La alcaldesa Abelina López Rodríguez, al centro, encabezó la ceremonia de izamiento de bandera por los dos años del huracán Otis Foto: Aurora Harrison
Aurora Harrison
La alcaldesa de Acapulco, Abelina López Rodríguez, respondió a los vecinos que se quejan de la falta del servicio de agua, que es un problema estructural de décadas, porque nadie le quiso destinar recursos económicos para mejorar los sistemas de captación, como es el caso de Papagayo II, que es “obsoleto”.
Ayer después del izamiento de bandera a media asta, que se hizo frente al parque Papagayo, por el segundo aniversario del huracán Otis, en declaraciones dijo que otro de los problemas es que cuando hay turbiedad en el río Papagayo no se puede enviar agua a la ciudad, “aunque quiera, aunque tomen las calles es imposible”.
El jueves vecinos del Barrio de Petaquillas bloquearon la avenida Costera por falta del servicio de agua potable, al respecto la alcaldesa respondió: “he reiterado que Acapulco tiene problemas estructurales, que no provocó Abelina, que nadie le quiso meter al agua, los sistemas que tenemos son de 1975, el sistema de Papagayo II es un sistema obsoleto”.
Otra de los problemas es que cuando hay turbiedad en el río Papagayo, si bien no llueve en Acapulco, pero en otros lugares sí, “los sedimentos y la turbiedad no nos permite después de 4 mil unidades enviar agua a la ciudad, aunque quiera, aunque me tomen calles es imposible”.
Por eso dijo que el gobierno federal, por medio de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) invierte 600 millones de pesos en el proyecto de construcción de pozos radiales, “lo cual indica que se trabaja, pero la obra no termina hoy, lo que no se hizo en 50 años, es fácil echársela a Abelina, pero de algo pueden estar de alguna manera seguros que no estamos evadiendo que se está haciendo la obra, pero no es tan rápido”.
También dijo que se trabaja en la obra de agua potable para la zona poniente, donde se invierte 223 millones de pesos, “pero que no termina mañana, prácticamente 8 o 9 meses”.
En la ruta de la recuperación
A dos años del huracán Otis vamos en la ruta de la recuperación “vamos muy bien” y eso tiene que ver con la ayuda del gobierno federal, por medio de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y de la gobernadora Evelyn Salgado Pineda, dijo la alcaldesa.
“En el huracán Otis, el presidente era Andrés Manuel López Obrador y no escatimó, le metió mucho recurso para reconstrucción de las viviendas, arriba de 30 mil millones de pesos y creo que esto es la suma del esfuerzo y la continuidad que la presidenta ha dado para la reconstrucción”, indicó.
Consideró que el huracán deja una reflexión y “es la parte en la que todos tenemos que hacer conciencia, estos fenómenos llegaron para quedarse, esto es cambio climático y significa que todos debemos de poner de nuestra parte”.
Recordó que el jueves después de bajar de una jornada de reforestación en El Veladero constató que una vivienda está invadiendo un canal, por lo que instruyó a funcionarios para que se cancele ante el riesgo de un huracán de mayor intensidad.
Aseguró que sí hay participación de la población, pero se requiere de continuar haciendo conciencia sobre la prevención ante los fenómenos naturales.
En su mensaje, antes del izamiento de bandera, donde estuvo acompañada por regidores, representantes del Ejército, Marina, autoridades civiles,dijo que a dos años no sólo recordamos una tragedia natural, sino también una lección de responsabilidad pública y social.
Recordó que lo que inició como una baja presión al sureste de Chiapas en tan sólo siete horas se transformó en un huracán categoría 5, el más alto en escala, “en apenas dos horas y media Acapulco colapsó, más de 12 mil 500 postes de luz derribados, más de 40 bombas de agua quedaron inutilizadas, más de 270 mil viviendas perdieron sus techos, los hoteles fueron devastados y lo semáforos quedaron destruidos, más de un millón de toneladas de basura cubrieron las calles y más de 30 mil luminarias derribadas, nos quedamos, sin agua, sin luz, sin comunicación, sin víveres”.
Sostuvo que la esperanza hizo que Acapulco se levantará con la solidaridad de la población, y hoy a dos años “recordamos el dolor y las pérdidas, pero también reconocemos el valor y la unión que nos permitieron levantarnos, esos recuerdos permanecen en la memoria y corazón, pero no podemos vivir en el pasado, debemos de mirar hacia adelante”.
