La Costera, la zona de la vida económica del puerto, aún en restauración a dos años de Otis

El hotel El Presidente en la avenida Costera de Acapulco, en donde la mayoría de sus habitaciones aún continúan con los daños que les causó el impacto del huracán Otis Foto: Carlos Carbajal

Daniel Velázquez

A dos años del impacto del huracán Otis en Acapulco, los daños causados por el meteoro aún se pueden constatar en al menos una veintena de edificaciones qué siguen sin ser atendidas o están en proceso de restauración.
En un recorrido por la avenida Costera, desde la Base Naval hasta Caleta, se contaron 20 inmuebles entre hoteles y condominios que siguen con daños visibles a consecuencia del huracán Otis. Algunos en reconstrucción como el hotel Elcano y otros suspenso como el Dreams, antes Hyatt.
También hay espacios públicos que siguen como evidencia del paso del huracán que no han sido atendidos por las autoridades, como el Centro Internacional Acapulco, la cancha de la CROM en el Malecón y el parque para personas con discapacidad en playa Tamarindos.
En estos espacios los daños son diferentes. El parque para personas con discapacidad sólo es la fachada de palapa la que destruyó el huracán y a dos años no ha sido cambiada. En la cancha de la CROM es el arco techo que fue afectado y sigue sin ser reparado, aun cuando se ubica en una zona de alta afluencia turística en temporadas vacacionales. En tanto el Centro Internacional Acapulco se ve desde la Costera como una construcción vetusta cubierta por árboles en un predio abandonado.
En el Club Deportivo Acapulco que está junto al Centro Internacional Acapulco y que sirvió como campamento para la Guardia Nacional, los muros de piedra qué derribó el huracán siguen sin ser reconstruidos.
En plaza Marbella, las pantallas electrónicas que daban luz y proyectaban anuncios siguen inservibled. En tanto la fuente de La Diana Cazadora es un enorme depósito de agua podrida con espuma.
En La Condesa, el Hotel Tortuga sigue cerrado. El restaurante Bar Antigua está en ruinas. El salto de bungee lo mismo. En plaza Condesa, la estructura de un anuncio espectacular sigue derribada y hay letreros de “se vende”, con vidrios rotos.
El restaurante El Amigo Miguel, que estaba en contra esquina con el Centro Internacional Acapulco ya fue demolido. No quedan rastros de los dos niveles que tenía ese lugar. En esa misma cuadra el restaurante El Cabrito sigue cerrado.
El bar Anthea junto a la sucursal de 100% Natural de Condesa sigue cerrado
Junto al hotel El Presidente, lo que era una palapa ahora es un depósito de escombros.
El Hotel Dreams, antes Hyatt desde la calle se puede ver que no hay trabajos de remodelación.
En el condominio Las Joyas, que está junto al hotel Dreams, se compone de tres edificios idénticos. La restauración después de Otis apenas está por concluir en uno de los edificios los otros dos siguen con los daños visibles.
El edificio Oceanic todavía hay vidrios de su fachada que están quebrados y que no han sido retirados incluso el emblema del edificio colocado en la fachada son hojalatas retorcidas que dejó el huracán como evidencia de su paso por el lugar.
El Centro de Congresos Copacabana está en remodelación Toda su fachada fue cubierta con tablarroca y ahora han colocado estructuras de metal que forman rombos. El salón de actos El Faro sigue en ruinas, lo que fue el hotel Elcano está en remodelación para ser condominio.
