Derribados, los diques construidos en 2013 en el río La Sabana tras Ingrid y Manuel

Casas derribadas en la colonia Santa Lucía por la creciente del río La Sabana durante el paso del huracán John Foto: Jesús Trigo

Daniel Velázquez

El caudal del río La Sabana que se incrementó por las lluvias del huracán John arrasó con los diques que se construyeron en el margen derecho e izquierdo después del huracán Ingrid y Manuel en 2013, derribó casas y borró algunos tramos donde se construiría la avenida Paseo de La Sabana.
Este jueves, luego del anuncio que hizo la gobernadora Evelyn Salgado Pineda de que se va encauzar y a desazolvar el río, se hizo un recorrido por las riberas del mismo, en tres tramos del cauce del río La Sabana, en la salida hacia Las Plazuelas, en Rastro Viejo y en La Máquina. En los tres sitios se pudo constatar que el lecho del río es usado como basurero a cielo abierto, hay montones de basura, las casas y comercios establecidos en su margen derecho lo usan como desagüe y basurero, escurren los drenajes de aguas residuales.
En el puente Río La Sabana los diques de concreto que se construyeron en el margen izquierdo, para evitar afectaciones en la colonia Alborada, fueron derrumbados; al menos 11 tramos de concreto que se construyeron están ya sobre el cauce del río.
Esta zona también fue afectada por el huracán Otis el año pasado, las placas de concreto que se construyeron fueron inclinadas por la fuerza del agua y este año ya colapsaron.
En el margen derecho, en lado que da hacia la colonia Ciudad Renacimiento los diques de acero que se colocaron en esa parte del río también tuvieron afectaciones, está inclinados hacia el cauce del río.

Alborada

En la calle Felicidad de la colonia Alborada, el año pasado por el huracán Otis quedó una casa afectada a la que el río le derrumbó la parte trasera, en la vivienda no hay moradores.
La colonia Alborada está sobre el margen derecho del río La Sabana, a unos metros 500 metros del centro del poblado de La Sabana.
Este año, por el huracán John, en la calle Felicidad otra casa fue afectada, la de la familia Hernández Montero, la casa estaba al menos a 20 metros de distancia del dique que se construyó en 2014, después de los huracanes Ingrid y Manuel pero por la fuerza del agua socavó los cimientos del dique y se lo llevó, quedó inclinado sepultado entre arena y lodo.
La casa de la familia Hernández Montero colapsó la madrugada del miércoles 25 de septiembre. Los propietarios por la noche oyeron que la casa tronó y la familia salió para refugiarse en la casa materna que está enfrente, después colapsó el piso, fue cuando se dieron cuenta que el río había socavado los cimientos y después la casa se inclinó y así permanece desde el huracán.
La fuerza del huracán también borró un tramo de la calle Felicidad, esta calle era otra vía de acceso a Las Plazuelas, pero actualmente la calle llega hasta la casa de la familia Hernández Montero.
En la calle Felicidad de la colonia Alborada sólo la familia Hernández Montero fue censada por los Servidores de la Nación, pero no le informaron si será reubicada o qué tipo de ayuda va a recibir de parte del gobierno federal. Las demás casas no fueron consideradas porque el río no se desbordó y no se inundaron ni tuvieron afectaciones.
En la margen derecha de esta zona todavía existe el dique de piedra que se hizo después de los huracanes Ingrid y Manuel, pero está convertido en basurero, incluso construyeron una vivienda de materiales endebles sobre el terreno que sería para la carretera Paseo La Sabana.

Paseo La Sabana

El tramo de vialidad que estaba en terracería, donde se construiría la carretera Paseo de La Sabana que comunicaría las huertas y colonias que están pegadas al río desde Tunzingo hasta La Sabana está intransitable por la basura, el monte que ha crecido, las chozas que se han construido sobre lo que sería la carretera y los tramos que se llevó la fuerza del caudal del río.
En tres tramos que conectan la avenida Lázaro Cárdenas con lo que sería Paseo de La Sabana se constató que ya no se puede transitar en la zona por la basura, maleza y los arroyos que escurren hacia el río.
En el margen derecho el dique de piedras y tierra que se construyó después del paso del huracán Ingrid y Manuel resistieron la fuerza del agua y empujaron el caudal hacia el margen izquierdo que fue donde hizo daño a las viviendas en las colonias Alborada y Santa Lucía.
Aunque el dique tiene tramos que resistieron el caudal del río, hay otras partes que no pudieron con la fuerza del agua, eso se observó en un trecho que están frente a la colonia Ruffo Figueroa, entre El Rastro y la 5 de Mayo, el dique de piedras se lo llevó la corriente y actualmente la corriente del río La Sabana pasa por los cimientos de las casas.
La obra Paseo La Sabana está suspendida desde enero de 2022, cuando con la fuerza pública la actual alcaldesa Abelina López Rodríguez obligó a los constructores a detener la obra porque fue pagada al 100 por ciento por la administración de Adela Román Ocampo y la alcaldesa exigió el reintegro del dinero pues fue una irregularidad haberla liquidado sin estar concluida.