Reiteró que Acapulco es un lugar resiliente y su gobierno invirtió en sistemas de alertamiento, bocinas, boyas para medir la temperatura del mar que permitirán anticipar riesgos, además de la formación de 401 comités de participación ciudadana.
Simulacro de rescate en Barra Vieja
Después en el poblado de Barra Vieja, la alcaldesa supervisó el simulacro post impacto del huracán, en donde participaron soldados del Ejército, Guardia Nacional y Marina, así como Protección Civil y Bomberos.
En el puente de Barra Vieja, de la laguna que conecta con el mar se rescató a una persona, que presuntamente fue arrastrada por una corriente, con equipo de rapel, el otro con una lancha.
Fueron seis escenarios de rescate, uno fue desde el puente mediante sistema de rapel y poleas, el otro en aguas rápidas con jet ski con apoyo de la Guardia Nacional, además de la evacuación de dos víctimas con una embarcación y dos rescatistas hacia un albergue y un rescate con barco a cargo de la Marina y con traslado al hospital.
La actividad fue para evaluar los tiempos de reacción y eficacia de la coordinación interinstitu-cional y la capacidad de atención ante emergencias.
De los reclamos de la oposición
Por otra parte, la alcaldesa pidió a sus opositores que la señalan de presuntos actos de corrupción que le reclamen a quienes gobernaron antes. “Todo le reclaman a Abelina, ¿y por qué no le reclaman a los rateros que robaron y que no hicieron nada”, dijo en un acto en Puerto Marqués donde se hizo un simulacro de huracán.
El director de Comercialización de Fonatur, Raúl Zambrano Rangel, en entrevista con este diario en el Tianguis Turístico de Baja California que recién concluyó Foto: El Sur
Magdalena Cisneros
Rosarito, Baja California
El diagnóstico de Acapulco que realizó el Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur), encontró una ciudad en “abandono” desde hace varios años antes de los huracanes Otis y John, que sólo le dieron “el remate” a una ciudad en declive, reveló su director de Comercialización, Raúl Zambrano Rangel.
La evaluación de la dependencia federal mostró que las necesidades que se encontraron son la seguridad, que es la más importante, además de un abandono de los bienes inmuebles, un deterioro social, limpieza y conservación y orden en las playas.
El funcionario reconoció que han sucedido hechos de violencia en las playas: “se ve, se vive y sucede”, pero que la intención es que no vuelva a pasar. Y aceptó que las playas pueden ser disputadas por grupos criminales “como sucede en todos lados”.
El pronóstico para consolidar Acapulco y volverlo a poner en el nivel de la década de los 60’s o 70’s, es que hacerlo por lo menos se llevará cuatro sexenios, consideró el funcionario federal en entrevista con El Sur.
El diagnóstico inicial: se abandonó la ciudad
En el stand de Fonatur en el Tianguis Turístico en el Baja California Center en Rosarito el miércoles, Zambrano Rangel contó los trabajos que desarrolla Fonatur en Acapulco como parte del programa Acapulco se transforma Contigo y la creación del Centro Integralmente Planeado (CIP), después del impacto del huracán John en septiembre del año pasado y que, dijo, la presidenta Claudia Sheinbaum instruyó apoyar a la ciudad y posteriormente que se realizara un análisis de la situación del puerto para determinar si la dependencia federal tenía la capacidad de atenderlo y sobre todo de volverlo a potencializar y posicionar como un centro internacional turístico.
Analistas de Fonatur detectaron varias necesidades. “Una de ellas y la más importante es la seguridad. El otro gran tema es el abandono de los bienes inmuebles que están en la zona y sobre todo un deterioro social, limpieza, higiene y una serie de cosas que es lo que está trabajando Fonatur, y conservación de las playas y sobre todo el orden de las playas. Entonces todos estas variantes que existieron llevaron a que Fonatur tenía que intervenir sí o sí”, contó el funcionario federal.
Después del decreto presidencial para que Fonatur se haga cargo del CIP, se empezó a ordenar poco a poco: a limpiar, buscar una nueva cultura de separar la basura entre orgánica e inorgánica, que no se tire en la calle, que las personas sepan que hay un horario para hacerlo y se pretende impulsar una cultura diferente del puerto.