Sobre la Costera se pueden ver varios departamentos que todavía tienen ventanas cubiertas con madera pues no han colocado los ventanales de vidrio que dañó el huracán.
El edificio amarillo que está atrás del bar La Hamaca siguen sin vidrios en las ventanas y paneles destruidos. Este edificio nunca ha funcionado por lo que su abandono es parte de la cotidianidad de la zona.
El Hotel Ritz está en remodelación para hacer una tienda de conveniencia mas en la Costera que dará a plaza Politécnica.
Donde estaba la sucursal del banco HSBC ahora se anuncia la inauguración de una sucursal de Carl’s Junior.
En la Zona Tradicional, que va del parque Papagayo hasta Caleta, desde la Costera se pudieron contabilizar unos diez edificios que están en pausa o que están en proceso de reconstrucción, como el parque Papagayo. Desde fuera se puede ver que las palapas que daban protección a las islas comerciales que se construyeron en la remodelación del espacio que se hizo en 2021 y derribó el huracán ya fueron retiradas y hay un proceso de reconstrucción de los techados.
En el parque para personas con discapacidad no hay indicios de obras de remodelación para mejorar la fachada, que fue lo que afectó el huracán.
Desde la Costera se ve el hospital Santa Lucía, una construcción de siete niveles y cuatro tienen los ventanales cubiertos con madera.
El inmueble que albergó las oficinas del periódico Novedades Acapulco también tiene en su fachada los impactos del huracán Otis en 2023.
El condominio El Costero, que está junto a las oficinas de El Sol de Acapulco aún tiene un nivel totalmente descubierto. No existe un ventanal como si lo tienen los otros departamentos.
El emblemático hotel Las Hamacas, semi destruido por el huracán y con una huelga por parte de los trabajadores, desde la calle se pueden ver las afectaciones causadas por el meteoro y la lucha de los trabajadores con la bandera rojinegra.
Junto al Zócalo un edificio de cinco niveles sigue en ruinas, pero sostiene un anuncio espectacular.
Frente al Malecón el edificio de estibadores aún tiene los daños visibles en su fachada causados por el huracán y el deterioro del mismo y frente a este esta la cancha de basquetbol con el arco techo que aún tiene una lámina retorcida y le faltan otras que desprendieron los vientos del huracán.
El condominio Marina Le Club es otro de los edificios que no ha sido restaurado. Desde la calle se pueden ver las afectaciones que dejó el huracán en los ventanales que dan al mar.
El condominio Los Cocos es otra de las construcciones donde se ven daños visibles desde la calle en los ventanales de la parte alta de la obra.
La agencia de motos Susuki que estaba en la zona está cerrada. El edificio del Poder Judicial está completamente vandalizado
En la Zona Dorada, están edificios en ruinas, donde no hay indicios de que estén en proceso de restauración. Uno está junto al Sanborns Café, que era donde estuvieron las oficinas de Condusef y la Secretaría de Economía. El otro está junto al hotel Club del Sol. Los dos edificios están en ruinas. Se puede ver la destrucción que causó el huracán porque ni siquiera se ha hecho limpieza en su interior.
Otro edificio en condición de abandono está junto al Club de Golf, una construcción de nueve niveles a la que el viento le destruyó sus ventanales de vidrio y así permanece.