Santa Lucía

En la colonia Santa Lucía, frente a La Máquina, el caudal del río afectó 11 viviendas, se llevó cuatro y quedaron derribadas siete, de acuerdo con testimonios de los vecinos.
La colonia Santa Lucía se ubica sobre el margen izquierdo del río La Sabana frente a la colonia La Máquina el año pasado durante el huracán, las casas Shadows y algunas fueron derrumbadas por la fuerza del viento.
Esta colonia estuvo 20 días sin energía eléctrica y como nunca acudió la Comisión Federal de Electricidad (CFE) a reparar el servicio los vecinos cooperaron para comprar 200 metros de cable de alta tensión y lo tendieron desde la colonia La Máquina hasta la colonia Santa Lucía para poder tener energía eléctrica.
En la colonia hay postes de la CFE que están de pie tanto de lado de la colonia La Máquina como de la colonia Santa Lucía, pero se quedaron sin energía eléctrica por lo que ellos se las ingeniaron para recuperar este servicio que dijeron es indispensable para poder sacar agua de los pozos y conservar alimentos en los refrigeradores. Apenas hace cuatro días tienen luz.
El domingo los vecinos también se organizaron para construir un puente con madera de palma y estacas sobre el cauce del río, el puente es de unos 50 metros de largo, en algunos tramos se mueve, de acuerdo con los vecinos se debe a que en esas zona está más profundo el cauce y la corriente del río es más fuerte, “pura adrenalina”, dijo uno de los vecinos. Otro segmento del río se pasa en lancha, la persona encargada del cruce cobra cinco pesos a los interesados para no mojarse los pies porque que agua llega a las rodillas, en medio del río se pasa a pie, porque la corriente del agua ya hizo una bifurcación y una parte quedó como islote, pero en los dos extremos sigue corriendo agua.
El servicio del cruce en lancha está disponible de las 6 de la mañana a las 8 de la noche, el cual es principalmente para los estudiantes de primaria y secundaria que tienen que cruzar el río para ir a la escuela.

Contrastan avances del hospital del ISSSTE y el cuartel con las obras del Convenciones

Los avances en las obras de construcción del nuevo hospital del ISSSTE que se levanta en las instalaciones del Centro de Convenciones Foto: Carlos Carbajal

