lo mismo su hermana. A las 8 leía un libro de la mitología griega, hojeó el pasaje del talón de Aquiles. Se soltó la lluvia “como una película” y a las 10 comenzó a sentir el fuerte viento.
Estaba en su taller-dormitorio, ubicado en la calle Lerdo de Tejada número 26, en la parte baja de la barranca de los lavaderos del Venado, donde desde hace dos años “muchas cosas siguen con miedo a destaparlas por la cantidad de cosas perdidas: pinturas, ropa, muchas cosas”.
De 10 a 12 de la noche sostuvo una ventana con su pecho y una tabla, enfrente está la terraza de un vecino, pero el agua siguió entrando cada vez más, “no quedó una casa con techo”.
“Que no se levante el techo” y “no me voy a morir”, fueron sus mantras que repitió de 12 a una de la noche. “Empecé como a trastornar, recuerdo muy bien, estaba tan mal emocionalmente de lo que yo estaba viviendo que empecé a mantrear”, expuso con la licencia de inventar un verbo.
El agua le empezó a llegar al ombligo e intentó abrir la puerta atorada por un cúmulo de láminas de asbesto, fierros y trastes. Finalmente salió al callejón y se protegió con una mesa de todo lo que volaba en el cielo, aquel de luz “blanquizca, los rayos eran chiquitos, era increíble”.
Con un foco portátil en la boca, empezó a avanzar sobre el agua para quitar el dique de numerosas láminas que taponaba el agua y la corriente jaló la lámina que le cortó el talón de Aquiles, una herida que “parece una boca”.
El pintor pidió ayuda a sus vecinos para despejar la barranca y le cayó una lámina en su cabeza. Lo auxiliaron porque la sangre le empezó chorrear sobre su rostro y entre todos lograron quitar el dique. Un tinaco volador volvió a bloquear el camino, pero lo empujaron.
Carranza fue auxiliado por una pareja de estudiantes de medicina que no tenían más que agua de la llave. Un vecino desesperado gritó al aire, “ya hijo de la chingada, déjanos”, y otro pidió ver el cielo rojo.
A las 4 de la mañana comenzó la rapiña entre propios vecinos y a las 6 Carranza, maestro para muchos, fue a buscar sus pertenencias guardadas en una bodega desde el 2021, tras el sismo fuerte. Perdió todo porque no tenía techo, “me dolió mi taller, pero ahí me dolió muchísimo por algo muy particular, perdí la mitad de mis libros”.
“Anduve buscando hospitales herido, me rechazaron de la Clínica 9 (del IMSS), en el Centro Médico encontré a las enfermeras sacando el lodo”. Aguantó siete días más con un botiquín y una cargada despensa que dice que acostumbra tener por su origen serrano, la comunidad Potrerillo del municipio de Petatlán.
La herida del pie comenzó a infectarse y le dieron un aventón a la casa de sus familiares de la colonia Emiliano Zapata, donde esperó siete días más porque el hospital Donato G. Alarcón de Renacimiento estaba deshecho. Finalmente fue recibido con un cuadro séptico grave.
Lo primero que hicieron los médicos fue exprimirle el agua acumulada en su pierna, “es la tortura más terrible que he sentido en mi vida, dicen los médicos que el dolor del tendón de Aquiles es peor que el parto”.
En el quirófano le avisaron que le cortarían la pierna. Familiares y amigos se movieron para conseguir otra opinión. Dos cirujanos optaron por una operación diferente, abrir la pierna como “pescado a la talla”, una técnica que se convirtió en un “libro abierto del conocimiento” para los médicos que lo visitaban y en una cicatriz gruesa que sube por su pantorrilla.
“Yo me veía el hueso blanco hasta abajo, era una cosa terrible”, dijo el sobreviviente de Otis, quien registró tres camadas de heridos durante su estancia en el nosocomio. La primera producto de la rapiña, los lastimados de “la noche de los cristales rotos”, como ha bautizado al paso del meteoro.
La segunda tanda de heridos eran los cortados de lámina. A siete pacientes les cortaron las piernas, algunos sicólogos acudieron para convencerlos, “no sabes la angustia de oír a los hombres pedir clemencia para que no les corten los miembros, es como estar en la cárcel”.
Los heridos del tercer grupo eran motociclistas, jóvenes que derraparon. Carranza no vio más porque fue corrido a un lugar frío debido a las altas temperaturas que se sentían en los primeros meses de la catástrofe. Huyó a Cuernavaca.
El pintor de los Barrios Históricos regresó en enero a la ciudad y el 14 de febrero empezó a trabajar unos bocetos de Otis, uno de ellos es un demonio que expulsa todos los objetos que volaron aquella madrugada.
“Yo soy uno antes de Otis y otro después de Otis, definitivamente en todos los sentidos. Soy más callado, por ejemplo, yo no era muy callado, hablo menos, tengo una vida más ensimismada”.
Carranza tiene casi 60 años, cuenta con un largo historial de bohemia y es restaurador de iglesias, “restaurar es conservar las piezas para que tengan una nueva vida, no destruir porque aquí la costumbre es destruir”.
“A dos años de Otis todo está muerto, nosotros venimos en escalada de desgracias, primero empezamos con la inseguridad, después la pandemia, el temblor, Otis, John, ¿a qué hora nos vamos a levantar?, son puras desgracias”. Hace falta tiempo.

