Sin ayuda oficial, la gente improvisa un paso en el colapsado puente del Kilómetro 21

Personas esperan el paso en el poblado Kilómetro 21 en donde las lluvias del huracán John derribaron el puente Foto: Carlos Carbajal

Aurora Harrison

Vecinos de diferentes comunidades de la zona rural que se quedaron incomunicadas por el colapso del puente del poblado El Kilómetro 21, por las lluvias provocadas por el huracán John, usan una escalera para poder cruzar el río.
Con cuerdas las personas son aseguradas para evitar caerse cuando suben las escaleras que tienen una altura de más de 20 metros; por otro lado, amarran una caja para bajar los víveres o pertenencias de las personas que cruzan.
A las 9 de la mañana había unas 30 personas formadas en el puente, fueron del centro hacia las comunidades rurales, algunos iban para saber cómo están sus familiares y llevarles algunos víveres; del otro lado del puente había unas 50 personas formadas, unos venían por víveres o para presentarse a su lugar de trabajo o para comprar medicamentos.
El puente del Kilómetro 21 comunica a poblados como Paso Texca, El Kilómetro 30, Xaltianguis, Xolapa, además es la vía para llegar a Chilpancingo por la carretera federal. La falta de esta vía provoca que los camiones recolectores de basura no puedan llevar los residuos al relleno sanitario.
José Guadalupe, junto con otras personas más, decidió colocar la escalera para que las personas pudieran llegar hasta la zona urbana de la ciudad.
Aunque en el lugar algunas personas cruzan el río caminando.
“Estamos improvisando un acceso para la gente que viene y va a sus centros de trabajo o que llevan víveres”, dijo José; él trabaja en un restaurante en la zona Diamante, pero actualmente decidió apoyar para que las personas puedan cruzar.
Recordó que con el huracán Paulina “esto no nos había afectado, el huracán Ingrid y Manuel tampoco, con Otis el puente se fracturó un extremo de lado izquierdo, y el año pasado que lo arreglaron hicieron una estructura obsoleta que en vez de meter varilla, pusieron malla que no servía”.
Consideró que el nivel del agua del río subió unos 10 metros, con Otis dijo que fue menos, “pero hoy fue mucha más agua”.
Para realizar esa labor reciben una cooperación voluntaria de las personas, otras les llevan agua o comida, porque empiezan desde las 5 de la mañana hasta 10 u 11 de la noche, en ese lapso pasan unas 700 personas de ida y vuelta.
Comentó que hay personas “que están cruzando por el río, pero corren el riesgo de que los arrastre porque hay piedras y la arena está muy floja, dan un paso y se hunden, pero hay quienes deciden cruzar por el río”.
Porfirio es vecino del poblado del Kilómetro 22, ayer utilizó las escaleras para cruzar el puente, dijo que en su comunidad la lluvia provocó también daños, “fue una situación de pura agua, terrible, así que estamos incomunicados porque allá está roto adelante del 22 se cayó un pedazo del relleno que pusieron”.
“¿Cómo ve usted al gobierno que tenemos?, no hay quien trabaje, no hay quien ayude, no vienen de la Guardia Nacional o Ejército, ayer vinieron, pero nada más vinieron a tomar fotos y se fueron, después volvieron a tomar más fotos, pero no dieron solución”, dijo.
Reprochó que para su comunidad ningún soldado o empleado del gobierno ha acudido y en esa zona “también hizo feo, se metió el agua a las casas, los arroyos también crecieron bastante y hay casas que están con lodo y agua”.
Salió de su casa hacia el centro de la ciudad para hacer un “mandado, pero al rato voy a regresar más”.
Otras personas que venían de comunidades como Paso Texca, el poblado de El Kilómetro 30, Xalatianguis, el Kilómetro 42 y 49 comentaron que tienen que transbordar para buscar comida, agua, y que hay comunidades a las que no se puede pasar, como en La Providencia donde se dañaron los puentes.

 

El gobierno estatal los discrimina al no dar su presupuesto, dice el Cabildo de Ñuu Savi

Integrantes del Cabildo instituyente de Ñuu Savi: el regidor de Obras Públicas y Desarrollo Urbano ,Víctor Bernabé Porfirio; el presidente municipal, Donaciano Morales Porfirio; la síndica procuradora, Eusebia de los Santos Hermelinda; la regidora de Desarrollo Rural, Ecología y Medio Ambiente, Maribel García Maximino; la regidora de Participación de la Mujer, Divina Oropeza de la Luz; el regidor de Educación, Inocente Morales Álvarez; el regidor de Seguridad, Rodrigo Silverio Guadalupe; el encargado de Comunicación Social, Mario Vázquez Neri, y el jefe de la Administración Municipal, Felipe García Camilo Foto: Rosendo Betancourt Radilla

