
Magdalena Cisneros
Rosarito, Baja California
El diagnóstico de Acapulco que realizó el Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur), encontró una ciudad en “abandono” desde hace varios años antes de los huracanes Otis y John, que sólo le dieron “el remate” a una ciudad en declive, reveló su director de Comercialización, Raúl Zambrano Rangel.
La evaluación de la dependencia federal mostró que las necesidades que se encontraron son la seguridad, que es la más importante, además de un abandono de los bienes inmuebles, un deterioro social, limpieza y conservación y orden en las playas.
El funcionario reconoció que han sucedido hechos de violencia en las playas: “se ve, se vive y sucede”, pero que la intención es que no vuelva a pasar. Y aceptó que las playas pueden ser disputadas por grupos criminales “como sucede en todos lados”.
El pronóstico para consolidar Acapulco y volverlo a poner en el nivel de la década de los 60’s o 70’s, es que hacerlo por lo menos se llevará cuatro sexenios, consideró el funcionario federal en entrevista con El Sur.
El diagnóstico inicial: se abandonó la ciudad
En el stand de Fonatur en el Tianguis Turístico en el Baja California Center en Rosarito el miércoles, Zambrano Rangel contó los trabajos que desarrolla Fonatur en Acapulco como parte del programa Acapulco se transforma Contigo y la creación del Centro Integralmente Planeado (CIP), después del impacto del huracán John en septiembre del año pasado y que, dijo, la presidenta Claudia Sheinbaum instruyó apoyar a la ciudad y posteriormente que se realizara un análisis de la situación del puerto para determinar si la dependencia federal tenía la capacidad de atenderlo y sobre todo de volverlo a potencializar y posicionar como un centro internacional turístico.
Analistas de Fonatur detectaron varias necesidades. “Una de ellas y la más importante es la seguridad. El otro gran tema es el abandono de los bienes inmuebles que están en la zona y sobre todo un deterioro social, limpieza, higiene y una serie de cosas que es lo que está trabajando Fonatur, y conservación de las playas y sobre todo el orden de las playas. Entonces todos estas variantes que existieron llevaron a que Fonatur tenía que intervenir sí o sí”, contó el funcionario federal.
Después del decreto presidencial para que Fonatur se haga cargo del CIP, se empezó a ordenar poco a poco: a limpiar, buscar una nueva cultura de separar la basura entre orgánica e inorgánica, que no se tire en la calle, que las personas sepan que hay un horario para hacerlo y se pretende impulsar una cultura diferente del puerto.
–¿Cuando vieron el diagnóstico qué fue lo que pensaron?… desastroso, mal…
-Principalmente resultó un abandono, esa es la realidad. Y fue un abandono no sólo de un año o dos, John y Otis sólo vinieron a darle el remate de la situación de Acapulco, pero ya había un abandono desde antes. La intención es que ahora Fonatur le preste la atención correspondiente para volverlo a activar, volverlo a posicionar dentro de los centros turísticos del país.
–Mencionaba necesario promover la separación de la basura. Hace unos días la titular decía de enseñarle a la gente. ¿No hay cultura? ¿Es empezar desde abajo?
–Lo que nosotros consideramos que hay población que sí atiende la separación, sí entiende el concepto de la basura. Pero también hay visitantes, como pobladores, que aún no entendemos que el destino turístico es de todos. Es más bien cómo nivelar las conciencias de todos al mismo punto para que entendamos que lo que estamos buscando es trabajar todos con el mismo destino y con la misma fuente de trabajo, y también los turistas que nos visitan que entiendan que no es un destino turístico que puedes llegar a tirar basura y contaminar.
Añade: “Tienen que guardar el mismo respeto que en Cancún, en Los Cabos, que lo hacen en las playas, y ese es parte de lo que buscamos en Acapulco. Uno de los objetivos principales es limpiar las playas, porque un turista no vendrá a una playa que está contaminada”.
Mencionó que una de las primeras actividades es sacar todas las embarcaciones que aun están en la bahía, porque las baterías empiezan a generar contaminantes.
–Habló de ordenar las playas y hay un censo que Fonatur está haciendo, y ya mencionaron que no necesariamente todos se van a quedar. ¿Cómo van a definir quiénes sí y quiénes no?