“Me falta la recuperación total”: Wencho de la Condesa

“Yo me siento emocionalmente destrozado, siento que me falta la recuperación total, no me siento muy bien por lo mismo que hemos estado viviendo. No tengo descanso así que tú digas que me voy a agarrar un día y no voy a hacer nada. Descanso cuando el día es tranquilo”.
Horas antes de que la primera ola lo mojara completamente mientras dormía en una hamaca, Wencho recibió aproximadamente a las 7 de la noche del 24 de octubre algunos mensajes en su celular de parte de amigos de otras partes del país y del mundo, que le pedían que se cuidara porque iba a llegar un huracán.
Su negocio, La Isla de Wencho, se encuentra a unos 50 metros de uno de los accesos a la emblemática zona de bares y fiestas prolongadas hasta el amanecer, es una cabaña cubierta de palmeras y de árboles en la que vende diferentes bebidas y a veces, comida.
Hace más de medio siglo, Wencho comenzó a ser prestador de servicios turísticos, de aquella época de bonanza le quedan sobre todo los recuerdos y la actitud buena onda que extrajo de los hippies gringos que lo visitaban.
Conforme la noche del 24 de octubre avanzaba se intensificó el viento que sonaba a “gritos como diablo”, reprodujo onomatopéyicamente el hombre de 73 años de mejor manera que otros intentos bienintencionados.
A las 10 de la noche, paró en seco el fuerte aire y llegó una “pinche olota, yo estaba en la hamaca ahí, me baña”, debió ser una de cinco metros de altura para rebasar el pequeño dique sobre el cual está construida la cabaña de madera en la que duerme Wencho; rápidamente lo mojó una segunda de la misma magnitud.
Agarró a sus perros y se escondió debajo de una mesa, a un costado está el refrigerador, “empezaron los truenos y truenos y el aire más fuerte y más fuerte, y ya los 10 minutos voló toda la enramadita”.
Una gran palapa del condominio colindante voló y “ahí ya no me gustó”, la estructura de madera y hojas de palmeras quedó atorada en la arena, lo que, al final de cuentas, salvó a Wencho porque fungió de “sombrero” durante las ráfagas de viento de más de 300 kilómetros por hora.
Como un soldado dentro de un búnker para esquivar las balas, Wencho escarbó en la arena para salvarse de los objetos que volaban, pero el viento arreció y el hombre que siempre se despide de sus clientes cercanos con una palabra de aliento, cedió aquella vez y pensó en su fin.
Cuando amaneció, Wencho se vio rodeado de láminas y de vidrios que a dos años sigue encontrando enterrados, los conserva para mostrarlos a los “incrédulos” que no dimensionan el paso del huracán categoría cinco.
Su negocio fue censado, pero nunca recibió el apoyo económico, tampoco abandonó su cabaña por temor a la rapiña, se recuperó gracias a sus clientes, el primero de ellos llegó a los seis días, fue a ver cómo estaba.
“Para mí me torturó más John”, señaló el hombre de tez delgada, pelo canoso e infaltables lentes de sol en el repaso de su vida a dos años de Otis, las olas de finales de septiembre de 2024 fueron más intensas y lo inundaron varias veces.

Pedirá a padres de los 43 permiso para difundir grabaciones de Guerrero Unidos, dice AMLO

 