 

Participan más de 12 mil personas en la ciudad en el simulacro nacional de sismo

Imagen del simulacro nacional de sismo en el hotel Playa Suite Foto: Carlos Carbajal

Aurora Harrison / Argenis Salmerón

Más de 12 mil personas de 680 inmuebles como, escuelas, centros comerciales, hoteles, restaurantes y dependencias de gobierno participaron ayer en el primer simulacro nacional, con hipótesis de sismo de 8.1 grados con epicentro en Oaxaca.
En el ejercicio que se efectuó y supervisaron autoridades de los tres órdenes de gobierno, en el hotel Playa Suites, evacuaron a 316 turistas, 126 empleados, y hubo una simulación de seis personas lesionadas, que fueron auxiladas por equipos de rescate.
A las 11:30 de la mañana que sonó la alarma empleados del hotel pidieron a los turistas que salieran del inmueble, tanto del área de recepción, cuartos e incluso de la alberca, en donde se encontraban nadando. Varios agarraron sus pertenencias, se pusieron toallas y salieron hasta el área de estacionamiento en donde se encuentra el punto de encuntro.
Minutos después llegaron cuerpos de rescate de Bomberos, Protección Civil, Marina, Cruz Roja y del Centro de Atención y Protección al Turista de Acapulco (CAPTA), porque se reportaron cuatro personas lesionadas por caída de plafón y dos con quemaduras por conato de incendio en la cocina, que fueron auxiliados y llevadas en ambulancias.
Durante el ejercicio de evacuación en el hotel y de atención de las brigada de rescate, por aire sobrevoló un helicóptero de la Secretaría de Marina Armada de México.
El simulacro fue supervisado por la secretaria General del Ayuntamiento, Leticia Lozano Zavala; el coordinador de Protección Civil y Bomberos, Efrén Valdez Ramírez; la regidora presidenta de la Comisión de Protección Civil, Sofía Corona, y los responsables de la brigada de protección del hotel Playa Suite.
El ejercicio duró aproximadamente 13 minutos, al concluir se dio un informe por cada área que participó, se dijo que auxiliaron a cuatro lesionados en el tercer piso de Torre Diana por caída de plafón, tres turistas y una camarista; y dos en área de cocina por quemaduras; en total se evacuaron 316 turistas y 126 empleados.
Por parte de la Marina, el representante que coadyuvó informó que con apoyo de un perro de rescate revisaron el inmueble para que no quedaran personas atrapadas y se dijo que el inmueble quedó en buen estado con daños menores.
El coordinador de Protección Civil y Bomberos, Efrén Valdez, agradeció el apoyo de la alcaldesa Abelina López Rodríguez para dotar de las herramientas y el equipo para dichas áreas, “pedimos más y está por llegar más, hoy tenemos un cuerpo de Bomberos equipado”.
Sostuvo que el registro de inmuebles para el simulacro era de entre 680 a 700, con un promedio de más de 12 mil personas. Los inmuebles que participaron enviaron evidencias del ejercicio, y la Coordinación de Proteción Civil les hará llegar una constancia de que participaron.
Por su parte Lozano Zavala dijo: “tenemos que estar bien preparados, sabemos que aquí en nuestro puerto de Acapulco es un lugar de mucho riesgo, pero ya no podemos estar esperando a que nos agarre improvisados y tenemos que seguir prácticando estos simulacros para poder salvar vidas”.
Adelantó que para septiembre se tiene programado el otro simulacro nacional, “porque la prevención es algo importante que hoy tenemos que estar prácticando”.
Una de las jóvenes turista que participó en el ejercicio dijo que se encontraba en la alberca con su pareja y su bebé cuando les dijeron que tenían que evacuar porque había sonado la alerta sísmica, y agarró sus pertencias, incluyendo la carreola y salió; consideró que está bien que se hagan ese tipo de ejercicios para saber qué hacer en caso de un fenómeno real.

Participaron 550 trabajadores en el simulacro en el Palacio Federal

Sin paramédicos ni ambulancia y falta de policías viales, se llevó a cabo el simulacro nacional en el Palacio Federal, ubicado en la avenida Costera .
A las 11:30 de la mañana, los trabajadores de las dependencias salieron lentos, y no sonó la alarma sísmica en el inmueble.
Los trabajadores esperaron en el camellón y en la banqueta de la avenida Costera. El simulacro de sismo fue de 8.1 de intensidad con epicentro en el estado de Oaxaca.
Para cruzar los dos carriles de la avenida Costera no hubo el apoyo de la Policía Vial solamente de agentes turísticos.
Participaron 550 trabajadores y evacuaron el inmueble en 4 minutos con 10 segundos, informó el sub administrador de mantenimiento, Jonathan Nava Flores.
Añadió que hubo trabajadores dedicados al simulacro de evacuación y rescate por el simulacro del sismo, “por el momento no tuvimos novedad fuera de lo común”.
“Sí hay puntos que tenemos que ir solventando, por cuestión de Otis se perdió un año de experiencia”, reconoció.
A las 10:49 de la mañana los empleados regresaron a su oficina a continuar con sus labores normales.