–¿Cuando vieron el diagnóstico qué fue lo que pensaron?… desastroso, mal…
-Principalmente resultó un abandono, esa es la realidad. Y fue un abandono no sólo de un año o dos, John y Otis sólo vinieron a darle el remate de la situación de Acapulco, pero ya había un abandono desde antes. La intención es que ahora Fonatur le preste la atención correspondiente para volverlo a activar, volverlo a posicionar dentro de los centros turísticos del país.
–Mencionaba necesario promover la separación de la basura. Hace unos días la titular decía de enseñarle a la gente. ¿No hay cultura? ¿Es empezar desde abajo?
–Lo que nosotros consideramos que hay población que sí atiende la separación, sí entiende el concepto de la basura. Pero también hay visitantes, como pobladores, que aún no entendemos que el destino turístico es de todos. Es más bien cómo nivelar las conciencias de todos al mismo punto para que entendamos que lo que estamos buscando es trabajar todos con el mismo destino y con la misma fuente de trabajo, y también los turistas que nos visitan que entiendan que no es un destino turístico que puedes llegar a tirar basura y contaminar.
Añade: “Tienen que guardar el mismo respeto que en Cancún, en Los Cabos, que lo hacen en las playas, y ese es parte de lo que buscamos en Acapulco. Uno de los objetivos principales es limpiar las playas, porque un turista no vendrá a una playa que está contaminada”.
Mencionó que una de las primeras actividades es sacar todas las embarcaciones que aun están en la bahía, porque las baterías empiezan a generar contaminantes.
–Habló de ordenar las playas y hay un censo que Fonatur está haciendo, y ya mencionaron que no necesariamente todos se van a quedar. ¿Cómo van a definir quiénes sí y quiénes no?
-Ahorita lo que se está haciendo es construir esa metodología, porque también se busca habilitar otros espacios en otros lugares que sean de esparcimiento público y en función de eso ir abriendo brecha e ir adecuando los servicios: en dónde sí se puede prestar, en dónde no, con el fin de ir haciendo experiencias por zonas, que el turismo pueda recorrer todas las playas de Acapulco. No que llega a una y que todo esté amontonado, ‘quiero un masaje voy a tal lado’, ‘quiero esto voy a tal lado’. Esa es la intención de un reordenamiento que se está dando, trabajando en una metodología de división y desarrollo para explicárselas a todos los prestadores de servicios turísticos
–¿Qué pasa con aquellas personas que bajan de la región de la Montaña o incluso del mismo Acapulco, como están de vacaciones para ganar dinero recurren a las playas? No están de manera recurrente pero es una forma y opción de trabajo
–Ese un tema que traemos en el radar y es una parte que se va a regularizar porque tiene que estar armonizado con los compañeros que están en Acapulco. Es parte también en el trabajo que han hecho en campo los compañeros han identificado. La intención es ahorita que se termine el censo de prestadores de Acapulco. La intención es plantear lo que seguirá con los compañeros que bajen exclusivamente en estas temporadas y cómo sería que se regularizarían para que no choquen, más bien que trabajen de manera armonizada con los compañeros de Acapulco.
“No partimos desde cero”
El funcionario explicó que Fonatur estará a cargo del CIP Acapulco los seis años de la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum, que el decreto “no tiene fecha de caducidad”.
Zambrano Rangel reflexionó que la consolidación de un centro turístico no es de tres años ni de seis y que hay lugares que llevan más de 40 años consolidando.
“Es un trabajo fuerte, obviamente Acapulco ya está consolidado, lo que sigue ordenarlo y lograr su consolidación para llevarlo al plano internacional como son los demás. Aquí el gran tema es que no partimos de cero, partimos donde ya hay gente, donde hay población.
-¿Es más complicado?
-Tiene sus ventajas y sus desventajas, pero es más complicado que partir de cero, porque de una u otra manera Fonatur en sus desarrollos planteaba desde cero dónde iba a ser la escuela, dónde iban a ser la calle, dónde iban a ser los negocios, dónde iban a estar los hoteles. Y aquí partimos de un reordenamiento que ya se hizo. La intención partiendo de ahí, es construir lo qe se venga y como les digo a los compañeros hoteleros que van a acceder a créditos y una serie de cosas, que esto no es un proyecto de un sexenio o de dos, por lo menos se va a llevar unos cuatro sexenios para consolidarlo y volverlo a poner a Acapulco en el nivel que estaba en los años 60, 70.