Ramón Gracida Gómez

La construcción del hospital de especialidades del ISSSTE dentro del predio del Centro de Convenciones muestra grandes avances mientras que el colindante cuartel de la Guardia Nacional está prácticamente terminado, pero ambas obras del gobierno federal contrastan con el abandono del terreno que fue reservado para mantener al Centro de Convenciones.
Un recorrido ayer a mediodía por El Sur registró el gran movimiento que hay en la parte oriente reservada para el nosocomio y la falta de limpieza de la zona poniente reservado para rescatar al Centro de Convenciones, donde los árboles afectados por el huracán Otis siguen arrumbados y el poco espacio libre que hay es utilizado como estacionamiento de autobuses de turismo y como sede de la entrega de programas de Bienestar.
En la conferencia matutina del 19 de junio, la secretaria de Seguridad y Protección Ciudadana, Rosa Icela Rodríguez, informó que la obra tenía un avance de 70.13 por ciento y afirmó que estará concluida el 7 de septiembre.
Fue más evidente ver el progreso de la construcción desde la calle Comandante Baresford, donde los trabajadores estacionan los camiones de volteo y las máquinas retroexcavadoras y entran y salen del predio.
Como quedó establecido en el proyecto, el gran Salón Teotihuacán persiste en su estructura metálica y las bases de muros de piedra siguen intactas, pero la construcción de otras obras hechas de cemento cambia la imagen de lo que era la forma de esta parte del Centro de Convenciones.
Donde estaba el estacionamiento, en la parte trasera, en la avenida Comandante Bouganville, fueron excavados unos grandes hoyos en los que pondrán unos enormes cimientos de varillas y cemento.
Eran decenas de trabajadores de construcción que llevaban a cabo ayer distintas acciones para completar la construcción de este hospital, fuertemente criticado por un sector de la población acapulqueña argumentado lo inadecuado de su posición, pero que el presidente Andrés Manuel López Obrador defendió impulsarlo.
La parte oriente destinada al nuevo hospital del ISSSTE mide 68 mil 556 metros cuadrados de los 135 mil 720 metros cuadrados que mide todo el predio del Centro de Convenciones, y el futuro nosocomio de 250 camas ocupa una gran proporción con estructuras que ya fueron añadidas y conectadas con lo que quedaba de esta parte del centro.
El hospital móvil Ehécatl, inaugurado el 14 de febrero pasado para subsanar el deterioro del nosocomio del ISSSTE de la avenida Ruiz Cortines, se encontraba ayer en un parcial funcionamiento visto desde afuera, el domo uno estaba cerrado y una banca metálica tapaba la entrada.
Del domo instalado a un costado había unas cuantas personas, aparentemente familiares de pacientes ingresados, que estaban en el pasillo de la entrada, y algunos carros estaban estacionados alrededor de lo que fuera el Jardín Sur, sede de muchos conciertos musicales.
El resto de las áreas verdes está ocupado por varios cuartos de madera para los trabajadores, aún hay troncos tirados y la maleza ha crecido por las lluvias de las últimas semanas.
Exactamente a un costado de la construcción del hospital del ISSSTE está prácticamente finalizada la construcción del cuartel de la Guardia Nacional, también cuestionado por su ubicación en la parte oriente del terreno que supuestamente fue reservada para preservar el Centro de Convenciones.
La edificación de dos pisos está amurallada por una gran pared de tres metros de altura con alambres, un agente de la Guardia Nacional vigilaba ayer desde la alta torre de control los movimientos de los transeúntes porque la entrada y salida de los trabajadores no permite aún cerrar completamente el cuartel.
Parece que no se ha tocado la estructura de atrás, donde está el teatro Juan Ruiz Alarcón, el teatro al aire libre Nezahualcóyotl y los salones cerrados como el Dolores Olmedo, pero hay algunos campamentos instalados en los pasillos.
El resto del terreno se encuentra en abandono total, los enormes árboles están tirados y sus ramas esparcidas, tres grandes troncos obstruyen el paseo por la banqueta de la calle María Bonita, y toda esta basura orgánica que no ha sido levantada desde el paso del huracán Otis el 25 de octubre del año pasado contrasta fuertemente con un cada vez más rehabilitado Club de Golf de Acapulco.
En lo que más avanzaron las autoridades en la limpieza del lugar fue despejar el acceso al Centro de Convenciones en esta calle para que se estacionen los autobuses turísticos, un cartel pegado en el portón informa sobre los programas de Bienestar que otorga el gobierno federal.
Los juegos mecánicos y los stands de la feria El Divertí Verano Acapulco 2024 ocupan de manera arrinconada las grandes áreas verdes que se apreciaban desde la avenida Costera y que siguen devastadas.

 

Retiran trabajadores del Ayuntamiento postes y cables derribados por Otis en la Costera

Aurora Harrison

Trabajadores del Ayuntamiento organizaron una brigada para retirar postes de alumbrado público que se encuentran en mal estado o que se dañaron con el huracán Otis en la avenida Costera.
En el recorrido que comenzó en el Asta Bandera, estuvieron el coordinador de Movilidad y Transporte, Daniel Moya Fosado y el director de Alumbrado Público, Erick Alberto Bello Jaimes; los funcionarios supervisaron que los trabajadores cambiaran las luminarias en mal estado.
Se utilizaron dos vehículos de la Dirección de Alumbrado Público y se retiraron 10 postes de alumbrado que estaban caídos en diferentes puntos de la avenida Costera, y se encontraron 32 en mal estado, de tal manera que los trabajos van a continuar en los siguientes días.
El director de Alumbrado Público, Erick Alberto Bello, dijo que en el recorrido también se arreglaron luminarias que habían sido habilitadas de manera temporal después del huracán.
Recordó que durante el paso del fenómeno la Comisión Federal de Electricidad reportó la caída de más de 10 mil postes de luz que ya se instalaron. Durante el recorrido, indicó, que también retiraron cableado de empresas de telecomunicaciones.
El coordinador de Movilidad y Transporte, Daniel Moya, dijo que también están atendiendo demanda ciudadana de la población que informa de los postes caídos y afectaciones en las banquetas desde el Asta Bandera hasta Caleta.