-Ahorita lo que se está haciendo es construir esa metodología, porque también se busca habilitar otros espacios en otros lugares que sean de esparcimiento público y en función de eso ir abriendo brecha e ir adecuando los servicios: en dónde sí se puede prestar, en dónde no, con el fin de ir haciendo experiencias por zonas, que el turismo pueda recorrer todas las playas de Acapulco. No que llega a una y que todo esté amontonado, ‘quiero un masaje voy a tal lado’, ‘quiero esto voy a tal lado’. Esa es la intención de un reordenamiento que se está dando, trabajando en una metodología de división y desarrollo para explicárselas a todos los prestadores de servicios turísticos
–¿Qué pasa con aquellas personas que bajan de la región de la Montaña o incluso del mismo Acapulco, como están de vacaciones para ganar dinero recurren a las playas? No están de manera recurrente pero es una forma y opción de trabajo
–Ese un tema que traemos en el radar y es una parte que se va a regularizar porque tiene que estar armonizado con los compañeros que están en Acapulco. Es parte también en el trabajo que han hecho en campo los compañeros han identificado. La intención es ahorita que se termine el censo de prestadores de Acapulco. La intención es plantear lo que seguirá con los compañeros que bajen exclusivamente en estas temporadas y cómo sería que se regularizarían para que no choquen, más bien que trabajen de manera armonizada con los compañeros de Acapulco.
“No partimos desde cero”
El funcionario explicó que Fonatur estará a cargo del CIP Acapulco los seis años de la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum, que el decreto “no tiene fecha de caducidad”.
Zambrano Rangel reflexionó que la consolidación de un centro turístico no es de tres años ni de seis y que hay lugares que llevan más de 40 años consolidando.
“Es un trabajo fuerte, obviamente Acapulco ya está consolidado, lo que sigue ordenarlo y lograr su consolidación para llevarlo al plano internacional como son los demás. Aquí el gran tema es que no partimos de cero, partimos donde ya hay gente, donde hay población.
-¿Es más complicado?
-Tiene sus ventajas y sus desventajas, pero es más complicado que partir de cero, porque de una u otra manera Fonatur en sus desarrollos planteaba desde cero dónde iba a ser la escuela, dónde iban a ser la calle, dónde iban a ser los negocios, dónde iban a estar los hoteles. Y aquí partimos de un reordenamiento que ya se hizo. La intención partiendo de ahí, es construir lo qe se venga y como les digo a los compañeros hoteleros que van a acceder a créditos y una serie de cosas, que esto no es un proyecto de un sexenio o de dos, por lo menos se va a llevar unos cuatro sexenios para consolidarlo y volverlo a poner a Acapulco en el nivel que estaba en los años 60, 70.
El funcionario federal explicó que Fonatur tiene financiamiento federal pero llegará un momento en el que no pueda con todo, por eso requiere el apoyo del municipio o del estado en algunas cosas o de dependencias federales como es el caso de Conagua que ya anunció una inversión de mil 800 millones de pesos.
Diversas secretarías atienden la violencia en las playas
El funcionario se refirió a los hechos de violencia en las mismas playas del puerto: “Nosotros, Fonatur, atendiendo la instrucción de la presidenta, atendemos a lo que el secretario de seguridad Pública Ciudadana (Omar) Harfuch, él es el que está planteando la estrategia de cómo se atenderá Acapulco desde ese punto de vista. Podemos ver que el secretario ha hecho más que un tema de fuerzas, un tema de inteligencia, creo que eso nos va a ayudar mucho. Está haciendo esfuerzos. Hay mucho que hacer todavía. Pero como se dice, Roma no se construyó en un día. (En) Fonatur estamos acompañados por ellos, la Marina y Sedena, que son los principales que estarán haciendo este cambio, sobre todo percepción. Necesitamos cambiar la percepción en la playa, que ustedes lo mencionan que ha habido actos o cosas que ponen incluso al turista en duda si va a la playa a disfrutar”.
Aceptó que hay hechos de violencia que no se pueden ocultar, como el asesinato del líder de Tuderpi Marco Antonio Suástegui, en playa Icacos.
Además, reconoció la lucha de los grupos del crimen por el control en varias zonas de playas, pero “eso no solo sucede en Acapulco, sucede en todos lados, y es parte de lo que como federación tratamos de regularizar”.