El funcionario federal explicó que Fonatur tiene financiamiento federal pero llegará un momento en el que no pueda con todo, por eso requiere el apoyo del municipio o del estado en algunas cosas o de dependencias federales como es el caso de Conagua que ya anunció una inversión de mil 800 millones de pesos.
Diversas secretarías atienden la violencia en las playas
El funcionario se refirió a los hechos de violencia en las mismas playas del puerto: “Nosotros, Fonatur, atendiendo la instrucción de la presidenta, atendemos a lo que el secretario de seguridad Pública Ciudadana (Omar) Harfuch, él es el que está planteando la estrategia de cómo se atenderá Acapulco desde ese punto de vista. Podemos ver que el secretario ha hecho más que un tema de fuerzas, un tema de inteligencia, creo que eso nos va a ayudar mucho. Está haciendo esfuerzos. Hay mucho que hacer todavía. Pero como se dice, Roma no se construyó en un día. (En) Fonatur estamos acompañados por ellos, la Marina y Sedena, que son los principales que estarán haciendo este cambio, sobre todo percepción. Necesitamos cambiar la percepción en la playa, que ustedes lo mencionan que ha habido actos o cosas que ponen incluso al turista en duda si va a la playa a disfrutar”.
Aceptó que hay hechos de violencia que no se pueden ocultar, como el asesinato del líder de Tuderpi Marco Antonio Suástegui, en playa Icacos.
Además, reconoció la lucha de los grupos del crimen por el control en varias zonas de playas, pero “eso no solo sucede en Acapulco, sucede en todos lados, y es parte de lo que como federación tratamos de regularizar”.
Reveló que en ese diagnóstico de la violencia y disputa de las zonas de playa por grupos del crimen “Fonatur no va solo, se crea una comisión intersecretarial, participan tanto la Sectur como nuestro líder de sector, la secretaría de Seguridad ciudadana, a la Marina, Defensa nacional, la secretaría de Gobernación. Distintas secretarías están involucradas en este análisis y están revisando cada área, el punto que les toca atender porque es una instrucción presidencial. Fonatur es el ejecutor de muchas de las acciones acompañado por estas secretarías, pero no todo recaé sobre Fonatur.
–Por el asesinato de Marco Antonio Suástegui, que era uno de los líderes que tenían pláticas con ustedes, ¿han valorado o han platicado de este deceso en el marco de reconstruccción y reordenamiento de playas?
–Como lo mencionó la directora en la conferencia de prensa, lamentamos mucho el suceso contra el compañero y efectivamente se toma como un antecedente que tiene que ser analizado por las autoridades competentes y en función de eso ellos plantearían la estrategia que se tendría que seguir
Por un Acapulco sustentable
Para la promoción y desarrollo turístico sustentable para Acapulco, Fonatur plantea identificar las áreas que puedan funcionar como “pulmones de reforestación”, además de áreas de esparcimiento para la gente porque uno de los grandes temas en Acapulco es que el único que existe para esparcimiento es la playa.
“Necesitamos generar otros esquemas donde la gente y los turistas puedan ir a esparcirse. Sobre todo por la reforestación, porque uno de los grandes temas es que los cerros, la reservas que se tienen ya son muy pocas. Existe más piso que áreas verdes, es algo que necesitamos convertir en Acapulco”.
Consideró que después de la reconstrucción Acapulco se venderá mucho y mejor: “así lo vemos nosotros, eso es el desafío”.
Zambrano Rangel invitó a la población a que siga creyendo en la transformación de Acapulco, que tenga paciencia y comprenda que no es una imposición sino que se busca transformar la ciudad y advirtió que llevará tiempo.
“Lo que buscamos es volverlo a posicionar en los centros turísticos internacionales que aparece en el país para los extranjeros, que así como vino el presidente Kennedy en su momento a pasar su luna de miel, que así empiecen a venir otra vez más turistas de categoría para disfrutar las playas. Y sobre todo uno de los objetivos principales es lograr que la gente se quede más días, no sólo un fin de semana. Lograr estadías de por lo menos siete días, seis días, es lo que estamos buscando. Eso permite que haya mejores ingresos, una economía más estable, y no una economía como lo mencionas de sólo en ciertas temporadas, que sea una economía constante”.