Rosendo Betancourt Radilla

Coapinola, Ñuu’ Savi

Los integrantes del Cabildo instituyente de Ñuu Savi señalaron que el gobierno estatal discrimina a los pueblos indígenas al no liberar el presupuesto que le corresponde a este municipio, lo que tiene sin cobrar a 69 trabajadores, funcionarios y policías.
Alegaron que por este motivo están incomunicadas 18 de sus 37 comunidades, debido a derrumbes provocados por las lluvias, pues no se pueden abrir los caminos porque no hay dinero para contratar maquinaria.
En conferencia de prensa en el improvisado Palacio Municipal de esta comunidad, un cuarto de 4 por 10 metros, que antes eran las instalaciones del comisariado ejidal, el alcalde instituyente, Donaciano Morales Porfirio, frente al resto de los integrantes del gobierno, advirtió que la falta de vías transitables afecta al resto de los servicios, como salud, educación y seguridad pública.
Advirtió que el Ayuntamiento no tiene dinero ni para moverse, para hacer gestiones en las oficinas de gobierno de Chilpancingo, y los ciudadanos acuden diariamente a pedir ayuda, principalmente apoyos para traslados, gastos médicos, mejoras en educación y reparación de caminos.
“Tratamos de cumplir con todas nuestras obligaciones pero también tenemos derechos, no sé por qué nos está castigando la gobernadora (Evelyn Salgado Pineda)”, expuso.
Informó que les corresponden alrededor de 7 millones de pesos, y a pesar de que se cumplió con toda la documentación que se les requirió, no se les da el dinero.
Recorrió las comunidades El Paraíso, El Coyul y La Concordia, donde mostró a reporteros las condiciones de los caminos de terracería, destrozados por las lluvias; una choza de madera a punto de desplomarse que sirve de telesecundaria y el abandonado centro de salud con servicios ampliados.
Además de que no se le entrega al municipio el dinero, que por ley le corresponde, la CFE les está cobrando 115 mil 990 pesos del alumbrado público de septiembre, informó el secretario del Ayuntamiento, Melquiades Gregorio Porfirio.
Dijo que el equipo con el que cuentan, un par de computadoras e impresoras, así como el papel, tinta y sillas, lo llevaron los regidores, el alcalde y la síndica.
El presidente municipal complementó: “Esta casa en la qué estamos es prestada. No tenemos infraestructura, necesitamos recursos para funcionar bien, tenemos necesidades, sobre todo de caminos, están destrozados, hay derrumbes por dónde sea”.
Expuso que “algunos compañeros apoyaron con maquinaria y diesel, y pudimos arreglar unos caminos, pero después llegó la tormenta Max y se volvió a destruir todo”.
Señaló que el gobierno estatal, “viola nuestros derechos como pueblos indígenas, vemos que se viola también el decreto 474, que estipula que se tiene que entregar el recurso, se violan tratados internacionales sobre los pueblos y cultura indígena”.
Informó que lo anterior ya lo sabe el gobierno estatal, pues han tenido reuniones con toda la estructura de Finanzas, que les señaló que el Congreso del Estado de ha hecho algunos trámites, “y así se la llevan, se echan la bolita y nosotros ya cumplimos todos los requisitos al 100 por ciento”.
Melquiades Gregorio consideró que la retención del presupuesto es una cuestión política, porque el Cabildo resuelve lo que le solicitan y les piden, “cosas muy sencillas que ellos pueden resolver”.
El alcalde informó que el Congreso del Estado también está inmiscuido en la falta de liberación del dinero, porque el pleno ordenó a la Comisión de Asuntos Políticos que dijera a Finanzas que se distribuyera el recurso para Ñuu Savi, pero nunca envió el oficio.
“Nos están castigando y no sabemos por qué, eso es lo que estamos tratando de denunciar. Tenemos rato que estamos solicitando una audiencia con la gobernadora y tampoco hay respuesta. Vemos que hace falta voluntad política”.
En la conferencia estuvieron Victor Bernabé Porfirio, quien es regidor de Obras Públicas y Desarrollo Urbano; la síndica procuradora, Eusebia de los Santos Hermelinda; Maribel García Maximino, quien es regidora de Desarrollo Rural, Ecología y Medio Ambiente; Divina Oropeza de la Luz, regidora de participación de la Mujer; Inocente Morales Álvarez, regidor de Educación; Rodrigo Silverio Guadalupe, regidor de Seguridad; Mario Vázquez Neri, quien es el encargado de Comunicación Social, y Felipe García Camilo, quien es jefe de la Administración Municipal.

Incomunicadas, dos comunidades y reportan daños en 10 casas por las lluvias en Atoyac

Dos comunidades quedaron incomunicadas por un deslave de tierra la semana pasada, y este miércoles las fuertes lluvias dañaron los techos de 10 viviendas en la sierra de El Paraíso, municipio de Atoyac de Álvarez.
Las comunidades de El Molote y Nueva Delhi ubicadas en la sierra quedaron incomunicadas la semana pasada, y este miércoles las fuertes lluvias ocasionaron daños menores a los techos de 10 casas.
Socorristas de Protección Civil municipal y los rescatistas Topos Paraíso llegaron a las comunidades para auxiliar a los vecinos.
El subdirector de Protección Civil, Miguel Ángel Castillo Zepeda dijo que socorristas de Protección Civil municipal y rescatistas del grupo Topos Paraíso se trasladaron a la sierra para despejar el camino y supervisar los daños que el presidente del Comisariado Ejidal reportó.
Informó que hubo un deslave de tierra en la carretera de terracería la semana pasada que dejó incomunicadas a las comunidades, y al menos diez casas de El Molote tienen daños menores.
Socorristas y personal de Obras Públicas del municipio acudieron con maquinaria pesada para despejar el camino, porque tres viviendas estaban en riesgo en la comunidad de Nueva Delhi.