Necesita Acapulco prepararse para un tsunami, insiste Laura Caballero

En tanto la ex regidora Laura Caballero Rodríguez insistió en que es necesario diseñar una estrategia que permita salvar vidas ante un sismo de una intensidad mayor que provoque un tsunami y no sólo hacer simulacros de evacuación.
Caballero Rodríguez ha insistido en que la ciudad necesita preparase ante un eventual tsunami, con señaléticas que indiquen las rutas de evacuación y que los ciudadanos las conozcan para que sepan qué hacer, también se pueden colocar bocinas en los postes y luces.
En conferencia de prensa en un local de la avenida Costera, Laura Caballero dijo que su postura no es para infundir temor del riesgo de un fenómeno como un tsunami, sino que busca que se trabaje en la prevención porque la ciudad se ubica en una zona sísmica cono-cida como la brecha de Guerrero, que va de San Marcos a Petatlán, 230 kilómetros de litoral, y desde hace más de 100 años no libera energía”. (Con información de Daniel Velázquez).

Los grupos de la delincuencia, primeros en iniciar los saqueos, aseguran testigos

 

Lenin Ocampo Torres

Chilpancingo

En Acapulco, quienes iniciaron los saqueos cuando todavía se sentían los vientos del huracán Otis fueron los grupos de la delincuencia que operan en la ciudad, que tomaron las plazas comerciales, tiendas departamentales, bancos y casas de empeño, ante la ausencia de las autoridades estatales y federales que los dejaron operar por tres días.
Durante los recorridos realizados por El Sur en varias zonas de Acapulco, pobladores platicaron que en las primeras horas del miércoles 25 de octubre, hombres armados operaron en las colonias, la zona de la bahía y en Punta Diamante, donde ingresaron a los centros comerciales para sustraer equipos telefónicos y electrónicos, joyería, ropa de marca y hasta motocicletas, entre otras cosas.
“En un principio ellos tenían el control, no dejaban que sacáramos las pantallas o cosas de valor. Nos pedían que nos lleváramos las cosas necesarias para la casa, pero al ver la multitud en las tiendas, ya no dijeron nada. Todo se descontroló”, comentó un vecino de La Venta que participó en los saqueos.
La versión de los testigos es que primero se lanzaron hacia las tiendas Aurrerá, Walmart, Soriana, Sam’s, Coppel, Elektra, las distribuidoras de motocicletas y de automóviles en avenida Farallón y en el bulevar de Las Naciones, donde también se dirigieron hacia el centro comercial La Isla, de donde sustrajeron ropa de marca de tiendas como Liverpool y Casa Palacio.
La rapiña incluyó la tienda Galerías El Triunfo que vende artículos superfluos para decorar el hogar.
El mismo miércoles, ya acompañados de una masa desbordada entraron a todas las tiendas de conveniencia y farmacias de la avenida Costera, de donde se llevaron todo lo que pudieron, aún sin saber para qué servían los medicamentos.
“En las casas de empeño sólo entraba La Maña, ahí no dejaban que ninguno se acercara. Todas fueron vaciadas, también te decían a cuáles comercios sí entrar y a cuáles no. En la Condesa muchas tiendas y bares quedaron intactos, de hecho, son los únicos que tienen venta de agua, comida o cervezas”, dijo otro de los pobladores que accedió a platicar sobre los saqueos.
El primer día despues de Otis, una muchedumbre entró a saquear el Sam’s de avenida Farallón, donde entraron a las bodegas de la tienda para llevarse salas, cocinas, lavadoras, pantallas, refrigeradores, bocinas, cervezas, licores, vinos y, también, productos de la canasta básica.
Al siguiente día, autorizaron saquear la Gran Plaza en la avenida Costera donde hay una tienda Liverpool y un enorme centro de venta de teléfonos celulares de Telcel. También ese día saquearon el centro comercial Las Palmas, en el bulevar de Las Naciones, donde se vio hasta a turistas llevarse productos de todo tipo en sus automóviles.
En las agencias de venta de automóviles la gente sustrajo los equipos de audio, llantas y hasta los asientos de los coches.
En la columna de este lunes, del periodista Héctor Mauleón, en El Universal, denunció que en el saqueo y la rapiña, los grupos de la delincuencia saquearon 20 sucursales bancarias y sutrajeron el dinero de los cajeros, según fuentes de la Asociación de Bancos de México. Durante los recorridos de El Sur por el puerto de Acapulco, en varias sucursales se observaron los cajeros automáticos abiertos, aunque en un principio se pensó que la fuerza de Otis destruyó las maquinas.
Una fuente de la Fiscalía reveló que esos días operaron, desde Paso Limonero a Punta Diamante, hasta la Garita y La Diana, el grupo Los Rusos, al que se vincula con el Cártel de Sinaloa; y de la Garita y La Diana hasta Pie de la Cuesta, el grupo de Los Amarillos, que pertenece al Cártel Independiente de Acapulco (Cida).
Hasta el martes, no se sabe el monto millonario de pérdidas por los saqueos a todo tipo de establecimientos comerciales, y ninguna autoridad o empresa lo ha informado.
En dos semanas, desde Otis, no se han reportado hechos violentos u homicidios vinculados con la delincuencia organizada en Acapulco.