–Por el asesinato de Marco Antonio Suástegui, que era uno de los líderes que tenían pláticas con ustedes, ¿han valorado o han platicado de este deceso en el marco de reconstruccción y reordenamiento de playas?
–Como lo mencionó la directora en la conferencia de prensa, lamentamos mucho el suceso contra el compañero y efectivamente se toma como un antecedente que tiene que ser analizado por las autoridades competentes y en función de eso ellos plantearían la estrategia que se tendría que seguir
Por un Acapulco sustentable
Para la promoción y desarrollo turístico sustentable para Acapulco, Fonatur plantea identificar las áreas que puedan funcionar como “pulmones de reforestación”, además de áreas de esparcimiento para la gente porque uno de los grandes temas en Acapulco es que el único que existe para esparcimiento es la playa.
“Necesitamos generar otros esquemas donde la gente y los turistas puedan ir a esparcirse. Sobre todo por la reforestación, porque uno de los grandes temas es que los cerros, la reservas que se tienen ya son muy pocas. Existe más piso que áreas verdes, es algo que necesitamos convertir en Acapulco”.
Consideró que después de la reconstrucción Acapulco se venderá mucho y mejor: “así lo vemos nosotros, eso es el desafío”.
Zambrano Rangel invitó a la población a que siga creyendo en la transformación de Acapulco, que tenga paciencia y comprenda que no es una imposición sino que se busca transformar la ciudad y advirtió que llevará tiempo.
“Lo que buscamos es volverlo a posicionar en los centros turísticos internacionales que aparece en el país para los extranjeros, que así como vino el presidente Kennedy en su momento a pasar su luna de miel, que así empiecen a venir otra vez más turistas de categoría para disfrutar las playas. Y sobre todo uno de los objetivos principales es lograr que la gente se quede más días, no sólo un fin de semana. Lograr estadías de por lo menos siete días, seis días, es lo que estamos buscando. Eso permite que haya mejores ingresos, una economía más estable, y no una economía como lo mencionas de sólo en ciertas temporadas, que sea una economía constante”.
El director general del Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred), Enrique Guevara Ortiz, dijo que la devastación del huracán Otis, se gestó desde hace varias décadas por la fragilidad social, económica, cultural, ambiental e institucional de Acapulco que crearon esa endeble condición.
En su intervención en el Primer Simposio Sobre el Sismo de Alertamiento Temprano para Emergencias Producidas por Fenómenos Naturales –zona Pacífico sur–, en la Expo Mundo Imperial, con la asistencia de unos 300 invitados entre empleados de Protección Civil del estado, municipio, de la Universidad Autónoma de Guerrero, y empresarios afiliados a la Coparmex, que gestionó el encuentro, informó que en 23 años de la creación del Cenapred, las inundaciones son las que han dejado más muertos.
Guevara Ortiz participó con la ponencia Sistemas de alerta temprana para fenómenos hidrometeorológicos, mostró una gráfica de los datos propios del Cenapred, donde las inundaciones han provocado mil 216 muertes, seguida de las bajas temperaturas con 980, luego las altas temperaturas con 816 y en cuarto lugar los ciclones con 575 muertes, en el caso del 2023 tienen un registro de 52 fallecimientos por fenómenos hidrometeorológicos.
Indicó que desde que se puso en marcha el sistema de alerta temprana para fenómenos hidrometeorológicos en México en el año 2000 comenzó a bajar el número de muertes. Respecto al impacto de huracanes según los datos históricos, Baja California es el estado con mayores impactos con 13.9, seguido de Sinaloa y Tamaulipas con 10.3 puntos, luego Tamaulipas y Guerrero tiene un 3.2 por ciento.
El funcionario dijo que antes del impacto del huracán Otis en Acapulco, la Cenapred emitió 168 mensajes de alertamiento a partir del 17 y hasta el 25 de octubre en redes sociales y medios, día en que impactó el huracán que dejó daños calculados por más de 80 mil millones de pesos.