Juan Luis Altamirano Uruñuela

Ciudad de México

El presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, señaló que el gobierno federal cuenta con grabaciones de integrantes de Guerreros Unidos respecto a la desaparición de los 43 estudiantes normalistas de Ayotzinapa y que pedirá permiso a los padres para hacerlas públicas.
“Vamos a ver, porque siempre está lo del debido proceso y hay que solicitar también permiso a los padres. Nosotros no tenemos ningún problema, yo soy partidario de la transparencia, no me gusta que se use el debido proceso como debido pretexto para no dar información, para ocultar información”.
Durante la conferencia de prensa matutina de este lunes, al presidente se le preguntó sobre las grabaciones de integrantes del grupo delictivo relacionadas con la desaparición de los estudiantes, a lo que respondió que el gobierno las tiene desde hace dos años.
“Ya tenemos toda la información, desde hace como dos años le solicité a la vicepresidenta de Estados Unidos, Kamala Harris, que nos enviara toda la información. Ya tenemos todas las grabaciones y están en manos de la Fiscalía, que están haciendo la investigación sobre la desaparición de los jóvenes de Ayotzinapa”.
De igual forma, el presidente señaló que fundamentados en las grabaciones en cuestión, las instancias correspondientes han logrado girar órdenes de aprehensión y detener a personas involucradas en la desaparición de los estudiantes de la Escuela Normal Rural Raúl Isidro Burgos.
“Incluso, con fundamento a esas grabaciones ya se han ordenado detenciones, hay órdenes de aprehensión. Todo esto se va a informar en unos días más”.
El presidente López Obrador adelantó que será este martes o miércoles cuando sostendrá una reunión con los padres de familia de los 43 normalistas, en la que se les actualizará el estado de la investigación.
“Yo tengo una reunión esta semana con los padres de los jóvenes desaparecidos de Ayotzinapa. Vamos a informarles de cómo vamos en la investigación, pero ya tenemos todo”.
Se le preguntó las razones por las cuales el gobierno federal no había dado a conocer las grabaciones íntegras si es que las tienen desde hace dos años. Indicó que se debe a que mantiene el trabajo en las investigaciones.
“No, no, no, es que está la investigación en curso. Pero si no hay problema con los padres, claro que se dan a conocer todas. Pero han servido para fundar denuncias en contra de los presuntos responsables de la desaparición de los jóvenes, se han utilizado en el juicio”.
Respecto a grabaciones faltantes, el presidente comentó que fueron informados por escrito que no se tienen más y que se cuenta con una relatoría completa con elementos de prueba que se les va a presentar a los padres.
Este lunes el diario Milenio publicó que el Departamento de Justicia de los Estados Unidos, contemplaba utilizar conversaciones como evidencia del tráfico de drogas que Guerreros Unidos realizaba en Iguala, como parte del proceso en contra de Adán Casarrubias Salgado, uno de los líderes de Guerreros Unidos y hermano de Sidronio Casarrubias.

 

A dos años sigue sin aclararse el asesinato de un ex precandidato del PRD en Chilapa

Luis Daniel Nava

Chilapa

El asesinato de Antonio Hernández Godínez, precandidato del PRD a la alcaldía de Chilapa, cumplió dos años sin ninguna información acerca de una investigación.
Este viernes fue recordado con una misa.
El aspirante mejor perfilado y con mayor preferencia ciudadana (y que estuvo a punto de ganar la elección en 2018), fue atacado con disparos de arma de fuego la tarde del miércoles 25 de noviembre de 2020 en su oficina, dentro de su negocio de materiales de construcción y que también fungía para hacer reuniones con simpatizantes.
Por la mañana había acudido junto a su equipo a la capital del estado para obtener su carta de no antecedentes penales.
Al siguiente día la Fiscalía General del Estado de Guerrero (FGE), a cargo de Jorge Zuriel de los Santos, informó en un boletín de prensa que las diligencias no se habían podido realizar por la nula colaboración de parte de los familiares de las víctimas con los policías ministeriales y peritos que acudieron al lugar de los hechos. “Ni se ha tenido a la vista indicio alguno que permita avanzar en la investigación de este lamentable hecho”, informó.
Este viernes se cumplieron dos años y la dependencia, ahora a cargo de Sandra Luz Valdovinos, no ha comunicado nada del caso.
El crimen se sumó a la lista de al menos nueve precandidatos, precandidatas, candidatos y candidatas ocurridos desde 2015 en Chilapa y Zitlala, entre ellos los de Antonia Jaimes, del PRD; Dulce Anayeli Rebaja, del PRI y Bertha Silva, de Morena. Todos sin avances en las investigaciones.
El proyecto de gobierno del perredista Antonio Hernández, que competiría por tercera ocasión a la presidencia municipal, contemplaba el manejo transparente de recursos públicos, la construcción de un pozo profundo para atender el desabasto de agua potable en la ciudad y la instalación de una universidad con la carrera de Ingeniería Agrónoma.
Dos semanas antes del homicidio, Antonio Hernández Godínez, se pronunció en contra de una alianza con el PRI para la elección del Ayuntamiento, incluso amagó con encabezar una candidatura ciudadana.
“Este camino ha sido largo y complicado, lo que me ha impulsado más a seguir trabajando por nuestra gente. Y a lo largo de este recorrido, me he dado cuenta de una cosa, si me preguntan ¿De qué lado estás? Con toda certeza, voy a decir, del lado de la gente, del pueblo. Su amigo, Toño ¡El Plan!”, expuso en un desplegado el 11 de noviembre de 2020.