Reveló que en ese diagnóstico de la violencia y disputa de las zonas de playa por grupos del crimen “Fonatur no va solo, se crea una comisión intersecretarial, participan tanto la Sectur como nuestro líder de sector, la secretaría de Seguridad ciudadana, a la Marina, Defensa nacional, la secretaría de Gobernación. Distintas secretarías están involucradas en este análisis y están revisando cada área, el punto que les toca atender porque es una instrucción presidencial. Fonatur es el ejecutor de muchas de las acciones acompañado por estas secretarías, pero no todo recaé sobre Fonatur.
–Por el asesinato de Marco Antonio Suástegui, que era uno de los líderes que tenían pláticas con ustedes, ¿han valorado o han platicado de este deceso en el marco de reconstruccción y reordenamiento de playas?
–Como lo mencionó la directora en la conferencia de prensa, lamentamos mucho el suceso contra el compañero y efectivamente se toma como un antecedente que tiene que ser analizado por las autoridades competentes y en función de eso ellos plantearían la estrategia que se tendría que seguir
Por un Acapulco sustentable
Para la promoción y desarrollo turístico sustentable para Acapulco, Fonatur plantea identificar las áreas que puedan funcionar como “pulmones de reforestación”, además de áreas de esparcimiento para la gente porque uno de los grandes temas en Acapulco es que el único que existe para esparcimiento es la playa.
“Necesitamos generar otros esquemas donde la gente y los turistas puedan ir a esparcirse. Sobre todo por la reforestación, porque uno de los grandes temas es que los cerros, la reservas que se tienen ya son muy pocas. Existe más piso que áreas verdes, es algo que necesitamos convertir en Acapulco”.
Consideró que después de la reconstrucción Acapulco se venderá mucho y mejor: “así lo vemos nosotros, eso es el desafío”.
Zambrano Rangel invitó a la población a que siga creyendo en la transformación de Acapulco, que tenga paciencia y comprenda que no es una imposición sino que se busca transformar la ciudad y advirtió que llevará tiempo.
“Lo que buscamos es volverlo a posicionar en los centros turísticos internacionales que aparece en el país para los extranjeros, que así como vino el presidente Kennedy en su momento a pasar su luna de miel, que así empiecen a venir otra vez más turistas de categoría para disfrutar las playas. Y sobre todo uno de los objetivos principales es lograr que la gente se quede más días, no sólo un fin de semana. Lograr estadías de por lo menos siete días, seis días, es lo que estamos buscando. Eso permite que haya mejores ingresos, una economía más estable, y no una economía como lo mencionas de sólo en ciertas temporadas, que sea una economía constante”.
–Por el asesinato de Marco Antonio Suástegui, que era uno de los líderes que tenían pláticas con ustedes, ¿han valorado o han platicado de este deceso en el marco de reconstruccción y reordenamiento de playas?
–Como lo mencionó la directora en la conferencia de prensa, lamentamos mucho el suceso contra el compañero y efectivamente se toma como un antecedente que tiene que ser analizado por las autoridades competentes y en función de eso ellos plantearían la estrategia que se tendría que seguir
Por un Acapulco sustentable
Para la promoción y desarrollo turístico sustentable para Acapulco, Fonatur plantea identificar las áreas que puedan funcionar como “pulmones de reforestación”, además de áreas de esparcimiento para la gente porque uno de los grandes temas en Acapulco es que el único que existe para esparcimiento es la playa.
“Necesitamos generar otros esquemas donde la gente y los turistas puedan ir a esparcirse. Sobre todo por la reforestación, porque uno de los grandes temas es que los cerros, la reservas que se tienen ya son muy pocas. Existe más piso que áreas verdes, es algo que necesitamos convertir en Acapulco”.
Consideró que después de la reconstrucción Acapulco se venderá mucho y mejor: “así lo vemos nosotros, eso es el desafío”.
Zambrano Rangel invitó a la población a que siga creyendo en la transformación de Acapulco, que tenga paciencia y comprenda que no es una imposición sino que se busca transformar la ciudad y advirtió que llevará tiempo.
“Lo que buscamos es volverlo a posicionar en los centros turísticos internacionales que aparece en el país para los extranjeros, que así como vino el presidente Kennedy en su momento a pasar su luna de miel, que así empiecen a venir otra vez más turistas de categoría para disfrutar las playas. Y sobre todo uno de los objetivos principales es lograr que la gente se quede más días, no sólo un fin de semana. Lograr estadías de por lo menos siete días, seis días, es lo que estamos buscando. Eso permite que haya mejores ingresos, una economía más estable, y no una economía como lo mencionas de sólo en ciertas temporadas, que sea una economía constante”.