Ponen “barricadas” para evitar que se metan a sus casas a robar, dicen vecinos de colonias

Vecinos de Hogar Moderno armados con machetes colocan barricadas en las entradas de las calles de esa colonia para evitar robos en las casas por la falta de seguridad Foto: Carlos Carbajal

Aurora Harrison

Vecinos de varias calles de distintas colonias, desde hace una semana ponen barricadas para evitar que se metan a sus casas a robar, como lo hicieron en los centros comerciales al siguiente día de que impactó el huracán Otis, que se llevaron alimentos y artículos electrónicos.
En la calle Zacatecas, aún no se restablece el servicio de luz, por ello, los vecinos a las 7 de la noche colocan láminas y tinacos para evitar el paso de personas ajenas de ese lugar. Aseguran que han escuchado que personas en motocicleta han intentado entrar a robar.
Una vecina, que no quiso proporcionar su nombre por temor, contó: “Han intentado meterse pero no han podido, incluso han brincado por las casas para meterse”.
La vecina, de unos 53 años, dijo que ella junto a su hijo un joven de 24 años de edad, hacen guardia en la noche para evitar que se metan personas “extrañas” a las casas.
En eso fue interrumpida por otra vecina, una señora de unos 60 años de edad, quien platicó que en la calle Nuevo León se metieron a robar a una casa, “golpearon al señor y lo mataron”, según escuchó esa versión de otros vecinos.
“Yo me quedo un rato vigilando, pero luego me meto, porque no puedo desvelarme muchas horas por mi edad”, dijo y aunque mencionó que en la calle San Luis ya hay luz, no es suficiente para alumbrar la vialidad.
“En la Nueva León sí estuvo feo, se metieron a robar y aquí en la parte alta, pegado a la Michoacán, una señora grito pidiendo auxilio, porque se querían meter. En la calle hasta ahorita no, pero porque los vecinos estamos unidos”, dijo.
Salvador Chávez, vecino de la calle Niños Héroes, dijo que los vecinos hacen “barricadas. Jalan todo lo que está tirado, como láminas y tinacos para que no pasen, porque han encontrado que se han metido a casas que están solas”.
“Incluso, se metieron a una casa de una familia, pero como ya estaban los vecinos los siguieron para atraparlos, pero se fueron”, dijo el vecino, quien pidió a las autoridades que hagan recorridos de vigilancia para evitar que se metan a robar.
Otra de las zonas en donde también los habitantes se han unido para evitar que se metan a robar es en el barrio La Guinea, ahí tampoco se ha restablecido el servicio de luz, hasta este miércoles se presentaron camionetas de la Comisión Federal de Electricidad para arreglar los postes.
“El tema de la delincuencia es porque se quieren meter a las casas. Cuidando la colonia en la noche, a las 8, nos ponemos en la entrada de la calle Lerdo de Tejada, para cuidar que no entren”, declaró el vecino Daniel Ramírez.