 

Bloquean padres de Quechultenango una avenida en el centro de la capital; piden cinco maestros

 

Padres de familia y maestros de la secundaria Aarón M. Flores, ubicada en Colotlipa, municipio de Quechultenango, bloquearon la avenida Juan N. Álvarez y la calle Pedro Ascencio, en el centro de la capital, para exigir cinco maestros que hacen falta desde hace dos años.
A las 11:30 de la mañana, los inconformes llegaron a las oficinas de la Dirección General de Secundarias, de la Secretaría de Educación Guerrero (SEG), para exigir una audiencia con las autoridades correspondientes y cerraron de manera total el paso vehicular en la esquina con la avenida Juan N. Álvarez; además, portaban pancartas en las que se leyó: “Queremos maestros para la secundaria” y “exigimos solución”.
El presidente del Comité de Padres de Familia, Alfredo Sánchez Jiménez, informó que las autoridades no han repuesto horas de clase de las materias de Educación Física, Inglés, Orientación y tutorías; Asignatura Estatal, Español, Diseño Gráfico, Geografía e Historia, que quedaron libres en la escuela por la jubilación de maestros.
Informó que se trata de cinco maestros que se requieren en la escuela, para poder cubrir todas las materias, pues aunque los docentes han hecho arreglos para llenar los espacios libres, los 330 alumnos no son atendidos de manera regular y se trata de una demanda que las autoridades conocen desde hace más de un año, sin solucionarla.
Según los padres, una de las materias que más necesita ser atendida por un maestro y que se quede de manera permanente en los salones, es la de Inglés, debido a que los docentes de la escuela no conocen el idioma y por lo tanto es la que menos se atiende.
Policías estatales se acercaron a los padres de familia, para conocer el motivo de la manifestación, y tomaron fotografías de las pancartas que portaban.
La jefa del Departamento de Secundarias Generales, Blanca Lilia Peralta Ávila, se reunió con una comisión de padres de familia, con quienes se comprometió a que el miércoles llegará a la escuela un docente que se hará cargo de las horas de Inglés, mientras que los maestros de base en la institución se repartirán el resto de las materias, para cubrirlas de manera que no se afecte a los alumnos y se espera que para el próximo ciclo escolar se regularice la plantilla laboral con profesores de base. Luego del acuerdo, el bloqueo en el centro de la capital concluyó cerca de las 2 de la tarde.

 

Bloquean padres y maestros la carretera Acapulco-Zihuatanejo en Atoyac; exigen tres docentes

Padres de familia y maestros de la primaria Francisco I. Madero, de la comunidad Alcholoa, del municipio de Atoyac, bloquearon dos horas intermitentemente la carretera federal Acapulco-Zihuatanejo en el poblado, para exigir el reemplazo tres profesores que faltan desde hace dos años.
Los manifestantes, en voz del director encargado Jorge Arturo Pino García, denunciaron que temen que la falta de maestros se agudice, porque hay profesores que van a jubilarse y otros se cambiaron dando preferencia a otros planteles.
Acusaron que los cambios han sido constantes en el plantel, incluso les falta hasta el director, “desde hace dos años se han estado llevando a los maestros y no los reponen, nuestra propuesta es que se haga un solo turno, para unificar la escuela en una sola, pero se violentaría los derechos de los compañeros y se tendrían que reubicar dentro de la zona, pero es lo que vemos: faltan maestros aquí. Somos tres maestros para un solo turno”.
Citaron que los cambios se han manejado por las autoridades educativas de manera preferencial con complacencia.
Abundaron que después de ir a hacer gestiones en las diversas instancias, en la delegación regional y en Chilpancingo, no se ha resuelto nada y la situación se va agudizar, porque hay maestros que se van jubilar en el mismo plantel, por lo que optaron por cerrar la carretera federal.
Asimismo, piden que se unifiquen las dos matrículas del plantel, porque atienden alumnos de dos turnos.
Denunciaron que hay abandono de las autoridades al plantel, que ha sido marginado de programas educativos, “el gobierno pregona calidad de educación, queremos que vengan a ver nuestra escuela. Nos hace falta un pedazo de barda, dos salines están en mal estado por los sismos, los padres hicieron unos baños provisionales con sus recursos y la escuela está a punto de colapsar. Estamos abandonados”.
El bloqueo comenzó a las 8:30 de la mañana y concluyó luego de que al lugar llegó uno de los tres maestros que piden, y las autoridades se comprometieron a enviar a otro profesor esta semana, así como al tercero antes de que acabe el ciclo escolar.