
Ramón Gracida Gómez
Integrantes del Consejo de Ejidos y Comunidades Opositoras a la presa La Parota (Cecop) pararon ayer la construcción de los tres pozos radiales de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) y obligaron a los trabajadores a sacar la maquinaria de la playa del río Papagayo, “la tierra no se vende, se ama y se defiende”, exclamaron los comuneros.
El domingo a las 10 de la mañana se reunirán con los encargados de la obra en el embarcadero de El Fraile, frente a la comunidad de Cacahuatepec, convencidos de que la obra va a afectar sus cultivos y molestos porque el gobierno quiera llevar el agua a la ciudad antes que a los pueblos colindantes al río.
El abogado del Centro de Derechos Humanos de la Montaña, Rogelio Téliz García, criticó a la empresa constructora de los pozos radiales por no presentar el dictamen de impacto ambiental y subrayó que los Bienes Comunales de Cacahuatepec son pueblos originarios a los que el Estado mexicano tiene la obligación de consultar por cualquier obra.
Ayer a las 9 de la mañana, unos 80 campesinos de distintas localidades como Cacahuatepec, El Cantón y Apalani, irrumpieron en la obra de los pozos radiales que forma parte del proyecto de reconstrucción del gobierno morenista de Claudia Sheinbaum Pardo tras el desastre ocasionado por los huracanes Otis y John.
Los seis trabajadores que laboraban este viernes a orilla de la comunidad de Aguacaliente se fueron y regresaron media hora después con un hombre que se presentó como el arquitecto de la obra.
Los integrantes del Cecop le preguntaron quién le había dado permiso de realizar el trabajo y el representante de la obra contestó primero que los papeles estaban “arriba”, es decir, en las oficinas centrales de la Conagua en la Ciudad de México.
Ante la insistencia de los campesinos, el arquitecto indicó que tienen el permiso de la comunidad de Aguacaliente, en referencia a la negociación que realizó a principios de agosto la Comisaría y pobladores de esta localidad para lograr la pavimentación de la carretera, la introducción de agua potable y la reparación de las fugas de agua de la tubería de CAPAMA, a cambio de su anuencia.
Los integrantes del Cecop, que provenían también de Huamuchitos y El Campanario, le respondieron que los Bienes Comunales de Cacahuatepec están integrados por 47 localidades, entonces el diálogo tiene que ser con todas, no sólo con una.
Además, el diálogo tiene que ser “con el pueblo, no con los comisarios ni con los comisariados”, dijo una voz en referencia a Efraín Dorantes Vélez, el ex comisariado de los Bienes Comunales de Cacahuatepec que presentó un amparo contra los pozos y llegó a la protesta de este viernes, pero los comuneros del Cecop no lo quisieron escuchar y se fue.
El arquitecto ofreció una reunión con el representante de la obra el 2 de septiembre, pero los campesinos le dijeron que eran varios días, que mejor fuera este domingo en la asamblea del Cecop en el embarcadero de El Fraile.
Mientras tanto, añadieron los campesinos, los trabajadores de la constructora de los pozos radiales debían de sacar la enorme maquinaria puesta sobre la playa del río Papagayo, parte de ella era una retroexcavadora y dos grandes tráileres con enormes tubos.
El arquitecto se separó del grupo que lo rodeaba y habló por teléfono, y regresó aceptando la reunión del domingo y el traslado de la enorme maquinaria hacia el poblado de Aguacaliente, o sea, alejarse del río Papagayo para no continuar con las obras.
La retroexcavadora empezó a mover los sacos de cemento y un trabajador empezó a golpear un tubo de una planta que ya estaba sumergido en el agua.
Durante el traslado de máquinas, algunos integrantes del Cecop resumieron los motivos de la protesta de ayer entre recuerdos de su vocero asesinado Marco Antonio Suástegui Muñoz, quien se pronunció en contra de la obra hidráulica promovida por la federación.
“Aquí no queremos ningún proyecto ni una obra, aquí no queremos que se haga nada, aquí queremos nuestras tierras y nuestra agua, para nosotros esto es la vida de los comuneros”, dijo una campesina.
A diferencia de lo que pregonaba Andrés Manuel López Obrador de primero los primeros pobres, espetó un campesino de la marginada localidad Rancho las Marías, lo que está pasando “aquí es que primero los ricos y después nosotros”.
La tubería y el pozo de agua de Rancho las Marías, ubicada a una hora y media en automóvil desde el centro de Acapulco, “nunca han sido desazolvados y aquí sí le están invirtiendo porque esta agua va a ser para los grandes hoteles”.
La comisaria de Cruces de Cacahuatepec afirmó que la mayoría de las comunidades de los Bienes Comunales no están de acuerdo con los pozos radiales porque van a afectar la siembra de los próximos años.
Lupe de Cacahuatepec recordó que la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado del Municipio de Acapulco (CAPAMA) se comprometió a arreglar el pozo de agua, pero “no llegó ninguna maquinaria, nada más pusieron la bomba, la metieron ahí adentro, soldaron un tubo y es lo que hicieron, trabajaron una semana y esta semana que estamos ya no se presentaron, dijeron que ya no había dinero para pagarle a los que trabajaron ahí”.
“El Cecop está de pie y vamos a seguir, aquí hay varios representantes, ya no hay dirigente del Cecop hasta ahorita, sólo representantes de cada comité que se formaron para poder dirigir la organización”, explicó y pidió aplausos para Suástegui Muñoz.
Preguntó por qué el gobierno federal inició esta obra “habiendo tanta necesidad de agua en cada pueblo, en cada comunidad”, y criticó que nunca se construyó el pozo Ranney para abastecer a los vecinos de esta zona del río, otro estaría en Cacahuatepec y uno más en Las Parotas.
Marta de El Cantón puntualizó que su comunidad no tiene agua potable y tampoco Espinalillo, Huamuchitos, Apanhuac y Barrio Nuevo de los Muertos, todas dependientes de la red de agua de Cacahuatepec; en igual situación se encuentran Cruces de Cacahuatepec, Apalani y El Campanario.
“A pesar de que estamos a unos cuantos metros de la ribera del río y no tenemos agua”, dijo, y señaló la falta de cumplimiento de los acuerdos con los tres órdenes de gobierno tras la toma de los pozos de CAPAMA en diciembre pasado con el fin de resolver este problema; desde entonces la Guardia Nacional resguarda las instalaciones del organismo público en Salsipuedes.
Junto al asesor del Cecop, Rodolfo Chávez, el abogado Téliz García indicó que el agua pertenece a los pueblos y por la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas, “el Estado tiene que garantizar y respetar sus derechos, si ustedes ya decidieron que no se van a construir los pozos radiales, no se tienen que construir”.
“Zapata y Marco viven, la lucha sigue y sigue”, gritaron los comuneros provenientes también de El Rincón, El Carrizo, Las Parotas, Los Ilamos, Parotillas, La Concepción, Garrapatas, Aguacaliente, Salsipuedes, Amatillo y San Antonio.