Cerró diciendo que “el desastre de Otis comenzó a gestarse por las condiciones preexistentes de vulnerabilidad, físicas, económica, cultural, ambiental, institucional. Crean condiciones de fragilidad”.
El secretario de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil del Estado, Roberto Arroyo Matus, indicó en su ponencia Papel de alertamiento preventivo ante amenazas de alta peligrosidad, que se hizo y sigue haciendo mucha crítica que no se emitieron anuncio preventivos ante el meteoro que terminó destruyendo Acapulco.
Sin embargo dijo que hay evidencia y mostró su última participación telefónica en un noticiero nacional a las 11 de la noche del 24 de octubre, y dijo que en los medios locales y del gobierno del estado se estuvieron emitiendo alertamientos constantes e incluso reconoció la participación de la autoridad municipal con los altavoces en las colonias con alto riesgo.
Dijo que en el último reporte de las víctimas hay 51 personas muertas y 39 desaparecidas y que la mitad de las personas que fallecieron, es decir 23 fueron en el mar. Luego mostró diferentes mapas e imágenes de los daños y las zonas de alto riesgo marcados en rojo.
Informó que en el caso de los sistemas de red de estaciones de clima que tenía la secretaría en Acapulco para el monitoreo, todo quedó destruido, y que por ahora se han adquirido seis estaciones, y una más fue donada.
El secretario expresó ante los asistentes que en la ciudad se removieron más de 300 mil toneladas de escombros, y que Acapulco demostró que el programa del Fonden no era necesario porque se atendió a toda la población afectada de manera inmediata y las condiciones actuales de la ciudad son otras a 10 meses lo que ha llamado la atención a nivel internacional y lo que lo llevó a participar en un congreso a Taipéi, China.
Dijo que en ese congreso donde confluyeron otros encargados de la protección civil de otros países, el caso de la devastación de Acapulco y su recuperación fue muy llamativo porque en comparación con otros desastres naturales en otros países, pasan años para la recuperación e incluso se ve la destrucción.
Comentó que lo que le llamó la atención es que en Taipéi hay reclutamiento civil para voluntarios que llevan a cabo actividades de protección civil y que suman 400 mil voluntarios que es el 1.4 por ciento de la población, “aquí se quiere hacerlo, pero hay poca respuesta. Es un poco indolente”.
En su participación el coordinador de la Unidad de Proyectos de Reducción de Riesgos de Desastres Naturales y Resiliencia en México del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, Xavier Moya García, expresó que en Acapulco a 10 meses de la devastación del huracán se respira otro ambiente.
En su mensaje en la inauguración, la alcaldesa Abelina López Rodríguez recriminó que muchas de las personas a las que se les pidió que salieran de sus casas ubicadas en zonas de alto riesgo respondían que no les iba a pasar nada porque ya había vivido el huracán Paulina en 1997, y el huracán Ingrid y la tormenta Manuel en el 2013.
La edil dijo que es necesario hablar del cambio climático y de cómo mitigar el exceso de contaminación, porque Otis es la consecuencia, y luego de la devastación que dejó en Acapulco se debe de plantear una agenda nacional. “Pareciera ser que Acapulco es vulnerable a sismos y huracanes, pero desde el nivel nacional se tiene que generar una agenda”.
La subsecretaria de Turismo de Guerrero, Covadonga Gómez Huerta, destacó en su mensaje que muchos pensaban que pasarían varios años para que Acapulco se levantara, sin embargo a 10 meses la ciudad está en proceso de reconstrucción y que la prevención es importante para poder atender a la población local y a los turistas, porque éstos son los que no saben cómo actuar cuando hay un fenómeno natural de riesgo.
El presidente de Coparmex en Acapulco, Ignacio Rendón Romero, indicó que el simposio sirve para seguir preparando a quienes están en las áreas de protección civil, pero también para sensibilizar a la población, y para poder crear redes de colaboración entre instituciones académicas y del sector privado, así como formar comités técnicos, con experiencia de expertos, autoridades locales nacionales y del sector empresarial.
Al encuentro también asistió el presidente del Colegio Mexicano de Profesionales en Gestión de Riesgos y Protección Civil, José Rafael Pérez Vargas, quien resaltó en su mensaje la preparación para reducir riesgos ante los fenómenos naturales.